INTRODUCCIÓN:
A.
La palabra abominación
significa
aquello que produce agudo desagrado,
repulsión,
sobre todo,
desde el punto de vista moral o religioso.
B.
Para Dios hay muchas cosas que
le
son abominación.
Hoy
las vamos a estudiar para saber cuáles
cosas abomina Dios y así no practicarlas para poder agradarle
en todo.
C.
Tenemos que tener mucho cuidado porque hay cosas que Dios abomina.
Desde
el Antiguo Testamento Dios prohibió a su pueblo muchas cosas porque para
él
eran abominación.
I. DIOS
ABOMINA:
A.
Para Dios era una abominación
que los
israelitas
comieran,
después de ciertos días,
los
restos de ciertos animales sacrificados. Lev.7:18. Esto era abominación para
Dios,
quien hiciera
esto llevaría su propia culpa sobre el.
B.
Acostarse con animales es una abominación a Dios. Lev.20:13. Dios
abomina esta práctica con animales.
C.
Traer una ofrenda a Dios que sea mal adquirida es una abominación a
él. Deut.23:18. No se podía atraer a Dios ofrenda que no hubieran sido bien
obtenida con un trabajo justo. Muchas veces podemos traer una ofrenda a Dios
que no sea bien obtenida y esto es una abominación a Dios, Dios no lo
acepta.
D.
Dios abomina la hechicería
-
la
magia,
la adivinación.
Deut.18:9-13. Dios abomina estas cosas, pero muchas veces el cristiano cae
en esta abominación al leer los horóscopos,
o al
visitar
a este tipo de persona.
E.
También abomina las pesas y medidas incompletas. Deut.25:15-16. El
fraude en las pesas es abominación a Dios.
Tenemos
que tener pesas exactas,
sin quitar nada;
tiene que ser justa la pesa.
F.
Abomina la sodomía,
o
sea
la homosexualidad. Un hombre con hombre.
1
Reyes.14:24. Pero lamentablemente mucha gente está
practicando este pecado y ya hay leyes que protegen este tipo de relación.
Pero para Dios esto no cambia,
ha
sido una abominación para él y lo seguirá siendo siempre.
G.
La idolatría también es abominación para Dios. Deut.7:25; 13:12-16;
27:15. Hacer ídolos o adorarles era una abominación a Dios. Él desea que su
pueblo lo adore solamente
a él, pero los ídolos no sólo
son de madera o piedra.
Un
ídolo es cualquier cosa que ocupe el primer lugar en nuestra vida, que debe
ser para Dios. Hay muchas cosas que pueden ser nuestro ídolo.
1.
El trabajo,
la
esposa,
la
televisión,
la
música,
el
dinero. Todo lo que este ocupando el primer lugar en nuestra vida es nuestro
ídolo, y eso Dios lo abomina.
H.
También cuando ofrecemos culto a Dios que no sea con sinceridad es
una abominación a él. Isaías.1:11-14. Dios abomina una adoración que no sea
sincera, de corazón, de acuerdo con su palabra. Dios siempre denunció
esto. Mat.
15:7-9. Hermanos,
cuando venimos a adorar a Dios lo debemos de hacer de corazón,
sinceramente.
Todo
nuestro ser debe estar adorando a Dios, porque de lo contrario,
para Dios sería una abominación que
él
no acepta. Tengamos cuidado cuando venimos a adorar a Dios.
I.
Los
perversos de corazón
son
una abominación para Dios. Prov.11:20. Para Dios siempre hay diferencia
entre los rectos y los perversos, los rectos para
él
son su deleite,
su alegría, pero los perversos son abominación para el.
J.
Dios abomina la mentira. Prov.12:22. Dios se deleita en la veracidad,
en la sinceridad, mientras abomina la mentira. La mentira es, no sólo
una abominación para Dios, sino también un elemento destructor de la
sociedad. Por eso siempre debemos decir la verdad,
hablar la verdad. Ef.4:25. La mentira es del Diablo. Juan.8:44. Y los
mentirosos
irán
al lago de fuego. Apoc.
21:8. Dios no puede mentir. Tito.1:2. Y como hijos de
él,
nosotros
no debemos de practicar la mentira.
K.
Abominación son los sacrificios de los impíos. Prov.15:8. También
muchos malvados ofrecían sacrificios a Dios, pero estos sacrificios, por muy
costosos y numerosos que fuesen, no eran aceptados por Dios.
No eran aceptados
porque no se ofrecían con las debidas disposiciones de fe, y sinceridad de
corazón.
En
cambio,
la oración de los rectos es
una
delicia
para
Dios. Siempre habrá diferencia entre lo que ofrece el justo y lo que ofrece
el injusto.
L.
El camino del impío es abominación a Dios. Prov.15:9. El carácter
piadoso de una persona no se mide por la cantidad de actos religiosos que
lleva a cabo, sino por el camino que ha escogido, es decir,
por su conducta de acuerdo a la voluntad de Dios.
No
hay acto religioso por costoso o elevado que sea, que pueda compensar la
desobediencia a Dios. Mat.
7:21-23. Hagamos lo que hagamos,
si
no
es de acuerdo a la voluntad de Dios,
es un camino perverso y
es
abominación
a Dios.
M.
Otra cosa que Dios abomina es el
corazón
altivo.
Prov.16:5. Dios
resiste
a la persona altiva de corazón. Sant.4:6;
1
Ped.5:5. Hermanos no seamos altivos de corazón porque a Dios
no le gusta.
N.
El que justifica al impío y condena al justo
es
abominación a Dios. Prov.17:15. Debemos de hacer juicios justos para que no
caigamos en esta abominación a Dios. Hay mucha gente que a lo malo llama
bueno y a lo bueno malo. Isaías.5:20. Debemos ver bien las cosas y hacer
justo juicio.
CONCLUSIÓN:
A.
Hay muchas cosas que Dios abomina.
Son cosas
que irrespetan su santidad,
su honor, y que nosotros debemos de alejarnos de ellas
para que Dios se agrade de nosotros.
B.
No cometamos los errores que cometió el pueblo de Israel;
seamos fieles a Dios en cumplir sus mandamientos y apartarnos de estas
abominaciones que desagradan a Dios.
C.
Ofrezcamos sacrificios limpios a Dios de corazón y
con
sinceridad.
Managua,
Nicaragua.
Fecha:
23-9-2003.