CAPITULO 11
11:1 -- "¡Ojalá me toleraseis ... toleradme"! En esta
tercera sección de la carta (cap. 10-13) Pablo defiende su
apostolado y expone a los falsos maestros, ora denunciando a éstos,
ora dirigiéndose a los guiados por ellos.
Era en realidad insensatez que Pablo tuviera que defender su
apostolado, pero las circunstancias, surgidas por los falsos
maestros, le obligaban a hacerlo. Los corintios bien sabían que su
relación con Cristo dependía de la autenticidad del mensaje que
Pablo como apóstol trajo a Corinto (1 Cor. 9:1,2; 2 Cor. 3:1-3).
Por eso no era necesario defender su apostolado ante ellos, pero les
ruega que le permitan siempre hacerlo, debido a la influencia de los
falsos maestros, aunque hacerlo era en sí cosa de locura.
Algunas versiones traducen la parte final de este versículo en
modo indicativo: "en verdad me estáis sufriendo" (Ver. Biblia de las
Américas); "en verdad me la (insensatez) toleráis" (Ver.
Hispano-americana). El reporte de Tito hizo saber a Pablo que en
realidad la mayoría de los hermanos corintios le toleraban en este
asunto, pero de todos modos Pablo quiso reiterarlo. Las jactancias
de los falsos maestros habían influido algo en Corinto, y ahora
Pablo adopta las tácticas de ellos para ganarles en su propio
terreno, aunque al hablar de sus logros y actividades no tuvo que
exagerar, ni alabarse a sí mismo, como ellos lo hacían, pues decía
la pura verdad.
11:2 -- "Porque os celo con celo de Dios". El celo es
malo si es basado en el egoísmo y en la envidia. Pero el celo de
Pablo era el de Dios, porque como Dios deseaba el bien de los
corintios, él también lo deseaba, y no el propio suyo. Pablo (como
Dios) sentía mucho que otros estuvieran apartando de Dios el pueblo
de Dios.
En el Antiguo Testamento Dios es presentado como el marido
celoso de una esposa infiel (pues Israel se apartaba de Dios para ir
tras los ídolos) (Ex. 20:5; Jer. 3:20; 31:32; Ezeq. cap. 16; etc.).
Pablo, con este celo de Dios, sentía la defección de los corintios
que se dejaban persuadir por los falsos maestros, y por eso estuvo
exponiendo a esto últimos.
--"pues os he desposado ... a Cristo". Como el padre da en
matrimonio la hija al novio, y resiente cualquier intrusión en el
asunto de parte de otro, así Pablo con los corintios. El les había
convertido a Cristo con el evangelio (1 Cor. 4:15); con razón les
celaba con celo de Dios. Su marido era Cristo, y Pablo les presentó
a Cristo como el padre presenta su hija virgen a un solo marido. El
matrimonio viene siendo una buena figura, la cual ahora emplea Pablo
para presentar el cuadro verdadero del caso.
Compárense Efes. 5:22-32; Apoc. 19:7-9.
11:3 -- "Pero temo ... a Cristo". Con razón Pablo
temía, pues esos falsos maestros en Corinto procuraban corromper la
buena obra en el evangelio que este apóstol de Cristo había hecho en
convertir los corintios a Cristo solo.
Pablo se refiere al caso histórico que Moisés registró en
Génesis 3. (Los modernistas niegan la realidad de ese relato,
porque niegan toda forma de lo sobrenatural. Para ellos ese relato
es mitología, representando la presencia del mal en el mundo. Pero
el apóstol Pablo lo trató como verídico).
Satanás engañó a Eva. Engañar es su obra principal (Apoc.
12:9; Juan 8:44). Opera por medio de su palabra, sus instituciones
y de toda persona que se preste a su servicio. Los falsos maestros
en Corinto se prestaban a su servicio, persuadiendo en parte a los
hermanos (extraviando sus pensamientos) para que su sincera
fidelidad hacia Cristo no fuera total. El texto griego no dice nada
de "fidelidad", sino emplea una sola palabra, APLOTES. Algunas
versiones dicen "sencillez". Véase 8:2, donde se emplea la misma
palabra griega, y mis comentarios sobre dicho pasaje. Como la
esposa no debe tener fidelidad parcial o dividida hacia el marido,
tampoco debe el cristiano tenerla hacia Cristo, sino tener una mente
sencilla (singular) hacia él. Los falsos en Corinto iban ganando
parte de la lealtad de los hermanos, y esto es lo que provocó a
Pablo.
