Las obras Notas Sobre Tito y Notas Sobre 1
Timoteo fueron preparadas por el autor antes que esta obra, y por eso
conviene al lector consultar sus respectivas Introducciones.
Son diferentes las circunstancias en que
fueron escritas aquellas cartas, o epístolas, de las que rodean a ésta.
Cuando Pablo escribió a Tito, y a Timoteo en la primera carta, él se
movía libremente en sus actividades del apostolado. Ahora, al escribir
a Timoteo esta segunda carta, Pablo se halla encarcelado en Roma, y
con la muerte siguiéndole de cerca (1:16,17; 4:6). Esta epístola es la
última escrita por Pablo de las que se conservan en el canon del Nuevo
Testamento.
Esta es la tercera de las llamadas "epístolas
pastorales". Pero Timoteo era predicador o evangelista
(4:2,5); no era "pastor", ni en el sentido bíblico (de obispo o
anciano), ni en el sentido sectario (de persona encargada de la
iglesia local). Mucho menos supervisaba una cierta región geográfica,
como pintan el cuadro los comentaristas sectarios. En las iglesias
modernas al que dirige la iglesia local se le llama "el ministro", o
"el pastor". Pero las Escrituras no emplean estos términos en tal
sentido puramente eclesiástico.
Estas tres cartas llamadas "pastorales"
deben ser estudiadas cuidadosamente por todo predicador, o evangelista,
no porque se llaman así, sino porque tratan de problemas que se les
presentan a los verdaderos predicadores del evangelio.
Las secciones I. y II. que siguen son
tomadas de la Introducción de mi obra, Notas Sobre 1 Timoteo.
I. EL DESTINATARIO: Timoteo
1 Tim. 1:2 y 2 Tim. 1:2 indican que
Timoteo era converso de Pablo.
Hechos 16:1-3 narra la primera
información que tenemos en cuanto a él. Su padre era griego, su madre
judía. Era de la ciudad de Listra en Pisidia. Tenía muy buena
reputación entre los hermanos de la región. Ya que Pablo quiso
llevarle consigo en este segundo viaje de predicación, Timoteo fue
circuncidado, para que así pudiera tener una mejor acogida de parte de
los judíos que encontraran por el camino. Esto fue una conveniencia,
en sentido bíblico de la palabra. (Nótese que Tito nunca fue
circuncidado, pues era gentil, Gál. 2:3). Timoteo estuvo con Pablo por
largo tiempo en Efeso (y muy probablemente continuó con él hasta
Jerusalén) (Hech. 19:22; 20:4). Así que estuvo con Pablo también en su
tercer viaje de predicación.
Era hombre de fe no fingida, y bien
instruido en las Escrituras del Antiguo Testamento (2 Tim. 1:5; 3:15).
Su madre y su abuela tuvieron gran parte en esa instrucción.
Fue enviado por Pablo para confirmar y
exhortar (1 Tes. 3:2; Hech. 19:22; 1 Cor. 4:17; 16:10,11; Fil. 2:19),
como ahora fue dejado en Efeso para esto y para tomar medidas contra
falsos hermanos (1 Timoteo).
Estuvo con Pablo durante su primer
encarcelamiento (Fil. 1:1; Col. 1:1; File. 1), y desde Roma fue
enviado por Pablo a Filipos (Fil. 2:19-23). Después de haber sido
Pablo liberado de prisión, evidentemente Timoteo le acompañó a Efeso,
donde Pablo le dejó (1 Tim. 1:3).
Poco antes de la muerte de Pablo, se le
mandó a Timoteo que procurara venir a Pablo en Roma (2 Tim. 4:9,21).
Timoteo fue encarcelado alguna vez (Heb.
13:23).
Parece que Timoteo era de un carácter
algo tímido (2 Tim. 1:6,7).
Padecía de alguna enfermedad del estómago
(1 Tim. 5:23).
Desde su conversión, hasta la última
mención de él en las Escrituras, Timoteo era hombre perseverante en la
fe. Su generosidad y completa falta de egoísmo eran sobresalientes (Fil.
2:20-22). Su carácter era en verdad hermoso.
