NOTAS SOBRE 1 TIMOTEO

Por Bill H. Reeves 

(Derechos reservados, copyright, 1991, 1999, 2002)
Publica para la Internet: Valente Rodríguez 
 

 
 

 

CAPITULO 6

    6:1 -- El evangelio es para todo hombre. 6:1,2 se dirige a los esclavos que habían obedecido al evangelio. Aunque el evangelio no regula las instituciones sociales, sí regula la conducta de las personas halladas en ellas.

    --"Todos los que están bajo el yugo de esclavitud". Literalmente dice el texto griego: "Cuantos están bajo yugo esclavos". Nótense las Ver. 1977 y B.A.. Dicen: "Todos los que están bajo el yugo como esclavos". La frase "bajo el yugo" indica que estos esclavos estaban completamente dominados.

    La palabra "yugo" aquí apunta a la esclavitud, pero en Hech. 15:10 y Gál. 5:1 se refiere al dominio de la ley de Moisés. Se emplea en Mat. 11:29 para referirse a la dirección absoluta de Cristo sobre el cristiano.

    --"tengan a sus amos". El verbo griego para decir aquí "tengan" en Fil. 2:3,6 según nuestra versión se traduce "estimar". La Ver. B.A. dice: "consideren".

    En lugar de "a sus amos", el texto griego dice "a sus propios amos", como lo expresan las Ver. ASV., Mod. y 1977. En Tito 2:9 aparece la misma forma griega: "propios amos". Nuestra versión en 1 Cor. 7:7 reconoce que la palabra griega está en el texto, diciendo "propio (don)".

    La palabra griega aquí para decir "amo" es despotes (y no kurios, señor). Aparece en Tito 2:9; 1 Ped. 2:18; 2 Ped. 2:1. (kurios aparece en Efes. 6:8; Col. 3:22; 4:1). Aquí inserto de mis comentarios en Notas Sobre 2 Pedro, 2:1, sobre la palabra "amo" --

    "Jesucristo es el señor. La palabra común para decir 'Señor' es kurios. Aquí es despotes (de donde por transliteración viene la palabra 'déspota'). Esta palabra significa uno con autoridad absoluta y sin restricción. Véase 1 Ped. 2:18, comentarios. Se emplea en Apoc. 6:10 con referencia a Cristo. (Hoy en día la palabra por transliteración se usa solamente en sentido malo)". La palabra griega despotes también se aplica a Dios en Luc. 2:29; Hech. 4:24 (pero en el 4:29 aparece kurios).

    En este versículo la referencia probable es a los amos inconversos, como en el ver. 2 es a los amos cristianos. La conducta del esclavo cristiano debe ser igual en los dos casos.

    --"por dignos de todo honor". Rom. 13:7 enseña que se pague a todos lo que se deba. Al que se debe honor, que se le pague honor ("al que honra, honra"). Pablo acabó de enseñar sobre el honor debido a la viudas en verdad (5:3) y al anciano que gobierna bien (5:17). Ahora toca el debido honor al amo del esclavo. El esclavo ya convertido en cristiano, en lugar de disminuir su respeto hacia el amo, ahora debe sentir más que nunca su responsabilidad de honrar al amo.

    --"para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina". Aquí se expresa negativamente un buen propósito. El privilegio de ser cristiano podría ser ahora interpretado por el esclavo como derecho a rebelarse contra el amo, o de sentirse superior al amo no cristiano. Esto causaría blasfemia de parte del amo hacia el Dios y la religión del esclavo cristiano. (Blasfemar quiere decir denigrar, vituperar, maldecir o usar lenguaje abusivo respecto a otro). La palabra en forma de sustantivo aparece en el ver. 4). Compárense Rom. 14:16; 1 Cor. 10:30.

    La frase "nombre de Dios" no se refiere a ningún modo de llamar al Ser Supremo en particular, sino a la revelación de Sí mismo al hombre.

    La doctrina aquí referida es la que Dios ha revelado en el evangelio, la doctrina que hizo cristiano al esclavo. La falta de honor debido de parte del esclavo cristiano hacia su amo causaría que el amo hablara mal de Dios y del evangelio. Véase Tito 2:5,10.

 

--Notas Adicionales Sobre El Ver. 1--

        1. La Biblia se dirige a toda cuestión en la vida del hombre. Se dirige a la de la esclavitud. Esta carta da un ejemplo del trato cristiano entre amo y esclavo, conforme a pasajes sobre el particular en otras epístolas novotestamentarias (Efes. 6:5-9; Col. 3:22--4:1; 1 Tim. 6:1,2; Tito 2:9,10; 1 Ped. 2:18-20). Las Escrituras no abogan por la esclavitud; tampoco promueven la prohibición de ella como cosa inherentemente mala. (Desde luego el robo de personas es malo, porque es malo el robar). En tiempos bíblicos había mucha esclavitud por sujeción voluntaria. Pero el evangelio no aprueba en nada la "desobediencia civil" como es promovida hoy en día para cambiar supuestas o verdaderas injusticias de hombres contra hombres. En los EE.UU. en las últimas décadas se están metiendo muchas iglesias denominacionales, en medida exagerada, en la política, usando el púlpito para promover alborotos y demostraciones públicas. Se están volviendo candidatos políticos muchos "reverendos" con el fin de combatir injusticias sociales. Estos son modernistas, que han dejado por completo el respeto que antes tenían hacia las Sagradas Escrituras. La solución del problema, como está propuesta aquí en esta carta a Filemón, no les atrae en nada. ¡Mejor es la solución según la sabiduría humana!

    En Cristo delante de Dios toda persona es igual (Gál. 3:28). En la vida social, muchas veces hay distinciones, clases y rangos, aunque en un sentido toda persona es esclava (Rom. 6:16-18; es cuestión de ¡cambiar de amos!). Llegar el esclavo a ser cristiano no le obligaba a buscar la libertad civil 1 Cor. 7:17-24), como tampoco los esposos cristianos ya debían dejar a sus esposos inconversos (ver. 12-16). La Ley de Cristo no sirve de ocasión ni de justificación para sublevaciones y disturbios sociales. El evangelio no obliga al esclavo a llegar a ser libre, ni al gentil a circuncidarse, ni al judío a dejar de ser circuncidado. No sirve de promoción de una supuesta "utopía" en este mundo, sino para salvar al pecador y prepararle para la vida eterna. Para el mundano, la esclavitud significa ser propiedad de otro; pero delante de Dios lo que importa eternamente no es estar socialmente libre, sino ser heredero de la vida eterna por medio de la conversión a Cristo.

    El evangelio es el único poder para hacer cambios deseables permanentes, porque cambia el corazón del hombre. La legislación humana puede modificar y hasta cierto grado limitar las injusticias del hombre, pero el papel del gobierno es principalmente castigar a malhechores (Rom. 13:1-7). Cristo y Sus apóstoles, y los demás discípulos no promovieron demostraciones y desfiles públicos ante sedes de gobiernos para procurar quitar injusticias sociales o para establecer justicias. El evangelio cambia el corazón del hombre, y luego con conciencia según la mente de Cristo, ese hombre legisla y gobierna con moralidad y justicia. (Tomado de Notas Sobre Filemón, Introducción III).

        2. Considérese la influencia para bien de la muchacha esclava, y de los siervos, de Naamán (2 Reyes 5). Por ellos Naamán logró la sanidad de su lepra.

        3. Todo servicio hecho por el cristiano es hecho para el Señor (Col. 3:22-24; Efes. 6:6,7; Mat. 25:40). Por eso no importan las circunstancias de vida en que el servicio tenga que hacerse.

 

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    6:2 -- "Y los que tienen amos creyentes". El ver. 1 probablemente se refiera a señores paganos. Aquí son cristianos. Este texto, Efes. 6:9; Col. 4:1; y File. 16, hacen claro el hecho de que cristianos podían tener esclavos (siervos), en cuanto a relaciones sociales, pero el evangelio regulaba la conducta y la actitud del uno hacia el otro. (Por otra parte, los principios del evangelio tienden a suprimir toda forma de opresión social).

    --"no los tengan en menos por ser hermanos". Sobre la frase "tengan en menos", véase 4:12, comentarios. Allí aparece la misma palabra griega. Los esclavos cristianos, sabiendo que en Cristo "no hay esclavo ni libre" (Gál. 3:28), podían ser tentados a menospreciar a sus amos cristianos. Pero la igualdad en Cristo, que tiene que ver con la relación espiritual y el valor del alma, no afecta, ni mucho menos disuelve, los niveles sociales que gobiernan relaciones humanas de esta vida física. El llegar a ser cristiano no cambia el hecho de que el esclavo sigue siéndolo. El trabajador cristiano, con patrón cristiano, aunque sabe que en Cristo es igual a su patrón, le debe respeto por la posición social de su patrón. El ser cristianos los dos no tiene que ver con la diferencia de relación social que se obtiene.