Satanás usa de astucia para ganar sus fines. Muchos hermanos
en Cristo aparentemente ignoran las maquinaciones que él emplea (2
Cor. 2:11), y se dejan engañar. Véase Rom. 16:18. Por eso es
necesario que los más experimentados en la palabra adviertan a los
hermanos menos experimentados en ella.
La mente y devoción singular y nada dividida de la esposa fiel
es lo que le da "sencilla fidelidad" al marido.
A veces se oye citar la palabra "sencillez" de este pasaje y
luego se aplica a lo sencillo que es el evangelio para ser
entendido; es decir, el evangelio no es nada complicado, sino que es
sencillo. Pero tal aplicación de la palabra "sencillez" en 11:3
está fuera del contexto (aunque es cierto el punto afirmado).
11:4 -- "Porque si viene ...hemos predicado". Cuando
Pablo llegó a Corinto, no predicó otra cosa sino a Jesucristo
crucificado (1 Cor. 2:1,2), al único en el cual hay salvación (Hech.
4:12). Ahora después llegaron los judaizantes predicando a un Jesús
cuya muerte sola no bastaba para salvar al hombre, pues también era
necesaria la circuncisión (Hech. 15:1). En ese sentido predicaban a
otro Jesús; no era el mismo que Pablo había predicado. Con razón
Pablo temía (ver. 3).
--"o si recibís ... habéis recibido". Entiendo que la palabra
"espíritu" en este contexto se refiere a disposición mental, o
actitud (como en Rom. 8:15). Someterse a falsos maestros conduce a
una actitud de facción o contienda y de engaño y celos. Tal
actitud caracteriza a hijos de Satanás, y no a la esposa de Cristo.
--"u otro evangelio ... habéis aceptado". Véase Gál. 1:6. Lo
que predicaban los judaizantes era un evangelio diferente. No era
la palabra de la sangre de la cruz (Col. 1:2), sino un mensaje de
buenas nuevas basadas en identificarse con la ley de Moisés (la
circuncisión).
--"bien lo toleráis". "bien le toleráis" (Ver.
Hispano-americana). "lo sufrís de buena gana" (Ver. Biblia de las
Américas). El texto griego dice sencillamente, "bien tolerábais".
Se suple el objeto, lo o le, si alguno. Yo entiendo que Pablo aquí
vuelve a emplear la ironía. En realidad no debían de haberlo, o
haberle, tolerado. Fue por esto que Pablo expresó su temor con
referencia a los hermanos corintios.
11:5 -- "y pienso ... grandes apóstoles". De nuevo usa
de ironía al llamar a los falsos maestros en Corinto "super-apóstoles"
(Nueva Versión Internacional) (del griego, JUPER LIAN; literalmente,
"sobre mucho"). ¡Ellos eran todo menos super-apóstoles! Dice la
Ver. Biblia de las Américas, "los más eminentes apóstoles". Pablo
sabía que como apóstol de Jesucristo no era nada inferior a esos
apóstoles espurios, ni a nadie, en autoridad divina. Considérese
Gál. 2:6-9). ¿Cómo podían los corintios creer que otros superarían
a Pablo en autoridad apostólica?
11:6 -- "Pues aunque sea ... demostrado". "Quizás soy
un lego en oratoria" (Nueva Versión Internacional). "Aunque rudo en
la palabra" (Ver. Hispano-americana, traducción muy apegada
literalmente al texto griego). Los falsos en Corinto se jactaban de
su elocuencia y erudición, y posiblemente se referían a Pablo como
hombre "rudo en la palabra". Sea como sea, Pablo recuerda a los
corintios que lo que importa siempre, no es la manera de
presentación, sino la substancia de lo presentado. El no era rudo
en el conocimiento porque el conocimiento que él tenía vino por
inspiración (1 Cor. 2:6-16).
La pura verdad es que Pablo no era rudo en palabra (aunque
tampoco dependía de elocuencia o de palabras persuasivas de humana
sabiduría, 1 Cor. 2:1,4). Considérense estos pasajes: Hech. 26:24,
28, 29; 17:22-31; Rom. 11:33-36; 1 Cor. 15:51-58.
Cuando Pablo estuvo en Corinto bien demostró la veracidad de
su reclamación de tener pleno conocimiento de la verdad de Dios;
respaldó su predicación con poder (1 Cor. 1:18--2:16; 2:5 en
particular). Esto era tan evidente a los corintios que Pablo no
sintió ahora necesidad de probarlo.
11:7 -- "¿Pequé yo ... de Dios de balde?" Usa Pablo de
la ironía al hacerles esta pregunta. (Compárese 12:13). ¡Claro que
no pecó! El pecado consiste en hacer lo contrario: enaltecerse a sí
mismo, mientras humilla a otros. Ellos sabían que él rehusaba
aceptar salario de los corintios para evitar la crítica
destructiva. Véase 1 Cor. 9:12-18. Los enemigos de Pablo
interpretaban mal las acciones de Pablo en el particular, para
dañarle.
