INTRODUCCIÓN:
Mucha gente le presta mucha atención
a las cosas que tendrán
que dejar por seguir a Cristo. De veras,
cuesta seguirle.
Cristo quiere que contemos los gastos, Luc.
14: 28,29
Pero, ¡cuidado!, es infinitamente más
caro no seguirle.
I. TIENE SU PRECIO
SEGUIRLE
A. "Aborrecer" familia (Amar menos) Luc.
14:26a
B. "Aborrecer" su propia vida, Luc. 14:26b
C. Tomar su cruz, v.27
D. Renunciar a todo lo que posee, v. 33
II. TIENE SU PRECIO
NO SEGUIRLE
A. Llevará vida dura, Prov. 13:15
1. Rompe leyes, se complica la vida
2. No tiene un Salvador en quien
descansar
3. No tiene esperanza, felicidad
B. Grande su ruina, Mat. 7:26-27
A. Morir en sus pecados, Juan 8:24
C. Perder su alma, Mat. 16:26
D. Tener su parte con los hipócritas, Luc.
12:46
CONCLUSIÓN:
Cuesta edificar la torre, pero
cuesta más no edificarla.
No es difícil ver que cuesta más No seguir
a Cristo que seguirle.
La inteligencia está del lado de ser
cristianos y obedecer a Cristo.