NOTAS SOBRE 1 TIMOTEO

Por Bill H. Reeves 

(Derechos reservados, copyright, 1991, 1999, 2002)
Publica para la Internet: Valente Rodríguez 
 

 
 

 

CAPITULO 3

    3:1 -- "Palabra fiel". Véase 1:15, comentarios. Es fiel porque es apostólica. Lo que el resto de este versículo dice es fidedigno; es la pura verdad.

    --"Si alguno anhela". La misma palabra griega para decir "anhela" aparece también en 6:10 (codiciando); Heb. 11:16 (anhelaban). Significa hacer esfuerzo por alcanzar algo. Bien lo traduce la Ver. N.M., "haciendo esfuerzo por obtener". Otras versiones dicen, "aspira" (P.B., B.A., NVI., NTP, P79, BAD., B.J.. La ASV. dice, "busca". Es palabra más fuerte que "desea", pues indica ansia o afán (como el que quiere enriquecerse se extiende mucho por conseguir el dinero, 6:9,10). Debe haber personas haciendo esfuerzo por ser obispos, pero muchas veces es al contrario: ¡el oficio de obispo tiene que buscar quien lo acepte!

    --"obispado". Notemos la traducción de otras versiones, para mejor comprensión del sentido del vocablo griego: "oficio de obispo" (V.M., ASV.); "puesto de superintendente" (N.M.); "cargo de obispo" (P.B., B.A., S.A.); "cargo de episcopado" (B.J.); "el episcopado" (N.C., una transliteración).

    La misma palabra griega, episcopes, para decir "obispado", aparece en 1 Ped. 2:12. Véase Notas Sobre 1 Pedro 2:12, comentarios. Allí se traduce "visitación"; o sea, el día cuando Dios "mirará, u observará" para luego tomar acción. Aparece también en Luc. 19:44 (visitación). La idea radical de la palabra es la de mirar, u observar (con el fin de tomar acción, como visitar para bendecir, o para castigar). En Hech. 1:20 se traduce en nuestra versión, "oficio", pero en la revisión de 1977, "cargo". Otras versiones dicen, "obispado" (L.A.; H.A.;); "función" (P.B.); "superintendencia" (N.M.).

    Analizando la palabra griega, vemos que está compuesta de epi (sobre), skop (mirar), y es (la parte final de la palabra indica "cargo" u "oficio"). La Ver. N.C., pues, transliteraliza la palabra, diciendo, "el episcopado". La Ver. N.M. la traduce literalmente, diciendo, "puesto de superintendente".

    La palabra griega para indicar a la persona que ocupa este puesto, cargo, u oficio, se traduce comúnmente, "obispo" (Hech. 20:28; Fil. 1:1; Tito 1:7; 1 Ped. 2:25). Véanse Notas Sobre Tito 1:7, comentarios, y Notas Sobre 1 Pedro 2:25, comentarios. Del griego se deriva nuestra palabra "episcopal" (sobre, ver), y del latín viene la palabra "supervisor" (sobre, ver), o "superintendente" (sobre, atender). Véase el versículo siguiente, comentarios.

    --"buena obra desea". Es buena porque es de Dios. Involucra el cuidado de almas (Heb. 13:17; 1 Ped. 5:2).

    El "obispado", pues, es más bien obra que oficio (en el sentido de puesto de mando). Siempre ha habido quienes desean mandar, dirigir, o dar órdenes, pero no se ocupan en hacer la obra. Con toda obra viene alguna responsabilidad. El obispo responsable y fiel en su obra recibirá su corona (1 Ped. 5:4).

    Para ser obispo, la persona tiene que desear la obra representada en el término. Debemos inculcar en nuestros hijos dicho deseo. Es una obra noble y deseable, pues tiene que ver con la dirección de almas. En el mundo moderno, el héroe del joven es algún gran atleta, no el presidente del país, ni mucho menos un obispo en alguna iglesia local. Es culpa de los padres que sus hijos no tengan siempre delante de ellos la meta de ser algún día obispos en una iglesia local.

    Las denominaciones ignoran por completo la organización de la iglesia local. Tienen sus propios sistemas humanos. Y algunos de mis hermanos en Cristo toman la libertad (de allí, hermanos "liberales") de irse más allá del plan bíblico para la organización de la iglesia local, haciendo de los ancianos de la iglesia llamada "patrocinadora" un grupo de directores de una obra a nivel de hermandad. Hay llamados "misioneros" que reclaman estar bajo la supervisión de los ancianos de la iglesia patrocinadora, aunque son miembros en otros países. Si es así, dichos ancianos supervisan a miembros no de su congregación. Esto no es nada bíblico.

    3:2 -- "Pero es necesario". Compárese Tito 1:7. Otras versiones dicen, "debe ser". Lo que siguen son requisitos, no cualidades opcionales. El que no llena estos requisitos, no puede ser elegido como obispo. (Se debe notar que todos los requisitos siguientes para el obispo se aplican a todo cristiano, excepto los de ser hombre casado, ser apto para enseñar, y no ser neófito).

--"que el obispo". Véanse los comentarios sobre "obispado" en el ver. 1.

Lo que Pablo llama aquí "obispo", tratando el mismo asunto en su carta a Tito, dice "anciano" y obispo (Tito 1:5,7). Véanse mis notas sobre ese pasaje en Notas Sobre Tito.

De Notas Sobre 1 Pedro 5:1, cito lo siguiente (sugiero que se lean mis comentarios sobre toda la sección de 5:1-4): "Los tres términos, anciano/obispo/pastor, se refieren a la misma persona. En Hech. 20:17 se emplea el término 'ancianos'; en el ver. 28 éstos son llamados 'obispos' que 'apacientan' (pastorean). En Tito 1:5 los que son llamados 'ancianos', en el ver. 7 son llamados 'obispos'. Aquí en 1 Ped. 5:1 los que son llamados 'ancianos', en el ver. 2 'apacientan' (pastorean) y 'cuidan de' la congregación (griego, supervisan; es decir, son obispos)".

La Ver. B.J., católica, comenta sobre este punto: "La distinción entre obispo y presbíteros no está aún elaborada". Esto es una admisión de que más tarde los hombres elaboraron una distinción que la Biblia no hace.

La iglesia de Dios, en sentido universal, ¡no tiene organización terrestre! Localmente, sí la tiene. La iglesia local debe tener una pluralidad de obispos (llamados también ancianos, o pastores) (Hech. 14:23; Fil. 1:1; Tito 1:5,7; 1 Ped. 5:1-4). Estos ancianos, u obispos, se ocupan solamente en la dirección de la iglesia local. No supervisan obras centralizadas de muchas iglesias locales, ni campos "misioneros", ni miembros de otras congregaciones. ¡No son ancianos diocesanos (sobre una diócesis, o territorio)! No son obispos sobre una ciudad, sino sobre una congregación de cristianos. Como dice Pedro, apacientan, o pastorean, la grey de Dios que está entre ellos (1 Ped. 5:2). Allí termina su supervisión.

Nótese que Pablo no habla de "sacerdotes". Son obispos quienes supervisan la iglesia local (Hech. 14:23; Tito 1:5,7), y no sacerdotes, ni llamados "pastores" en el sentido de predicadores o "ministros". La Ver. T.A., por ser católica, encabeza esta sección de 1 Timoteo (cap. 3) con este título: "Virtudes Sacerdotales".

--"sea irreprensible". La palabra griega aparece también en 5:7 (irreprensibles) y 6:14 (ni reprensión). Otras versiones dicen, "irreprochable". Literalmente, "sin poder asir de la persona (para acusación justa); es decir, vivir de tal manera que nadie pueda justamente acusarle. En Tito 1:6, aunque nuestra versión dice "irreprensible", la palabra griega es otra, aunque semejante en idea. Dicha palabra griega se emplea en el ver. 10 de este capítulo, referente al diácono, y se traduce allí "irreprensibles".

