CAPITULO 7
7:1 -- "Así que, ... promesas". Las promesas de
6:16,18, como todas las promesas de Dios, son condicionales. Aparte
de las exhortaciones de salir, apartarse, y no tocar (6:17), ahora
agrega limpiarse.
--"limpiémonos ... espíritu". Dios purifica (perdona) (Hech.
15:9; Efes. 5:26), pero el hombre también tiene su parte en la obra
de purificación. En lugar de comulgar con el error y el pecado, el
cristiano tiene que salir de en medio de pecadores, apartarse de
ellos, no tocar lo inmundo, y limpiarse de toda contaminación de
carne y de espíritu (la vida completa del hombre).
Al decir "limpiémonos", no está diciendo Pablo que él mismo
tenía tales contaminaciones de que limpiarse. En su propia vida
actual no se encontraba en el mismo estado que los corintios (Fil.
3:12-14; 1 Cor.9:27; Gál. 2:20). Hay quienes aplican Rom. 7:18 a
Pablo, pero al hacerlo tuercen las Escrituras, pues en Rom. 7 Pablo
se presenta a sí mismo como uno fuera de Cristo. En Rom. 6:12 ya
había escrito que el cristiano no debe permitir que el pecado reine
en él. Dice "limpiémonos", usando de la primera persona plural,
porque escribe como cristiano a cristianos, identificándose con los
corintios, y hablando de la necesidad que tiene todo cristiano de
hacer esto cuando es necesario.
Las "contaminaciones de la carne" son esos pecados cometidos
con el uso de los miembros del cuerpo. Compárese Rom. 6:13. Las
"del espíritu" son más bien las contaminaciones de los pensamientos
desmesurados. Compárense Mat. 15:19; Hech. 8:21; 5:3). Pero la
frase completa apunta a todo lo que el cristiano pueda hacer en
pecar (Gál. 5:19-21), inclusive el ocuparse en doctrinas falsas
(como el en caso de los judaizantes en Corinto).
El cristiano se limpia de tales contaminaciones cuando se
aparta de ellas, arrepintiéndose y confesando sus pecados (Hech.
8:22; 1 Jn. 1:9). Luego se guarda sin mancha del mundo (Sant.
1:27). Limpiado así, lleva más fruto (Juan 15:2).
--"perfeccionando ... de Dios". El cristiano, en su vida
diariamente, perfecciona la santidad en su vida al limpiarse y
mantenerse sin mancha del mundo. La doctrina calvinista de la
distinción entre la justificación (un acto singular de parte de Dios
cuando salva al pecador inconverso, en el cual el hombre no hace
nada, no obra) y la santificación (otro acto distinto en el cual el
hombre ya convertido en cristiano sí obra, o hace) es probada falsa
por este versículo. La justificación y la santificación ocurren al
mismo tiempo (1 Cor. 6:11). El hombre sí obra en la justificación
(Sant. 2:24). La verdad es que el hombre es justificado cada vez
que es perdonado, y que la santificación es una separación que es
"perfeccionada" en la vida continua.
Esta frase no quiere decir "perfeccionismo". Aunque el que
anda habitualmente en la luz no peca habitualmente (1 Jn. 1:7; 3:9),
es posible que cometa un pecado (2:1). La doctrina de "la segunda
obra de gracia" (es decir, la primera es la justificación, y la
segunda es la santificación que viene cuando uno supuestamente es
bautizado en el Espíritu Santo), que trae un estado en el cual ya no
puede el cristiano pecar, es de la teología humana y no de las
Escrituras.
Al cristiano le toca ser santo como su padre celestial es
Santo (1 Ped. 1:15,16). Esto es logrado por medio de desechar las
contaminaciones de carne y espíritu, y así crecer para salvación
(2:1,2).
Sobre la frase "temor de Dios", véase 5:11, comentarios.
7:2 -- "Admitidnos". Compárese 6:13. Les tocaba a los
corintios ahora aceptar de nuevo a Pablo en su confianza completa,
para seguir sus instrucciones.
