CAPITULO 3
3:1
— "Amados". Véase Judas 17. Cuatro veces
en este capítulo (8,14,17) Pedro se dirige a los
"amados", como también en la
primera epístola
(2:11; 4:12). Pedro sentía una conexión muy estrecha e
íntima entre ellos y él.
—"esta es la segunda carta que os escribo".
El texto griego emplea la palabra
ede (ahora,
ya). Muchas versiones traducen el versículo,
empleando la palabra "ya". Por ejemplo, dice
la Ver. B.A., "esta es ya la segunda carta". Se
deja la idea de que hacía
pocoles había escrito la primera vez.
Este versículo implica que Pedro es el autor
de las dos cartas, y que los recipientes originales de las dos
eran los mismos. Véase IN-TROD.
II, III,
pág. 1,2.
—"y en ambas ... entendimiento". Pedro
tenía en mente un objeto común para sus dos
cartas; es decir, exhortar a pureza de vida.
Véase INTROD.
IV,
pág. 2.
En lugar de "con exhortación" el texto
griego dice "en recordación". Véase 1:13, comentarios.
Pedro procuraba despertar o estimular
por medio de hacer recordar. Ya sabían
los hermanos la verdad (ver. 3), pero siempre
existe el peligro de ser removidos por el error.
Véase Judas 5.
En lugar de "entendimiento", algunas versiones
dicen "mente", "inteligencia", o "discernimiento". La palabra
griega significa la mente
como la sede de la inteligencia o entendimiento.
(Véase la misma palabra griega en Mar.
12:30, donde nuestra versión dice "mente").
Buena es la traducción de la Ver. 1977, "sincero
discernimiento". (Varias versiones dicen
"sincero" en lugar de "limpio").
La palabra griega para decir "sincero" aparece
aquí
y en Til. l:T0. La mente de los hermanos
a los cuales escribió Pedro era sincera.
Ellos amaban la verdad; tenían su mente dispuesta
hacia ella. Pero siempre existe el peligro
de la apostasía. Por eso es necesario recordar
aun a los de mente sincera.
3:2 - "para que ... profetas". Véase 1:19-21,
comentarios. Aunque se hace referencia a los
profetas del Antiguo Testamento, me parece
que van incluidos los profetas del Nuevo
(Hech. 11:27; 13:1; 1 Cor. 14:29; Efes. 2:20; 3:5;
4:11).
Las "palabras" aquí referidas son la doctrina,
la verdad y la profecía predicada con
respecto al carácter y ala obra del Mesías en la
edad evangélica. Ejemplos de
esto se encuentran en
Daniel 2; Isaías 2, 11, 53; Miqueas 4;
Jeremías 31; Joel 2. Van incluidas las de los profetas del Nuevo
Testamento.
—"y del mandamiento ... vuestros apóstoles".
Más pegada al texto griego es la Ver. P.B.,
que dice, a recordar las palabras antes dichas
por los santos profetas, y el mandamiento de
vuestros apóstoles, es el del Señor y Salvador".
El "mandamiento" de este versículo corresponde
al de 2:21. Véanse los comentarios allí.
Las enseñanzas y declaraciones de los santos
profetas, y de los apóstoles escogidos por
Cristo, el autor de toda la verdad, coinciden o concurren con la
persona y obra de Jesucristo.
Ahora, la medicina preventiva para la aposta-sía
consiste en recordar dichas enseñanzas y
declaraciones.
Los apóstoles hablaban por Cristo. Tenían
autoridad delegada. Véanse
Luc. 10:16; Jn. 16:13; Hech. 2:4. No podemos rechazar a
la doctrina de ellos, sin
rechazar a Cristo.
Sobre este versículo, véase NOTAS SOBRE
JUDAS 17,18, comentarios.
3:3 — "sabiendo primero esto". La misma frase
idéntica, en el griego, aparece en 1:20. En los
dos lugares, pues, el texto debe leerse, como lo
expresa la Ver. H.A., "conociendo primero esto
, o la Ver. Mod., "sabiendo primero esto".
La palabra "esto" se refiere a la venida de
los burladores (los gnósticos). Parece que ello
era tópico común en aquellos
tiempos.
— que en los postreros días", véanse mis
comentarios sobre Judas 18, donde la frase
griega es un poco diferente. Véanse frases semejantes
en Isa. 2:2; Hech. 2:17; 1 Tim. 4:1; 2
Tim. 3:1; Heb. 1:2; Sant. 5:3; 1 Ped. 1:5,20. Sin
duda los pasajes de Isaías, Hechos, Hebreos y
1 Pedro 1:20 se refieren al final de la dispensación
judaica. (Puede ser que aquí en este pasaje
también se haga referencia al mismo
tiempo). Probablemente en 1 Timoteo, 2 Timoteo, Santiago, 1
Pedro 1:5; Judas, y aquí la referencia
es a los días de la dispensación del
evangelio, que es la última.
--vendrán burladores". Véase Judas 18.
Algunos manuscritos dicen, según lo expresan
varias versiones: "vendrán burladores con sus
burlas". Sabemos que estos ridiculizaban y se
burlaban acerca del fin del mundo y de la segunda
venida de Cristo en juicio, porque de
esto ahora trata Pedro.
Los saduceos negaban la resurrección y el
juicio final (Mat. 22:23).
Los epicúreos (Hech.
17:18) eran sensuales, y por eso negaban una
venida de Cristo para juzgar
al mundo. Cristo
profetizó de los escarnecedores (Mat.20:19); Mat. 27:29-31,41
habla del cumplimiento de
ello. Considérese también
Jn. 15:18-20.
—"andando según sus propias concupiscencias".
Aquí aparece la palabra griega EPT-HUMIA,
en 2:10 ^concupiscencia"), como también
en Judas 16,18 ("deseos") y en 1 Ped. 4:3
("concupiscencias"). Se enfatiza que estas concupiscencias
eran propias de ellos. Ellos estaban
completamente indiferentes a las leyes de
Dios, y esto era la fuente verdadera de sus
burlas, la razón de por qué se burlaban. Véase
Jn. 3:19. Hoy en día muchos de los reclamados
religiosos, que ignoran la Palabra Inspirada de
Dios, también se glorían en cosas de deseos
carnales, por ejemplo, queriendo instalar en
sus ministerios a homosexuales.
3:4 — "y diciendo". Lo que decían lo decían en
la burla de su incredulidad y escepticismo. Al
negar la segunda venida de Cristo, no temían al Día del Juicio
Final, y trataban de quitar a
los fieles su esperanza del cielo.
—"¿Dónde está la promesa de su advenimiento?"
Es decir, "¿Dónde está el cumplimiento
de tal promesa? Ustedes han reclamado que Cristo dijo que
volvería a premiarles. ¿Dónde está la prueba de ello? ¡Es tiempo
de que haya acontecido".
