NOTAS SOBRE 1 TIMOTEO

Por Bill H. Reeves 

(Derechos reservados, copyright, 1991, 1999, 2002)
Publica para la Internet: Valente Rodríguez 
 

 
 

 

CAPITULO 1

 

    1:1 -- "Pablo, apóstol de Jesucristo". Hay quienes afirman que Pablo en una carta personal no diría una cosa tan obvia al destinatario. Pero ignoran la probabilidad de que Pablo lo diga para dar autoridad a la obra ahora encomendada a Timoteo. Al mostrar Timoteo esta carta a los hermanos, la autoridad de un apóstol de Jesucristo se manifestaría en ella. Las dos cartas a Timoteo, como la carta a Tito, no eran sencillamente cartas personales. Trataban cuestiones de gran importancia para las iglesias, y por eso requerían el sello de un apóstol inspirado. Esto ayudaría a los evangelistas a hacer el trabajo encargado. Véase Notas Sobra Tito, 1:1.

    Un apóstol es uno enviado. Los "mensajeros de las iglesias" (2 Cor. 8:23), por ser enviados por las iglesias, eran apóstoles, y así los llama el texto griego. En Fil. 2:25 Epafrodito es llamado apóstol (en el texto griego), o mensajero. Cristo, por ser enviado por Dios al mundo, es llamado apóstol (Heb. 3:1). Pero solamente los doce, y Pablo, ¡eran apóstoles de Jesucristo! El los llamó.

    --"por mandato de Dios ... nuestra esperanza". El apostolado de Pablo era según mandato de Dios, y Su voluntad (2 Tim. 1:1). Compárese 1 Cor. 1:1. ¿No importaba, pues, que todos conformaran sus vidas a las directivas del evangelista, Timoteo?

    Dios es llamado "nuestro Salvador" porque es el autor de la salvación. Compárense 4:10; Judas 25. Véase Notas sobre Tito, 1:3.

    Pablo había recibido su apostolado directamente de Jesucristo (Hech. 26:12-18; Gál. 1:12).

    Jesucristo es la esperanza de todo hombre, porque en El hay perdón de pecados y la promesa de la vida eterna (Efes. 1:7; Col. 1:27; Tito 1:2).

    El apostolado de Pablo pues era de Los Dos; es decir, del Padre y del Hijo. Seguramente no fue cosa de opción personal, ni de origen humano. Las iglesias en la región de Efeso, al oir las instrucciones de Timoteo, por la introducción de esta carta, sabrían que él seguía las órdenes de un hombre hecho apóstol por Dios y por Jesucristo.

 

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1:2 -- "a Timoteo". Véase Intro., I., p. 1.

    --"verdadero hijo en la fe". Véase Notas Sobre Tito, 1:4.

    La palabra griega para decir "verdadero" aparece en 2 Cor. 8:8; Fil. 2:20; 4:3 (sincero, fiel). Quiere decir genuino.

    El texto griego dice, según lo expresa la Ver. P.B., "legítimo hijo en fe"; no dice, "mi hijo ..." Tampoco dice, "la fe".

    Algunos no creen que aquí (como tampoco en Tito 1:4) Pablo esté diciendo que Tito era su hijo por conversión, sino que la idea es ésta: Yo Pablo, un apóstol por mandato de Dios y de Jesucristo, y tú, Timoteo, un hijo (de Dios) verdadero en (conexión con) fe.

    No obstante, en 1:18 se implica que Timoteo es "hijo" de Pablo, y en 2 Tim. 2:1 dice Pablo, "hijo mío", y allí así lo expresa el texto griego.

    La frase "en fe" (que es según el texto griego) significa "en conexión con fe", o "en la esfera de fe". En este sentido la palabra fe se usa subjetivamente (es decir, la fe de Timoteo).

    --"Gracia ... nuestro Señor". Véase Notas Sobre Tito, 1:4. De la gracia de Dios resulta la paz para el cristiano. La misericordia de Dios es necesitada en los casos de miseria. Pablo le desea la misericordia de Dios porque la tarea difícil a que se enfrentaba Timoteo (como también Tito en Creta) tal vez le traería opresión o conflicto de parte de los falsos hermanos.

    Dios y Jesucristo son la fuente de estas tres bendiciones.

 

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    1:3 -- "Como te ... Macedonia". Véase Notas Sobre Tito, 1:5, comentarios. Antes de ser liberado Pablo del primer encarcelamiento, envió a Timoteo a Filipos (Fil. 2:19). Cuando Pablo fuera liberado, cumpliría con su promesa de visitar Colosas (File. 22). Entonces casi seguramente los dos llegaron a Efeso. (Es muy posible que este itinerario fuera seguido). Después de un trabajo en esa ciudad, ahora Pablo tiene que irse a Macedonia, y manda a Timoteo que se quede en Efeso para seguir trabajando, dado el problema grave causado por falsos maestros.

    --"cuando fui a Macedonia". Mejor lo expresan otras versiones: "al partir para Macedonia" (Ver. B.A., NVI., P.B.); "cuando iba a partir para Macedonia" (Ver. Mod.).

    Se implica que Pablo y Timoteo habían estado trabajando juntamente en Efeso, y que Pablo tuvo que salir antes de poder completar la tarea. Cuando iba a salir para Macedonia, rogó a Timoteo que se quedara en Efeso para atender al problema, y ahora, más tarde, vuelve a rogarle lo mismo. "Así te encargo ahora", ver. 4. Véase el ver. 18.

