Notas Sobre 2 de Pedro

Por Bill H. Reeves

Copyright 1988. Bill H. Reeves

Derechos Reservados 1988. Bill H. Reeves

 

Cuando el "mono" se vea verde,  llámenme
para conversar.
 
 

CAPITULO 2

(Sugiero que el lector consulte mi obra, NOTAS SOBRE JUDAS, en conexión con este ca­pítulo)

2:1 — Véase Judas 4. "Pero". Pedro contrasta los falsos profetas y maestros con los hombres que han hablado por el Espíritu Santo (1:21).

—"hubo también ... pueblo". Las Ver. B.A. y ASV. dicen, "se levantaron falsos profetas", y la Ver. N.M. dice, "llegaron a haber". Así dice el texto griego.

El pueblo aquí referido es el pueblo de Is­rael del Antiguo Testamento. Balaam (ver. 15) es un ejempfo de los falsos profetas entre los israelitas. Véanse Jer. 14:13-16; Ezeq. 13:1-7.

—"como habrá ... maestros". Al decir "ha­brá" Pedro usa el tiempo futuro, mientras que Judas usa el tiempo presente perfecto ("han entrado", ver. 4). En el tiempo de escribir Pe­dro, los falsos todavía no habían entrado de lleno, pero su herejía ya tenía sus principios.

La frase "falsos profetas" es una sola pala­bra en el griego, como también lo es la frase "falsos maestros". Se antepone a "profeta" o a "maestro" el prefijo pseudo, que quiere decir "falso" o "mentiroso", y resulta una palabra compuesta. En las Escrituras pseudo también se antepone a las palabras "hermanos" (Gal. 2:4), "apóstoles" (2 Cor. 11:13), "palabras" (1 Tim. 4:2, oradores de mentiras, o mentirosos), "testigos" (Mat. 26:60), y "Cristo" (Mat. 24:24).

Hay varios pasajes del Nuevo Testamento que predijeron la venida de enseñadores de falsedad;j)or ejemplo, Hech. 20:29; 1 Tim. 4:1 y sig.; 2 Tim. 4:1 y sig.; 1 Jn. 4:1. Pero toda la evidencia apunta a que los falsos maestros aquí referidos por Pedro eran los que más tar­de vinieron a ser conocidos por el término "gnósticos". Véase INTRODUCCIÓN, IV.

—"que introducirán ...destructoras". Las Ver. H.A., B.A., P.B., etcétera dicen, "los cua­les", en lugar de "que", y así traducen mejor el texto griego que usa la palabra que significa "esa cíase de personas".

En el griego, "introducirán" es una sola palabra compuesta de fres partes: traer, dentro de, y al lado de. El falso pone adentro y al lado de la verdad su falsedad. Lo hace encubierta­mente. El que habla la verdad no usa de tác­ticas carnales, pero el falso actúa de manera furtiva e inobservable, como espía en el campo del enemigo. Véase Gal. 2:4.

La frase "herejías destructoras" es traduci­da más literalmente según el griego con la fra­se "herejías de perdición", o "de destrucción".

La palabra "herejía" es transliteración del griego, HAIRESIS, que en sí significa un escogi­miento de la mente; es decir, una opinión (contraria a la doctrina establecida, y que tiene por resultado la formación de una secta, o partido). Véanse Hech. 5:17; 15:5; 28:22 (24:14). Pedro usa la palabra en sentido malo, de una doctrina falsa; o sea, de opiniones sabidas co­mo erróneas. Véanse 1 Cor. 11:19 ("divisiones", "bandos"-Ver. B.A., "partidos"-Ver. H.A.<margen, "sectas">, "sectas"-Ver. P.B., "facciones^-Ver. MOD., ASV.); Gal. 5:20.

—"y aún ... rescató". Los gnósticos negaban la deidad de Jesús, como también la humani­dad de Cristo; es decir, Jesús no era Dios, ni se hizo carne el Cristo (1 Jn. 2:22,23; 4:1,2,15. También negaban que Dios hizo el mundo, por ser el mundo físico de materia, cosa con que según ellos un puro espíritu no tendría que ver). Su doctrina negaba la verdad respec­to a Jesús de Nazaret (Mat. 16:13-20; 1 Cor. 3:11).

Jesucristo es el Señor. La palabra común para decir "Señor" es kurios. Aquí es despo-tes (de donde por transliteración viene la palabra "déspota ). Esta palabra significa uno con autoridad absoluta y sin restricción. Véa­se 1 Ped. 2:18, comentarios. Se emplea en Apoc. 6:10 con referencia a Cristo. (Hoy en día la palabra por transliteración se usa solamente en sentido malo).

Cristo "rescató" a los cristianos. Otras ver­siones dicen, "compró" (ASV., B.A., NVI, N.M.). Véase 1 Ped. 1:18, comentario. En 1 Ped. 1:18 aparece otro verbo griego; allí es "re­dimir", aquí es agoradzo, "comprar". Véase AGORADZO en 1 Cor. 6:20; 7:23; Apoc. 5:9; 14:3,4. Estos falsos maestros eran cristianos apóstatas (2:20-22). Véase 1 Jn. 2:18,19, mis comentarios en NOTAS SOBRE I JUAN.

Este versículo derrota por completo dos doctrinas calvinistas principales; a sabe, la propi-ciación limitada (de que Cristo no murió por todos, sino solamente por los elegidos incondicional-mente) y la imposibilidad de apostasía. Estos habí-an sido comprados por Jesucristo (eran de los elegidos), pero ahora negaban al Señor (cayeron de la gracia de Dios).

—"atrayendo sobre ... repentina". Al decir "atrayendo", Pedro da a entender que los falsos maestros eran responsables por el castigo que Dios traería sobre ellos.

¡Las "herejías destructoras" traen "des­trucción" sobre sus maestros! La palabra grie­ga para decir "destrucción" no significa aniqui­lación, como insisten los Testigos de Jehová, sino ruina. Arruinados, ya no tienen valor (para con Dios). Véase ver. 3, comentarios sobre "destrucción". Serán castigados eternamente (Mat. 25:46).

Sobre "repentina" (tainos), véase 1:14, comentarios.

2:2 — "Y muchos seguirán sus disoluciones". Notemos estas versiones: "seguirán la lascivia de ellos" (1977), "seguirán la sensualidad" (B.A.), "seguirán sus actos de conducta relaja­da" (N.M.), "seguirán en su libertinaje" (N.V.I.), "seguirán en su vida viciosa" (Pop.), y seguirán en sus liviandades" (N.C.). El texto griego usa la palabra aselgeia. Véase 1 Ped. 4:3, comentarios. La mayoría de los gnósticos eran sensuales; seguíanla "religión de concu­piscencia". Judas los llama "hombres impíos" (ver. 4), y "sen-suales" (ver. 19). Son quienes hacen la voluntad de la carne y de los pensa­mientos" (Efes. 2:3). El verbo griego, para decir " seguirán", significa "seguir hasta el fin". La falsa doctrina y la inmoralidad son compañeras. Al hombre faltante en la espirituali-dad le gustaría creer el error que le permitiría satisfacer sus deseos carnales.