Así sembraban duda en las mentes de los hermanos fieles.
(Una de las tácticas
favoritas del escéptico es sembrar duda).
El segundo advenimiento de Cristo es la esperanza del cristiano
verdadero. Véase el
versículo 13.
Algunos pasajes sobre esta promesa: 1:16;
Mat. 16:27; 24:37 y sig.;
Jn. 14:3; Hech. 1:11; 1
Cor. 15:51,52; Heb. 9:28.
—"Porque desde ... durmieron". Los "padres"
referidos tal vez eran los de la generación pasada, a quienes
profetizaron inicial-mente los profetas y apóstoles (del
Nuevo Testamento; véase
ver. 2, comentarios) acerca de
la segunda venida de Cristo,
y que ahora estaban
muertos, y Cristo todavía no había vuelto.
Ahora decían los burladores: "ellos vivieron,
y murieron, y ¿dónde está el Cristo tan
esperado?" Muchos pensaban
que Cristo volvería
en el tiempo de su vida, y Pablo corrigió
tal idea equivocada (2 Tes.
2:2,3). (A través de
los siglos ha habido
religiosos <Ádventistas,
Testigos de Jehová, y otros>
que han tratado de
fijar el tiempo exacto de la segunda venida
de Cristo. Sus fallas, o
fracasos, siempre dan
munición a los enemigos de
la Biblia).
La palabra "durmieron" se emplea en el
sentido de que "murieron". Para el cristiano la
muerte es un sueño porque, aunque largo, en
la resurrección tendrá el despertar. Véanse Jn.
11:11-14; Hech. 7:60; 1 Tes. 4:13-16. Es interesante
notar que la palabra "cementerio" viene
de la palabra griega
koimeterion, "un lugar de dormir .
—"todas las cosas ... la creación". ¡Mentira!
No era así (yv. 5,6). La frase "todas las cosas" se refiere a
las cosas de la naturaleza física, de
las cuales los escarnecedores nunca miran más
allá.
La misma frase, "desde el principio de la
creación," aparece en Mar. 10:6.
Estos burladores no eran ateos, sino profesados
cristianos (los gnósticos).
Pero su carnalidad
y escepticismo les conducía a negar y
a dudar. Hoy en día hay algo semejante en el
"evolucionista teísta". Este reclama creer en
Dios, pero niega como literal el relato en Génesis,
acerca de la creación. El afirma que Dios
todo lo hizo (en forma caótica), y luego por el
proceso de la evolución
orgánica todas las cosas
han llegado, a través de millones de años,
a su estado presente.
Estos sutilizadores eran el prototipo de los evolucionistas de
hoy, que hacen el mismo argumento,
llamado "el uniformitarianismo".
Esto dice que siempre ha habido un cambio
uniforme en el sistema de evolución o desarrollo
del universo y de sus habitantes. Hablan de millones y
millones de años necesarios para
poder ver cambios
significantes. Pedro desmiente
tal argumento con los versículos siguientes.
Aquellos falsos maestros (los gnósticos)
afirmaban que, dado que todo ha sido como
es, por eso siempre será así. En esto negaban
la inspiración de las Escrituras (como lo hacen
los evolucionistas teístas de hoy en día). La
Biblia no estaba con ellos en sus reclamaciones;
tampoco está con los burladores modernos.
¡Con razón ellos se burlan de la Biblia;
es que les expone como falsos.
3:5 — En este versículo y en el próximo Pedro
responde a la presunción de los burladores de
que Cristo no volverá.
—"Estos ignoran voluntariamente". Literalmente dice el texto
griego: "Esto de su propia
voluntad se les escapa . Dice la Ver. L.A.,
A ellos se les oculta, por
propia voluntad", y
la Ver. N.M. dice, "Porque , conforme al deseo
de ellos, este hecho se íes
escapa". Los burladores
no deseaban saber los hechos del caso;
la arrogancia les cegaba.
Véase el contraste en
el ver. 8, "no ignoréis
esto".
Ellos reclamaban para el universo estabilidad
y permanencia, mientras que a propósito
ignoraban que una vez Dios destruyo al mundo con agua, y que ha
prometido hacerlo otra
vez, ahora con fuego. La historia (Gen. 1-8) refuta
las reclamaciones del uniformitarianismo.
El mundo decide ignorar los hechos del caso,
y de esta manera procura resolver los problemas.
Satanás nos dice: "Ignóralo; olvídalo". La
verdad es que "todas las cosas" no han sido así
uniformemente desde el
principio de la creación.
—"que en el tiempo ... la tierra". El texto
griego
dice "desde antiguo", con referencia a
<én.
1-3. La Ver. H.A. dice, "ya de antiguo".
Esto es una refutación de la frase en el ver. 4,
"desde el principio de la creación".
La palabra de Dios es la razón de por qué
existe el universo. Véanse Gen. 1:6,9; Sal.
33:6,9; Jn. 1:1-3; Hech. 17:24; Heb. 1:2; 11:3. El
universo no se hizo fortuitamente, o por casualidad.
En el texto griego no aparece artículo definido
ante "cielos" y "tierra". Notemos estas versiones: "hubo
cielos y una tierra" (N.M.),
"cielos y tierra" (J.T.D.), (H.A.), "cielos...y una
tierra" (V.M.), (ASV). Véase Gen. 1:1. La frase
"los cielos" se refiere a lo que vemos con los
ojos, al mirar el sol, la luna, y las estiellas.
—"que proviene del agua y por el agua
subsiste". Otra vez vemos
que en el texto griego
no hay artículo definido ante la palabra
agua". La Ver. N.M. lo
expresa literalmente, "hubo cielos y una tierra situada sólidamente
fuera de agua y en medio de
agua". Así se expresa
también la Ver. ASV. El punto de énfasis
no es la posición de la
tierra con referencia al
agua, sino de que el agua
fue el elemento que medió en la creación.
Esta versión usa la palabra "proviene"
(originarse) y luego "subsiste". El texto griego
emplea un solo verbo: subsistir (hacerse compacto). De agua y
por agua la tierra fue hecha
compacta (Gen. 1:10). Véase Gen. 1:2,6,7,9 en
particular. La misma palabra griega aparece
en Col. 1:17 ("subsisten"). El agua fue el elemento
mediante en la creación. Por medio de
agua (o, en medio de agua —
hay dos traducciones
e interpretaciones en cuanto a la frase
griega: "por agua", y, "en
medio de agua") >ios hizo sólida a la tierra, para la
habitación del hombre. Es
decir, el agua sirvió para que la
tierra subsistiera. O, la
idea es de que la tierra
se hizo compacta en medio
del agua.
