Notas Sobre 2 de Pedro

Por Bill H. Reeves

Copyright 1988. Bill H. Reeves

Derechos Reservados 1988. Bill H. Reeves

 

Cuando el "mono" se vea verde,  llámenme
para conversar.
 
 


INTRODUCCIÓN

I. LA AUTENTICIDAD DE LA EPÍSTOLA:

La autenticidad de 2 PEDRO carece de evidencia externa más que cualquier otra carta del Nuevo Testamento. En el principio no era aceptada generalmente como canónica. Muchos de los llamados "Santos Padres" (los religiosos primitivos que escribían y comentaban sobre las Escrituras inspiradas) no citaron di­rectamente de 2 PEDRO, aunque sí hay en los escritos entre algunos de ellos citas muy pare­cidas a textos en dicha carta. La Versión Siría­ca Antigua (la PeschitoJ no la incluyó (pero sí aparece en la Versión Siríaca Posterior). 2 PEDRO era parte de la colección de libros llamada la Antilegomena palabra griega compuesta de "contra" y "decir"; o sea libros "disputados"). Los otros libros de esta colección eran Hebreos, Santiago, 1 y 2 de Juan, Judas, Apocalipsis). No eran libros rechazados, sino puestos en dudas. (Con el tiempo todos éstos fueron incluidos en el canon de las Sagradas Escrituras). Esta colección de libros no na de ser confundida con la de los "espurios", libros que nunca llegaron a ser considerados como canónicos. Los manuscritos más antiguos sí contienen los libros mencionados arriba (la Antilegomena); son el Sinaítico (año 350), el Vaticano (325-350) y el Alejandrino (450). El concilio de Laodicea (ano 366), el de Hipona (393) y el de Cartago (397) incluyeron a 2 PE­DRO en el canon de las Escrituras Sagradas.

Eusebio (historiador), Jerónimo y Oríge­nes no negaban la autenticidad de 2 PEDRO; nada más decían que existían dudas respecto al libro. Eusebio escribió que algunos negaban la inspiración del libro porque el estilo de él, comparado con el de 1 PEDRO, era muy diferente. Pero dicha diferencia se puede atribuir a la gran diferencia de temas tratados. La diferencia aludida tenía que ver con el capítulo 2 solamente. Por otra parte, hay mucha seme­janza entre los dos libros. Hay palabras pecu­liares a los dos, y palabras que solamente pocas veces se hallan fuera de ellos. Además, hay palabras en los dos libros de PEDRO que son similares a palabras usadas por Pedro en el libro HECHOS.

La evidencia interna de su autenticidad es de peso. Pedro reclama ser el autor, y se ex­presa en el ver. 1 en una manera en que nin­gún autor falso lo haría. Dice en 3:1 que ya había escrito a los mismos lectores a quienes se dirigió 1 PEDRO. En 1:14,15 se identifica con el Pedro de Jn. 21:18,19. Se incluye con los demás apóstoles como testigo ocular de la transfiguración (1:16,17).

Los dos libros tocan temas iguales: la segunda venida de Cristo (1 Ped. 4:5; 2 Ped. 3:10), la inspiración de los profetas (1 Ped. 1:10,11; 2 Ped. 1:20,21), y el evitar la mundanalidad (1 Ped. 1:22; 2 Ped. 1:4). En las dos cartas se encuentra la palabra griega rara traducida "virtud" (o excelencia). La referencia a "nues­tro amado hermano Pablo" corresponde a lo que diría el apóstol Pedro, mientras que un autor falso de tiempo más tarde se habría ex­presado, refiriéndose a Pablo con títulos ecle­siásticos comunes de la época (por ejemplo, "San Pablo").

No hay nada de herejía en este libro, ni ninguna enseñanza que contradiga las verda­des de los demás libros del Nuevo Testamen­to. Los libros apócrifos siempre llevan mucho detalle biográfico que obviamente son de la imaginación. No hay nada de esto en este libro.
 

II. EL AUTOR DE LA EPÍSTOLA:

Simeón Pedro reclama ser su autor (1:1). Orígenes (año 185-254) dice que Pedro dejó una epístola y que se admita que también otra. Jerónimo (año 347-420), traductor de la Ver­sión Vulgata, dice que Pedro escribió dos epís­tolas. Las referencias en esta epístola a la vida del autor (dadas tres párrafos arriba) concuer-dan con el apóstol Pedro. El autor conocía a Pablo personalmente y se consideraba como igual a él.