—"por causa de ... blasfemado". La palabra "blasfemar" significa calumniar, o hablar en contra. Aun muchos incrédulos no vivían co­mo afirmaban los gnósticos, y por eso tendrían a la iglesia del Señor en muy baja estima, no distinguiendo entre la verdadera doctrina de Cristo y la enseñanza de los falsos. Por con­traste, véase 1 Ped. 2:12.

Es común hoy en día usar la palabra "cristianismo" para referirnos a las enseñanzas y prácticas del evangelio. Pedro usa la frase "el camino de la verdad". Dado que la palabra "cristianismo" tiene una variada aplicación, según la persona que la use, es mejor expresarnos con esta frase inspirada, "el camino de la verdad".

2:3 — "y por avaricia ... fingidas", "y en su ava­ricia", dice la Ver. B.A., y el texto griego. Es decir, es en la esfera de la avaricia que el mal es hecho. La avaricia era lo que motivaba a los falsos maestros, y no la salvación de almas. La avaricia es el deseo desordenado por las ri­quezas, que conduce a tácticas viles para lo­grar sus fines. "Ambición de dinero", dice la Ver. Pop.; "amor al dinero", la Ver. NTP.; y "por codicia", la Ver. JTD.

Estos falsos hacían mercancía de los her­manos; los "explotaban", dice la Ver. B.A. El texto griego emplea la palabra emporeuomai, de la cual viene la palabra "emporio", un cen­tro comercial, un almacén grande y elegante. Esta palabra griega aparece solamente aquí y en Sant. 4:13 ^traficaremos", o "haremos nego­cio", Ver. B.A.). Los falsos maestros usaban a los hermanos incautos, engañándolos para en­riquecerse. Compárese Jn. 10:12,13, el "asala­riado".

La palabra "fingidas" es del vocablo grie­go, plastos, que significa "moldado" o for­mado", como de barro o de cera. (De esta pa­labra griega viene la nuestra, "plástico"). Los falsos usaban palabras formadas en el sentido de ideas inventadas o fabricadas, y por eso fal­sas.

—"Sobre los tales ... se tarda". La frase "ya de largo tiempo" (en el griego) aparece sola­mente aquí y en 3:5. El juicio de Dios contra los falsos comenzó en la antigüedad y no se tarda; no es ocioso (véase en 1:8, "ociosos," la forma adjetival de esta palabra griega). Su des­tino final es definido, cierto, e inevitable. ¡Los falsos no se escaparán! Como Dios castigó a otros falsos (ver. 4 y siguiente), así llegará el juicio, sentencia, o condenación de éstos.

—"y su perdición no se duerme". Otras versiones dicen "destrucción" en lugar de per­dición. La palabra griega es aploleia. Apare­ce como sustantivo en^:l; 3:7,16, como verbo en 3:6,9; 1 Ped. 1:7, y como adjetivo en 2:1. Los Testigos de Jehová enseñan que la destruc­ción final de los malos será aniquilación; afir­man que dejarán de existir, pues no creen en el infierno. Pero la palabra griega no significa aniquilación, sino ruina. La cosa perdida ya no tiene la utilidad para la cual fue creada. El verbo aparece en Luc. 15:4 (una oveja perdi­da), 8 (una moneda perdida), y 24 (un hijo perdido). ¿Se aniquilaron? En Mat. 9:17 "los odres se pierden ; ¿se aniquilan? ¡Claro que no, pero si llegan a la ruina! Véase Fil. 3:19.

El juicio de los falsos maestros, dice Pedro, no se duerme; no se olvida. ¡Qué grande es la implicación para los hermanos! es decir, no seguir a los tales porque su ruina no se tarda en llegar.

2:4 -- "Porque si ... pecaron". Véase NOTAS SOBRE JUDAS 6, comentarios. La palabra "porque" introduce una razón de lo dicho en el versículo anterior.
    
En lugar de "no perdonó", la Ver. P.B. dice "no preservó". El texto griego usa la palabra PHEIDOMAI, que significa literalmente pasar por alto la aflicción anticipada, conceder gracia, o ser indulgente. Esta palabra se emplea en Hech. 20:29 ("no perdonarán"), Rom. 8:32 ("no escatimó"), 2 Cor. 13:2 ("no seré indulgente"), y en 12:6 ("lo dejo"). El punto de Pedro es que Dios no es indulgente con pecadores no arrepentidos; no les concede gracia; no los deja sin el castigo merecido. No es que Dios no perdona a los hombres; quiere perdonar a todo
pecador. Es que no perdona al no arrepentido.
      Los versículos 4 al 6 ilustran la afirmación del ver. 3, de que el juicio de Dios contra los falsos maestros es inevitable, que no saldrán sin castigo. (Al mismo tiempo los vv. 4-6 afirman que Dios protege y preserva a los justos). Siguen tres casos de prueba.
      Los ángeles: 1-son seres creados, 2- algunos pecaron (así es que son responsables de su moralidad), 3-su pecado consistió en "abandonar su propia morada", 4-su castigo consistió en ser echados al Tártaro, 5-evidentemente no hay "evangelio" para ellos (Heb. 2:16), 6-es pura especulación afirmar que su pecado tuvo que ver con fornicar con mujeres humanas, Gén. 6:1-4, pues el pasaje no menciona a ángeles, 7-el diablo, por inferencia, es un ángel creado que se ha rebelado; tiene sus aliados, Apoc. 12:7-9.

—"sino que arrojándolos al infierno". La frase "arrojándolos al infierno" es una sola pa­labra en el griego: tártaros as. Se encuentra solamente aquí en el Nuevo Testamento. La Ver. L. A. dice en el margen: "Griego tártaro", y la Ver. Mod. en el margen dice Gr., al tár­taro". Esta palabra griega se usaba en la mito­logía griega para indicar el lugar de restringi-miento y castigo de los malos. Corresponde a la condición de angustia en el Hades, Luc. 16:23-26.

—"los entregó a prisiones de oscuridad". Dice la Ver. B.A., "a fosos de tinieblas". La pa­labra griega, seiros, indica un lugar subterráneo, un foso. La oscuridad caracteriza la con­dición en Tártaro, o sea, en el Hades. Compárese Judas 13.

—"para ser reservados al juicio". Los malos son restringidos en el Hades bajo tormento hasta el día del juicio final. El juicio final no ha de ser un día en que Dios determine qué hacer con cada uno; el destino de cada uno es sella­do en el día de su muerte física. El juicio final será la ocasión en que los malos serán formalmente condenados y sentenciados y en que será vindicado Cristo y su Causa públicamente (Mat. 25:31-46; 10:32,33; 2 Tes. 1:10; Fil. 2:10,11).

2:5 — "y si no perdonó al mundo antiguo". So­bre "no perdonó", véase el versículo anterior, comentarios.

Este es el segundo caso de prueba de que Dios castiga al pecador no arrepentido. Vé­anse Mat. 24:37-39; 1 Ped. 3:20. EF "mundo an­tiguo" fue el mundo perverso del tiempo del gran diluvio (Gen. 6:5). Dios estuvo dispuesto a ser indulgente con Sodoma y Gomorra, pudiéndose hallar cuando menos diez personas justas en ellas. Pero "el mundo antiguo" con­tenía solamente ocho.

—"sino que guardó ... personas". Otras ver­siones (ASV, HA., Mod., J.T.D., L.A.) dicen "preservó" a Noé. Dice Gen. 7:16 que rtJehová le cerró la puerta" para que estuviera dentro.