3:6 — "por lo cual... en agua". Nótese la variedad
de traducción con referencia a la frase
griega,
día on: "por
lo cual" ("esta versión},
por medio de las cuales aguas
(Ver. Mod.),
"por medio de los cuales cielos y tierra" (Ver.
H.A.), "y por aquellos medios" (Ver. N.M.), "Y
que, por tales cosas" (Ver. S.A.Wer. T.A.j, "Y
por fa misma palabra de Dios
(Ver. NTP), Vor el
cual" (Ver. N.C.), "y que por esto" (Ver.
B.J.). ¿A qué se debe tanta
variedad de idea? Es
que el texto griego emplea dos palabras, la
primera significando "por",
y la segunda es PLURAL (duales"), sin decir luego cuáles cosas. Por eso algunos
traductores agregan tales palabras como "aguas", "medios",
etcétera. Pedro está
diciendo que el mundo de entonces, o del aquel tiempo, fue
destiuido por los medios
ya mencionados en el
versículo anterior, que
en una palabra fue el agua.
Aquí la palabra mundo", en el griego
kosmos,
no significa meramente la raza humana,
kosmos quiere
decir, "orden". El gran diluvio en el tiempo de Noé no solamente
destruyó
vida humana y animal, sino hizo grandes
cambios en la superficie de la tierra y en
otros aspectos del universo. (Por ejemplo, después del diluvio,
la duración de la vida
humana del hombre ya era y es mucho más
corta. Véase Gen. 11. La tierra perdió su forma
primitiva, y la atmósfera fue alterada). No
obstante, en 2:5 la palabra
kosmos (dos veces)
obviamente se refiere en particular a hombres
impíos.
"Anegada en agua", dice nuestra versión,
como también así se expresan otras muchas
versiones. El texto griego dice
katakluso, de
la cual palabra viene "cataclismo"
(catástrofe, desastre, o seísmo).
"El mundo de entonces" es contrastado
con "los cielos y la tierra que existen ahora".
Sobre
la palabra "pereció", véase 2:1,3, comentarios. El verbo
APOLLUMI aparece en 3:9 y 1 Ped. 1:7. El sustantivo, APOLEIA,
aparece en 2:1 dos veces; 2:3; 3:7,16. La idea de la palabra
griega no es la de aniquilación, sino de ruina. El diluvio no
aniquiló al mundo antiguo, sino que lo dejó en ruina. La gente
mala y los animales murieron ahogados, perdiendo así su vida
física antes de tiempo, y perdiendo (la gente) su esperanza de
la vida eterna con Dios. Los malos fueron quitados, y emergió un
nuevo mundo limpiado de su vileza.
Habiendo sido arruinado una vez, a pesar
de su aparente estabilidad y permanencia, ¡no hay prcíblema en
creer que puede ser arruinado
otra vez!
El diluvio es el paralelo de la destrucción por fuego que Cristo
y sus siervos predijeron.
3:7 — "pero los cielos y la tierra que existen
ahora". El texto griego dice literalmente, "pero
los ahora cielos y la
tierra". La Ver. P.B. dice, "mas los cielos de ahora y la tierra".
Así dice la Ver. ASV.
La construcción gramatical en el griego es semejante a la frase
en el ver. 6, "el mundo de entonces".
En este versículo la palabra no es
kosmos
(ver. 6; 2:5), sino GE (tierra,
el globo en que vivimos).
Los cielos referidos deben ser los que
observamos con los ojos, de
los cuales Cristo ha
de volver (Hech. 1:11), y que según los burladores
siempre han de ser como en su forma
presente.
—"están reservados por la misma palabra".
Es la palabra de Dios que hizo la creación (ver.
5), el gran diluvio (Gen. 6:7), y que mandará
fuego para la destrucción de los cielos de ahora
y la tierra. Cuando Dios hable, ya toda la
creación llegará a su fin.
Las llamadas "leyes de la naturaleza", demostrando
estabilidad y continuidad, no operan
independientes de la palabra de Dios.
Dios con su palabra trajo todo a la existencia
(Gen. 1), todo subsiste en Cristo (Col. 1:17;
Heb. 1:3), y cuando Dios dé la palabra, el universo
sera quemado. ¿No contradijo Cristo,
varias veces en su ministerio personal, las "leyes
físicas" (Mat. 8:16; 8:26,27; 15:36-38; Jn.
6:19; 11:43,44; etcétera)?
La palabra "reservados" es de la palabra
griega que traducida literalmente es "atesorados
. Aparece en Luc. 12:21 ("hace para sí tesoro";
"acumula tesoro", Ver. B.A.; "atesora para
sí", Ver. L.A.). En Mat. 6:19, el texto griego dice
"atesorar tesoros".
—'^guardados para el fuego". Los w. 10-12
amplifican esta declaración de "guardados para
fuego". Véase 2 Tes. 1:7,8. No hemos de
preguntar: ¿con qué clase de
fuego? pues Dios tiene diferentes clases de fuego, uno para cada
propósito en
particular.
Dios dijo que nunca jamás volverá a destruir
al mundo con agua (Gen. 9:15). Lo tiene
guardado ahora para fuego.
—"en el día del juicio . Literalmente dice el
texto griego, "para un día de juicio". Véase 2
Cor. 5:10.
Es
cuando este mundo será destruido
por fuego.
—"y de la perdición de los hombres impíos".
Véase 2 Tes. 1:8,9.
Sobre la palabra "perdición", véase ver. 6, comentarios.
En una ocasión el agua destruyó al mundo
entero; en la próxima será el fuego el elemento
destructor. ¿Cómo lo sabía
Pedro? Véase Jn.
16:13.
3:8 — "Mas, oh amados, no ignoréis esto". Pedro
exhorta a sus hermanos amados a no ser como los burladores del
ver. 5, que ignoran voluntariamente. Véase ver. 5, comentarios.
Allí, como en este versículo, aparece la palabra
griega lanthano, "escapar
noticia", o "ignorar".
No se nos debe escapar la noticia de que
para con el Señor un día es como mil años. Satanás
dice al incrédulo: "Ignóralo", y "olvídate". Dice Pedro a los
hermanos fíeles: "No se
nos escape esto".
—"que para con ... un día". Compárese Sal.
90:4. No que Dios no distingue entre un día y
mil años, sino que ni el uno ni el otro afecta
sus propósitos y promesas. Hay certeza en lo
que Dios dice, pase un día o mil años después
de que lo diga. El hombre es de vida breve, y
con prisa tiene que realizar sus proyectos, pero
Dios es eterno. Por eso no se puede inferir
que el paso de mucho tiempo (ver. 4) pruebe
que Dios no vaya a castigar a los impíos en la segunda venida de
Cristo. El lapso de tiempo
entre el decreto y su cumplimiento (ver. 4),
con Dios no es de ninguna consideración.
