NOTAS SOBRE 2 TIMOTEO

Por Bill H. Reeves 

(Derechos reservados, copyright, 1991, 1999, 2002)
Publica para la Internet: Valente Rodríguez 
 

 
 


CAPÍTULO 1

1:1 -- "Pablo, apóstol de Jesucristo". De mi obra, Notas Sobre 1 Timoteo, 1:1, cito lo siguiente:

"Hay quienes afirman que Pablo en una carta personal no diría una cosa tan obvia al destinatario. Pero ignoran la probabilidad de que Pablo lo diga para dar autoridad a la obra ahora encomendada a Timoteo. Al mostrar Timoteo esta carta a los hermanos, la autoridad de un apóstol de Jesucristo se manifestaría en ella. Las dos cartas a Timoteo, como la carta a Tito, no eran sencillamente cartas personales. Trataban cuestiones de gran importancia para las iglesias, y por eso requerían el sello de un apóstol inspirado. Esto ayudaría a los evangelistas a hacer el trabajo encargado. Véase Notas Sobre Tito, 1:1.

"Un apóstol es uno enviado. Los 'mensajeros de las iglesias' (2 Cor. 8:23), por ser enviados por las iglesias, eran apóstoles, y así los llama el texto griego. En Fil. 2:25 Epafrodito es llamado apóstol (en el texto griego), o mensajero. Cristo, por ser enviado por Dios al mundo, es llamado apóstol (Heb. 3:1). Pero solamente los doce, y Pablo, ¡eran apóstoles de Jesucristo! El los llamó".

--"por la voluntad de Dios". Véase la misma expresión en 2 Cor. 1:1; Efes. 1:1; Col. 1:1. En la primera carta Pablo se expresa así, "por mandato de Dios". Véase Gál. 1:1,15,16. En 1 Cor. 1:1 Pablo agrega que era un apóstol llamado.

Considérense los comentarios en Notas Sobre 1 Timoteo, 1:1.

¿No importaba, pues, que todos conformaran sus vidas a las directivas del evangelista, Timoteo? Las iglesias en la región de Efeso, al oír las instrucciones de Timoteo, por la introducción de esta carta, sabrían que él seguía las órdenes de un hombre que había sido hecho apóstol por Dios y por Jesucristo. Esta carta, aunque dirigida a un individuo, sería leída en las iglesias.

--"según la promesa de la vida". Véase también v. 10. Compárese la frase semejante en 1 Tim. 4:8 ("promesa de la <vida> venidera").

Cristo, quien es la vida (Jn. 14:6; 1 Jn. 1:2), ciertamente es la del cristiano (Col. 3:4; Gál. 2:19,20). De esta vida eterna para el creyente en Cristo habla el evangelio; la promete al creyente en Cristo. Véase 1 Jn. 2:25. Cristo vino para que el creyente tenga esta vida en abundancia (Jn. 10:10). El apostolado de Pablo sirvió para proclamar esta promesa, la cual se reveló por primera vez en Gén. 3:15. Véase también Tito 1:2.

Tal vez por estar muy cerca de la muerte, el apóstol estaría más consciente de esta promesa de vida eterna.

Al estar ausente del cuerpo Pablo sabía que estaría presente al Señor (2 Cor. 5:8).

--"que es en Cristo Jesús". Véanse Juan 3:15,16; Gál. 2:19,20; 1 Jn. 5:11,20. Para encontrarse en Cristo, la persona tiene que ser bautizada en El (Gál. 3:27).

1:2 -- "a Timoteo, amado hijo". Semejante expresión según el texto griego aparece en 1 Cor. 4:17. Compárese Fil. 2:22. En lugar de amado, 1 Tim. 1:2 dice genuino o verdadero hijo, como también en cuanto a Tito, en Tito 1:4.

En griego hay una palabra para decir "hijo" (uios) y otra para decir "niño" (teknon). Aquí en este pasaje la palabra griega es teknon, aunque que toda versión de las que tengo en español la traduce "hijo". La Ver. ASV., en inglés, dice, "niño" (child).

La palabra griega "amado" indica un amor de elección, y no de mero sentimiento e instinto. Hubo razón concreta para que Pablo amara a Timoteo. Ya con la muerte tan próxima, Pablo naturalmente recuerda a esta persona de afectuosa relación tan íntima, estrecha, y de tan largo tiempo. En sentido figurado y espiritual, Pablo era el "padre" de Timoteo; Timoteo era su "hijo", su "niño".

--"Gracia, misericordia, y paz". Véase 1 Tim. 1:2. La gracia de Dios es su favor no merecido que se extiende al hombre pecador. Dios le extiende misericordia, porque Dios es amor; es bondad (1 Jn. 4:7; Tito 3:4). A consecuencia de esta gracia y misericordia, viene al hombre la paz con Dios (Rom. 5:10; 2 Cor. 5:18-20) porque ya no es pecador, sino hombre perdonado.

--"de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor". Con esta frase se da énfasis a la fuente de estas bendiciones. Todo viene de Dios por medio de Jesucristo (Efes. 1:3). El pobre modernista, el que niega la deidad de Jesús de Nazaret, ¡no tiene nada de parte de Dios!

 

1:3 -- "Doy gracias a Dios". Literalmente, "tengo gracias". Esta forma griega de expresión se emplea también en 1 Tim. 1:12. La Ver. N.M. dice, "Estoy agradecido a Dios". La idea es de tener gratitud, ya que Pablo no menciona objeto por el cual "da gracias".

--"al cual sirvo desde mis mayores". El verbo griego (latreuo), traducido "sirvo", significa servicio religioso. La ver. L.C. dice, "rindo culto". Se emplea en Rom. 1:9,25; Fil. 3:3.

En lugar de "mayores", otras versiones dicen "progenitores" (P.B.; ASV.; S.A.; N.C.) o "antepasados" (N.M.; B.A.; Mod.; NVI.). La palabra griega empleada aparece solamente aquí y en 1 Tim. 5:4 (padres).

La palabra "padres" en 1 Tim. 5:4 está demasiado limitada. Otras versiones (L.A., H.A., NVI.) dicen, "progenitores"; es decir, la madre, la abuela, etc. Literalmente la palabra significa "antes nacidos".

Los antepasados de este pasaje de 2 Timoteo que estamos comentando ya estaban muertos, mientras que los referidos en 1 Tim. 5:4 todavía vivían.

Con referencia a estos "progenitores" (o, mayores) que Pablo menciona, vemos el mismo pensamiento en Hech. 22:3; 24:15,16; Rom. 11:1; 2 Cor. 11:22; Fil. 3:5. Pablo rendía servicio religioso a Dios conforme a la creencia en el Dios verdadero de sus progenitores (israelitas).

Nuestra versión dice, "desde". Otras dicen, "a imitación de mis antepasados" (NNI.; B.A.; L.A.; N.M.). De esta manera, la idea es de servir Pablo a Dios con la misma clase de fidelidad que mostraban los antepasados. Yo favorezco la traducción de nuestra versión y las versiones ASV.; Mod; H.A.; P.B.; L.C. ("desde"). El servicio religioso de Pablo a Dios era conforme a un servicio continuo de largo tiempo de parte de creyentes en el verdadero Dios, aun desde la primera promesa de la venida del Cristo (Gén. 3:15).

--"con limpia conciencia". Véase 1 Tim. 3:9. 1 Tim. 1:5 y 1 Ped. 3:16 hablan de "buena conciencia". Compárense Hech. 23:1 y 24:16 (conciencia irreprensible, o que no causa ofensa). Pablo siempre vivía con la plena intención de agradar a Dios, haciendo lo que entendía ser la voluntad de Dios. (Cuando se daba cuenta de algún error en su vida, lo corregía).

--"de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día". La palabra griega para decir "sin cesar" aparece también en Rom. 9:2 (continuo). La ver. L.C. dice, "incesante".

