NOVENA PARTE:
IGLESIAS DE LA ERA DEL NUEVO TESTAMENTO
 
 


Introducción.  Las lecciones restantes en esta serie han sido dedicadas al estudio de las iglesias de la era del Nuevo Testamento. En las primeras 42 lecciones hemos estudiado la naturaleza, origen, organización, misión, unidad e identidad de la iglesia como se registran en las Escrituras.  En las diez lecciones que faltan vemos la aplicación de estos principios de la verdad divina con respecto a la iglesia en las congregaciones de la era del Nuevo Testamento.  Se les estimuló por su rectitud y también se les reprobó por sus fracasos y sus faltas. Los registros históricos que se encuentran en el Nuevo Testamento concernientes a las varias congregaciones que allí se mencionan nos proporcionan la oportunidad para observar una de­mostración práctica del plan y programa del cristianismo por medio de la iglesia.


Lección XLIII -- La iglesia de Jerusalén

Lección XLIV -- La iglesia de Antioquía

Lección XLV -- La iglesia de Corinto

Lección XLVI -- La iglesia de Filipos

Lección XLVII -- La iglesia de Efeso

Lección XLVIII -- La iglesia de Tesalónica

Lección XLIX -- La iglesia de Roma

Lecciones L, LI y LII -- Un estudio de las siete iglesias de Asia.


 

Lección XLIII

La iglesia de Jerusalén

I. Jerusalén, la primera iglesia:

            1. Jerusalén, el lugar de origen.

                        (1) Profetizado por Isaías (Isa. 2:2,3).

                        (2) Lucas 24:46:  "El arrepentimiento y la remisión de pecados predicados comenzando en Jerusalén".

                        (3) Lucas 24:49: "Quedaos en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto".

            2. Día de Pentecostés.

                        (1) El reino vendría con poder durante la vida de algunos que entonces vivían (Mar. 9:1).

                        (2) El poder vendría con el Espíritu Santo (Hech. 1:8).

                        (3) El Espíritu vino en día de Pentecostés (Hech. 2:4,16,17,33).  Por lo tanto, el reino vino en el día de Pente­costés.

            3. El mensaje es predicado.

                        (1) Arrepentimiento y remisión de pecados (Hech. 2:38).

            4. Individuos añadidos a la iglesia.

                        (1) 3,000 añadidos en aquel día (Hech. 2:41).

                        (2) Continuaron siendo añadidos diariamente los que eran salvos (Hech. 2:47).


II. Jerusalén, la iglesia modelo:

            1. En respetabilidad:  "teniendo favor con todo el pueblo (Hech. 2:47).  Inspiraron respeto aun a sus enemigos.

            2. En felicidad:  "comían juntos con alegría y sencillez de  corazón" (Hech. 2:46).  La gratitud demostrada con el ejemplo.

            3. Celo.  "Y perseveraban unánimes cada día en el templo" (Hech. 2:46).  Diariamente enseñando la palabra de Dios.

            4. En unidad.

                        (1) Unidad de propósito:  "Unánimes" (Hech 2:46); "de un corazón y un alma" (4:32).

                        (2) Unidos en oración.  "Alzaron unánimes la voz a Dios" (Hech. 4:24; 12:5-12).

                        (3) Unidos en sacrificio.  "Tenían en común todas las cosas" (Hech. 2:44).  Para hacer frente a una gran necesidad ellos juntaron sus recursos y los dedicaron al Señor (Hech. 4:32-37).  Vendieron sus posesiones y contribuyeron a un tesoro común para ayudar a la iglesia a socorrer a los necesitados.

                        4) Unidos en comunión.  "Perseveraban en ... la comu­nión" (Hech. 2:42).

            5. En liberalidad; mayordomía.

                        (1) Vendieron sus posesiones y dieron conforme era necesario (Hech. 2:44).

                        (2) No permitieron que ninguno tuviera necesidad (Hech 4:34,35).

                        (3) Ninguno dijo que lo que poseía era suyo.  La mayor­domía reconocida (Hech. 4:32).