Noé era hombre justo (Gen. 6:9), y predi­caba la justicia de Dios. Era pregonero, o he­raldo. Dicen las versiones ASV, B.A., P.B., "predicador". Hablaba por Dios, anunciando por ciento veinte años el diluvio venidero.

El texto griego dice literalmente "el octavo, Noé", y así dice la Ver. P.B., pero mejor es la traducción de "con otras siete personas". El fue el octavo para entrar en el arca, después de los otros siete: su esposa, sus tres hijos, y las esposas de éstos (Gen. 7:7).

—"trayendo ... los impíos". Es decir, Dios no perdonó (a los desobedientes, 1 Ped. 4:-17,18). La palabra "diluvio" aquí en el texto griego es kataklusmos. La forma verbal se encuentra en 3:6, "anegado en agua" ("in­undado con agua", Ver. 13.A.). Por translitera­ción de kataklusmos viene la palabra "cataclismo", que significa un cambio geográfico violento, o diluvio. El diluvio en el tiempo de Noé no fue cualquier diluvio. ¡Fue un cataclismo universal que cambió toda la superficie del globo! El hombre inconverso (evolucionista, ateísta, etcétera) no puede admitir los milagros de la Biblia, y al mismo tiempo afir­mar su filosofía anti-Dios, la cual trata de dar explicación de la existencia del hombre en el mundo y de muchos fenómenos físicos en él. Véase 3:4-6, comentarios.

2:6 — "y si condenó ... ceniza". Véase NOTAS SOBRE; JUDAS 7, comentarios. Considérense también Isa. 1:9,10 y Ezeq. 16:48-56, pasajes figurados; y Luc. 17:28,29.

Este es el tercer caso de prueba de que Dios castigará a todo pecador no arrepentido. Estos casos son advertencias de Dios para to­dos los malos (inclusive los falsos maestros del tiempo de Pedro) de que serán terminantemente castigados.

Casi todas las versiones dicen "condenó por destrucción", o una frase semejante.   La Ver. T.A. dice, "condenó a desolamiento". La Ver. ASV dice, "condemned them with an overthrow" ("overthrow" = derrocamiento). En Gen. 19:25 leemos, "arrasó aquellas ciuda­des" (Ver. B.J.). La palabra griega aquí en 2:6 para decir "destrucción" es katastrophe, de la cual por transliteración viene la palabra "catás­trofe . Aparece aquí y en 2 Tim. 2:14, "perdición" ("ruina", Ver. B.Á.; "trastorno", Ver. P.B.). El texto griego emplea fres palabras para decir "reduciéndolas a ceniza ... condenó por destrucción"; son, "incineró, condenó (con) catástrofe".

—"y poniéndolas ... impíamente". En lugar de "ejemplo", varias versiones dicen "escar­miento". Esas ciudades sirven de tipo o representación del castigo que espera a cualquier pecador no arrepentido.

La palabra "sodomía" (homosexualismo) viene por transliteración del nombre de la ciudad Sodoma, que juntamente con Gomorra y las ciudades vecinas (Judas 7), fueron obje­tos de catástrofe de parte de Dios.

Hoy en día se esta aceptando la homosexua­lidad como práctica respetuosa por la socie­dad impía. (Algunos países están legalizando el casamiento de homosexuales). Los tales no escaparán la ira de Dios, pues él no hace acep­ción de personas (Rom. 2:11).

La frase "los que habían de vivir impíamente" en otras versiones es traducida de tal manera que se incluya la gente impía de todo el futuro. Por ejemplo, "para los que habrían de vivir impíamente después" (Ver. B.A.), o "a los que en lo sucesivo viviesen impíamente" (Ver. H.A.).

2:7 — "y libró al justo Lot". En éste y en el ver­sículo siguiente fres veces aparece la palabra "justo" con referencia a él.

Dios rescató a Lot porque era justo. No solamente condena los impíos, sino también salva a los justos; así es Dios. Distingue entre los dos grupos.

—"abrumado por ... malvados". Moró co­mo 16 años en Sodoma y se angustiaba mucho por la "conducta en lascivia (dice el texto griego, literalmente) de los habitantes, pero no se endureció su conciencia. Sobre aselgeia, "lascivia", véanse 2:2 y 1 Ped. 4:3, comentarios. Gen. 19:5,9 describe en parte su conducta.

Pedro aquí llama a aquellos habitantes de Sodoma, etcétera, "malvados" ("libertinos", Ver. B.A.; "la gente desafiadora de ley", Ver. N.M.; "licenciosos", Ver. L.A.; Ver. H.A.). La palabra griega empleada aquí significa, como dice la Ver. B.A. en el margen, "sin principios morales", o "sin ley". Aparece la misma pala­bra griega en 3:17 ("inicuos").

2:8 — "(porque este justo ... de ellos)". Esta de­claración entre paréntesis enfatiza la aflicción de alma que Lot sufría en su ambiente.

     La frase "moraba entre ellos" significa lo diario de la experiencia triste que él pasaba, al ver los hechos de depravación y al oír las plá­ticas viles de los sodomitas.

Lot diariamente afligía, o atormentaba, (voz activa, no pasiva) su alma justa por vivir en Sodoma, siendo él hombre justo y muy sensitivo a la maldad de los habitantes.

"Hechos inicuos" son obras que carecen de autorización de la ley de Dios, o que son co­metidas, desafiando a la ley de Dios. Son obras desaforadas.

La vida de Lot, con referencia a Sodoma, es prueba de:

1.    El escogimiento egoísta de un hombre justo puede producir circunstancias desagradables (Gen. Í3:10-13).

2.    Un hombre justo puede vivir en un ambiente de iniquidad y no ser corrompido por él. (¡No somos el producto de la sociedad en que vivamos! Cada quien es responsable por su propia vida).

3.    Un hombre justo puede vivir en un ambiente de iniquidad sin llegar a ser indiferente al pecado. Puede todavía mantener su sensibilidad al pecado.

4.    Un hombre justo puede vivir en un ambiente de iniquidad, y al mismo tiempo preocuparse por los pecadores.

2:9 — "sabe el Señor ... piadosos". Esta verdad da gran ánimo al justo para perseverar en su justicia. Los casos de Noé y de Lot prueban la veracidad de la afirmación.

En el versículo 5 se habló de los impíos (asebes); ahora se habla de los piadosos (euse-bes). Para el uso de la palabra griega eusebes, compárese Hech. 10:2,7 (Cornelio, y el solda­do).

En lugar de "tentación", cabe la palabra "prueba". Véanse 1 Ped. 1:6; 4:12, comentarios.

—"y reservar a los injustos". Sobre "reser­var", véase 1 Ped. 1:4. Contrastados con Lot el "justo" (dikaios) son los "injustos" (adikos). dike significa "justo"; la letra "a", al prefijarse, priva a la palabra de su sentido, adikos, pues, quiere decir, "injustos". Dios trata de una ma­nera a los justos, y de otra manera a los injustos.

—"para ser castigados". En el texto griego la palabra es participio, significando "siendo castigados". No es infinitivo. Por eso, son me­jores las versiones que dicen "bajo castigo," o sufriendo castigo" (Versiones B.A., L.A./H.A., Mod., J.T.D., ASV., etcétera).

