151. ¿SON PECADORES LOS CRIS- TIANOS FIELES? "Hay quienes afirman que los cristianos fieles somos pecadores. Será cierto". --- 1. Esta afirmación es argumento adicio- nal de parte de los falsos hermanos que promueven la unidad en la diversidad. Es parte de su fundamento sobre el cual erigir su promoción de comunión con sectarios. (Véanse los Interrogantes anteriores, espe- cialmente #132--#136, #140, #148). 2. Las Escrituras describen a los cristia- nos fieles de manera completamente opues- ta a la que afirman estos hermanos falsos. Dijo Pablo a Pedro (Gál. 2:15) que no somos pecadores de entre los gentiles (que sí lo son, por no ser cristianos) por haber sido justificados por la fe de Cristo (ver. 16). El cristiano ha muerto al pecado; ya no vive en él (Rom. 6:2). El pecado ya no reina en su cuerpo mortal (ver. 12). Lo que le caracteri- za no es el pecado, sino la santidad (2 Cor. 7:1; 1 Tes. 4:7; Heb. 12:14; 1 Jn. 3:3; Apoc. 19:8). *** 152. EXODO 4:26 "¿Por que en Ex. 4:26 dice que Dios qui- so matar a Moisés, si él lo había escogido para un trabajo?" --- 1. Ningún hombre es indispensable en los planes de Dios. Según el hombre se pre- pare, así Dios lo empleará (2 Tim. 2:21,22). Moisés había desobedecido a Dios en el asunto de la circuncisión de su hijo, y por eso Dios iba a castigar al padre del niño en este caso. La madre, Séfora, una pagana, aunque no de acuerdo en el pacto de la cir- cuncisión, por amor a su marido circuncidó al niño, y así Moisés escapó castigo severo. ` 2. Sí, Dios había llamado a Moisés para una misión bastante importante, pero eso no le libró de sus responsabilidades en otros asuntos. Dios puede de piedras levantar hijos (Mat. 3:9). Dios no necesitaba a Moisés para llevar a cabo sus planes. Todos esta- mos necesitados de Dios, y para que nos emplee tenemos que hacer su voluntad. *** 153. ¿PODER LA MUJER INOCENTE VOLVER A CASARSE? "¿Se le autoriza a la mujer inocente (cuando el marido de ella ha caído en adul- terio) volverse a casar? El Hno.[ ] afirma que el marido sí lo puede (cuando su espo- sa cae en adulterio), porque así lo afirma Mat. 19:9. El texto dice "mujer". Si dijera "cónyuge", abarcaría a la mujer (según él). Entonces él dice que la mujer solamente puede volver a tener esposo si su esposo actual muere, y si cae en adulterio, no". --- 1. El pasaje Mar. 10:11,12 lo hace bien claro que la ley de Dios sobre el divorcio es igual para el hombre como para la mujer. 2. La ley de Dios es la misma desde el principio (Mat. 19:4). En el ver. 5, la palabra "hombre" (griego, anthropos) indica hombre o mujer, un ser humano (varón = aner). El hombre, como la mujer, dejan sus padres y se unen en el matrimonio. Nótense estos pasajes en los cuales aparece la palabra griega, anthropos: Mat. 4:4; 15:15:11,18; Juan 7:51; 16:21. ¿Alguien osará afirmar que la mujer se excluye en estos casos porque la palabra española que aparece en ellos es "hombre"? ¡Claro que no! La mujer va in- cluida en la palabra "hombre". 3. En Mat. 19:6 también aparece la pala- bra griega, anthropos, y significa varón o mu- jer. 4. Dios no hace acepción de personas (Hech. 10:34). El pasaje Mat. 19:9 da derecho al inocente a las segundas nupcias, sea al varón, sea a la mujer. Dios es justo. Pero el hombre machista quiere privilegios especia- les para sí mismo, pero no para la mujer. *** 154. ¿CONFESAR A LA IGLESIA O A JESUS? "¿Enseña 1Jn. 1:9 y Sant. 5:16 que se con- fiesan los pecados a la iglesia o a Jesús?" --- 1. 1Jn. 1:9 habla de no negar la realidad del pecado, sino confesar los pecados a Dios por el Mediador, Jesucristo. 2. Sant. 5:16 habla de confesar nuestros pecados unos a otros y de orar unos por otros. Por ejemplo, Hech. 8:24. Debemos admitir nuestros pecados, confesándolos unos a otros, según el caso y la ocasión, y orar unos por otros, al confesarlos a Dios y orar a él por medio de Jesucristo. *** 155. ¿ES EL HADES EL INFIERNO? Véase Interrogante #15, 15b "¿Es el Hades el mismo Infierno, porque así lo traduce la Versión Jerusalén?" --- 1. No, el Hades es la morada de los es- píritus sin cuerpo, y el Infierno es el lugar de castigo eterno. Las dos palabras son re- presentadas en el texto griego por dos pala- bras distintas. 2. La Versión Valera, 1906, en Hech. 2:27, dice "infierno", pero la Versión del año 1960 lo corrige, diciendo, "Hades". La Ver- sión Biblia De Jerusalén también dice Hades. El texto griego, en Hech. 2:27, dice Hades. 3. La palabra "infierno" aparece en Mar. 9:43-48, siendo traducción del vocablo grie- go, geenna. *** 156. COMER SANGRE Y HECHOS 15 Véase Interrogante #77 "¿Es prohibido el comer sangre, pues el Hno. [ ] afirma que si Hech. 16:4 usa la pa- labra 'dogma', esto viola la autonomía de las iglesias porque esto era la opinión de Jaco- bo (Hech. 15), y también porque en Hech. 21:25 los ancianos de Jerusalén se hicieron cargo de la carta redactada en Hech. 15. Di- ce que esto de Hech. 15 se aconsejó para que hubiera armonía entre judíos y gentiles". 1. Sí, el Nuevo Testamento prohibe el comer sangre. 2. "Las ordenanzas" de Hech. 16:4 (grie- go, dogma) fueron ordenados por los apósto- les y los ancianos, según la dirección del Espíritu Santo (15:28). No fueron sencilla- mente alguna expresión de opinión de al- gunos ancianos. *** 157. ¿QUE SIGNIFICA "JEHOVÁ"? "¿Qué significa 'Jehová'?" --- 1. Es el nombre de Dios en el Antiguo Testamento (Exod. 6:3; 17:15, etc.). Significa "autoexistente, eterno". 2. En el texto hebreo del Antiguo Tes- tamento el nombre no tiene vocales, sino so- lamente consonantes. Aparece así: "JHVH". (Por eso la versión Nácar- Colunga translite- ra "Yahvé"). 3. Los judíos no pronunciaban el nom- bre de Dios (por eso de Exod. 20:7), y por eso, al llegar a dicho nombre, sustituían más bien el nombre "Señor". Por esto la versión Septuaginta en griego, hecho como 300 años a. de J.C., emplea el término "Señor", en lu- gar de "Jehová". 4. Cuando por fin los judíos agregaron vocales al nombre "JHVA", usando los voca- les del término "Señor", salió Jehová. 5. Es interesante notar que muchos pasa- jes del Antiguo, donde aparece el nombre divino, Jehová, se aplican en el Nuevo Tes- tamento a Jesucristo. Esto prueba que él es Dios. Véanse por ejemplo Isa. 8:13 más 1 Ped. 2:8; Isa. 40:3 más Mat. 3:3; Isa. 44:6,12 más Apoc. 1:17,18 (2:8; 22:13,16); Joel 2:32 más Rom. 10:13. *** 158. PELO LARGO O CORTO EN LA MUJER "¿La mujer tiene que utilizar el pelo, o es pecado, o sólo tiene que utilizarlo largo? Según los evangélicos la mujer tiene que utilizar el pelo largo porque es el velo de la mujer, y por lo tanto si lo usa pequeño es pecado delante de Dios". --- 1. La Biblia (1 Cor. 11:14,15) no especifi- ca lo largo del cabello de la mujer. (Largo y corto son términos relativos). No habla de echarle o no tijeras, para arreglar el cabello. Dice que "komao -- dejarse crecer el cabello" es gloria para la mujer, y deshonra para el hombre. 2. El hombre, en su manera de llevar el cabello, no debe parecer mujer, ni la mujer, hombre. Esto nos enseña la naturaleza. 3. Algunos van más allá de lo que ense- ña la Biblia, al hacer reglamentos humanos, prohibiendo a la mujer echar tijeras al cabe- llo. El texto griego emplea una sola palabra, KOMAO, para decir, vv. 14,15, "dejarse crecer el cabello". (Las palabras "corto" y "largo" no están en el texto griego como palabras aparte). KOME (que es sustantivo) (v. 5b) quiere decir "cabellera" (cabello como or- namento), lo largo de ello siendo nada más sugerido, y de importancia secundaria. El "kome" es dado a la mujer para cubierta na- tural, y por eso es deshonra para el hombre que lo lleve. 159. MORIR MAS DE UNA VEZ "Si Hebreos 9:27 dice que está estableci- do para todo hombre la muerte una vez, no dos o tres veces, ¿qué de los resucitados por Jesús, como el hijo de la viuda de Nain, y Lázaro muerto por cuatro días, y la hija de Jairo, y los resucitados por Pedro y Pablo, a Dorcas y a Eutico?" --- 1. Hebreos 9:27 trata del orden ordinario del hombre en esta vida, que después de nacer y vivir su vida, muere. No vive y muere repetidas veces. La muerte pone fin a su vida en el cuerpo. Así pasa con todo ser humano. No hay excepciones. 2. Ahora, Dios permitió algunos conta- dos casos milagrosos para evidenciar la deidad de Jesús y la comisión inspirada de los apóstoles, dejando que éstos resucitaran de la muerte a algunos. Jesucristo es la re- surrección y la vida (Juan 11:25). Nos hizo (1:3), y por eso le es fácil dar vida nueva- mente al muerto. Esto lo probó milagrosa- mente. 3. Los milagros tuvieron su propósito especial (Jn. 20:0,31; Mar. 16:20; Heb. 2:3,4). No hay milagros hoy en día porque ya cumplieron su propósito. 4. Todo el mundo sigue muriendo una sola vez. 5. Hebreos 9:27 trata de la norma para el hombre; los casos especiales y milagrosos de resurrección tratan de evidencias sobre- naturales para probar la deidad de Jesús y confirmar el mensaje inspirado de los após- toles. No hay contradicción alguna entre los dos fenómenos. *** 160. USAR EL LOCAL PARA BODAS "¿Puede la iglesia local prestar el lugar de reunión (su local de reunión) para reali- zar una boda de personas no cristianas pero hijos de éstos? Al ser hijos de personas cris- tianas ellos entienden y creen el evangelio, pero son rebeldes y no se someten, pero a la hora de contraer matrimonio además de la ceremonia en el civil ellos desean hacer una (u otra) ceremonia en el local de reunión de la iglesia local, y ser declarado marido y mujer por un ministro de Dios. Pero ellos no son cristianos. ¿Qué puede hacer la igle- sia en ese caso? ¿Qué puede hacer el minis- tro de Dios?" --- 1. El local de la iglesia es para adora- ción, edificación y predicación. Gastar dine- ro de los fondos de la iglesia para un local para estos propósitos bíblicos, y luego usar el local para otros propósitos, es administrar mal dicho dinero. 2. ¿Que se entiende por "boda"? Esa pa- labra puede traer a la mente un sinnúmero de situaciones distintas. La idea más común involucra actividades de música especial, flores, procesiones, ropa elegante, y mucha pompa, y después comida o refrescos y pre- sentación de regalos. El local no es para ta- les actividades y casos. 3. Si el caso tiene que ver sencillamente con congregarse la pareja, sus familiares, amigos y hermanos en Cristo, para oír ense- ñanza bíblica con respecto al matrimonio, magnífico, pero son raras las veces que ésta sea la idea singular de los interesados, al hablar de una "boda". Si la reunión en el lo- cal es para oír enseñanza bíblica, no importa que la pareja sea cristiana, o no. 4. En mi experiencia he visto que, en es- te asunto de bodas, para muchos el local es sencillamente un lugar conveniente para los usos egoístas de los interesados. Es amplio, pudiendo acomodar mucha gente, y sobre todo ¡es gratis! !No cuesta dinero usarlo, como sí cuesta el salón público! El pensar de tales personas se basa solamente en su conveniencia y egoísmo; ellas no toman en cuenta nada el uso correcto de dicho local según las Escrituras, ni les importa. 5. La ceremonia civil es para cumplir con la ley del país, según Rom. 13:1,2; 1 Ped. 2:13-15. Si la pareja ha hecho un pacto entre sí, y con Dios, al juntarse sexualmente los dos llegan a ser una sola carne. La parte ci- vil es para el registro del matrimonio. Todo cristiano fiel va a cumplir con estos requisi- tos de la ley. Pero la iglesia, ni en el sentido local, y mucho menos en el sentido univer- sal, tiene nada que ver con la validez del matrimonio. El matrimonio no es "sacra- mento" de la iglesia. El llamado "ministro de la iglesia" (en el sentido de clérigo) no tiene nada que ver con el caso (excepto en el caso en que como agente del gobierno se le otorga el privilegio de declarar marido y mujer a los dos y de firmar la licencia. Tal es el caso en los EE.UU. En este sentido yo he casado a un número de personas a través de los años. En muchos países al predica- dor no se le permite este privilegio). Si el agente civil les ha declarado marido y mu- jer, no hay por qué el llamado "ministro" vuelva a hacerlo. 6. Al evangelista, o predicador (que no diga "ministro"), le toca predicar y enseñar, dentro y fuera del local. 7. He visto muy pocos casos de "bodas" en el local que yo he considerado apropia- dos. Pura reunión para enseñanza bíblica de parte del predicador está bien, pero en la mayoría de los casos, eso solo no satisface a los interesados. 