            6. En lealtad.

                        (1) Continuaron unánimes (Hech. 2:42).

                        (2) Triunfantes y fieles en la persecución.

                                    (a) De los saduceos (Hech. 5:17-39).

                                    (b) De los fariseos (Hech. 7:58).

                                    (c) Del estado judío (Hech. 12:-).

            7. En crecimiento.

                        (1) 3,000 añadidos (Hech. 2:41).

                        (2) El número aumentó como a cinco mil (Hech. 4:4).

                        (3) Multitudes de hombres y mujeres añadidas (Hech. 5:14).

                        (4) El número de los discípulos se multiplicó (Hech. 6:1).

                        (5) Se multiplicaron grandemente (Hech. 6:7).

            8. En organización.

                        (1) Ancianos (Hech. 15:6; 15:22; 11:29,30).

                        (2) Diáconos (Hech. 6:-).

            9. En evangelismo.

                        (1) Fueron por todas partes anunciando la palabra (Hech. 8:4).

                        (2) Enviaron a Pedro y a Juan a Samaria (Hech. 8:14).

                        (3) Enviaron a Bernabé a Antioquía (Hech. 11:22).


III. Como los hombres vinieron a ser miembros de la iglesia de Jerusalén: (Hech. 2:36-38; 2:41-47; 3:19; 6:7).

 

Lección XLIV

La iglesia de Antioquía

Introducción.  Antioquía fue la tercera ciudad en importancia en el Imperio Romano.  Monopolizó el comercio de la Mesopotamia.  Llena de mitología y muy importante en el comercio.  Gran importancia política e histórica.  En el trans­curso del tiempo vino a ser el centro de la actividad evangelís­tica en la era del Nuevo Testamento.


I. Historia del establecimiento de la iglesia en Antioquía:

            1. Dispersión de la iglesia de Jerusalén (Hech. 8:1-14; 11:19).

            2. Se predicó a Jesús en Antioquía (Hech. 11:20).

            3. "Gran número creyó y se convirtió al Señor" (Hech. 11:21. Véase Hech. 3:19 y 2:38).

            4. La iglesia de Jerusalén envía a Bernabé a ayudar (Hech. 11:22).

            5. La iglesia crece como resultado de sus exhortaciones (Hech. 11:23,24).

            6. Bernabé consigue la ayuda de Pablo en Antioquía (Hech. 11:25,26).  Continuaron trabajando juntos por un año (Hech. 11:26).


II. El carácter de la iglesia:

            1. El nombre "cristianos" les fue dado primero allí (Hech. 11:26).  No fue dado a la iglesia -- en ninguna parte de la Biblia se le llama "Iglesia Cristiana" -- sino a los discípulos individual­mente (Hech. 4:11,12; Col. 3:17; 1 Pedro 4:16).

                        (1) La iglesia de Antioquía fue la primera iglesia local in­tegrada por judíos y gentiles en lo general (Hech. 15:23).

            2. Enérgica y celosa en el trabajo evangelístico.  Dos hom­bres  predicaron un año entero (Hech. 11:26; 15:35).

            3. Bien provista de maestros (evidenciando así crecimiento y desarrollo) hicieron posible que la iglesia se extendiera a otras tierras (Hech. 13:1-3).

            4. Una iglesia evangelística.  Una de las más prominentes en este trabajo.  No solamente evangelística en la localidad, sino también en tierras distantes. Vino a ser la base de operaciones de Pablo y Bernabé para extender el evangelio.

                        (1) Hech. 13:2,3; 14:26-28.  Primer viaje evangelístico y re­torno a Antioquía.

                        (2) Hech. 15:35,36. Segundo viaje y retorno a Antioquía.

            5. Una iglesia caritativa.  Debe haber sido muy liberal en sus auxilios.  Envió ayuda a Jerusalén conforme fue capaz.  La primera iglesia que envió auxilios a gentes de otras localidades (Hech. 11:29,30).