    --"sino sírvanles mejor". El llegar a ser cristiano afecta la conducta de la persona, sea ella esclava o libre. Todo lo hace mejor, porque "a Cristo el Señor servís" (Col. 3:23; Rom. 12:11; compárese Ecles. 9:10).

    --"por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio". El esclavo cristiano tiene alta motivación de por qué servir mejor al amo cristiano. Es cristiano y por eso persona amada de Dios, como amada del esclavo cristiano. Es correcto siempre honrar a los que ocupan lugar más elevado que el que ocupa uno (Rom. 13:6,7). Véanse también Rom. 12:10; Fil. 2:3.

    Si el esclavo ha de honrar y servir bien al amo pagano (ver. 1), mucho más debe querer hacerlo al amo cristiano.

    (En esta carta a Timoteo Pablo no trata el caso del amo y su actitud y tratamiento hacia el esclavo, como lo hace en sus cartas a los efesios y a los colosenses).

    --"Esto enseña y exhorta". Compárense 4:11; 5:7; Tito 2:15. Timoteo había de enseñar lo de arriba en cuanto a la actitud del esclavo hacia su amo, y luego exhortar al esclavo cristiano, o instarle, a practicarlo. La necesidad de exhortar sobre esta enseñanza en particular parece indicar que la situación del esclavo cristiano para con su amo era problema grave.

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    6:3 -- "Si alguno enseña otra cosa". La frase "enseña otra cosa" es una sola palabra en el griego, compuesta de "diferente" y "enseñar". Aparece también en 1:3. Lo diferente (u otra cosa) en particular era enseñanza diferente de lo que se presenta en los ver. 1,2. En general era cualquier enseñanza diferente de lo que autoriza el evangelio de Cristo. En 1:3,4 eran otros asuntos, y no el de esclavos y amos.

    --"Y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo". En lugar de "se conforma", otras versiones dicen: "se adhiere" (P.B., N.C.); "se aviene" (Mod., N.M.); "se apega" (L.A.); "consiente" (ASV., H.A.); "abraza" (JTD., S.A.); "se atiene" (B.J.); "esté de acuerdo" (NVI.); "asiente" (1909). La palabra griega empleada aquí aparece también en Heb. 4:16 (Acerquémonos); 7:25 (se acercan a). El promover otra doctrina evidenciaría otra disposición hacia lo que Jesucristo ha enseñado (que es, la fidelidad, el servicio, la mansedumbre, la vida quieta y sufrida, etcétera)

    Las palabras "sanas" son las de salud cabal, contrastadas con malsanas o enfermizas. Cualquier doctrina "diferente" representaría algo enfermo, y nada sano. Véase 1:10, comentarios.

    La frase "de nuestro Señor Jesucristo" significa procedente de El. El es el autor de esas "sanas palabras". Representan el evangelio, la doctrina de Cristo (2 Juan 9). Compárense Juan 12:48; 17:14. Lo que Pablo enseñaba era de Jesucristo (Gál. 1:11,12).

    --"y a la doctrina que es conforme a la piedad". Esta doctrina (las sanas palabras de Jesucristo, y llamada la "sana doctrina" en 1:10) promueve la piedad, y no las otras cosas; por ej., la insurrección, sublevación o rebelión (de esclavos contra sus amos).

    Sobre "piedad", véanse 2:2 y 4:7,8, comentarios. Véase Notas Sobre Tito, 1:1, comentarios. Esta palabra deja la idea de respetar a Dios, o temerle.

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    6:4 -- "está envanecido". Véanse 3:6, comentarios; y 1:6, comentarios. Siempre que la persona ("alguno", ver. 3) deja de conformarse a la doctrina de Cristo (ver. 3), se deja llevar por su propia envanecimiento. Este envanecimiento le ciega, y ahora no sabe nada, aunque cree que todo lo sabe.

    --"no sabe nada". Literalmente, nada entendiendo (de la doctrina de Cristo, ver. 3, aunque se cree muy intelectual). Véase 1:7, comentarios. Compárese 1 Cor. 8:2. No tiene conocimiento claro del evangelio, debido a su vanidad. Ahora, su vanidad e ignorancia le conducen a la materia siguiente: cuestiones y contiendas de palabras.

    --"y delira". Literalmente, "está enfermo" (como dice la Ver. 1977, margen). Otras versiones dicen: "teniendo un enfermizo afecto a" (Mod.); "tiene la enfermedad de" (P.B., NTP.)); "está mentalmente enfermo sobre" (N.M.); "tiene un interés morboso en" (B.A.); "está insano respecto a" (JTD.); "padece la enfermedad de" (B.J.). Nótese el contraste entre esta persona enferma y las sanas palabras del versículo anterior. ¡Pobre del falso maestro orgulloso, que deja la verdad por lo que produce los frutos que siguen en este versículo!

    --"acerca de cuestiones y contiendas de palabras". Tal es la materia en que se ocupa este envanecido ignorante.

    Sobre "cuestiones", compárese 1:4 (disputas), donde casi la misma palabra griega aparece. Compárese 2 Tim. 2:23. Véase Notas Sobre Tito, 3:9. Compárese Hech. 18:15.

    La frase "contiendas de palabras" es una sola palabra en griego, logomachia (palabra + luchar). En español, logomaquia, que significa "discusión que versa sobre palabras". Esta palabra griega en forma verbal aparece en 2 Tim. 2:14. Este soberbio ("alguno", ver. 3) está enfermo de la práctica de discutir sobre palabras, pero no son las "sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo".

    Hay quienes citan este versículo para condenar toda discusión; son quienes promueven creencias y práctica bíblicas, y quieren que todo el mundo las acepte "sin discusión". Si es así, se condenó a sí mismo Pablo el apóstol (Hech. 17:2,17; etcétera). No, la contienda de palabras (discusión) en este versículo comentado es de parte de la persona descrita en él.

    Ahora siguen los frutos o consecuencias de tal actividad carnal.

    --"de las cuales nacen envidias", de parte de otros que son el blanco del "alguno" del ver. 3. La misma palabra griega aparece en Rom. 1:29, en ese catálogo de pecados. Tal actividad provoca rivalidad.

    --"pleitos", contenciones, o contiendas, con quienes no aceptan su doctrina o conclusiones. Aquí la palabra griega es eris, que también aparece en Gál. 5:20 (pleitos). No es malo todo contender o combatir (Fil. 1:27; Judas 3). La contención aquí condenada es la que resulta de la actividad descrita en este versículo.

    --"blasfemias". El verbo "blasfemar" aparece en el ver. 1. Véase la definición dada allí. Compárese Judas 9. La actividad descrita arriba provoca esta clase de respuesta en la gente.

    --"malas sospechas" engendradas en otros por las promociones del "envanecido". La palabra "sospechas" traduce la palabra griega huponoia, compuesta de hupo (bajo) y noia (mente, pensamiento); de esto, un pensamiento escondido. El verbo de esta palabra griega aparece en Hech. 13:25 (pensáis); 25:18 (sospechaba); 27:27 (sospecharon). La actividad carnal provoca el suponer, el conjeturar, el sospechar. Todo esto destruye la paz en la congregación.

    Nótese una comparación semejante en Tito 3:8,9 ("cosas buenas y útiles", y las que son "vanas y sin provecho". Véase Notas Sobre Tito, 3:9, comentarios. Aquí en Timoteo, se contrastan las "sanas palabras " y "la doctrina que es conforme a la piedad", con "cuestiones y contiendas de palabras" de las cuales nacen cosas muy nocivas.

 

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    6:5 -- La lista de consecuencias continúa.

    --"disputas necias". Es una sola palabra en griego, compuesta de dia (constante) y paratribe (fricciones o irritaciones mutuas). De esto, contención constante. Otras versiones dicen: "constantes rencillas" (Interlineal Lacueva, B.A., 1977); "altercaciones" (Mod., S.A.); "porfías" (P.B., H.A., L.A., 1909); "discusiones sin fin" (B.J.); "constantes fricciones" (NVI.). Nótense los cinco frutos que nacen de las "cuestiones y contiendas de palabras" (ver. 4,5).