--"marido de una sola mujer". Véase Notas Sobre Tito, 1:6, comentarios. Omítase la palabra "sola"; no aparece en el texto griego. La Ver. N.M. dice, "marido de una mujer", y la Ver. ASV. dice, "marido de una esposa". (La misma frase griega aparece en 5:9, nada más que trata del caso femenino. Dice, "esposa de un solo marido". Omítase la palabra "solo" -- esposa de un marido. Así lo expresa el texto griego).

Obviamente el obispo tiene que ser hombre, pues tiene que tener esposa; ¡no puede ser mujer! Los liberales, de entre las iglesias católicas y protestantes, ignoran esto por completo, abogando por el "movimiento femenino" de nuestros tiempos.

Tiene que ser hombre casado, y no "célibe", según el catolicismo romano (en la mayoría de los lugares). La Ver. JTD. (protestante) comenta: "(según esto, el obispo, el cura, el pastor, pueden, deben ser casados. Gregorio VII ha ordenado lo contrario, estableciendo el celibato)".

Hay comentaristas protestantes que dicen que aunque está bien que el "ministro del evangelio" sea hombre casado, al mismo tiempo no es necesario. Bueno, en primer lugar el pasaje no trata de "ministros del evangelio", sino de obispos. Además, pregunto: ¿cómo puede el obispo tener hijos y gobernar su casa (ver. 4,5) sin ser hombre casado? Su obra en gran parte consiste en "cuidar de la iglesia de Dios" (ver. 5). Para poder hacer esto tiene que ser hombre que ya haya demostrado la capacidad de hacer esto por medio de haber gobernado bien su propia casa (ver. 5). Es un requisito que tiene que haber tenido en el tiempo de ser nombrado obispo.

No puede ser polígamo, sino de una mujer, y no más. El polígamo no es de una mujer; es de varias, como también el que tiene concubinas. Ciertamente el pasaje no quiere decir algo que implique que los demás cristianos sí pueden ser polígamos, pero el obispo, no. Ningún cristiano puede ser polígamo (Mat. 19:4-6). La frase, pues, quiere decir que el obispo tiene que ser hombre casado con una mujer. Eso es lo que dice, y ése es el sentido normal y ordinario. El es fiel a una mujer (a su esposa), y no tiene relaciones con otras.

El viudo que vuelve a casarse, y el divorciado y que ahora está nuevamente casado, todo según el permiso bíblico (Mat. 19:9), son maridos "de una mujer", no de varias. Tienen una sola mujer. Llenan este requisito. (Que a tales personas les convenga servir como obispos, dadas ciertas circunstancias locales, es otra cuestión. Que quieran seguir sirviendo de obispos, o no, es otra cuestión).

La Ver. T.A., católica, comenta así sobre este punto (e intercalo mis respuestas entre "[]"): "Al principio de la Iglesia, en que la virginidad era casi desconocida, era muy difícil encontrar a alguno apto para el episcopado y para el sacerdocio [Nótese como el autor agrega al texto divino, diciendo "y para el sacerdocio"], que no hubiera sido casado, o no lo fuera todavía. En este último caso, tenía que guardar continencia, conservar en su compañía y educar en la fe cristiana a los hijos que hubiera tenido. Algunos, para atacar el celibato eclesiástico, entienden mal este texto diciendo que el obispo necesariamente debe ser casado. [¿No es precisamente esto lo que dice el apóstol Pablo, "Es necesario" que el obispo sea marido? ¿Cómo puede ser marido sin ser casado?] ¿Cómo iba a decir esto el Apóstol, cuando el mismo Timoteo a quien escribe, Tito y otros no lo eran? [¡Fácil! Timoteo y Tito no eran obispos. ¿Cómo sabe el autor que estos dos no eran casados?] Quiere decir el Apóstol que no debe elegirse para obispos a los que, después de viudos, han vuelto a casarse. [El apóstol Pablo ¡no dice eso! No dice que tal y tal personas no pueden ser obispos; dice que el obispo tiene que ser marido de una mujer]. Además, la Iglesia, haciendo uso de la autoridad recibida del mismo Cristo, puede disponer que sólo los que se consagren totalmente a Dios (1

Cor. 7:32-34) pueden ser ministros suyos: pág. 188". [Ahora llegamos al mero punto del autor: Si este pasaje de Pablo enseñara lo que él afirma, la supuesta autoridad de la Iglesia Católica no tendría que entrar en el caso. Por eso el clero católico ha impuesto una ley humana, que es el celibato del clero. Cristo no ha dado a ninguna iglesia humana nada de autoridad; El la tiene toda, Mat. 28:18, aun en esta tierra. Y es más, el pasaje no habla de "ministros suyos", sino solamente de obispos. No hay espacio aquí para comentar sobre 1 Cor. 7:32-34, pero el autor lo tuerce igual que al pasaje a la mano. El matrimonio es honroso en todos, Heb. 13:4. La prohibición del matrimonio, el celibato, es de la apostasía, 1 Tim. 4:1-3].

Notemos también que Pablo no dice, "que haya sido casado una sola vez". El texto griego dice literalmente, "Es necesario que... sea ... marido de una mujer". Pablo no condena las segundas nupcias en sí (Rom. 7:3; 1 Cor. 7:39; 1 Tim. 5:14).

La instrucción inspirada de esta frase excluye tanto el celibato como la poligamia.

Toda esta sección (ver. 1-7) trata de los requisitos de obispos. Yerran grandemente los comentaristas que meten en la discusión a sus llamados "ministros" y "pastores". Muchos de éstos son solteros jóvenes, recién graduados de "seminarios", y luego tratan de cambiar los requisitos para acomodarlos a estos jóvenes.

--"sobrio". La palabra griega aparece también en el ver. 11 (sobrias), y en Tito 2:2 (sobrios). Véase Notas Sobre Tito, 2:2, comentarios. La palabra misma lleva, en un sentido, la idea de estar libre de la influencia de lo intoxicante. El obispo, el diácono, los cristianos de edad, y todo cristiano debe ser persona sobria, o templada. Tiene control de sí. Se domina a sí mismo en todo apetito y deseo. Ni el alcohol, ni las drogas ilegales, ni excesos en las comidas, ni nada, le controla. El todo lo controla en su sobriedad. Es persona con calma; persona no apasionada. Ningún hombre, sin dominio propio, debe ser nombrado obispo.

En 2 Tim. 4:5, aparece la palabra griega en forma verbal, "sé sobrio".

--"prudente". La palabra griega para decir "prudente" es sofron, significando de mente sana, y de eso, persona templada y de dominio propio. Aparece en Tito 1:8 (sobrio); 2:2,5 (prudentes). Véase Notas Sobre Tito, 1:8, comentarios. (La palabra griega semejante, sofronos, aparece en 2:9,15. Véanse los comentarios allí).

--"decoroso". La palabra griega es kosmion, la que aparece en 2:9. Véanse los comentarios allí. El obispo debe ser persona ordenada en todo aspecto de su vida.

--"hospedador". La palabra griega philoxenon aparece también en Tito 1:8 y en 1 Ped. 4:9. Véanse mis comentarios allí, en Notas Sobre Tito y en Notas Sobre 1 Pedro. La palabra es compuesta de dos: "amor" y "desconocido". La hospitalidad verdadera es el amor hacia el desconocido, para abrirle las puertas en el tiempo de necesidad. Todo cristiano debe practicar la hospitalidad (Rom. 12:13; Luc. 14:12-14; Heb. 13:2; 3 Juan 5-8). Las condiciones para viajar en el siglo primero, y las ocasiones de huir de parte de cristianos perseguidos, demandaba que todo cristiano fuera hospedador. Aunque las condiciones modernas sean diferentes en muchas partes, la misma actitud benévola tiene que expresarse. Considérese como ejemplo Lucas 10, el "buen samaritano".

(Nótese: Entre algunos prevalece la práctica de viajar a su gusto, llegando a hogares sin aviso, y luego esperando que la familia les atienda gratuitamente. Tales saben que la cultura obliga a la gente a recibirles y atenderles. Son irresponsables, y aprovechados. Si en algún caso no son atendidos como ellos quisieran, acusan a la casa de no ser "hospitalaria". Esta acusación falsa e injusta revela la completa falta de respeto hacia la enseñanza bíblica. Nada más usan las Escrituras, torciéndolas, para su conveniencia).