            6. Reconoció la iglesia local como el medio de hacer la obra. "Enviando a lo ancianos" (Hech. 11:30).

            7. Reconoció la organización de la iglesia del Nuevo Testa­mento y respetó a los ancianos en su oficio (Hech. 11:30; 15:1,2).

            8. Reconoció la autoridad de los apóstoles como final al de­terminar la verdad en cuestiones sujetas a controversia (Hech. 11:24).

            9. Una iglesia que crecía. "Y una gran multitud fue agregada al Señor" (Hech. 11:24).

            10. Estaban interesados en el estudio de la palabra de Dios.  Esta es la razón de su fuerza y crecimiento:  una serie especial por todo un año (Hech. 11:26; 15:35).


Conclusión
.  ¿Dónde puede hallarse un ejemplo mejor de una iglesia que cumple sus obligaciones en la localidad y fuera de ella que en Antioquía?

 

Lección XLV

La iglesia de Corinto

I. Su establecimiento:

            1. Una ciudad de 40,000 habitantes.  Centro de comercio.  Incendiada en 146 a. de J. C., pero reconstruida por César en 46 a. de J. C.  Colonizada con hombres libres del Imperio Romano.  Ciudadanos deshonestos y licenciosos. El carácter de su pueblo puede verse en el hecho de que en Corinto se hallaba el templo de Venus con 1,000 sacerdotisas dedicadas a la prostitución.

            2. El mensaje predicado.  El evangelio (1 Cor. 15:1-4;1:18; 2:1-5; 2 Cor. 1:4-6; 1 Cor. 4:15).

            3. La reacción del pueblo (Hech. 18:8).  "Oyeron, creyeron y fueron bautizados".  (1 Cor. 6:11) "Mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios".

            4. Los medios. El establecimiento de la iglesia de Corinto fue posible no sólo por los esfuerzos de Pablo (1 Cor. 9:-), sino también por otras iglesias que tenían comunión con él para que les predicara  (2 Cor 11:7-9).


II. Su carácter:

            1. Las virtudes de la iglesia de Corinto.

                        (1) Aceptaban el consejo sin discutir:  eran dóciles (2 Cor. 7:6-11).

                        (2) Receptivos a toda oportunidad de hacer el bien.  En el trabajo de benevolencia mostraron voluntad y presteza (2 Cor. 8:9-11; 9:1-5).

                        (3) Leales a la verdad que habían aprendido (2 Cor. 1:24;  7:13-16). (1 Cor. 15:1). "El Evangelio que yo os he predicado ... en el cual permanecéis".

                                    (a) Aunque se había cometido pecado y se había obrado mal, los corintios no habían comprometido la verdad ni la habían abandonado.

            2. Los vicios de los corintios. Cosas por las cuales fueron reprobados.

                        (1) División.

                                    (a) Sus causas: la carnalidad (1 Cor 3:1-3).

                                    (b) Sus efectos: el cuerpo de Cristo dividido (1 Cor. 1:13).  Esto destruye el templo de Dios (1 Cor. 3:16).

                                    (c) Su cura:  hablar todos la misma cosa.  Liquidar las divisiones; crecer juntos en la misma mente y el mismo parecer (1 Cor. 1:10).

                        (2) Contendiendo acerca de los predicadores (1 Cor. 3:4-9; 1:13).

                        (3) Permitieron el pecado (1 Cor. 5:-).

                                    (a) El peligro de esta conducta.  Leudar toda la masa además de la condenación del culpable (1 Cor. 5:6).

                                    (b) Su cura (1 Cor. 5:3-5). (Véase la lección sobre la disciplina de la iglesia No. XXXV).

                        (4) Hermano que demanda a su hermano ante los tri­bunales (1  Cor. 6:1-8).

                        (5) Indiferencia hacia la conciencia de los débiles.  La li­bertad cristiana no debe ser mal usada (1 Cor. 10:23-33).

                        (6) Desorden en el culto.

                                    (a) En la mesa del Señor (1 Cor 11:17-34).

                                    (b) Confusión en el uso de los dones (1 Cor. 14:33; 14:40). "Hágase todo decentemente y con orden".