¡Qué esto no se nos escape!
Los escarnecedores argumentaban que el
mundo no será destruido en ninguna venida
de Cristo porque todo ha sido estable y permanente
desde la creación hasta la fecha.
Ellos a sabiendas ignoraban el cataclismo en el
tiempo de Noé. Ahora, dice Pedro, no se ignore
que con Dios la duración de tiempo, sea
corta o larga, no es impedimento para que él
cumpla sus promesas.
La historia (yv. 5-7), y el tiempo en la vista
de Dios (w. 8,9), son los dos argumentos que
Pedro presenta para refutar a los falsos maestros.
NOTA: Pedro no dice que "un día" (en las
Escrituras) equivale "mil
años", ni se refiere a los "mil años" simbólicos de Apqc. 20.
Por ejemplo, no hay nada en este pasaje que justifique
el tomar los seis días de Génesis 1 y
hacerlos seis mil años.
3:9 — "El Señor no retarda su promesa". Mas
pegadas al texto griego son estas versiones:
No es lento Jehová respecto a su promesa"
(Ver. N.M.); "El Señor no es tardo respecto a
su promesa"; "No es tardo el Señor respecto a esa su promesa"
(Ver. Mod.). La palabra griega
barduno (ser
lento, tardo) aparece solamente
aquí
V
en 1 Tim. 3:15 ("si tardo"). Aparece
en el Antiguo Testamento (Ver. Septua-ginta)
en Gen. 43:10 ("nos hubiéramos detenido").
La palabra implica atraso con referencia
a un tiempo señalado. En Heb. 10:37 ("no tardar
") la palabra griega es
chronidzo (gastar o
hacer pasar tiempo).~El punto de Pedro es que con el Señor no
hay indiferencia en cuanto a la
promesa. El Señor sí cumplirá
su promesa, a pesar
de la supuesta demora. El es paciente
porque quiere dar tiempo
para el arrepentimiento.
¡Es que nos ama!
La promesa referida es la del ver. 4, de la
cual cavilaban los burladores.
—"según algunos la tienen por tardanza".
Mejores son las versiones
B.A., y L.A., que dicen,
"según algunos entienden la tardanza".
(En nuestra versión, el
pronombre "la" dirige la mente a la palabra "promesa";
eso no lo dice el texto
griego). Es decir, algunos dan una interpretación
equivocada a la supuesta tardanza.
Según el hombre considera el tiempo, Dios
es lento.
¿Quiénes son los "algunos" de esta frase?
Algunos entienden que son los burladores;
otros, los hermanos inquietados por ellos y
quienes ahora no pueden dar una explicación
de la demora considerada "larga" de ía segunda venida de Cristo.
—"sino que es paciente para con nosotros".
Véase el ver. 15. El texto griego emplea la palabra
makrothumeo (longánimo,
usar de longanimidad).
Aparece en 1 Tes. 5:14 ("pacientes")
y en Sant. 5:7,8 ("paciencia"), donde la
idea es la de soportar, de longanimidad. La
palabra común para decir "paciente" es
hupo-meno, dando
la idea de perseverar bajo oposición,
hupomeno nunca se
usa en conexión con Dios. Pero Dios sí es longánimo. Las
versiones
H.A. y J.T.D. dicen que Dios "es longánime", y
la Ver. ASV en ingles dice "longsufrering" (literalmente, sufrir
por largo tiempo). El lexicógrafo,
el Sr. Thayer, dice que esta palabra
griega significa autorefrena-miento
que no se
venga del mal con prontitud. Dios esperó ciento
veinte años entre la promesa y el diluvio (Gen. 6:3),
pero siempre cumplió. Dios usa al
tiempo para servir sus
propósitos de gracia.
—"no queriendo que ninguno perezca".
Véanse el ver. 15; Ezeq.
33:11; 1 Tim. 2:4. Son falsas las doctrinas calvinistas
de "la elección y la
reprobación incondicionales", y de "la expiación
limitada". Dios no quería ni siquiera que los gnósticos
perecieran. Dándoles tiempo,
Dios Tes mostraba su amor.
—"sino que ... arrepentimiento". Otras versiones
dicen "lleguen", "vengan", "alcancen".
La palabra griega choreo
significa "avanzar
a", o "moverse hacia" cierta cosa. La idea es
que Dios quiere que el hombre pecador vaya
al arrepentimiento. Considérese Jn. 8:37, donde
aparece esta palabra: "porque mi palabra
no halla cabida en vosotros . "No tiene lugar",
dice la Ver. B.A. Dios
permite que el hombre
se arrepienta (Hech.
11:18); invita a todo pecador (el
calvinismo al
contrario)
(Apoc. 22:17; Mar. 16:15,16). Pero el pecador tiene que moverse hacia el
arrepentimiento; tiene que venir a él, proceder a él.
3:10
- "Pero el día del Señor". Véanse ver. 7
("día del juicio") y 12 ("día de Dios"). La misma
frase idéntica (en el griego) se encuentra en
Hech. 2:20 y en 1 Tes. 5:2. Véanse también 1
Cor. 1:8; Fil^lró; 2 Cor.
1:14; 2 Tes. 2:2. La frase
"día del Señor" significa el
tiempo de alguna
calamidad, retribución, o juicio, de parte de Dios. En el
Antiguo Testamento véanse Isa.
2:12; 13:6; Jer. 46:Í0.
—"vendrá como ladrón en la noche". Sí,
vendrá, no importando cuánto tiempo pase
primero. El orden de las palabras en el texto
griego da énfasis a la certeza de esta verdad;
es decir, seguramente vendrá ese día (a pesar
de las burlas de los falsos, ver. 4). Véase Jn.
5:28,29.
La frase "como ladrón" da a entender que
ése día vendrá súbitamente, sin anunciarse de
antemano, e inesperado, y de eso se implica
que tenemos que mantenernos preparados.
Véanse Mat. 24:42-51; Luc. 12:39;40,41-48; 1
Tes. 5:2,4; Apoc. 3:3; 16:15.
Omítase la frase "en la noche". No aparece
en las Ver. L.A., P.B.,
B.A., ASV, N.M., J.T.D.,
H.A., Mod., etcétera.
—"en el cual... estruendo". Sobre estos "cielos",
véase ver. 7, comentarios. Son los cielos
que según los burladores no pasarían (ver. 4).
Los cielos pasarán; es decir, perecerán, no
dando a entender necesariamente aniquilación,
sino que su constitución o forma será cambiada, como en el caso
del diluvio en el
tiempo de Noé. No sabemos qué hará Dios del
universo desfruido. Pero sí sabemos que los
elementos se fundirán (ver. 12). Véanse Mat.
24:35; Mar. 13:31; Apoc. 21:1.