Cuando Pablo llegó a Corinto, trabajó con sus manos en hacer
tiendas (Hech. 18:1-4). Todavía no le llegaba el sostenimiento de
otras iglesias. Pablo usa la frase "humillarse" en conexión con
trabajar con las manos porque no era costumbre que los maestros se
sostuvieran de su propio trabajo secular. Por un tiempo se sostuvo
solo ("humillándose") para que los corintios fueran "enaltecidos"
por medio de su conversión a Cristo.
Pablo tenía el derecho de "cobrarles" por sus servicios en el
evangelio, pero no usó de ese derecho en el caso de ellos. ¡Tenía
sus razones!
11:8 -- "He despojado ... serviros a vosotros". Aquí
Pablo usa de hipérbole (figura consistente en exagerar la verdad de
las cosas). "Robó" en el sentido de que tomó de aquellas iglesias
de Macedonia (v. 9) sin darles servicio por lo tomado. Más bien dio
el servicio a los corintios; es decir, predicó a ellos.
El que recibe salario (que vive del evangelio, 1 Cor. 9:14) no
es "asalariado" (Juan 10:12). No es incorrecto que el predicador
"de tiempo completo" reciba salario. ¡Es del todo bíblico! Pero
hay muchos casos de abusos de este arreglo bíblico. Hay quienes
predican por salario (asalariados), y no por convicciones (y los
tales nunca se encuentran como Pablo, que a veces se sostenía a sí
mismo con trabajo secular para poder seguir convirtiendo gente a
Cristo). Hay quienes reciben salario y se quedan en un solo lugar
indefinidamente, teniendo a la iglesia como propiedad suya, y
dominándola completamente. De esto no hay precedente bíblico.
11:9 -- "Y cuando estaba ... carga". Hubo un tiempo
cuando Pablo trabajaba en Corinto que tenía necesidad; no obstante,
no se hizo carga para los hermanos. ¡Practicaba en su vida diaria lo
que escribió en Gál. 6:5! Se hizo responsable de sus necesidades y
sufría, pero nunca era "vividor", ni "peso muerto" para otros.
Faltando sostenimiento de iglesias, seguía la obra en el evangelio
según el tiempo permitiera y al mismo tiempo se sostenía con hacer
tiendas.
--"pues lo que ... Macedonia". Véase Hech. 18:5. La iglesia
en Filipos desde "el principio" (para ellos) había enviado
sostenimiento a Pablo (Fil. 4:15,16). Ahora de nuevo recibe de
iglesias de Macedonia, venidos de allí los hermanos que trajeron el
sostenimiento (o salario). Esto le permitió dejar de hacer tiendas
y dedicar todo su tiempo a la predicación. Pero en todo este
tiempo, no era carga a los conversos en Corinto.
--"y en todo ... gravoso". Mantuvo su determinación de no ser
gravoso a los corintios. La calumnia de los hermanos falsos no iba
a influir nada en la resolución de Pablo. (Aparentemente sus
enemigos habían calumniado a Pablo respecto a que no tomaba salario
de los corintios, queriendo así obligarle ahora a tomarlo, para
poder justificarse a sí mismos, pues ellos siempre tomaban salario
de los corintios).
11:10 -- "Por la verdad de Cristo que está en mí"
equivale una forma solemne de afirmar algo. Compárese Rom. 9:1. Es
como juramento. Como apóstol inspirado de Jesucristo, afirmó que
nadie podría impedir, o quitar de él, la gloria que él tenía de que
en Acaya predicaba el evangelio de balde (v.7), o gratuitamente (1
Cor. 9:18).
--"que no se ... de Acaya". Los "super-apóstoles" promovían
la cuestión en contra de Pablo, pero Pablo nunca había tomado
salario de los de Acaya, y ahora por nada lo haría; así es que su
gloria en ese respecto continuaría sin impedimento. Los falsos no
podían gloriarse de haber predicado sin cobrar. Tampoco podían
gloriarse de haber predicado, cobrando, sin poder decir que Pablo
predicaba, cobrando. De esta manera Pablo les quitó la ocasión de
gloriarse.
11:11 -- "¿Por qué?" Ahora Pablo da una explicación,
de haber hecho caso excepcional de los de Acaya, para que el enemigo
no ganara terreno en contra de Pablo respecto a los corintios.