--"a nadie ... engañado". Pablo aquí da la razón por qué
debían ensanchar su corazón hacia él. Nadie podía justamente
acusarle, ni sus detractores en Corinto, de haber ofendido,
corrompido o engañado a nadie. Probablemente Pablo se refiera a
ciertos sentimientos que tuvieran los corintios referentes a las
acciones, e instrucciones, de él, como también de Tito y de Timoteo,
en tratar el caso del fornicario (1 Cor. 5). Ya podían ellos ver
que en todo esto Pablo y sus ayudantes no hicieron mal a nadie, sino
bien.
7:3 -- "No lo digo ... juntamente". Pablo no quiso que
los corintios infirieran de sus palabras del versículo anterior que
les condenaba. Al contrario, les tenía en su corazón con un amor
tan tremendo que no podía vivir sin ellos y que le tenía dispuesto a
morir con ellos si murieran.
Decía esto, no para condenar a ellos, sino para defenderse a
sí mismo y probar que no tenían por qué no abrir totalmente su
corazón a él.
Véanse 4:15; 6:11. Compárense Fil. 1:7; 1 Tes. 2;8.
7:4 -- "Mucha franqueza ... de vosotros". "Grande es
mi confianza para hablaros" dice la Ver. Moderna. "Soy muy franco
con vosotros" (Ver. Hispano-americana). "Tengo muchísima franqueza
con vosotros" (Nueva Versión Internacional). Pablo fue muy franco
en decirles esto respecto a su consolación y gozo, ya que recibió el
reporte favorable de Tito, pues había sufrido mucho en la aflicción
causada por los problemas en Corinto (cap. 1,2). Fue muy franco en
decirles que se había gloriado mucho con respecto de ellos, de que
ellos seguirían sus instrucciones concernientes al problema en
Corinto. Véase el ver. 14.
--"lleno estoy ... tribulaciones". El buen reporte que trajo
Tito, de cómo los corintios corrigieron el problema, convirtió la
tribulación en consolación y gozo. Sobre la referida tribulación,
véase el versículo siguiente.
7:5 -- "Porque de cierto ... nuestro cuerpo". "Nuestra
carne no tuvo sosiego" (Ver. Moderna). El texto griego dice
"carne". Aquí no significa la sede del pecado, sino la de las
emociones en el hombre, tales como el temor, las ansiedades, y las
aflicciones sufridas.
En 2:12,13 habló de la angustia mental que sufrió cuando, al
llegar a Troas, no encontró a Tito. Pero allí no sufrió tribulación
en la carne (en el cuerpo); al contrario, se le presentó una gran
oportunidad para predicar.
Pero cuando llegó a Macedonia, aparte de la angustia mental
sobre el caso en Corinto, experimentó problemas también físicos,
pero no dijo en qué consistían.
--"sino que en todo ... temores". Menciona dos clases de
tribulaciones: los conflictos, u oposiciones, de parte de gente
inconversa, y los temores mentales que entre ellos posiblemente se
contaban los que concernían al caso en Corinto.
7:6 -- "Pero Dios, ... de Tito". Estando Pablo en tan
grave estado mental y físico, siendo hombre humilde, Dios le
consoló. Las pruebas de la vida son buenas si mantenemos la fe en
el Dios que consuela. Cuando el peso de nuestros problemas parece
ya insoportable, Dios trae la consolación.
En este caso lo que trajo consolación a este hombre humilde,
que sufría mucha tribulación, fue la venida de Tito a Macedonia.
7:7 -- "y no sólo ... a vosotros". La llegada de Tito
a Macedonia no fue el único factor que contribuyó al gozo y
consolación (ver. 4) de Pablo. Pablo derivó mucho gozo y
consolación de la misma consolación que Tito sentía y que le
manifestó al traer el reporte de Corinto.
--"haciéndonos saber ... aun más". También fue un factor el
reporte de Tito respecto a la actitud de los corintios hacia Pablo.
Esa actitud se manifestó en tres cosas:
1. su ardiente afecto, deseando ver a Pablo (aunque en
parte estaban convencidos por un tiempo por los enemigos de Pablo de
que éste no pensaba ir a verles).
2. su lamentación o pena por haber permitido pasar en la
iglesia ese mal causado por el fornicario.
3. su celo por Pablo, su padre en el evangelio, a quien
habían causado tanto dolor mental, pero ahora habían corregido el
mal, en obediencia a sus instrucciones.