Pablo se acordaba de Timoteo incesantemente, al orar a Dios "sin cesar" (1 Tes. 5:17). Sentía gratitud, o estaba agradecido, por Timoteo, y lo expresaba a Dios en oración. Aunque estuvo a solas en la cárcel, tal vez en una prisión subterránea, no sentía lástima o piedad por sí mismo; antes pensaba en otros. Pablo siempre vivía así, totalmente libre del egoísmo. Compárense Rom. 1:9,10; 1 Tes. 1:2,3; 3:6,9,10 (se acordaba de otros).

Véase la frase "noche y día" en 1 Tes. 2:9; 3:10; 1 Tim. 5:5.

Movido por su memoria de Timoteo, expresa su gratitud a Dios por él.

 

1:4 -- "deseando verte". Véase 4:9. Otras versiones dicen, "anhelando" (H.A.; L.C.; N.M.; ASV.).

--"al acordarme de tus lágrimas". Sus lágrimas no fueron de persona débil o afeminada, sino fueron nobles, una expresión de la comunión estrecha y afecto mutuo entre él y Pablo. Compárense Hech. 20:19, 31,37; 2 Cor. 2:4.

No sabemos cuándo Timoteo derramó esas lágrimas referidas, pero posiblemente fue cuando se apartó de Pablo por última vez. No fue en la ocasión de 1 Tim. 1:3, porque Pablo pensaba volver a Efeso (3:14; 4:13). Pero después salió Pablo de Efeso (si siempre logró volver a dicha ciudad), ya yéndose para el poniente (¿hasta España?), y la separación de Timoteo sería larga. Pero no sabemos cuándo fue la ocasión en que lloró Timoteo, la que ahora menciona Pablo.

--"para llenarme de gozo" (al ver de nuevo a Timoteo). El recordar a Timoteo le daba gozo; el poder volver a verle le llenaría de gozo, ya que confrontaba la muerte misma. Pablo, aunque era un soldado valiente de Jesucristo, al mismo tiempo era muy humano y de corazón muy tierno.

El afecto y aprecio que Pablo sentía por Timoteo se expresa muy bien en Fil. 2:19-22. Las lágrimas de Timoteo expresaban, a su vez, el afecto y aprecio que él sentía por Pablo.

La frase "deseando verte" debe conectarse con la frase "para llenarme de gozo".

 

1:5 -- "trayendo a la memoria". Literalmente, recibiendo un recordatorio, o, suscitando un recuerdo. El griego expresa la idea de que la memoria de Pablo fue despertada desde afuera. Algo había pasado que hizo que pensara de nuevo en la fe de Timoteo. La Ver. ASV. así lo expresa. El mismo sustantivo (upomnesis = recordatorio, o recuerdo) aparece en 2 Ped. 1:13; 3:1, que en nuestra versión se expresa, "amonestación". Véase Notas Sobre 2 Pedro, 1:13; 3:1.

--"la fe no fingida que hay en ti". El texto griego dice literalmente, como lo expresa la ver. P.B., "la fe no hipócrita en ti". La frase no trae verbo (haber). Compárese 1 Tim. 1:5.

--"la cual habitó primero". Algunas versiones emplean el verbo "moró". El vocablo griego (enoikeo) es compuesto de "en" y "morar" (para influir en la persona). "oikos" quiere decir "casa". Dicha fe moraba en la abuela y en la madre de Timoteo para dirigir sus vidas en el temor de Dios.

Al decir "primero", Pablo indica que ellas tenían esa fe antes que Timoteo. Ya eran creyentes en el Dios verdadero, y por eso podían inculcar esa fe en él.

--"en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice". Nótese Hech. 16:1. Allí no se hace mención de Loida. El padre de Timoteo era griego. Los padres de Timoteo, pues, eran de un matrimonio mixto. Se supone que el padre nunca fue convertido en cristiano.

La fe no es heredada, pero sí deben los padres inculcar la fe en sus hijos, por medio del ejemplo de vida y la apropiada disciplina. ¡Feliz el hijo que recibe esta bendición en su vida!

--"y estoy seguro que en ti también". Mejor, como lo expresan las versiones ASV., NVI., Mod., H.A., P.B., L.A., L.C., "estoy persuadido". La misma palabra griega para decir "persuadido" aparece también en el ver. 12.

La verdadera fe (en el Dios de Israel, y luego en Jesucristo, el fin de la ley, Rom. 10:4, cuando el evangelio llegó a Listra) fue inculcada en Timoteo por su abuela y su madre. Ahora, Pablo en Roma era prisionero de quienes consideraban la religión verdadera como ilícita. Con razón Pablo escribe a Timoteo para fortalecerle para la persecución que venía, al recordarle de esa misma fe vencedora (1 Juan 5:4).

 

1:6 -- "Por lo cual", o por esta causa. Esta frase conecta lo dicho en los vers. 3-5 con lo que sigue en los vers. 6-8.

--"te aconsejo". Mejor, según el texto griego, "te recuerdo" (así se expresan varias versiones, inclusive la revisión de Valera, 1977). El Interlineal de Lacueva dice, "hago recordar".

--"que avives el fuego". La gramática griega indica acción continua: "que continúes agitando hasta la llama" el don de Dios. No es necesario suponer que Timoteo había dejado cesar del todo el uso del referido don.

Algunas versiones, en lugar de decir "avivar", emplean el verbo "reavivar" (NVI., P.B., L.C.), pues la palabra griega (anadsopurein) se compone de tres partes: ana = re, dso = vivir, y pur = fuego (reavivar el fuego). Pero hay versiones muy buenas que dicen sencillamente, "avivar", pues la palabra griega, según el léxico de Thayer, puede significar solamente eso.

El mismo verbo aparece en Gén. 45:27 (revivió), Ver. Septuaginta.

--"del don de Dios". Véase Notas Sobre 1 Timoteo, 4:14, comentarios. Allí dice Pablo, "no descuidar"; aquí dice, "avivar".

Dios dio los dones, pero quienes los recibían tenían que mantenerlos como fuego vivo. Ellos tenían cierto control en el asunto. Véase Hech. 3:16; la fe de Pedro y Juan tuvo parte integral en la curación milagrosa del cojo.

Durante la infancia de la iglesia (en los días de los apóstoles), Dios dio diferentes dones a cristianos por medio de la imposición de las manos de los apóstoles. Por ejemplo, véase Hech. 8:14-18. Una lista de estos dones aparece en 1 Cor. 12:8-10. Servían el propósito de confirmar la verdad, revelar porciones de la verdad, y edificar a los de iglesia recién nacida. Pero no habían de durar para siempre (1 Cor. 13:8-10; Efes. 4:11-13). Timoteo tenía uno de estos dones, pero no sabemos cuál era. Pablo en esta carta le está recordando que siempre lo tenga en uso continuo, tal vez debido a los tiempos peligrosos que estaban por delante, pues el estado iba persiguiendo a los cristianos. Pablo mismo estuvo a punto de ser muerto por el estado. Además había grandes problemas y oposiciones en Efeso y en la región de Asia de parte de falsos maestros.

--"que está en ti por la imposición de mis manos". En conexión con este versículo y el pasaje en 1 Tim. 4:14, algunos comentaristas sectarios se refieren a la supuesta "ordenación" de Timoteo "al ministerio", pues en las iglesias humanas existe tal ceremonia. Pero el Nuevo Testamento desconoce tal cosa. Pablo impuso las manos sobre Timoteo para impartir cierto don milagroso, y los ancianos le impusieron las manos para encomendarle a la obra de evangelista, probablemente en la ocasión mencionada en Hech. 16:3.

Más que nunca (ya que Pablo pronto sería muerto, y que Timoteo se quedaría sin el compañerismo de él) Timoteo necesitaba continuar avivando ese don.

Una figura opuesta se expresa en 1 Tes. 5:19.

 

1:7 -- "Porque no nos ha dado Dios". La palabra "porque" introduce la razón (ver. 7) de lo que se dijo en el ver. 6.