—"en el día del juicio". Esta versión deja la impresión de que los injustos ahora son guar­dados y que en el día del juicio serán castiga­dos. Pero Pedro dice que ellos ahora sufren castigo y que son guardados así hasta (Ver. L.A.) el día del juicio, o con referencia ("para", varias versiones) a aquel día. El texto griego dice Eis, que significa no "en", sino "para" o "hasta". En el día del juicio los tales serán echados el infierno (Jn. 5:28,29; 2 Tes. 1:6-10).  Esto será en la segunda venida de Cristo (Heb. 9:28; Hech. 17:31).

Es interesante ver cómo la versión de los Testigos de Jehová (Ver. Nuevo Mundo) tra­duce este versículo, dado que ellos niegan la existencia del alma del pecador (aparte del cuerpo), del castigo de los malos en el Hades, y de la existencia del infierno eterno. Su ver­sión es excelente en gran parte, pero en esos pasajes que tan obviamente contradicen su doctrina falsa, los Testigos "arreglan" el texto griego. Dice 2:9, "Jehová sabe librar de la prueba a personas de devoción piadosa, pero reservar a personas injustas para el día de jui­cio para ser cortadas". El texto griego no dice cortadas; dice ¡castigadas! Esta misma versión, en Hech. 4:21, traduce la palabra griega (KO-LADZO) "castigar", y no "cortar". (Es que en Hech. 4:21 se trata de castigo ahora en esta vi­da). Además, el texto griego no dice "para ser castigos" (o, "para ser cortados", según los Tes­tigos!, sino siendo castigados". Dice Pedro que Dios está reservando a los injustos bajo castigo hasta el día del juicio. Pero los Testigos no pueden decir que Dios está reservando a los injustos "cortados" hasta el día del juicio, porque aun así tendrían que negar su doctri­na. Todo esto prueba la deshonestidad de los Testigos con referencia al uso del texto griego de las Escrituras. Cuando traducir bien no íes parece dañar su doctrina, traducen correcta­mente; cuando no, manipulan y arreglan el caso.

Este versículo enseña que, aunque Dios permite la llegada de falsos maestros a la igle­sia, los justos (si son fieles) no serán afectados por ellos, y que Dios castigará debidamente a los tales.

2:10 — "y mayormente". Con esta frase Pedro está diciendo que tiene referencia en particular a los falsos maestros ya introducidos en el ver. 1. El pasaje paralelo en Judas 8 dice, "de la misma manera también". Como los mencionados arriba no admi-tieron advertencia, tampoco éstos. Como fueron castigados aqué­llos, así serán éstos.

—"a aquellos que, siguiendo la carne, an­dan". La figura de andar1 es común en las Es­crituras (por ej., Efes. 2:2; 4:1), e indica ocupar­se en cierta manera de vida habitualmente. Judas 7 menciona dos pecados predominantes de estos falsos maestros, la fornicación y la homosexualidad. (Los religiosos modernistas de hoy van apoyando la participación de homosexuales en sus sacerdocios y ministe­rios. Hasta el grado que el profeso religioso niegue la autoridad final de las Escrituras apostólicas, y promueva su propio conoci­miento y sabiduría, aprueba la carnalidad). Tales maestros eran gobernados por las pasio­nes de la carne, y por eso sus vidas eran impu­ras. Contrástese Rom. 8:1.

—"en concupiscencia e inmundicia". El texto griego dice literalmente, "en concupiscencia de inmundi-cia", o de polución moral. Así di­cen las versiones Moa., H.A., J.T.D., ASV., et­cétera. Judas 8 dice que "mancillan la carne". Andan entregados a las pasiones y apetitos carnales (Rom. 1:26-32).

—"y desprecian el señorío". Véase Judas 8, comentarios. Estos no reconocían ninguna au­toridad, sino la suya propia. Sí deseaban ense­ñorearse de otros, imponiéndoles sus prácticas y creencias carnales. Sobre enseñorearse, con­sidérese 2 Cor. 1:24.

—"Atrevidos ... superiores". Estos hombres usaban de osadía arrogante, en lugar de ser sensitivos, corteses y respetuosos. En lugar de "contumaces", otras versiones dicen "obstina­dos", "arrogantes", "tercos", "audaces". La pa­labra griega es compuesta de dos partes: au­tos y EDOMAI. "Edomai" quiere decir "darse placer", y "autos" quiere decir "mismo"; total, darse placer a sí mismo. Esta palabra griega se emplea solamente aquí y en Tito 1:77 "no so­berbio". Una persona soberbia se ama a sí mismo, y procura más que nada darse placer solamente a sí mismo.

Esta versión dice "no temen". Otras dicen, más pegadas al texto griego, "no tiemblan". La palabra griega aquí para decir "temblar" se en­cuentra también en Mar. 5:33; Luc. 8:47 y Hech. 9:6. Dice la Ver. H.A., "no tiemblan al difamar las dignidades". Así dice la Ver. ASV. en inglés. Véase Judas 8.

"Potestades superiores", dice nuestra ver­sión. Está bien. El texto griego emplea una sola palabra, "glorias"; es decir, personas que ocupan lugares de gloria, honor, o dignidad, sean civiles o religiosos. Notemos las siguien­tes versiones: "no tiemblan cuando blasfeman a majestades angélicas —margen, glorias" (Ver. B.A.); "no temen el difamar a los gloriosos" (Ver. L.A.); "no temen de maldecir las glorias" (Ver. P.B.); "no temen decir injurias contra las dignidades". <Nota: en la Ver. B.A. la palabra "angélicas" es más bien comentario. Es palabra interpolada; no es traducción>.

Estos hombres manifestaban desprecio y desdén hacia la autoridad, sea humana o divi­na. Con sus reclamaciones y hechos gritaban "libertad", pero en realidad eran esclavos del pecado (ver. 19).

2:11 — "mientras que los ... del Señor". Las pa­labras "fuerza" y potencia" en esta versión re­presentan dos palabras griegas diferentes. Las dos presentan la idea de poder en acción, pero la primera representa fuerza innata, mientras que la segunda la habilidad, o virtud moral, adquirida por conocimiento.

¿Con quiénes se comparan (en fuerza y poder) los "angeles"? La respuesta depende del pronombre ellas" (en ésta y otras versio­nes), o "ellos" (en las versiones B.A., N.M., L.A.). Las versiones que dicen "ellas" con ese pronombre hacen referencia a "las potestades superiores" del ver. 10, como siendo angélicas íes decir, ángeles caídos). Las que dicen ellos" (pues el texto griego no difiere entre "ellos" y ellas", en el caso genitivo plural) hacen refe­rencia a "aquellos del ver. 10; es decir a los falsos maestros.

Vimos en los comentarios sobre el ver. 10 que el texto griego dice "glorias", significando personas que ocupan lugares o posiciones de gloria. Dudo que "glorias" signifique exclusivamente ángeles caídos. La referencia obvia es a las autoridades en general que blasfemaban los gnósticos. "Aquellos" (ver. 10), los falsos maestros (gnósticos), blasfemaban las autori­dades. Ahora, dice Pedro, los ángeles (seres celestiales), mayores en fuerza y poder, no se atreven a decir mal contra los falsos maestros (seres meramente humanos, y por compa­ración nada fuertes y poderosos), al estar en la presencia de Dios, el Juez. Dejan el juicio al Juez. El versículo siguiente dice, "Pero éstos", con referencia a los falsos maestros, y a que sí hacen lo que los ángeles rehusan hacer. Pre­gunta: ¿está diciendo Pedro que los ángeles (buenos) son más fuertes y poderosos que los ángeles (malos)? Yo creo que no. Nótese que Pedro no dice "los ángeles buenos".