    --"para que mandases ... doctrina". Pablo había advertido a los ancianos de Efeso de que después vendrían "lobos rapaces" y que de ellos mismos se levantarían falsos maestros procurando arrastrar tras sí a los discípulos (Hech. 20:29,30). Ahora algunos estaban enseñando diferente doctrina de la apostólica, de la "sana doctrina" (v. 10). Parece que éstos eran más o menos como aquéllos en Creta (Tito 1:10-16). Esto tenía que ser combatido eficazmente.

    Hoy en día hay hermanos en la fe que abogan por lo que llaman "la unidad en la diversidad" (de doctrina). Los tales comulgan con los sectarios, reclamando que lo que es uno es el "evangelio", pero que la "doctrina" es diversa. Este pasaje desmiente tal posición. Hay una norma divina en la doctrina, y cualquier desviación de ella tiene que ser expuesta y combatida ("milites la buena milicia", ver. 18). Véanse Rom. 16:17,18; 2 Cor. 11:4; Gál. 1:6-9; 2 Jn. 9-11. La sabiduría humana siempre busca la novedad (Hech. 17:21).

    Para esto Pablo dejó a Timoteo en Efeso, como también a Tito en Creta. Timoteo había de mandar a los falsos maestros que desistieran en enseñar diferente doctrina.

    La palabra "algunos" probablemente incluye a Himeneo y Alejandro, ver. 20. Pablo repite esta palabra varias veces (1:6; 4:1; 5:15,24; 6:21).

 

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    1:4 -- "ni presten atención ... interminables". Timoteo había de mandarles a no enseñar otra doctrina ni prestar atención a ciertas cosas. El verbo griego, aquí traducido "prestar atención" expresa la idea de ocuparse (mentalmente) en algo. Véase este verbo en Hech. 8:6; 16:14; Heb. 2:1; 2 Ped. 1:19. Considérense estas versiones: "ni se ocupasen en" (Mod., JTD.), "ni se apeguen a" (P.B.), "ni se dediquen a" (H.A.), "ni se apliquen a" (L.A.).

    La frase "fábulas y genealogías interminables" apunta en particular probablemente a maestros judaizantes. Compárese Tito 1:10. Al ser llamadas "interminables" se enfatiza que las invenciones de los hombres no tienen fin.

    En cuanto a estas fábulas (mitos), en Tito 1:14 (véanse los comentarios allí, en Notas Sobre Tito) se llaman "fábulas judaicas"; en 1 Tim. 4:7, "fábulas profanas"; en 2 Tim. 4:4, "fábulas; y en 2 Ped. 1:16, "fábulas artificiosas".

    No sabemos exactamente qué eran en particular, pero sí eran "diferente doctrina", y por eso falsas. (Tal vez van incluidas en este término, "fábulas" o mitos, las ideas del naciente gnosticismo).

    En cuanto a las genealogías, los judíos en general dependían mucho de la descendencia de Abraham, el padre de los judíos en la carne. A tales genealogías ellos daban mucha importancia, porque eran carnales. Estas genealogías eran invenciones interminables, y no realidades. Con razón conducían a mucha contienda. Véase Notas Sobre Tito, 1:14; 3:9.

    Ya que en Cristo no hay distinción de nacionalidad (Gál. 3:26-29), de nada servían tales sistemas judaicos en la doctrina de Cristo (2 Jn. 9). Cristo condenó la adición de tradiciones humanas a la ley de Dios, pues los judíos sustituían con ellas los mandamientos de Dios (Mat. 15:6-9).

    --"que acarrean disputas". Otras versiones dicen: "proporcionan cuestiones" (H.A.), "promueven disputas" (Mod.), "producen cuestiones" (P.B.), "lo que da lugar a discusiones inútiles" (B.A.), "provocan especulaciones" (L.A.). Todo esto provocaba contenciones en la hermandad.

    --"más bien ... por fe". En lugar de "edificación", la palabra debe ser "administración", "dispensación", o "mayordomía", como en 1 Cor. 9:17, "mayordomía" (Ver. B.A., etc.). A mi juicio es buena esta traducción: "en vez de hacer avanzar el plan de Dios: (Ver. B.A.), o ésta que dice: "más bien que para el desempeño de la mayordomía de Dios" (Ver. H.A.). De la palabra griega usada aquí viene la palabra "economía". La economía de Dios es Su plan de redención en el evangelio. Esos maestros falsos avanzaban lo suyo, en lugar de la economía de Dios.

    --"así te encargo ahora". Véase ver. 3, comentario sobre la primera frase del versículo. Como Pablo le había rogado, ahora por medio de esta carta vuelve a hacerlo. Así Timoteo tendría órdenes apostólicas escritas para presentar en su obra de corrección en Efeso.

    Véase también el ver. 18.

 

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    1:5 -- "Pues el propósito ... es". El mandamiento referido es el del ver. 3, "que mandases", y del ver. 18. El mandamiento que Timoteo había de dar a "algunos" tenía cierto propósito, fin (Mod.), meta (B.A., margen), u objetivo (1977). ¿Cuál era? Pablo responde con la tríada, o conjunto de tres unidades, de este versículo.

    Por contraste vemos que las "cuestiones necias o insensatas" engendraban contiendas (2 Tim. 2:23) y no las tres cosas ahora mencionadas, las que resultan de andar fielmente en la doctrina de Cristo. El avanzar la economía de Dios (ver. 4, véanse comentarios arriba) produce el amor que procede del corazón puro, la conciencia buena, y la fe no hipócrita. El fin, pues, de lo que Timoteo había de mandar, era noble y deseable. No era cuestión de meramente contradecir a falsos maestros.

