La iglesia del Nuevo Testamento

Por Roy E. Cogdill

Versión del inglés por

Pedro Rivas Ruiz

1953

Revisado por Roy Cogdill, 1959

Wayne Partain publicó una edición en papel del libro
cuando predicaba en San Antonio, Texas.
Wayne Partain revisó porciones para que el libro
estuviera más apegado a la obra en inglés.

Publicado aquí en la Internet por Valente Rodríguez
con texto enviado por el hermano Wayne Partain.

Marzo 1, 2002

 

 
 

Páginas 1-6 del libro en papel

 
 

Tabla de materias

Primera parte:  La naturaleza de la iglesia 

Lección I -- El cuerpo que es llamado

Lección II -- La familia de la fe

Lección III -- El reino de Dios

Lección IV -- El cuerpo de Cristo

Lección V -- El templo de Dios

Lección VI -- La viña del Señor


Segunda parte:  El origen de la iglesia

Lección VII -- El origen de la iglesia

Lección VIII -- La autoridad de la iglesia

Lección IX -- Uso de las Escrituras del Antiguo Testamento


Tercera parta:  La misión de la iglesia

Lección X -- Evangelismo

Lección XI -- Evangelismo personal

Lección XII -- Edificación

Lección XIII -- Ministrando a los pobres
 

Cuarta parte:  Membresía de la iglesia

Lección XIV -- La grandeza y gloria de la iglesia

Lección XV -- Lo que significa la membresía

Lección XVI -- Responsabilidad de la membresía

Lección XVII -- La membresía y la salvación

Lección XVIII -- Cómo venir a ser miembro de la iglesia
 

Quinta parte:  Gobierno de la iglesia

Lección XIX -- La organización de la iglesia

Lección XX -- Los ancianos

Lección XXI -- Los diáconos

Lección XXII -- Los evangelistas
 

Sexta parte:  La unidad

Lección XXIII -- La importancia de la unidad

Lección XXIV -- Carácter no-denominacional de la iglesia

Lección XXV -- El pecado de la división

Lección XXVI -- Exhortación de Dios a la unidad

Lección XXVII -- La unidad, una obligación individual
 

Parte séptima:  La identidad de la iglesia

Lección XXVIII -- La identidad de la iglesia

Lección XXIX -- Un nombre escritural

Lección XXX -- Culto escritural

Lección XXXI -- Enseñanza escritural

Lección XXXII --- Enseñanza escritural (con't.)

Lección XXXIII -- La pureza de la iglesia

Lección XXXIV -- La iglesia y la mundanalidad

Lección XXXV -- La disciplina de la iglesia
 

Parte octava:  El culto de la iglesia

Lección XXXVI -- El día del Señor

Lección XXXVII -- La cena del Señor

Lección XXXVIII -- La música en el culto

Lección XXXIX -- La música instrumental

Lección XL -- Las finanzas de la iglesia

Lección XLI -- Las finanzas de la iglesia

Lección XLII -- Las finanzas de la iglesia
 

Parte novena:  Iglesias de la era del Nuevo Testamento

Lección XLIII -- La iglesia de Jerusalén

Lección XLIV -- La iglesia de Antioquía

Lección XLV -- La iglesia de Corinto

Lección XLVI -- La iglesia de Filipos

Lección XLVII -- La iglesia de Efeso

Lección XLVIII -- La iglesia de Tesalónica

Lección XLIX -- La iglesia de Roma

Lecciónes L, LI y LII:  Las siete iglesias de Asia


 

Prefacio

            Los bosquejos y series de estudios no constituyen una novedad.  Muchos han aparecido; pero muchos también se han eliminado a causa de su falta de utilidad práctica.  Los bosque­jos que aparecen en la serie La iglesia del Nuevo Testamento en las páginas que siguen son el resultado de un estudio cuidadoso y pleno de oración con el propósito de desarrollar una serie de lecciones que fuesen prácticas y útiles.  Las ofrecemos con la esperanza que otros las usarán con provecho.