--"apto para enseñar". Es una sola palabra en el griego, y aparece solamente aquí y en 2 Tim. 2:24. Otras versiones dicen, "capacitados" y "competentes" para enseñar. La palabra "didáctico" se deriva de esta palabra griega. El obispo tiene que tener esta cualidad (que desde luego se desarrolla y se afina al ganar experiencia). La naturaleza de la obra del obispo, que es de alimentar a la grey y de cuidar de ella, hace que este requisito se halle en él. Compárense Hech. 20:28-32; Tito 1:9-13; 1 Ped. 5:2. Esto requiere estudio continuo, pues no hay inspiración directa hoy en día.

Los ancianos, u obispos, son maestros de la Palabra. Esta aptitud que tienen que tener no es meramente teórica. La iglesia local puede sostener a un evangelista de tiempo completo, pero los obispos deben siempre dirigir la enseñanza de la congregación, en plan y en ejecución, y no entregar esa responsabilidad al evangelista. Este requisito de los obispos es para usarse. Compárese 1 Tim. 5:17,18. ¡Predican y enseñan!

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    3:3 -- "no dado al vino". Esta frase idéntica en el griego aparece en Tito 1:7. A continuación cito los comentarios hallados en Notas Sobre Tito, 1:7:

    "La frase en griego está compuesta de dos palabras: me paroinon. me quiere decir, "no". paroinon está compuesta de para, a un lado de, y oinos, vino. Literalmente, la idea es de una persona que no se queda mucho al lado del vino, o sencillamente, no borracha. Hay versiones que emplean la frase, "no borracho" (N.M., P.R.). Otras dicen, "no bebedor" (P.B., NTP., B.J.), "no rencilloso" (Mod., ASV.), "no dado a la bebida" (B.A.). El hombre que se queda al lado del vino, se emborracha y luego es rencilloso. Todo cristiano ¡debe dejarlo por completo!"

    La frase probablemente apunta más bien a los efectos de quedarse la persona mucho tiempo al lado del vino; es decir, el llegar a ser rencillosa, querellosa, o insolente. Prov. 23:29,30 comenta sobre los efectos de detenerse en el vino.

    --"no pendenciero". Véase Tito 1:7. A continuación cito los comentarios hallados en Notas Sobre Tito, 1:7: "'no pendenciero'. Véase 1 Tim. 3:3. El anciano bíblico no es púgil; no resuelve problemas con los puños. No es violento (H.A., JTD., L.A.), peleador (Mod., NTP.), golpeador (N.M., ASV.), o buscapleitos (Pop.). Al contrario, es 'sobrio, prudente, decoroso', 1 Tim. 3:2".

    --"no codicioso de ganancias deshonestas". Véase Tito 1:7. Algunos manuscritos omiten esta frase; no aparece en el texto de Westcott y Hort, ni en el de Nestle. (Sí aparece en Tito 1:7). A continuación cito los comentarios sobre esta misma frase, hallados en Notas Sobre Tito, 1:7: "'no codicioso de ganancias deshonestas'. Contrástese con el ver. 11. Véase 1 Tim. 3:3,8. Otra vez vemos que el griego emplea dos palabras: ME, 'no', y aisxrokerde, 'ganancia baja'. El anciano bíblico no está ansioso de ganarse dinero deshonestamente. No ama al dinero. Compárese 1 Tim. 6:5'". (Judas Iscariote sirve de buen ejemplo de este carácter malo, Juan 12:6). "En algunos casos los ancianos reciben salario, 1 Tim. 5:17,18. A menudo manejan los fondos de la iglesia local. Puede haber en esta frase referencia indirecta a tales casos, o puede ser que nada más se trate el carácter general del anciano, u obispo".

    La frase completa, "no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas", es idéntica en el texto griego aquí y en Tito 1:7.

    --"sino amable". La misma palabra griega para decir "amable" aparece también en Fil. 4:5 (gentileza), Tito 3:2 (amables), Sant. 3:17 (amable), y en 1 Ped. 2:18 (afables). El hombre espiritual cede a otro, en lugar de atacarle. Es bondadoso, apacible, amable y razonable. (La Ver. N.M. dice, "razonable").

    --"apacible". La palabra griega aquí es amakos, y aparece también en Tito 3:2, donde nuestra versión dice, "no sean pendencieros". (Pero, la palabra "pendencieros" que aparece anteriormente en este versículo es de otra palabra griega, la que significa más bien "golpeador") .

    Otras versiones dicen: "no peleador" (P.B.), "no rencilloso" (V.M.; JTD.), "no belicoso" (N.M.), "no contencioso" (B.A.), "no pleitista" (S.A.), "no camorrista" (N.C.), "no litigioso" (1909); "que no busque contiendas" (NVI.), "pacífico" (Pop.).

    amakos es compuesta de dos palabras: a, que quiere decir, "no", y makos, que quiere decir, "pelear".

    --"no avaro". La palabra griega usada aquí es afilarguron, y aparece solamente aquí y en Heb. 13:5 (sin avaricia). Es compuesta de "no", "amar", y "plata". Es uno que no ama la plata (dinero).

    Otras versiones dicen, "no codicioso de torpe ganancia" (Mod.), "no amador del dinero" (N.M.; ASV.), "ni amante del dinero" (B.A.; L.A.), "ni avariento" (H.A.), "no interesado" (S.A.), "ni amigo del dinero" (N.C.), "ajeno de avaricia" (1909), "desinteresado del dinero" (NTP.), "ni tenga apego al dinero" (NVI.), "ni querer dinero mal ganado" (Pop.).

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    3:4 -- "que gobierne bien su casa". Compárese 3:12. El verbo aquí aparece en 5:17 (gobiernan) en forma de participio. Este verbo aparece en Rom. 12:8 (preside); 1 Tes. 5:12 (presiden).

    Esta persona emplea en la dirección de su familia, la autoridad, y la disciplina tanto positiva como negativa (castigo). Esto lo hace bien. ¿Qué será de la iglesia del Señor en el futuro cercano, si los ancianos (obispos, pastores) son seleccionados de entre los que ahora son hijos consentidos, según los está produciendo la familia moderna? Hay gran falta de dirección bíblica en los padres modernos. No son debidamente respetadas la autoridad de padres y la disciplina correctiva en la mayoría de los hogares modernos.

    Obviamente la palabra "casa" significa "familia", como en Hech. 16:15,34. El gobierna la familia, porque como padre él es la cabeza de la casa.

    --"que tenga a sus hijos". El texto griego dice sencilla, y literalmente, "teniendo hijos en sujeción". Tiene que tener a todos sus hijos, grandes o menores, en sujeción. Este es el fruto de gobernar bien su casa.

    Ahora, el pasaje en Tito 1:6 agrega el punto adicional de que entre estos hijos tiene que haber hijos creyentes. Véanse los comentarios en Notas Sobre Tito, 1:6.

    --"en sujeción". La misma palabra griega para decir "sujeción" aparece también en 2:ll (sujeción); 2 Cor. 9:13 (obediencia); Gál. 2:5 (someternos).

    La sujeción de los hijos en la familia es el fruto del buen gobierno de los padres que produjo el respeto a la autoridad. (Los niños consentidos no aprenden esto).

    El obispo es "anciano". Siendo hombre de edad, ha tenido tiempo para probar su habilidad de "cuidar de la iglesia de Dios" (ver. 5), y esto por medio de haber gobernado bien su casa.

    --"con toda honestidad". Otras versiones dicen, "seriedad," "gravedad", "dignidad" y "respeto". La misma palabra griega aparece también en 2:2 (véanse los comentarios allí); y en Tito 2:7. Véanse los comentarios en Notas Sobre Tito, 2:7. En forma adjetival, aparece en 3:8,11 (honestos).