    --"el amor". La palabra griega para decir "amor" en este caso es agape, el amor no de sentimiento sino del mandamiento de Dios. Tenemos que escoger amar, considerando los hechos del caso, exactamente como Dios nos ha amado, no sentimentalmente, sino porque considera que hemos sido hechos a Su imagen y desea nuestra salvación. Es "fruto del Espíritu", Gál. 5:22. El propagar diferente doctrina era del amor egoísta; el propagar la economía de Dios sería del amor de la persona hacia Dios y el hombre. Este amor que Dios nos manda nos conduce a cumplir toda la ley (Rom. 13:10).

    --"nacido de corazón limpio". Véanse 2 Tim. 2:22 y 1 Ped. 1:22 (algunas versiones). Es indispensable el corazón limpio, o puro (como dicen algunas versiones) para servicio aceptable a Dios. ¡Cuántos hermanos en la fe no profesan rendir servicio a Dios pero con corazones impuros!

    --"y de buena conciencia". Véanse 2 Tim. 1:3, "limpia conciencia", y 1 Ped. 3:16, "buena conciencia". No es buena ni limpia la conciencia del que, conociendo la doctrina de Cristo, la pone atrás y adelanta sus propias ideas predilectas. Pero cuando santificamos a Dios el Señor en nuestros corazones (1 Ped. 3:15), entonces sí es buena y limpia. Por eso Jesús, al enseñarnos a orar, dijo: "Santificado (apartado) sea tu nombre" en nuestras vidas diarias.

    --"y de fe no fingida". Literalmente, "no hipócrita" (Ver. P.B.), sino "sincera" (Ver. B.A.). Se implica que los falsos maestros en Efeso no tenían esta clase de fe, sino que se habían desviado de ella. ¿Cómo puede ser fe sincera y genuina la que lleva a la persona a enseñar diferente doctrina de la que es de Cristo? Ocuparse en enseñar diferentes doctrinas es exhibir la fe hipócrita. Para tener la fe no fingida hay que abandonar tales actividades egoístas y destructoras.

 

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    1:6 -- "de las cuales cosas desviándose algunos". Las cosas referidas son las tres del versículo anterior.

    El texto griego emplea la palabra que literalmente significa "no dar en el blanco". (Aparece también en 6:21 y en 2 Tim. 2:18). Dice la Ver. H.A., "habiendo errado el blanco". El "blanco" es la doctrina de Cristo.

    --"se apartaron a vana palabrería". Cuando el maestro en su enseñanza no da en el blanco, de él se aparta para irse hacia cosa vana, como la flecha mal tirada. Desde luego el maestro que no tiene la doctrina de Cristo por blanco, no va a dar en el blanco.

    La palabra griega traducida aquí "se apartaron" aparece también en 5:15; 6:20; 2 Tim. 4:4; Heb. 12:23.

    Sobre "vana palabrería", véanse también 6:20; Tito 1:10; 3:9. Se hace referencia a los ver. 3,4 (diferente doctrina, fábulas, genealogías). Es triste ver que en las iglesias sectarias se ocupen sus maestros en hablar de la política, del deporte, y de la promoción de cosas puramente sociales, pero es más triste ver lo mismo entre mis hermanos en la fe.

    Esos hermanos en la iglesia en Efeso habían estado alguna vez en la verdad, pero la iban dejando por cosas vanas que no aprovechaban a nadie.

 

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    1:7 -- "queriendo ser doctores de la ley". Otras versiones dicen: "Queriendo ser maestros de la ley" (B.A., N.M., L.A.), "deseando ser maestros de la ley" (Mod.). Véase en Luc. 5:17 y Hech. 5:34 la misma frase griega para decir "doctores de la ley".

    El contexto indica que Pablo tiene en mente la ley de Moisés.

    El motivo de éstos era malo. No es de maravillarse, pues, que se llevaran tan mal. Tenían ideas propias suyas que promover; lo hacían bajo la bandera de maestros de la ley de Moisés.

    --"sin entender ni lo que hablan". Aunque deseaban ser maestros de la ley de Moisés, y se jactaban de ocupar tal posición religiosa, no entendían el significado verdadero de la ley, pues abogaban más bien por cosas de fábula y de genealogías inciertas y fabricadas, en lugar de presentar el propósito principal de la ley de Moisés. Deseaban obligar a los gentiles a judaizar. Tal cosa nunca fue el propósito de la ley de Moisés.

    La ley no fue dada para hacer perfecto al hombre, sino para indicar al judío a Jesucristo, el Salvador. La ley señaló el pecado, y que el judío era responsable de sus pecados. La ley especificó los pecados que ahora Pablo va a mencionar (ver. 9,10) como ejemplos. Los hombres que practican tales cosas son condenados por la ley, pero el cristiano, por hallarse en Cristo, es justo, y no pecador necesitado de la ley de Moisés.

    Sobre estos falsos hermanos, véase Notas Sobre Tito, 1:10,11, comentarios. No parecen haber sido iguales a los judaizantes tratados en Gálatas y Hechos 15. Estos últimos querían imponer la circuncisión en los conversos gentiles para que fueran salvos, pero los falsos a quienes Timoteo y Tito habían de atender promovían fábulas y cosas por el estilo (1:4; Tito 1:14; 3:9).

    --"ni lo que afirman. A esta palabra final, "afirman", la Ver. Valera, revisión 1977, agrega, "categóricamente". Nótense estas versiones que bien dan el sentido según el texto griego: "aunque no entienden ni lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones categóricas" (B.A.), "...ni las cosas respecto de las cuales hacen enfáticas afirmaciones" (H.A.; L.A.), "...hacen fuertes afirmaciones" (N.M.). El mismo verbo en griego aparece en Tito 3:8. Véase Notas Sobre Tito, 3:8, comentarios.