--"¿Porque no ... lo sabe". El enemigo posiblemente
insinuaba a los corintios que Pablo no les cobraba porque no les
amaba debidamente. Por eso Pablo apela a Dios como testigo de su
gran amor hacia los corintios. Los corintios tenían en la obra y en
las cartas de Pablo abundante evidencia de su amor sincero hacia
ellos. Compárense 6:11-13; 7:2; 12:15. De dicho amor no tenían por
qué dudar.
11:12 -- "Mas lo que ... semejantes a nosotros".
Consideremos las traducciones siguientes:
"Mas lo que hago, lo seguiré haciendo, para privar de pretexto
a aquellos que desean un pretexto para ser considerados iguales a
nosotros en aquello en que se glorían" -- Ver. Valera Revisión 1977.
"Pero lo que hago continuaré haciéndolo, a fin de privar (lit.,
cortar) de oportunidad a aquellos que desean una oportunidad de ser
considerados (lit., encontrados) iguales a nosotros en el asunto del
que se ufanan" -- Ver. Biblia de las Américas.
"Pero así lo hago y lo seguiré haciendo, para quitar toda
posibilidad a los que buscan el medio de competir conmigo y pasar
por iguales a mí" -- Ver. Nuevo Testamento Puebla. (Es más bien
comentario, aunque bueno, que traducción exacta--BHR).
Los enemigos de Pablo querían ser hallados como Pablo, pero
ellos recibían salario de los corintios, mientras que Pablo, no.
Por eso interpretaban mal el caso para dañar a Pablo, dando a
entender que Pablo en no tomar salario de ellos admitía que no era
de veras apóstol. Al contrario, el caso probaba lo desinteresado y
generoso de Pablo, característica que ellos no podían reclamar. .¡No
podían ser hallados como Pablo!
11:13 -- "Porque éstos ... de Cristo". La razón de por
qué Pablo hacía lo del versículo anterior era que "aquellos" eran
falsos, fraudulentos y disfrazados. El texto griego usa la palabra
que en transliteración viene siendo "seudoapóstoles". Seudo, usado
solamente como prefijo, significa falso. Compárese Mar. 13:22 (seudocristos
y seudoprofetas) y Gál 2:4 (seudohermanos).
Con valentía Pablo clasifica a los que le atacaban y
desacreditaban. Se hacían pasar por apóstoles de Cristo, pero no lo
eran. Compárese Apoc. 2:2. Mentían. Predicaban el error (v.4).
Eran obreros que ponían carnada delante de la gente, para engañar y
capturar. (La palabra griega traducida "fraudulentos" lleva en sí
la idea de atraer con carnada). Tenían motivos egoístas. No habían
sido comisionados por Cristo, y por eso tuvieron que "disfrazarse"
para engañar a los hermanos, al presentarse como apóstoles de El.
Muy posiblemente los referidos eran de entre los judaizantes.
Desde luego Cristo no comisionó a nadie a predicar la circuncisión
como necesaria para la salvación.
11:14 -- "Y no es maravilla, ... de luz". No es de
extrañar que haya personas así, pues el mismo Satanás se disfraza
como ángel de luz. Siempre se presenta en forma atractiva para
engañar. Compárese Gén. 3:1. De otra manera no podría engañar a
nadie con sus mentiras. El pecado siempre se disfraza como algo si
no muy bonito, cuando menos como algo respetuoso y aceptable. En la
propaganda y publicidad se le da nombre que suene bonito. (Por
ejemplo, nadie dice "fornicación" y "homosexualidad", sino se habla
de "jóvenes sexualmente activos", de "aventura" (en inglés, "affair"),
y de "estilo alternativo de vida".
Nadie va a ser engañado por un "león" (1 Ped. 5:8) o por un
"dragón" (Apoc. 12:9). Pero la gente se deja engañar por un
disfraz.
11:15 -- "Así que ... de justicia". "No es gran cosa",
dice la Ver. Moderna, y el texto griego literal, que sus siervos se
transformen para presentarse como ministros de justicia.
Cristo dijo que Satanás es homicida, mentiroso, y padre de la
mentira (Jn. 8:44). No es gran cosa que sus siervos parezcan
representantes de la justicia. Cristo advirtió contra los tales,
diciendo, "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros
con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces" (Mat.
7:15. Véanse también Hech. 20:29 y 2 Ped. 2:1). Falsos como éstos
tienen la audacia de llamar "lobos" y otros tales epítetos a los que
andamos en la verdad, porque exponemos los errores y falsas
prácticas de ellos. En realidad ¡los lobos son ellos!
Recuérdese que Pablo está hablando de quienes profesaban ser
cristianos, miembros de la iglesia del Señor, y hasta apóstoles de
Cristo. Satanás siempre ha tenido aliados hasta en los púlpitos y
en las posiciones de gran influencia en la hermandad.