    --"de hombres corruptos de entendimiento". Sobre "corruptos", véase la palabra griega en forma verbal en 2 Cor. 4:16 (se va desgastando). Una palabra griega semejante aparece en 2 Tim. 3:8 (corruptos). Tal mente (entendimiento) se opone a la verdad, pero cree la mentira. Compárese 2 Tes. 2:10-12. Esta clase de persona realiza en su vida diaria las cinco cosas ya mencionadas arriba (ver. 4,5).

    --"y privados de la verdad". Se implica que anteriormente tenían la verdad, pero que la desecharon (véanse 1:19, comentarios; y Notas Sobre Tito, 1:14, comentarios). Aquí se representa el caso como de hombres que han sido privados de la verdad. Compárese Rom. 1:21,28.

    --"que toman la piedad como fuente de ganancia". No solamente son hombres envanecidos (ver. 4), sino también codiciosos. La vanidad y la avaricia caracterizan a estos hombres "corruptos de entendimiento y privados de la verdad". Hacen de la religión un medio de ganar la vida. Tal motivación de vida en parte fue responsable de su privación de la verdad. Compárense Fil. 3:19 (cuyo dios es el vientre) y Rom. 16:18 (sirven...a sus propios vientres). Sobre "piedad", véase ver. 3, comentarios.

    La frase "fuente de ganancia" es una sola palabra en el texto griego, porismo. Aparece también en el versículo siguiente (ganancia). Significa "negocio" o "medio de ganancia". La piedad ¡no tiene tal objeto material! Compárense Tito 1:11; Hech. 8:18-21.

    --"apártate de los tales". Esta frase no aparece en las versiones siguientes: ASV., Mod., N.M., B.A., L.A., S.A., N.C., B.J., NVI., JTD. La B.A. dice en la margen: "Algunos mss. más recientes incluyen las palabras entre corchetes" (que son las de la frase arriba que esta versión incluye entre corchetes--BHR). Las versiones que yo considero las mejores no incluyen esta frase, por no aparecer ni en el texto Nestle ni en el de Westcott y Hort. No obstante, una frase semejante se emplea en 2 Tim. 3:5.

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    6:6 -- "Pero gran ganancia es la piedad". La palabra griega porismo que aparece en el versículo anterior (fuente de ganancia), aquí se traduce en nuestra versión "ganancia". Pablo agrega el adjetivo, "gran". La piedad, acompañada del contentamiento, ¡es negocio grande! En lugar de tener la piedad la ganancia material por objeto (ver. 5), la piedad misma es verdadera ganancia ("gran ganancia"), si es acompañada del contentamiento.

    Sobre "ganancia", véanse los comentarios en el ver. 5, y sobre "piedad" véase el ver. 3, comentarios.

    --"acompañada de contentamiento". La palabra griega para decir "contentamiento" es autarkeia (contentamiento, o satisfacción, con lo que uno ha recibido de Dios en esta vida). Aparece también en 2 Cor. 9:8 (suficiente). Como adjetivo aparece en Fil. 4:11 (contentarme). Esta palabra indica independencia de lo superfluo, o sentido de suficiencia (al tener "sustento y abrigo", ver. 8). En el ver. 8 aparece la palabra en forma verbal (arkeo, "nos contentaremos").

    Como "extranjeros y peregrinos" (1 Ped. 2:11) en este mundo, los cristianos genuinos están contentos con comida y ropa; todo lo demás es superfluo. Su ciudadanía está en los cielos (Fil. 3:20); este mundo no puede ser su hogar.

    La vida de piedad, que teme a Dios y le adora, acompañada de satisfacción con lo que en la Providencia de Dios se le trae, representa gran ganancia para la persona. Esta es la única ganancia (negocio, o fuente de ganancia) que trae verdadera alegría en la vida. Todo lo demás es un espejismo, una ganancia falsa, por "grande" que parezca a los ojos del inconverso. Aquélla es duradera; ésta última perece. ¡Lo material no puede satisfacer (Luc. 12:13-21)!

    El diablo con mentira ofrece al hombre el contentamiento que consiste en ganancia terrenal. Pero la verdad de Dios describe la ganancia que de veras es grande; es la que consiste en comunión con El por Jesucristo, al vivir contento el hombre pío, dependiendo de su Creador.

    El contentamiento siempre acompaña la verdadera piedad. La piedad nunca usa del "pretexto para lucrar" (1 Tes. 2:5, B.A.).

    Véase 4:8, comentario.

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    6:7 -- "porque nada hemos traído a este mundo". En lugar de "porque" (indicando razón), otras versiones (Pop., NTP., NVI.) dicen "pues" (indicando causa o motivo). La verdad enseñada en este versículo es el motivo que tenemos para que estemos contentos al llevar una vida de piedad.

    Prestemos atención a la preposición griega que se emplea en esta frase: eis (en, a, para). Indica moción hacia adelante. Literalmente dice el texto griego, "Pues nada trajimos a este mundo"; es decir, al entrar en él. Lo contrario de esto se expresa en la frase que sigue: "porque nada podemos sacar de (él)". Al entrar en el mundo, y al salir de él, no llevamos nada.

    ¿Por qué no estar contentos, si no trajimos nada de bienes materiales y temporales al entrar nosotros en este mundo?

    Véanse Job 1:21; Ecles. 5:15.

    --"y sin duda nada podremos sacar". Véase Sal. 49:17.

    La frase "sin duda" no aparece en los Mss. más antiguos. Notemos la Ver. B.A.: "así que tampoco nada podemos sacar de él (margen, algunos mss. más recientes dicen: y se ve claramente que)".

    El texto griego empieza la frase que estamos comentando, usando la palabra hote, que puede traducirse "porque". Por eso algunos entienden que la frase dice esto: "porque tampoco podemos sacar nada". Si es así, se da la razón por qué no trajimos nada a este mundo al entrar en él; es porque de él no podemos sacar nada.

    Si hubiéramos necesitado traer bienes materiales con nosotros al entrar en este mundo, dichos bienes no serían separados de nosotros al salir de él. Si nada sacamos de este mundo, ¿para qué traer cosas al entrar en él?

    Tales cosas (exceptuando comida y ropa) no son esenciales, y no producen en sí contentamiento. No son verdadera ganancia.

    Entramos en este mundo desnudos, porque así saldremos. Son pocas las cosas necesarias para una estadía corta en él. Ocupándonos en la piedad con contentamiento, hallamos gran ganancia. Compárese Mat. 6:25. Por otra parte, convertir la piedad en ganancia material es expresar vanidad e ignorancia.

    Si admitimos en el texto la frase "sin duda", "se ve claramente", o "es evidente", entonces la palabra griega hote, que también puede traducirse "que", tiene este sentido. En este caso la frase dice esto: "es evidente que nada podremos sacar".

    Si en esta vida Dios nos da poco o mucho, es para que seamos probados en cuanto a nuestra administración de ello. Véase 1 Cor. 4:1,2. Esta es la lección de Lucas cap. 16. El rico de ese capítulo no pasó la prueba.

    Considérese Ecles. 5:13-20.

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    6:8 -- "Así qué. La palabra griega de aquí se traduce en nuestra versión "así que". Puede significar "pero", "pues", "además". Muchas versiones dicen: "pues". Parece que la idea es la de continuación de pensamiento; por eso, "pues", o "así que". (En el próximo versículo aparece en el sentido de "pero", pues se introduce una comparación).

    --"teniendo sustento y abrigo". La palabra griega aquí traducida "abrigo" quiere decir "cubierta", y puede referirse a techo, tanto como a ropa.

    Para estas cosas el hombre tiene que trabajar (Gén. 3:17-19; Hech. 20:35; Efes. 4:28).

    Compárese Gén. 28:20.

    --"estemos contentos con esto". Literalmente dice el texto griego: "con estas cosas nos contentaremos" (nos bastarán, serán suficientes para nosotros). Aquí aparece el verbo (arkeo) del sustantivo (autarkeia) en el ver. 6, "contentamiento". Véase este mismo verbo en 2 Cor. 12:9 (basta).

    Con esta suficiencia, o contentamiento, el cristiano verdadero no se afana por bienes materiales. Compárense Mat. 6:25; Fil. 4:6; Heb. 13:5. Por eso, hacer de la piedad fuente de ganancia, o correr tras las riquezas, es pecado y falta de fe.

    Buscar satisfacer las necesidades del cuerpo es todo bíblico. Lo que se condena es el pensar que las riquezas pueden satisfacer el alma.

    El mismo Hijo del Hombre en esta vida terrenal no tenía casa propia (Mat. 8:20). Las casas son útiles (Mat. 21:7; Rom. 16:5; File. 22), pero no es necesario que sean propias. Hay muchas cosas útiles, y Dios es quien nos las da, pero no deben considerarse como necesarias e indispensables. Son utensilios para usarse a la gloria de Dios, a quien daremos cuenta por la administración de ellos.