    El maestro falso siempre anuncia su doctrina con toda seguridad y dogmatismo. Muestra mucho orgullo intelectual. Se refiere a sus oponentes con asperezas.

    Ellos no entendían la verdadera naturaleza de las fábulas, etc., que enseñaban, pues de otra manera no las habrían enseñado. Eran hombres cegados por lo propio suyo, y como ciegos iban guiando a otros ciegos. Acerca de tales hombres, de entonces como de ahora, dijo Jesús las palabras halladas en Mateo 15:14.

    Estos supuestos maestros no entendían lo que afirmaban categóricamente, mucho menos lo que la ley de Moisés en realidad significaba. Estos "ciegos" no veían que la ley halló su fin en Cristo (Rom. 10:4), y que por El fue quitada (Col.2:14). Con ellos ahora Timoteo tiene que tratar en Efeso, como también Tito en Creta. Compárese Apoc. 2:9.

 

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    1:8 -- "Pero sabemos que la ley es buena". Véase Rom. 7:16. Pablo admite libremente la excelencia y la utilidad de la ley, porque el enemigo trataría de pintarle como opositor a la ley (compárese Hech. 21:21-26). Era buena porque era de Dios, dada por disposición de ángeles (Hech. 7:53).

    --"si uno la usa legítimamente". Es decir, usarla según su diseño y propósito correcto (como ilustrado en los versículos siguientes). Los falsos maestros pervertían el diseño o propósito de la ley, y así eran culpables de usar la ley ilegalmente. Pablo favorecía la ley de Moisés tanto como ellos. La diferencia entre él y ellos tenía que ver con el uso correcto de la ley, y no con la ley misma (de que si era buena, o no).

 

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    1:9 -- "conociendo esto". El que lo conoce es el "uno" del versículo anterior.

    --"que la ley no fue dada". En lugar de "dada", otras versiones dicen: "puesta" (P.B., H.A., L.A., 1977), "instituida" (NVI., L.B., B.J), "se puso" (S.A., NTP.). La palabra griega para decir aquí "dada" aparece en 1 Tes. 3:3, "estamos puestos". ¿Para quiénes ha sido puesta o instituida la ley?

    --(no) "para el justo". Los falsos maestros en Efeso trataban de inculcar en los hermanos sus nociones referentes a la ley de Moisés, como cosas importantes y necesarias. Pero el cristiano, hecho justo en Cristo, estaba perfecto, o completo (Col. 2:10). La ley de Moisés nunca "fue puesta" para él, sino para el judío, hasta que viniera el Cristo, y el evangelio, o la fe, de El (Gál. 3:19-29). Esa ley condenaba al judío en sus pecados que había cometido, haciéndole ver la necesidad de la redención en Cristo. La ley, pues, fue puesta para pecadores.

    Así que al cristiano, hombre justificado por Cristo, no le faltaban las fábulas y otras cosas relacionadas con la ley de Moisés, según las promovían los falsos en Efeso. La ley de Moisés sí condena a los que practican las cosas que ahora Pablo menciona, pero no condena al cristiano. La ley de Moisés no es para él.

    --"sino para los transgresores y desobedientes". La palabra griega para decir "transgresores", o "inicuos" (Ver. H.A.), literalmente quiere decir "los sin ley". Aparece en Mateo 7:23 ("hacedores de maldad"). Son quienes actúan sin autorización de ley.

    En lugar de "desobedientes", "insumisos", dice la Ver. 1977, "insubordinados", dice la Ver. P.B., y otras dicen, "rebeldes", que es término demasiado general. La palabra griega aquí significa personas que rehusan estar en sujeción. Andan libres de ley y de sujeción.

    --"para los impíos y pecadores". Nótense 1 Ped. 4:18, "el impío y el pecador", y también Judas 15. En el texto griego aparece la palabra "pío" con la "a" privativa; es decir, "no pío". En la palabra "piedad" va la idea de adoración. El impío, pues, no adora a Dios; no es religioso.

    La palabra griega para decir "pecador" literalmente significa "no dar en el blanco", o "errar". Siendo la voluntad de Dios el blanco, el pecador yerra al hacer lo que no es de Dios.

    --"para los irreverentes y profanos". En lugar de "irreverentes", otras versiones dicen: "irreligiosos" (P.B.), "malvados" (Mod.), "sin religión" (B.A., margen), "sin moral" (NVI.), "facinerosos" (S.A.), "inicuos" (JTD.). Literalmente, la palabra griega significa "impuro, no santo". Aparece también en 2Tim. 3:2 ("impíos").

    Casi todas las versiones dicen "profanos". La palabra griega literalmente lleva la idea de que "puede ser pisado". De esto viene el significado de común; es lo opuesto de sagrado.

    --"para los parricidas y matricidas". Son quienes matan a padres y a madres. Literalmente la palabra griega significa herirlos, o golpearlos. La Ver. L.B. dice: "los que atacan a sus padres". Solamente el ingrato es capaz de un crimen tan bajo.

    --"para los homicidas". Algunas versiones dicen: "asesinos".

 

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    1:10 -- "para los fornicarios". La palabra griega viene del vocablo que significa "vender"; de eso, alguien que vende su cuerpo para uso sexual, persona prostituta. Universalmente, significa persona que participa en cualquier forma de cópula sexual que es ilegal, o pecaminosa. La Ver. P79. dice: "a los que cometen inmoralidades sexuales". Este término abarca al "adúltero", pues es término general.