    El obispo es persona que, al gobernar bien su casa, mantiene el respeto de sí mismo, es de gravedad y dignidad, y no frívolo.

    Las versiones que dicen, "con todo respeto", o algo semejante, dan la idea de que la frase se aplica a los hijos; que deben estar "en sujeción con todo respeto" (P.B). Pero yo entiendo que la gravedad o dignidad es de parte del padre. El hace su papel de gobernar bien su casa, haciendo esto con toda seriedad.

    Hoy en día la palabra "honestidad" en muchas partes lleva la idea de ser cumplido en cuanto a deudas, pagándolas, y de no mentir. Pero en tiempos pasados llevaba la idea central de pudor o recato. Por eso las versiones más antiguas dicen "honestidad", mientras que las más modernas dicen "gravedad", etc.

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    3:5 -- "(pues el que no sabe ... Dios)". Aquí la lógica se aplica, argumentando a fortiori desde lo menor hasta lo mayor. Cuidar de la iglesia local requiere ciertas cualidades en los obispos, y si no han sabido gobernar bien a sus propias casas (familias), obviamente no sabrán cuidar de la familia de Dios representada en la iglesia local.

    La palabra griega para decir "cuidará" se encuentra solamente aquí y en Luc. 10:34.

    El padre que no ha usado bien de la disciplina en la crianza de sus hijos, no va a ser buen obispo en la iglesia local. Como consentía a sus hijos, consentirá en los asuntos de la iglesia, y ella apostatará, siendo rebelde (igual que lo llegaron a ser los hijos). La deficiencia en la dirección del hogar se traduce en deficiencia en la iglesia local, y las dos instituciones sufren las consecuencias. La iglesia local que elige para obispo al que no se ha probado en este particular, es culpable de desobedecer a las Sagradas Escrituras, e invita el fracaso.

    El obispo "cuida", presidiendo, pero no es dictador con poderío.

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    3:6 -- "no un neófito". La palabra griega para decir "neófito" (neofuton) aparece solamente aquí en el Nuevo Testamento. neo quiere decir, "nuevo", y futon quiere decir, "planta". El neófito es un converso reciente, no importando su edad. (Compárense 1 Cor. 3:6; Mat. 15:13).

    Al recién convertido, elegido en seguida al oficio de obispo, se le tentaría a considerarse muy importante, sentimiento de orgullo que le conduciría a la condenación mencionada en seguida. (Compárense Rom. 12:3; Fil. 2:3).

    En Hech. 14:23 vemos que Pablo constituyó ancianos en las iglesias después de haberlas visitado, y no en el tiempo de su establecimiento.

    --"no sea que envaneciéndose". La palabra griega aquí en este verbo aparece también en 6:4 (envanecido); 2 Tim. 3:4 (infatuados). Literalmente significa envolverse en humo; es decir, cegarse con orgullo como alguno sería cegado por medio del humo. Considérese Prov. 16:18, "Delante de la destrucción va el orgullo, y delante de la caída, la altivez de espíritu" (B.A.). (Compárese 2 Cor. 10:5).

    --"caiga en la condenación del diablo"; es decir, en la misma clase de condenación en la cual cayó el diablo, cuya caída sin duda fue ocasionada por su orgullo (rebelión) (2 Ped. 2:4; Judas 6).

    En 1:20 Pablo dice, "Satanás". Véanse los comentarios allí. Aquí y en el versículo siguiente dice, "diablo". Véase Apoc. 12:9,10. Satanás significa adversario; diablo, acusador. La obra del diablo en gran parte consiste en conducir al hombre a pecar para poder acusarle de pecado, sabiendo que así el hombre se condena (Rom. 6:23).

    La palabra griega para decir "condenación" en este pasaje es krima, que quiere decir "juicio", pero se usa aquí en el sentido de un juicio adverso, y por eso de condenación. Así se usa en Rom. 3:8; Sant. 3:1; Apoc. 17:1.

 

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    3:7 -- "También ... de los de afuera". El ver. 2 menciona una cualidad negativa (irreprensible); aquí es cualidad positiva (de buen testimonio). La persona nombrada obispo tiene que tener una reputación buena entre los no cristianos (judíos y gentiles) con los cuales ha tenido contacto diario. La conducta de los días anteriores es de mucha importancia.

    Sobre la frase "los de afuera", véanse 1 Cor. 5:12; 2 Cor. 7:5; Col. 4:5; 1 Tes. 4:12.

    Compárense Hech. 6:3; Tito 1:12,13.

    --"para que no caiga". La fuerte posibilidad existe de que caiga de nuevo en sus malos hábitos de vida la persona nombrada obispo que en tiempos anteriores no tenía buen testimonio de los de afuera.

    Como el novato que es hecho obispo puede caer en la condenación del diablo (ver. 6), también puede caer el hombre nombrado obispo que no haya tenido buen testimonio antes de su nombramiento.

    Compárese 5:14,15.

    --"en descrédito". Varias versiones dicen, "vituperio"; algunas dicen, "reproche". La palabra griega para decir "descrédito" aparece en Rom. 15:3; Heb. 10:33; 11:26; 13:13, donde nuestra versión dice, "vituperio".

    --"y en lazo". Véase Rom. 11:9 (trampa), citado de Sal. 69:22 (lazo). Como la trampa es puesta para atrapar al animal, así el diablo pone trampa a la persona de este contexto. Le tienta a volver a sus malos hábitos anteriores.

    Véanse 6:9; 2 Tim. 2:26.

    Compárese Luc. 21:34,35.

    --"del diablo". Las dos cosas son de él.

    Sobre "diablo", véanse los comentarios en el ver. 6.

    ¡El no es amigo de nadie!

 

 

--Notas Adicionales Sobre El Ver. 7--

    Es interesante notar que los comentaristas sectarios, al tratar esta sección sobre los obispos (ancianos, pastores), aplican sus comentarios a los llamados "ministros", o "pastores" entre ellos. Pero Pablo no trata de "ministros", o "pastores" (es decir, predicadores, o evangelistas); trata de obispos (que también son llamados pastores o ancianos).

    Ningún cristiano puede ser justamente condenado por sus pecados pasados que Dios le perdonó en el tiempo de su conversión, pero los hombres que carecen de buena reputación pasada no deben ser nombrados obispos, porque existe la posibilidad de que ellos caigan en el lazo del diablo por medio de acceder a la tentación de volver a su pasada manera de vivir, y así caer en el vituperio que el diablo buscaba para ellos.

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    3:8 -- "Los diáconos". Sobre éstos consideremos los puntos siguientes:

    1. La palabra griega para decir "diácono" es diakonos. Traducida, es "servidor". (diakonia = servicio, ministerio; diakoneo = servir). El Nuevo Testamento emplea estas palabras frecuentemente en el sentido genérico. Por ejemplo, Cristo es llamado diakonos (diácono) en Rom. 15:8, y el gobierno civil también es diakonos (diácono) 13:4, porque en los dos casos la idea es de ser servidores en algo. En Hech. 6:4 la obra de los apóstoles es llamada diakonia (ministerio). En Mat. 20:28 la palabra griega diakoneo (servir) es aplicada a Cristo, porque vino a este mundo a servir, y no a ser servido, y en Juan 12:26 se aplica a todo seguidor de Cristo. Así vemos el uso bíblico de estas palabras en su sentido genérico.

    2. El uso específico (u "oficial") de la palabra griega, diakonos (diácono) aparece aquí en este pasaje, como también en Fil. 1:1. En Fil. 1:1 Pablo menciona a tres grupos distintos; a saber, a los obispos, a los diáconos, y a los santos de la iglesia local.

    Hay quienes afirman que todo cristiano es "diácono" porque es servidor. Eso es verdad en cuanto al uso genérico de la palabra, pero no lo es en el sentido específico. ¡No todos los santos en Filipos eran diáconos!