8. Mejor es que la pareja cumpla con la ley del país y luego para cosas puramente sociales y tradicionales (con todo y música especial, comida, refrescos, etcétera) arre- glen el uso de algún local público para todo aquello. El sitio de reunión de la iglesia lo- cal no es para eso. *** 161. HECHOS 2:42 "Hechos 2:42, ¿se refiere a la cena del Señor, o no?" --- 1. La expresión "partir el pan" se usa en las Escrituras para decir "comer algo", como por ejemplo en Hech. 20:11. En este caso Pablo solo comió. Así se usa en Luc. 24:30,35 para indicar una comida común. Véanse también Hech. 2:46; 27:35. 2. Se usa con referencia especial a la ce- na del Señor, como por ejemplo en Mat. 26:26; Hech. 20:7; 1 Cor. 10:16; 11:24. 3. El contexto decide en cuanto a cuál cosa se hace referencia, si a una comida co- mún, o a la cena del Señor. Dado que Hech. 2:42 trata de cuatro actividades de acción colectiva de la iglesia (y el comer comidas comunes no es actividad de la iglesia colec- tivamente, 1 Cor. 11:22,34), se implica que el partimiento de pan aquí mencionado es el de la cena del Señor. *** 162. ¿A QUE EDAD SER BAUTIZADO? "¿A qué edad es lícito bautizar a una persona (si lo pidiere naturalmente)?" --- 1. Las Escrituras no estipulan cierta edad para el bautismo de la persona. (Ten- go entendido que cierta denominación ha legislado que no se puede bautizar a perso- na de menos de ocho años de edad). La edad de la persona no entra en el caso del bautismo bíblico. 2. El bautismo en Cristo requiere que la persona haya creído en la deidad de Jesús (de que es el Hijo de Dios), y que se haya arrepentido de sus pecados pasados (Mar. 16:16; Hech. 2:38). 3. Es natural que los hijos criados en hogares cristianos desde temprano en la vi- da hayan entendido bien que como perso- nas que han pecado necesitan ser bautiza- dos en Cristo para perdón de sus pecados. (Así fue en el caso mío; yo fui bautizado te- niendo todavía once años edad). He bauti- zado a personas de edad "tierna", pero siempre después de convencerme de que en realidad entendían ellas los requisitos bíbli- cos para el bautismo. 4. Sugiero que en un dado caso de per- sona de tierna edad, que pida ser bautizada, se le tome aparte para preguntarle por qué quiere ser bautizada. La respuesta del "ni- ño" es la mejor indicación de su compren- sión correcta, o de falta de ella. Si habla de pecados que ha cometido, de por qué murió Cristo en la cruz, y de la necesidad del bau- tismo para perdón de sus pecados, entonces es evidente que entiende bien y que se debe bautizar. Si el caso es de otra manera, eso también se revelará. *** 163. ¿ES CORRECTO LLAMARLE HERMANO? "¿Es correcto llamar a una persona "hermano" si se bautizó, acudió algunas ve- ces a las reuniones, y luego se retiró volun- tariamente, y ahora asiste a una denomina- ción?" --- 1. Si la persona en realidad se bautiza en Cristo, llega a ser mi hermano en Cristo, porque nace (espiritualmente) en la misma familia de Dios en que yo también nací. (Ahora que cierta persona en realidad haya sido bautizada en Cristo es otra cosa. De lejos no puedo juzgar). 2. Toda persona bautizada en Cristo tie- ne el deber de congregarse con los santos localmente (Heb. 10:25; 1 Cor. 11:20). 3. Si una persona de éstas se retira de la iglesia local y comienza a asistir a una de- nominación, hace mal. Sigue siendo mi hermano en Cristo, porque somos de la misma familia de Dios, pero sí hace mal. Debe desistir de su mal, y arrepentido, vol- ver a su primer amor (Apoc. 2:4). 4. Si en un dado caso la persona, que se bautizó y asistió algunas veces, ahora que asiste alguna denominación diga que todas las iglesias son buenas, y que la iglesia de Cristo es solamente una de muchas deno- minaciones, etcétera, es evidente que dicha persona nunca se convirtió a Cristo, y por eso nunca era nuestro hermano en Cristo. Su "conversión" fue un engaño. 5. Hay falsos hermanos (1 Cor. 11:26; 2 Ped. 2:1), pero siempre son hermanos. (Desde luego están perdidos en sus aposta- sías, pero no necesitan ser bautizados de nuevo, sino arrepentirse de sus males). Hay "hijos pródigos" (Lucas 15), pero siguen siendo hijos. No tienen que nacer de nuevo para volver a ser hijos en la familia. Necesi- tan volver a la comunión con el padre por medio del arrepentimiento y confesión de pecados. *** 164. ¿SE PUEDE LLAMAR DIVISION? "¿Se puede llamar división el hecho que una familia por problemas en la congrega- ción donde se reúne se separa para asistir a otra iglesia de Cristo?" --- 1. No necesariamente. Todo depende del caso. La pregunta arriba no especifica el "problema". 2. Hay un caso de "separarse el uno del otro" en Hech. 15:39, pero no hubo "divi- sión". Pero Rom. 16:17 habla de caso de di- visión y de apartamiento. 3. Si un individuo, o varios, por pro- blemas de la clase mencionada en Hech. 15:38,39, dejan la congregación y pasan a hacerse miembros en otra, no es caso de di- visión. En cuestiones de opinión, la persona queda libre para escoger con cuál congrega- ción trabajar como miembro. Pone y quita su membresía. 4. Si un individuo, o varios, introducen el error "en contra de la doctrina" apostólica (Rom. 16:17), y por haber sido disciplinados salen de la congregación, llevando consigo a sus simpatizantes, sí es caso de división. Dividieron la congregación por medio de sus doctrina falsa. El error siempre causa la división, y nunca la defensa de la verdad. 5. Si alguno anda desordenadamente en la congregación (2 Tes. 3:11-15), y sale para poner su membresía en otra, sin haber co- rregido primero su error, o para evitar la disciplina, hace mal. Peca. Pero su caso no lo llamaría "división". No divide la congre- gación; la abandona injustamente. *** 165. ¿LLEVAR LA CENA A LOS ENFERMOS? "Si un hermano o hermana están que- brantados de salud, ¿es lícito llevarles el pan y el vino, cantar algún himno, orar por estos elementos, cuando el o ella por su en- fermedad no pudiera asistir al culto del domingo?" --- 1. La celebración de la cena del Señor es un acto en reunión (1 Cor. 11:20,33). Se con- gregan los miembros en asamblea el primer día de la semana para conmemorar la muer- te del Señor. Este acto no es "sacramento", como lo es en la Iglesia Católica Romana: acto religioso que tiene por objeto la santifi- cación de la persona. La cena del Señor no tiene ciertas virtudes en sí, impartidas por medio de su celebración. Es un acto de cul- to colectivo que anuncia la muerte del Señor hasta que él venga. 2. Si alguno no puede estar en la asam- blea para tomar la cena, no le falta ninguna "gracia" o "virtud" que ahora le sería pro- porcionada por tener la cena traída a su pre- sencia para tomarla. 3. La práctica de llevar nada más la cena del Señor al enfermo se basa en el concepto erróneo de que ella es como "sacramento". 4. Si van varios hermanos a visitar al en- fermo en día domingo, para hacer un culto con él, cantando himnos, orando, estudian- do las Escrituras, sirviéndole la cena, y le- vantando su ofrenda, cuando menos se hace una reunión y no hay nada de "sacramento" en el acto de servirle la cena del Señor. Pero no veo nada en las Escrituras que indique que esto se requiera, aunque no puedo decir tampoco que es pecado hacerlo. 5. Lo que el Señor diseñó para la cena, al instituirla, y las instrucciones dadas por ins- piración al respecto a la iglesia del siglo primero, todo apunta a una celebración hecha por la iglesia colectivamente en asam- blea. De esto estamos seguros. *** 166. CAMBIO DE NOMBRES DE PERSONAJES BIBLICOS "¿Por qué Dios les ponía otros nombres desde el Antiguo Testamento, y en el Nuevo Testamento? Por ejemplo: Era Simón, y Je- sús lo puso Pedro; era Saulo y después fue Pablo; era Abram y después fue llamado Abraham". --- 1. Simón era uno de los discípulos de Cristo escogido para ser apóstol. Cristo, al verle por primera vez y discernir su carác- ter, le dio el sobrenombre de Cefas (forma aramea), o Pedro (forma griega), que signifi- ca "piedra". 2. Era costumbre para los judíos de la dispersión llevar dos nombres, uno según el hebreo, y otro según el griego, la lengua universal de aquel tiempo. El apóstol Pa- blo, siendo judío de raza, aunque romano de ciudadanía, Hech. 22:3,25-28), se llamaba Saulo, según la lengua hebrea. Desde la primera mención de él, Hech. 7:58, hasta el principio de la obra de él como apóstol en- tre los gentiles, 13:9, Lucas el historiador se refiere a él con el nombre de Saulo. Pero ahora que sale Saulo a predicar entre los gentiles, le llama Pablo, que es según el griego, la lengua de los gentiles. 3. Génesis 17:1-8 explica por qué Dios alteró el nombre de Abram (que significa "padre exaltado") a Abraham (que significa "padre de una multitud"). *** 167. ¿ES BÍBLICA LA JUNTA DE VARONES? "¿Es bíblica la junta de varones (sesio- nes donde los hombres toman decisiones por la iglesia, si la Biblia dice que todos somos la iglesia, incluyendo mujeres)?" --- 1. Hay iglesias sin ancianos (Hech. 14:23; Tito 1:5). Son autónomas, y por eso no son dirigidas por elementos ajenos. 2. Todo ha de ser hecho decentemente y con orden (1 Cor. 14:40). 3. A la mujer no se le permite enseñar ni ejercer autoridad sobre el hombre (varón) (1 Tim. 2:12). 4. De estos datos bíblicos se deduce que los varones de la iglesia local la deben diri- gir hasta que haya hombres con los requisi- tos bíblicos que se nombren ancianos en ella. 5. Es cierto que la iglesia la componen los varones y las mujeres que se constituyen la membresía, pero eso no tiene que ver con la dirección de la iglesia. El simple hecho de que "todos somos la iglesia, incluyendo mujeres" no autoriza que las hermanas pre- diquen, dirijan himnos y oraciones, repartan la cena del Señor, ni que sean ancianas en la iglesia. El papel de la mujer en la iglesia no incluye la dirección de ella. *** 168. JUAN 20:17 "En los evangelios, y acerca de la resu- rrección, Mateo 28:9; Lucas 24:39, se habla de un contacto corporal (por decirlo así) de Jesús con las mujeres y sus discípulos. Sin embargo, el evangelio de Juan en el cap. 20:17, Jesús dice a María: "No me toques porque aún no he subido a mi Padre". Yo particularmente no creo que haya contradic- ción escritural, pero mi pregunta es: ¿Por qué esta prohibición? Le pregunto esto por- que algunos, tomando estos pasajes, quieren hacernos creer que la Biblia se con- tradice, cosa que yo no comparto en absolu- to". --- 1. Bien afirma usted que la Biblia no se contradice, porque es cierto. Solamente el enemigo de la Biblia busca hallar contradic- ciones. El está en contra de la Biblia por la simple razón de que la Biblia está en contra de él, por ser él pecador. 2. El verbo griego, APTO, en imperativo presente, significa "no estar asiendo de". La idea no es sencillamente la de no estar to- cando, como hacer llegar la mano brevemen- te a cierto objeto para hacer contacto. No- temos cómo se expresan estas diferentes versiones: "Suéltame" (Valera 1977, y otras). "Suéltame--margen, O, Deja de asirte a mí" (Biblia de Las Américas). "No me retengas" (Nueva Versión Inter- nacional, y otras). "Deja de colgarte de mí" (Nuevo Mun- do). 3. Lo que María había perdido en la muerte de Jesús (la compañía física de él de día en día) ahora, al ver a Jesús vivo, lo quiere poseer de nuevo para no perderlo. ¡Se ase de él! 4. Jesús le explica que no debe hacer eso, sino que fuera a avisar a los discípulos del Señor resucitado y darles el mensaje en- cargado. Todavía no ascendía al Padre; iba a estar con ellos más tiempo ( unos 40 días, Hech. 1:3). Después de ascender al Padre, estaría con ellos para siempre (Mat. 28:20). Estas nuevas eran para todos los discípulos, y por eso María no había de quedarse allí en la presencia de Jesús, colgándose de él enér- gicamente, sino de irse con prisa para dar las nuevas a los demás. *** 169. ¿QUE PONER EN EL LETRERO? "¿Está bien poner en el letrero 'Aquí se reúne una iglesia de Cristo? Y poner 'Aquí se reúne la iglesia de Cristo?" --- 1. Sí, está bien porque representa una realidad. Una iglesia de Cristo, o sea una congregación de cristianos, se reúne regu- larmente en tal sitio. 2. Sí, está bien poner las palabras "Aquí se reúne la iglesia de Cristo" porque repre- senta una realidad. La iglesia de Cristo, o sea la congregación de cristianos, que se reúne allí es de tal y tal barrio, sección de la ciudad, o pueblo. Va por entendido que la iglesia local que se reúne allí es de tal parte. 3. Si se usa la segunda forma de las dos mencionadas arriba, para evitar una posible confusión, mi juicio es que conviene hacer el anuncio más explícito, poniendo por ejem- plo, "Aquí se reúne la iglesia de Cristo (cen- tral, barrio X, Ave. X, etcétera). La costum- bre aquí en los EE. UU., entre los de habla inglesa, es poner, por ejemplo, "La Iglesia de Cristo Ave. Mayor", o "La Iglesia de Cris- to Sudeste". 