    --"para los sodomitas". Algunas versiones (B.A., NVI, P79.) dicen: "homosexuales". La palabra griega aparece aquí y en 1 Cor. 6:9. Es palabra compuesta de dos: varón y coito (ayuntamiento carnal). Sobre la homosexualidad, véanse Gén. 19:5 y sig.; Lev. 18:22; 20:13; Deut. 23:17,18; Jueces 19:22 y sig.; 2 Rey. 23:7; Rom. 1:26,27; 1 Cor. 6:9; 2 Ped. 2:6-10 (de esto, la palabra "sodomía"); Judas 7.

    --"para los secuestradores". Otras versiones dicen: "los que hurtan a hombres" (Mod.); "los que roban hombres" (H.A.); "traficantes de esclavos" (NVI., P79.); "ladrones de hombres" (P.B.). Véase Exodo 21:16.

    --"para los mentirosos y perjuros". Todo mentiroso tendrá su fin en el infierno (Apoc. 21:8; 22:15). Ahora, el perjuro es el que miente bajo juramento, jura en falso, o que no cumple con el juramento. Véase Lev. 19:12.

    --"y para cuanto se oponga". La palabra griega para decir "se oponga" (antikeitai) es compuesta de anti y keitai (la misma palabra griega notada arriba, ver. 9, sobre "dada", o sea puesta). Aparece en Luc. 13:17 (adversarios) y en Gál. 5:17 (se oponen).

    --"a la sana doctrina". Véanse 2 Tim. 4:3; Tito 1:9; 2:1. También, "sanas palabras", 1 Tim. 6:3; 2 Tim. 1:13.

    Véase Notas Sobre Tito, 1:9, p. 9.

    Esta sana doctrina es la que Pablo predicaba, y es sana porque la recibió de Cristo, y por la autoridad de Cristo la predicaba (Gál. 1:1,12,15). Es la misma palabra que ha de ser predicada (2 Tim. 4:2; Tito 1:9). Es la apostólica (Hech. 2:42). Toda otra doctrina es "diferente" (ver. 3), y ha de ser condenada; no es sana, sino por implicación, enferma o mórbida.

    La palabra griega para decir "sana" es hugiano, de la cual viene la palabra española, "higiene".

 

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    1:11 -- "según ... Dios bendito". Compárese Rom. 2:16; 2 Cor. 4:4. El texto griego dice literalmente, "el evangelio de la gloria del bendito Dios", y así se expresan las versiones ASV., P.B., H.A., JTD, RVA. La idea es que el evangelio revela la gloria de Dios manifestada en la obra de Cristo.

    La palabra "según" conecta todo lo que ha dicho Pablo desde el ver. 9 con referencia a la ley y la aplicación correcta de ella. Lo que el evangelio enseña comprueba lo que Pablo afirma. No hay ninguna contradicción entre la Ley (usada legítimamente, ver. 8) y el evangelio. El evangelio revela que la ley tiene a todo hombre bajo pecado (Gál 3:22), y que el bendito Dios nos muestra su gloria al ofrecernos el perdón en Cristo Jesús.

    Lo que Pablo llama "la sana doctrina", ver. 10, ahora lo llama "el evangelio". La falsa distinción, hecha por sectarios y por algunos de mis hermanos en Cristo, entre doctrina y evangelio, en estos dos versículos es claramente desmentida.

    La "doctrina" (considerada por ellos como diversificada y no necesaria para la salvación) y el "evangelio" (según ellos lo que salva) ¡no son términos mutuamente exclusivos! La sana doctrina, y el evangelio de la gloria del Dios bendito, constituyen el mismo mensaje.

    --"que a mí ... encomendado". Véase Tito 1:3; 1 Tes. 2:4; 1 Cor. 9:17; Gál. 2:7. El texto griego da énfasis al pronombre "yo" (Pablo). Lo expresa así la Ver. L.A., "que a mí se me ha confiado", y la Ver. NTP., "del que fui yo encargado". Pablo enfáticamente afirma su autoridad sobre los referidos "doctores de la ley", ver. 7, que actuaban ilegítimamente, ver. 8. Ahora, ¿bajo cuál comisión divina operaban aquellos falsos maestros?

 

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    1:12 -- "Doy gracias ... fortaleció". Habiendo mencionado su comisión divina (ver. 11), ahora Pablo se siente compelido a dar gracias a Cristo quien le comisionó (Hech. 26:15-18) a predicar el evangelio de la gloria de Dios. Para esta obra Cristo le fortaleció (Fil. 4:13; 1 Cor. 15:10; 2 Cor. 12:9; 2Tim. 4:17). Puede haber referencia aquí también al poder milagroso que fue dado a los apóstoles (Luc. 24:49; Hech. 1:8).

    --"a Cristo Jesús nuestro Señor". Véase Hech. 2:36. Dios hizo a Jesús de Nazaret dos cosas: el Ungido de Dios, y el Señor de todos.

    --"porque me tuvo por fiel". No se hace referencia a ninguna imposibilidad de apostasía de parte de Pablo que Dios hubiera visto de antemano (según el calvinismo), sino a la actitud de fidelidad de parte de Pablo; era digno de confianza, y Cristo lo sabía. Dice la Ver. NVI., "por haberme considerado digno de confianza". Cada quien determina en sí si es digno de confianza, o no. Pablo determinó vivir siempre con conciencia limpia (Hech. 23:1). Todo el mundo puede tener la misma determinación. Luego, Dios viendo (o aun sabiendo) esto, nos utiliza según nuestro carácter (2 Tim. 2:21). Dios apartó a Pablo "desde el vientre" de su madre (Gál. 1:15) porque sabía que sería persona digna de confianza (1 Cor. 7:25) . En su vida Pablo reconocía que en el servidor se requiere que "sea hallado fiel" (1 Cor. 4:2).