II. EL AUTOR DE LA EPISTOLA:
1:1 dice que fue Pablo el apóstol. El
testimonio de los escritores primitivos atestigua a la veracidad de
esto. Ellos se refieren a 1 Timoteo, a 2 Timoteo, y a Tito, como "las
epístolas pastorales".
Hay quienes niegan que Pablo el apóstol
escribió estas dos cartas a Timoteo, pero algunos de éstos argumentan
a favor de esta posición, actuando en la presuposición de que las
cartas del Nuevo Testamento no fueron escritas en el primer siglo por
quienes reclaman ser sus autores. Estos son "racionalistas", o "modernistas".
Parece que Pablo escribió primero una
carta a Timoteo, la que llamamos 1 Timoteo, luego escribió la carta a
Tito. Después, cuando estuvo encarcelado la segunda vez, escribió otra
carta a Timoteo, la que llamamos 2 Timoteo.
Pablo había escrito desde Roma, cuando
estuvo encarcelado la primera vez, las cartas llamadas "de la prisión",
Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón. Son Filipenses y Filemón
las últimas de ellas, y tal vez Filemón sea en efecto la última de
éstas, pues ya esperaba pronto ser liberado de su prisión (Fil. 2:24;
Filemón 22). Después, al gozar otra vez de libertad, hizo algunos
viajes de predicación. Estuvo en Creta, donde dejó a Tito, y en Efeso,
donde dejó a Timoteo. Fue a Macedonia, a Nicópolis, y tal vez hasta
España durante este tiempo. Entonces fue encarcelado la segunda vez, y
escribió 2 Timoteo poco antes de su muerte.
El remitente de esta carta es, por lo
tanto, el apóstol Pablo.
III. LA FECHA:
El testimonio unánime de los escritores
de los primeros siglos de la era cristiana es que Pablo fue ejecutado
por el emperador romano, Nerón, quien se suicidó en el verano del año
68. El año más tarde para la composición de esta carta tiene que ser
el de 67. En este caso el invierno mencionado en 4:21 sería el del año
67, y la fecha de la carta, pues, sería una de meses antes de dicho
invierno. Pudo haber sido escrita un año o dos antes, pero no más
tarde que el año 67.
Al parecer pasaron unos cinco años entre
los dos encarcelamientos (como de 62 al 67 d. de J.C.). Las cartas de
Pablo a Tito, y a Timoteo (la primera), fueron escritas durante ese
tiempo. Esta segunda a Timoteo data de un tiempo poco antes de la
muerte de Pablo (4:6). La escribió antes del último invierno que él
pasó en esta vida. Tuvo que ser, a más tardar, en el año 67, pues
Nerón murió en junio del 68.
IV. DONDE LA ESCRIBIO, Y A DONDE:
Es obvio que Pablo escribió esta carta
desde Roma, donde se encontraba encarcelado por segunda y última vez.
No se puede decir con certeza a dónde dirigió esta carta a Timoteo,
pero toda la evidencia apunta a la ciudad de Efeso. En breve algunos
puntos de evidencia circunstancial son éstos:
1. Aquí estuvo Timoteo cuando Pablo le
escribió la primera carta (1 Tim. 1:3).
2. Efeso era ciudad de Asia, y 1:15
menciona el hecho de que Timoteo sabía del evento referido en Asia.
Esto sería cosa normal para un residente en Efeso.
3. Timoteo había de saludar a la casa de
Onesíforo (4:19), quien había servido tanto en la ciudad de Efeso
(1:18).
4. La mención de Efeso en 4:12 puede
indicar que Timoteo estaba allí también.
5. Para un residente de Efeso no sería
nada difícil, al viajar a Roma, pasar por Troas para recoger un
artículo (4:13).
6. Aquila y Priscila pudieron haber
vuelto a vivir en Efeso, donde antes residían (Hech. 18:18,19). Se le
manda a Timoteo que les salude (4:19).
V. EL TEMA:
El tema que corre a través de esta última
carta de Pablo a Timoteo es la necesidad de que Timoteo sea valiente
(y no cobarde 1:7,8,12) en su lucha a favor del evangelio y en contra
de lo que causa apostasía, y en vista de la persecución que siempre
viene al que vive piadosamente en Cristo Jesús. Por eso hallamos en
esta carta mucha exhortación referente a tal meta.