Algunas versiones católicas (S.A., NTP., y T.A.) abiertamente indican que se habla de los ángeles malos, al traducir el pasaje así: "a los de su especie", o "los espíritus caídos". No hay justificación para tales traducciones; el texto griego no dice así. Dice "ellos" (o "ellas").

Judas 9 presenta un caso de cómo los ángeles buenos no blasfeman.   Compárese Zac. 3:1-2.

La frase "no pronuncian juicio de maldición" en el griego es literalmente: "no traen juicio blasfemo".

Blasfemar es usar de lenguaje abusivo e intemperante. El cristiano al hablar usa de gracia (Col. 4:6). (Esta verdad no quita que el cristiano a veces tenga que decir "hipócrita" o "mentiroso", etcétera - Gal. 2:11-13; 1 Jn. 2:22. Pero el lenguaje abusivo es otra cosa).

2:12 — "Pero éstos". Son los falsos maestros, con los cuales en el ver. 10 se comparan los ángeles poderosos.

—"hablando mal de cosas que no entien­den". Literalmente, "blasfemando en lo que no entienden". Nótese "blasfemar" en los w. 10 y 11.

—"como animales ... propia perdición".

La Ver. H.A. da una traducción muy pe­gada al orden de las palabras de este versículo en el texto griego: "Mas aquéllos, como bestias irracionales, nacidas por naturaleza para presa y corrupción, difamando cosas que no entien­den, perecerán en su propia corrupción".

Los gnósticos no ejercían más control so­bre sus pasiones carnales que los animales que siguen solamente sus instintos. Portándose como meros animales, no merecían otro fin que el del animal, que es el ser tomado preso y destruido.

Hay en el griego un juego de palabras en la frase "perecerán en su propia perdición". En su obra de destruir los falsos maestros iban a destruirse a sí mismos; o, en su propia co­rrupción serían corrompidos. La palabra grie­ga, PHTHEIRO quiere decir destruir, o corrom­per (sustantivo: destrucción o corrupción). La palabra aparece en 1:4 y 2:19 (corrupción); Ju­das 10 (se corrompen). En este versículo apa­rece tres veces: (1) animales nacidos para des­trucción, (2) perecerán (o se destruirán, o se corromperán), (3) en su propia perdición (o destrucción, o corrupción). Su falsa doctrina destruiría almas, y en esta obra de destrucción ellos mismos lograrían su propia destrucción en el infierno. Su filosofía y sus hechos serían los medios de su propia destrucción.

Col. 2:18 habla del mismo falso maestro (el gnóstico), afectando "culto a los ángeles, en­tremetiéndose en lo que no ha visto". Se en­tremetía en lo que no nabía visto y, según Pe­dro, difamaba cosas que no entendía. Com­párese 1 Tim. 1:6,7, en cuanto a los judaizan­tes.

Véase NOTAS SOBRE JUDAS 10, comen­tarios.

2:13 — "recibiendo el galardón de su injusticia". Esta versión sigue los manuscritos que usan la palabra komidzo (recibir). Esta palaljra apare­ce en 1 Ped. 1:9 ("obteniendo") y en 5:4 (''reci­biréis"). Pero hay manuscritos considerados excelentes que emplean la palabra adikeo que en la voz pasiva significa sufrir el mal". Las versiones B.A., N.M., L.A., V.M., ASV., etcéte­ra siguen estos manuscritos. Por ejemplo, la Ver. X.A. dice, "sufriendo la injusticia comopago de su injusticia". Balaam (Núm. 31:8,9) y udas (Hech. 1:18) son ejemplos de inicuos que aun en esta vida recibieron el pago de su in­justicia. Todos lo recibirán; todos sufrirán el mal.

Esta versión aquí dice "galardón", pero en el ver. 15, donde aparece la misma palabra griega, dice "premio . Mejor es la palabra "pa­go" en los dos casos. Su destrucción fue el pa­go justo por sus vidas de disipación y jarana.

—"ya que ... cada día". Muy pegada al texto griego dice la Ver. S.A., "considerando un pla­cer el deleite del día". Literalmente dice el tex­to griego: "considerando (como) placer la mo­licie efímera", o "del día". En nuestra versión, la palabra "delicia" viene de la palabra griega (hedone), "placer", que por transliteración viene la palabra "hedonismo", la cual se usa mucho hoy en día, dado que el mundo mo­derno está muy entregado al placer. Esta pala­bra griega se emplea en Luc. 8:14 ("placeres"); Tito 3:3 ("deleites"); Sant. 4:1,3 ("pasiones*, "deleites").

La frase en nuestra versión, "gozar de de­leites"   es   en  el   griego   una   sola   palabra, truphe. Quiere decir, "molicie". Dice la Ver. H.A., "Ellos tienen por placer el gozar de moli­cie de día". Esta palabra griega se encuentra en Luc. 7:25, "los que tienen vestidura preciosa y viven en deleites, en los palacios de los reyes están", truphe significa blandura, comodidad, afeminación.

Estos falsos maestros se daban placer car­nal aun en el día; no esperaban la noche como de costumbre se espera. Compárense Hech. 2:15; 1 Tes. 5:7; Isa. 5:11.

—"Estos son inmundicias y manchas". Me­jor, como lo dice la Ver. B.A., "manchas e in­mundicias". El texto griego dice SPILOS y MO­MOS. La palabra spilos aparece solamente aquí y en Efes. 5:27, "mancha". Como una mancna negra en una ropa blanca hace evidente lo su­cio en ella, asi eran estos falsos maestros "manchas" en la hermandad. Por contraste, véase 1 Ped. 1:19, donde aparecen las mismas dos palabras griegas, nada más que en su for­ma negativa: aspilos y amomos. La palabra "inmundicias" (momos) apunta a la deshonra y culpabilidad de sus vidas diarias.

—"quienes aun ... errores". La palabra "co­mer" no es una traducción adecuada. Otras versiones dicen "hacen fiestas ruidosas", "ban­quetean", "festejando", "hacen tiestas". La pa­labra griega (suneuocheo), aquí y en Judas 12, significa tener jolgorio o festejarse (con gran alegría).

Notamos arriba la palabra truphe (deleite, molicie). Ahora aparece la misma palabra, en forma verbal, entruphao (jaranear, deleitar­se). Nuestra versión dice "se recrean". Otras versiones dicen: "deleitándose", "se juer­guean", "solazándose", "se gozan en sus extra­víos".

Estos falsos hermanos usaban de tales ocasiones para engañar a los hermanos fieles.

En este versículo la palabra es apatais (engaños, errores), y en Judas 12 es agapais (tiestas de amor). Se ve que son muy semejan­tes en forma. Algunos manuscritos, en lugar de decir en este versículo "en sus errores", di­cen "en sus fiestas de amor" (ágapes). Se cree que alguien, influido por Judas 12, cambió una letra o dos, y resultó fiestas de amor" en lugar de "engaños".