La palabra "estruendo" traduce la palabra
griega que se encuentra solamente aquí en el
Nuevo Testamento. Otras versiones dicen,
"espantoso estruendo" (S.A.), "gran ruido"
(ASV., NTP.), "ruido espantoso" (Pop.), "gran
estruendo" (JTD., H.A.), "fragoroso
estruendo"
(NVL).
En aquel día va a haber dos grandes manifestaciones
de poder divino en la destrucción
del universo: ruido y fuego (vv. 7,10,12).
—"y los elementos ... deshechos". Véase
también el ver. 12. La palabra griega para decir "elementos" es
stoikeia. Aquí se
aplica a
las partes componentes del universo físico.
Significa lo que es elemental; por ejemplo, la
expresión "sa]ber el abecé"; o sea, lo elemental
o rudimentario,
stoikeia aparece
en Gal. 4:3, 9 ("rudimentos")
y se refiere a enseñanzas elementales, como también en Col.
2:8. Aparece en Heb.
5:12, significando las ideas rudimentarias
del evangelio.
Esta versión
tres
veces dice "deshechos"
(vv. 10,11,12). Mejor es decir "disueltos", como
lo expresan las versiones ASV., P.B., N.M., y
Mod., etcétera. El cambio
que el fuego hará es
la disolución. La misma palabra griega
(luo)
se emplea en los fres casos.
Nótese el contraste:
ver. 5, hacerse compacto, subsistir; y ver.
10, disuelto.
—"y la tierra ... quemadas". Las obras son las de "Dios en la
creación y las del hombre en
sus hechos.
Las Ver. L.A., S.A., y Mod. dicen, "serán abrasadas".
La Ver. H.A. dice, "serán halladas", y luego
en una nota de explicación al pie de la página,
dice, "Variante:
'serán
enteramente consumidas'.
Los manuscritos más autorizados
dicen: 'serán halladas'. Sin duda alguna el adverbio
de negación, que se halla en algunos
manuscritos, ha sido omitido por error de un
copista". Es decir, la traducción debe ser: "no
serán halladas". Notemos la Ver. J.T.D., "las
obras (que hay) en ella (no) serán halladas".
Aunque algunos manuscritos dicen "descubiertas"
o "halladas", (que, con el "no" agregado—no descubiertas, no
halladas), tal idea no sigue
el desarrollo de la descripción de Pedro como la palabra "quemadas"
o abrasadas".
Pedro en estos versículos presenta el
hecho de este evento venidero, y no el
detallado
"modus operandi" de él. El punto de Pedro
es lo terrible de este día de cataclismo. Ya que
hemos sido advertidos, resta
que nos preparemos.
3:11
— "Puesto que ... desechas" Sobre "deshechas"
o "disueítos", véase ver. 10, comentarios.
El texto griego emplea un participio presente;
es decir, "está en el proceso de disolución". Se
enfatiza que no hay nada permanente
en este universo; todo, el
mundo y su contenido,
es transitorio. ¡Qué ridículo es ser avaro
con referencia a cosas
transitorias! Mejor es conformarnos con lo que revelan
los
vv.
13,14. —''¡cómo no debéis
vosotros andar". La Ver. 1977 sigue más exactamente el
texto griego, al decir,
igual que otras versiones, '"¡qué
clase de personas debéis
ser". La palabra
griega POTAPOS significa "qué clase de". Véanse
Mat. 8:27 (¿"Qué hombre es éste?") y Mar. 13:1, dos veces ("qué
piedras, y qué edificios").
La palabra "deber" es de la griega DEI, que es verbo impersonal,
implicando necesidad u obligación. Véase por ejemplo Mat. 18:32
("debías").
La palabra "andar", o "ser" (Ver. B.A.,
"¡Qué clase de personas debéis ser") fraduce la
palabra griega huparchein.
Denota un estado
o condición en que uno debe estar continuamente;
es decir, en que debe ser hallado. Sobre
esta palabra griega, véase
1:8, comentarios al principio tocante al verbo "están".
— en santa y piadosa manera de vivir".
Literalmente dice el texto
griego, "en conductas y piedades santas". Vanas versiones tratan
de expresar lo plural
de la frase en diferentes
maneras, como "en toda forma
de santo comportamiento
y piedad" (Ver. Mod.), "en santas costumbres y conducta
piadosa" (Ver. H.A., y J.T.D.),
"en actos santos de conducta y hechos de devoción piadosa"
(Ver. N.M.).
Las santas costumbres tienen referencia a los hombres, y las
piedades a Dios. Juntamente
presentan todos los deberes y características del cristiano.
Sobre "piedad", véase 1:3, comentarios.
Algunas versiones presentan esta frase,
que comienza aquí y termina en el próximo
versículo, como pregunta (ASV., S.A., P.B.); otras, como
exclamación.
3:12
— Contrástese el ver. 10 con éste. Allí, los
cielos pasarán con grande estruendo; aquí los cielos
encendiéndose serán disueltos. Allí los
elementos ardiendo serán disueltos; aquí los
elementos ardiendo serán fundidos.
—"esperando y ... de Dios". Se usa la palabra
"esperar" en el sentido de expectativa, como
en Hech. 3:5. No sabiendo cuándo será
aquel día, el cristiano debe mantener siempre
una actitud de expectativa, para no ser tomado
por sorpresa.
—Algunas versiones dicen, "apresurando
la venida del día" (Ver. B.A., L.A.,T1.A., 1977,
J.T.D., etcétera). El orden de palabras en el texto
griego así lo expresa. Pero también es correcta
la traducción de la Ver. ASV., etcétera,
que dicen, "anhelando
intensamente". La Ver.
B.A., en el margen, así lo
traduce. Apresuramos
la venida de aquel día por medio de la fe, la oración y
la predicación del evangelio (porque
anhelamos intensamente la llegada de
nuevos cielos y tierra). A
mi juicio, la idea de Pedro es que estemos los cristianos
a la expectativa de la
venida del día de Dios, anhelándola
intensamente. El Sr. Thayer, en su léxico, da
por definición de la palabra
griega, "anhelar
intensamente".
En el ver. 10 vemos la frase "el día del Señor";
aquí, "el día de Dios". En 1:16 se habla de
"la venida de nuestro Señor
Jesucristo", y en
3:4, "su advenimiento". En 1:1, se llama Jesucristo
"Dios". El día referido, que ha de venir,
es el día en que volverá
Cristo a juzgarnos. ¡Claro es que será el día de Dios!
porque él será manifestado
en poder y gloria mediante sus
eventos (1:16).
—"en el cual... deshechos". No "en el cual" sino "por cuya causa"
(Ver. L.A., ASV., JTD.,
H.A.). Con la ocasión de la venida de aquel
día, los cielos, encendiéndose, serán disueftos.