    --"poniéndome en el ministerio". Esta es la manera en que Cristo expresó Su confianza en Pablo.

    Siguiendo el texto griego, dice la Ver. B.A., "poniéndome en (su) servicio", y la Ver. P.B., "tomándome en servicio". Hoy en día la palabra "ministerio" tiene sonido eclesiástico. Por eso al ver la palabra aquí, no hemos de pensar en predicadores, mucho menos en "reverendos", sino en servicio. Cristo puso a Pablo en un servicio particular. La misma palabra griega se aplica a gobernantes del mundo (Rom. 13:4). Se aplica a cualquier servidor (Mat. 20:26). La idea clave es la de servir. Ahora, se admite que el servicio de Pablo en particular fue el de anunciar el evangelio. Pero Pablo fue llamado, no solamente a predicar, sino a sufrir en el servicio de Cristo (Hech. 26:17; Fil. 3:8; 2Cor. 12:10).

 

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    1:13 -- "habiendo yo sido antes blasfemo". Sobre la palabra "blasfemo", véanse 2 Tim. 3:2; Hech. 6:11; 2 Ped. 2:11 (griego, "no traen juicio blasfemo"). Blasfemar es usar de lenguaje abusivo e intemperante.

    --"perseguidor". La palabra griega para decir "perseguidor", hallada en este versículo, no aparece en otro texto del Nuevo Testamento.

    --"e injuriador". La palabra griega aparece solamente aquí y en Rom. 1:30.

    Comentarios sobre esta clase de vida que Pablo llevaba antes de su conversión, se registran en Hech. 8:3; 9:1,4,5; 22:4; 26:9-11; Gál. 1:13,23

    --"más fui recibido ... incredulidad". Véanse también ver. 16; 2 Cor. 4:1. Dios no tiene obligación hacia nadie de perdonar pecados, pero escoge hacerlo bajo ciertas condiciones. Los que cometen pecados en ignorancia no quedan sin culpa, pero sí están más dispuestos a cumplir con las condiciones del perdón de Dios.

    Considérese la petición de Jesús en Luc. 23:34. Esa petición fue otorgada, comenzando el día de Pentecostés, Hechos 2. Nótense los ver. 37,38,41,47. Al tales ignorantes se les dijo qué hacer. Véase también Hech. 3:17,19. A Saulo de Tarso se le dijo qué hacer para lavarse de sus pecados (22:10,16).

    Antes de su conversión, Pablo pensaba que era su deber hacer muchas contra Jesús (Hech. 26:9). Nótese Juan 16:2.

    La misericordia viene, pues, solamente después de que la persona se informe de la verdad y obedezca de corazón. Considérese Hech. 26:19. La incredulidad se cambió en fe.

    Judas y Pilato cometieron sus pecados, conociendo a Jesús; Saulo pensaba que Jesús era un impostor. Ellos no recibieron misericordia; él sí. Representan diferentes actitudes. Compárese Heb. 10:26.

 

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    1:14 -- "Pero la gracia ... más abundante". Los pecados de Pablo eran grandes, pero la gracia del Señor "sobreabundó" (Ver. L.A., H.A.; P.B.); "fue más que abundante" (Ver. B.A.). Véase Rom. 5:20. Para salvar a un pecador como Pablo, el primero de los pecadores (ver. 15), tuvo que ser sobreabundante ese favor no merecido de Dios (Su gracia).

    Lo que en Tito 2:11 se llama la gracia de Dios, en 3:4 se llama Su bondad y amor.

    Lo que en el ver. 13 se llama misericordia, aquí en el 14 se llama gracia. Somos salvos por la gracia (Efes. 2:8), pero también por la misericordia (Tito 3:5).

    Compárese 1 Cor. 15:10.

    --"con la fe ... Cristo Jesús". Saulo de Tarso consideró la evidencia indisputable de la deidad de Jesús, y creyó. Luego su vida de fe se manifestó en su amor por la Causa de Cristo. La fe y el amor fueron la respuesta de Pablo a la sobreabundante gracia de Dios. Todo fue "en (conexión con) Cristo Jesús".

 

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    1:15 -- "Palabra fiel". La misma frase griega que aparece aquí (literalmente dice, fiel el dicho, o fiel la palabra) aparece también en 3:1; 4:9; 2 Tim. 2:11; Tito 3:8. La Ver. Mod. dice, "Fiel es (este) dicho". La Ver. NVI. dice, "He aquí un dicho fidedigno". "Esto es muy cierto", dicen las Ver. NTP. y P.R. Es creíble en todo sentido.

    Por ser así la palabra, el dicho, o la doctrina, que en seguida se declara, todo el mundo puede depender de su veracidad. Esa doctrina se describe así: "que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores".

    --"y digna ... por todos". Se repite esto en 4:9. La frase da énfasis al hecho de que se excluye toda duda en cuanto a aceptación. Todo el mundo es pecador (Rom. 3:23), y por eso todos deben aceptar este mensaje de salvación. Compárense Hech. 2:41; Juan 3:31-36; Hech. 8:14; 11:1; 17:11; 1 Tes. 1:6. Todo el mundo puede ser salvo; el calvinismo enseña al contrario.

    --"que Cristo Jesús vino al mundo". Esto implica Su previa existencia. Véanse Juan 1:9; 3:19; 6:51; 11:27; 12:46.