--"cuyo fin ... a sus obras". Su castigo (fin) será
conmensurado con sus obras de engaño. Juzgando por las obras de
algunos profesados "misioneros" y "evangelistas", concluyo en muchos
casos que los tales no creen en el juicio final, pues ¿cómo podrían
y al mismo tiempo ocuparse en la mentira, el engaño y la falsa
representación de otros?
11:16 -- "Otra vez digo". Pablo ya había antes
comenzado el gloriarse o la aparente jactancia (10:7; 11:1). De
nuevo comienza el contraste entre sí mismo y los falsos apóstoles.
Ahora lo continúa hasta 12:13.
--"Que nadie ... un poquito". Pablo defendía su apostolado
con hechos establecidos, o conocidos. No era loco en hablar de
ello. La "locura" de ello consistía en que los corintios sabían que
él era de veras apóstol de Jesucristo y que por eso no debía haber
sido necesario hablar de ello. Pero por las circunstancias Pablo lo
juzgaba necesario. Ahora, si los corintios siempre iban a tenerle
por loco, podrían ver por la comparación que siempre superaba a
aquellos otros a quienes habían recibido en las jactancias de ellos.
11:17 -- "Lo que hablo ... de gloriarme". El gloriarse
en sí no es del Señor. Los falsos en Corinto se gloriaban en su
estado profesional y en su sabiduría puramente humana. Habría sido
como insensatez, de parte de Pablo, compararse con ellos en tales
consideraciones. Pero aun en consideraciones puramente humanas (o
de la carne), Pablo podía superarles.
Nótese que no dice Pablo que hablaba en locura, sino "como" en
locura. Ellos se gloriaban para alabarse a sí mismos; para ellos el
gloriarse era un fin en sí. En cambio, aunque parecía estar
haciendo lo mismo, Pablo pudo "gloriarse" (por razones de
comparación) de hechos verídicos experimentados en defensa de la
verdad del evangelio de Cristo.
Hoy en día es común oír a ciertos evangelistas de habla
española gloriándose en ser graduados de "institutos bíblicos", y
que por eso el evangelista no graduado de uno de ellos debe callarse
delante de ellos. Su actuar es el mismo, en espíritu, que el de los
falsos con quienes Pablo combatía.
11:18 -- "Puesto que muchos ... me gloriaré". Los
falsos en Corinto se gloriaban de sus logros en la carne y como
hombres. En este terreno Pablo también podía compararse con ellos y
superarles. Lo que sigue, hasta 12:13, muestra que su plan de
gloriarse tendría que ver con su persona, sus sufrimientos como
apóstol de Cristo y sus revelaciones especiales que había recibido.
Como punto culminante podía recordar a los corintios que había
demostrado entre ellos "las señales de apóstol" (milagros), 12:12.
En esto podía "gloriarse".
11:19 -- "porque de buena gana toleráis a los necios".
Con gusto los corintios habían prestado atención a las reclamaciones
de los falsos apóstoles en Corinto.
--"siendo vosotros cuerdos". "siendo así que vosotros sois
sabios", Ver. Moderna. "Porque vosotros, siendo tan sabios, con
gusto toleráis a los insensatos", Ver. Biblia de las Américas.
Pablo aquí habla con ironía. No eran nada sabios, excepto en
"su propia opinión" (Rom. 12:16). Compárese 1 Cor. 4:10. ¡No es
sabio ser persuadidos por insensatos!
Ahora, si eran "sabios" en escuchar a ellos, sería "sabiduría"
escuchar a Pablo, para ver que, aun en las cosas en que se gloriaban
ellos, él les superaría.
11:20 -- "Pues toleráis ... de bofetadas". En su
ironía Pablo hiere a los corintios, pero para ayudarles. Ellos, que
se consideraban muy sabios, en realidad habían dejado que los falsos
apóstoles en Corinto (1) les esclavizaran a su manera de pensar, que
(2) les comieran, que (3) tomaran de lo suyo, o se aprovecharan de
ellos (Ver. Biblia de las Américas), que (4) se enaltecieran entre
ellos, y que (5) les abofetearan, tratándoles como esclavos. Cada
frase en este versículo que comienza con la palabra "si" representa
una realidad en el caso de los corintios. A tales "líderes" se
habían sometido por completo, aunque aquéllos en sus jactancias se
iban aprovechando de ellos. Los corintios en todo esto les habían
tolerado, y esto con gusto (v.19).