    Hay quienes afirman que todo cristiano de edad es "anciano", y que por eso no existe un grupo específico de "ancianos". Pero no es cierto. Los "ancianos" (u obispos) de 1 Timoteo 3 y Tito 1 eran hombres casados, etcétera. Hay cristianos de edad que son solteros, y por lo tanto no son "ancianos" (en el sentido específico). Los ancianos que fueron constituidos, según Hech. 14:23, ya eran de edad antes de ser constituidos "ancianos". Fil. 1:1 designa tres grupos, y no dos, ni uno.

    3. Sobre Hechos 6:1-6. Aunque en este pasaje nadie es llamado "diácono", sí se emplean dos de las palabras griegas mencionadas arriba en punto #1. La obra referida en este pasaje, en cuanto a servir, apunta a la obra de los diáconos en la iglesia local.

    Había en la iglesia local en Jerusalén una "distribución" (diakonia), o suministración (H.A.) diaria, ver. 1. Se hacía cierto servicio a favor de las viudas que la iglesia local cuidaba. Según el ver. 2, los apóstoles no debían dedicar tiempo a "servir (diakoneo) a las mesas". El ver. 3 nos informa que de entre los miembros, la iglesia escogió a ciertos hermanos a quienes los apóstoles encargaron de esa obra de servir a las mesas. El ver. 4 dice que los apóstoles iban a persistir en el ministerio (diakonia), o servicio, de la palabra (la predicación).

    Este pasaje describe la obra de los diáconos, sin referirse específicamente al término "diácono". 1 Tim. 3:8 se refiere a los diáconos específicamente, sin tratar de su trabajo en particular.

    4. Sobre Rom. 16:1. Véanse mis comentarios en Notas Sobre Romanos, p. 68. Algunos citan este pasaje para afirmar que en la iglesia local debe haber un oficio de "diaconisa". Pero no aparece en ninguna parte del Nuevo Testamento mención de cualidades específicas para "diaconisa", como las hay para el "diácono". De esto deducimos que tal oficio no existe.

    La palabra "diaconisa" es transliteración de la palabra griega, que significa servidora. Febe hizo cierto servicio para la iglesia en Cencrea. Por no traducir la palabra griega en este caso, sino transliterarla, los traductores dejan la impresión incorrecta de que la "diaconisa" representa un oficio en la iglesia local. Ella no era "diaconisa" (en sentido oficial), como tampoco es el gobierno civil "diácono" (en sentido oficial). No todo cristiano es "diácono" (en sentido oficial), aunque Juan 12:26 enseña que todo seguidor de Cristo es servidor (diakonos), porque sirve (diakoneo).

    5. Cito de la obra, Notas Sobre Filipenses, p. 3, por Wayne Partain:

    "Los 'diáconos' no tienen autoridad como los ancianos para 'ver sobre' la iglesia. Si alguna iglesia no tiene ancianos, no debe escoger diáconos, porque en tal caso los diáconos harían el papel de ancianos. Hasta que la congregación tenga ancianos, todos los varones fieles deben aceptar sus responsabilidades para que la iglesia funcione con buen orden. Pero téngase presente que una iglesia sin ancianos es 'deficiente' (Tito 1:5). Tampoco es bíblico escoger 'líderes' o 'administradores'. La Biblia habla solamente de 'santos ... con los obispos y diáconos'. No dice, 'santos ... con los líderes' o 'santos ... con los administradores', ni nada por el estilo".

    Los diáconos no son dirigentes, o gobernantes, en la iglesia, sino solamente servidores especiales. No tienen voz ni voto más que cualquier otro miembro de la iglesia local.

    Es algo común en las iglesias locales el tener "reuniones de ancianos y diáconos". No es incorrecto en sí que tales reuniones se realicen, con tal que los diáconos no tomen parte en las decisiones de los ancianos. Los dos grupos no son "oficiales", o "mesa directiva", para la dirección de la iglesia. Por ejemplo, tres ancianos y cinco diáconos no representan ocho votos para alguna decisión. ¿Acaso podrían los cinco diáconos meter el piano en el culto, ya que solamente tres votos, los de los tres ancianos, se opondrían a ello?

    --"asimismo". Véase 2:9, comentarios. La palabra griega aquí, para decir "asimismo", es empleada por Pablo en Rom. 8:26 (de igual manera), y en 1 Cor. 11:25 (asimismo). Aparece varias veces en las cartas a Timoteo y a Tito.

    La idea no es que las cualidades para los diáconos son las mismas que tienen que tener los obispos, sino que como hay cualidades específicas para los obispos, también las hay para los diáconos.

    --"deben ser honestos". Otras versiones dicen, "respetables" (P.B; B.A.; 1977), "serios" (Mod.; N.M.), "graves" (H.A.; ASV.), "honorables" (L.A.; N.C.), "dignos de respeto" (NVI.). La palabra griega aquí, en forma adjetival, aparece también en el ver. 11 (honestas), Tito 2:2 (serios), y Fil. 4:8 (honesto). La misma palabra, en forma de sustantivo, aparece en el ver. 4, 2:2 y Tito 2:7. Véanse los comentarios sobre esta palabra en el ver. 4, y en 2:2.

    El diácono es persona de dignidad, y por eso merece el respeto de todos. Muestra en su vida diaria esta cualidad.

    --"sin doblez". La palabra griega para decir "sin doblez" es dilogos, la cual es compuesta de dos palabras: dos, y palabra. Otras versiones dicen, "no de dos lenguas" (Mod.), "no de lengua doble" (N.M., ASV.), "no dobles en la palabra" (H.A.), "no con duplicidad de lengua" (L.A.), "exentos de doblez" (N.C.).

    La persona de doble habla dice una cosa a una persona, y luego dice otra cosa diferente a otra persona, o dice alguna cosa pero da a entender otra cosa. Es hipócrita, engañador, y por eso, mentiroso. No habla la misma verdad exacta. Promete y no cumple. No es confiable.

    --"no dados a mucho vino". Compárese 3:3, comentarios. Allí el texto griego dice literalmente, "no al lado del vino", y significa, borracho; aquí dice, "no a mucho vino dado", y significa lo mismo. En Tito 2:7, la frase griega dice, "no a mucho vino esclavizadas".

    Consideremos el verbo que el texto aquí emplea. Esta palabra griega, prosecho, quiere decir, volver la mente a (cierta cosa), o entregarse la persona a (cierta cosa). En 1:4 se traduce "presten atención"; 4:1, "escuchando a"; 4:13, "ocúpate en"; Tito 1:4, "atendiendo a"; Heb. 2:1, "atendamos a"; Hech. 8:6, "escuchaba atentamente"; 8"10, "oían atentamente"; 8:11, "estaban atentos". Lo que Pablo dice aquí con respecto al diácono es que no sea persona que tenga su mente dirigida hacia mucho vino; que no esté entregado a mucho vino. Por eso que no sea borracho, que es lo contrario de "honesto" (serio, grave, respetable, honorable).

    Algunos hacen hincapié en la palabra "mucho", concluyendo que la persona puede ser bebedor de "poco" vino, pero no de "mucho". Pero Pablo no dice eso; el texto griego no implica tal conclusión. El contexto no trata de una comparación entre la persona entregada a mucho vino, y la que está entregada a poco. Los borrachos vuelven la mente a mucho vino; dice Pablo que el diácono no sea tal persona.

    La frase siguiente habla de "codiciosos de ganancias deshonestas". El que argumenta, diciendo que está bien estar entregada la persona a poco vino (solamente que no sea a mucho vino), debe a la vez argumentar que está bien ser codicioso de ganancias honestas (solamente que las ganancias no sean deshonestas). ¿Acaso está bien buscar las ganancias deshonestas, con tal que la persona no las codicie? ¿Acaso se le permite a la anciana cristiana estar esclavizada a poco vino (solamente que no sea a mucho vino)? Véase Notas Sobre Tito, 2:3, página 14. El diácono, y todo cristiano, debe ser persona no entregada a nada, no codiciosa de nada, y no esclavizada a nada.

    Lo que Pablo dice en 3:3,8 y en Tito 1:7;2:3 refleja la condición general del mundo en que vivía. Como hoy en día el hombre de aquellos tiempos en todas partes se entregaba a la borrachera.

