CAPÍTULO 9
9:1
-- "Cuanto a la ... os escriba". Este capítulo continúa el tema
comenzado en el 8, que es la colecta para los santos necesitados en
Jerusalén. Estos dos capítulos deben ser estudiados juntamente.
Muchos de los comentarios hechos en el cap. 8 tienen aplicación en
este capítulo. Véanse también Hech. 24:17; Rom. 15:25,26 y 1 Cor.
16:1-4.
Era por demás escribirles acerca de la colecta, porque ya
habían decidido hacerla desde el año anterior (8:10). Pero era de
tanta importancia que la iglesia en Corinto ahora terminara la
tarea, que Pablo les escribe lo que va en este capítulo.
9:2 -- "pues conozco ... pasado". En 8:1-5, Pablo usó
el ejemplo de los macedonios para animar a los corintios; ahora da
crédito a los corintios por haber comenzado la colecta para los
santos desde hacía tiempo, y declara que se había gloriado de la
buena voluntad de los corintios para animar a los macedonios.
--"y vuestro celo ha estimulado a la mayoría". El entusiasmo
de los corintios había estimulado a los macedonios a actuar en el
asunto. Un buen ejemplo siempre es efectivo en la vida de otros.
9:3 -- "Pero he enviado ... preparados". Los corintios
no necesitaban más información respecto a la colecta, pero sí la
admonición de "llevar a cabo" (8:11). Por eso estuvo enviando a
Tito, y a otros dos (8:16,18,22), con el fin de ver que los
corintios estuvieran preparados en el asunto. Los corintios habían
estado "prontos a querer" hacer la colecta (8:11); tenían "buena
voluntad" (9:2) de hacerla. Esto era admirable y ejemplar. Pero
ahora tocaba otra cosa.
9:4 -- "no sea que ... confianza". Había la
posibilidad de que todo el gloriarse de ellos resultara en vano, si
llegando a Corinto con Pablo algunos hermanos macedonios hallaran a
los corintios desprevenidos, o desapercibidos, respecto a la
colecta. Tal situación habría causado para Pablo vergüenza, sin
mencionar la vergüenza que tendrían que sentir los mismos
corintios. Pablo no se desasocia de los corintios, diciendo que
ellos sentirían vergüenza, sino con tacto dice "nosotros". Pablo
había expresado allí en Macedonia la confianza que tenía en los
corintios; ahora los corintios tenían que garantizar la base de esa
confianza, al completar sus preparativos para la colecta.
Somos responsables por la validez de la confianza puesta en
nosotros. Si no somos en realidad lo que la confianza en nosotros
expresa, entonces se destruye esa confianza y la culpa la tenemos
nosotros mismos. ¡Tenemos que cumplir con nuestra palabra!
9:5 -- "Por tanto, tuve ... antes prometida". Los
corintios habían hablado, pero ¿habían hecho? Para asegurar el
hacer en el asunto, Pablo envió a Corinto a los tres hermanos.
¡Qué lástima que tanto cristiano esté tan dispuesto a hablar,
pero no presto a ejecutar! En lugar de poder Pablo dedicar su
tiempo y sus energías en convertir almas a Cristo, tuvo que usar
mucho tiempo en atender a tales defectos en los hermanos.
La palabra "generosidad" (otras versiones dicen "dádiva",
"donativo", "ofrenda") es, según el texto griego, más bien
"bendición". Pablo recuerda a los corintios de la "bendición" para
ellos y para los santos necesitados que ellos antes habían
prometido, la referida bendición tomando la forma de generosa
ofrenda. Algunas versiones, en notas aparte, dicen que la palabra
en el texto griego es literalmente "bendición" (EULOGIO).
--"para que ... exigencia nuestra". "para que esté lista como
ofrenda generosa, y no como tacañería" (Ver. Valera Revisión 1977).