11:21 -- "Para vergüenza mía ... débiles". "Para
vergüenza (mía) digo que (en comparación) nosotros hemos sido
débiles" Ver. Biblia de las Américas. "En desdoro mío lo digo, como
si nosotros fuésemos débiles", Ver. Moderna. "¡Qué vergüenza para
mí, que me mostré tan débil con ustedes", Ver. Nuevo Testamento
Puebla. "Para vergüenza mía confieso que nosotros hemos sido
demasiado débiles como para hacer tales cosas", Nueva Versión
Internacional. (Estas últimas dos versiones en este versículo son
más bien comentarios que traducciones).
Con respecto a lo que Pablo dice aquí, hay varias
interpretaciones:
(1) Pablo otra vez usa de ironía fuerte, diciendo que él y sus
compañeros en el evangelio eran muy débiles y por eso no podían
actuar como jefes abusivos, de la manera que actuaban sus
detractores; ¡qué vergüenza para Pablo y sus compañeros, pues los
corintios se hubieran sometido gustosamente a tal abuso!
(2) Pablo había estado hablando de cosas consideradas como
"débiles" (por ejemplo, el no tomar salario de los corintios,
aparecer como tosco en la palabra--v.6, etc.), y por eso fue para su
vergüenza. Pero ahora va a decir que todo eso no era cierto, sino
que puede gloriarse en las mismas cosas en que el enemigo se gloríe.
(3) Era vergüenza para Pablo tener que seguir esta línea de
argumentación ("gloriándose"), pero dado que se le obliga hacerlo,
habla de su debilidad como ilustrada en las cosas que sufrió por
Cristo en el evangelio.
La vergüenza se asocia con la debilidad. Desde luego Pablo no
era débil en el sentido en que el hombre carnal lo mira. Si Pablo
admite vergüenza, lo hace en ironía. La única "debilidad" de Pablo
consistió en sufrir por Cristo.
--"Pero en lo que ... tengo osadía". Pablo podía gloriarse en
las mismas cosas, respecto a raza, etc., que los falsos apóstoles.
Era igual que ellos en dichas cosas. En cuanto a sufrir por Cristo
les superaba en extremo. Pero era en sí locura compararse con
quienes eran falsos, profesionales, e interesados en consideraciones
de humana sabiduría. Era locura en sí recomendarse con los
corintios con consideraciones de su persona y sufrimientos por
Cristo, pues su apostolado inspirado bastaba. Pero ya que las
circunstancias obligaban a Pablo a usar de osadía igualmente que
ellos, lo haría para poder así servir a los corintios. Ellos ahora
entenderían lo conveniente de gloriarse Pablo, aunque se concede
que en sí era locura.
11:22 -- "Son hebreos ... Abraham? También yo". Estas
preguntas por implicación identifican a los falsos apóstoles; sin
duda eran judaizantes. Aunque nacido en Tarso de Cilicia (cosa que
le dio ciudadanía romana, era de padres hebreos y por eso Pablo era
tan hebreo como ellos. Hablaba la lengua hebrea. Israel era el
nombre dado a Jacob, y consecuentemente a sus descendientes. Pablo
era de esa teocracia. Era descendiente de Abraham en la carne tanto
como ellos. (Es más; como cristiano, o por fe, era de veras del
linaje de Abraham, Gál. 3:29). Véanse Fil. 3:5; Gén. 32:28; Hech.
22:2,3; Rom. 9:1 en adelante.
11:23 -- "¿Son ministros ... loco hablo)." En esto de
veras consistía la cuestión: ]quién de veras era ministro (siervo)
de Cristo? Comenzando con este versículo, y hasta el 27, Pablo
prueba con sus labores por Cristo que él era en realidad siervo de
Cristo. Pero primero dice: "Hablo como si hubiera perdido el
juicio" (Ver. Biblia de las Américas). Acusado de los falsos de
locura (v.16), Pablo en ironía admite su "locura" al pasar a
gloriarse en sus labores y sufrimientos por Cristo, afirmando (y
probando en los versículos subsecuentes) que en esto era mucho más
ministro de Cristo que ellos. ¿Podían ellos compararse con Pablo en
tales labores y sufrimientos por Cristo? ¡Claro que no! En
realidad le daba pena a Pablo tener que "jactarse", o gloriarse.
Solamente uno con el juicio perdido se jacta de sus propios logros.
Pero le obligaban a hacerlo, y lo hace locamente.
--"Yo más; ... muchas veces". El hacía su propio trabajo;
ellos se aprovechaban de los trabajos de otros (10:15,16; compárese
Gál. 6:3-5), y vivían de otros (v.20); no hacían nada por Cristo
(Rom. 16:18). "Excesivamente en azotes" (Ver. Biblia de las Américas,
margen) dice Pablo, y "en cárceles con más frecuencia" (Ver.