Al decir "nosotros", entiendo que Pablo se incluye a sí mismo, a Timoteo, y por extensión a todo cristiano en todo tiempo.

El verbo "dar" en esta frase es del tiempo aoristo primero, que en griego indica un evento singular o definido; es decir, "nos dio Dios", como lo expresan las versiones H.A., P.B., L.A., ASV., etcétera. El reino iba a venir con poder (Mar. 9:1; Hech. 1:8). Desde el día de Pentecostés (Hechos 2) y hasta la fecha, al ser convertida la persona, Dios le da (le hace partícipe) de esta disposición de poder, de amor, y de disciplina. Dios se la da por medio de la enseñanza apostólica y el desarrollo en la persona de la vida según Cristo.

--"espíritu de cobardía". No se refiere al Espíritu Santo, ni al espíritu humano en la persona, sino a la actitud, el modo de pensar, o la disposición mental.

Satanás, por medio de la violencia (persecución, intimidación, amenaza, etcétera), espera inspirar cobardía en el cristiano. Compárese Luc. 12:4,5. El cristiano no actúa a base de cobardía y temor, sino de poder (Efes. 6:10). Compárense Mat. 25:25; Apoc. 21:8.

--"sino de poder". Este poder es adecuado para vencer todo obstáculo en la vida del cristiano y para hacer frente a todo peligro que el mundo inconverso presente. Capacita al cristiano para morir por Cristo, si es necesario. Véanse Mat. 5:10-12; Rom. 8:35-39; 1 Ped. 1:6-9; Apoc. 2:9-11,13. El cristiano, como Esteban (Hech. 6:8), evidencia poder en su vida diaria, porque el poderoso Dios está en él (1 Jn. 4:4). Véase también 1 Cor. 10:13.

El mismo vocablo griego (dunamis) que describe al evangelio en Rom. 1:16 se emplea en este versículo. También aparece en el ver. 8, y en 3:5 (eficacia).

--"de amor". Compárese Gál. 5:22. Como el poder es para vencer, el amor es para motivar al cristiano en todos sus hechos. A pesar de toda opresión y oposición del mundo inconverso, como Dios fue motivado por el amor para diseñar el plan de salvación (Jn. 3:16; Rom. 5:8), el cristiano también es motivado por el amor, aun hasta poder amar al enemigo (Mat. 5:43-48). Sirve fielmente a Dios con amor (Col. 3:24; 1 Ped. 4:19), y por eso vive confiadamente, más arriba del nivel de vida del inconverso perseguidor (Heb. 13:6; 1 Ped. 5:10).

--"y de dominio propio". El poder vence, el amor motiva, y el dominio propio conduce a un ministerio exitoso.

Notemos la frase según otras versiones: "disciplina" (ASV.), "cabal juicio, o disciplina" (B.A., margen), "buen sentido" (P.B.), "buen juicio" (N.M., Pop.), "cordura" (1977, JTD., L.C.). La Ver. ASV. dice "sound mind" (mente sana).

El vocablo griego (sofronismos) aparece en el Nuevo Testamento solamente aquí. Según el léxico de Thayer, significa una amonestación o llamamiento a una mente sana. Literalmente, significa "salvando la mente". Dios ha dado al cristiano una actitud de mente ("espíritu") que instila, o infunde, en sí mismo y en otros el dominio propio, o disciplina.

Otras formas de esta misma palabra griega aparecen en Tito 1:8 (sobrio); 2:4 (enseñen), 5 (prudentes), 12 (sobria), y en 1 Tim. 2:9 (modestia). Sugiero que el lector consulte mis notas sobre dichos pasajes en las obras Notas Sobre Tito y Notas Sobre 1 Timoteo.

El cristiano, en lugar de reaccionar como fanático en el tiempo de opresión, oposición, y persecución, va a usar de la discreción, o buen juicio. Va a continuar como persona sobria, disciplinada, y de mente segura o sana.

Algunos infieren de este pasaje que Timoteo de naturaleza era persona tímida, y citan 1 Cor. 16:10. Puede ser, pero no es una inferencia necesaria.

 

1:8 -- "Por tanto". Lo que Pablo acabó de decir en el ver. 7 acerca del espíritu que Dios nos ha dado, ahora se conecta con la exhortación que sigue en este versículo.

--"no te avergüences". El tiempo del verbo griego significa "nunca te avergüences", y no, "que dejes de avergonzarte". Timoteo no se había avergonzado del evangelio; que no empiece a hacerlo ahora. Considérense 2:12; Mar. 8:38.

Pablo no se avergonzaba de la verdad de Cristo (ver. 12), ni Onesíforo tampoco (ver. 16). (Rom. 1:16 explica por qué no hay que sentir vergüenza por el evangelio). Pero en cierta ocasión difícil Pedro sí se avergonzó (Mat. 26:27).

--"de dar testimonio de nuestro Señor". El texto griego no dice "dar testimonio"; dice, "no te avergüences del testimonio de nuestro Señor". Así lo traducen varias versiones buenas. Esta frase, "el testimonio de nuestro Señor" significa el mensaje del evangelio respecto a Cristo Jesús (considerado como religión ilícita por el gobierno romano pagano). Véanse 1 Cor. 1:6; 2:1; 2 Tes. 1:10; 1 Tim. 2:.6; Jn. 15:26.

--"ni de mí, preso suyo". Véanse ver. 16; 2:9; Efes. 3:1; 4:1; File. 1,9.

Nótese que no dice Pablo, "preso de los romanos", o de Nerón. Era preso de Cristo porque a consecuencia de predicar a Cristo se encontraba ahora encarcelado (por segunda vez) en Roma.

Onesíforo no se avergonzaba del apóstol encarcelado por el evangelio (ver. 16). El sirve de ejemplo para los demás cristianos. El encarcelamiento de Pablo es representativo para todos los seguidores de Cristo. Así que el avergonzarnos de él equivaldría a sentir vergüenza de la Causa de Cristo.

--"sino participa de las aflicciones por el evangelio". En el texto griego la frase "participa de las aflicciones" es una sola palabra que significa, según lo expresa la ver. L.A., "comparte el soportar sufrimientos". Notemos estas versiones: "comparte conmigo el sufrir" (NVI.); "participa conmigo en las aflicciones" (B.A.); "soporta sufrimientos conmigo" (S.A.); "sufre trabajos conmigo" (JTD.); "sé partícipe conmigo de los sufrimientos" (RVA.). Nótese que varias versiones incluyen la palabra "conmigo", idea que va implicada en la palabra griega. Timoteo había de identificarse con Cristo y con Pablo al estar dispuesto siempre a sufrir por causa del evangelio. Como Cristo y Pablo sufrían (ver. 12; 2:9), que así participara Timoteo en ello.

Este mismo verbo aparece en 2:3 (sufre penalidades). Mejor es la traducción que incluya la idea de compartir el referido sufrimiento.

El sufrir por Cristo es el honor más grande para el hombre en esta vida. Compárese Hech. 5:41. Alguien lo ha expresado así: "Sin la cruz no puede haber corona". Es verdad (Mat. 16:24; Gál. 6:12; Apoc. 2:10).

--"según el poder de Dios". Esta frase se conecta con la anterior que dice, "participa de las aflicciones". De esta manera el cristiano participa con otros cristianos sufridos. Este poder le capacita para vencer a toda oposición del incrédulo. Véanse Hech. 4:29; 2 Cor. 6:7; Efes. 1:19,20. Dios ve por ello (2 Cor. 214; 12:9; Heb. 4:16).

Véanse los comentarios en el ver. 7 sobre la palabra "poder".

En vista del Día de Juicio (ver. 12,18), para el cristiano fiel no es nada razonable la vergüenza que viene de la cobardía.

1:9 -- Este versículo hace comentario sobre lo que ha hecho el Dios de quien es el poder mencionado en el ver. 8. Debemos sufrir por la causa de Cristo, y no avergonzarnos de ella, dado lo que Dios ha hecho en el evangelio.