VI. PROPOSITO:
La carta se comienza con una fuerte
expresión de deseo de parte de Pablo de ver otra vez a Timoteo
(1:3,4), y así la carta se termina (4:9,21). Por eso la carta insta a
Timoteo a que vaya a Roma sin tardar. Al mismo tiempo Pablo le exhorta
fuertemente que tenga gran valor al continuar su lucha contra el error
y la persecución (cap. 1-3), y que redoble sus esfuerzos por predicar
el evangelio, mayormente en vista de la apostasía venidera (cap. 4).
Al final del capítulo 4 Pablo describe su situación actual y da a
Timoteo algunas instrucciones personales, las cuales cumplen en parte
el propósito de la carta.
Timoteo, quien por largos años había sido
asistente fiel de Pablo, ahora había de continuar su obra, ya que su
"padre" en el evangelio iba a partir de este mundo. Con este propósito
Pablo le escribe por última vez.
VII. CONTENIDO:
1. La salutación (1:1,2).
2. La exhortación a Timoteo a que sea
valiente en el evangelio, y que esté dispuesto como Pablo a sufrir en
la defensa del evangelio (1:3,14).
3. El ejemplo de dos hermanos infieles y
de un hermano fiel, con referencia al caso del apóstol encarcelado
(1:15-18).
4. La exhortación a que sea Timoteo un
buen soldado de Cristo cuando tenga que sufrir por el evangelio
(2:1-13).
5. Se le encarga a Timoteo que exhorte a
otros contra la contención sobre palabras y las profanas y vanas
palabrerías, cosas que trastornan la fe. Más bien todos deben ser
obreros aprobados de Dios, al usar bien la palabra de Dios (2:14-18).
6. Dios nos emplea según nos preparemos
(2:15-26).
7. El carácter de los hombres carnales en
el tiempo postrero (3:1-9).
8. Por contraste, el hombre de Dios, como
Timoteo, debe seguir el ejemplo de Pablo, aun en el tiempo de
persecución (3:10-13), y persistir en las cosas enseñadas en las
Sagradas Escrituras (3:14-17).
9. La urgencia de predicar la palabra, en
vista de la apostasía venidera (4:1-4), y de que fuera Timoteo un
evangelista cumplido y sufrido, ya que Pablo estaba a punto de partir
de este mundo (4:5-8).
10. Instrucciones finales para Timoteo e
información sobre algunos individuos en particular, y sobre algunos
últimos sucesos en la vida de Pablo (4:9-18).
11. Los saludos y la bendición final
(4:19-22).
VIII. VIAJES PRESUPUESTOS EN 2 TIMOTEO:
Pablo se hallaba por segunda vez
encarcelado en Roma cuando escribió esta carta final. Juntando la
información derivada de 1 Timoteo y Tito, sabemos que
durante el tiempo entre los dos encarcelamientos, Pablo pasó por Creta,
Efeso, Macedonia y Nicópolis. Ahora, según la información en
2 Timoteo, podemos concluir que Pablo, terminando sus viajes
durante ese período de libertad (inclusive el posible viaje a España),
pasó por Mileto (4:20), Troas (4:13) y Corinto 4:20. Pablo pudo haber
seguido este orden de lugares al irse hacia Roma, antes de ser
encarcelado por segunda vez. Si se consulta un mapa, se ve que tal
orden de lugares indica un camino normal para la persona que va
dirigiéndose a Roma.
IX. LA MUERTE DE PABLO:
Tenemos solamente la tradición como
fuente de información sobre el asunto.
La información escrituraria o bíblica que
tenemos indica que fue puesto en libertad después del primer
encarcelamiento, el cual está registrado en Hechos 28:16-31, y que
unos cinco años después fue encarcelado por segunda vez. Poco antes de
su ejecución, los hermanos de cerca le abandonaron, (o fueron enviados
a otros lugares), menos Lucas (4:10,11). Gozó de la visita de
Onesíforo, cristiano valiente que sin miedo corrió el riesgo de
buscarle hasta hallarle.
La tradición dice que Pablo fue llevado
fuera de Roma a cierta distancia (para evitar un posible tumulto de
parte de simpatizadores en la ciudad), donde fue decapitado por
la espada de un
soldado.
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