Moderna). Muchas veces Pablo estuvo en peligro de muerte. Desde
luego Lucas en Hechos no menciona todo suceso en la vida de Pablo, y
por eso no podemos apuntar a tal y tal historia para hallar relato
de todos estos eventos referidos aquí. (Además, Lucas no siempre
estuvo con Pablo en sus viajes).
11:24 -- "De los judíos ... menos uno". Véanse Deut.
25:2,3; Hech. 22:25. Hechos no menciona estos casos mencionados por
Pablo. Eran casos de castigo de parte de cortes judaicas. Los
judíos por no equivocarse limitaban el número de los azotes a
treinta y nueve. Literalmente dice Pablo, "De los judíos cinco
veces cuarenta menos uno he recibido".
11:25 -- "Tres veces ... con varas". Azotar con varas
era modo romano de castigar. Lucas registra el caso en Filipos (Hech.
16:22-24).
--"una vez apedreado". Véase Hech. 14:19. (Compárese v.5).
Esta era la forma de castigo de los judíos para la blasfemia.
--"tres veces ... alta mar". Estos eventos no están
registrados en Hechos. El evento en Hech. 27:39-44 sucedió después
de escribirse esta carta.
11:26 -- "en caminos ... de ladrones". Viajó por mar,
pero caminó mucho por tierra, con todos los peligros asociados con
el viajar en esos tiempos. Había salteadores por todas partes, y
pocas comodidades por el camino. Al cruzar ríos sin puentes, se
corría el riesgo de ahogarse. Pero a pesar de todo esto, seguía
Pablo llevando a cabo su comisión como "ministro de Cristo" (Hech.
26:16-18; Rom. 15:19,24).
--"peligros de los de mi nación". Véanse Hech. 9:23,29;
13:45,50; 14:2,5,19; 17:5,13; 18:12; 19:9; 21:27.
--"peligros de los gentiles". Véanse Hech. 14:5; 16:19-24;
19:23-31.
--"peligros en la ciudad". Véanse Hech. 9:23,29; 13:50;
14:5,19; 16:19; 17:5,13; 18:13; 19:23.
--"peligros en el desierto". Por el desierto había peligros
de fieras, de hambre y sed, de accidentes, y de problemas no
esperados.
--"peligros en el mar". Estos consistían principalmente en
tormentas, aunque siempre habría peligros de naufragios y de
piratas.
--"peligros entre falsos hermanos". Como hubo seudoapóstoles
(v.13), también hubo seudohermanos, dice Pablo. Los hay hasta la
fecha. Trabajan secretamente. Pablo siempre se les oponía,
exponiéndolos públicamente. Tienen que ser expuestos hoy en día.
Véanse Gál. 2:4; Fil. 3:18. Pedro habla de seudoprofetas y de
seudomaestros (2 Ped. 2:1). Hubo seudocristos (Mat. 24:24).
11:27 -- "en trabajo ... en desnudez". Como siervo de
Cristo, y para traer la verdad a la gente, Pablo pasaba por todas
estas necesidades, peligros y tribulaciones. Pasaba fatiga,
desvelos, (Hech. 20:11,31; 1 Tes. 2:9; 3:10; 2 Tes. 3:8) y hambre y
sed (1 Cor. 4:11), al llevar a cabo su ministerio. A veces la
faltaba ropa adecuada (1 Cor. 4:11) y fondos para comprarla.
Ayunaba mucho (6:5). Muchas veces parecía que iba a morir, pero
Dios le sostenía (1:9,10; 6:9). En su cuerpo había marcas que le
identificaban como siervo fiel de Cristo (Gál. 6:17). Ahora,
¿podían los falsos apóstoles en Corinto enumerar tales cosas en
cuanto a su servicio por Cristo?
11:28 -- "y además ... todas las iglesias". Véase
7:5. "Además de tales cosas externas", dice la Ver. Biblia de las
Américas. Aparte de consideraciones mayormente físicas, hubo la
carga mental que Pablo llevaba diariamente, preocupado por el bien
de las iglesias locales que conocía. Sobre él se agolpaba cada día
esa preocupación. "Y dejando aparte otras cosas, lo que me abruma
... cada día", Nueva Versión Internacional. "Sin mencionar otras
cosas, hay lo que me oprime todos los días, la solicitud que tengo
por todas las iglesias", Ver. Moderna.
Seguramente los corintios sabían del cuidado sincero que Pablo
tenía por ellos, como por todas las asambleas (griego, ekklesía)
de cristianos dondequiera. ¿Habían mostrado los falsos apóstoles
cuidado tan sincero para con ellos? ¿Qué prueba podían presentar?