4. Nadie con razón, o inteligencia co- mún, pensaría, al ver un letrero con las pa- labras, "Aquí se reúne la iglesia de Cristo", que todos los cristianos en el mundo se congregan en ese sitio marcado. Pero hay hermanos que se meten en el tecni- cismo para discutir, por discutir. Para evitar esto, digo que conviene hacer el letrero de otra manera. 5. Sea como sea la frase pintada en el letrero, todo el mundo sabemos que se habla en brevedad por razones de espacio en el letrero. El letrero no es un sermón. Pe- ro conviene evitar confusiones. *** 170. ¿QUEDAN LIBRES LOS FORNICA- RIOS PARA OTRAS RELACIONES? "Cuando un soltero se mete (relación conyugal) con una soltera ambos vírgenes y al tener esta relación sin hacer pacto solem- ne, ellos cometen fornicación. Al ser forni- cación, ¿quedan ellos libres para tener otras relaciones? ¿No tienen ellos ninguna res- ponsabilidad el uno al otro? Si ellos no tie- nen responsabilidad, pueden seguir bus- cando vírgenes y así llegar a un número in- finito?' --- 1. La fornicación es una relación sexual ilícita (es decir, fuera del matrimonio). El fornicario se entrega a la fornicación. Véan- se Hech. 15:20; 21:25; 1 Cor. 6:9,10,13,18; 7:2; 10:8; 2 Cor. 12:21; Col. 3:5; 1 Tes. 4:3; Apoc. 2:20,21; 9:21. 2. Hay quienes fornican repetidas veces, como vemos en los pasajes arriba. 3. Sí, la persona puede fornicar muchas veces, pero no debe hacerlo. 4. La frase "se mete con una soltera" tie- ne mucho que ver con el caso. Tiene que ser definida. ¿Qué quiere decirse con esa frase? Ahora, si la pareja comienza a vivir jun- tos como esposos (y muchas veces a conse- cuencia de esto la mujer llega a estar encin- ta), aunque lo hagan "sin hacer pacto so- lemne", y pensando que harán una prueba de su unión a ver si puede durar o no, Dios puede tenerlos responsables de su matri- monio. Dios conoce los corazones de las personas. Si la pareja va a vivir como espo- sos, lo son en la vista Dios, y son responsa- bles. Si su relación es sencillamente una de actos sexuales, desde luego no es matrimo- nio, sino pura fornicación. Pero una cosa es cierta: no podemos burlarnos de Dios (Gál. 6:7). *** 171. EL COMER SANGRE Y LA TRANSFUSION DE ELLA NO SON LA MISMA COSA Véanse Interrogantes #77, #156 "¿Hay diferencia entre el comer sangre y la transfusión de sangre? Un Testigo me di- jo que es lo mismo". --- 1. Durante la dispensación patriarcal se prohibía el comer sangre (Gén. 9:1-4), como también durante la mosaica (Lev. 3:17; 7:26,27; 17:10-14; Deut. 12:15,16; 1 Sam. 14:31-34). La misma prohibición sigue en pie en la dispensación cristiana (Hech. 15:19- 29; 21:25). 2. No es cuestión de opinión, sino de ordenanzas del Espíritu Santo y de los após- toles. Se trata de "carga impuesta", de "co- sas necesarias" (ver. 28), y de "ordenanzas" (16:4). 3. Son cuatro cosas de las cuales hemos de abstenernos (v. 29). Si hay permiso para comer sangre, también lo hay para fornicar y comer a ídolos. 4. La transfusión de sangre no tiene que ver con el comerla. Si fueran la misma cosa, al paciente carente de sangre el doctor le di- ría que !nada más comiera sangre! 5. Lo que la Biblia prohibe es el comer sangre. Comer es el acto de introducir ali- mento en el cuerpo por vía de la boca, mas- cando y tragando. Introducir sangre en las venas por vía de una aguja es salvar la vida física de la persona (Luc. 6:9), porque en la sangre hay vida. 6. Hay oxígeno en la sangre que por transfusión se introduce en las venas, pero seguramente el paciente, al recibir ese oxí- geno, !no está respirándolo por la nariz! 7. El mismo verbo griego para decir "abstenerse" en Hech. 15:20,29 se emplea también en 1 Tim. 4:3. Ahora, ¿qué es lo que mandarían los apóstatas? ¿que se abstuvie- ra de transfusiones de alimentos? Sabemos todos que ellos mandarían abstenerse de comer por boca ciertos alimentos. De igual manera el Espíritu Santo manda que absten- gamos de comer por boca la sangre. Es ob- vio, pues, que la frase "se abstengan" en Hech. 21:25 significa lo mismo. Los Testigos de Jehová usan una definición forzada para "probar" que transfundir es igual que comer (por boca). Ningún diccionario dice eso. Ellos no usan bien la palabra de verdad (2 Tim. 2:15). *** 172. ISACAR, ASNO FUERTE "En Gén. 49:14 a Isacar se le llama asno. ¿Por qué?" --- 1. Se describe la característica profética de esta tribu que sería semejante al asno agachado entre dos cargas que se cuelgan sobre él. Como el asno cargado así se aga- cha con su carga por encima, Isacar sería un trabajador y asalariado, bajando su hombro a llevar, y pagando tributo a otros. El nom- bre Isacar significa "recompensa" (30:18). *** 173. HECHOS 13:1-3, LA IMPOSICION DE MANOS, Y EL AYUNAR "¿Por qué les impusieron las manos so- bre Bernabé y Saulo, y ayunaban, y hoy no se ayuna ni se imponen las manos sobre los que se van de viaje"? --- 1. Lo que dice Hech. 13:3 refleja la ma- nera empleada en ese tiempo y lugar para encomendar a la persona a una obra impor- tante. Era un gesto de aprobación y de co- munión. Gál. 2:9 muestra otra expresión semejante de aprobación y de comunión ("dar la diestra en señal de compañerismo"). 2. Era un método de hacer lo que el Es- píritu Santo les mandó que hicieran (ver. 2, "apartadme...."). Este método solemne se ve también en Hech. 14:23, donde vemos que fue para "encomendar al Señor". 13:3 menciona tres cosas: ayunar, orar, imponer manos; 14:23 solamente dos: orar, ayunar. Cuando Timoteo fue encomendado públi- camente para su ministerio, algunos ancia- nos le impusieron las manos (1 Tim. 4:14). Nada se dice acerca de ayunar y orar. 3. La recomendación solemne de perso- nas no se llama en ninguna parte "servicio de ordenación". Las Escrituras no señalan cierta forma, o ceremonia, de encomendar para cierta obra. 4. No hay nada malo en ayunar y orar en conexión con cierta recomendación de la persona a una obra, pero debe ser algo to- talmente voluntario. El ayunar no es cosa de exhibición (Mat. 6:16). Es personal (Luc. 2:37), y símbolo de pesar o aflicción (Mat. 9:15). No es cosa que se pueda mandar a otros. 5. Ningún "poder milagroso o mágico" fue impartido por esa imposición de manos. Pablo y Bernabé ya gozaban de la gracia de Dios. Ningún "don milagroso" fue impar- tido por esos "profetas y maestros" en la iglesia de Antioquía; solamente podían los apóstoles impartir dones milagrosos (Hech. 8:14-17). 6. Como el "ósculo santo" (beso santo) era la costumbre de aquel tiempo y lugar para expresar el sentido de afecto, fraterni- dad y comunión (Rom. 16:16; 1 Cor. 16:20; 2 Cor. 13:12; 1 Tes. 5:26; 1 Ped. 5:14) (hombres besando a hombres, y mujeres a mujeres), también era costumbre el imponer manos solemnemente sobre la persona para enco- mendarle a cierta obra importante. Las cos- tumbres locales no son para exportación forzosa. Como todos los hombres en todas las partes han de expresar, según sus cos- tumbres, el afecto y fraternidad hacia sus hermanos en Cristo (sea con beso, con el apretón de manos, con abrazo, etcétera), así han de expresar según sus costumbres la recomendación de la persona a su obra im- portante. 7. La pregunta de arriba habla de quie- nes "van de viaje", pero Hech. 13:1-3 no tra- ta sencillamente de viajes. Trata de enco- mendar a una obra importante, señalada por Dios mismo. ¿Acaso Hech. 14:23 trata de viaje? 8. Hoy en día, al instalar ancianos al an- cianato, o al encomendar a algún evangelis- ta para cierta obra, debemos ser serios en el asunto, invocando el nombre del Señor en oración, y dándoles el apretón de manos o el abrazo sincero, o la imposicíon de la ma- no sobre sus hombros, o según la costumbre local de expresar el sentido de comunión y amor. Si los hermanos quieren ayunar vo- luntariamente, no para ninguna exhibición ni cumplimiento de mandamiento de jerar- quía, sino para aumentar su seriedad en el asunto, bien hacen. *** 174. LEV. 18:6. EL INCESTO "¿Qué dice Dios acerca de matrimonio entre primos hermanos en primer grado? Yo sé que el Antiguo Testamento no lo aprobó, Lev. 18:6. También sé que es inces- to, pero no sé qué dice el Nuevo Testamen- to". --- 1. Levítico capítulo 18 habla del incesto (relaciones sexuales entre parientes próxi- mos), pero también señala los parámetros, o factores que constituyen el incesto. Los primos hermanos del primer grado no van incluidos. 2. Es cierto que no estamos bajo el Anti- guo Testamento, pero al mismo tiempo Rom. 15:4 dice que hay cosas que aprender del Antiguo Testamento. Dios no cambia (Mal. 3:6) en su carácter. Lo que aborrecía (en este caso, el incesto, Lev. 18:30), todavía lo aborrece. Por eso en 1 Cor. 5:1 vemos la indignación del apóstol Pablo que hubiera en la iglesia de Cristo en Corinto un caso de incesto. 1 Cor. 5:1 presenta un ejemplo apostólico de la condenación en el Nuevo Testamento del incesto. 3. Las leyes del país pueden entrar en el caso. Hay variación de leyes al respecto, y el cristiano, por ser ciudadano obediente (en lo que no contradiga las leyes de Dios) no va a infringir las leyes que prohiban el ma- trimonio en ciertas relaciones consanguí- neas. Aun los incrédulos reconocen el mal del incesto (1 Cor. 5:1). *** 175. ¿POR QUE EL JUICIO FINAL? "Si el hombre al morir sabe de su desti- no final, ¿para qué es el juicio final?" --- 1. La pregunta se basa en la idea errónea de que el Juicio Final servirá el propósito de que Dios entonces decida qué hacer con ca- da individuo, pero no va a ser así. En el Jui- cio Final Dios no va sacar básculas para pe- sar todo el bien y todo el mal de cada per- sona para así decidir su destino final. 2. El destino del hombre está sellado en la muerte de él. Esto se enseña claramente en Luc. 16:22-31; Apoc. 14:13. 3. Para el Juicio Final, todos serán resu- citados de los muertos y comparecerán ante el tribunal de Cristo (2 Cor. 5:10; Rom. 2:5- 16; Hech. 10:42; Mat. 25:31-46. Ningún muerto está en el cielo ahora. Pedro no va a estar a la puerta del cielo en el día final para juzgar sobre la entrada de la personas. 4. Nadie va al cielo en seguida de la muerte; los cuerpos de los muertos van al sepulcro y sus almas al Hades. En el Día Final, los muertos todos serán resucitados, y luego el Juicio Final, y entonces el cielo para algunos y el infierno para los demás (Jn. 5:28,29; Hech. 24:15; 1 Tes. 4:13-17; Jn. 14:12,3). Por eso se puede afirmar que Ma- ría, la madre de Jesús según la carne no está ahora en el cielo, ni otra persona tampoco. Puede cualquier persona afirmar que nadie puede llegar al cielo antes que ella, porque todos serán resucitados en el día final y to- dos serán juzgados formalmente. Cristo se- rá el Juez (Hech. 17:31; Jn. 5:27). El Hades es el estado intermediario entre la muerte y la resurrección, y el alma de la persona en el Hades o está en un esta- do de reposo, o en uno de tormento. 5. En el gran evento del Juicio Final la causa de Cristo será formalmente vindicada cuando los que de corazón le sirven en esta vida sean reconocidos delante de Dios, y los que le niegan sean negados (Mat. 10:31,32). Los que rehusan doblar la rodilla delante de Cristo el Señor en esta vida, lo harán forzo- samente en el Juicio Final (Rom. 14:11,12; Fil. 2:9-11; Judas 15). *** 176. DOCE PREGUNTAS SOBRE EL LIBERALISMO (Un hermano predicador preparó la si- guiente lista de preguntas. Son muy buenas para enfocar la cuestión que por más de cua- tro décadas (los 50, los 60, los 70, y los 80) ha causado división en la hermandad. Ha habido otras cuestiones en la hermandad aparte de la centralización y del institucio- nalismo, por ejemplo el neopentecostalis- mo, el neocalvinismo, y más recientemente la llamada "Nueva Hermenéutica", pero es- tas preguntas tienen que ver con el institu- cionalismo y la centralización). --- 1. "¿Quiénes son los liberales?" Dentro del contexto de la controversia sobre la "iglesia patrocinadora" y el institu- cionalismo (el sostenimiento de institucio- nes humanas de parte de iglesias de Cristo), los liberales son los hermanos que abogan por estas dos prácticas no bíblicas. (Ahora hay iglesias conservadoras que en otras cues- tiones son "liberales", porque toman cierta libertad en el asunto que la autoridad bíbli- ca no les concede). Debe notarse que una dada iglesia de Cristo no necesariamente ha de ser tildada de "liberal" sencillamente porque sus miembros fueron convertidos por un predi- cador liberal. Pero una vez que dichos miembros hayan tenido la oportunidad de informarse sobre la cuestión, si continúan en el error, tendrán que aceptar la realidad de que constituyen una iglesia local liberal. Si una iglesia me rehusa la comunión, no permitiéndome predicar sobre la cues- tión, pero a la vez permite a un predicador liberal predicarle, entonces ella sola da a en- tender que es liberal. 