    --"no codiciosos de ganancias deshonestas". Véase ver. 3, comentarios.

    El texto griego emplea dos palabras: "no" y "ganancia baja" (una sola palabra en el griego, compuesta de "ganancia" y "bajo"). Aquí es adjetivo. En Tito 1:11 el griego emplea las dos palabras separadamente (ganancia deshonesta). En 1 Ped. 5:2 aparece la misma palabra griega en forma de adverbio (no por ganancia deshonesta).

    El diácono no puede ser persona caracterizada por el interés en la ganancia deshonesta. Estando encargado a veces de manejar fondos de la iglesia, le sería tentación usar su oficio, o responsabilidad, para alcanzar dinero deshonestamente. (El autor ha conocido algunos casos de esta índole).

 

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    3:9 -- "que guarden". Véase 1:19 (manteniendo), comentarios. Allí aparece el mismo verbo griego, como también en 2 Tim. 1:13 (retén). Se adhiere constantemente a la fe del evangelio. ¡Es un buen estudiante de las Escrituras, y las tiene en su mente y corazón! Muchas versiones emplean aquí la palabra "manteniendo".

    --"el misterio". Véase también ver. 16. Un misterio es algo no entendido hasta ser revelado. En cuanto al evangelio, se emplea este término porque él quedaba más allá del descubrimiento humano por medio de razonamiento y observación. Vino a conocerse solamente por revelación directa de Dios (a portavoces escogidos).

    Esta palabra se usa mucho en las Escrituras del Nuevo Testamento, con referencia a la revelación del evangelio (Rom. 16:25,26; 1 Cor. 2:7-10; Efes. 3:9-12; Col. 1:25-27). Véanse también 1 Cor. 4:1; 13:2; 14:2.

    --"de la fe". La fe (objetiva) es el contenido o substancia de este "misterio". De igual manera se expresa el contenido del misterio en los pasajes 3:16 (piedad); Mat. 13:11 (reino); 2 Tes. 2:7 (iniquidad).

    Esta fe es lo mismo que "el camino" (Hech. 9:2; 19:9; 24:22), o "la verdad" (Gál. 2:5; 2 Tim. 4:4). Es la fe objetiva, como en Gál. 1:23. En una palabra es el evangelio.

    --"con limpia conciencia". Véase 2 Tim. 1:5; compárese 1 Tim. 1:5, comentarios; y Hech. 24:16. Considerando el contexto, vemos el contraste entre las tres cosas que se acabaron de mencionar en el versículo anterior (no de doble lengua, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas) y la limpia conciencia al retener la verdad del evangelio. La limpia conciencia es el vaso en que se transporta la fe del evangelio. No ha sido contaminada por las tres cosas ya mencionadas.

    Hay quienes pretenden mucha fe en el evangelio, pero sin la moralidad correspondiente. Demuestran mucho cuidado por la pureza de "doctrina", de que sea "ortodoxa", pero no demuestran pureza personal (¡cosa que es parte de la doctrina!). Tal cosa no es aceptable. Hay que mantener la fe con limpia conciencia. No se mantiene de otra manera.

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    3:10 -- "Y éstos también". Por implicación, los hombres escogidos para ser obispos tienen que haber sido sometidos a prueba; ahora los hombres escogidos para ser diáconos también tienen que haber sido sometidos a prueba. Los obispos no pueden ser escogidos de entre novatos (ver. 6); tampoco pueden ser escogidos los diáconos de entre personas no probadas y halladas irreprensibles.

    --"sean sometidos a prueba primero". La palabra griega para decir "sean sometidos a prueba" significa aprobar después de haber hecho examen. Es una sola palabra en el texto griego. Aparece en el modo imperativo: "que éstos sean probados".

    Primero, antes de escogerles por diáconos, estos hombres tienen que haber vivido como cristianos suficiente tiempo para haber probado su carácter. No se hace referencia a "ponerlos en probación por un período señalado". No es una prueba formal. La referencia es a una prueba continua de día en día, por la cual la persona presenta su carácter irreprensible. Considerando la congregación la vida de la persona, si es irreprochable, entonces sí puede ser escogido para ser diácono.

    En Hechos 6 vemos que la congregación "buscó de entre sus miembros" para hallar a cierta clase de hombres, hombres probados en la vida diaria y que exhibían la cualidades necesarias. La congregación eligió a siete hombres hallados irreprochables. Fueron probados y pasaron la prueba.

    --"y entonces ejerzan el diaconado". Otras versiones dicen, "que sirvan como diáconos" (ASV.; B.A.), "así ministren como diáconos" (V.M.), "servir como diáconos" (Pop.). Pero el texto griego emplea una sola palabra (y no dos o tres), diakoneo, en la forma gramatical que indica el imperativo: "que sirvan".

    La palabra "diaconado" no aparece en el texto griego. No hemos de pensar en cierto puesto oficial. El diácono no tiene ningún puesto. No es parte de ninguna "mesa directiva". ¡Sirve! Bien traduce esta sola palabra griega la Versión Antigua de Valera (1909), diciendo, "y así ministren". ¡Punto y aparte!

    La misma palabra griega aparece en el ver. 13, donde nuestra versión dice, "ejerzan (bien) el diaconado", pero la 1909 con una sola palabra dice, "(los que bien) ministaren".

    --"si son irreprensibles". La misma palabra griega para decir "irreprensibles" aparece en Tito 1:6,7, como también en 1 Cor. 1:8; Col. 1:22. Véase Notas Sobre Tito 1:6,7, comentarios. Copiamos este comentario: "Otras versiones dicen, 'irreprochable' (H.A., P.B., L.A., B.J., NIV.), 'sin reproche' (Mod.), 'intachable' (B.A.), 'libre de acusación' (N.M.). Las versiones Pop. y BAD. en lugar de traducir las palabras griegas, hacen más bien un comentario, pero es bueno. Dicen, 'debe vivir de una manera que no haya nada de que reprenderlo'. ¡Los antecedentes de su vida no tienen tacha!".

    Aquí en este versículo las versiones NVI. y NTP. dicen, "si no hay nada que reprocharles". La L.A. y la H.A. dicen, "irreprochables". La N.M. dice, "libres de acusación".

    Los hombres, considerados para ser diáconos, pasan la prueba si en sus vidas no hay nada que reprocharles.

    La obra de diácono no tiene por propósito condicionar a los hombres para ser diáconos. Al contrario, los diáconos han de ser nombrados de entre hombres ya probados y hallados sin acusación. Es un gran error nombrar a ciertos hombres para diáconos, con la esperanza de que luego se desarrollen bien para la obra.

 

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    3:11 -- ""Las mujeres asimismo". La palabra griega para decir "asimismo" aparece en ver. 8, y en 2:9. Véanse los comentarios allí. Como hay requisitos para los diáconos, también los hay para sus mujeres (esposas).

    Las mujeres aquí referidas, ¿quiénes son? Estoy plenamente persuadido de que son las esposas de los diáconos. Los comentaristas que representan iglesias que tienen "diaconisas" en sentido oficial, afirman que estas mujeres son diaconisas. Pero no puede ser, por varias razones: 1) Pablo bien pudo haber dicho "diaconisa" (transliteración del vocablo griego, diakonos, pero en género femenino), o "servidora", como lo hizo en Rom. 16:1, pero dijo, "mujeres". 2) El versículo anterior (el 10), y el siguiente (el 12), tratan de "diáconos", y tratando el caso de ellos, no es de esperarse que Pablo en medio de los dos versículos cambiara de tema, para tratar el caso de "diaconisas". 3) El sentido más común del vocablo "mujeres" es el de esposas. 4) Las Escrituras no permiten a la mujer ejercer autoridad sobre el hombre (2:12; 1 Cor. 1:34,35). Esto prohibe el haber oficio de diaconisa (en sentido oficial). 5) Fil. 1:1 menciona dos grupos (obispos y diáconos), y no tres (también diaconisas).