    --"para salvar a los pecadores". Véanse Mat. 9:13; Luc. 19:10. Pablo acabó de hablar de lo que Cristo había hecho por él, y por eso ahora pasa a afirmar lo que es confiable y sin duda; a saber, que Jesucristo vino al mundo para hacer lo mismo para con todos. La salvación es universal (Mar. 16:15,16; Juan 3:16,17; 1 Juan 3:5,8; 1 Tim. 2:6; 1 Juan 2:2; Apoc. 22:17).

    No vino a salvar solamente a los "elegidos" incondicionalmente, según afirma el calvinismo, sino "se dio en rescate por todos" (2:6 de esta carta).

    --"de los cuales yo soy el primero". El caso de Pablo fue notable (como está descrito arriba, ver. 13). Compárese Hech. 9:26. ¡Con razón los hermanos tenían miedo de él!

    Nótese que no dice, "yo era", sino "yo soy", pues todavía recordaba la grandeza de su obra contraria, al perseguir a Jesús (Hech. 26:15). Comentaristas calvinistas afirman que Pablo aquí usa el tiempo presente ("yo soy") porque todavía era pecador en realidad; todavía tenía culpa de pecado en sí. Niegan que el pecador, perdonado por Dios, ahora sea justo. Pero basta notar que Ananías dijo a Pablo que se bautizara para lavar sus pecados (Hech. 22:16). Si el perdonado (Hech. 2:38) todavía tiene la culpa de sus pecados, no ha sido perdonado. Si el injusto es perdonado de sus pecados, ya es justo. El apóstol Juan afirma que el que hace justicia es justo (1 Juan 3:7).

 

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    1:16 -- "Pero por esto ... misericordia". Pablo da dos razones por qué fue recibido a misericordia: (1) su ignorancia al pecar, ver. 13, y (2) para servir de ejemplo, ver. 16. Esto debe poner fin a la cuestión de si será posible la salvación de quienquiera, inclusive los más grandes pecadores. Nadie debe desesperarse de la salvación.

    --"para que ... el primero". Como hemos notado en el versículo anterior, el caso de Pablo como pecador era notable y extraordinario. El podía servir de representativo de todo pecador miserable sin Cristo (Rom. 7:24). Compárense 1 Cor. 15:9; Efes. 3:8.

    --"toda su clemencia". Esta versión en Sant. 5:10 traduce la misma palabra griega, "paciencia". Notemos algunas otras versiones, respecto a 1:16 -- "su perfecta paciencia" (B.A., margen), "extremada paciencia" (Mod.), "paciencia" (L.A.; NVI.; 1977; NTP.), "toda la longanimidad" (P.B.; H.A.), "gran paciencia" (N.M.). Lo que Jesucristo muestra es longanimidad, o sea, una paciencia grande y extremada.

    Como hijos de Dios los cristianos deben mostrar lo mismo, 1 Tes. 5:14 (pacientes -- la misma palabra griega -- pacientes en extremo, o sufridos).

    --"para ejemplo de los". La misma palabra griega empleada aquí aparece también en 2 Tim. 1:13, donde dice nuestra versión, "forma".

    La conversión de Saulo de Tarso sirve de esquema, o norma, para todos los demás que han de ser salvos. Es un ejemplo para ellos. Pablo, el gran pecador, obedeció al evangelio, y fue salvo. Allí está el ejemplo que todos los demás tienen. Dios no hace acepción de personas.

    --"que habrían ... vida eterna". El objeto de la fe en Jesucristo es la vida eterna. Véanse Juan 3:16; 17:3; 20:31; Heb. 10:39; 1 Juan 5:20.

 

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    1:17 -- "Por tanto". Otras versiones dicen "ahora", "pues", o "así pues". Otras comienzan el versículo diciendo, "Al Rey ..."

    Pablo ahora expresa su gran gozo, tributando adoración a Dios por Su gran misericordia mostrada hacia los pecadores.

    --"al Rey de los siglos". La misma frase griega empleada aquí aparece también en Apoc. 15:3 (en el texto griego de Westcott y Hort). "Rey de los siglos" dicen las Ver. Mod., NVI., ASV., y otras. Lo mismo se dice del reinado de Cristo, Luc. 1:32,33.

    Dios reina, o gobierna, a través de los siglos. Su reinado no tiene fin, como lo tiene cualquier reinado humano.

    --"inmortal". La misma palabra griega empleada aquí aparece también en Rom. 1:23, donde se traduce "incorruptible", que es la traducción literal. Las Ver. P.B. y N.M. dicen, "incorruptible".

    Los reyes de entre los hombres todos mueren, pero este Dios, ¡no!

    --"invisible". Compárense 6:16; Juan 1:18. Véanse Col. 1:15; Heb. 11:27, donde se emplea la misma palabra griega. Dios no es visible, porque es espíritu (Juan 4:24).

    --"y único y sabio Dios". La misma frase griega empleada aquí aparece también en Rom. 16:27. En este pasaje de Timoteo, casi todas las versiones omiten la palabra "sabio", por no aparecer en los manuscritos considerados mejores. Se cree que la palabra fue interpolada, siendo tomada de Rom. 16:27. Véanse 6:15; Juan 5:44.

    --"sea honor y gloria". Esta expresión se emplea también en Apoc. 5:12,13. Compárese Apoc. 4:9. Honor es respeto y veneración; gloria es alabanza.

    --"por los siglos de los siglos". La misma frase griega empleada aquí aparece también en Gál. 1:5 y Fil. 4:20. Compárese Rom. 16:27.