"para que la misma estuviera lista, no como por codicia, sino como
ofrenda generosa" (Ver. Biblia de las Américas). El texto griego
dice literalmente, "ésta estar lista como bendición y no como de
codicia". Pablo deseaba que los corintios hicieran su ofrenda para
los santos de corazón amoroso, que bendice a otros (como al mismo
tiempo también bendice al dador -- Hech. 20:35). No quiso llegar a
Corinto, sentir vergüenza por hallar a los corintios no preparados y
luego tener ellos que dar de prisa y como bajo presión (tacañería,
codicia; es decir, hacer un donativo que expondría su codicia).
Quiso que ellos reconocieran que sería para ellos una bendición
bendecir a otros con ofrenda generosa. Una ayuda dada por
obligación, siendo el dador dado a la tacañería y a la codicia,
aunque beneficia un poco (por el valor intrínseco del donativo), ¡no
bendice al dador! Tampoco bendice al recipiente como una ayuda
generosa. Por eso dice Pablo literalmente: Quiero que el donativo
sea de bendición y no de codicia.
Compárese Fil. 4:17. No hay fruto (bendición en vista de la
eternidad) para el dador no alegre. Dar con tacañería, o con
codicia, produce una dádiva, pero nada de fruto (bendición) para el
dador.
9:6 -- Pablo apela a un principio de Dios que tiene
aplicación, no solamente en el campo físico, sino también en el
espiritual. Si se siembra poca semilla, no se puede esperar cosecha
abundante. Esto lo sabemos muy bien. Pero también es cierto en lo
espiritual.
El texto griego dice literalmente: "...el que siembra sobre
(o, en) bendiciones, también sobre (o, en) bendiciones segará".
Otra vez damos con la palabra "bendición", como en el versículo
anterior. Si sembramos, dice Pablo, con alegría de corazón, y con
el motivo de bendecir a otros más necesitados que nosotros,
sembrando así sobre bendiciones podemos esperar como cosecha para
nosotros grandes bendiciones. Pero si sembramos con mezquindad, o
escasamente, no actuando con corazón alegre y de amor para con los
necesitados, aunque donamos algo, no nos beneficia delante de Dios,
y así nos robamos de grandes bendiciones. En esto seríamos como el
que poco siembra, pero siempre espera cosechar mucho. ¡No es así!
La razón para todo esto se basa en el sencillo hecho de que
Dios nos mira en esta vida de prueba. Juzga nuestros motivos. Col.
3:23,24 bien lo explica, como también Mateo 25:40 y Luc. 16:9-14.
Al avaro (recuérdense las palabras codicia, tacañería, mezquindad,
usadas arriba) le espera un fin terrible (Sant. 5:1-5).
9:7 -- "Cada uno dé ... dador alegre". Dado que hay
bendición en dar, tanto para el dador como para el recipiente, el
dador debe proponer en su corazón respecto a su donativo. No debe
ser movido de mala gana, o tristeza, resintiendo el tener que
privarse de tal o tal cantidad de dinero. No debe ser movido por
necesidad, como si fuera forzado por las circunstancias a dar. Dios
nos mira y quiere amarnos, bendiciéndonos grandemente. Para esto
tenemos que dar alegremente. Dice la Nueva Versión Internacional:
"Cada uno debe dar según lo que ha determinado en su corazón que va
a dar, no de mala gana y como forzado, porque a Dios le gusta quien
da con alegría". Es un buen comentario sobre este versículo.
La extorsión es acompañada de la tristeza, pero el dar que
Dios bendice es acompañado de la alegría.
Los que se quejan de que "la iglesia siempre está pidiendo
dinero" no han aprendido nada de la verdad de Dios sobre el
ofrendar. Su corazón evidencia la avaricia y la codicia. Dios no
les ama, y lo que ofrendan, siendo por necesidad y con tristeza, no
les beneficia nada.
Luego hay quienes, en el momento de ofrendar semanalmente, no
dan según algún propósito de corazón, sino meten la mano al bolsillo
y de lo que saquen, dan. ¡Van a segar mezquinamente!
