INTRODUCCIÓN:
Este libro de bosquejos de sermones
míos lo publico para ayudar a jóvenes predicadores
y a otros hermanos a predicar. Siempre se debe recordar que un
bosquejo es el esqueleto de un sermón. Hay que suplirle
la carne, como suele decirse.
Estos bosquejos, como se verá, son
algo breves. Mi método de predicar es la improvisación
relativa, es decir, se tienen notas, pero no demasiados detalles.
Si algunos bosquejos que no llevan introducción,
se debe a lo mismo. Yo tengo la costumbre de utilizar la ocasión
para componer una introducción. Los bosquejos no llevan
una gran uniformidad (la vida es variada), y aún así,
confío en que serán útiles a varios hermanos.
A mí me gustaría que este libro
fuera empleado así: El predicador ve el índice,
si un título le atrae, va allá. Lee el bosquejo.
Si le gusta para predicarlo, lo copia y le hace unos cuantos
cambios para hacerlo a su estilo. Puede hacerle una introducción
que le sea oportuna. Si puede, le agrega ilustraciones o anécdotas
de su propia cosecha. Procure mejorar el bosquejo. Agréguele
o cámbiele citas bíblicas, según vea que
el Señor y los oyentes sean bien servidos.
Si mi hermano en Cristo medita bastante en
el bosquejo, lo predicará con sabor a él mismo,
y mi gozo será haberle ayudado discretamente a propagar
el evangelio.
V. R. G.
En Houston, Texas, Noviembre 1997