Sobre los "ágapes", véase NOTAS SOBRE JUDAS 12, comentarios.

2:14 — "Tienen los ojos llenos de adulterio". Literalmente dice el texto griego, "ojos llenos de adúltera", pero la palabra griega se usa como adjetivo. Véanse Mat. 12:39; 16:4. No podí­an mirar a una mujer sin hacerla objeto de su lascivia. Su ojo era la avenida de su deseo car­nal. Siempre ouscaban saciar sus concupiscen­cias. Compárese Mat. 5:27,28.

—"no se sacian de pecar". Otras versiones dicen: "no pueden desistir del pecado" (ASV., N.M.), "no pueden cesar de pecar" (V.M.). Por contraste dice 1 Ped. 4:1, "terminó con el pecado". Los falsos sí podían terminar con el peca­do. Pedro no esta diciendo que no tenían la habilidad de desistir de pecar, sino que mien­tras eran dominados por la concupiscencia, ¡no lo podían hacer! Compárese Job 31:1.

—"seducen a las almas inconstantes". La palabra griega para decir "cebar" (poner cebo) se usa aquí, en el ver. 18 ("seducen"), y en Sant. 1:14 ("seducido"). Varias versiones usan la frase "atraer, o prender, con halagos". Estos falsos hermanos ponían "carnada" delante de los demás, para atraer al pecado, y lograban atrapar a los inconstantes.

Nótese que los atrapados eran hermanos inconstantes. 1:12, y 1 Ped. 5:10 hablan de con­firmados y establecidos. ¡A estos últimos la carnada no les seduce! Una mujer virtuosa no atrae a hombres carnales, y una mujer firme en la fe y de gran convicción no puede ser se­ducida por la carnada" del placer, del halago, de regalos materiales, o de las promesas hue­cas, de hombres carnales.

Nadie tiene que ser seducido, porque na­die tiene que ser inconstante. Se le manda al cristiano estar firme. Cada uno, pues, es res­ponsable de su vida y destino.

—"tienen el corazón habituado a la codi­cia". En este versículo la palabra griega (gum-nazo = hacer ejercicio desnudo) para decir "habituado" es de la que viene, por la translite­ración, la palabra gimnasio . Estos falsos hermanos tenían sus corazones entrenados en la avaricia. Su avaricia era cosa bien ejercitada.

Hoy en día vemos mucho caso de hom­bres avaros que por medio de la televisión se­ducen en el campo de la religión a almas in­constantes. Se hacen millonarios, a pesar de sus vidas corruptas.

—"y son hijos de maldición". Pedro no los maldice; no blasfema contra ellos. Nada más dice lo que son. Véase 1 Ped. 1:14, comenta­rios. Eran personas identificadas con la maldi­ción, y que la merecían.

2:15 — "Han dejado el camino recto", que es el de la fe, de obediencia. El ver. 2 lo llama "el camino de la verdad". Otras expresiones bíbli­cas se encuentran en Jn. 14:6; Hech. 13:10; 16:17; 24:14. Véase también Mat. 7:14. Los fal­sos maestros lo abandonaron, para imitar a Balaam en su avaricia.

—"y se han extraviado". La misma palabra griega se emplea en Mar. 12:24 ("erréis"). Eran apóstatas. Compárese 1 Jn. 2:19. Al que niega que es posible que el cristiano se aparte de la fe (para ser perdido eternamente), le re­cordamos que no se puede extraviar de donde alguno no estaba en el principio. Nótese tam­bién Hech. 13:8.

—"siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor". (Conviene al lector leer primero Núm. 22 - 25; luego 31:1-20). Sobre "siguiendo", véanse 2:2, comentarios; 1:16; Judas 11, comen­tarios. Estos falsos hermanos imitaban, o seguían hasta el fin, a Balaam.

El camino de Balaam es el camino de amar el dinero y la grandeza tanto que la persona emplee la maldad para obtenerlos. Compáre­se 1 Tim. 6:9,10. En Núm. 22:32 leemos estas palabras del ángel de Jehová a Balaam: "tu camino es perverso delante de mí", porque Ba­laam procuraba ir a maldecir a Israel, el pue­blo de Dios. (En Núm. 22 la palabra "camino" aparece varias veces; véase el ver. 23).

—"el cual amó el premio de la maldad". Sobre "premio", véase 2:13, comentarios ("pa­go"). La maldad, o iniquidad, de Balaam con­sistía en buscar beneficios materiales por me­dio de desobedecer a Dios. Dios quiso que bendijera a Israel; Balaam procuraba maldecir­le. Dios tuvo que detenerlo, reprendiéndole (ver. 16). Véanse Núm. 31:16 (25:1-9); Apoc. 2:14.

2:16 — "y fue reprendido por su iniquidad". Véase Judas 11. En lugar de "fue reprendido", dice el texto griego literalmente "tuvo repren­sión" (Ver. P.B.).

Su iniquidad ("propia iniquidad", según el texto griego)(Ver. ASy., N.M.; véase 1-3, co­mentarios) no consistía en ir con los mensaje­ros de Balak, sino en ir con motivos y pro­pósitos viles. La palabra griega para "iniqui­dad" en este caso significa contrario a la ley". Aparece solamente aquí, pero en forma verbal en Hech. 23:3 ("quebrantando la ley").

—"pues una muda bestia de carga". En el texto griego se expresa así: "una bestia de car-a SIN VOZ, en VOZ de hombre hablando", ay dos palabras en el griego para decir "as­na1, onos y hupozugios. Las dos se emplean en Mat. 21:5, "un asno (onos) ... hijo de asna (hupozugion)" (Ver. Mod.). hupo significa bajo" y zugos significa "yugo"; de esto, un animal "bajo yugo .

—"hablando con voz de hombre". Véase Núm. 22:28-30. Fue un milagro; Dios abrió la boca del animal para que hablara con voz de hombre. Moisés registró este milagro; el após­tol Pedro, hombre inspirado, dice que así fue. Pero el modernista, quien niega los milagros de la Biblia (así insinuando que Moisés y Pe­dro mintieron), trata de explicar el caso como creyente en la Biblia, diciendo que en realidad lo que pasó fue que la conciencia de Balaam le molestaba y que él nada más escuchaba a lo que le decía su conciencia. Si es así, la Biblia no es digna de ser atendida en nada.

—"refrenó la locura del profeta". Véase Núm. 22:32-34. La misma palaora griega para decir aquí "refrenar" aparece en Hech. 8:36 ("impide") y Rom. 1:13 ("estorbado"). Dice la Ver. P.B., impidió la demencia del profeta". La Ver. N.M. dice, "estorbó el loco proceder del profeta".

No le impidió lo que dijo la bestia, sino el hecho de hablar ella con voz de hombre, cosa que obviamente ¡fue de Dios!

La palabra griega aquí para decir "locura" aparece solamente aquí, aunque en forma ver­bal en 2 Cor. 11:23 (como si hubiera perdido el juicio". Ver. B.A.). Su locura consistió en su insistencia en ir a maldecir al pueblo de Dios sin el permiso de Dios. ¡Un animal mudo es­torbó a un profeta inspirado; que contraste! Cuando la persona no es gobernada por la vo­luntad de Dios, actúa con una disposición ter­ca y contraria a la razón y al sentido de sobrie­dad.