2. "¿Son los liberales nuestros herma- nos?" Sí, son nuestros hermanos, aunque erra- dos. El "hijo pródigo" seguía siendo hijo de su padre, aunque no estaba en comunión con su padre. No tuvo que nacer físicamen- te de nuevo para volver a ser hijo de su pa- dre. Necesitaba la restauración de comu- nión. Así es que nuestros hermanos liberales siguen siendo nuestros hermanos; de otra manera, tendrían que ser bautizados de nuevo para llegar a ser hijos de Dios, y así nuestros hermanos. Pero el simple hecho de que alguno es mi hermano en Cristo no implica que debo comulgarle (2 Juan 11). Nótese también 2 Tes. 3:15. 3. "¿ En que puntos están errados los liberales?" Quedándonos dentro del contexto de la controversia sobre la centralización (iglesia patrocinadora) y el institucionalismo (por ejemplo, el sostenimiento de parte de igle- sias de Cristo de orfanatos, como de institu- tos o escuelas seculares), al decir "liberales" estamos diciendo que están errados en esos dos puntos de la controversia. Al pasar el tiempo, el liberalismo (que representa una actitud de actuar en una su- puesta libertad, y por eso actuar sin autori- zación bíblica) en nuestra hermandad ha avanzado mucho, y ahora hay otras cuestio- nes en que hay liberalismo. El contexto siempre determina cuáles puntos de error son los que van indicados. (Por eso digo que hay hermanos muy liberales en cuanto a la cuestión de las segundas nupcias que en cuanto a la centralización y al instituciona- lismo son muy conservadores). Hay que recordar que los dos términos, "liberal" y "conservador" son términos rela- tivos, y por eso fuera de algún contexto no tienen por qué usarse. 4. "¿Cuál debe ser nuestra actitud hacia un liberal?" Depende del caso en particular. Como explicado arriba en la pregunta #1, hay hermanos asociados con predicadores bien liberales, pero sin estar ellos al tanto de la cuestión. Con los tales yo tengo bastante paciencia (y por eso algunos dicen que el hno. Reeves es "suave" o aún "liberal"). Ellos me reciben y están dispuestos a estu- diar conmigo, informándose de la cuestión y de la posición bíblica. Pero hay muchos hermanos que saben mucho, o algo, acerca de la cuestión y que no quieren discutirla ni escuchar a ninguno tildado de "anti". Con los tales no tengo ninguna comunión (2 Jn. 11). No los odio; al contrario busco juntarme con ellos para es- tudiar (2 Tes. 3:15). Busco su salvación; bus- co ganarles, no para el lado mío, sino para la verdad (Mat. 18:15, "has ganado a tu her- mano"; 1 Cor. 5:5, "sea salvo en el día del Señor"). Son ellos, y los líderes con los cuales se asocian estrechamente, quienes manifiestan una actitud de odio, y de falsa representa- ción, y que se esconden de mí. 5. "¿Que es un 'anti', o 'conservador'?" Repito lo que dije en la pregunta #1: Dentro del contexto de la controversia sobre la "iglesia patrocinadora" y el instituciona- lismo (el sostenimiento de instituciones humanas de parte de iglesias de Cristo), los liberales son los hermanos que abogan por estas dos prácticas no bíblicas. Los "antis", o "conservadores", pues, son los hermanos que nos oponemos a estas dos prácticas no bíblicas, y tratamos de conservar las prácti- cas en que todos los hermanos andábamos antes de la introducción de esas dos referi- das. El término "anti" es el con que el libe- ral nos tilda (porque nos oponemos a sus prácticas), mientras que el término "conser- vador" es el que usamos para indicar nues- tra relación frente a la cuestión de la centra- lización y el institucionalismo (es decir, con- servamos las cosas como eran antes de la introducción de la centralización y del insti- tucionalismo). También repito que hay más cuestiones en la hermandad que aquella aquí referida. Un hermano "conservador" (con referencia a la cuestión de la centralización y el institu- cionalismo) puede ser muy "liberal" en otras cuestiones. 6. "¿Todas las iglesias que no son con- servadoras o antis son liberales?" Hay solamente dos posiciones que ocu- par con referencia a cualquier cuestión. La persona o es a favor, o en contra, de ella. No hay ninguna posición neutral. La cuestión puede ser el judaísmo o el gnosticismo (del primer siglo), la Sociedad Misionera y la in- troducción de la música mecánica en el cul- to (del siglo pasado), la centralización y el institucionalismo (de la década de los 50 en este siglo), o la Nueva Hermenéutica (de es- tos últimos años), pero cada cristiano tiene que informarse acerca de toda cuestión sur- gida en la hermandad, para poder defender la Verdad y no rendirse al error. En el caso de una iglesia informada so- bre una dada cuestión, ella o es conservado- ra o es liberal, en cuanto a que o comulga a quienes se oponen al error o a quienes lo promueven. En el caso en que la iglesia local no está informada sobre la cuestión, aunque el pre- dicador de tiempo completo sí lo está, pero los miembros están dispuestos a considerar la cuestión para hallarse siempre en la ver- dad, no es iglesia liberal, ni conservadora, en el contexto de estos dos términos des- criptivos. Pero no puede continuar indefi- nidamente así, porque es la voluntad de Dios que sus hijos anden informados y siempre en la verdad. Dios en su providencia va a ver que esa iglesia tenga la oportunidad de aprender sobre la cuestión (Mat. 7:7); el que busca, halla. Ahora, si esa iglesia evita la confronta- ción, queriendo quedarse "neutral" para "no tener problemas", es una iglesia cobar- de que necesita arrepentirse (2 Tim. 1:7; Apoc. 2:15). 7. "¿Reconoce usted que hay una divi- sión en la iglesia de Cristo, entre 'liberales' y 'antis'? Si contesta que sí, ¿podría expli- carme Juan 17:21; Lucas 11:17 y 1 Corintios 1:10?" Sí, reconozco tal cosa. Los pasajes referidos hablan del mal de la división, y de que la voluntad de Dios es que haya unidad en su pueblo. Por eso es preciso que cada cristiano se informe sobre las cuestiones y se halle en la verdad, solícito a guardar la unidad del Es- píritu en el vínculo de la paz (Efes. 4:3). El Espíritu Santo es el autor de esta unidad, revelándonos la verdad que nos hace libres (Jn. 8:32). Los innovadores promueven proyectos no bíblicos, y luego abogan por una unidad suya (y no aquélla del Espíritu), insistiendo en que todos aceptemos sus promociones, que si no, ¡no queremos la unidad! Mal re- presentan a sus hermanos que no aceptan sus innovaciones, llamándoles "antis", y es- to sin explicar a qué se oponen dichos her- manos. Esto lo hacen para asustar a los hermanos bajo su control, con el fin de que no se informen sobre la cuestión. Tal táctica carnal expone la falsedad de su posición. 8. "¿Está bien si alguien decide no ser liberal ni anti y quedarse en medio?" En el caso bajo consideración (la centra- lización y el institucionalismo) no existe un "medio" en que quedarse. O está la perso- na de acuerdo con la cuestión, o en contra de ella; o liberal o anti. O vamos a acceder a someternos a los falsos maestros, o no hacer- lo para que la verdad permanezca con noso- tros (Gál. 2:5). Yo voy a tomar la postura que tomó el apóstol Pablo. ¿No dijo Cristo las palabras halladas en Mat. 12:30; Luc. 11:23? Siglo primero: ¿Para la salvación es esencial la circuncisión? ¿Sí, o no, o neutral? Siglo diecinueve: Para el evangelismo, ¿es bíblico que iglesias de Cristo donen fondos a una Sociedad Misionera con Presi- dente, Vicepresidente, Secretario, y Tesore- ro? ¿Sí, o no, o neutral? Para el culto de la iglesia local, ¿es bíblico meter el piano, u órgano, y hasta toda una orquesta? ¿Sí, o no, o neutral? Siglo veinte: Para el evangelismo, ¿es bíblico que un sinnúmero de iglesias locales entreguen dinero y obra a una sola que se nombre arbitrariamente "la patrocinadora" y así ella supervise una obra a nivel global? ¿Sí, o no, o neutral? Para la benevolencia, y para la edificación, ¿es bíblico que las igle- sias locales donen dinero a orfanatos insti- tucionales y a escuelas institucionales ("ins- titutos"), con sus mesas directivas y activi- dades seculares y sociales? ¿Para estas co- sas Cristo murió? ¿Sí, o no, o neutral? Los hermanos de la llamada "Nueva Hermenéutica" (la más reciente innovación en la hermandad) han rechazado el ejemplo apostólico y la inferencia necesaria, como manera de establecer autoridad bíblica, abo- gan por la participación de las mujeres en el culto público de la iglesia, y por la comu- nión con iglesias denominacionales, y otras cosas. A estas cosas, ¿qué diremos? ¿Sí, o no, o neutral? En cuestiones de opinión, no tiene que haber conformidad, pero la cuestión de la centralización y el institucionalismo, cues- tión que afecta el gobierno y la obra de la iglesia local, no es una de opinión. El pa- trón bíblico revela claramente el caso, y los liberales hacen caso omiso de este patrón divino. 9. "¿Qué haría usted si alguien se le presenta como miembro de la iglesia de Cristo, y como tal hermano suyo, ¿haría al- go para averiguar si es liberal o anti?" La pregunta, por no indicar ningún jue- go de circunstancia en particular, tiene que ser contestada en general. Antes de pensar en que si es liberal o anti, primero tendría que averiguar que es miembro de la iglesia de Cristo y como tal mi hermano en Cristo. El simple hecho de que cierta persona se me presenta como miembro de la iglesia de Cristo no es prue- ba en sí de que lo es. Pero en un dado caso, las circunstancias de la presentación de la persona me indicarían si en realidad dicha persona es en realidad miembro de la iglesia de Cristo, y las mismas circunstancias también me indicarían si es liberal o anti. Si se me presentara alguna persona co- mo cristiana, ¿qué haría para averiguar si está viviendo en adulterio, o no? ¿Qué haría para averiguar si está descomulgada por alguna iglesia local, o no? ¿o si es her- mano fiel, o no? Estas cosas se averiguan según las circunstancias demanden. En un dado caso de no saber acerca de la posición o postura de la persona ante cierta cuestión, yo pregunto. Es fácil averi- guar. Si la persona viene de alguna congre- gación liberal, le pregunto respecto a su po- sición. Si viene de alguna conservadora, pe- ro que a la vez es una congregación donde el predicador tiene fama de defender las se- gundas nupcias del fornicario, le pregunto respecto a su posición. Las circunstancias rigen. La misma pregunta arriba se podría ha- cer en cuanto a cualquier cuestión ante la hermandad (el judaísmo, el gnosticismo, la Sociedad Misionera, la música mecánica en el culto de la iglesia, la participación de la mujer en el culto público, etcétera). O va- mos a informarnos (averiguar) con respecto a los hermanos que comulguemos, o vamos a correr el riesgo de participar en malas obras (2 Juan 11). En el caso de algún hermano no infor- mado sobre una dada cuestión, la solución es sencilla: le informamos. Mientras siga dócil y deseoso de aprender, yo le comulga- ré, porque es mi hermano en Cristo. 10. "¿Por cuál iglesia vendrá Cristo, por la liberal o por la anti?" La pregunta no representa una realidad. No hay dos iglesias, una liberal y otra anti. Hay una iglesia de Cristo, pero en ella ha habido, desde el siglo primero, falsos her- manos (2 Cor. 11:26), de los cuales tenemos que apartarnos (Rom. 16:17,18). Los tales causan divisiones al meter en la obra y culto y organización de la iglesia del Señor prácti- cas de sabiduría humana, y tenemos que desecharles (Tito 3:10,11). Cuando Cristo venga la segunda vez, los que han hecho la voluntad del Padre (y no la suya) entra- rán en el reino de los cielos (Mat. 7:21). Solamente los que han sido fieles hasta la muerte recibirán de Cristo la corona de la vida (Mat. 10:22; 25:21; Apoc. 2:10). A éstos dirá Cristo las palabras de Mat. 25:34. Es cuestión de fidelidad en el servicio del Maestro, y no de "cuál iglesia". 