 

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    6:9 -- "Porque". La palabra griega de aquí a mi parecer se traduce mejor, "Pero". Así dicen varias versiones buenas. Se presenta una comparación con las personas piadosas y contentas.

    --"los que quieren enriquecerse". Lo que hace caer en tentación y lazo, etcétera, no son las riquezas, sino ¡el deseo de enriquecerse! Véanse Prov. 28:20; Sal. 62:10. Compárese Mar. 10:24 (confiar en las riquezas). El pecado consiste en tener las riquezas como el objeto o el propósito principal en la vida terrenal.

    --"caen en tentación y lazo". La gramática griega hace que el verbo aquí, "caen", de a entender la idea de que "siguen cayendo". Es un proceso de caída continua.

    Sobre "tentación", véanse Mat. 6:13; Sant. 1:14. El diablo es quien induce a la persona a buscar las riquezas para que las "adore" (Col. 3:5, la avaricia es idolatría).

    Sobre "lazo", véase 3:7, comentarios. El deseo de enriquecerse conduce al enredo o a quedar hecho un lío. Así el diablo logra atrapar a la persona y hacerle perderse. Para esta misma figura de construcción, compárese Job 18:8-10.

    Es interesante notar que la preposición griega aquí empleada, traducida por nuestra versión "en", es eis. En griego hay la preposición en, en. Pero eis quiere decir "en", "a", "para". Denota moción hacia adelante. Literalmente, la persona "cae a la tentación y al lazo". Notemos Mat. 12:11, donde aparecen las dos preposiciones griegas, en y eis. Nuestra versión allí dice "en" y "en": "...y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo...". Mejor, "y si ésta cayere a un hoyo en día de reposo". Dice la Ver. NVI.: "a un pozo en día de sábado".

    --"y en muchas codicias necias y dañosas". La palabra griega para decir "codicias" aparece también en Gál. 3:1,3 (insensatos, necios). La palabra griega significa "sin entendimiento", "sin prevención", "irracionales". Estas codicias producen grandes daños a la persona.

    --"que hunden a los hombres". El verbo griego aquí se emplea en Luc. 5:7. La figura es muy expresiva de los resultados de la avaricia. Compárese Prov. 28:22.

    --"en destrucción y perdición". Otra vez aparece la preposición eis. Véanse arriba los comentarios sobre ella.

    Las dos palabras griegas para decir "destrucción y perdición", olethros y apoleia significan "ruina" y "destrucción". Véase la primera palabra en 1 Tes. 5:3 (destrucción); 2 Tes. 1:9 (perdición); 1 Cor. 5:5 (destrucción). La segunda aparece en Fil. 1:28 (perdición); 3:19 (perdición); Mar. 14:4 (desperdicio); Hech. 8:20 (perezca).

    El deseo de hacerse rico hunde a la persona en ruina, y en destrucción. La destrucción (apoleia) no quiere decir "aniquilación", según enseñan los Testigos de Jehová, sino la pérdida de bienestar, o sea el castigo eterno en el infierno. Es destruido el bienestar, pero no es aniquilado el individuo.

    Los deseos engañosos (Efes. 4:22) terminan en la muerte eterna (Sant. 1:15).

    La cuestión aquí no tiene que ver con la abundancia o cantidad de bienes que la persona posea, sino con la manera de haberlos conseguido y de estarlos usando; o sea, con la actitud de corazón hacia ellos. Tiene que ver con la actitud de corazón hacia las riquezas de esta vida. Pensemos en Judas (Juan 12:6; Mat. 26:14-16), en Ananías y Safira (Hech. 5:1-9), y en el rico de Luc. 16:19-31. Para el hombre carnal "el dinero habla" (Mat. 28:12; Luc. 22:5; Hech. 24:26).

    La prosperidad de la nación siempre la lleva para abajo, pues engaña a la gente y ella se olvida de Dios.

    Es que las riquezas son muy buenas como siervas, pero como amas son muy crueles y despóticas.

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    6:10 -- Este versículo es como una conclusión del anterior.

    --"porque raíz de todos los males es el amor al dinero". No es la raíz, sino una de varias que produce los males. Hay otros motivos que también resultan en males. (Por ejemplo, la caída de Adán y Eva no fue ocasionada por el amor al dinero).

    "Los males" son como aquellos mencionados en el ver. 9. El amor al dinero ha resultado en mentiras, fraude, engaño, juego, robo, homicidio, divorcio, guerra, etcétera.

    No es el dinero mismo, sino "el amor al dinero", una raíz de todos los males. Esta frase, "amor al dinero" es una sola palabra en el griego, pero compuesta de dos partes: filos (amor) y arguros (plata). Como sustantivo la palabra aparece solamente aquí en el Nuevo Testamento. Como adjetivo se ve en Luc. 16:14 (avaros; es decir, amadores del dinero); 2 Tim. 3:2 (avaros). La palabra arguros aparece en Mat. 10:9 (plata).

    El dinero en sí es sencillamente un medio de cambio. La palabra "salario" en español se deriva de "sal", el medio de cambio que antiguamente se usaba para pagar a los soldados romanos. Pero la sal en sí no es mala.

    Considérese Mat. 6:19-24. "Mamón" es personificación de las riquezas.

    --"el cual codiciando algunos". La frase "el cual" se refiere a esa sola palabra griega, "amor al dinero". Algunos codician o fuertemente desean ese amor al dinero.

    El verbo griego para decir "codiciando" se emplea en 3:1 (anhela). Literalmente significa "extenderse hacia". Las personas aquí descritas se extienden hacia la avaricia, haciendo del dinero un fin en sí, en lugar de negarse a sí mismos (Mat. 16:24). Ya que no se puede servir a Dios y a Mamón al mismo tiempo, éstos escogen servir al dios del dinero (Col. 3:5). Dice Pablo que "algunos" ya lo habían hecho. No habla de puras suposiciones. La apostasía no es una mera posibilidad, sino una realidad muchas veces repetida.

    --"se extraviaron de la fe". Este verbo en el griego aparece solamente aquí y en Mar. 13:32 (engañar; en otras versiones, "desviar" -- B.A., 1977, etc.). La palabra griega es la palabra de la cual se deriva en español la palabra "planeta". Significa vagar, errar, extraviarse. En forma de adjetivo aparece en Judas 13 (errantes).

    El dinero no proporciona lo que promete. Así engaña y causa la apostasía de la fe para que la persona se arruine. Compárese el joven rico de Marcos 10:22.

    --"y fueron traspasados de muchos dolores". Mejor expresan la gramática griega las versiones B.A., ASV., etcétera, que dicen: "se traspasaron". Dice la Ver. P.B., "se causaron a sí mismos muchos dolores", que es un buen comentario. Ellos mismos son responsables de los muchos dolores recibidos.

    La palabra griega para decir "traspasar" es compuesta de dos partes: peri (alrededor) y peiro (traspasar, penetrar, punzar). Se expresa la idea de ser traspasado por todas partes, o repetidamente. Un uso común de la palabra griega es el de traspasar el cuerpo del animal con un palo para poder asarle sobre la lumbre. Eso es "peiro".

    La voz griega para "dolores" aparece solamente aquí y en Rom. 9:2 (dolor).

    Estas son consecuencias tristes de la actitud incorrecta hacia las riquezas, y de no tener contentamiento. Es suicidio espiritual.

    Nótese cómo los dos versículos 9 y 10 forman un paralelo (como en la poesía hebrea). El 9 dice "quieren enriquecerse"; el 10 dice "amor al dinero". El 9 dice "destrucción, perdición"; el 10 dice "extravío, muchos dolores".

    Recuérdese que el asunto no tiene que ver con la posesión de dinero, sino con el deseo de adquirirlo y retenerlo. La persona puede desear mucho las riquezas y nunca llegar a ser rica en esta vida, igualmente como puede llegar a ser rica (como José de Arimatea, Mat. 27:59) sin haber jamás deseado o amado las riquezas.

 

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    6:11 -- Ahora los pecados y sus consecuencias de los ver. 4-10 son contrastados con las virtudes del hombre de Dios, ver. 11.

    --"Mas tú, oh hombre de Dios". El contraste que debemos ver es el que se hace entre "alguno" (ver. 3) y "los" (ver. 9) por una parte, y ahora "tú" por otra parte. Ellos hacen de esa manera; tú haz de esta otra manera.

    En el Antiguo Testamento con esta frase se hacía referencia a los profetas. Ahora la expresión se aplica a todo cristiano (2 Tim. 2:17), pues todo cristiano es propiedad del Señor (1 Cor. 6:19,20).