Este impedimento del profeta no duró mucho tiempo. Miserable fue la muerte de él, cegado por su amor al pago de la iniquidad (Num. 31:8; Apoc. 2:14).

Si Dios asi trató a ese profeta que amaba el pago de la iniquidad, ¿no trataría con igual justicia a los falsos profetas del tiempo de Pe­dro (como de todo tiempo)? Tal es la implica­ción de Pedro, al advertir y exhortar a sus lec­tores.

2:17 — "Estos son fuentes sin agua". Contrás­tense Isa. 58:11; Prov. 13:14. La enseñanza de estos falsos maestros era sin provecho verda­dero y duradero; contenía promesas huecas. Todo era vanidad y mentira. Cuando el cris­tiano deja a Dios, la verdadera fuente de agua viva, no le queda nada sino cavar para sí mis­mo cisternas rotas que no retienen agua (Jer. 2:13). Jesucristo es la verdadera agua de vida (Jn. 4:10-14).

—"y nubes empujadas por la tormenta;" Véase NOTAS SOBRE JUDAS 12, comentarios. Judas dice "nubes", pero en este pasaje de Pe­dro los mejores manuscritos usan la palabra "niebla". Varias versiones en español dicen "neblinas" (Mod., L.A., N.M.), "nieblas" ÍL.A., H.A.; J.T.D., ASV.), o "brumas" (B.A., NVL). La figura que Pedro emplea es de una condición inconstante, inestable, e inquieta de parte de los falsos maestros (las nubes, o nieblas). La niebla promete agua, pero sin producirla. En lugar de ser productiva, es empujada por la tormenta, o tempestad (Mar. 4:37; Luc. 8:23). La falsedad lleva como tormenta al que pueda. Véase Efes. 4:14.

—"para los cuales ... siempre". El texto griego dice literalmente, como lo expresa la Ver. L.A., "para los cuales está reservada la lobreguez de las tinieblas". En el ver. 4 aparece la misma palabra griega que significa "lo­breguez" (prisiones de oscuridad, o de lobre-guezj). La palabra griega para decir "lobre­guez , u "oscuridad , es zophos. Se encuentra en Heb. 12:18 ("oscuridad"), Judas 6 ("oscuri­dad"). La palabra griega para decir "tinieblas" es SKOTOS, y se emplea en Mat. 8:12; 2 Ped. 2:17; Judas 13; etcétera.

Se hace referencia a Tártaro. Véase ver. 4, comentarios; ver. 9; Judas 6.

La palabra "tinieblas" caracteriza el cami­no del impío aun ahora. Véanse Prov. 4:19; Jer. 23:11,12.

La traducción literal del verbo "reservada" es: "ha sido reservada". Así dice la Ver. ASV. y la N.M. Así es el caso en el ver. 4, como tam­bién en 1 Ped. 1:4.

2:18 — "Pues hablando palabras infladas y va­nas"; es decir, de halago, de seducción, y de reclamaciones exageradas (sonido sin sub­stancia). Se emplea también en Judas 16 la pa­labra "infladas". Véase en Efes. 4:17 la misma palabra griega (mataiotes, vanidad) que apa­rece aquí para decir "vanas". Tal manera de proferir, o articular, es para quienes no pien­san, ni razonan, ni analizan, pero que si son impresionados por el sonido carente de la substancia.

En lugar de "hablando", en este versículo y en el 16, mejor es "pronunciando" (o "profi­riendo", "articulando ), según el griego fo ex­presa. Lo que se dijo de la bestia muda, ahora se dice de los falsos maestros. Las Ver. ASV, N.M., S.A., J.T.D., N.C., Mod., H.A., 1977, di­cen "pronunciando" o "profiriendo".

—"seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones". Sobre "seducir" (cebar), véase ver. 14, comentarios.

En lugar de "con", el griego dice, "en". La Ver. B.A. dice, "mediante deseos carnales. El caso dativo expresa el medio por el cual algo se logra; "en deseos carnales", dice Pedro.

Esta versión dice "disoluciones". El griego dice ASELGEIA; véase el ver. 2, comentarios. Otras versiones dicen "lascivia", "lujuria", "sensualidad", etcétera. Nótese la Ver. S.A.: "atraen con el cebo de apetitos carnales de lu­juria".

En cuanto a la obra destructiva de estos falsos maestros, compárese Mat. 18:6.

—"a los que ... error". Se hace referencia a recién convertidos, a bebés en Cristo. (No es fácil seducir a maduros y firmes en la fe; por eso dice Pedro lo de 1:12 y 1 Ped. 5:10). En muchos casos son los inconstantes (ver. 14).

Esta versión dice "verdaderamente". Otras siguen los manuscritos que emplean la palabra (olugos), como la Ver. B.A. Tápenas escapan"), la S.A. ("poco antes habían huido"), y otras. Según los manuscritos considerados mejores, se trata de recién convertidos.

2:19 — "Les prometen ... corrupción". Sus pala­bras infladas y vanas, entre otras cosas, conte­nían esta promesa. La carnada empleada por ellos era "fa libertad", pero en realidad condu­cía a la esclavitud del pecado. Considérense 1 Ped. 2:16; Gal. 5:13. Solamente Cristo y su Verdad hacen libres (Jn. 8:32,36). Véase NO­TAS SOBRE 2 CORINTIOS, 3:17, comentarios. —"Porque el ... lo venció". ¡Ellos ofrecían (la libertad) lo que ellos mismos no tenían! La palabra griega para decir "es vencido" (hecho peor o inferior) aparece solamente aquí, en el ver. 20, y en 2 Cor. 12:13 ("ha sido menos"). Más literal es la traducción de la Ver. B.A.,


 

19


 

"pues el hombre es esclavo de aquello que le ha vencido", o la de la Ver. N.TVL, "Porque cualquiera que es sojuzgado por otro queda esclavizado por éste".

Sobre "esclavizado", Véanse Jn. 8:34; Rom. 6:16-20; 7:23,24; 8:15,21; Gal. 5:1,13.

Estos falsos maestros eran esclavos de la corrupción, pero ofrecían libertad a quienes ya habían sido librados de ella (1:4). ¡Qué ridicu­lez! Véase 1 Pedro 2:16.

La "libertad" no es licencia para pecar; no es permiso absoluto; no es estado de no haber ley. La libertad verdadera involucra res-trmgimiento, control, y ley; de otra manera, hay caos. Ella indica andar libre de la domina­ción y de la maldición del pecado.

La llamada libertad es más bien libertinaje (conducta desenfrenada), y conduce a la des­trucción (ver. 12).

2:20 — "Ciertamente, si ... mundo". Se trata de los falsos maestros. Ellos habían sido conver­tidos a Cristo. Véanse NOTAS SOBRE HEBREOS 6:4-6; 10:26, comentarios. En su conversión a Cristo habían "escapado" de las poluciones espirituales (1:4). Véase también Efes. 4:20,21.