                        (7) Buscando precedencia.  Debemos buscar el bien para toda la iglesia (1 Cor. 12:18-21; 14:12,26).  "Hágase todo para edificación".

                        (8) Perdiendo la identidad.  Destruyendo las barreras que separan a la iglesia del mundo (2 Cor. 6:14-17).

                        (9) Gloriándose en los hombres (2 Cor. 10:17).  Comparar los hombres con sus semejantes es malo (2 Cor. 10:12).

                                    (a) Debemos gloriarnos en el Señor únicamente (2 Cor. 10:17,18).


III. Exhortaciones hechas a los corintios:

            1. "Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano"  (1 Cor. 15:58).

            2. "Velad; estad firmes en la fe; portaos varonilmente; y es­forzaos. Todas vuestras cosas sean hechas con amor" (1 Cor. 16:13,14).

  3. "Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios" (2 Cor. 7:1).

  4. "Por tanto, como en todo abundáis en todo, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia"  (liberalidad) (2 Cor. 8:7).

            5. "Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes, no solo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el año pasado.  Ahora, pues, llevad a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis" (2 Cor. 8:10,11).

 

Lección XLVI

 

La iglesia de Filipos


Introducción
.  Una ciudad importante de Macedonia, comercial, política e históricamente.  Felipe de Macedonia, Alejandro el Grande y grandes filósofos griegos dieron sus nombres a la historia en esta ciudad.  Mucho del progreso inicial y desarrollo del cristianismo tuvo como centro la iglesia de Filipos.  La primera que fue establecida en el continente europeo.


I. El establecimiento de la iglesia de Filipos:

            1. Principales acontecimientos que le dieron origen.

                        (1) Visita de Pablo en su segundo viaje evangelístico (Hech. 15:36).

                        (2) Visita las iglesias establecidas en el primer viaje (Hech. 15:36; 16:5).

                        (3) El Espíritu interviene e impide a Pablo ir a Asia o Bi­tinia y él entonces se dirige a Troas (Hech. 16:6-8).

                        (4) La visión del varón macedonio y el llamamiento (Hech. 16:9,10). Pablo entiende que Dios le iba dirigiendo al continente europeo (Hech. 16:10).

                        (5) Se dirige a Filipos y busca el lugar donde los judíos se reunían para adorar a Dios (Hech. 16:11-13).

            2. La iglesia de Filipos comienza con la conversión de Lidia en la reunión de oración de las mujeres judías (Hech. 16:14,15).

                        (1) Pablo predicó.

                        (2) Lidia oyó.

                        (3) Su corazón fue abierto para escuchar.

                        (4) Fue bautizada.

            3. El carcelero fue convertido (Hech. 16:25-34).

                        (1) El temblor de tierra lo hizo meditar (Hech. 16:30).

                        (2) Pablo le predicó a Cristo (Hech.  16:32).

                        (3) El carcelero creyó y fue bautizado (Hech. 16:30-34).

            4. Estas conversiones marcan el principio de la iglesia de Filipos.


II. El carácter de esta iglesia:

            1. Tal que hizo a Pablo estar continuamente agradecido a Dios al pensar en ella (Fil. 1:3,4).

            2. Una iglesia generosa.

                        (1) Dio con liberalidad a los pobres (2 Cor. 8:1-5). La iglesia de Filipos fue prominente entre aquellos hermanos.

                        (2) Dio de su propia voluntad (2 Cor. 8:3).

            3. Una iglesia evangelística. Tuvo comunión con Pablo en la extensión del evangelio (Fil. 1:5).

            4. Firme en el servicio. "Desde el primer día hasta ahora" (Fil. 1:5).

            5. Celosa y diligente. "Desde el primer día" (Fil. 1:5). No es­peró hasta tener una gran membresía y una hermosa casa de oración pagada totalmente para llevar el evangelio a otras partes.