9:8
-- "Y poderoso es Dios ... buena obra". Nadie puede decir que no
tiene para ofrendar. El Dios poderoso hace que todo servidor suyo
tenga lo suficiente para poder abundar en toda buena obra.
La palabra "gracia" en este contexto se refiere al favor de
Dios en bienes materiales. Dios promete esta gracia al que le
obedece. El que dispensa bienes para socorrer a santos necesitados
recibe de Dios esta gracia, y siempre tiene.
Compárese Fil. 4:18,19. Véase también Prov. 11:24,25.
9:9 -- "como está escrito: ... siempre". Pablo cita
del Salmo 112, el ver. 9. Sugiero al lector que tome tiempo para
leer el Salmo entero. Trata del hombre que teme a Dios. "Su cuerno
será ensalzado con honor", ver. 9 (Ver. Moderna). Su justicia (o
sea, sus actos de justicia, entre otras cosa el repartir a los
pobres) permanece para siempre en que siempre tiene de que sacar
para dar a los pobres. Dios ve por ello. El que no teme a Dios ve
en cada dádiva posible un empobrecimiento de sí mismo, mientras que
el que teme a Dios confía en El que le bendice suficientemente para
siempre tener lo necesario a pesar de haber regalado de sus bienes
a otros.
Debe notarse que no debemos pensar en tentar a Dios, dando a
otros para ver sencillamente si en realidad Dios nos hará hombres
más ricos. Hay predicadores sectarios que por radio y televisión
piden donativos a sus creyentes, prometiéndoles riquezas materiales
correspondientes a la cantidad de sus donativos. Abusan de los
pasajes que estamos notando en este contexto.
9:10 -- "Y el que ... vuestra justicia". Dios da la
semilla para plantar, y de la cosecha hay para pan y también para
otra sementera. (El hombre no hace semilla; no puede hacer vida).
El mismo que sí la hace, también aumenta los frutos de los actos de
justicia, como el de repartir y dar a los pobres. Dar a los
necesitados no empobrece al dador.
El evangelio actúa en el corazón del hombre, dirigiéndolo a
actos de justicia, y así se lleva a cabo el plan de Dios para los
necesitados. Por eso la única solución efectiva y duradera para los
problemas del mundo no consiste en legislaciones humanas sino en el
predicar el evangelio al hombre.
Dice Cristo en Mateo 6:33, "Mas buscad primeramente el reino
de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas". ¡La
providencia de Dios obra!
9:11 -- "para que estéis ... liberalidad". Por medio
de las bendiciones de Dios el dador es enriquecido para que pueda
ser liberal, o generoso, en sus obras benévolas. La liberalidad
conduce a más liberalidad. Véase ver. 8.
--"la cual produce ... a Dios". La liberalidad del dador
alegre, temeroso de Dios, y confiando en las bendiciones prometidas
de Dios porque es dador alegre, no solamente produce bien para el
recipiente, y bien para él, sino también produce por medio de él
acción de gracias a Dios. El recipiente ahora tiene mucho por que
dar gracias a Dios, habiendo sido aliviado por el hermano dador.
¡Este plan funciona! Este plan trae honor, alabanza y gratitud a
Dios.
¡Que efecto más noble tiene la liberalidad! Todo hombre es
bendecido y Dios es alabado.
9:12 -- "Porque la ministración ... gracias a Dios".
Esta colecta para los santos que Pablo dirigía logró dos efectos en
particular: (1) suplió las necesidades de los santos necesitados en
Jerusalén, y (2) movió a los recipientes a dar muchas gracias a
Dios.
En vista del problema en la hermandad en los últimos 30 años
en particular, referente a la centralización (la llamada "iglesia
patrocinadora") y al institucionalismo (es decir, iglesias donando a
instituciones humanas para hacer por medio de ellas obras de
evangelismo, de benevolencia y de edificación), el cual problema
tiene que ver con la cooperación de iglesias locales, es importante
notar que la colecta de este contexto, recogida de muchas iglesias,
suplió las necesidades de los santos, y por eso la obra cooperativa
de las muchas iglesias ya terminó en ese caso. Dice la Ver.