Ellos en cambio nada más los devoraban (v.20).
Hay predicadores hoy en día que aparentemente no consideran
las iglesias como DE Cristo, sino más bien como propiedad privada de
ellos, para usarlas ao tras año como fuente de vida. No les
preocupa el bien de las iglesias; no las desarrollan; no las
defienden de los falsos; no se sacrifican por el bien de ellas; no
sufren pérdida de nada, ni de tiempo, para el bien espiritual de
ellas. Son como los falsos apóstoles que Pablo confrontaba.
En cambio hay predicadores que se sacrifican por iglesias en
muchas partes, predicando entre ellas, escribiéndoles, mandándoles
literatura, contestando el teléfono (muchas veces pagando la
llamada, pues [muchos llaman por cobrar!) y aconsejando, y
recibiendo visitas de hermanos de otras congregaciones. Todo esto
lo hacen porque de veras son siervos de Cristo. Imitan a Pablo (1
Cor. 11:1).
11:29 -- "¿Quién enferma, y yo no enfermo?" Más exacta
es la palabra "débil" que "enfermo", según el texto griego. "¿Quién
es débil sin que yo sea débil?", Ver. Biblia de las Américas, y la
Ver. Moderna. "¿Quién está débil, sin que yo me sienta débil
también?", Nueva Versión Internacional. Pregunta Pablo: ¿quién está
débil (en sus sentimientos y convicciones acerca de cosas legales) y
no tengo compasión de él, sintiendo la misma debilidad? Pablo
comprendía y deseaba ayudar al débil. Se identificaba con la
debilidad (mientras que los falsos apóstoles se gloriaban en cosas
de fuerza). ¿Hay actitud más conforme a Cristo (Isa. 53:3; Mat.
9:36) que ésta? Compárese 1 Cor. 9:22.
--"¿A quién se le hace ... indigno?" ¡Qué grande era la
compasión que Pablo siempre tenía hacia el caído! Si un hermano
había caído en pecado, las emociones de Pablo ardían, sintiendo de
corazón el mal del que causó el tropiezo y la vergüenza que tuvo que
sufrir el que cayó. De día en día Pablo experimentaba esto, y era
parte de sus cargas mentales. ¡Que grande era el corazón de este
siervo de Dios!
Notemos la traducción de otras versiones:
"¿A quién se le hace pecar (margen, tropezar), sin que yo no
me preocupe intensamente ?(margen, Lit., ... y yo no me quemo)",
Ver. Biblia de las Américas.
"¿A quién se le hace tropezar, sin que yo arda en
indignación?", Ver. Moderna.
"¿Quién es incitado a pecar, sin que yo esté interiormente en
ascuas"?, Nueva Versión Internacional.
El texto griego usa la palabra "tropezar" y la frase "yo me
quemo".
11:30 -- "Si es necesario ... mi debilidad". Los
corintios le habían obligado (por las circunstancias, 12:11) a
gloriarse, pero Pablo no se gloriaba como los falsos en Corinto en
cosas de fuerza, sino en las de debilidad. Se gloriaba en lo que
sufría por Cristo y por el hombre, probando así su amor por ellos,
igualmente como lo probaba Cristo. Esto le hacía fuerte (véase
12:10) y dejaba a sus enemigos débiles en realidad. ¡Pobres de
ellos! Podían gloriarse solamente en cosas de logro humano, sin
tener la fuerza perfeccionada por Dios (12:9). No habían aprendido
lo que Pablo aprendió.
11:31 -- "El Dios ... que no miento". Compárese v.11.
Afirma solemnemente que su lista recién hecha con los muchos
sucesos, y su gloriarse en su debilidad, eran la verdad; Dios sabía
que no mentía. Tal vez por no tener conocimiento personal de tantos
sucesos en la vida de Pablo, algunos dudarían de todo lo que contó
en los v.23-30. Pero con esta afirmación solemne, lo creerían.
Compárese 1:13).
Puede ser que la afirmación solemne de este versículo se
aplica también a los sucesos que ahora pasa a relatar (11:32,33 y
12:1 en adelante).
11:32,33
-- "En Damasco ... de sus manos". Véase Hech. 9:23-25. Pablo
escogió este evento temprano en su vida de cristiano, después de
haber perseguido tanto a Cristo y los cristianos (Hech. 9:1-4), como
un ejemplo típico de haber sufrido debilidades y humillaciones por
Cristo. Se glorió en su escape tan ignominioso, pues era Dios quien
en Su Providencia miró por él; pudo seguir su camino en la
predicación del glorioso evangelio de Cristo. ¡Dependía totalmente
de su Dios! En esto consistía su fuerza.