    Los que querían enriquecerse eran "hombres del dinero" (que apreciaban excesivamente al dinero); Timoteo (y todo cristiano) es "hombre de Dios". Dios es las riquezas del cristiano. Compárense Gén. 15:1; Sal. 16:5.

    La palabra "hombre" en este pasaje significa, no exclusivamente varón, sino persona o ser humano. Hay otra palabra griega para decir "hombre" en el sentido de perteneciente al género masculino.

    --"huye de estas cosas". Compárese 2 Tim. 2:22. La gramática griega indica esto: "que sigas huyendo continuamente". Esta es la única actitud correcta hacia lo pecaminoso. No piense ni el más espiritual que tales cosas no le pueden tentar (1 Cor. 10:12). Tiene que "aborrecer lo malo" (Rom. 12:9), y no "proveer para los deseos de la carne" (13:14). Compárese Sant. 4:7. El buen ejemplo de "huir de estas cosas" lo hallamos en José (Gén. 39:12).

    La frase "estas cosas" se refiere en general a las cosas de los ver. 4-10, y en particular al amor al dinero. Son las cosas del pecado y sus consecuencias. Todo el énfasis debe ser puesto, no en dichas cosas, sino en las que siguen.

    --"y sigue". Como con el verbo "huye", ahora con éste: "que estés siguiendo continuamente". El cristiano tiene que ocuparse constantemente en las dos cosas: en huir y en seguir. En el momento que deje de huir de esas cosas, deja de seguir a estas otras. Estas otras deben ser el objeto principal de su vida al cual sigue de continuo. Dice Rom. 12:9, "seguid lo bueno".

    --"la justicia". Es la cualidad de ser justo para con el vecino, y esto delante de Dios; es la conducta piadosa o rectitud moral. Es uno de los "frutos" del Espíritu (Efes. 5:9).

    --"la piedad" se dirige hacia Dios. Sobre el significado de la palabra, véase 2:2, comentarios.

    --"la fe" subjetiva; o sea, de la persona. Por ella la persona cristiana vive de día en día (2 Cor. 5:7; Heb. 11:1,6), como lo hizo "el fiel Abraham" (Gál. 3:9, Ver. P.B.). En cuanto a esta fe, considérese 1 Ped. 1:5-9.

    --"el amor". El amor es esa actitud de corazón que hace que la persona busque el bienestar del amado. Véase Rom. 13:8-10.

    --"la paciencia" es la perseverancia de la persona bajo oposición o persecución. No se mueve de sus propósitos de vida en Cristo. La palabra griega para decir "paciencia" es compuesta de estas dos palabras: "bajo" y "permanecer".

    --"la mansedumbre". Cuando el manso confronta oposiciones, él controla sus sentimientos. Véanse Tito 3:2; Rom. 12:18-21; Mat. 5:5. Jesús es el gran ejemplo de mansedumbre (Mat. 11:29). Considérese también el ejemplo de Moisés (Núm. 12:3).

    Algunas de las cosas que van en esta lista aparecen también en un pasaje algo paralelo, Gál. 5:22,23. Las tres virtudes, la fe, el amor, y la paciencia, se presentan juntas en Tito 2:2, en 2 Tim. 3:10, y en 1 Tes. 1:3.

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    --6:12 -- "Pelea la buena batalla de la fe". Compárese 2 Tim. 4:7. El mismo verbo griego (pelea) se encuentra en 1 Cor. 9:25 (lucha); Col. 1:29 (luchando); 4:12 (rogando; "esforzándose", Ver. B.A.). Transliterada la palabra griega, viene a ser "agonizar".

    Esta "batalla" es una lucha, una contención fuerte. Literalmente dice el texto griego: "Batalla la batalla", o "lucha la lucha", o "contiende la contienda". La misma palabra griega aparece en las dos partes, la primera siendo verbo y la segunda, sustantivo. El mismo verbo aparece en Col. 4:12; el sustantivo en Col. 2:1. Compárense 1:18; Efes. 6:11,12.

    Esta "batalla" es buena porque es por una causa buena. Véase 1:18. Compárese 2 Cor. 10:3-5.

    Es "de la fe"; no de fe. La fe es el evangelio, o la ley, de Cristo. Compárese 2 Tim. 4:7. Se hace un contraste entre esta lucha o batalla de la fe, y la de los falsos maestros que consistía en luchas sobre palabras (ver. 4).

    --"echa mano de la vida eterna". El mismo verbo aparece en ver. 19 (echen mano). Literalmente dice, "ásete" (del verbo "asir"). Véase este verbo griego en Luc. 20:20 (sorprenderle); 23:26 (tomaron); Hech. 18:17 (apoderándose).

    Sobre esta exhortación, véase Col. 3:1-4.

    La frase "la vida eterna" de este versículo se contrasta con la que dice "destrucción y perdición" en el ver. 9. Corresponde a "la corona de justicia" de 2 Tim. 4:8.

    Esta vida eterna es una promesa de Dios (Tito 1:2; Mar. 10:30; 1 Juan 2:25). Pero el cristiano tiene que asirse de ella, luchando la buena lucha.

    --"a la cual asimismo fuiste llamado". Este mismo verbo griego aparece en 1 Cor. 1:9; Col. 3:15. La vida eterna es el fin al cual el evangelio llama (2 Tes. 2:14) al pecador. Compárese Fil. 3:13,14.

    --"habiendo hecho la buena profesión". Para apreciar la expresión del texto griego, notamos la Ver. ASV., que dice: "confesaste la buena confesión", o la Mod., que dice: "has confesado la buena confesión". El verbo y el sustantivo es la misma palabra en el texto griego. La Interlineal Lacueva se expresa igual que la Ver. ASV.

    Es interesante notar la palabra griega, que es compuesta de homo (lo mismo) y logos (palabra); es a saber, "decir lo mismo", o acordar. Dios ha dicho que Jesús de Nazaret es Su Hijo (Mat. 3:17). Ahora, el que "confiesa" a Jesucristo, ¡dice lo mismo!. Le confiesa. El mismo sustantivo aparece en 2 Cor. 9:13.

    ¿Cuándo hizo Timoteo esta confesión? Probablemente se refiere Pablo a la ocasión cuando Timoteo fue convertido; cuando confesó su fe en Jesús y fue bautizado (Hech. 14:6,7,21,22; 16:1,2). Véanse Mat. 10:32; Rom. 10:10; Hech. 8:37.

    Algunos entienden que la referencia es tocante a alguna ocasión específica en la experiencia de Timoteo, cuando tal profesión de fe le costó encarcelamiento. Véase Heb. 13:23.

    Una cosa es cierta: esta confesión, hecha inicialmente en la conversión de la persona, ha de ser continua, de día en día. Considérense Heb. 10:23; 13:15.

    El apóstol Pedro hizo esta misma confesión (Mat. 16:16).

    --"delante de muchos testigos". Es bueno recordar que testigos oyeron dicha confesión de fe en Cristo. ¿Cómo, pues, ha de apostatar el cristiano? (A propósito, es bueno que los casados se acuerden de las personas que fueron testigos de sus votos que hicieron en el casamiento, para ni tan siquiera pensar en el divorcio). Así se confirma uno en su profesión.

    Compárese Heb. 12:1.

 

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    6:13 -- "Te mando delante de Dios". El mismo verbo en el texto griego aparece en 1:3; 4:11; 5:7; y 6:17. Compárese 5:21. Este encargo es dado en la presencia de Dios y de Jesucristo. Ellos son testigos de lo que el hombre haga, o en obediencia o en desobediencia.

    --"que da vida a todas las cosas". Habiendo mencionado en el ver. 12 "la vida eterna", Pablo ahora dice que Dios es quien preserva vivas a todas las cosas. Siendo así el caso, la implicación es que Dios preservará vivo (espiritualmente) a Timoteo, si él lleva a cabo el mandamiento. Aunque le cueste la vida física, como sucedió en el caso de Jesús, como Jesús fue oído (Heb. 5:7), Dios también a Timoteo le preservará vivo. Véase Juan 11:25.

    En cuanto a este verbo griego, véanse Luc. 17:33 (salvará); Hech. 7:19 (para que no vivieran, Ver. B.A.); Exodo 1:17 (preservaron la vida); Juec. 8:19 (conservado la vida). La idea no es tanto de dar vida, sino de preservarla, o mantenerla viva. Considérense también 1 Sam. 2:6; Neh. 9:6; Juan 1:4.

    --"y de Jesucristo". También en la presencia de Jesucristo Pablo ahora manda a Timoteo.