11. "¿Podemos o debemos comer, visi- tar y compartir con los liberales en sus ho- gares o en los nuestros?" La cuestión tiene que ver con comulgar, no con visitar. Tiene que ver con no ser par- tícipes en malas obras (2 Juan 11). Pero no hemos de considerar al descomulgado como si fuera nuestro enemigo; es nuestro herma- no todavía y por eso le debemos amonestar (2 Tes. 3:15). Para esto tenemos que estar en su presencia, pero si convivimos con él co- mo si nada hubiera pasado, ¿cuál vergüenza sentirá él por su error (1 Cor. 5:5)? No nos juntamos con el que sido descomulgado; le quitamos de entre nosotros (1 Cor. 5:11,13), pero al mismo tiempo le buscamos para buscar su rescate. En la pregunta arriba, se supone, al usarse el término "liberales", que se trata de los que están informados sobre la cuestión de la centralización y el institucionalismo y que a sabiendas promueven ese error. No se trata el caso de los muchos hermanos en la hermandad que no saben acerca de esta cuestión pero que están dispuestos a apren- der la verdad sobre ella. Véase mi respues- ta a la pregunta #1. 12. "¿Debe uno de hablar de una iglesia liberal, o desechar a una iglesia liberal, porque su "líder" dijo que lo eran o porque no permite que se hable del asunto?" Respondo a esta pregunta en parte en mi respuesta del #6. Ni el predicador, ni nadie fuera de la iglesia local, determina si ella es "liberal" o "conservadora". Lo que determina eso es la realidad del caso. Los dos términos, como explicado anteriormente, representan dos actitudes hacia las Escrituras frente a cierta cues- tión. Hay muchos casos en que la membre- sía en general de la iglesia local no ha teni- do ocasión de saber acerca de cierta cues- tión. Pero una vez que se informa, forzosa- mente tiene que declarar si está de acuerdo, o en contra, basándose en la enseñanza de las Escrituras. Hay muchos casos en que el predicador, bien enterado sobre la cuestión, trata de mantener a la congregación en ignorancia al respecto. El es liberal, pero no la iglesia. Es ignorancia, si no carnalidad abierta, categorizar a una iglesia, basándose sola- mente en la postura del predicador. Pero, por otra parte, en general se puede asumir que, en el caso de una iglesia bien enterada de la cuestión, ella está de acuerdo con el predi- cador que comulga. Si él es liberal, entonces lo es toda la iglesia que le comulga. En el caso de la iglesia no enterada, co- mo en el caso del individuo no enterado, la cosa que hacer ¡es enseñar, educar, informar! y no sencillamente tildar de "liberal". *** 177.¿CUANDO DEJO DE SER VIRGEN? "¿Cuándo María dejó de ser virgen, al dar a luz a Jesús, o cuando José la conoció? Mat. 1:25" --- La pregunta encierra cierto tecnicismo, porque María, la madre de Jesús en la carne, no representa un caso normal. El nacimiento virginal de Jesús fue milagro- so (Luc. 1:35). Una virgen es una mujer que no ha conocido carnalmente a un hombre. Cuando María conoció a José su marido, en- tonces dejó de ser virgen, en el sentido nor- mal de la palabra. *** 178. EL NOMBRE EN EL LETRERO "¿Qué nombre debe ser puesto en el letrero?" --- 1. En cuanto a qué nombre ponerle a la congregación, es cuestión de juicio. La iglesia del Señor no tiene nombre propio. La frase "La Iglesia de Cristo" no debe ser entendida como si fuera un nombre propio, como por ejemplo, "La Iglesia Metodista". Significa solamente que la iglesia es de Cris- to. Vemos en las Escrituras diferentes ma- neras en que se hace referencia a la iglesia que Cristo edificó ("mi iglesia", Mat. 16:18; "la congregación de los primogénitos", Heb. 12:23; "la iglesia en Cristo Jesús", Efes. 3:21; etcétera). También hay diferentes expresio- nes con referencia a la iglesia en el sentido local ("la iglesia de Dios que está en Corin- to", 1 Cor. 1:2; "las iglesias de Galacia", Gál. 1:2; "las iglesias de Judea que eran en Cris- to", 1:22; "la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo", 1 Tes. 1:1; etcétera). 2. Aquí en los EE.UU. se acostumbra poner en los letreros la frase "iglesia de Cristo" con el nombre del barrio o con algu- na designación semejante. Donde soy miembro (en una iglesia de habla inglesa) el letrero dice, "la iglesia de Cristo Bellaire" (Bellaire es el nombre del pueblo). Entre algunos hispanos se acostumbra poner, "aquí se reúne la iglesia de Cristo". 3. Aunque es bíblico usar la frase "iglesia de Dios", por haber una denominación pentecostal de ese nombre propio, sería confu- sión para el pueblo ver un letrero nuestro con esa designación. Los hermanos locales pueden usar de buen juicio para decidir qué poner en el letrero. No hay una designación exclusiva qué poner en él. *** 179. LA DEDICACION DE NIÑOS Se me envió una grabación del sermón de Juan Monroy predicada en la iglesia de Cristo liberal en Dos Hermanas, España, en la ocasión de la ceremonia de presentación de un niño al Señor. Hago los siguientes comentarios sobre el contenido de esta gra- bación. --- Veo a Juan Monroy como a hombre bien confundido, con referencia a las Escrituras. No sabe usarlas bien. Se contradice muchas veces en su discurso. Apela a las emocio- nes, igualmente como cualquier predicador sectario, y no a la autoridad de las Escritu- ras. Evade la cuestión misma, levantando cuestiones falsas para combatir a éstas. Confunde los dos Testamentos y la autori- dad de ellos. Es ignorante en cuanto a lo que el N.T. sí enseña. Notaré algunos de muchos puntos que se podrían comentar: 1. Mat. 19:13 (Mar. 10:13-16; Luc. 18:15- 17). Este pasaje no tiene nada que ver con una ceremonia en la iglesia local. Juan co- mete el mismo error que el llamado "teólo- go" que cita este pasaje para justificar la práctica de la iglesia que bautice a los niños. Estos niños fueron traídos a Jesús para que los bendijera, orando por ellos. Cristo tam- bién "bendijo" panes y peces (Mar. 8:7; Luc. 9:16). Pero una ceremonia de "presentación de niños" no se halla en este pasaje, como tampoco de presentación de panes y peces. Monroy todavía está lleno de catolicismo en su pensar, pues cree que se imparte alguna "gracia" por medio de cierta "bendición" de parte del "clero" en una ceremonia eclesiás- tica. (El todavía dice, "San" Mateo, "San" Pablo, etcétera). 2. Juan ahora predica en contra del "pe- cado original". Es bueno. Pero en sus pri- meros libros abogaba por el "pecado origi- nal". ¿Ha repudiado esos libros? ¿Los ven- de todavía? ¿Ha declarado públicamente que estaba bien equivocado cuando los es- cribió? 3. La frase, "de los tales es el reino de los cielos"(Mat. 19:14) no quiere decir que la iglesia es compuesta de niños también, sino que es compuesta de "los tales", o sea, de personas con la disposición y el carácter de niños. Juan afirma que al morir el niño, "va directamente al reino de Dios". No, va di- rectamente al Hades, como toda persona que muere. 4. "La presentación de los niños" era una ceremonia judaica, según la ley de Moi- sés, la cual ley ha sido clavada a la cruz de Cristo (Luc. 2:22-27; Col. 2:14). No todos los niños fueron dedicados así, sino solamente el primer nacido de entre los hombres (Exod. 13:11-16; 34:19,20; Núm. 18:15 y sig.) El primer nacido de los animales también fue sacrificado a Dios (o redimido con pre- cio). ¿Esto también en la iglesia lo practica Monroy? ¿Se hizo en la iglesia en Dos Her- manas el sacrificio requerido (Luc. 2:24)? Es como los sabatistas que profesan "guardar el sábado" pero no en la forma en que Dios lo requería a los judíos. 5. Todo eso de que la ceremonia no fue para quitar el supuesto "pecado original" (como en el caso del "bautismo" de infantes en la Iglesia Católica Romana) ¡no toca la cuestión! La cuestión es ésta: ¿Enseña el Nuevo Testamento (la doctrina de los após- toles) que la iglesia local debe celebrar tal servicio? 6. El pregunta que "si la ley es mala", con referencia a la Ley de Moisés. ¡Claro que no (Rom. 7:7,12)! ¿Por eso Monroy guarda el sábado en la forma señalada (Ex. 20:10)? ¿demanda la circuncisión de todo niño varón? ¿celebra las tres fiestas judaicas anuales? La cuestión no consiste en que si la Ley de Moisés es mala o buena. Consiste en que si estamos bajo ella, o no (Rom. 6:14). 7. El o es ignorante o pervierte a Mat. 5:17,18. El quiere dejar la impresión de que la iglesia de Cristo local puede hacer cosas de la Ley de Moisés porque Cristo dijo que no vino a abrogar la ley. Los sabatistas ha- cen el mismo argumento equivocado. Dice Cristo que su venida no era para destruir (mejor que, abrogar) la ley, negándola o ha- ciéndole competencia, sino para cumplirla, e hizo lo que vino a hacer: ¡la cumplió! y ya no estamos bajo ella. Las iglesias humanas que usan el instrumento mecánico de músi- ca en sus cultos citan este pasaje para justifi- carse en el uso del Sal. 150. Pero Cristo cumplió esa ley, y ya no está en vigor. Aho- ra, ¿que dice el N.T. acerca de la música en la iglesia? ¡Esa es la cuestión! 8. El afirma que los Diez Mandamientos son "el centro de la ley", y pregunta: "¿No están en vigor hoy?" Pregunta sobre cómo podemos condenar la idolatría, si afirma- mos que los Diez Mand. no están en vigor. El pobre no conoce la enseñanza del N.T. (1 Jn. 5:21; Hech. 17:24,25; 1 Tes. 1:9; etcétera). Si los Diez Mand. están en vigor hoy, enton- ces así es con toda la Ley de Moisés. Los Diez Mand. eran parte de un pacto hecho, no con todo el mundo (los gentiles), sino so- lamente con los judíos (Deut. 5:2,3). Los cristianos no hacemos hoy en día las cosas prohibidas en los Diez Mand. porque la Ley de Cristo (Gál. 6:2) nos las prohibe. ¿Acaso Monroy guarda el sábado según el manda- miento? ¡Claro que no! 9. El pregunta que si "ofendemos a Dios" al abogar por la ceremonia en la igle- sia de la presentación de cualquier niño. Sí, le ofendemos, ofreciendo algo que El no ha mandado (Mat. 15:9; Jn. 4:24; Col. 2:8,23). 10. El repite sus referencias a "la virgen María", aun después de ya no ser más vir- gen (Mat. 1:25). Su hablar refleja su menta- lidad todavía según el romanismo. Claro es que ella vivía bajo la ley de Dios, y dice Juan Monroy: yo también vivo bajo la ley de Dios. En esto evade la cuestión: ¿estamos los cristianos bajo la ley de Dios (la de Moi- sés), o bajo la gracia de Dios (el N.T. de Cris- to Jesús)? ¡Allí está la cuestión! José y Ma- ría no eran cristianos cuando dedicaron su niño al Señor. 11. El caso de Ana (1 Sam. 1) tampoco toca la cuestión. ¿En la iglesia en Dos Her- manas se dedicó al papel de profeta por to- da su vida al niño, como en el caso de Sa- muel? ¿Ese niño va a quedarse en el local todo el tiempo, como en el caso de Samuel (1 Sam. 2:11). 12. Tampoco la cuestión tiene que ver con "dar gracias", ni con "regocijarnos con otros". Claro es que debemos siempre dar gracias por todo (Efes. 5:20) y regocijarnos (1 Cor. 12:26; Fil. 2:18). "¿Hay que callar esta alegría"? pregunta Juan. No, Juan. Pode- mos y debemos regocijarnos con otros, pero eso no tiene nada que ver con la cuestión. Ella tiene que ver con meter en el culto de la iglesia local una práctica basada principal- mente en una ceremonia del Antiguo Tes- tamento. 13. El acudir Juan a Mat. 23:4, acusando a sus oponentes de atar cargas pesadas y difíciles de llevar, es torcer las Escrituras. Juan es el culpable, juntamente con los fari- seos del tiempo de Cristo, al abogar por tra- diciones humanas en lugar de someterse a la doctrina de Cristo. Es fácil tildar a otro de algo denigrativo, pero es otra cosa trazar bien las Escrituras. Juan necesita aprender a hacer todo por la autoridad de Cristo (Col. 3:17), y no por la autoridad de Moisés o las tradiciones de los hombres. Juan, repito, ¡no estamos bajo la ley! 14. Al final de su sermón, Juan dio a en- tender que los inconversos presentes debie- ron seguir pensando en obedecer al evange- lio, pero no hacer nada en ese tiempo, pues lo importante del momento fue la dedica- ción del niño. Con él más importante y ur- gente es la celebración de algo semejante a una ceremonia del Antiguo Testamento, que ¡la obediencia de almas a Cristo! Juan Monroy no quiere debate público en formato honroso. Nada más se jacta, para parecer muy valiente. Es fácil retar, pero es otra cosa llevar a cabo. "No se alabe tanto el que se ciñe las armas, como el que las des- ciñe" (1 Reyes 20:11). El dice, "nombre el lugar y la fecha y allí estoy con la Biblia abierta". Bueno, si digo "Houston, mañana día tal", Juan Monroy estará presente? El sabe que no, y que nada más se alaba. Aho- ra si alguien cree que en esto estoy equivo- cado, hable con Monroy que me envíe la proposición para debatir, juntamente con los arreglos de lugar y tiempo, convenientes para los dos, y veremos quien firmará su nombre a sus palabras. Veremos si él pone su nombre por donde está su boca. Mi di- rección está indicada. 