    Tampoco se hace referencia a las mujeres en general. Algunos comentaristas hacen tal interpretación, pero no concuerda con el contexto que antes y después de este ver. 11 trata de los diáconos.

    --"sean honestas". Véase ver. 8, comentario sobre la misma palabra. Ella debe ser mujer seria, cuya conducta debe inspirar respeto.

    --"no calumniadoras". Literalmente, "no diablas". Véanse ver. 6, comentarios; 2 Tim. 3:3; Notas Sobre Tito, 2:3, comentarios; Notas Sobre 1 Pedro, 5:8, comentarios. El vocablo griego significa "acusador". La esposa del diácono no puede ser persona chismosa maliciosa.

    --"sino sobrias". Véase ver. 2, comentarios sobre la misma palabra. Ella debe ser mujer calmada de espíritu, con control de sí en todo, y no persona apasionada.

    --"fieles en todo". Este requisito es sumario. Ella ha de ser persona cumplida en todo deber, llevando una vida dedicada al Señor. En todo es fidedigna, o confiable.

    Una mujer frívola, chismosa, e intemperante, no tiene las cualidades de esposa de diácono, y por eso su marido no puede ser diácono. Ningún hombre, cuya esposa no tenga estos requisitos, debe ser escogido para ser diácono. De otra manera, su obra será estorbada.

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    3:12 -- "Los diáconos". Véase ver. 8, comentarios.

    --"sean maridos de una sola mujer". Véase ver. 2, comentarios sobre esta frase. Para esta frase la construcción gramatical en el griego es igual en los dos casos, nada más que aquí el término "maridos" es plural; allí es singular.

    --"y que gobiernen bien sus hijos". Esta instrucción corresponde a lo dicho en cuanto a los obispos, ver. 4. Véanse los comentarios allí.

    Nótese: No hay requisito de que los hijos del diácono sean creyentes, como es el caso de los hijos del obispo, Tito 1:6. Nada más tienen que ser hijos bien disciplinados. Los diáconos no son necesariamente ancianos en edad. Siendo en general más jóvenes, sus hijos no serían mayores de edad. Por eso no serían siempre de edad para ser cristianos, pero sí tienen que ser en todo caso hijos bien gobernados por sus padres.

    --"y sus casas". Véase ver. 4, comentarios sobre "casa".

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    3:13 -- "Porque los que ejerzan bien el diaconado". Véase el ver. 10, comentarios sobre esta frase.

    --"ganan para sí". Otras versiones dicen, "adquiriendo" (N.M.; NVI.), "obtienen" (B.A.; 1977), "alcanzan" (B.J.). La misma palabra griega para decir "ganan" aparece también en Hech. 20:28 (ganó). Allí algunas versiones dicen, "compró". Pero la idea es la de adquirir.

    --"un grado honroso". No solamente se benefician los recipientes del servicio de los diáconos, sino que los diáconos mismos alcanzan un grado honroso en la estima de los demás cristianos.

    Algunos comentaristas afirman que el sentido de este versículo es que los diáconos, al servir bien, fueron elevados al episcopado como recompensa. Es una conclusión sin base. Pablo está llamando la atención al hecho de que el buen servicio trae un respeto, o estima, debido. La tarea de los diáconos es noble; hay, pues, recompensa. Esto da incentivo a la tarea.

    El hecho de que los diáconos sirven, y no superintenden, no implica que no sean dignos de recompensa debida (el grado honroso).

    --"y mucha confianza en la fe". Al saber los diáconos que han servido bien en sus tareas, ellos cobrarán más confianza en su propia fe en Cristo.

    --"que es en Cristo Jesús". La fe aquí referida es la subjetiva. El diácono, sirviendo bien en sus responsabilidades, aumenta su confianza en su fe en Cristo Jesús. Reconoce que agrada al Señor en su servicio, y esto le da más firmeza de carácter en Cristo.

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    3:14 -- "Esto te escribo". En lugar de "esto", el texto griego dice "estas cosas", y así se expresan las versiones ASV., Mod., B.A., H.A., L.A., etcétera. Se hace referencia en particular a las cosas desde 2:1 hasta 3:13, y en general desde 1:3.

    --"te escribo". Pablo mandó a Timoteo "estas instrucciones" (NVI.) por medio de carta porque había la posibilidad de no poder verle muy pronto (ver. 15), y el bien de la iglesia merecía atención inmediata.

    --"aunque tengo la esperanza". Literalmente, "esperando". "Te escribo estas cosas, esperando venir a ti pronto" (ASV.). "Estas cosas te escribo, esperando llegar a ti cuanto antes" (P.B.). Tales traducciones dan el sentido exacto del texto griego.

    --"de ir". Literalmente, venir. Probablemente Pablo estaba en Macedonia cuando escribió esta carta. Véase 1:3, comentarios.

    --"pronto". En Rom. 16:20, "en breve".

    --"a verte". Verle en Efeso, 1:3.

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    3:15 -- "para que si tardo". Esta posibilidad dio urgencia a la necesidad de escribir estas cosas a Timoteo. La misma palabra griega para decir "tardo" aparece también en 2 Ped. 3:9 (retarda).

    --"sepas cómo debes conducirte". ¿Se trata la conducta de Timoteo, o la de todos los involucrados? El texto griego dice, "sepas cómo es necesario (griego, dei, como en ver. 2) conducir(se), o conducir(te). No dice, "debes"; dice, "es necesario". Hay que agregar a la palabra "conducir" o "te", o "se".

    Notemos estas versiones: "sepas cómo debe conducirse uno" (B.A.; L.A.), "sepas cómo deben los hombres conducirse" (ASV.), "sepas cómo es necesario conducirse" (H.A.), "sepas cómo hay que comportarse" (NVI.). Según estas traducciones, la referencia de Pablo es a la conducta de todos los mencionados desde 1:3 hasta 3:13.

    Si la referencia es a la conducta de Timoteo solo (y el texto griego permite las dos maneras de traducirlo), no se trata de la conducta moral y personal de Timoteo, sino de su conducta al tratar los problemas en la iglesia (1:3).

    La misma palabra griega para decir "conducirte" aparece también en 2 Cor. 1:12 (conducido), Efes. 2:3 (anduvisteis), y 1 Ped. 1:15 (manera de vivir).

    Seguramente los judaizantes (1:3-7) no se conducían bien en la iglesia.

    --"en la casa de Dios". Véanse Heb. 3:2 (Núm. 12:7),6; 10:21. La "casa de Dios" en el Antiguo Testamento era el tabernáculo (1 Sam. 1:7), y después el templo (1 Reyes 3:1; 6:1; 1 Crón. 22:2,11; 29:2.

    La casa de Dios es la "familia" de Dios. Véase "casa" en este sentido en ver. 4,5,12. Compárese Efes. 2:19; 2 Tim. 2:19.

    Véase Notas Sobre Tito, 1:7, comentarios sobre "administrador de Dios".

    El pueblo de Dios ahora es el templo de Dios (1 Cor. 3:16,17; 2 Cor. 6:16). Compárese 2 Tes. 2:4.

    --"que es la iglesia del Dios viviente". Véase ver. 5, donde se alude a esto. Los templos de los dioses paganos son casas materiales con ídolos muertos (por ej., 2 Reyes 5:18; Sal. 135:15-18) La casa de Dios es un templo espiritual en el cual mora Dios quien es vida. Su pueblo, pues, vive (Juan 14:19; 1 Juan 5:11).

    La palabra "iglesia" es del vocablo griego, ekklesia, que significa "asamblea" o "congregación".

    ¿Se hace referencia aquí a la iglesia en sentido local (en este caso, a la iglesia en Efeso), o a la iglesia en sentido universal?. Bueno, las dos aplicaciones caben en el contexto. La frase que sigue en este versículo tiende a hacer la aplicación a la iglesia en sentido universal, pero también es cierto que la iglesia en sentido local es columna y baluarte de la verdad en su comunidad.

