I.
LA AUTENTICIDAD DE LA EPÍSTOLA:
La autenticidad de 2 PEDRO carece de evidencia externa más que
cualquier otra carta
del Nuevo Testamento. En el principio no era
aceptada generalmente como canónica. Muchos
de los llamados "Santos Padres" (los religiosos
primitivos que escribían y comentaban
sobre las Escrituras
inspiradas) no citaron directamente
de 2 PEDRO, aunque sí hay en los
escritos entre algunos de
ellos citas muy parecidas a textos en dicha carta. La
Versión Siríaca Antigua (la PeschitoJ no la incluyó (pero sí
aparece en la Versión
Siríaca Posterior). 2 PEDRO era parte de la colección de
libros llamada la
Antilegomena palabra griega compuesta
de "contra"
y "decir"; o sea
libros "disputados"). Los otros libros de esta colección eran
Hebreos, Santiago, 1 y 2 de Juan, Judas,
Apocalipsis). No eran libros rechazados, sino
puestos en dudas. (Con el
tiempo todos éstos fueron incluidos en el canon de las Sagradas
Escrituras). Esta
colección de libros no na de
ser confundida con la de los
"espurios", libros que
nunca llegaron a ser considerados como
canónicos. Los manuscritos
más antiguos sí
contienen los libros mencionados arriba (la
Antilegomena); son el
Sinaítico (año 350), el
Vaticano (325-350) y el
Alejandrino (450). El concilio de Laodicea (ano 366), el
de Hipona (393) y el de
Cartago (397) incluyeron a 2 PEDRO en el canon de las
Escrituras Sagradas.
Eusebio (historiador), Jerónimo y Orígenes
no negaban la autenticidad de 2 PEDRO;
nada más decían que existían dudas respecto
al libro. Eusebio escribió que algunos negaban
la inspiración del libro porque el estilo de él,
comparado con el de 1 PEDRO, era muy diferente. Pero dicha
diferencia se puede atribuir a
la gran diferencia de temas tratados. La diferencia aludida
tenía que ver con el capítulo 2
solamente. Por otra parte, hay mucha semejanza
entre los dos libros. Hay palabras peculiares a los dos, y
palabras que solamente pocas
veces se hallan fuera de ellos. Además,
hay palabras en los dos libros de PEDRO que
son similares a palabras usadas por Pedro en
el libro HECHOS.
La evidencia interna de su autenticidad es
de peso. Pedro reclama ser el autor, y se expresa
en el ver. 1 en una manera en que ningún
autor falso lo haría. Dice en 3:1 que ya había escrito a los
mismos lectores a quienes
se dirigió 1 PEDRO. En 1:14,15 se identifica
con el Pedro de Jn. 21:18,19. Se incluye con los
demás apóstoles como testigo ocular de la
transfiguración (1:16,17).
Los dos libros tocan temas iguales: la segunda
venida de Cristo (1 Ped. 4:5; 2 Ped.
3:10),
la inspiración de los profetas (1 Ped.
1:10,11; 2 Ped. 1:20,21), y el evitar la mundanalidad
(1 Ped. 1:22; 2 Ped. 1:4). En las dos cartas
se encuentra la palabra griega rara traducida
"virtud" (o excelencia). La referencia a "nuestro
amado hermano Pablo" corresponde a lo que diría
el apóstol Pedro, mientras que un
autor falso de tiempo más tarde se habría expresado,
refiriéndose a Pablo con títulos eclesiásticos
comunes de la época (por ejemplo,
"San Pablo").
No hay nada de herejía en este libro, ni
ninguna enseñanza que contradiga las verdades de los demás
libros del Nuevo Testamento.
Los libros apócrifos siempre llevan mucho
detalle biográfico que obviamente son de la
imaginación. No hay nada de esto en este libro.
II.
EL AUTOR DE LA EPÍSTOLA:
Simeón Pedro reclama ser su autor (1:1).
Orígenes (año 185-254) dice que Pedro dejó
una epístola y que se admita que también otra.
Jerónimo (año 347-420), traductor de la Versión
Vulgata, dice que Pedro escribió dos epístolas.
Las referencias en esta epístola a la vida
del autor (dadas tres
párrafos arriba) concuer-dan
con el apóstol Pedro. El autor conocía a Pablo personalmente y
se consideraba como
igual a él.