Sobre "deshechos", véase Ver. 10, comentarios.
La venida de Cristo es lo que va a causar la
disolución de los cielos por fuego.
—"y los elementos, siendo quemados, se
fundirán". La Ver. L.A.
dice, "y los elementos se derretirán a fuego". "Los elementos se
fundirán con intenso
calor", Ver. B.A. "Se derretirán los elementos con el
ardor del fuego", Ver. S.A. "y los elementos se derretirán con
ardiente calor", Ver. Mod.
Los w. 10 y 12 explican cómo ha de entenderse
el ver. 7.
Pedro presenta una escena de gran horror
(para el incrédulo): un holocausto ruidoso que
envuelve a todo el universo. Para el cristiano
fiel esa confla-gración
significa el fin del presente
orden de cosas, para que Dios le introduzca al nuevo orden de
vida, llamado cielos
nuevos y tierra nueva. Para el infiel "¡Horrenda
cosa es caer en manos del Dios vivo"! (Heb.
10:31), porque "nuestro Dios es fuego consumidor"
(12:29). Pero para el cristiano fiel hay únicamente aliento y
consolación (1 Tes. 4:16-18).
3:13
— "Pero nosotros esperamos". La palabra
"pero" introduce un contraste. Ya había hablado Pedro acerca de
la destrucción del presente universo, en el día de Dios; ahora
habla de lo que Dios ha prometido: cielos nuevos y
tierra nueva.
Sobre la palabra "esperamos", usada tres
veces (los vv. 12,13, y T4), véase ver. 12, comentarios.
—"según sus promesas". Véanse 1:4,11, comentarios.
El ver. 4 habla de cómo los escarnecedores se burlaban de la
promesa de Cristo
de volver, y el ver. 9 dice que Dios no es lento
en cuanto a su promesa.
Sobre tales promesas, véanse Jn. 14:1-4;
Luc. 20:34-36; Apoc. 21:1-8. Aquí cito de mi
comentario NOTAS SOBRE APOCALIPSIS,
con referencia a 21:1: "Como
Isaías habló por inspiración acerca de la era mesiánica bajo la
figura de cielos
nuevos y tierra nueva (Isaías
65:17-25; 66:22-24), ahora
la misma figura es
empleada para referirse al estado glorioso y
final del pueblo de Dios en
la eternidad. Este
texto (21:1) no enseña, ni la Biblia en otros textos,
que esta misma tierra será renovada para
que ella sea habitada mil
años (según algunos) o
eternamente (según otros). Esta expresión
(de cielo nuevo y tierra
nueva) indica un lugar,
estado o condición, en el cual vivirán los redimidos eternamente
(donde "mora la justicia"
- 2 Pedro 3:13)".
—"cielos nuevos y tierra nueva". Véanse
Apoc. 21:1, comentario (citado arriba); Heb.
1T:1O. Hay dos palabras en el griego para decir
"nuevo": NEOS y KAINOS. La primera significa
lo que es nuevo en tiempo; lo que es reciente.
La segunda, la usada en este pasaje, significa lo que es nuevo
en calidad, naturaleza y forma. Dice Pedro que va a haber
cielos y tierra
nuevos en calidad y naturaleza, contrastados con los quemados y
disueltos. Considérense
Mat. 27:60; Jn. 19:41. El sepulcro se llama
"nuevo" (kainos)
porque ¡nunca había sido
usado! Pudo haber tenido mucho tiempo de haberse excavado, pero
era "nuevo" en calidad;
era sin uso. (No era sepulcro "reciente" —
neos;
sino nuevo en calidad —
kainos). Los
cielos y tierra nuevos no van a ser estos mismos
cielos y tierra físicos, nada más renovados. Lo que Pedro llama
"cielos nuevos y tierra
nueva" va a ser algo nuevo en calidad y
naturaleza.
Hay doctrinas acerca del llamado "milenio"
que apelan a esta escritura de Pedro (3:13)
para probar que Cristo reinará con los santos
en "los cielos nuevos y la tierra nueva" por un
largo período, o milenio,
antes del fin del
mundo. Nótense el orden de eventos según
Pedro: (1) el ver. 7, los
cielos y la tierra de ahora
guardados para el fuego en el día del juicio y de la
perdición de los hombres impíos. (2) el ver. 10, el Señor vendrá
y luego la destrucción de
fuego. (3) el ver. 13, después de esto la
promesa de cielos nuevos y
tierra nueva. Nada se dice de cierto reinado de Cristo de mil
años, ni de la
resurrección de los santos buenos
para reinar con él en una tierra renovada, y todo esto
antes del juicio final.
Preguntamos: ¿A dónde fue Jesús a prepararnos
un lugar (Jn. 14:2,3)? ¿A algún lugar en
este mundo 7 Fue al cielo, y donde él está es
donde vamos a estar los fieles.
El cielo, la morada de Dios, ha de ser la
morada eterna de los santos (Fil. 3:20). Véase 1 Ped. 1:4,
comentarios.
—"en los cuales mora la justicia". Véanse
Apoc. 21:27; 1 Cor. 6:9; Heb. 12:14. Al pecado
nunca se le ha permitido quedarse en la presencia
del que es Luz, y en quien no hay tinieblas
algunas (1 Jn. 1:5). Algunos ángeles fueron
rebeldes pero fueron echados del cielo al
Tártaro (2:4). Ningún hombre pecador podrá
ir al cielo. El pecado entró en el mundo cuando
Adán y Eva pecaron (Rom. 5:12), y esto
produjo muerte espiritual (separación).
Solamente los redimidos del pecado, por la sangre
de Cristo, podrán volver a
vivir (estar unidos
con Dios) para siempre.
3:14
— "Por lo cual"; es decir, en conclusión.
—"oh amados". Véase 3:1, comentarios. Al
llegar a sus admoniciones finales, Pedro se expresa
tiernamente hacia sus lectores.
—"estando en espera de estas cosas". Es decir, en vista de eso,
hacer esto (procurar ser
hallados, etcétera). Sobre la frase estando en
espera", véase ver. 12, comentarios. La idea es
de estar a la expectativa. Se
emplea la misma
palabra griega en los dos casos.
Las cosas referidas aquí son las de los w.
10-13, la segunda venida de Cristo, la destrucción
del universo, y cielos nuevos y tierra
nueva.
—"procurad con diligencia ser hallados por
él". Para decir las tres palabras (en español),
"procurad con diligencia", se emplea aquí la
misma palabra griega (spoudasate)
que en
1:10. Véanse los comentarios allí. Pedro dice
que usaba de esa diligencia, 1:15 ("procuraré"; seré diligente).
Hemos de usar de diligencia en
asegurar nuestra salvación.