180. JUAN 5:18 Y LOS TESTIGOS DE JEHOVA. "Los llamados Testigos de Jehová afir- man que en Juan 5:18 Jesús jamás dio a en- tender que era igual a Dios. ¿Es verdad di- cha afirmación?" --- 1. Los Testigos niegan lo obvio. Aun ellos admiten que el apóstol Juan está es- cribiendo por inspiración, y es él quien dice las palabras: "haciéndose igual a Dios". Los Testigos tratan de quitar la fuerza de este pasaje, que obviamente niega la posición blasfema de ellos referente a la deidad de Jesús (Col. 2:9; 1:19), afirmando que los ju- díos fueron quienes decían las palabras: "haciéndose igual a Dios". Los judíos vieron claramente, como los Testigos, nosotros, y todo el mundo lo po- demos ver, que lo que hacía Jesús en el día de reposo (aunque no lo quebrantaba en realidad, sino solamente según el concepto de ellos), y el decir Jesús que Dios era su Padre, las dos cosas llevaban a la única con- clusión posible: la de que ¡Jesús es igual a Dios! Pero es Juan, por la inspiración del Espíritu Santo, quien registra esta conclu- sión innegable, y Jesús nunca la negó. ¿Por qué no corrigió Jesús esa impre- sión, o conclusión innegable, si no era cier- ta? ¿Por qué el Espíritu Santo no guió a Juan a corregirla? Por la simple razón de que ¡era cierta! Y por eso los judíos por fin le crucificaron. *** 181. JUAN 5:58, Y LOS TESTIGOS DE JEHOVA. "Los llamados Testigos de Jehová afir- man que en Juan 5:58 Jesús jamás dio a en- tender que era igual a Dios. Dicen que la frase "yo soy" es muy diferente de la que se usa en Exodo 3:14. Dicen que Jesús no la usó como nombre ni título, sino como me- dio de explicar la existencia que tuvo antes de ser humano. ¿Es verdad dicha afirma- ción?". --- 1. No, no es cierta. En Juan 8:58 dice Je- sús: "Antes que Abraham fuese, yo soy (no, yo era, ni mucho menos, "yo he sido"-- según la Versión Nuevo Mundo de los Tes- tigos de Jehová). La doctrina de ellos, que niega la deidad de Jesucristo, es que Jesús está diciendo en este pasaje que él existía antes de que viniera a existir Abraham. No, en ese caso Jesús hubiera usado el tiempo imperfecto (griego, EGO EMÉN, yo era). Pero usó más bien el tiempo presente (griego, EGO EIMI, yo soy). El interlineal de los Testi- gos da bien el texto griego, "ego eimi", y lo traduce bien, "yo soy", pero abajo en la margen se da una nota explicativa, ya que es- te pasaje obviamente está en contra de su doctrina. La explicación es de que el caso aquí requiere el tiempo perfecto, cosa que no se puede probar. El tiempo aquí es el presente ("ego eimi", yo soy), igual que en Exodo 3:14, ("ego eimi jo on") (yo soy el que soy). 2. Con referencia a Abraham Jesús dijo, "Antes que Abraham fuese", usando el tiempo aoristo. De esta manera se marcó el tiempo en el pasado cuando Abraham co- menzó a tener existencia, y antes del cual no tenía existencia. Pero con referencia a sí mismo, Jesús usó el tiempo presente que se basa en la existencia absoluta. Pudo haber usado el tiempo imperfecto, si hubiera que- rido indicar sencillamente que existía antes de que Abraham comenzara a existir. Pero, no, usó el tiempo presente, porque El es eterno. Es Dios. 3. Los Testigos, para evitar la fuerza de este pasaje, han inventado un tiempo, lla- mado el "perfecto indefinido", pero ningu- na autoridad en la gramática griega recono- ce tal cosa. En su versión interlineal se da correctamente el texto griego (tiempo pre- sente) y la traducción correcta (yo soy), pero en el texto español (El Nuevo Mundo) lo cambian a "yo he sido". 4. Los judíos que oyeron las palabras de Jesús en esta ocasión entendieron muy bien el significado de ellas; es decir, que Jesús afirmaba ser deidad (¡y no solamente que era una persona más vieja que Abraham!). El versículo siguiente (el 59) prueba esto. Procuraron apedrearle. Véase Lev. 24:16. 5. La afirmación de los Testigos de que la frase "yo soy" en Juan 8:58 es muy dife- rente de la que se halla en Exodo 3:14, no es cierta. Las dos palabras griegas (EGO EIMI) se encuentran en los dos pasajes. ¡Son idén- ticas! No obstante, en la Versión Nuevo Mundo en Juan 8:58 se da la traducción, "yo he sido", y en Exodo 3:14, "Yo resultaré ser". ¡Que manipulación más engañosa de las Es- crituras! Están en contra de las Sagradas Es- crituras porque ellas están en contra de ellos, y por eso tuvieron que fabricar su pro- pio versión. Ego eimi quiere decir yo soy. 6. Véanse también Juan 8:24; 13:19. *** 182. JUAN 10:30-33, Y LOS TESTIGOS DE JEHOVA. "Los llamados Testigos de Jehová afir- man que en Juan 10:30-33 Jesús jamás dio a entender que era igual a Dios. ¿Es verdad dicha afirmación?" --- 1. Jesús reclamó ser igual a Dios en el asunto poder proteger a las "ovejas", los creyentes en Dios (v. 28,29). Por eso, dice Jesús, "yo y el Padre uno somos". "el Padre está en mí, y yo en el Padre"(v. 38). Los ver. 33 y 36 considerados juntamente prueban que las expresiones "hacerse Dios" e "Hijo de Dios" significan la misma cosa. 2. Los judíos entendieron muy bien el significado de esas palabras. Otra vez pro- curaron apedrearle por blasfemia. 3. Jesús había hecho solamente buenas obras "de su Padre" (que no dijera, "de nuestro Padre"). Se identificaba con Dios. No negaba que era Dios, cosa que habría hecho, si los judíos hubieran estado equivo- cado en sus conclusiones. 4. Los Testigos tratan de quitar la fuerza de este pasaje, al afirmar que Jesús decía so- lamente que era un "dios" en el sentido en que los jueces malos eran "dioses" (Sal. 82). Pero tal no es el punto de Jesús. El hace contraste entre aquellos jueces, y sí mismo, diciendo que si era justo llamarles a ellos "dioses", mucho más a él hace sentido que él se llame Dios, porque el Padre le santificó y le envió al mundo. Los Testigos admiten que a los hombres no se permite que se les rinda adoración, pero ¡Jesús aceptaba adora- ción (Mat. 2:11; 8:2; 9:18; 14:33; 15:25; 20:20; 28:9,17; Juan 9:38--en todos estos textos apa- rece la misma palabra griega que significa, "adorar"). Véanse también Juan 5:23; 20:28; Hech. 7:59; Heb. 1:6; Apoc. 1:17. *** 183. JUAN 1:1, Y LOS TESTIGOS DE JEHOVA. "Los Testigos afirman que, referente a Juan 1:1, el Sr. Joseph Henry Thayer dice que el Logos era divino, no el ser divino mismo. ¿Es verdad dicha afirmación?". --- 1. El Sr. Joseph Henry Thayer es el fa- moso lexicógrafo, reconocido por todo el mundo como persona de autoridad en el campo de la lengua griega. Tengo entendi- do que ¡era unitario! 2. He leído sus comentarios sobre la pa- labra griega, LOGOS, y no hallo la frase que va referida arriba. 3. Thayer, si era unitario, personalmente no creía en las tres personas de la deidad. Si hizo el comentario, como usted dice que al- gunos Testigos se lo atribuyen, entonces es comentario de la creencia personal de él, y ¡no punto de definición en cuanto al signifi- cado de cierta palabra griega! 4. Si alguien me apunta en el léxico del Sr. Thayer a la frase referida, diciéndome dónde en su obra aparece, con gusto lo con- sideraré. 5. La palabra misma, LOGOS, quiere de- cir, "verbo", o "palabra" (véala en 1 Cor. 14:19). Ahora la aplicación de la palabra es determinada por medio del contexto y el uso inmediato en un determinado texto. 6. El Espíritu Santo inspiró a Juan a es- cribir, en Juan 1:1, que el Verbo (Jesucristo, ver. 14) ¡era Dios! Punto y aparte. 7. En Col. 2:9 la palabra "deidad" tradu- ce la palabra griega, THEOTES, que según el Sr. Thayer significa, "el estado de ser Dios". ¡En Jesucristo, pues, habita corporalmente toda la plenitud del estado de ser Dios! *** 184. ¿CUANTAS DIVISIONES HAY? "¿Cuántas divisiones o corrientes hay de la iglesia?" --- 1. En cuanto a la hermandad de hoy en día, ha habido una gran división concernien- te a la centralización y el institucionalismo. La mayoría de la hermandad ha aceptado el concepto no bíblico de la llamada "iglesia patrocinadora", y el de sostener iglesias de Cristo a instituciones humanas en el campo de la benevolencia (orfanatos, hospitales),y de la educación secular (escuelas, institu- tos). 2. Ahora, hay otras varias cuestiones vi- vas. Ha mucha división respecto al tema del matrimonio, el divorcio, y las segundas nupcias. Hay iglesias, tanto de las "libera- les" (que digo yo), o "institucionales", como de las iglesias "conservadoras" (en cuanto a la centralización y el institucionalismo), que enseñan que el fornicario divorciado tiene tanta libertad para volver a casarse que el inocente en el caso. 3. El movimiento más nuevo en la her- mandad tiene que ver con la Nueva Herme- néutica. Estos hermanos son de los "super liberales" (que digo yo), pues quieren llevar la hermandad a una llamada "unidad" que abarca hasta los sectarios. Niegan el ejem- plo apostólico y la inferencia necesaria co- mo maneras de establecer la autoridad bí- blica. Los niegan porque quieren comulgar a los hermanos errados, y a los sectarios, que creen y practican cosas para las cuales no hay autorización bíblica. Estos andan rumbo al modernismo clásico. 4. El término "liberalismo" es relativo. Hay varias cuestiones en que muchas igle- sias de Cristo andan más o menos liberales con respecto a ellas. No puedo señalar un número fijo para indicarlo. Y no hay espa- cio en esta respuesta breve para tocar toda cuestión existente. (Debo notar que algunas de las cuestiones tienen que ver con asuntos de opinión, o escrúpulo personal, y por eso no afectan la iglesia local colectivamente-- Romanos capítulo 14). 5. Si puedo comentar algo sobre alguna dada cuestión que usted tenga en mente, con gusto lo hago. *** 185. APRESURAR EL BAUTISMO "Está bien apresurar el bautismo en la persona?" --- 1. Dentro del contexto en que me hace la pregunta, de que "sabemos que podría- mos tener muchas personas bautizadas, pe- ro que no seguirían perseverando, porque se emocionan y en ese momento dicen estar preparados para el bautismo", y de que "sé que muchos bautizados vuelven a lo mismo luego de un mes", la respuesta mía es que no está bien "apresurar" el bautismo en la persona; es decir, no está bien presionarle a que se bautice luego, luego. 2. Cada caso en particular determina- rá cuándo debe ser bautizada la persona. Sabiendo alguno que la persona es muy emocionante, y que no ha tenido suficiente instrucción en la Verdad, no debe insistir en que ella se bautice en seguida. Ahora, si re- sulta que la persona sí entiende y desea ser bautizado, no hay por qué demorar su obe- diencia. *** "El hecho que alguien lo solicite, ¿es suficiente?" --- 1. La respuesta de arriba aquí entra también. Si el caso trata de la persona que no entiende la enseñanza bíblica sobre el bautismo, pero por alguna razón extraña lo solicita, no hay razón (bíblicamente) por qué bautizarle así. Hay necesidad de instruirle. Pero si la persona entiende lo que solicita, y las razones bíblicas, no hay razón por qué demorar su obediencia. Esto los casos de conversión en Hechos lo indican explícitamente. *** 186. ¿COMO INVITAR AL EVANGELIS- TA? "Para pedirle al hno.____ que se ven- ga (a trabajar como evangelista en tal parte), ¿cómo hay que hacerlo? ¿Es necesario en- viarle una carta pidiéndoselo?" --- 1. Cualquier iglesia queda libre para invitar a cualquier evangelista a que venga a trabajar con ella en el evangelio, y el evan- gelista queda libre para hacer su propia de- cisión en el asunto. Nadie de afuera tiene palabra en el caso. Que la invitación se haga por carta no es requisito. (Se puede hacer por teléfono, en persona de parte de alguna portavoz de la congregación, etcéte- ra). Pero es la congregación la entidad que tiene que extenderle la invitación. Tam- bién queda libre el evangelista para ofrecer venir y trabajar con cierta congregación, si ella así lo desea. Es cuestión de haber un acuerdo mutuo entre ella y él. 2. Sobre el hacer cartas a otras congrega- ciones al respecto, el hacerlo es cuestión de cortesía para ellas, y de conveniencia. No es requisito. Pero tampoco hay por qué no hacerlo del conocimiento de otras congrega- ciones interesadas. El evangelista mismo querrá hacerlo saber a otras congregaciones para razones que él tenga. *** 187. ¿MUERE EL ALMA? "El cree que cuando el hombre muere el alma, como está en Ezeq. 18:4 y Rom. 6:23. Dice que nadie sabe si el espíritu del hom- bre sube arriba y de los animales desciende abajo. El cree que los peses tienen espíritu como el hombre". --- 1. Si el hombre fuera solamente alma, en- tonces la persona tendría razón: muere el hombre, muera el alma. 2. Pero el hombre, en todo su ser, es es- píritu, alma, y cuerpo (1 Tes. 5:23). La sepa- ración del espíritu del cuerpo es lo que oca- siona la muerte (Sant. 2:26). 