--"quien nos salvó". Aquí la salvación se atribuye a Dios. En el versículo siguiente Jesucristo es llamado nuestro Salvador. De Notas Sobre Tito, 1:3, cito esto:

"En el ver. siguiente (el 4), Jesucristo es llamado 'nuestro Salvador', como también en 3:6. Véase 1 Tim. 1:10. A los dos se les atribuye esta descripción, pues Dios ideó la salvación, y Jesucristo la llevó a cabo (Juan 3:16; Rom. 5:8; 1 Jn. 4:9). Véanse 2:10; 3:4".

Véase también 1 Tim. 1:15.

--"y llamó con llamamiento santo". Este llamamiento llama a la salvación eterna, y es nombrado santo porque proviene de Dios quien es santo, y porque se ha revelado en un mensaje santo. Véase Heb. 3:1.

El mismo verbo griego para decir "llamó" se emplea en Rom. 8:30; 9:24; 1 Cor. 1:9; Gál. 1:6; 1 Tes. 2:12; 2 Tes. 2:14.

Algunas versiones dicen, "nos llamó a una vida santa". Véase 1 Tes. 4:7. Pero la mayoría de las versiones muy buenas dicen "con", y no "a", haciendo que Pablo se refiera a la invitación del evangelio, y no al servicio o clase de vida al cual el cristiano es llamado. Las dos ideas son bíblicas. Es cuestión de cómo traducir el caso dativo en esta frase griega.

Muchos rechazan este llamamiento (Mat. 23:37). Según el calvinismo, muchos rechazan porque no son de los elegidos incondicionalmente, pero según Cristo, es porque "no quieren". La salvación es para "el que quiera" (Apoc. 22:17).

El cristiano ha de andar de manera digna de este llamamiento (Efes. 4:1; Fil. 3:14; 2 Tes. 1:11).

--"no conforme a nuestras obras". Véase Tito 3:5. El hombre solo no puede hacer nada para que merezca la salvación. Pero sí tiene que hacer (obedecer) las "obras" que Dios ha mandado. Al creer en Cristo Jesús, hace una de estas obras de Dios (Jn. 6:29). Al arrepentirse y bautizarse, hace lo que Dios manda que se haga (Hech. 2:37,38; 10:48)). Es necesaria la obediencia al evangelio (Rom. 2:8; 6:17; 2 Tes. 1:8; Heb. 5:9; 1 Ped. 1:22). La salvación, pues, es condicional, pero no es a base de lo que hombre haga de su propia justicia.

--"sino según el propósito suyo". Véanse Rom. 8:28-39; 9:11; Efes. 1:9-11; 3:11.

--"y la gracia que nos fue dada". Dios propuso salvar al hombre a base de su propia gracia. Por ser de gracia, la salvación es don de Dios; es gratuita (Efes. 2:8,9; Tito 2:11). El hombre no la puede comprar o merecer.

--"en Cristo Jesús". Toda bendición espiritual de Dios se ofrece solamente en Cristo Jesús (Efes. 1:3). Para entrar en Cristo, es necesario ser bautizado (Gál. 3:27). Los desobedientes se excluyen de esta gente predestinada para la salvación eterna; es porque "no quieren" (Mat. 23:37).

--"antes de los tiempos de los siglos". La misma frase griega aparece en Tito 1:2. De Notas Sobre Tito, 1:2 cito:

"Literalmente, 'antes de tiempos eternos' (Ver. P.B.). La Ver. Valera, revisión de 1977, dice, 'desde antes de los tiempos eternos'. Así se expresan más o menos otras varias versiones excelentes. Algunos comentaristas entienden que Pablo se refiere a tiempos antes de la dispensación mosaica. Buscan algún pasaje donde Dios hizo tal promesa a cierto hombre, u hombres. Pero otros varios textos hablan del propósito divino que fue fijado desde la eternidad. Considérense Rom. 16:25; Efes. 3:11; Col. 1:26; 2 Tim. 1:9-11. Dios hizo tal promesa desde antes de la fundación del mundo, pero llegó a este mundo desde Gén. 3:15 y 12:3. Compárese Gál. 3:16".

 

1:10 -- "pero que ahora ha sido manifestada" esa gracia (ver. 9), la que antes era misterio en el propósito eterno de Dios. Dicha gracia, ahora que se ha revelado el evangelio, y que se predica, ha sido abiertamente declarada para el conocimiento del hombre. Compárense 1 Tim. 3:16; Tito 1:3; también Efes. 3:4,5; Col. 1:26; 3:4.

--"por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo". Este fue el medio por el cual esa gracia fue manifestada.

Sobre la palabra "aparición", cito estos comentarios tomados de Notas Sobre 1 Timoteo, 6:14:

"hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo"; es decir, hasta la segunda venida de Jesucristo (Heb. 9:28). La palabra "aparición" en griego es epiphaneia, y aparece en 2 Tim. 4:1,8; Tito 2:13. En Col. 3:4 aparece (dos veces) una palabra similar, en forma verbal.

Con referencia a la primera venida de Jesús, la histórica, aparece como sustantivo en 2 Tim. 1:10, y en forma de verbo en Tito 2:11; 3:4.

La palabra griega parousia también se emplea con referencia a la segunda venida de Cristo. Véanse 1 Tes. 3:13; 4:15; 5:23; 2 Tes. 2:1; Sant. 5:7; 2 Ped. 3:4. Dicha palabra griega sí quiere decir "presencia" (lo contrario de "ausencia", Fil. 2:12), pero con referencia a la presencia de uno que viene, la idea es de "advenimiento", o "llegada" (2 Cor. 7:6 y sig.; 2 Tes. 2:9). Se usa con referencia al retorno de Pablo en Fil. 1:26.

La palabra apocalupsis (revelación) también se emplea con referencia a la segunda venida de Cristo. Véanse 2 Tes. 1:7; 1 Ped. 1:7,13; 4:13.

Los Testigos de Jehová, que niegan la segunda venida visible de Cristo, insisten en traducir la palabra epiphaneia "manifestación", y parousia "presencia". Evitan las palabras "aparición" y "advenimiento", o “venida". Pero una consideración de contexto de los pasajes dados arriba hace manifiesto que las palabras "aparición" y "venida" son las indicadas, al tratarse el pasaje de la segunda venida de Cristo.

Que las dos palabras, epiphaneia y parousia, se emplean con referencia al mismo evento, es evidente al considerar 2 Tes. 2:8, donde las dos palabras griegas aparecen en la misma frase del mismo versículo ("manifestación de su presencia", Ver. P.B. La Ver. H.A. dice: "manifestación de su venida", y en el margen dice: "o, aparición de su presencia").

La aparición referida en este versículo no es meramente la de la encarnación de Jesucristo, sino de su advenimiento a esta tierra, desde su concepción hasta su ascensión al cielo. Véanse Tito 2:11; 3:4. La gracia y bondad de Dios aparecieron (la misma palabra griega, nada más en forma verbal) en la venida y obra de Jesucristo.

--"el cual quitó la muerte". Esto lo hizo Jesucristo por medio de su muerte y resurrección (Heb. 2:9,14,15; Efe. 4:8).

En lugar de "quitó", algunas versiones dicen "abolió". La Ver. P.B. bien dice, "deshizo".

En Rom. 3:3 nuestra versión traduce la misma palabra griega, "habrá hecho nula".

La muerte ahora no tiene efecto, no tiene "aguijón" (1 Cor. 15:55), para el cristiano fiel. Es cierto que en esta vida el cristiano está sujeto a la muerte física (Heb. 9:27; Jn. 11:25), pero no morirá eternamente (Jn. 11:26; 8:51,52), porque ese enemigo le será deshecho (1 Cor. 15:26). Ahora como creyente fiel en Cristo, la muerte física viene siendo una bendición (1 Cor. 3:22), una puerta a la vida eterna.