    --"columna y baluarte de la verdad". Sobre "columnas", considérense Gál. 2:9; Apoc. 3:12; 10:1. La palabra griega para decir "baluarte" aparece solamente aquí en el Nuevo Testamento. Pero en otra forma aparece en 1 Cor. 7:37 (firme); 15:58 (firmes); Col. 1:23 (firmes). En lugar de "baluarte, otras versiones dicen, "asiento" (P.B.), "fundamento" (H.A.; ASV.); "sostén" (B.A.); "apoyo" (N.M.; Mod.); "soporte" (NVI.).

    La función principal de la iglesia es alzar la verdad y mantenerla firmemente.

    La verdad es el evangelio. No necesita sostenimiento humano; no es relativa ni dependiente, pero ha de ser vivida y predicada por los que componen la familia (iglesia) de Dios. La iglesia glorifica a Dios (Efes. 3:21).

    Ahora, el versículo siguiente presenta los seis grandiosos eventos de esta verdad (del evangelio).

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    3:16 -- "E indiscutiblemente". Literalmente, "confesadamente". "Por confesión general", dice la B.A. en el margen. "Sin contradicción", dice la H.A., "ciertamente, lo confesamos" la L.A., y "sin controversia" la ASV. Se tiene que confesar que este misterio de piedad es grande en verdad. Es cosa "fuera de toda duda", dice la NVI. La palabra griega en este caso aparece solamente aquí en el Nuevo Testamento.

    --"grande es el misterio de la piedad". Sobre "misterio", véase ver. 9, comentarios.

    Este "misterio de la piedad" es la verdad del versículo anterior. Esta verdad se presenta en los seis eventos o hechos que se mencionan en seguida, y que son como un sumario de esta grandiosa verdad (o misterio, antes de ser revelado) concerniente a la obra salvadora de Jesucristo.

    Se llama el misterio de la piedad porque la piedad representa el contenido de este misterio ya revelado en el evangelio. Este "misterio", o verdad del evangelio, pertenece a la piedad. No es posesión de la sabiduría humana que deja al hombre en la impiedad.

    Cristo, quien nos salva de la impiedad, es la vida en el hombre perdonado (el cristiano) que ahora anda en la piedad. Véase esta verdad subrayada en 1:15; 2:5; Col. 1:26,27. Véase también 1 Tes. 4:3.

    La piedad refleja la relación correcta del hombre con su Creador. Véase 1 Ped. 1:15,16.

    --"Dios fue manifestado en carne". Muchas versiones muy buenas no dicen, "Dios", sino algo como "El que fue manifestado ... ". (Véanse ASV., Mod., N.M., B.A., H.A., L.A., P.B., NVI.). La nota explicativa, en el margen de la Ver. ASV. dice, "La palabra 'Dios', en lugar de 'El que' no descansa en evidencia antigua suficiente".

    Es cierto que nuestra versión que dice "Dios fue manifestado en carne" se presta para probar la deidad de Jesucristo (pues las cinco declaraciones siguientes se refieren a Jesucristo), pero esa gran verdad no depende de este pasaje.

    La iglesia es columna y baluarte de la verdad, que es el misterio de piedad. Esa verdad, claramente grande, consiste en los siguientes hechos o eventos, siendo el primero que Jesucristo fue manifestado en carne (la encarnación, Mat. 1:23).

    Sobre el verbo griego, "manifestado", considérense Juan 1:5 (resplandece); Heb. 9:26 (se presentó); 1 Ped. 1:20 (manifestado); 1 Juan 3:5,8 (apareció).

    Sobre la frase "en carne", y el hecho histórico del evento, véanse Juan 1:14; Rom. 1:3; 8:3; 9:5; Gál 4:4; Fil. 2:7,8; Heb. 2:14; 10:5.

    --"Justificado en el Espíritu". El texto griego emplea solamente tres palabras; a saber, "justificado en espíritu", igual que en la frase anterior: "manifestado en carne". Así lo expresan las versiones H.A., P.B; JTD. Nuestra versión, al usar la E (mayúscula), da a entender que la referencia se hace al Espíritu Santo, y algunas versiones dicen, "justificado por el Espíritu", pero en esto ellas interpretan más bien que traducen.

    Como en la esfera de carne Cristo fue manifestado para sufrir y morir por el pecador, en la esfera de espíritu fue vindicado triunfalmente (Col. 3:15). Las frases "en carne", y "en espíritu", significan "en la esfera" de ellos.

    La palabra "justificar" muchas veces significa ser perdonado (Rom. 4:2-8). Véase Notas Sobre Tito, 3:7, comentarios. Pero aquí significa vindicar, o ser respaldado (por Dios, en la resurrección, Rom. 1:4). Este sentido del verbo se ve en Mat. 11:19; Luc. 10:29.

    Jesucristo fue vindicado con referencia a Sus reclamaciones y a las falsas representaciones hechas en Su contra. Los incrédulos rechazaron Sus reclamaciones de ser Dios venido en la carne, pero El fue vindicado (justificado) en estas reclamaciones. Le acusaron repetidas veces de impostor y blasfemo, pero El fue vindicado (justificado) de estas acusaciones; se probó que El era libre de ellas. Véanse Hech. 2:36; 5:31.

    Por haber sido justificado (vindicado), en las Escrituras se llama "el Justo". Véanse Hech. 3:14; 7:52; 22:14; 1 Jn. 2:1,29.

    --"Visto de los ángeles". Ellos anunciaron Su venida a este mundo, administraron a Sus necesidades en ocasiones, anunciaron Su resurrección, y fueron testigos de Su ascensión. Véanse Mat. 4:11; 28:2; Mar. 16:5; Luc. 22:43.

    Pero otras versiones (N.M., JTD. N.C.) traducen el verbo griego, diciendo "se apareció a", o "fue manifestado a". Así se traduce este verbo en tales pasajes como Mat. 17:3; Luc. 1:11; Hech. 7:2; Heb. 9:28. En 1 Cor. 15:5 (apareció) vemos este verbo en la forma exacta como se lee en este pasaje que estamos comentando.

    Es que el verbo griego, en la voz media (se apareció, o fue manifestado) y en la voz pasiva (fue visto), se escribe de igual manera.

    Las dos formas de traducirse expresan verdades bíblicas.

    --"Predicado a los gentiles". Otra vez el texto griego emplea tres palabras: "predicado entre naciones". Las versiones principales (ASV., Mod., N.M., B.A., L.A., RVA., N.C., NVI., y otras--Pop., P79., BAD.) así se expresan. La idea no es que Jesucristo fue predicado a los gentiles, excluyendo a los judíos, sino que fue predicado a todo el mundo (a judíos y a gentiles). Véanse Mat. 28:18-20; Mar. 16:20; Col. 1:23; Rom. 15:19. Diferente de la Ley de Moisés, que era solamente para los judíos, el evangelio es para quienquiera (Apoc. 22:17). Por eso este misterio es llamado "el misterio del evangelio" (Efes. 6:19).

    --"Creído en el mundo". Esta frase da énfasis al resultado de la predicación del evangelio entre las naciones (Rom. 10:14-18). Compárese 2 Tes. 1:10.

    La predicación del evangelio a través de los siglos ha cambiado personas de toda clase social. Ha trastornado el mundo (Hech. 17:6). Tal es el poder transformador del evangelio. Hasta la fecha se predica en el mundo entero, y ¡hay gran número de creyentes!

    --"Recibido arriba en gloria". No, "en la gloria", como dice la ver. N.C., ni "en el cielo", ver. Pop. La frase "en gloria" significa que Su recibimiento en el cielo, cuando ascendió, fue acompañado de gloria, de majestad (Mar. 16:19; Luc. 224:51; Hech. 1:9). Es cierto que en el cielo a Cristo le fue dada gloria (Jn. 17:5; 1 Ped. 1:21), pero aquí en este pasaje se trata del evento de Su llegada a los cielos, de cómo fue acompañado de gloria. Así se emplea la frase griega (en doxe), "en gloria", en tales pasajes como 1 Cor. 15:43; 2 Cor. 3:7.

    ¡De veras es grandiosa la historia de Cristo!

 

 
 

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