Hispano-americana, "no sólo llena las necesidades de los santos".
Una sola colecta (aunque hecha por un espacio de tiempo algo largo)
logró su propósito, y ya estuvo hecho.
No es así en los muchos y diferentes programas y proyectos de
hermanos liberales (hermanos en la fe que actúan "libres"
(desprovistos) de autorización bíblica). Las colectas recogidas de
muchas iglesias de Cristo nunca llenan (o suplen) las necesidades de
dichos proyectos. Hay que continuar donando mensualmente, y esto
sin fin. Los proyectos siguen creciendo en tamaño, y se aumentan
las peticiones de más y más dinero de más iglesias. Los promotores
de estos proyectos saben de antemano que una sola colecta de muchas
iglesias no va a llenar las necesidades, porque son "necesidades"
creadas por ellos, y no naturales que puedan ser atendidas
bíblicamente.
Este caso de cooperación entre muchas iglesias de Cristo, en
la obra de benevolencia, no es precedente para servir de ejemplo
para los promotores de proyectos no bíblicos. No sirve de
autorización bíblica para ellos. En este caso bíblico muchas
iglesias enviaron una sola vez a santos necesitados en otro lugar.
¡Punto y aparte! En el caso de los proyectos creados por hombres
más ambiciosos que apegados a las Escrituras, se les pide a muchas
iglesias enviar indefinidamente cuotas mensuales, o a una iglesia
central, para que ella administre una distribución general, o a una
institución humana, para que ella haga la obra reclamada como de las
iglesias de Cristo, y esto sin fin en cuanto al tiempo de estar
centralizando dinero. ¡No hay comparación alguna!
9:13 -- "pues por la ... vuestra contribución". Dice
la Ver. Biblia de las Américas, "Por la prueba dada por esta
ministración, glorificarán a Dios por vuestra obediencia a vuestra
confesión del evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra
contribución a ellos y a todos".
La obra de colectar fondos para los santos necesitados en
Jerusalén fue una prueba para las iglesias gentiles. Por medio de
esa obra probaron ellas que eran obedientes a los dictámenes del
evangelio, en el cual profesaban creer. Esto en turno causó que los
hermanos judíos en Jerusalén glorificaran a Dios, viendo la
obediencia de los hermanos gentiles al tener comunión con ellos en
el tiempo de su gran necesidad.
La palabra "contribución" en este versículo es del vocablo
griego, KOINONIA, que significa "comunión". Ese dinero, o
contribución, para los santos necesitados, fue una expresión de
comunión de parte de las iglesias gentiles. Ellas tuvieron en común
las necesidades de otros; repartieron de sus bienes, considerando
sus bienes no propios de ellos, como si fueran de egoístas, sino de
todos.
Sobre la palabra "liberalidad", véase 8:2, comentarios sobre
la palabra griega APLOTES. La Ver. Valera Revisión 1977 nos da una
traducción literal de la frase "liberalidad de vuestra
contribución", al decir: "la sinceridad de vuestra comunión". Su
comunión se expresó en una contribución monetaria, y su sinceridad
en la liberalidad de la contribución.
--"para ellos y para todos". Aquí Pablo se refiere en
particular a la benevolencia de la iglesia en Corinto (como también
de las de Galacia y de Macedonia), para los santos necesitados en
Jerusalén, y en general a cualquier caso de la benevolencia para
santos en otros lugares.
En la controversia en la hermandad de los últimos 30 años, la
palabra "todos" en este versículos ha sido usada para autorizar el
uso de dinero de las iglesias para personas no cristianas. Tal uso
de la palabra ignora por completo el contexto, y los pasajes
paralelos que tienen que ver con la ocasión. Todos estos pasajes
(Rom. 15:26,27; 1 Cor. 16:1-4; 2 Cor. 8 y 9) dicen explícitamente
que esta colecta era "para los santos". Si fue colectada y gastada
en no santos, se violó el propósito de ella. Si algo es para cierta
cosa (como el bautismo es para perdón de los pecados, Hech. 2:38),
no es para otra cosa diferente.
