Esta introducción contiene por traducción una gran parte
de la obra en inglés, “SURVEY OF DANIEL”, por mi hijo en la
carne, y hermano en la fe, Chris Hatton Reeves.
EL
AUTOR
(El
libro reclama que el autor es Daniel, 12:4)
A. Daniel el hombre:
1. Su nombre. El
significado del nombre Daniel es “Dios es Juez”, o “Dios es
mi Juez”. Fuera de
este libro que lleva su nombre, el nombre Daniel se encuentra en 1
Crón. 3:1; Esdras 8:2; Neh. 10:6; Ezeq. 14:14,20; 28:3; Mat.
24:15; Mar. 13:14. Su
nombre fue cambiado en Babilonia a Beltsasar (1:7), nombre que
significa “que Bel proteja al rey”, o sencillamente “proteja
su vida”. (Sobre el
dios pagano, Bel, véase 4:8; Jer. 50:2; 51:44; Isa. 46:1).
2. Su vida pasada y carrera.
Daniel era de familia real (1:3), un joven talentoso y bien
educado (1:4). Había
sido llevado cautivo a Babilonia en el año 605 a. C. cuando
Nabucodonosor derrotó a los egipcios en Carquemis y luego unos
meses después pasó a Jerusalén para llevar cautivos junto con
el botín. (Esto
sucedió unos ocho años antes del cautiverio de Ezequiel).
En aquel tiempo Daniel tenía aproximadamente 20 años de
edad, o tal vez unos 15 a 18 años.
Véanse 2 Crón. 35:20—36:7; Jer. 46:2; 25:1-12; Dan.
9:1,2.
Cuando menos vivió en Babilonia hasta el tercer año de
Ciro, rey persa, cerca de 536 a. C. (7:1; 8:1; 9:1; 10:1,2).
Se cree que nació en el tiempo de las reformas de Josías
(621 a. C.), y que murió cerca de los noventa años de edad.
Según Josefo, el historiador, Daniel y sus compañeros
eran descendientes del rey Sedequías.
Después de tres años de entrenamiento (1:5; compárense 2
Rey. 20:17,18; Isa. 39:7), sirvió de consejero político de
Nabucodonosor, rey de Babilonia (1:1), de Belsasar (5:1), de Darío
de Media (5:31), y de Ciro, rey de Persia (10:1).
Sus actividades públicas correspondían a su educación
formal indicada en el capítulo 1.
Era estudiante de la palabra de Dios (9:1,2; compárense
Jer. 25:11; 29:10). Fuera
del libro de Daniel, no sabemos nada acerca de su vida.
Daniel (605-536 a. C.) sirvió en la ciudad de Babilonia,
mientras que Jeremías (626-586 a. C.) sirvió en Jerusalén, y
Ezequiel (592-570 a. C.) en el sudeste de Babilonia en el río
Quebar (Ezeq. 1:1).
El período de tiempo cubierto por el libro de Daniel se extiende
de 605 a. C. a 165 a. C.
3. Su carácter.
Era hombre grande en sabiduría (1:17), en integridad y cortesía
(1:8, 9,11,13), y en oración (2:18 y sig.; 6:10; 9:3 y sig.;
10:12). Era compañero
de reyes, un gran estadista y consejero, un gran líder y
protector de su pueblo. Era
estadista, pero también profeta.
Subió de esclavo a estadista de primer rango.
Era hombre humilde y modesto (2:28-30), de justicia y valor
(1:8 y sig., Ezeq. 14:14,20), y de capacidad y autoridad (1:20;
2:48,49; 6:1-3). Al
mismo tiempo era hombre considerado (2:49).
No solamente era hombre grande en la tierra, sino también
considerado así en el cielo (9:23; 10:11,19).
Otras palabras que describen el carácter de este hombre de
Dios son: preeminencia (1:20), propósito (1:8), poder (2:48;
6:2), oración (6:10; 9:1 y sig.), principio (6:23), e inocencia
(6:22).
4. Su tarea.
Dios usó a Daniel para la interpretación de sueños, señales y
visiones. Dios le usó
para que sirviera de
oficial en la corte de Babilonia y de los reyes medo-persas.
En cada tarea, Daniel se portó con fidelidad e integridad. El fue instrumento de Dios en Babilonia para mantener el
honor de Dios en esa tierra ajena, y para registrar las
revelaciones de Dios tocante al futuro con respecto al reino de
Dios.
EL
LIBRO
A. Daniel
el libro:
1. Su lugar en el
Antiguo Testamento. En
la Biblia hebrea, Daniel está colocado entre “los Escritos”,
porque los judíos no consideraban al hombre Daniel como profeta,
como lo eran Isaías o Ezequiel, sino como vidente y hombre de
sabiduría. (Esta localización del libro no argumenta
en contra de la inspiración o canonicidad del libro).
En la Versión Septuaginta (versión de los setenta, en
griego), Daniel fue puesto entre los profetas o la Hagiografía (los
Escritos Santos).
La Biblia nuestra lo pone en los Profetas Mayores,
siguiendo el orden de la Septuaginta y de la Vulgata.
2. Título. Como
muchos de los libros del Antiguo Testamento, el libro Daniel
toma su nombre del protagonista central en él.
El título, Daniel, en nuestra Biblia es tomado de la versión
Septuaginta.
3.
Autor.
a. Evidencia
interna. No se
declara en ninguna parte quién es el autor, ni hay
reclamaciones de haber sido escrito con inspiración.
Daniel habla en primera persona, y reclama haber recibido
revelaciones registradas en un libro (véanse 7:2 y sig.;
8:1 y sig.; 9:2 y sig.; 12:4).
Daniel, dado que vivía entre los babilonios,
hubiera sabido que Susa estaba ubicada en la provincia de
Elam (8:2).
b. Evidencia
externa. Ezequiel, libro admitido aún por los críticos como del
siglo sexto, se refiere a Daniel (14:14,20; 28:3) en 591 a. C. y
en 586 a. C.
Jesús habla de “la abominación desoladora de que habló
el profeta Daniel” (Mat. 24:15; compáre-