Este versículo habla de la muerte como ya deshecha ("quitó la muerte"), porque en el plan de Dios la muerte y resurrección de Jesucristo lograron esto, pero en realidad la muerte será abolida finalmente en la segunda venida de Cristo y la resurrección de los muertos (1 Cor. 15:26; Apoc. 20:14). Un caso paralelo se ve en Juan 16:11, "el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado". Tan cierto es esto en la mente de Dios que se presenta como historia ya realizada, pero en realidad el diablo será condenado eternamente al final del tiempo (Apoc. 20:10).

--"y sacó a luz la vida". No se trata de crear luz e inmortalidad, sino de iluminarlas. (No se puede iluminar algo antes de que exista). El mismo verbo griego aparece en 1 Cor. 4:5 (aclarará); Efes. 1:18 (alumbrando); 3:9 (aclarar). Cristo hizo esto por medio de su propia resurrección y promesa por el evangelio (Jn. 6:40; 11:25,26). En lugar de "la muerte" (arriba mencionada), ahora hay "vida" e "incorrupción".

--"y la inmortalidad". Mejor, incorrupción, o incorruptibilidad, según lo expresan las versiones NVI., P.B., ASV. (margen), N.M., N.C. En Rom. 2:7 (inmortalidad) aparece la misma palabra griega, y en forma de adjetivo en Rom. 1:23 y 1 Tim. 1:17. Según el Sr. Vines, en su obra Diccionario Expositivo De Palabras Del N.T., dice que la palabra griega significa incorrupción e incorruptible. Así la traduce nuestra versión en 1 Cor. 15:53,54 (incorrupción).

--"por el evangelio". Es por medio del evangelio que Cristo "sacó a luz la vida y la incorrupción". El mensaje del evangelio (1 Cor. 15:1-8) ilumina esta realidad que antes era un misterio para el hombre. Por medio del evangelio predicado el hombre puede asirse del efecto de lo que el sacrificio de Cristo efectuó. Tal es el glorioso evangelio por el cual Pablo estaba dispuesto a sufrir (ver. 8), y por eso recordó a Timoteo que debía acompañarlo a sufrir por ese evangelio. Lo que ese evangelio ilumina motiva la fidelidad en el cristiano.

Esa vida y esa incorrupción están reservadas "en los cielos" (1 Ped. 1:4, y hasta el ver. 9).

 

1:11 -- Ahora Pablo agrega otra razón porque él no se avergonzaría del evangelio: contenía un mensaje de buenas nuevas que ser proclamado y enseñado, y por eso él había sido enviado por Jesucristo. Él estaba dispuesto a sufrir por tan glorioso evangelio si era necesario, porque sin oír este mensaje, el pecador no puede ser salvo (Rom. 10:11-15; 1 Cor. 1:21-24). Véase también 4:2-5. Compárese 1 Tim. 1:11.

--"del cual". Mejor, para el cual (L.C., NVI., Mod., H.A., B.A., P.B., etcétera, inclusive la 1977). La preposición griega es eis, como en Hech. 2:38, "para perdón de los pecados". Fue para este glorioso evangelio que Pablo fue puesto predicador, apóstol, y maestro.

Véase 1 Tim. 2:7. De Notas Sobre 1 Timoteo tomamos esta cita sobre el referido pasaje: “‘Para esto’. Es decir; para la obra de testificar (predicar como testigo ocular) del rescate obrado por Cristo”.

--"yo fui constituido". Se hace referencia al hecho de haber sido puesto por el Señor en dicha obra. Dicen las Ver. P.B. y 1977, "fui puesto". Otras versiones dicen, "fui designado", "fui nombrado"; "Dios hizo de mí"; "he sido yo hecho". No hay nada de referencia aquí a la ceremonia eclesiástica de "ordenar", según la práctica de iglesias humanas.

--"predicador". La palabra griega para decir "predicador" es kerux, la cual literalmente significa ser heraldo. Aparece en 2 Tim. 1:11; 2 Ped. 2:5 (pregonero); y en forma verbal en Rom. 10:8 (predicamos); 1 Cor. 1:23; 2 Cor. 4:5; etcétera. Esta palabra da énfasis al hecho de que el mensaje se proclama. La Ver. NVI. dice, "heraldo".

--"y apóstol". Véase 2 Tim. 1:11. Ya que esta palabra significa "un enviado", se da énfasis a la relación del enviado con el que le envió. Véanse Gál. 1:11,12; 1 Cor. 9:1. (La palabra "evangelista" da énfasis a las buenas nuevas del mensaje que es proclamado).

--"(digo verdad en Cristo, no miento)". Casi todas las versiones omiten las palabras "en Cristo", por no aparecer en los manuscritos considerados mejores.

Por parecer raro que Pablo se expresara así con un compañero tan íntimo, algunos creen que la frase ha sido interpolada de Rom. 9:1. Pero había quienes negaban el apostolado de Pablo, y por eso convenía que Pablo agregara esta frase entre paréntesis. La obra encargada a Timoteo (1:3,18) requería la autoridad segura de un apóstol de Cristo. Véanse también 2 Cor. 11:31; Gál. 1:20.

--"y maestro de los gentiles". Compárense 1 Tim. 2:7; Hech. 9:15; 26:17; Rom. 11:13; 15:15-18; Gál. 2:7,8; Efes. 3:1.

De Notas Sobre 1 Timoteo, 2:7, cito lo siguiente:

“Con el uso del término ‘maestro’ se da énfasis al proceso de hacer llegar la verdad a las personas, lo cual es enseñar. Compárense Juan 6:44,45; Hech. 5:28. ¡El evangelio se enseña! No solamente se predica. Los que hacen mutuamente exclusivos los términos ‘evangelio’ y ‘doctrina’, juntamente con las acciones ‘predicar’ y ‘enseñar’, afirmando que el evangelio (que según ellos sí importa para que haya comunión) se predica, y que la doctrina (que según ellos no importa tanto para la comunión) se enseña, ¡yerran en gran manera!”

La frase "de los gentiles" no aparece en los manuscritos considerados mejores, y por eso tampoco en las siguientes versiones (ASV., NVI., Mod., H.A., B.A., L.A., N.M., JTD. N.C., etcétera). Probablemente fue añadida de 1 Tim. 2:7 a algunos manuscritos por los escribanos.

 

1:12 -- "Por lo cual asimismo". Las siguientes versiones expresan mejor el texto griego: "Por esta causa" (ASV., H.A., N.C.), "Por cuya causa" (P.B., JTD.), "Por esta misma causa" (N.M.). Entiendo que Pablo se refiere a la causa de su predicación del glorioso evangelio (ver. 11), lo que ahora le costaba encarcelamiento, y ya pronto una muerte violenta e injusta.

--"padezco esto". Véanse ver. 8; 3:11,12; 2 Cor. 11:23-28. Ahora, al escribir esta carta, Pablo padecía encarcelamiento y humillación, y esperaba la muerte de parte de paganos. Pero, ¿no fue vituperado Jesús? ¿No fue crucificado entre dos malhechores? ¿Qué diremos de Juan el bautista (Mat. 14:10,11), de Esteban y la iglesia primitiva (Hech. 7:59--8:3), de Jacobo (Hech. 12:1,2), de Antipas (Apoc. 2:13)? A esto es llamado el cristiano (1 Ped. 2:20,21). El diablo se encargará de ello, pues el conflicto está entre él y Cristo (Apoc. 17:14).

Cristo nos dejó el ejemplo de sufrir injustamente, para que le sigamos. No solamente sufrió injustamente con paciencia, sino todo lo hizo para el bien de otros. Sufrir por la causa de Cristo ¡es sabio! (Mat. 5:10-12).

--"pero no me avergüenzo,". Véanse ver. 8; Rom. 1:16. No hay que avergonzarse bajo tales circunstancias, dada la razón que sigue.

--"porque yo sé a quien he creído". Al decir, "porque", Pablo introduce la razón de sufrir por Cristo pero sin vergüenza.