La palabra "todos" en este versículo se refiere a todos de la
misma categoría, igualmente como la palabra "todo" en 1 Cor. 6:12 y
en 10:23. ¿Es lícito matar, fornicar, o maldecir? No, pero son
lícitas todas las cosas dentro del contexto del cual hablaba Pablo.
De igual manera vemos aquí que la benevolencia de las iglesias era
para santos en Jerusalén, como también para todos los santos en
semejantes circunstancias.
El versículo siguiente nota que éstos, incluidos en la frase
"para ellos y para todos", oraron a Dios por los hermanos gentiles.
¿Se afirmará que se refiere a oraciones de no santos por santos?
La razón por qué los hermanos liberales quieren insistir en
que la palabra "todos" en este versículo se refiera a no santos, es
que están gastando dinero solicitado de las iglesias en proyectos
que tienen por recipientes a gente no cristiana. No solamente pasan
por alto a la institución divina, la iglesia local, para exaltar sus
centrales (iglesias patrocinadoras) e instituciones humanas, sino
también malversan fondos de iglesias locales, gastándolos en no
cristianos.
Es triste ver que hermanos míos en Cristo ignoren lo más
obvio; es a saber, que Pablo no mandaría a las iglesias recoger
fondos para santos y luego alabarlas por haberlos gastado en no
santos. Para ellos la palabra "para" en Hech. 2:38 es muy
importante y no puede ser ignorada, pero en 2 Cor. 9:1 se le hace
caso omiso.
9:14 -- "asimismo en la ... en vosotros". Los hermanos
judíos en Jerusalén, los recipientes de la contribución, oraban a
Dios a favor de los hermanos gentiles que hicieron la contribución,
y deseaban verles en persona, a ellos en quienes la extraordinaria
gracia de Dios había obrado.
Dice la Ver. Biblia de las Américas: "mientras que también
ellos, mediante la oración a vuestro favor, demuestran su anhelo por
vosotros debido a la sobreabundante gracia de Dios en vosotros".
La Ver. Valera Revisión 1977 emplea la frase "mostrando su
anhelo por vosotros".
La Ver. Valera Revisión de 1960, la que empleo en estas notas,
dice "aman", pero el texto griego dice "ansían". La gracia de Dios
había movido a las iglesias gentiles a socorrer a los santos en
Jerusalén, y a consecuencia de ello ahora a éstos les interesa mucho
el bienestar de los gentiles y aun ansían verles.
Esa contribución de parte de iglesias gentiles a una iglesia
judaica ayudó mucho en disolver cualquier duda o sospecha que
hubiera entre los primeros cristianos, que eran judíos. Ahora, en
cuanto a los judíos inconversos, desde luego seguían ellos en contra
de Pablo, pero a ellos (a inconversos, a no santos) no llevó ofrenda
(Hech. 24:17,18).
9:15 -- ¡Gracias a Dios por su don inefable! ¿A qué se
refiere el "don" aquí mencionado? Según el contexto el don sería el
resultado de la gracia de Dios en los corazones de los que ansiaban
la comunión de los santos de entre los gentiles. Pero, también es
posible que Pablo tenga en mente a Cristo mismo, el don inefable de
Dios, ya que había estado tratando la cuestión de la ofrenda
(dádiva) de iglesias para santos.
Hay que dar gracias por los frutos, o resultados, obrados en
quienes obedecen al evangelio; es cierto. Pero ¿es tal "don"
indescriptible?
A mi juicio la referencia de Pablo aquí es más bien al don que
Dios ha dado al mundo en su Hijo, Jesucristo (Rom. 8:32,38,39).