            En muchos estudios similares que han tenido una acogida fa­vorable y han sido tomados como guía en lo pasado se nota la falta de una mejor dependencia de la Biblia como debe existir en trabajos de tal naturaleza.  En lugar de mostrar la tendencia de familiarizar al estudiante con el texto mismo de la Biblia se advierte un inclinación de confiar en la autoridad de tales bosquejos y a menudo se estudian sin recurrir a la autoridad del Libro Santo.  Las lecciones en esta serie han sido organizadas teniendo presente esta necesidad y el estudiante o el instructor encontrarán imposible preparar o recitar las lecciones que se enseñan en estos bosquejos sin tener a la mano la Biblia para buscar las verdades o pasajes que enseñan la lección de que se trate.  Es nuestra firme convicción que así debe ser y que en toda ocasión la Biblia misma debe ser el texto y que nuestra confianza debe ser puesta enteramente en ella.  Este libro de bosquejos debe servir únicamente como guía teniendo la Biblia como texto.

            Las iglesias de Cristo han seguido progresando incesante­mente a pesar de la irrisión y la oposición hasta alcanzar un plano de dignidad y respetabilidad en el mundo.  Actualmente con­frontan el peligro de aceptar un lugar entre los cuerpos reli­giosos del mundo y de venir a ser meramente otra denominación.  Frecuentemente se oye el comentario que hay muy poca diferencia entre las iglesias de Cristo y otros cuerpos reli­giosos.  El propósito, oración y mira en la preparación y desa­rrollo de estas lecciones, es hacer resaltar la posición distinta que ocupa la iglesia de Cristo para que pueda fácilmente dis­cernirse.  Los miembros, tanto viejos como jóvenes, necesitan conocer la diferencia entre la iglesia y el denominacionalismo.  La enseñanza de esta clase es imperativa si los miembros de las iglesias de Cristo han de permanecer fieles como pueblo "de posesión exclusiva de Dios" (1 Pedro 2:9).

            Es posible, por supuesto, mejorar esta serie de lecciones depurándolas y eliminando los errores que pudieran pasar inadvertidos ya sea en material o en forma.  Estas lecciones han sido enseñadas tanto por el autor como por otros y muchos errores se han corregido mediante su uso.  Con el uso constante otros errores pueden ser descubiertos y liquidados.  Se suplica a los maestros que usen estos bosquejos que vigilen que no haya errores y, de encontrarse algunos, notificar al publicador para que se eliminen en las ediciones sucesivas.

            Enviamos estas lecciones con la ferviente esperanza y oración de que puedan ayudar a extender "por medio de la igle­sia la multiforme sabiduría de Dios" (Efes. 3:10).  Tal es el propósito de estos bosquejos y lecciones como han sido preparadas en La iglesia del Nuevo Testamento.

                                                            El autor,

                                                            R. E. C.

 

 

Sugestiones al maestro y al estudiante

            Que la Biblia sea su texto y que los bosquejos sirvan solamente como guía en el estudio de la Biblia.  Obtenga previamente una buena Biblia.

            Tenga siempre su Biblia a la mano no solamente durante el estudio y la preparación de estas lecciones, sino durante el período de recitación.

            Haga todo lo posible por cubrir una lección en cada perío­do de clase.  La serie comprende 52 bosquejos, una para cada se­mana del año y en una clase que se reúne semanariamente se obtendrán mejores resultados si no se pone mucho tiempo en un punto determinado, sino que se estudia la lección como una unidad.  Muchas de las cuestiones que surgen durante la recitación de la lección se estudiarán en las lecciones subse­cuentes o posiblemente en otra parte de la misma lección.  La participación de parte de los estudiantes estará en orden des­pués de haber cubierto enteramente la lección.

            Las lecciones no están cargadas de asuntos que ameriten muchos comentarios de parte de los estudiantes. Ha sido la mira de esta obra el evitar una recitación estereotipada. Las pregun­tas que siguen a las lecciones tienen el propósito de ayudar a preparar la lección tanto como ayudar para la participación de la clase.

            Si el instructor urge a los estudiantes que traigan sus Biblias y durante el período de clase hace que se lean los pasajes que se citan en alta voz, esto dejará muy buena impresión y las lec­ciones serán más interesantes.  Al mismo tiempo, esto hará mu­cho bien al familiarizar al estudiante con el texto de la Biblia, lo cual en la actualidad se necesita mucho.  Muchos de los pasajes citados pueden asignarse al principio de la lección y revisarlos anticipadamente y luego en el tiempo preciso, usándolos para enfatizar el punto de que se trata.

            La mayor ventaja se obtendrá poniendo énfasis en lo que la Biblia dice sobre el particular, en lugar de permitir la expresión libre de opiniones con referencia a la materia que se estudia.



 

 

 
 

Al índice

A Parte Primera, páginas 7-17