    --"que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato". En la presencia de Pilato Jesucristo "dio testimonio" (confesó, ver. 12) de la buena confesión. Véase Mat. 27:11; Juan 18:36,37. Dado que Jesucristo confesó la buena confesión, la confesión de Timoteo tenía base firme. La confesión de todo cristiano, de su fe en Jesús, el Hijo de Dios, es una continuación de la confesión que hizo Jesucristo.

    Este ejemplo de Jesucristo insta al cristiano a perseverar en el ejercicio de sus deberes. Ya que Jesucristo hizo esta confesión, y murió por ella, así debía Timoteo en su vida llevar a cabo el mandamiento mencionado en el versículo siguiente.

    Sobre la frase "dio testimonio", considérese Apoc. 1:5; 3:14. Jesucristo es el "testigo fiel".

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    6:14 -- "que guardes el mandamiento". El mandamiento en este caso no parece referirse a nada mandado en particular, sino al cuerpo de enseñanza que revela el evangelio. La palabra singular, "mandamiento", se usa así en Rom. 7:9,10,11,12 en general, de los mandamientos de la ley de Moisés. Aquí la palabra griega es entole. Aparece también en 2 Ped. 2:21 (mandamiento); 3:2 (mandamiento). Pero en 1:3,5,18; 4:11; 6:13, la palabra es otra (paraggelia).

    Este mandamiento ha de ser "guardado", preservado, o protegido. Véase este mismo verbo griego en Mat. 28:20 (guarden), o en Sant. 1:27 (guardarse).

    --"sin mácula ni reprensión". De esta manera el mandamiento ha de ser guardado. Debe ser guardado en la misma pureza en que fue dado. Cualquier adición, substracción, o modificación representaría mácula o mancha, y habría por qué reprenderlo.

    La palabra griega para decir "mácula" es aspilon. Significa mancha, o tacha, y aparece en Sant. 1:27 (mancha); 1 Ped. 1:19 (contaminación); 2 Ped. 3:14 (mancha).

    La palabra griega para decir "ni reprensión" es anepileptos, compuesta de "a" (la "a" privativa) y "epilambano" (tomo). Aparece en 3:2 (irreprensible); 5:7 (irreprensibles). La idea es de no poder tomar la cosa para reprenderla.

    Algunos comentaristas entienden que la frase ahora comentada se refiere a Timoteo, y no al mandamiento. Es cierto que la conducta del evangelista, con mancha y reprensión en su vida, trae reproche sobre el mandamiento que predica. Pero la gramática indica que esta frase va con la palabra "mandamiento". Este ha de ser guardado de manera que sea sin mancha ni reprensión.

    --"hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo"; es decir, hasta la segunda venida de Jesucristo (Heb. 9:28). La palabra "aparición" en griego es epiphaneia, y aparece en 2 Tim. 4:1,8; Tito 2:13. En Col. 3:4 aparece (dos veces) una palabra similar, en forma verbal.

    Con referencia a la primera venida de Jesús, la histórica, aparece como sustantivo en 2 Tim. 1:10, y en forma de verbo en Tito 2:11; 3:4.

    La palabra griega parousia también se emplea con referencia a la segunda venida de Cristo. Véanse 1 Tes. 3:13; 4:15; 5:23; 2 Tes. 2:1; Sant. 5:7; 2 Ped. 3:4. Dicha palabra griega sí quiere decir "presencia" (lo contrario de "ausencia", Fil. 2:12), pero con referencia a la presencia de uno que viene, la idea es de "advenimiento", o "llegada" (2 Cor. 7:6 y sig.; 2 Tes. 2:9). Se usa con referencia al retorno de Pablo en Fil. 1:26.

    La palabra apocalupsis (revelación) también se emplea con referencia a la segunda venida de Cristo. Véanse 2 Tes. 1:7; 1 Ped. 1:7,13; 4:13.

    Los Testigos de Jehová, que niegan la segunda venida visible de Cristo, insisten en traducir la palabra epiphaneia "manifestación", y parousia "presencia". Evitan las palabras "aparición" y "advenimiento", o venida". Pero una consideración contextual de los pasajes dados arriba hace manifiesto que las palabras "aparición" y "venida" son las indicadas, al tratarse el pasaje de la segunda venida de Cristo.

    Que las dos palabras, epiphaneia y parousia, se emplean con referencia al mismo evento, es evidente al considerar 2 Tes. 2:8, donde las dos palabras griegas aparecen en la misma frase del mismo versículo ("manifestación de su presencia", Ver. P.B. La Ver. H.A. dice: "manifestación de su venida", y en el margen dice: "o, aparición de su presencia").

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    6:15 -- "la cual a su tiempo mostrará". La frase "la cual" se refiere a la aparición (ver. 14) de Jesucristo en Su segunda venida.

    La frase "a su tiempo" aparece en la misma forma griega en 2:6; Tito 1:3, y significa al tiempo apropiado en la mente de Dios. No es información para conocimiento humano (Mat. 24:36. Compárense Hech. 1:7; Hech. 17:31).

    Dios la mostrará en el sentido de vindicar públicamente las reclamaciones de Cristo Jesús.

    --"el bienaventurado y solo Soberano". 1:11 dice, "el Dios bendito", y 1:17 dice "el único Dios". En lugar de "Soberano", otras versiones dicen así: "Potentado" (ASV., Mod., N.M.); "poderoso" (S.A., JTD., NVI.); "Monarca" (B.J.). La palabra griega indica la idea de "poder". Aparece también en Luc. 1:52 (poderosos); Hech. 8:27 (funcionario).

    --"Rey de reyes". Apoc. 17:14 y 19:16 dicen literalmente, "Rey de reyes", pero aquí la frase griega dice: "rey de los que rigen", o "rey de quienes reinan". (Nótese también Apoc. 1:5).

    --"y Señor de señores". Apoc. 17:14 y 19:16 dicen literalmente, "señor de señores", pero aquí la frase griega dice: "señor de los que gobiernan", "señor de quienes ejercen señorío". (Nótese que estos pasajes en Apocalipsis se refieren a Jesucristo. Lo que aquí se dice acerca de Dios, lo mismo se dice con respecto a Jesucristo).

    En estas dos frases se expresa la suprema autoridad de Dios, y la implicación es que los gobernadores humanos no pueden en nada efectuar cambio alguno en los planes de Dios respecto a la segunda venida de Cristo (y el Juicio Final).

    Timoteo no tenía nada que temer al confesar diariamente a Jesucristo, y al guardar Su ley ("mandamiento"), ver. 12-14, pues en el debido tiempo Dios mostrará la aparición de Cristo.

    Como al hablar de la primera venida de Cristo Pablo estalló en una doxología (1:15-017), ahora al mencionar la segunda hace lo mismo.

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    6:16 -- "el único que tiene inmortalidad."

    La palabra griega para decir "inmortalidad" es athanasia, compuesta de "a" (la "a" privativa) y "thanasía" (muerte). Está exento de la muerte. Dios posee la atanasía, la inmortalidad, esencialmente; es la única fuente de ella. ¡No puede morir; siempre ha existido! Compárese Juan 5:26.

    Esta palabra griega aparece solamente aquí y en 1 Cor. 15:53,54, donde se afirma que al cristiano fiel en la resurrección se le otorgará la inmortalidad.

    Este pasaje ha sido torcido para negar que el hombre tiene espíritu inmortal. Son materialistas quienes lo niegan. Pero el espíritu en el hombre Dios lo pone allí (Zac. 12:1), pues es el Padre de los espíritus (Heb. 12:9). El hombre, siendo un ser creado, no es esencialmente inmortal (Dios sí lo es), pero Dios, quien es el único que posee la inmortalidad, pone en el hombre un espíritu que nunca dejará de existir, o en la presencia eterna de Dios, o separado de Dios eternamente (Mat. 25:46 -- El castigo de los condenados va a durar tanto como la vida de los salvos; es decir, eternamente). A lo que Dios da inmortalidad, la tiene.

    Nótese 1:17, "inmortal", dice nuestra versión. Pero allí la palabra griega es aphtharsia, y significa "incorruptible". Véase esta palabra lado a lado con athanasia en 1 Cor. 15:54 (incorrupción, inmortalidad).

    --"que habita en luz inaccesible". Es decir, tiene residencia permanente en luz inaccesible para el hombre. Tal es la gloria sublime que Dios posee. La palabra griega para decir "inaccesible" aparece solamente aquí. Compárense Sal. 104:2; Juan 8:12; Sant. 1:17; 1 Jn. 1:5,7; Apoc. 21:23,24; 22:5. Considérese la experiencia de Saulo de Tarso, cuando se le apareció Jesucristo en camino a Damasco (Hech. 26:13). Saulo se quedó ciego a consecuencia de esa luz (9:8; 22:11). Considérense también Mat. 17:2; Exodo 34:29-35.