La
frase "ser hallados por él" tiene que ver
con el fallo del Juez, Jesucristo, en el día final.
Considérese Mat. 25:34.
—"sin mancha e irreprensibles, en paz".
Sobre la palabra "mancha", y por contraste,
véase 2:13, comentarios. Los falsos maestros tenían manchas
(spilos); el
cristiano debe ser
sin mancha (aspilos).
La iglesia de Cristo es
compuesta de personas sin mancha (Efes.
5:27). Tienen que procurar mantenerse así.
Véase también Apoc. 19:7,8.
Sobre "irreprensibles", véanse 1 Cor. 1:8;
Fil. 1:10; 2:15; ITes. 3:13; 5:23.
El objeto de toda la diligencia del cristiano
en su vida es el hallarse en paz con el Juez en
el Juicio Final, y no en enemistad (Sant. 4:4;
Rom. 5:10). Esta paz con Dios se encuentra en
Cristo (Rom. 5:1; Efes.
2:14), y es mantenida por la pureza de vida. Véase
1:2, comentarios.
3:15 — "Y tened entendido ... para salvación".
Véase ver. 9, comentarios. Pedro está refutando
la burla de los falsos maestros, con respecto
al advenimiento de Cristo en el fin del mundo.
Esta aparente "demora" es en
realidad evidencia de
misericordia, pues refleja la longanimidad
de parte de Dios, o Cristo, para dar más
tiempo al impenitente para
ser salvo. Compárese
Rom. 2:4, donde en nuestra versión aparece
la palabra "longanimidad", pues allí y
aquí, como en el ver. 9, se
emplea la palabra
griega, makrothumeo.
En el ver. 9 dice nuestra versión "tienen", y
aquí "tened entendido". La misma palabra
griega aparece en los dos pasajes. En el ver. 9,
en lugar de "tener", otras
versiones dicen "pensar"
(P.B.), "juzgar" (S.A.), "reputar", y
"considerar" (N.M., H.A.). A
mi juicio cabe mejor la palabra "considerar". Debemos
considerar la tardanza,
longanimidad (ver. 9); debemos
considerar la longanimidad de Dios,
salvación.
Así dice el texto griego: considerar la longanimidad
del Señor, salvación. No es propiamente salvación, sino que
provee los medios de
obtener la salvación, una oportunidad
para aceptarla, y de ella
resulta la salvación de pecadores.
La inferencia, de que la "demora" de Dios
quiere decir que no vendrá,
es falsa. Compárese
Ecles. 8:11.
—"como también nuestro amado hermano
Pablo". Aquí Pedro expresa
su amor y humildad. En una ocasión había sido regañado por
Pablo públicamente
(Gal. 2:11-14), pero de eso
aprendió y se corrigió; no
guardó rencor.
Sabio
es el hombre que ama y aprecia al que le
corrige.
Pedro también hace referencia a los demás
apóstoles. Véase 3:2,
comentarios.
Pedro escribió en parte a conversos de Pablo.
Véase INTROD.
III,
P. 1, y en el comentario
sobre 1 PEDRO, INTROD.
V,
P. 2. Los dos
apóstoles escribieron a hermanos de la misma
región general. Véase la frase siguiente.
—"según la sabiduría ... ha escrito". Pablo
hablaba y escribía por inspiración (Gal. 1:11-17;
1 Cor. 14:37; Jn. 16:13-15), y no por sabiduría
humana conseguida en algún ñamado seminario
de teología. Compárense las palabras
de Pablo en 1 Cor. 3:10. (Uno de los dones del
Espíritu fue la palabra de sabiduría, 1 Cor.
12:8).
El texto griego dice "le fue dada"; ¡le fue
dada por Dios! Escribía, pues, con inspiración.
Había escrito a los hermanos a los cuales se
dirigía Pedro en sus dos cartas. Pablo escribió
a los gálatas, a los efesios, a los colosenses, y a los de
Laodicea (Col. 4:16). También, al escribir
a Timoteo, sabrían del contenido de la carta
los cristianos de Efeso y de sus derredores
(1 Tim. 1:3).
3:16
— "casi en todas sus epístolas". Omítase la
palabra "casi". Literalmente dice el texto griego: "como
también en todas epístolas". La ver.
B.A. dice, "asimismo en
todas (sus) cartas". Las
cartas de Pablo (o todas
ellas, o todas las ya
escritas para cuando
escribió Pedro) se hacían
circular umversalmente.
—"hablando en ellas de estas cosas". Estas
cosas son las referentes a la segunda venida de
Cristo, de la destrucción del
mundo, y del juicio final. Algunos pasajes de Pablo sobre
estos temas, y temas
relacionados: Rom. 14:10; 1
Cor. 15; 2 Cor. 5:10; Fil.
3:20,21; 1 Tes. 3:13;
4:13-18; 5:1-4; 2 Tes.
1:6-10; Tito 2:13; Heb. 4:9;
12:14. Pablo habló de la
longanimidad de Dios en Rom. 2:4; y en Heb. 10:37
habló de no tardar el Señor.
—"entre las cuales ... entender". En lugar
de "las cuales cosas", mejor "en las cuales epístolas".
Nótese también que dice Pedro que algunas" cosas, y no "todas".
La Ver. L.Á. dice,
en todas sus epístolas, en las cuales hay algunas
cosas difíciles de entender".
Admitidamente hay algunas cosas difíciles
de entender en las Escrituras, pero ¡no son
imposibles de entender! Hay "alimento sólido"
(Ver. B.A.), y hay "leche"
(Heb. 5:11-6:3. Véanse mis comentarios sobre dicho
pasaje en NOTAS SOBRE
HEBREOS). Se requiere estudio,
crecimiento y madurez en las
Escrituras, pero todo
sí se puede entender. Considérense estos
pasajes: 2 Tim. 3:15; Efes.
3:4,14-19; 5:17; 1 Tes.
5:21; Jn. 7:17. Apocalipsis
es un libro altamente simbólico, y requiere mucho estudio a
la luz del simbolismo
bíblico, pero 1:3 dice, "Bienaventurado el que lee, y los que
oyen las palabras de
esta profecía, y guardan las cosas
en ellas escritas".
Pedro no dice, "hay algunas cosas demasiado
difíciles para entender". No dice, "No
pueden ser entendidas". No dice, "Hay algunas
cosas difíciles de entender, y que por eso
echadlas a un lado e ignoradlas . El punto de Pedro es lo que
pasa a quiénes no estudian, y
que no son estables, y que por eso tuercen estas cosas y las de
las demás Escrituras. ¡Se
pierden eternamente! Pervertir la palabra de
Dios produce la perdición.
La Iglesia Católica Romana "tuerce" este
pasaje para que enseñe que
solamente ella (por su
clero) puede interpretar correctamente las Escrituras.