Había puesto toda la confianza en Cristo, quien deshizo la muerte y sacó a luz la vida y la incorrupción. Véase 1 Ped. 1:6-9. ¡La fe probada tiene su propósito! Pablo, como Moisés, "tenía puesta la mirada en el galardón" (Heb. 11:26).

--"y estoy seguro que es poderoso". La razón de Pablo también consistía en la seguridad que tenía de que Dios es poderoso. Véanse Luc. 1:49; 24:19, donde se emplea la misma palabra griega.

--"para guardar mi depósito". Si Dios es poderoso para guardar su depósito, y Dios no miente (Tito 1:2), entonces es enteramente sabio sufrir como predicador del evangelio, habiendo sido comisionado para ello por el Señor mismo.

¿A qué se refiere la frase, "mi depósito"? ¿Es el depósito de Pablo que él había confiado en Cristo, o es el depósito que Pablo había recibido de Cristo?

La misma frase griega ("mi depósito") aparece en ver. 14, y en 1 Tim. 6:20. En esos dos pasajes el "depósito" es obviamente el mensaje del evangelio. Algunos comentaristas creen que también en este pasaje se hace referencia al evangelio (que Dios lo guardará aun después de la muerte de Pablo; es decir, la obra de evangelismo no sufriría gran pérdida con la muerte de Pablo en Roma).

Algunas versiones (Mod., H.A., B.A., P.B., S.A., J.T.D., N.C.) dicen sencillamente, según el texto griego, "mi depósito".

Otras, en lugar de traducir la frase griega, la interpretan en una de dos maneras:

1 - Lo que Pablo había depositado con Cristo, o Dios. "para guardar lo que le he confiado" (NVI., ASV.). "me guardará hasta aquel día lo que deposité en sus manos" (NTP.).

2 - Lo que Cristo había depositado en Pablo; es decir, el mensaje del evangelio. "para guardar lo que me ha sido confiado" (L.A.).

Por lo que valga, diré que el contexto me indica a mí que Pablo, hablando de su sufrimiento por la causa de Cristo, y de su fe en él, ahora dice que está seguro que el poderoso Dios guardará su vida, obra y sacrificio en el evangelio, con referencia al día del juicio final. Véanse Gál. 2:20; Heb. 13:5,6; Mat. 6:19,20; 1 Ped. 1:4-6.

Cualquiera de las dos interpretaciones expresa la verdad. Pablo pone el énfasis en el poder del Ser Divino en quien ha creído de todo corazón.

--"para aquel día". Véanse 1:18; 4:8; 2 Tes. 1:10.

No es cuestión de tiempo, que Dios guardará el depósito "hasta" aquel día, sino de que lo guardará para aquel día, o con referencia a aquel día en el cual Dios pagará a cada uno conforme a sus obras (Rom. 2:5,6; Apoc. 14:13).

Aquel día es el de la segunda venida de Cristo (Heb. 9:28).

Nótense en los siguientes pasajes las diferentes expresiones que Pablo emplea con referencia a este día señalado: Rom. 2:5,16; 1 Cor. 1:8; Efes. 4:30; Fil. 1:6,10; 1 Tes. 5:2.

Así, con esta plena confianza en el Dios poderoso, Pablo podía sufrir reproche por la Causa de Cristo, pues ¡viene un día de juicio final (Hech. 17:31)!

 

1:13 -- "Retén". El texto griego emplea el vocablo echo,  que significa "tener". Bien dice la Ver. P.B., "Ten". La misma palabra griega aparece también en 1 Tim. 1:19 (teniendo), y en Apoc. 19:10 (retienen). La palabra se usa en el sentido de firme adhesión a una cosa. Por eso casi toda versión dice, "retén". Una palabra similar se emplea en Tito 1:9 (retenedor).

--"la forma". Notemos las palabras que usan las diversas versiones para traducir el vocablo griego, upotuposis: "dechado" (P.B.), "modelo" (1977, N.M., S.A., JTD., Pop.), "norma" (H.A., B.A., L.A.), "patrón" (ASV., pattern), "regla" (NTP.), "pauta directriz" (NVI.). Esta palabra griega aparece en el Nuevo Testamento solamente aquí y en 1 Tim. 1:16 (ejemplo). Lo que ha de ser retenido es un modelo, una delineación, un esquema, un bosquejo, un dechado.

Nótese esta palabra sinónima: morfe = forma, esencia. Aparece en Rom. 2:20 (forma); Fil. 2:7 (semejante); 2 Tim. 3:5 (apariencia).

--"de las sanas palabras". Son sanas porque no tienen falta alguna; son de salud cabal, pues proceden de Dios mismo. De la obra Notas Sobre 1 Timoteo, 1:10, cito lo siguiente:

"Esta sana doctrina es la que Pablo predicaba, y es sana porque la recibió de Cristo, y por la autoridad de Cristo la predicaba (Gál. 1:1, 12,15). Es la misma palabra que ha de ser predicada (2 Tim. 4:2; Tito 1:9). Es la apostólica (Hech. 2:42). Toda otra doctrina es "diferente" (ver. 3), y ha de ser condenada; no es sana, sino por implicación, enferma o mórbida.

La palabra griega para decir "sana" es hugiano, de la cual viene la palabra española, "higiene".

Véase la palabra "sana" también en 4:3; 1 Tim. 6:3; Tito 1:13; 2:1,2,8.

Las sanas palabras del evangelio de Cristo en el Nuevo Testamento constituyen la norma, la forma, o el modelo, que ha de ser retenido. Todo lo que dice el Nuevo Testamento sobre un dado tema revela la "forma" referida. El que va más allá de este patrón en realidad promueve otro evangelio (Gál. 1:7-9; 2 Cor. 11:4).

-"que de mí oíste". Véase 2:2. El patrón bíblico se revela en la doctrina apostólica (Hech. 2:42; Mat. 19:28; 1 Cor. 11:2; 2 Tes. 2:15; 3:14). Esta es la "norma" que ha de ser retenida, pues Pablo la recibió de Cristo (Gál. 1:12; 1 Cor. 2:12,13; Tito 1:3; 1 Cor. 14:23,37).

Dios ha hablado; he aquí el patrón o dechado. Pero el sectarismo va más allá de la norma, enseñando sus propias doctrinas (Mat. 15:9). El afirma así: "Cada quien busque la iglesia de su gusto, su preferencia, su predilección". El modernismo menosprecia esta "forma" antigua, y promueve más bien sus propias filosofías, diciendo que "la iglesia del siglo veinte necesita un evangelio del siglo veinte". A cada quien le dice, "Haz tu propia cosa". Pablo les condena con las palabras de Col. 2:8. Y aun en la hermandad de quienes nos consideramos miembros de las iglesias de Cristo hay muchos que en las últimas décadas han abogado por un proceder que dice, "no hay patrón", y que "hacemos muchas cosas sin autorización bíblica". Los tales desprecian a nosotros que insistimos en la enseñanza de Pablo en este versículo, acusándonos de promover "una teología de dechado" (pattern theology). ¡Qué triste es esto!

--"en la fe y el amor". Esta es la manera en que debe ser predicada la "norma de las sanas palabras". La frase "en la fe" indica hacerlo con fuerte convicción, y la frase "y (en) el amor" apunta a la motivación correcta al hacerlo. Hay que amar a Dios, a la Verdad, y al sér perdido. Compárese Efes. 4:15 ("hablando la verdad en amor", Ver. B.A.).

--"que es en Cristo Jesús". La frase "en Cristo Jesús" quiere decir en la esfera en la cual se encuentra la enseñanza de Jesús y lo que él espera de sus seguidores. La versión NVI. dice, "de índole cristiana", que es un buen comentario, aunque no es una traducción fiel del texto griego. La versión N.M. dice, "que están relacionados con Cristo Jesús".

Las versiones L.A. y B.A. dicen, "que son", por haber dos sustantivos (fe, y amor), pero otras versiones dicen "es", por seguir el texto griego que emplea el número singular.