La palabra griega para decir "contamina­ciones" es miasma, que se encuentra solamente aquí. Significa "polución", pero literalmente teñir de un color a otro. Los cristianos tienen su ropa emblanquecida; ahora la carnalidad teñiría esa ropa. De esa palabra griega viene por transliteración "miasma", "emanación per­niciosa que se desprende de las substancias animales o vegetales en descomposición".

Véase miasmos (el acto de contaminar), y mi comentario, en el ver. 10 ("inmundicia"). Allí Pedro habla de concupiscencias que con­taminan, o dejan en polución.

La "polución" o "contaminación" de este versículo corresponde a la "corrupción" del ver. 19 y a la "lascivia" o "disoluciones" del ver. 18.

—"por el conocimiento ... Jesucristo". El texto griego no dice "por", sino "en", caso dati­vo, significando el medio. Dice la Ver. B.A., "mediante el conocimiento", y la Ver. Mod., "por medio del conocimiento".

Otra vez aparece la palabra griega epigno-sis. Véanse 1:2,3,8, comentarios. Aparece en forma verbal en el próximo versículo dos ve­ces ("haber conocido"). Es mediante el cono­cimiento pleno y completo del Señor y Salva­dor Jesucristo que la persona se escapa de la polución moral de este mundo. Las personas bajo consideración por Pedro habían sido con­vertidas genuinamente (y no exteriormente y en apariencia solamente, como afirman los cal­vinistas).

—"enredándose ... vencidos". La palabra griega para decir "enredar" se emplea sola­mente aquí y en 2 Tim. 2:4. De ella por transliteración viene la palabra "implicar .   Deja laidea de involucrar, entretejer, entrelazar.

La figura empleada por Pedro es la de co­ger a peces en la red. Los falsos maestros fue­ron entrampados por su propia carnada (w. 14,18, seducciones). Sobre "vencidos", véase el versículo anterior, comentarios sobre esta pa­labra.

El hombre nace inocente. Cuando primero peca, es "enredado" en el pecado; otra vez es enredado cuando apostata de la verdad que le libertó.

—"su postrer estado ... primero". La pala­bra "peor de este versículo nace contraste con la palabra "mejor" del próximo.

Pedro no era "calvinista"; el Espíritu Santo no le guió a enseñar "la imposibilidad de apostasía", que significa que es "imposible caer de la gracia de Dios para ser finalmente perdido".

El postrer estado del apóstata es peor que el primero porque ahora tiene su conciencia cauterizada (1 Tim. 4:2). Ahora tiene conoci­miento pleno y completo de la verdad, y por eso es más responsable delante de Dios (Luc. 12:47,48).

2:21 — "Porque mejor ... la justicia". Compárese Mat. 26:24.

Sobre la palabra epignosis ("haber conoci­do"), véase el versículo anterior, comentarios. Es usada solamente en conexión con cristia­nos, y nunca en conexión con personas que meramente profesan ser cristianos.

Los apostatas antes andaban en ignoran­cia; no conocían la plena verdad; ahora la co­nocen; ya saben. Su pecado, pues, es de volun­tad y a sabiendas (Heb. 10:26). Véanse el versí­culo anterior, y Heb. 6:4-6.

El "camino de la justicia" en el ver. 2 se llama el "camino de la verdad"; y en el 15, el "camino recto". En Isa. 35:8 se llama el "camino de santidad". La figura de "camino" indica una manera de vivir habitualmente.

—"que después ... fue dado". Compárense Mat. 12:45; Luc. 12:47; Jn. 15:22.

La frase "santo mandamiento" se refiere al evangelio, al cuerpo entero de los preceptos del Nuevo Testamento. Véase 2:2. Se llama "santo" en contraste con "corrupción" y "con­taminación" (vv. 19,20). Es santo porque man­da la santidad de vida (2 Cor. 7:1; 1 Tes. 4:3; Heb. 12:14).

Los comentaristas calvinistas (como Bar-nes, y Macknight) tratan de hacer la enseñanza de este versículo caso, no del cristiano verda­dero, sino del que nada más profesa ser cris­tiano. Pero la exhortación de Pedro, hombre inspirado, tiene por propósito ¡evitar que el cristiano (genuino y verdadero) caiga! ¿Para qué exhortar así al que nunca era cristiano en realidad? (Más sobre esto al final del próximo versículo).

2:22 — "Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio". La palabra griega para decir "prover-bio" es compuesta de dos partes: para, que significa "al lado de", y "oímos", "camino", De esta combinación sale la idea de un dicho que se oye por el camino.

—"El perro ... en el cieno". Véase Prov. 26:11. El proverbio respecto a la puerca no se encuentra en las Escrituras; no obstante, era común. Es tomada de fuentes seculares, pero siempre expresa una verdad establecida.

La combinación de perros y cerdos se en­cuentra también en Mat. 7:6.

Los calvinistas hacen un gran caso de que un perro siempre es perro, que un puerco siempre es puerco. Por ejemplo, el comentario de Jamieson, Fausset y Brown, publicado por la Casa Bautista De Publicaciones, El Paso, TX. E.U.A., en la página 721 dice, comentando so­bre el ver 22, "No debéis admiraros de esto: pues perros y puercos eran antes, y perros y puercos seguirán siendo". El Sr. Alberto Barnes, en su comentario sobre 2 Pedro, en la pá­gina 251,252, dice que este versículo no debe ser citado para probar que el cristiano puede caer de la gracia. Dice que los animales no cambian de naturaleza, sino que nada más ac­túan conforme a ella. Dice, Este pasaje, por eso, parece demostrar que nunca había habido cambio verdadero de corazón, y por supuesto no había habido ninguna caída de la religión verdadera".

Los calvinistas ignoran el punto de Pedro. El no habla de la naturaleza de animales. El dice que los falsos maestros (2:1) habían esca­pado de las contaminaciones del mundo. (No dice que "parece" que sí, pero que en realidad, no). Esto lo hicieron mediante el conocimiento pleno y completo de Cristo. ¡No se trata de un caso de pretensión o de mero cambio exterior! No obstante, el calvinista, que afirma la doc­trina de la imposibilidad de apostasía, tiene que negar esta declaración de Pedro. ¡Esos hombres fueron cambiados! Esos animales también fueron cambiados. El perro había de­puesto lo que le contaminaba, y la puerca es­taba lavada. Pero volvieron a sus hábitos pa­sados. El perro ¡vuelve al vómito! La puerca lavada vuelve a andar en lo que ensucia.

El texto griego no dice "el perro" ni "la puerca". No se trata de dos casos en particular. Es un proverbio que tiene un punto de énfasis. Este punto es que algo cambiado vuelve a lo de antes. Bien lo expresa la Ver. P.B., "Y les ha acontecido lo del verdadero refrán (Prov. 26:11): Perro volviendo al propio vómito, y puerca lavada a revolcarse en el cenagal". El punto principal de Pedro en citar estos dos proverbios fue enseñar lo insensato y dañino de volver a algo sucio o de contaminación.

El hombre no nace con cierta "naturaleza" incambiable. (Se concede que los animales sí nacen con su propio instinto. De esto no habla Pedro, sino solamente los calvinistas). Todo hombre puede "nacer de nuevo" y llegar a ser "nueva criatura", completamente cambiado desu estado o condición espiritual anterior de cuando era pecador. Luego, puede volver a lo que dejó, a fas "cosas viejas" que ya pasaron (2 Cor. 5:17).

 
 

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