    --"a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver". Véanse Exodo 33:20; Juan 1:18; 6:46; 1 Jn. 4:12). Dios es "invisible" (1:17; Col. 1:15; Heb. 11:27) para el ojo del hombre, porque es esencialmente espíritu (Juan 4:24). El "hombre" (griego, anthropos) de este versículo es el ser humano, varón o hembra.

    --"al cual sea la honra y el imperio sempiterno". Compárense 1:17; Rom. 11:22. Por ser Dios inmortal, de pura luz, e invisible, al hombre le toca siempre adscribirle y atribuirle honra, gloria y poder.

    En lugar de "imperio sempiterno", otras versiones dicen: "potencia eterna" (P.B.); "poderío eterno" (N.M.); "poder eterno" (ASV., Mod.); "dominio eterno" (B.A.); "poder por siempre" (N.C.); "poder sin fin" (JTD.); "imperio eternamente" (NVI).

    --"amén". Denota el fin de la doxología, como en 1:17, pero también expresa énfasis, afirmación, y sello de aprobación a lo que se acaba de decir respecto a Dios.

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    6:17 -- "A los ricos". Pablo usa la misma palabra griega (ricos) metafóricamente en 2 Cor. 8:9; Efes. 2:4. La palabra griega para decir "ricos" es plousios. Véase más abajo, ploutos, "riquezas", plousiös, "ricamente" (abundantemente), y en el próximo versículo, ploutein (que sean ricos). Pablo hace un juego de palabras en este versículo.

    Sobre los ricos a quienes condenan las Escrituras, véase Notas Sobre Santiago, 5:1-6.

    --"de este siglo". El griego dice literalmente: "en la edad (de) ahora". Algunas versiones dicen: "presente siglo". La misma frase griega aparece en 2 Tim. 4:10 (este mundo); Tito 2:12 (en este siglo). Compárese la frase que emplea Luc. 16:25, "en la vida tuya". Es el tiempo que precede a la aparición de Jesucristo (ver. 14).

    --"manda que". Pablo ahora retorna al tema comenzado en los ver. 9,10. El verbo griego para decir "manda" es el mismo que ya comentamos en el ver. 13.

    --"no sean altivos". El verbo griego aquí no aparece en ninguna otra parte del Nuevo Testamento. Compárense Rom. 11:20; 12:16; Sant. 2:1-4. ¿Por qué no ser altivos? Porque las riquezas no agregan o añaden nada, absolutamente nada, al valor espiritual, o al carácter, de la persona. Considérese Luc. 12:15-21.

    --"ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas". Mejor, según lo expresa la Ver. B.A. y otras muchas versiones muy buenas, inclusive la Valera, Rev. 1977: "ni pongan su esperanza en la incertidumbre de las riquezas". Las riquezas no tienen certidumbre; no son cosa fija, o cierta (Prov. 23:5; Mat. 6:9; Luc. 12:19-21; 16:9). Es insensatez confiar en ellas (Mar. 10:23,24).

    La palabra griega para decir "riquezas" es ploutos.

    El libro Proverbios dice mucho respecto al tema de las riquezas. Este tema no puede ser bien considerado sin consultar ese libro.

    --"sino en el Dios vivo". Todas las versiones mejores siguen los manuscritos que dicen: "sino en Dios". Dios es la fuente verdadera de todo lo que el hombre necesita, y de allí viene la razón de por qué confiar en El y no en la incertidumbre de las riquezas. Considérense Sal. 37:25; 145:15; Hech. 14:17; Sant. 1:17).

    --"que nos da todas las cosas en abundancia". Dios nos ofrece o provee todas las cosas ricamente (plousiös). Ricos, riquezas, ricamente, dice Pablo. Compárense 4:3; Mar. 10:29,30; 1 Cor. 3:21-23; Fil. 4:19; 2 Ped. 1:3.

    --"para que las disfrutemos". Literalmente dice el texto griego: "para disfrute", o goce. La misma palabra griega que aquí aparece también se encuentra en Heb. 11:25 (gozar). En esta frase se presenta la gran generosidad de Dios hacia Sus criaturas.

    La verdad aquí expresada en esta frase desmiente la filosofía (el gnosticismo) que afirma que la materia es inherentemente mala.

    No hay virtud especial en ser pobre (el ascetismo). No es pecado ser rico. Dios es quien enriquece (1 Sam. 2:7; Deut. 8:18). Considérese Luc. 19:2,8,9.

    --Notas Adicionales Sobre El Ver. 17--

    Debemos notar que el "encargo" de este versículo:

        1. no está en contra de que se posean riquezas, sino en contra de la actitud incorrecta hacia ellas, ya que la persona las tiene. Compárense los casos de Jesús (2 Cor. 8:9), de Pablo (Fil. 3:7 y sig.; 4:11-13), de José de Arimatea (hombre bueno, Luc. 23:50,51 pero rico, Mat. 27:57).

        2. no está en contra de que la persona tenga propiedad privada. Las Escrituras no promueven la filosofía del comunismo moderno. Véase Hech. 5:41. Si para decir lo contrario se presentara Mar. 10:21, basta que se note que este mandamiento de Jesús fue hecho a ese hombre en particular, debido a la confianza que él ponía en las riquezas (ver. 23,24).

        3. enseña que la confianza siempre debe ser puesta en Dios, la fuente de las riquezas. Ellas no son Dios, sino siervas del hombre, o herramientas para que las emplee él.

        4. está expresado de manera negativa, pero en el versículo siguiente está dicho en forma positiva.

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    6:18 -- Ahora Pablo presenta lo positivo del encargo (ver. 17).

    --"Que hagan bien". En el texto griego es una sola palabra, modo infinitivo, que significa "obrar el bien". Aparece solamente aquí y en Hech. 17:14. Verbo similar aparece en Luc. 6:9,33,35 (hacer bien); 1 Ped. 2:15 (haciendo bien).

    En 5:10 (buenas obras) y Tito 3:8 (buenas obras) son dos palabras griegas.

    La frase griega que literalmente significa "obrar lo que es bueno" se encuentra en Rom. 2:10; Gál. 6:10; Efes. 4:28.

    En Heb. 13:16 (hacer bien) aparece una sola palabra griega, sustantivo, que significa "el hacer bien".

    --"que sean ricos en buenas obras"; es decir, que sus buenas obras sean abundantes como lo son sus riquezas. La frase "que sean ricos" es una sola palabra, verbo en modo infinitivo, en griego. Quiere decir, "ser ricos". Pablo sigue con su juego de palabras. Véase ver. 17, comentarios.

    Compárense Mat. 6:19-21; Luc. 12:21

    --"dadivosos". Aquí el griego junta tres palabras en una: bien más con más entregar (o dar). Otras versiones dicen: "liberales en repartir" (Mod.); "generosos" (B.A.); "den con generosidad" (N.C.); "listos para distribuir" (ASV.). Jesús dijo: "Más bienaventurado es dar que recibir" (Hech. 20:35).

    --"generosos". Literalmente dice la palabra griega (de la cual se deriva en castellano la palabra "comunión"), "comunicadores" (es decir, tener en común con otro, o compartirle). Dice la Ver. B.A.: "prontos a compartir". El cristiano rico debe hacerse uno (tener comunión en cuanto a bienes físicos) con el pobre y necesitado.

    En forma de verbo la misma palabra griega aparece en Gál. 6:6; Fil. 4:15.

    Compárense Hech. 2:44,45; 4:32-37; 2 Cor. 8:13-15; Heb. 13:16; 1 Jn. 3:17,18.

 

--Notas Adicionales Sobre El Ver. 18 --

        1. Este versículo presenta el plan de Dios para el uso correcto de las riquezas. Si sigue este plan, el cristiano "ganará amigos por medio de las riquezas injustas" y será recibido "en las moradas eternas" (Luc. 16:9; Mat. 25:34-40; Juan 14:2), porque sus obras le seguirán (Apoc. 14:13).

        2. El hombre moderno, bajo el nombre de "programas de caridad", promueve otra cosa. Hay políticos que quieren que el gobierno regale dinero público a gentes de ciertas categorías, sin que el individuo en particular merezca tal ayuda financiera. Hay iglesias denominacionales que tienen programas semejantes, regalando bienes materiales en general, en el nombre de la "benevolencia". Hay promociones populares en que la persona come o juega, pagando cierto precio, con la idea de que parte del precio pagado se regale en programas de caridad. En este caso no se dona o regala nada; algo se compra (comida, juego); nada más que la parte del dinero pagado que sea sobre los gastos se regala a personas, o a proyectos, considerados como de caridad.