 

1:14 -- Pablo continúa expresando su preocupación por el evangelio, o su gran interés en él, después de que se haya muerto.

--"Guarda el buen depósito". Es lo que Pablo hizo hasta el día de su muerte (4:7). Ahora exhorta a Timoteo a que él haga lo mismo. Véase el ver. 12 (y nótense los comentarios allí), donde aparece la misma palabra ("depósito"), nada más que aquí (como también en 1 Tim. 6:20) sin duda se refiere al evangelio que había sido encomendado a Timoteo, o depositado con él. De la obra Notas Sobre 1 Timoteo, 6:20, cito lo siguiente:

"guarda lo que se te ha encomendado". El texto griego se puede traducir con tres palabras: "guarda el depósito". La misma palabra griega se ve en 2 Tim. 1:12,14 (depósito). Esta palabra en forma verbal aparece en 2 Tim. 2:2 (encarga). Significa literalmente "poner al lado" como un depósito.

Se hace referencia al evangelio, la enseñanza recibida de Pablo (2 Tim. 2:2). Es el "mandamiento" del ver. 14, o la "sana doctrina" de 1:10,11.

El "depósito" de este versículo es la misma cosa que "la forma de las sanas palabras" del versículo anterior. Ha de ser defendido contra cualquier cambio, adición, substracción, o substitución que "otra doctrina" (1 Tim. 1:3; 6:3) trataría de efectuar. Por medio de este "buen depósito" el falso maestro ha de ser expuesto.

En cuanto al uso de la palabra "buen", véanse 1 Tim. 1:18; 4:6; 6:12 (dos veces).

--"por el Espíritu Santo que mora en nosotros". Algunos comentaristas sectarios hacen hincapié en que Timoteo solo no podía hacer lo que aquí se le exhorta a hacer, que el Espíritu Santo tenía que hacerlo por él, aunque se admite que Timoteo tenía parte en ello. Pero no nos dicen cómo lo hace el Espíritu Santo. Los que abogan por la morada del Espíritu Santo en el cristiano en medida milagrosa o sobrenatural, y aparte de la Palabra escrita de Cristo, hacen que la cosa sea totalmente subjetiva, cada cual reclamando que el Espíritu Santo hace cosas en él. No hay ningún acuerdo entre ellos en cuanto a lo que el Espíritu Santo, aparte de la Palabra, haga en ellos.

Pero no hay ningún misterio en cuanto a la morada del Espíritu Santo en el cristiano. No es ninguna morada personal, aparte de la Palabra que él ha inspirado. Mora en la persona exactamente como mora Dios (2 Cor. 6:16, habitaré) y Cristo (Efes. 3:17, habite) en la persona. Véase también Juan 14:23 (morada). ¿Es misterioso esto?

Pero también moran otras cosas en el cristiano: la palabra de Cristo (Col. 3:16), la palabra de Dios (1 Jn. 2:14), la fe (2 Tim. 1:5), la verdad (2 Jn. 2:2), el amor de Dios (1 Jn. 3:17). ¿Hay algo misterioso o sobrenatural en todo esto? ¡Claro que no!

Además, el cristiano mora en Cristo (Jn. 15:4), y en Dios (1 Jn. 4:15). ¿Cómo se explica esto? ¿Es una morada misteriosa? ¿personal?

También las Escrituras hablan de que el pecado mora en personas, como también el bien (Rom. 7:17,20; 7:18). ¿Es algo milagroso, y aparte de la voluntad del individuo? ¡Por supuesto que no!

Los casados moran juntos (1 Cor. 7:12,13, "vivir con"; en el texto griego aparece la misma palabra, "morar", que en Rom. 8:9,11, en cuanto a la morada del Espíritu Santo). ¿Hay algo milagroso en la "morada" de los esposos?

Satanás "moraba" en Pérgamo (Apoc. 2:13). ¿Cómo hacía esto? Hacía milagros para el mal en la gente de Pérgamo, aparte de la voluntad de ellos? ¿Era algo misterioso y sobrenatural, cosa distinta de lo que hubiera pasado en otras ciudades?

En todos estos casos de "morar" vemos que se hace una aplicación figurada que involucra una de varias cosas; a saber, dirigir, controlar, guiar, gobernar, o comulgar. El Espíritu Santo "mora" en la persona si ella deja que la palabra inspirada por él le guíe. La persona "mora" en Dios si tiene íntima comunión con Dios al hacer su santa voluntad. Satanás "moraba" en Pérgamo en el sentido de que la gente de esa ciudad se entregaba en sentido grande al control de Satanás, al hacer la maldad.

Preguntamos: ¿Cómo nos guarda Dios? ¿Es algo misterioso y milagroso, y aparte de la voluntad del hombre? Dice 1 Ped. 1:5, "sois guardados por el poder de Dios mediante la fe". El hombre tiene que poner su parte. Sí, Dios guarda al cristiano fiel. Véase también Judas 24. Pero léanse los vers. 20,21.

El mismo verbo griego, aquí traducido "guardar", aparece también en Juan 12:25 (el cristiano guarda su vida para vida eterna); 1 Juan 5:21 (al cristiano se le manda guardarse de los ídolos); Mat. 19:20 (guardar los mandamientos de Dios); 2 Ped. 2:5 (Dios guardó a Noé, pero léase Gén. 6:22); Jn. 17:12 (¿Por qué guardó Jesús a solamente once de los doce apóstoles? Porque uno de ellos dejó que Satanás entrara en él).

A Timoteo se le manda que guarde el depósito mediante el Espíritu Santo que mora en él. Esto quiere decir guardar la pureza del evangelio por medio de someterse siempre a la dirección, enseñanza, exhortación, e instrucción de lo que ha revelado el Espíritu Santo, sin la cual revelación inspirada el hombre solo no podría cumplir con el mandamiento. Esta misma carta que Timoteo ahora recibe de Pablo (2 Timoteo) contiene un mensaje inspirado por el Espíritu Santo, y Timoteo tiene que hacer caso de sus instrucciones, como por ejemplo, las de 1:6,7. Ahora Timoteo, si no se somete a las instrucciones y exhortaciones, no va a poder ¡guardar el depósito! ¡Tiene que ser hecho mediante el Espíritu Santo!

El Espíritu Santo habla por medio de lo que ha sido escrito por inspiración (Apoc. 2:7). No hemos de "apagar al Espíritu" (1 Tes. 5:17), ignorando lo que nos ha dicho en las Escrituras. Esto sería un caso de "contristar" al Espíritu Santo (Efes. 4:30; Isa. 63:10). El Espíritu Santo enseña (Neh. 9:20), pero lo hace por medio de hombres inspirados por él (ver. 30). El hombre rebelde no oye los mandamientos de Dios dados por el Espíritu Santo, y por eso Dios le castiga (ver. 26,29). Léase Sal. 119:1-16; 1:1-3.

Claro es que Dios, Cristo, y el Espíritu Santo son poderosos para hacer lo necesario para sus fieles, pero su ayuda divina es condicional; el fiel tiene que poner de su parte. Para esto Dios le ha hablado, y así le ayuda; el hombre tiene que oír y hacer. Así el hombre cumple con lo que ha sido mandado mediante la ayuda de Dios. Por ejemplo, Dios "dará también juntamente con la tentación la salida" (1 Cor. 10:13), pero la da mediante su Palabra. El matrimonio es lo que Dios da al hombre para que evite la fornicación (1 Cor. 7:2), y le exhorta a huir de ella (1 Cor. 6:18). Así que el hombre puede evitar la fornicación con la ayuda de Dios.

La razón por qué las personas dejan de "guardar el depósito" es porque dejan de prestar atención a lo que les dice el Espíritu Santo en las Sagradas Escrituras.

 

1:15 -- "Ya sabes esto". Timoteo ya sabía lo que Pablo está para decirle, probablemente porque residía en Efeso, la ciudad principal de Asia. Véase Introducción, IV.