    --"Amén". Esta palabra ha sido transliterada del griego. Significa un consentimiento o aprobación de lo que se acaba de afirmar; es decir, "así es", "así sea". Todo el mundo debe aprobar lo que Pablo acaba de decir con respecto a nuestro Dios quien ha hecho posible por Su misericordia nuestra salvación eterna.

 

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    1:18 -- "Este mandamiento". Se hace referencia al mandamiento de los ver. 3,4, y en particular, del 5. Véanse los comentarios allí. El contexto tiene que ver con el tratamiento de Timoteo hacia los falsos maestros en Efeso.

    --"hijo Timoteo". Véase ver. 2, comentarios.

    --"te encargo". La misma palabra griega empleada aquí aparece también en 1 Cor. 10:27, "se os ponga delante", y en 1 Ped. 4:19, "encomienden". En lugar de "encargar", otras versiones dicen, "encomiendo" (Mod.), "transmito" (L.A., H.A.), "confío" (B.A., NVI., ASV.)

    --"para que ... a ti". En alguna ocasión alguien por el Espíritu Santo (alguno con el don de profecía) reveló o predijo la obra de evangelista que Timoteo haría.

    Considérese Hech. 15:32. Pablo y Bernabé, en cierta comisión de obra, fueron señalados por profecía (Hech. 13:1-3).

    Compárense 4:14; 2 Tim. 1:6.

    --"milites por ellas la buena milicia". El texto griego dice, "en ellas"; es decir, en relación con lo que ellas dijeron, o con respecto a ello. Timoteo había de ser estimulado, por lo que esas profecías habían revelado, a máxima fidelidad en sus deberes. Compárese Juan 16:1-4.

    Varios pasajes dan énfasis a la naturaleza militante de la obra del evangelista, y del cristiano en general. Véanse 1 Cor. 9:7; 2 Cor. 10:3-5; Efes. 6:10-17; 2 Tim. 2:3,4; 4:7. Recuérdese que la espada no es para aplicar mantequilla al pan.

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    1:19 -- "manteniendo la fe". En cuanto a mantener, véanse 3:9 (guarden); 2 Tim. 1:13 (retén). Es urgente retener la fe y la buena conciencia, dado lo que importan en la salvación del alma. No que Timoteo necesitara tanto esta exhortación, sino que ella expone lo que otros habían ignorado, con consecuencias terribles.

    La "fe" aquí referida posiblemente es la subjetiva, la fe del soldado (Efes. 6:16; 1 Tes. 5:8). Manteniendo la fe, el buen soldado no se desvía a un lado para no proseguir en sus deberes. (El texto griego no dice "la fe", sino "fe").

    --"y buena conciencia". Véanse Hech. 23:1; 1 Ped. 3:16,21, donde aparece la misma frase. La cobardía causaría violación de la conciencia. Es buena cuando dice a su dueño que todo se está llevando según las órdenes del capitán.

    --"desechando la cual". La frase, "la cual", se refiere a la buena conciencia. El desechar la buena conciencia (y no mantenerla) es una violencia voluntaria de la conciencia, como en el caso de un soldado que a propósito se quita toda su armadura y la arroja a un lado.

    Sobre "desechar", compárese Hech. 13:46.

    --"naufragaron en cuanto a la fe algunos". Es una figura marítima, basada en lo que a veces pasa al viajero que va en alta mar (por ej., 2 Cor. 11:25). El "naufragio" es la consecuencia de desechar la fe y la buena conciencia.

    La "fe" ahora referida me parece ser la objetiva. El texto griego dice "la fe" (aunque puede referirse a la fe del individuo). Los que comienzan a enseñar "diferente doctrina" (ver. 3) son quienes comienzan a hacer naufragio de la fe que una vez por todas ha sido dada a los santos (Judas 3). Al mismo tiempo, es cierto que la persona hace naufragio de su propia fe.

 

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    1:20 -- "de los cuales son Himeneo y Alejandro". Compárese 2 Tim. 2:16-18; 4:14. (El Alejandro de Hech. 19:33 es sin duda otra persona).

    Estos eran dos entre algunos otros que hicieron naufragio en cuanto a la fe (o a su fe), pues desecharon su buena conciencia. La posibilidad de apostasía no es solamente una cosa que puede pasar, sino que ha pasado; el calvinismo dice lo contrario. Las Escrituras hablan de quienes "recayeron" (Heb. 6:6), y de quienes han "caído" (Gál. 5:4). La doctrina de "una vez salvo, siempre salvo" no es de las Escrituras inspiradas del Nuevo Testamento.

    --"a quienes entregué a Satanás". Véase 1 Cor. 5:5. La referencia aquí puede ser que Pablo promovió que fueran descomulgados. También es posible que se hace referencia a algún hecho milagroso de parte de Pablo contra ellos para castigarles. Compárese Hech. 13:8-11.

    --"para que aprendan". Casi todas las versiones dicen así, pero la idea clave es la de ser disciplinado, o aprender por medio de castigo. La palabra griega aquí para decir "aprendan" aparece en Efes. 6:4, "disciplina".

    --"a no blasfemar". Sobre "blasfemo", véase ver. 13. Estos dos, al meterse en diferentes doctrinas y al hacer naufragio de la fe, agregaron a sus males también el blasfemar. Pudieron haber hablado abusivamente en contra de Pablo. El propósito de la excomunión sería disciplinarles de tal manera que sus almas fueran salvas. La excomunión sirve el propósito de disciplina por castigo para que la persona aprenda a no volver a hacer el mal. Si Pablo milagrosamente les infligió algún castigo físico, siempre tuvo el mismo propósito.

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