3. La persona ignora el uso de las pala- bras en las Escrituras. En Ezeq. 18:4 se em- plea la palabra "alma" para decir persona ("vosotros", v. 2; "el hombre", ver. 5; "el hi- jo, su padre", v.19), como también en 1 Ped. 3:22 (donde la Versión Valera de 1960 dice "persona" en lugar de "alma", que es el vo- cablo que el emplea el texto griego en este caso). 4. Rom. 6:23, según el contexto, emplea la palabra "muerte" con referencia a la muerte (separación) espiritual, y no física, como en el ver. 4 se hace referencia a la vida espiritual. La persona ignora por completo el uso de las palabras según el contexto. Es- to se llama "jugar con palabras". 5. La referencia de subir o descender el espíritu se halla en Ecles. 3:21. Otra vez la persona no se dirige al contexto del pasaje, sino nada más juega con algunas palabras en 3:21. El punto del escritor divino es que, vistas las cosas que suceden "debajo del sol", y según la perspectiva solamente del ser humano, lo mismo acontece al hombre como al animal, pues los dos mueren, y sus cuerpos vuelven al polvo. En cuanto a sus espíritus, se hace una afirmación en forma de pregunta. El ver. 17, y 12:7, implican que el espíritu del hombre en su muerte vuelve a Dios y que Dios le juzgará. 6. Sí, Dios da espíritu (aliento, vida) al animal, como también al hombre. Los dos tienen "una misma respiración" (ver. 19; Sal. 104:29,30). Pero el animal no ha sido hecho a la imagen de Dios; el hombre, sí (Gén. 1:26). *** 188. ¿QUIEN TIENTA, SATANAS O EL HOMBRE? "El cree que una serpiente tentó a Eva, y no Satanás, que Jesucristo fue tentado por un hombre pero no por la persona de Sata- nás. El pone ejemplos como los siguientes: que Cristo le dijo a Pedro, "Satanás", y que Cristo a sus discípulos dijo de Judas, ¿no escogí a vosotros y uno es Diablo? Por esta razón el dice que el Diablo no existe; es cada persona mentirosa o mala. Además él no ha visto al Diablo". --- 1. Las Escrituras no dicen que una ser- piente tentó a Eva. Dice Gén. 3:14 que el animal, por el cual habló Satanás antes de ser maldito dicho animal, era bestia. Su maldición consistió en parte en que ahora andaría sobre su pecho, comiendo polvo. Ahora era serpiente. 2. Gén. 3:15 es la primera revelación por profecía de que la simiente de la mujer, Je- sucristo, heriría la cabeza del diablo; es de- cir, daría una herida mortal a él. El pasaje no trata de puros animales y de sus desti- nos. 3. 2 Cor. 11:3 dice que la serpiente enga- ñó a Eva; no dice que una serpiente lo hizo. Esa referida serpiente es Satanás (Apoc. 12:9). 4. Según Mateo (4:1,3,10) el diablo, Sata- nás era el tentador en esta ocasión de ser tentado Jesús. 5. La palabra griega "satanás" significa "adversario". A veces los traductores tra- ducen la palabra, y sale "adversario". A ve- ces no la traducen, sino la transliteran, y sale "satanás". En Mateo 16:23 Cristo llama a Pedro "adversario" porque Pedro se puso en contra de sus planes (ver. 21,22). 6. Jn. 6:70 revela que Cristo llama a Ju- das "diablo", pero no dice que texto que Ju- das era el diablo. Dijo Cristo que Judas era un diablo, y el versículo siguiente da la ra- zón por qué le llamó así. El vocablo griego, diablo, quiere decir "calumniador". En Tito 2:3 se hace referencia a ciertas mujeres an- cianas con el mismo término, nada más que en Jn. 6:70 se translitera la palabra (diablo), y en Tito 2:3 se traduce (calumniadoras). 7. Con razón él no ha vista al Diablo, porque es un ser espiritual creado por Dios (véanse los pasajes dado en seguida en el punto #8). ¿Por qué no dice él que Dios no existe, porque tampoco a El le ha visto? 8. Satanás (el diablo, la serpiente -- Apoc. 12:9) es un espíritu caído, un ser crea- dor por Dios que se rebeló. Considérense los pasajes siguientes: 1 Tim. 3:6; Job 1:12; 2:6; Zac. 3:1,2; Juan 8:44; 12:31; 14:30; 16:11; 2 Cor. 4:4; 1 Tes. 3:5; 1 n. 3:8; Judas 9; Apoc. 12:9,10,12. Está sujeto a Dios (Job. 1:12; 2:6). Se le ha permitido llegar a la presencia de Dios (Job. 2:1,7. ¿Ha serpientes en la presencia de Dios?). Es el malo, o maligno (Mat. 13:19,38; 1 Jn. 5:19). Tiene ángeles, y servidores (Mat. 25:41; Efes. 6:12; 2 Cor. 11:15). Busca el mal para el hombre (Hech. 10:38; Apoc. 12:9). Es el dios de este mundo (2 Cor. 4:3,4; Col. 1:l3; 1 Jn. 2:15-17). Su destino final será el tor- mento eterno (Apoc. 20:10). *** 189. ¿MUEREN LOS ESPIRITUS? "El dice que los espíritus de los que murieron en el diluvio murieron". --- 1. Sin duda se hace referencia a 1 Ped. 3:19,20, donde el texto inspirado habla de "espíritus encarcelados" y del diluvio en el tiempo de Noé. 2. Este pasaje no dice que murieron es- píritus. (Otra vez vemos cómo la persona juega con palabras, ignorando el contexto). Dice que en el espíritu Cristo predicó a los espíritus encarcelados. Cristo lo hizo por medio de Noé, pregonero de justicia (2 Ped. 2:5); él estuvo en todos los profetas (1 Ped. 1:11). Predicó a gente viva, que en el tiempo de escribir Pedro eran espíritus desencarna- dos y encarcelados, o detenidos en el Hades. Esta gente pecadora sin duda murió en el gran diluvio, pues eso fue el propues- to del diluvio. 3. El ver. 20 dice que fueron salvadas ocho almas, o personas, no ocho espíritus. No murieron, ni fueron salvados, espíritus, sino personas. *** 190. SERVICIO FUNERAL EN EL LOCAL "¿Es bíblico hacer cultos agarrando de pretexto al muerto"? --- 1. Véase Interrogante #160. Lo que digo allí sobre las bodas cabe aquí con respecto a los muertos. 2. El local es una conveniencia para la iglesia para que se reúna para adorar a Dios y predicar el evangelio. No se debe usar para otros propósitos. Si a la iglesia se le manda no dejar de reunirse (Heb. 10:25), en- tonces por inferencia necesaria se autoriza el gasto de parte de las colectas de la iglesia para adquirir el local en qué reunirse. Usar el local para otros propósitos equivale a ma- ladministrar los fondos de la iglesia. 3. Si las circunstancias de la muerte de alguna persona presenta la oportunidad de predicar el evangelio a gente inconversa (es decir, a familiares del difunto), entones es sabio hacer uso de dicha oportunidad para alcanzar a esa gente con algún mensaje evangélico. 4. He participado muchas veces en tales servicios, predicando, cantando himnos, y orando, y así he logrado alcanzar con el evangelio el oído de católicos, de protestan- tes, y aún de ateos, personas que por ser familiares o amigos del difunto se han dig- nado asistir el servicio. 5. Pero también puede haber abusos de lo que aquí digo, dirigiéndose el servicio de otra manera y para otros propósitos. De eso no hablo, ni lo justifico. *** 191. NEGOCIAR LA IGLESIA "Si la iglesia ha comprado un terreno y los hermanos siembran café y la cosecha la venden, y el dinero lo ocupan para hacer comida en el edificio porque tendrán semi- nario, ¿es bíblico eso?" --- 1. La iglesia no existe para que negocie, logrando ganancia para hacer obras. Ese no es el plan divino. Es lo que hacen las igle- sias humanas, porque no siguen el patrón divino, sino la sabiduría humana. 2. Si la iglesia compra un terreno con el propósito de erigir un edificio en él, está bien. Pero si lo compra para cultivar, cose- char y vender lo cosechado, entonces es otra cosa, y carece de autorización bíblica. 3. Tampoco es bíblico que la iglesia haga comida en la iglesia por cualquier ac- tividad. No digo que bajo toda circunstan- cia es malo comer en el local; digo que no hay autorización bíblica para que se tome dinero de los fondos de la iglesia para com- prar comida para cualquier actividad. *** 192. EL LOCAL NO ES HOTEL "¿Es bíblico que vivan hermanos en el edificio de la iglesia? por ejemplo, una hermana que no tiene quien por ella, y dos hermanos más que trabajan por temporadas en el corte de café y argumentan que no les alcanza lo que ganan?" --- 1. El edificio de la iglesia, o sea, el local, no es hotel. No existe para la conveniencia de cualquier hermano en la fe. Existe para la obra de la iglesia, que consiste en el evangelismo, en la edificación, y en la bene- volencia limitada (a los santos). 2. Si la hermana es viuda "que en ver- dad lo es" (1 Tim. 5:3-10), la iglesia local puede optar por cuidar de ella en el edifi- cio. Si no la es, entonces no es carga de la iglesia local. Puede depender de los suyos (5:8), los cuales no van a hacer nada si ven que la iglesia local cuida de ella. Ella pue- de trabajar, pero si le falta para tener un te- cho sobre su cabeza, la iglesia puede ayu- darle con algo, porque es una santa necesi- tada. (No toda persona pobre es persona necesitada). 3. Los referidos hermanos que trabajan temporalmente pueden ver por sus propias necesidades, aunque pobremente; que si no, deben volver a sus casas de donde salieron. Todo el mundo dice que "no le alcanza lo que gana", no importando la cantidad de sueldo. Todo el mundo busca la convenien- cia. Es egoísmo y falta de sentido de res- ponsabilidad. *** 193. MARCOS 11:12-14 "¿Q ué enseñanza tenemos de la maldición a la higuera, Marcos 11:12-14?" --- 1. Véase también Mateo 21:18-22. 2. Esa clase de higuera daba el fruto an- tes de las hojas, y por tener hojas aquella higuera a la cual fue Jesús ella daba la pro- mesa de fruto, pero sin tenerlo. Por eso la maldijo. 3. La lección para nosotros es que si co- mo cristianos profesos reclamamos ser hijos de Dios, sin producir nosotros en nuestras vidas los frutos del espíritu (Gál. 5:22,23; Rom. 8:9-13), somos en realidad hipócritas y merecedores de la condenación de Dios. El cristiano puede asistir servicios públicos de la iglesia y participar exteriormente en los actos de culto, pero si su vida diaria no es conforme a la mente de Cristo en todas las relaciones que sostiene, viene siendo como una higuera con hojas pero sin fruto. Le es- pera la condenación. *** 194. LA MANERA DE INTERPRETAR "... que me aconseje la manera de inter- pretar la escritura como usted lo sabe hacer, por ejemplo: ¿cuáles son los primeros pasos a seguir para interpretar? ¿Qué necesito ob- servar, o tomar en cuenta? ¿Cómo utilizar por ejemplo, la concordancia, otros comen- tarios, los léxicos, etc.? ¿Cómo relacionar los pasajes para interpretar la Biblia con la Biblia?" --- 1. Aprecio mucho el buen deseo de este hermano de aprender a "usar bien las Escri- turas" (2 Tim. 2:15). No puedo tomar tiem- po ni espacio para escribir adecuadamente sobre todas las preguntas que sugiere. Por eso nada más comento brevemente sobre ellas. 2. Para interpretar un dado pasaje, hay que tomar en cuenta el contexto, observando el tema tratado y el propósito del autor al es- cribirlo. Por ejemplo, en mi Biblia al princi- pio de algunas de las cartas apostólicas he escrito el tema y el propósito de dichas car- tas). El contexto siempre rige en la interpre- tación correcta. 3. Hay que tomar en cuenta la manera de expresarse las Escrituras en otros pasajes también, dando a las palabras su sentido según el uso en el tiempo del autor. 4. Hay que observar el uso figurado de las palabras, y no literalizar lo que es figu- rado. Este es el error principal de muchos falsos maestros. 5. Ninguna interpretación puede ser co- rrecta, si contradice lo que claramente dicen las Escrituras sobre el tema en otros pasajes. 6. La concordancia sirve solamente para hallar cierta palabra en cierto pasaje. El simple hecho de que cierta palabra se en- cuentra en dos pasajes no quiere decir nece- sariamente que los dos pasajes tratan el mismo punto. Mucho cuidado en este par- ticular. 7. Se enseña en el mundo religioso mu- cho error porque los maestros, antes de lle- gar a las Escrituras, tienen un concepto pre- concebido, y luego llegan a ellas para bus- car y hallar algo que les respalde en sus creencias ya determinadas. Claro es que van a usar mal la palabra de verdad. 8. Los léxicos sirven para explicar los diferentes usos que cierta palabra en el texto original puede tener, y para decir dónde en el Nuevo Testamento aparece tal y tal pala- bra. Pero hay que tener cuidado con refe- rencia a los comentarios que el lexicógrafo pueda hacer en un dado caso. El es huma- no, y puede ser que esté promoviendo cierta doctrina sectaria. 9. Es muy útil el interlineal (griego / español). Por medio de él se puede saber cuál palabra griega es la que aparece en tal y tal texto. 10. Los comentarios, aun de sectarios, pueden ser muy útiles, mayormente en cuanto a su enseñanza sobre las costumbres y los lugares geográficos, etcétera, del tiem- po referido en el texto bíblico. También en- señan mucha verdad en cuanto a la interpre- tación correcta de un dado pasaje. Pero a la vez hay que tener presente que sus autores van a reflejar sus conceptos sectarios cuando les conviene. La misma cosa se puede decir en cuanto al usa de diferentes versiones de las Escrituras. Algunas de éstas son el pro- ducto de quienes quieren promover cierta doctrina sectaria. 