Aunque se regocijó sobre la venida de Tito y el reporte de que
ya se resolvió el problema en Corinto, la buena actitud de los
corintios hacia Pablo le causó aun mayor gozo.
7:8 -- "Porque aunque ... os contristó". Sobre esta
carta, véase 2:3,4, comentarios. Lamentó tener que escribirles esa
carta porque no le daba placer tener que corregirles, y vio que por
un tiempo les contristó ella. Su carta, aunque sabía que causaría
tristeza para los corintios, logró su efecto deseado y por eso puede
decir: "No me pesa".
7:9 -- "Ahora me gozo, ... arrepentimiento". Ya que
Tito había traído el reporte de Corinto, Pablo sintió gran gozo (y
consolación). Pero hace ver a los hermanos que su gozo no consistió
en tener que escribirles una carta que en su censura causó tristeza
a ellos, sino en ver su arrepentimiento que resultó de la carta.
Por un tiempo los corintios estaban indiferentes ante la situación
de fornicación en la iglesia (1 Cor. 5:6); ahora, por medio de la
censura y la instrucción de la carta de Pablo, los corintios
corrigieron el mal, dejando que su tristeza les conduciera al
arrepentimiento, y a la corrección debida. Tuvieron un cambio de
mente, de pensar. Eso es lo que significa la palabra
"arrepentimiento".
--"porque habéis ... Dios". "entristecidos conforme a la
voluntad de Dios" (Ver. Biblia de las Américas). La tristeza que es
según Dios es conforme a la voluntad de Dios. Es tristeza causada
por considerar que la voluntad de Dios ha sido violada. El hombre
que se siente triste por haber pecado contra Dios, se arrepiente.
--"para que ... nuestra parte". Pablo, al escribirles la
primera carta, en la cual descubrió el problema y dio instrucciones
para su solución, no causó ninguna pérdida a los corintios. Ellos
disciplinaron al hermano fornicario, él se arrepintió, y ahora en la
segunda carta se les manda confirmar su amor para con él para que
Satanás no gane ninguna ventaja sobre el perdonado. En todo el
proceso Pablo no causó a los corintios ninguna pérdida. Al
contrario, se logró puro bien, y fue Satanás quien lo perdió todo.
7:10 -- "Porque la tristeza ... salvación". La
tristeza sentida por la persona que reconoce que ha pecado contra
Dios produce en la persona arrepentimiento, y la salvación es el
resultado del proceso, porque la persona arrepentida luego hace la
corrección requerida. Los corintios habían sentido tal tristeza y
se arrepintieron respecto al caso de fornicación en la iglesia.
Tomando los pasos necesarios, se salvaron de la condenación.
--"de que no hay que arrepentirse". La palabra "arrepentirse"
en esta frase no es en el texto griego la misma que
"arrepentimiento" en el principio de este versículo. Es más bien la
misma palabra que "pesa" en el ver. 8. La Ver. Valera Revisión 1977
dice en el ver. 8, "no me pesa, aunque entonces me pesó". Aquí en
esta frase del ver. 10, según el texto griego, la idea es bien
expresada así: "del que no hay que tener pesar" (Ver. Valera
Revisión 1977). Notemos la traducción de la Ver. Biblia de las
Américas del ver. 10: "Porque la tristeza que es conforme a la
voluntad de Dios produce un arrepentimiento sin pesar, que conduce a
la salvación; pero la tristeza del mundo produce muerte". El hombre
que con la tristeza que es según Dios se arrepiente, nunca tiene por
qué lamentar haberlo hecho. Es sin ningún pesar.
--"pero la ... muerte". Aquí Pablo contrasta las dos clases
de tristeza. La que es según Dios resulta en salvación; la del
mundo en la muerte espiritual, pues la paga del pecado es la muerte
(Rom. 6:23). La tristeza de este mundo no se dirige a Dios; no
considera la voluntad de Dios. Es dirigida a consecuencias
temporales causadas por el pecado y a consideraciones puramente
humanas. Esto no produce el arrepentimiento para salvación.
7:11 -- "Porque he aquí ... vindicación!" Pablo llama
la atención de los corintios al propio caso de ellos para ilustrar
lo que produce la tristeza que es según Dios. Produjo el
arrepentimiento y los frutos correspondientes del arrepentimiento.