Sobre la persona de Pedro, véase NOTAS SOBRE 1 PEDRO, INTROD., III.

Si Pedro es el autor de 2 PEDRO, entonces la autenticidad de la carta es innegable.

III. A QUIENES LA ESCRIBIÓ:
     En el principio de la carta no se nombran ningunos recipientes en particular, pero 3:1 identifica los destinatarios como los mismos que se mencionan en 1 Ped. 1:1,2. Probablemente la segunda carta fue escrita desde Babilonia también (1 Ped. 5:13). En realidad no hay información exacta sobre el particular.

IV. EL PROPOSITO DE LA EPÍSTOLA:

Como la primera epístola de Pedro conso­laba a los hermanos en grandes pruebas de la fe, debido a la persecución, la segunda mues­tra que la falsa doctrina era un peligro tan grande para su fe como la persecución. La segunda fue escrita para advertir en contra de los falsos maestros que ya iban apareciendo, aunque el uso del tiempo futuro (2:1-3, habrá, introducirán, seguirán, harán) indica que la manifestación plena de sus errores todavía no había llegado. La falsa doctrina combatida en esta epístola apunta a lo que más tarde vino a ser llamado el gnosticismo.

Sobre el gnosticismo, véase mi obra NOTAS SOBRE LJUAN, INTROD., VIII.

La salvaguarda contra el error es el cono­cimiento que ha sido dado en el evangelio. Los falsos maestros hablaban mucho acerca de su "conocimiento" adquirido por intuición (por eso eran llamados gnósticos", porque en el griego la palabra "conocimiento" es gnosis) En vista de esto, Pedro ahora escribe a los hermanos para confirmarles en la fe del evangelio, el "pleno conocimiento" de Jesucristo (1:2,3). Este es el tema principal. La palabra conocimiento" aparece un buen número de veces en esta carta.

Los falsos maestros que describe Pedro eran libertinos, radicales, y burladores. Ne­gaban la deidad de Jesús y la humanidad de Cristo. Eran sensuales, negando la realidad del pecado. Negaban la doctrina apostólica con referencia af fin del mundo. (Los evolucionis­tas de hoy hacen el mismo argumento que ha­cían los gnósticos, 3:4, llamándolo "el unifor-mitarianismo"). Abogaban por ideas y prácti­cas que más tarde caracterizarían al gnosti­cismo. Estos eran cristianos que habían bebido de la fuente de esa falsa filosofía. Habían sido bautizados en Cristo, pero luego abandonaron la fe. Compárense 2:21,22; 1 Jn. 2:18,19. Pedro enfatiza que la destrucción de ellos es cierta, y exhorta a los hermanos a no caer en el error de esos inicuos.

Pablo trata el mismo problema en Col. 2:8,16-23, y recuerda a los nermanos que en Cristo uno es completo. Al cristiano no fe falta ningún supuesto conocimiento filosófico humano.

En su finalidad esta carta nos recuerda mucho de las advertencias de Pablo en tales pasajes como Hech. 20:29-31; Col. 2:8; 2 Tes. 2:3; 1 Tim. 4:1-3; y en 2 Tim. 3:1-4.

V. EL TIEMPO EN QUE LA ESCRIBIÓ:

A continuación doy las razones de por qué concluyo que esta carta fue escrita en 66 o 67 d. de J.C.

1.   Pedro ya era de grande edad cuando la escribió (1:14; Jn. 21:18,19).

2.   Se cree que Pedro fue muerto al fin del año 67, o a principios del 68, en el año decimo­ tercero de Nerón.

3.   Si no todas, la mayor parte de las cartas de Pablo ya habían sido escritas (3:15-16).  Estas cartas fueron escritas entre el año 62 (1 Tes.) y el 66 (2 Tim.). Había pasado suficiente tiempo para que fuera pervertida por algunos la enseñanza de algunas de dichas cartas.

4.   Esta epístola, mayormente en el capítulo 2, trata los mismos problemas tratados en el libro de Judas, y supongo que Judas fue escrita cerca de 65 d. de J.C.

5.   La falsa filosofía del gnosticismo llegó a ser problema verdadero ya tarde en el siglo primero.

Desde luego es imposible fijar una fecha exacta.

 

 
 

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