Sobre la persona de Pedro,
véase NOTAS
SOBRE 1 PEDRO, INTROD.,
III.
Si Pedro es el autor de 2 PEDRO, entonces
la autenticidad de la carta es innegable.
III.
A QUIENES LA ESCRIBIÓ:
En
el principio de la carta no se nombran ningunos recipientes en
particular, pero 3:1 identifica los destinatarios como los
mismos que se mencionan en 1 Ped. 1:1,2. Probablemente
la segunda carta fue escrita desde Babilonia
también (1 Ped. 5:13). En realidad no
hay información exacta sobre el particular.
IV.
EL PROPOSITO DE LA EPÍSTOLA:
Como la primera epístola de Pedro consolaba
a los hermanos en grandes pruebas de la
fe, debido a la persecución, la segunda muestra
que la falsa doctrina era un peligro tan
grande para su fe como la persecución. La segunda
fue escrita para advertir en contra de
los falsos maestros que ya iban apareciendo,
aunque el uso del tiempo futuro (2:1-3, habrá,
introducirán, seguirán, harán) indica que la
manifestación plena de sus errores todavía no
había llegado. La falsa doctrina combatida en esta epístola
apunta a lo que más tarde vino a
ser llamado el gnosticismo.
Sobre el gnosticismo, véase mi obra NOTAS
SOBRE LJUAN, INTROD.,
VIII.
La salvaguarda contra el error es el conocimiento
que ha sido dado en el evangelio.
Los falsos maestros hablaban mucho acerca de
su "conocimiento" adquirido
por intuición
(por eso eran llamados gnósticos", porque en
el griego la palabra "conocimiento" es
gnosis)
En vista de esto, Pedro ahora escribe a los hermanos para
confirmarles en la fe del evangelio,
el "pleno conocimiento" de Jesucristo
(1:2,3). Este es el tema principal. La palabra
conocimiento" aparece un buen número de
veces en esta carta.
Los falsos maestros que describe Pedro
eran libertinos, radicales, y burladores. Negaban
la deidad de Jesús y la humanidad de
Cristo. Eran sensuales, negando la realidad del
pecado. Negaban la doctrina
apostólica con
referencia af fin del mundo. (Los evolucionistas
de hoy hacen el mismo argumento que hacían los gnósticos, 3:4,
llamándolo "el unifor-mitarianismo").
Abogaban por ideas y prácticas
que más tarde caracterizarían al gnosticismo. Estos eran
cristianos que habían bebido de la fuente de esa falsa filosofía.
Habían sido bautizados en
Cristo, pero luego abandonaron
la fe. Compárense 2:21,22;
1 Jn. 2:18,19. Pedro
enfatiza que la destrucción de ellos es cierta, y exhorta
a los hermanos a no caer en el error de
esos inicuos.
Pablo trata el mismo problema en Col.
2:8,16-23, y recuerda a los nermanos que en
Cristo uno es completo. Al cristiano no fe falta
ningún supuesto conocimiento filosófico
humano.
En su finalidad esta carta nos recuerda
mucho de las advertencias de Pablo en tales
pasajes como Hech. 20:29-31; Col. 2:8; 2 Tes.
2:3; 1 Tim. 4:1-3; y en 2 Tim. 3:1-4.
V.
EL TIEMPO EN QUE LA ESCRIBIÓ:
A continuación doy las razones de por qué
concluyo que esta carta fue escrita en 66 o 67
d. de J.C.
1.
Pedro ya era de grande edad cuando la
escribió (1:14; Jn. 21:18,19).
2.
Se cree que Pedro fue muerto al fin del
año 67, o a principios del 68, en el año decimo
tercero de Nerón.
3.
Si no todas, la mayor parte de las cartas
de
Pablo ya habían sido escritas (3:15-16). Estas
cartas fueron escritas entre el año 62 (1
Tes.) y el 66
(2 Tim.).
Había pasado suficiente
tiempo para que fuera pervertida
por algunos
la enseñanza de
algunas
de dichas cartas.
4.
Esta epístola, mayormente en el capítulo
2, trata los mismos problemas tratados en el
libro de Judas, y supongo que Judas fue escrita
cerca de 65 d. de J.C.
5.
La falsa filosofía del gnosticismo llegó a
ser problema verdadero ya tarde en el siglo
primero.
Desde luego es imposible fijar una fecha
exacta.