11. Hay algunas obras útiles de herma- nos en la fe que pueden ser de ayuda en el estudio del individuo. Lo que han escrito es lo que dirían en persona si estuvieran presentes. ¡Cuidado con el hermano que hable mal de los comentarios y otros libros no inspirados, como si él se apegara sola- mente a la Biblia! Cuando él habla palabras, no citando la Biblia misma, está hablando palabras tampoco inspiradas. Las palabras, que salgan en forma verbal o en forma escrita (2 Tes. 2:15), expresan la misma enseñanza. Cuando él hace sus comentarios en viva voz, y cuando otra persona los hace en sus escritos, los dos están hablando palabras no inspiradas. El caso es que los dos hablen "conforme a las palabras de Dios" (1 Ped. 4:11). Pero hay hermanos que no estudian, y para justificarse salen con eso de no hacer caso de los escritos no inspirados de otros. *** 195. ¿ES ETERNA LA TIERRA? "El Salmo 148:5,6 dice, 'Los hizo ser eternamente y para siempre'. Es el pasaje que pudieran usar o usan los Russellistas para afirmar que la tierra no será quemada. Si por favor me ayudara a explicar qué es lo que el salmista está diciendo al hablar de esto". --- 1. Se hace referencia a la perpetuidad de la ley que Dios puso sobre el mundo de su creación, y ella continuará "eternamente y para siempre", en el sentido de hasta el fin del tiempo; o sea, por toda la duración que Dios tenga para él. 2. El pasaje no dice que esta misma tie- rra física ha de durar eternamente, en el sen- tido de nunca tener fin. Los Salmos mismos dicen que la tierra perecerá (102:25-28; Heb. 1:10-12). 3. El apóstol inspirado dice, respecto a la duración de la tierra, que "la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas" (2 Ped. 3:10). 4. La frase "eternamente y para siem- pre", según el texto original, se aplica en las Escrituras a cosas y a situaciones que admi- tidamente tendrán su fin, aunque durarán "para siempre" dentro del contexto de su existencia según los planes de Dios. Consi- dérense: Sal. 21:4 (¿dio Dios a David el rey una eternidad a la largura de sus días sobre la tierra? ¿Vive David hasta la fecha?); 119:44 (¿está guardando David la ley de Dios hasta el día de hoy?); Jer. 7:7; 25:5 (¿prometío Dios a los judíos que morarían en Palestina hasta la fecha, y sin haber tiem- po en que pondría fin a la ley de Moisés?). 5. El falso maestro ignorar la manera de las Escrituras de usar ciertas frases, y da in- terpretaciones que hacen que las Escrituras se contradigan, todo para sostener una doc- trina falsa de él. *** 196. SEGUNDAS NUPCIAS SIN EL DIVORCIO. "En el mundo una persona se casó, en- contró a su mujer con otro y la dejó, se casó con otra y ahora ha obedecido y se ha bauti- zado para el perdón de sus pecados. El ca- so es que él ha pedido el divorcio con la que fornicó, pero ella aunque está casada no da el divorcio. Yo le he dicho que él debe ca- sarse por lo civil con la que ahora vive, aun- que la otra no quiera darle el divorcio, pero ya delante de Dios no son esposos. Mi pre- gunta es: ¿Puede casarse por lo civil con la que ahora vive sin tener el divorcio de la otra?" --- 1. Yo no voy a juzgar los méritos de este caso, porque no tengo suficiente informa- ción para hacerlo. Yo tendría que hacer al- gunas preguntas al que ahora ha sido bauti- zado en Cristo, y según él me las contestara comprendería yo mejor su situación en vista de la enseñanza bíblica sobre el matrimonio, el divorcio, y las segundas nupcias. 2. Usted me dice que el señor se casó con una mujer, y que después le encontró con otro hombre. Yo no voy a suponer que ella y él fornicaron. Estar con otro hombre no es fornicar. ¿Fornicaron, o no? 3. Dice que él la dejó. Eso no me dice mucho. Dice Jesús que "el que repudia a su mujer, por causa de fornicación, y se casa con otra" (Mat. 19:9). ¿Es lo que pasó en es- te caso, o no? "Dejarla" no es necesariamen- te divorciarla, o repudiarla. ¿Hizo lo que Jesús nos dice, o no? ¡Allí está el caso! 4. Me dice, "se casó con otra". ¿Tuvo, o no, relaciones sexuales entre el "dejarla" y el "casarse con otra"? Eso tiene mucho que ver. 5. ¿Por qué no se casó por lo civil cuan- do se casó con la segunda mujer? Si no es- tuvo divorciado de la primera, ¿se casó, co- metiendo la bigamia? 6. Toda la cosa tiene que ver con haber cumplido con la voluntad de Cristo, y no simplemente con ciertos tecnicismos. Yo puedo decir a cualquier persona lo que las Escrituras dicen respecto al matrimonio, el divorcio, y las segundas nupcias, pero so- lamente la persona involucrada puede de- cidir si ha hecho la voluntad de Señor en su propio caso. No es cuestión de satisfacer a los hombres con lo que la persona haya hecho o entendido, sino de estar bien con Dios, habiendo hecho su voluntad. 7. Una vez que enseño a la persona la voluntad de Dios sobre el tema, acepto la palabra de ella con respecto a haber cum- plido con esa voluntad, a menos que me es obvio por las circunstancias y las palabras de la persona que no lo hecho. *** 197. LA DISTINCION EVANGE- LIO/DOCTRINA "¿Es todo el Nuevo Testamento el evan- gelio, o lo es solamente la muerte, se- pultura, y resurrección de Jesucristo (1 Cor. 15:1-4)?" --- 1. Comenzando en la década de los cin- cuenta, el hno. Carl Kercherside comenzó a empujar la creencia de que los términos "evangelio" y "doctrina" son mutuamente exclusivos; es decir, que hay enseñanza en el Nuevo Testamento que encierra el evan- gelio, y que lo demás tiene que ver con la doctrina. Con esta posición el hermano y sus seguidores han tratado de engrandecer el círculo de comunión con hermanos libera- les, premilenialistas, y también con los más conservadores de entre la Iglesia Cristiana. (Hoy en día hay quienes extienden la comu- nión hasta a los denominacionalistas). Se afirma que todo el mundo que crea el evangelio debe ser comulgado, y que a la vez puede haber diversidad de creencia en la doctrina. Se habla mucho acerca de "la unidad en la diversidad". Se emplea el pasaje, 1 Cor. 15:1-4, ma- yormente la Nueva Ver. Internacional, que en el v. 3 dice, "os transmití a vosotros como algo de mayor importancia", y luego pasan a mencionar solamente tres puntos: la muerte, la sepultura, y la resurrección de Jesucristo. Para ellos el evangelio consiste en la muer- te, sepultura, y resurrección de Jesucristo, y afirman que ésta es la base de la comunión. Puede ser comulgada cualquier persona que crea en la muerte, sepultura, y resurrec- ción del Señor. Se afirma que el "evangelio" se predica, y esto solamente a los inconversos, y que la "doctrina" se enseña, y esto solamente a los cristianos. Según tales hermanos el evange- lio no se enseña, ni la doctrina se predica. 2. En primer lugar la frase adverbial griega, "en protois", significa "primeramen- te". Pablo habla de lo que primeramente predicó al llegar a Corinto (1 Cor. 2:2; Hech. 18:5-8). (Aunque la frase es capaz de signifi- car la idea de primera importancia, tal traducción no cabe aquí). 3. En los ver. 3--5 aparece el conjuntivo "que", no tres veces, ¡sino cuatro! "que mu- rió", "que fue sepultado", "que resucitó", y "que apareció". Las apariciones de Jesús son parte del evangelio, tanto como las otras tres cosas. 4. Los términos "evangelio" y "doctri- na", aunque no tienen el mismo significado en sí, se aplican al mismo cuerpo de ense- ñanza (como tampoco los términos "obispo" y "anciano" tienen el mismo significado, pe- ro se aplican a los mismos hombres en la iglesia local). ¡No se emplean en el Nuevo Testamento como términos "mutuamente exclusivos"! 5. Hech. 5:28 -- Al hablar (predicar) acer- ca de la muerte (sangre) de Cristo, los após- toles, enseñando, llenaron a Jerusalén de doctrina. 6. El evangelio es obedecido, y también es obedecida la doctrina ( 2 Tes. 1:8; Rom. 6:17). 7. El evangelio es predicado a cristianos (Rom. 1:15) y la doctrina es enseñada a los inconversos (Hech. 5:28). 8. Según Hech. 4, cuando Pedro y Juan predicaban acerca del Señor crucificado y resucitado (v. 10), "hablaban" y "enseñaban en el nombre de Jesús" (v.18-20). 9. Los judaizantes, al traer la doctrina de la necesidad de la circuncisión para que la persona se salve, predicaban otro evangelio (2 Cor. 11:4). 10. Hay muchísimos pasajes que des- truyen la posición falsa de Ketcherside de que los términos "evangelio (solamente predicado)" y "doctrina (solamente enseña- da)" se usan en el Nuevo Testamento mu- tuamente exclusivos. 11. Todo el cuerpo de la enseñanza en el Nuevo Testamento es el evangelio de Jesu- cristo. No hay buenas nuevas de salvación, si no hay a la vez información sobre cómo apropiarse esa salvación (las condiciones de salvación), y sobre cómo vivir para mante- ner esa salvación (como cristianos). Véase Interrogantes, #136. *** 198. MATEO 12:40 "Hades significa lugar invisible. No se sabe dónde queda, si es en el cielo o es en la tierra; no se sabe, ¿verdad? Pero ¿por qué dice así estará el hijo del hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra, y la Biblia dice que Jesús fue al Hades?" --- 1. La experiencia de Jonás es figura de lo que pasó a Jesús, hombre. La referencia tiene que ver con la sepultura de Jesús des- pués de su muerte en la cruz. Estuvo en el sepulcro ("en el corazón de la tierra"). El Hades no entra en este punto de Mat. 12:40. Todo cuerpo muerto es sepultado, pero el espíritu de la persona muerta va al Hades. El cuerpo de Jesús fue sepultado en la tie- rra, y durante esos "tres días y noches" su espíritu estuvo en el Hades (Hech. 2:27,31). 2. Sobre el Hades, véanse Interrogantes #15, 15b, 155. *** 199. LOS DONES ESPIRITUALES "¿Todos los dones (1 Cor. 12) se termi- naron, o sólo los de profecía, de sanidad, y de milagros? ¿Hoy recibimos dones cada cristiano, y cómo sabemos que tenemos do- nes, y cómo desarrollar estos dones si los tenemos? ¿Qué diferencia hay entre talento y habilidad?" --- 1. Los nueve dones enumerados en 1 Cor. 12:8-10 todos son espirituales, o mila- grosos. Sí, se terminaron (13:8,9), porque ya cumplieron su propósito (Mar. 16:20; Heb. 2:3,4). Como se emplea un andamio en la construcción de un edificio, una vez que se termina la construcción, se quita el andamio. 2. Hoy en día nadie recibe esos dones milagrosos. Tenemos la revelación comple- ta y confirmada del mensaje de Dios en las Sagradas Escrituras. Los que equivocada- mente abogan por tales dones hoy en día, por sus hechos y reclamaciones niegan la suficiencia de las Escrituras de Dios. 3. Hay dones ordinarios o naturales en cada persona (1 Cor. 7:7; Rom. 12:8; 1 Ped. 4:10). Cada cristiano debe procurar servir a Dios con toda energía y dedicación, según los dones que tenga. 4. La palabra "talento" en las Escrituras (p. ej., Mat. 25:15) significa el peso antiguo de los griegos; es decir, la cantidad de dine- ro según un talento de oro o plata. Hoy en día se usa en el significado figurado de ha- bilidad o aptitud para hacer alguna cosa (Mat. 25:15, capacidad; 2 Cor. 8:3, fuerzas). *** 200. LAS TRADICIONES ¿BUENAS O MALAS? "¿Es mala la cosa por ser 'tradicional'? ¿Qué de las tradiciones?" --- 1. No, no es mala la cosa por ser tradi- cional. Muchos hermanos liberales hoy en día están tratando de meter en el culto y en la obra de la iglesia local prácticas no auto- rizadas por medio de poner por el suelo a lo que ellos llaman "tradicional", como si la práctica fuera mala por ser tradicional. 2. Por otra parte hay sectarios que tratan de imponer en otros lo que es puramente tradición humana como si fuera enseñanza bíblica. 3. En el Nuevo Testamento aparece la palabra griega, "paradosis", que se traduce "tradición", o doctrina, y literalmente signi- fica dar o entregar a otro. Viene siendo, pues, una enseñanza o doctrina que uno da a otro. El sentido en que se usa, si en sentido bue- no o si en malo, depende del contexto. En Mat. 15:3 esa tradición era condenable; en 1 Cor. 11:2 (instrucciones) es encomiable. 4. La palabra griega, "paradosis", apa- rece en 2 Tes. 2:15 (doctrina); 3:6 (enseñan- za). Nótese que en los dos pasajes (como en 1 Cor. 11:2) la fuente de la doctrina es el apóstol Pablo. 5. Lo que determina si una dada tradi- ción es buena o mala es su fuente. Si es de los apóstoles inspirados, es buena; si es del hombre falible, no puede ser promovida como artículo de fe.