    Pero el plan de Dios es que el individuo comparta directamente con la persona de veras necesitada, para que haya "comunión". Este es el punto de la parábola del buen samaritano (Luc. 10). Véase Efes. 4:28.

        3. El prejuicio popular contra "los ricos" no es bíblico. Tampoco lo es la filosofía política, llamada "el comunismo", filosofía que condena el "capitalismo". Sin el capital (dinero de los ricos) no habría las industrias que proporcionan trabajo a otros.

        4. La Biblia no enseña que los ricos deban ser desposeídos. Lo que ella enseña es cómo deben ellos hacer uso de sus posesiones. El famoso carácter "Robín Hood", de la literatura inglesa, no seguía al plan de Dios al robar a los ricos para dar a los pobres. No obstante, hasta muchos cristianos tienen a Robín Hood por gran héroe y por hombre ejemplar.

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    6:19 -- "atesorando para sí". Véase Mat. 6:19-21; Mar. 10:21. Es una paradoja bíblica: el dar es invertir; al dar se atesora; es juntar logrado por medio de desparramar. Considérense Prov. 11:24; 13:7; Luc. 16:9.

    Un verbo similar aparece en Rom. 2:5. Allí es solamente la palabra para decir "atesorar". Aquí es el mismo verbo, al cual se le agrega la preposición apo (aparte). La idea es de atesorar aparte, o en otro lugar.

    --"buen fundamento para lo porvenir". Ese "fundamento" representa los preparativos que se hacen para el futuro cuando todos estaremos delante del Gran Juez. Compárese Hech. 10:4. Entre otras cosas, el buen uso de las riquezas pone ese buen fundamento para lo que nos queda en el futuro.

    Otras versiones dicen sencillamente, "el futuro", o "lo futuro".

    Compárese 4:8,9.

    --"que echen mano". Véase ver. 12, comentarios.

    --"de la vida eterna". El texto griego se expresa mejor según estas versiones: "de lo que en verdad es vida" (B.A.); "a la que es realmente vida" (P.B.); "la vida que lo es realmente" (N.M.); "a la vida que lo es en verdad" (Mod., ASV.).

    La frase griega dice: tes ontos zoes (la siendo vida). Sobre "ontos", véase 5:3, comentarios.

    La vida en este mundo es como la neblina (Sant. 4:14), y es nada más una sombra de la realidad, que es la vida eterna con Dios. Jesús dijo: "yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10).

 

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    6:20 -- "Oh Timoteo". Compárense 1:18; 6:11.

    --"guarda lo que se te ha encomendado". El texto griego se puede traducir con tres palabras: "guarda el depósito". La misma palabra griega se ve en 2 Tim. 1:12,14 (depósito). Esta palabra en forma verbal aparece en 2 Tim. 2:2 (encarga). Significa literalmente "poner al lado" como un depósito.

    Se hace referencia al evangelio, la enseñanza recibida de Pablo 2 Tim. 2:2). Es el "mandamiento" del ver. 14, o la "sana doctrina" de 1:10,11.

    --"evitando". Las Ver. Mod. e H.A. dicen: "apartándose". Véanse 1:6 comentarios., y 5:15 comentarios., donde aparece la misma palabra griega, como también en 2 Tim. 4:4 (se volverán) y Heb. 12:13 (se salga). El vocablo griego literalmente significa "torcer fuera" o "hacer girar al lado".

    De tales maestros falsos uno debe apartarse, y no recibirles en casa (2 Jn. 10).

    --"las profanas pláticas sobre cosas vanas". El texto griego emplea tres palabras, como lo expresa la Ver. H.A.: "los profanos vaniloquios". Otras versiones dicen "palabrerías vanas" o "profanas". La palabra griega para decir "vaniloquios" está compuesta de kenos (vacío) y phone (sonido). Tal actividad (de hacer sonido sin sentido) es llamada "profana" porque no es de Dios, sino viola lo que es santo, siendo lo opuesto de "santo".

    Compárense 1:4-7; 4:7; 6:4,5.

    --"y los argumentos". "Antítesis" es la transliteración de la palabra griega que aquí se traduce "argumentos". Otras versiones dicen: "contradicciones" (N.M., Mod., H.A., L.A., S.A., B.J.); "controversias" (P.B.); "objeciones" (B.A., NVI.); "oposiciones" (ASV., N.C.). Los falsos maestros promueven lo que contradice la verdad. La sabiduría humana se vale mucho de la táctica de hacer gran caso de lo teórico y técnico, para sembrar duda en la mente de los fieles y alejarles de la verdad.

    --"de la falsamente llamada ciencia". "Seudónimo es la transliteración de la palabra griega, que es una sola, aquí traducida "falsamente llamada". Esta ciencia, o conocimiento, no es genuino, como el que revela el evangelio. Es falso; contradice la verdad de Dios. Compárese Col. 2:8.

    Aquí Pablo hace referencia a los falsos maestros en Efeso y en sus derredores (1:3,4,19,20; 4:6,7; 6:3-5).

    La palabra "ciencia" se deriva de la palabra latina que sirve para decir "yo sé". La ciencia es lo que es sabido. Pero no es ciencia todo lo que se llama ciencia. Muchos incrédulos, para con Cristo y Dios, hablan por ejemplo del hecho de la evolución orgánica, pero ¡no es un hecho sino una teoría, o creencia! Es lo que ellos creen. Hay mucha "ciencia" "falsamente llamada" así.

 

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    Aunque la Biblia no es propiamente "libro de ciencia", en el sentido de las ciencias naturales, ella no contradice ningún hecho sabido y descubierto por el hombre. Tampoco contradicen las ciencias naturales nada de lo que afirma la Biblia. Hay absoluto acuerdo entre la Biblia y la ciencia que de veras es ciencia. Ahora, claro es que hay mucha contradicción entre la Biblia y la "falsamente llamada ciencia".

    El diccionario Larousse, pp. 225,226, bajo el tema de "Ciencias Y Técnicas", indica que la piragua fue inventada como 500,000 años a. de J.C. Pero tal afirmación no es asunto de ciencia, sino de teoría. Es algo supuesto por el hombre, pero no sabido; no se puede probar.

    Tal vez Pablo, al referirse a la falsamente llamada ciencia, tenga en mente, entre otras cosas, la doctrina naciente de los gnósticos.

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    6:21 -- "la cual profesando algunos". La frase "la cual" se refiere a la "falsamente llamada ciencia" del versículo anterior.

    Dos veces en Nuevo Testamento el verbo griego en este caso se traduce "profesar", aquí y en 2:10. Profesar es creer, o confesar públicamente. En este versículo la Ver. N.M. dice: "ostentar", y la Pop. dice: "siguen".

    En otros pasajes se traduce "prometer", como en Hech. 7:5 (prometió); Rom. 4:21 (había prometido); Tito 1:2 (prometió).

    --"se desviaron de la fe". Sobre este verbo, véase 1:6, comentarios. En griego es una palabra compuesta de a (no) y stokos (blanco). Significa, pues, errar el blanco.

    La apostasía no es solamente una posibilidad; es una realidad. Algunos ya lo habían hecho, dice Pablo.

    "La fe" es la fe objetiva; o sea, el objeto de la fe del individuo. Es el sistema de creencia que revela el evangelio de Cristo. Véanse Hech. 6:7; Efes. 4:5; Judas 3; 2 Jn. 9-11.

    De creer y seguir lo falso siempre resulta la desviación de la fe. La persona profesa tener "la luz", pero no le atina al blanco, y se queda en las tinieblas del error. Cree una mentira (2 Tes. 2:11).

    --La gracia sea contigo". Sobre "gracia" (favor de Dios), véase 1:2, comentarios. Véase Juan 1:16,17.

    En lugar de "contigo", algunas versiones dicen "con vosotros" o "con ustedes", siguiendo los manuscritos más antiguos. Algunos comentaristas ven en el pronombre plural referencia indirecta a las iglesias entre las cuales andaría Timoteo en Efeso y sus alrededores con la enseñanza de esta carta apostólica. Otros afirman que era usual emplear el plural, pero siempre con una aplicación que se limitaba solamente al individuo.

    --"Amén". Casi todas las versiones que yo considero las mejores omiten esta palabra, pues no aparece en los manuscritos más antiguos.

    Esta palabra da énfasis a lo que se escribió en la carta. Véase 6:16, comentarios. 

 

-- FIN --

 
 

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