            6. Creciendo en la fe y permaneciendo en ella.  Pablo tiene confianza de esto (Fil. 1:6,25-30).

            7. Consagrada.  "Se dieron a sí mismos primero al Señor" (2 Cor. 8:5).

            8. Debidamente organizada.  "Obispos y diáconos" (Fil. 1:1).

            9. Una congregación con fuertes lazos de devoción y amor cristiano.

                        (1) Envió a Epafrodito a Roma a ministrar delante de Pablo (Fil. 2: 25).  "Vuestro mensajero y ministrador de mis necesidades".

                        (2) El deseó mucho verles y ellos le recibirían en su re­torno con grande gozo (Fil. 2:28,29).

                        (3) La actitud personal de Pablo hacia ellos (Fil. 4:1; 1:8).

            10. Una iglesia feliz y gozosa.  El regocijo y la alegría son el tono dominante de la epístola a los filipenses.


 III. El apóstol Pablo ordena:

            1. La oración de Pablo por ellos (Fil. 1:9-11).

            2. "Que os comportéis como es digno del evangelio" (Fil. 1:27,28).

            3. Unidad y humildad (Fil. 2:1-11).

            4. "Ocupaos en vuestra salvación ... asidos de la palabra de vida" (Fil. 2:12-16).

            5. "Nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne" (Fil. 3:3).

            6. Sean de un mismo sentir en el Señor (Fil. 4:2).

            7. "Por nada estéis afanosos" (Fil. 4:6). "Pensad en estas cosas"  (Fil. 4:8,9).

 

Lección XLVII

La iglesia de Efeso

Introducción.  Tres fuentes de información:  Hechos de los Apóstoles, epístola a los Efesios y las cartas a las iglesias de Asia (Hech. 18:19-21; 19:-; 20:18-38; Efes. 1 al 6; Apoc. 2:1-7).


Información general
:  La ciudad de Efeso estaba situada en el Asia Menor; era una ciudad rica y magnífica; punto de reunión de las religiones orientales y la cultura griega.  El famoso templo de Diana se hallaba aquí, siendo adorada tal diosa por to­dos los habitantes del Asia Menor.  Este templo se consideró como una de las siete maravillas del mundo antiguo.  Pablo hu­biera predicado el evangelio aquí si la providencia divina le hu­biera permitido, en su segundo viaje evangelístico (Hech. 16:16).  Al fin del segundo viaje, al ir de Corinto a Jerusalén se detuvo en Efeso, predicó en la sinagoga y prometió volver (Hech. 18:19-21).  Más tarde Pablo pasó tres años en Efeso en su tercer viaje evangelístico (Hech. 20:31; 19:-).  De este lugar Pablo escribió a la iglesia de Corinto (1 Cor. 16:8,9).  Timoteo trabajó con esta iglesia (1 Tim. 1:3).  Juan pasó aquí los últimos días de su vida.  Priscila, Aquila y Apolos estuvieron todos en esta ciudad.


I. El principio de la iglesia en Efeso:

            1.  En su primera visita Pablo encontró a los efesios intere­sados y con el deseo de aprender.  Le rogaron que se quedara (Hech. 18:19-21).  No lo hizo; pero prometió volver, con el favor de  Dios.

            2. Apolos es instruido en el camino del Señor perfectamente por Priscila y Aquila (Hech. 18:24-28).

                        (1) Se le informó acerca de Jesús con anterioridad; pero no se le instruyó acerca del bautismo, pues él sólo conocía del bautismo de Juan (Hech. 18:25).

            3. Pablo regresa. (Hech. 19:1).

                        (1) Encuentra discípulos que habían sido bautizados en el bautismo de Juan (Hech. 19:1-3).

                        (2) Les enseña la diferencia entre el bautismo de Juan y el bautismo en el nombre de Cristo (Hech. 19:4).

                                    (a) El bautismo de Juan estaba condicionado al arre­pentimiento, solamente.  El bautismo ordenado por Cristo está condicionado tanto a la fe en Cristo cuanto al arrepentimiento del pecado (Hech. 19:4).

                                    (b) El bautismo de Juan no fue administrado en el nombre de Jesús.

                                    (c) Los hombres son enviados a bautizar en el nombre de Cristo (Hech. 19:5; 10:47).