Fueron solícitos o diligentes en corregir el caso de fornicación en
la iglesia en Corinto; se disculparon del mal; sintieron indignación
por haber permitido que un hermano trajera tal reproche sobre la
iglesia; temieron que Pablo llegara con una vara (1 Cor. 4:21) y
tuvieran que sufrir castigo por su participación en el pecado;
sintieron añoranza o anhelo por la pureza de vida que antes les
caracterizaba, y la subsecuente aprobación de Pablo cuando él
llegara a Corinto; ejercieron celo en limpiarse de la vieja levadura
(1 Cor. 5:7); se vindicaron, castigando el mal.
--"En todo ... el asunto". A consecuencia de sus acciones, ya
se encontraban inocentes en el asunto del hermano fornicario.
7:12 -- "Así que, ... lo padeció". Pablo les dice que
no les escribió la primera carta, y el capítulo 5 en particular, con
el propósito principal de beneficiar al fornicario, como tampoco al
padre de aquél.
--"sino para que ... de Dios". Les escribió para que los
frutos mencionados en el versículo anterior se manifestaran, los
cuales probaron a los corintios mismos que sí tenían solicitud por
Pablo como apóstol inspirado de Dios. Los textos griegos del Nuevo
Testamento que tengo a la mano dicen, como lo expresan la Ver.
Biblia de las Américas, la Ver. Hispano-americana, y otras: "vuestra
solicitud por nosotros", en lugar de la solicitud de Pablo por
ellos. La salvación de los corintios dependía de estar solícitos por
el mensaje apostólico. La primera carta de Pablo a ellos sirvió el
propósito principal de dar ocasión a los corintios de probar a sí
mismos que sí tenían la solicitud correcta.
7:13 -- "Por esto hemos sido consolados en vuestra
consolación". La Ver. Biblia de las Américas refleja el texto
griego que favorezco yo; dice: "Por esta razón hemos sido
consolados".
Con este versículo Pablo termina su explicación del efecto del
reporte de Tito, cuando éste llegó a Macedonia donde estuvo Pablo
esperándole. El buen reporte trajo consolación a Pablo.
--"pero mucho ... todos vosotros". Otra vez vemos en la Ver.
Biblia de las Américas la presentación de las palabras según el
texto griego que favorezco: "Y aparte de nuestro consuelo, mucho más
nos regocijamos ....". La Ver. Hispano-americana dice: "pero además
de nuestro consuelo, nos hemos gozado muchísimo más por el gozo de
Tito...."
Además del consuelo que el reporte le trajo, Pablo sintió gran
gozo al darse cuenta del gozo que Tito mismo sentía, al ver la
obediencia de los corintios en el asunto a la mano.
7:14 -- "Pues si de algo ... resultó verdad". Pablo se
había gloriado de los corintios, expresando a Tito su confianza en
ellos. Ahora que ellos se habían reaccionado bien en el asunto de
la primera carta, resultó que Pablo había tenido razón en gloriarse
de ellos. No había sido avergonzado por ellos. Como habló a ellos
la verdad (no les mentía, como algunos insinuaban -- cap. 1:15-20),
también resultó verdad su confianza en ellos de que harían lo
correcto en el asunto que se traían entre manos.
7:15 -- "Y su cariño ... temor y temblor". No
solamente Pablo, sino Tito también sentía gran amor para con los
corintios, y más al pensar en cómo ellos habían obedecido las
instrucciones apostólicas y en cómo le habían recibido, siendo él
mensajero de Pablo, con temor y temblor; es decir, con gran cuidado
de obedecer en todo las instrucciones del apóstol, para no perder su
salvación e identidad como una iglesia de Dios (1:1).
7:16 -- "Me gozo ...en vosotros". Ya terminó la
crisis. Había pecado en la iglesia; había influencia de falsos
maestros. Pablo estuvo bien inquietado por ello. Les escribió,
condenando el mal y exhortando a la iglesia a hacer la debida
disciplina. Tito fue a exhortarles a hacerlo. Lo hicieron y así
venció la verdad. Pablo ahora sentía gran gozo en la confianza que
de nuevo podía tener en la iglesia de Cristo en Corinto.