Dado que Timoteo ya sabía esto, el punto de Pablo es que por eso Timoteo no debería seguir el ejemplo de ellos, no debería tener vergüenza del evangelio y de Pablo, prisionero de Cristo (ver. 8), no debería dejar de guardar el depósito (ver. 14), ni debería rehusarse a venir a Pablo ahora que le necesitaba (4:9,21).

--"que me abandonaron todos los que están en Asia". Véase 4:16. Pablo había pasado tres años predicando en Asia y por sus labores muchos conocieron a Cristo (Hech. 19:10; 20:17,31). Ahora que los necesita en Roma, muchos hermanos del Asia Menor le abandonan.

Ellos se avergonzaron (ver. 8,12) de Pablo, preso del Señor, y por eso no testificaron a favor de él ante las autoridades romanas, o no le ayudaron ni animaron en el tiempo de su encarcelamiento. Probablemente estuvieron en Roma, pero corrieron gran riesgo de su vida al continuar su asociación abierta con Pablo, ya que él estuvo encarcelado como criminal contra el estado, y por eso le abandonaron. Al hacer esto, abandonaron a la vez a Jesucristo, de quien Pablo era preso (Mat. 25:45). Ellos reaccionaron al peligro de la ocasión de manera completamente opuesta a aquélla en que respondió Onesíforo (ver. 16,17). Ignoraban la enseñanza apostólica de que el cristiano es uno llamado a sufrir por Cristo (2 Tim.3:12; 1 Ped. 2:20,21).

Compárese Juan 6:66.

Sobre "abandonar", notamos que el mismo verbo griego se emplea en Tito 1:14 (se apartan, o vuelven la espalda).

--"de los cuales son Figelo y Hermógenes". Estos dos hermanos desertores eran hombres destacados, conocidos por Timoteo. (No se sabe más acerca de ellos). La memoria de ellos tiene su base en un acto vergonzoso de cobardía (ver. 7,8). El ejemplo de estos hombres del Asia Menor es negativo, como el de Onesíforo (ver. 16,17) es positivo. Recuérdese que todo el mundo deja ejemplos en la vida, sean negativos o positivos. De éstos viene la fama (Prov. 22:1).

 

1:16 -- Ahora Pablo hace contraste entre los hechos negativos de Figelo y Hermógenes (y los demás individuos del Asia Menor) y los hechos positivos de Onesíforo. Compárese 3 Juan 9-12 (Diótrefes y Demetrio). ¿A quiénes imitar?

--"Tenga el Señor misericordia". Véase Mat. 5:7. La misericordia de Dios será basada en la misericordia que el hombre haya mostrado en esta vida (Sant. 2:13; Mat. 25:34-40; 10:40-42; Luc. 10:37).

 --"de la casa de Onesíforo". Véase 4:19. Compárese 1 Cor. 16:15. Se entiende que Onesíforo era de Efeso (ver. 18). De lo que se dice aquí y en el ver. 18 algunos suponen que Onesíforo estaba muerto cuando Pablo escribió estas líneas. Pero no hay razón suficiente para llegar a esa conclusión.

Su nombre significa "portador de ganancia". El seguramente hizo honor a su nombre en su vida diaria.

--"porque". Esta palabra introduce la razón por qué Pablo expresa su deseo de que la casa de Onesíforo, y Onesíforo mismo (ver. 18), reciban misericordia del Señor.

--"muchas veces me confortó". Su benevolencia hacia Pablo, aun bajo circunstancias peligrosas, fue practicada repetidas veces, y no fue meramente para cubrir las apariencias. Era cristiano genuino, y no solamente de palabras.

El verbo "confortó" en el texto griego aparece en el Nuevo Testamento solamente aquí. Como sustantivo aparece en Hech. 3:19 (refrigerio). Un verbo similar se emplea en Luc. 16:24 (refresque).  Notemos estas versiones en cuanto a esta frase que ahora comentamos: "me dio refrigerio" (NVI., B.A.), "me refrigeró" (Mod., H.A., P.B.), "me trajo refrigerio" (N.M.).

Un buen ejemplo en el Antiguo Testamento de tal refrigerio de uno hacia otro, lo hallamos en cuanto a Jonatán hacia David (1 Sam., cap. 18-20).

--"y no se avergonzó". Véanse ver. 8,12. Compárense Mar. 8:38; Mat. 25:45.

--"de mis cadenas". Véanse Efes. 6:20; Hech. 12:6,7; 21:33; 28:20.

La disposición de sufrir por la Causa de Cristo distingue al cristiano (3:12; Mat. 5:10-12; Jn. 16:1-4; Hech. 14:22; Rom. 8:17; Fil. 1:29; 3:10; 1 Tes. 3:3; Heb. 10:34; 13:3; 1 Ped. 2:20,21).

 

1:17 -- "sino que". En lugar de avergonzarse de Pablo el prisionero, Onesíforo hizo esto que sigue. Otras versiones dicen, "Antes bien" (H.A., B.A., L.A.), "Al contrario" (Mod., P.B., NTP., Pop.), "Por lo contrario" (N.M.), "Antes" (N.C., S.A., JTD.).

--"cuando estuvo en Roma me buscó y me halló". No fue fácil hallarle, ni sin riesgo, dada la persecución viva en aquel tiempo contra los cristianos. El segundo encarcelamiento de Pablo no fue como el primero (Hech. 28:30, 31). Onesíforo probó su fe con sus obras (Sant. 2:24-26). Persistió en su búsqueda; la persistencia o perseverancia tiene su galardón. Véase Mat. 7:7.

 

1:18 -- "concédale el Señor que halle misericordia cerca del Señor". Mejor traducen el texto griego otras versiones: "Déle el Señor que halle misericordia de parte del Señor" (P.B., L.A.); "(déle el Señor que halle misericordia del lado del Señor" (H.A.).

Pablo usa un juego de palabras, al decir en el ver. 17 "halló", y ahora en el 18, "halle". El que busca hasta hallar la ocasión apropiada para usar de misericordia, él mismo hallará misericordia.

Una expresión de deseo o voluntad de parte de Pablo para con otros se encuentra en 1 Tes. 5:23. (Nótese que los tesalonicenses estaban todavía vivos cuando Pablo les dijo esto). No hay en este versículo, ni en el 16, caso de orar por los muertos, según la Iglesia Católica Romana ha querido afirmarlo. No se puede probar que Onesíforo estaba muerto para cuando Pablo escribió esta carta a Timoteo, y la expresión de deseo de parte de Pablo no es "oración por los muertos" para influir en su destino eterno después de la muerte física. Heb. 9:27 enseña claramente que la muerte sella el destino.

No sabemos dónde haya estado Onesíforo en este momento; pudo haber estado en Roma. Pero no hay prueba de que estuviera muerto.

--"en aquel día" = el día del juicio final (4:8; Jn. 5:28,29; Rom. 2:2-11; 14:10-12; Hech. 10:42; 17:31; 2 Cor. 5:10; 2 Tes. 1:5-10; Heb. 9:27; Judas 6).

--"y cuánto nos ayudó en Efeso". En el griego "cuánto" es palabra plural, y por eso otras versiones dicen, "cuántos servicios" (H.A., Mod., P.B., N.C., JTD.), "todos los servicios" (N.M.), "los servicios" (B.A., 1977, NTP.), "cuántas cosas" (ASV.).

Los hechos de misericordia que Onesíforo hizo en Roma, beneficiando a Pablo, fueron solamente una parte de los hechos de la vida dedicada al Señor de este hombre de sacrificio. ¡Qué buen testimonio dan las Escrituras acerca de él!

La palabra "nos" no está en el texto griego de Nestle, ni de Westcott y Hort. Unas pocas versiones en letra cursiva dicen, "me".

--"tú lo sabes mejor". Estos servicios rendidos por Onesíforo eran del conocimiento de Timoteo, y por eso dice Pablo que Timoteo lo sabía mejor. Los dos estaban en Efeso cuando Onesíforo los hizo.    

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