                        (3) Como resultado de la enseñanza, estos discípulos fueron bautizados en el nombre de Cristo (Hech. 19:5).

            4. El mensaje de Pablo.

                        (1) Predicó las cosas concernientes al reino de Dios (Hech. 19:8).

                        (2) La palabra del Señor (Hech. 19:20).  El camino (Hech.  19:23).

                        (3) Contra las imágenes y la idolatría:  "No son dioses los que se hacen con las manos" (Hech. 19:26).

                        (4) Enseñó a los discípulos en grupos separados (Hech 19:9).

                        (5) Enseñó todas las cosas que eran provechosas y nece­sarias, públicamente y de casa en casa (Hech. 20:20).

                        (6) El reino y el evangelio de la gracia de Dios (Hech. 20:24,25).

                        (7) Todo el consejo de Dios (Hech. 20:27).

                        (8) Los encomendó a Dios y a la palabra de su gracia (Hech. 20:32).

            5. El resultado.

                        (1) Ellos creyeron y quemaron sus libros de magia y bru­jería (Hech. 19:18-20).

                        (2) Ellos oyeron la palabra de verdad, creyeron y con­fiaron (Efes. 1:13).

                        (3) Salvos por la gracia de Dios y por medio de su fe (Efes. 2:8,9).

                        (4) Fueron bautizados en el nombre de Cristo (Hech. 19:4,5).

            6. Los medios que ayudaron a Pablo en su trabajo evangelís­tico.

                        (1) Enviado por una iglesia (Rom. 10:15).  Todo predi­cador debe ser enviado (Hech. 13:3).  Antioquía envió a Pablo y a Bernabé.

                        (2) Otras iglesias cooperaron en el sostenimiento de este trabajo (Fil. 1:3-5).

Este es el plan de Dios.


II. El carácter de la iglesia de Efeso:

            1. Una iglesia de fuerte convicción respecto de la verdad del evangelio.

                        (1) Fe en Cristo (Efes. 1:15).

                        (2) Mostró gran valor en la enseñanza y predicación del evangelio (Hech. 19:8).

                        (3) Puso a prueba y descubrió a los falsos maestros (Apoc. 2:2,6).

            2. Diligente en la enseñanza y en el estudio de la verdad.

                        (1) Públicamente y de casa en casa fue enseñada la gente (Hech. 20:20).

                        (2) Oyeron a Pablo diariamente en la escuela de Tirano por dos años (Hech. 19:9,10).  Haga un contraste con la falta de  interés que se observa actualmente en las iglesias en el estudio de la Biblia en los servicios de entre semana.

            3. No eran seguidores de guías ciegos.

                        (1) Probaron y denunciaron a los falsos maestros (Hech. 19:13-20; Apoc. 2:2).

            4. No toleraron el pecado ni a los malhechores en la iglesia (Apoc. 2:5).  Aborrecieron la obra de los Nicolaítas (abogados del amor libre).

             5. Fieles y fuertes, no sólo en la fe sino también en las obras del servicio (Apoc. 2:2).

             6. Sufrieron persecución y trabajos por amor del Señor con paciencia (Apoc. 2:2).

             7. Tierna en su devoción y amor por Pablo (Hech. 20:37-38).

            8. Una iglesia evangelística.  "Todos los que habitaban en Asia ... oyeron la palabra del Señor Jesús" (Hech. 19:10). Ha­biendo sido enseñados se convirtieron en maestros.  La iglesia habiendo sido establecida, estableció  otras.  Asón, Smirna, Pérgamo, Sardis, Filadelfia, Laodicea y otras, fueron el resultado del trabajo hecho en Efeso y lugares circunvecinos.  Esta clase de trabajo es esencialmente la obra primordial del cris­tianismo.

            9. "Pero tengo contra ti" (Apoc. 2:4).  Sus faltas.

                        (1) "Has dejado tu primer amor". Aunque el servicio de Dios se había continuado formalmente, estaba siendo motivado por  temor o por la costumbre; pero no había amor genuino en sus corazones.  El primer amor es la devoción de la iglesia para Cristo, su esposo.  Se caracteriza por el deseo de servir y agradar.  Esto lleva a uno a preguntarse, no "¿cuánto debo hacer? sino ¿cuánto puedo hacer?".