En
una nota al pie de la página
273, la Ver. T.A. dice, "De aquí esa infinidad
de sectas, que comenzaron a
nacer ya en el tiempo
de los Apóstoles, prueba patente de la
falsedad del principio
protestante: "La Biblia,
sólo la Biblia, interpretada
individualmente".
Bueno, yo no justifico la existencia de ninguna
secta, ni la Católica Romana,
ni la interpretación
errónea de individuos, pero la implicación
de esta declaración es que sólo la Iglesia
Católica Romana tiene la
autoridad para interpretar
correctamente las Escrituras. ¿Cómo
lo va a hacer? ¿Tiene ella
inspiración? (El Papa
no reclama que es inspirado). Las Escrituras desconocen
al Papado romano. Nótese: las
escrituras de Pablo de hecho
estaban en las manos de los cristianos en general, y no tan
solamente en las
manos de algún supuesto
clero.
Pedro no dice que las Escrituras no pueden
ser entendidas por el individuo. Dice que ciertas personas
tienen problemas con ciertas partes de ellas porque les falta la
enseñanza
correcta y son inestables en carácter.
—"las cuales los indoctos e inconstantes
tuercen". Al decir "indoctos", Pedro no se refiere
a carecientes de erudición humana. (Al
contrario, son los "sabios" que más causan las
herejías. Por ejemplo, considérense los modernistas
de hoy, altamente educados pero que
niegan la inspiración y los
milagros de la Biblia, la deidad de Jesús de Nazaret, y
el Juicio Final). La palabra
significa uno no enseñado. Pedro se refiere a no enseñados en la
doctrina inspirada por
el Espíritu Santo. Estudíese bien
1 Cor. 2:1-16.
Sobre "inconstantes", véase Sant. 1:8. En el
próximo versículo (17) Pedro habla de lo contrario,
al decir "vuestra firmeza".
El problema es causado, no por lo difícil
de algunas cosas en las Escrituras de Pablo,
sino por los inconstantes que ignoran la verdad,
y usan las Escrituras para sus propios fines.
Los gnósticos no buscaban profundizarse
en "la doctrina apostólica" (Hech. 2:42). Véase 1 Juan 4:1-6,
comentarios. Usaban las Escrituras
por conveniencia, convirtiendo la gracia
de Dios en libertinaje (Judas 4).
—"como también las otras escrituras". Las
cartas de Pablo van incluidas con las otras Escrituras,
probando que Pedro las consideraba
como inspiradas.
—"para su propia perdición". Sobre "perdición",
véanse 2:1,3; 3:6; comentarios. Se emplea
aquí, y allí, la misma palabra griega
(apoleia).
Observaciones:
1-
La destrucción resultante se debe a la
ignorancia (voluntaria) e inconstancia de los
hombres, y no a lo difícil de ciertas escrituras.
2-
No dice Pedro nada acerca de sea toda la Biblia difícil de
entender y que por eso no
deba ser leída.
3-
No dice Pedro nada acerca de que haya
pasajes difíciles de Pablo en conexión con
hermanos estables, espirituales, y hambrientos
de la verdad.
4-
No dice Pedro nada acerca de que haya
necesidad de algún intérprete humano.
5-
Los hombres ignorantes e inconstantes
emplean las Escrituras de manera que parezcan
apoyar sus errores.
6-
Debemos cuidarnos de interpretaciones
que contradigan las declaraciones claras y
sencillas de la verdad.
3:17-Véase Judas 20,21.
—"Así que vosotros, oh amados". Pedro
termina su admonición a los
amados hermanos,
habiendo hablado del caso de los indoctos e inconstantes.
—"sabiendo de antemano, guardaos". De antemano sabían, porque
Pedro les había escrito
sobre las cosas venideras. La construcción
gramatical del griego deja la idea de
"guardarse continuamente".
--"no sea que ... los inicuos". El objeto de
guardarse continuamente es evitar ser arrastrado
por el error de los inicuos. La palabra
griega, aquí traducida "arrastrados" se emplea
también en Gál. 2:13 ("arrastrado"), el caso de
Bernabé arrastrado por la hipocresía de Pedro
y de otros hermanos judíos.
Sobre "los inicuos", véase 2:7, comentarios.
Allí aparece la misma palabra griega (AT-hemos).
Son anárquicos, licenciosos (Ver. L.A.,
H.A., J.T.D.), libertinos (N.C.).
—"caigáis de vuestra firmeza". El texto
griego dice "propia firmeza", y así se expresan
fas versiones ASV., L.A.,
Mod., H.A., N.M.,
etcétera.
Sobre "firmeza" (sustantivo), la misma palabra
griega (en verbo) aparece en 1:12 ("confirmados"),
y en 1 Ped. 5:10 ("afirme"). Véanse
los comentarios allí. En 2:14 ("inconstantes") y
3:16 ("inconstantes") aparece la misma palabra
griega, nada más con la "a" inicial, que priva a
fá palabra de su significado radical (es decir,
no firme, no constante).
Caer uno de su propia firmeza es hallarse
en la misma condición espiritual que los falsos
maestros. Compárese Mat.
15:14. Por eso conviene
siempre la exhortación de 1 Cor. 10:12.
El propósito de Pedro de
predecir el advenimiento
de las herejías fue advertir a los fieles
para que pudieran guardarse continuamente.
La advertencia de este versículo (17) es sin
sentido si es verdad la doctrina de "la imposibilidad
de apostasía". Pedro, con estas palabras,
rechaza la falsa doctrina calvinista, tan
popular entre los bautistas, de que el cristiano no puede caerse de
la gracia de Dios. ¿Acaso puede gozar de la vida eterna el cristiano
que
cae de su propia firmeza? Hacer la pregunta
es contestarla.
3:18
—
"Antes bien". Es decir, en lugar de apostatar,
más bien debemos crecer. No caer atrás, sino crecer adelante. ¡O
caer o crecer!
--"creced en ... Jesucristo". La gramática griega
aquí emplea el imperativo presente: "creced continuamente", causando
que uno aumente en la gracia y el conocimiento de Cristo. Véanse
Efes. 4:15; Col. 1:10.
Sobre la gracia, véase 1:2, comentarios. La
gracia de Cristo es su favor y aceptación.
Sobre el conocimiento (entendimiento),
véase 1:5,6, comentarios. Allí, como aquí, se encuentra la palabra
griega, GNOSIS.
--"A él sea ... eternidad". La
gloria aquí significa alabanza y honor. El día de la eternidad es el
"día" que no tiene fin. Considérense Rom. 16:27; 2 Tim. 4:18; Apoc.
1:5,6; 5:12,13.
--"Amén". Al final de una
declaración, la palabra "amén" significa un deseo fuerte de que así
sea.