                        (2) Ellos habían mantenido una forma de justicia, pero andaban lejos de la devoción y el amor sobre los cuales toda fuerza de motivación debe descansar.

                        (3) Haga un contraste entre la iglesia de Efeso con sus "trabajos y paciencia" (Apoc. 2:2), "Con el trabajo de fe, amor y paciencia" (1 Tes. 1:3) de la iglesia de Tesalónica.

                        (4) Lo esencial del amor como fuerza motriz (1 Cor. 13:1-3).

                        (5) Un error fatal, a menos que sea corregido (Apoc. 2:5).  El candelero representaba la identidad de esta congregación como una iglesia de Cristo.  Quitar el candelero significó perder su identidad (Apoc. 1:20).  Por lo tanto uno puede exteriormente aparecer como que está cumpliendo fielmente sus deberes para con Dios y al mismo tiempo perder el espíritu de un servicio aceptable en su corazón.


III. Exhortaciones generales y mandamientos:

            1. A los ancianos (Hech. 20:28-31).

                        (1) Velad por vosotros.

                        (2) Apacentad la iglesia.           

                        (3) Protegerla de falsos maestros.

            2. Ayudad a los pobres y débiles (Hech. 20:35).

            3. Andad digno de vuestra vocación.  Capítulos 4 y 5 de la epístola a los Efesios.

            4. Vestíos de toda la armadura de Dios (Efes. 6).

            5. "Arrepiéntete, y haz las primeras obras" (Apoc. 2:5).


 

Lección XLVIII

La iglesia de Tesalónica

Introducción.  Establecida en el segundo viaje evangelístico de Pablo (Hech. 17:1-9).  Un gran puerto marítimo de Macedonia, antiguamente llamada Therma, dio su nombre a la bahía sobre la cual está situada y era residencia del procónsul romano que gobernaba la provincia de Macedonia y del recaudador de impuestos del emperador.  Como metrópoli de aquel distrito era el asiento de la corte de justicia.  Sus mercaderes ejercían un comercio muy activo y extenso.  Era notable por el número, riquezas y educación de sus habitantes. Pablo hizo el viaje a Tesalónica desde Filipos.


I. El establecimiento de la iglesia:

            1. Como era su costumbre, Pablo entró en la sinagoga judaica.  A los judíos primero, es la regla infalible en la predicación del evangelio (Hech. 13:44-46).

                        (1) La razón de esto:  a los judíos se le suponía prepara­dos por su conocimiento de la ley para recibir el evangelio.  Ellos ya eran creyentes en Dios y no tenían que  convertirse de la idolatría.  Su falta esencial era el prejuicio.  Por medio de los judíos Dios quiso alcanzar a los gentiles.  "Te he puesto para luz de los gentiles"  (Hech. 13:47).

            2. Su mensaje:  siempre el mismo.  "Este Jesús es el Cristo" (Hech. 17:3).

                        (1) Pablo tuvo el valor de entrar a la sinagoga de los judíos y predicar un mensaje contrario a su concepto y entendimiento.  Predicó con energía, mas en forma gentil.

            3. El resultado.  "Algunos fueron persuadidos."  Algunos judíos, pero más prosélitos aceptaron la verdad.  También muchas mujeres prominentes de la ciudad (Hech. 17:4).

            4.  Los medios. Las propias labores de Pablo (1 Tes. 2:9). Otras iglesias, (Fil. 4:15,16).


II. El carácter de la iglesia:

            1. Poseyó una trinidad de gracias.  "Trabajo de fe, labor de amor, paciencia de esperanza".  Tres grandes propósitos del evangelio y su contribución a la vida y carácter cristianos (1 Tes. 1:3)

            2. Resistió mucha persecución (1 Tes. 1:6; 2:14-16).

            3. Un ejemplo de la influencia sobre muchos otros (1 Tes. 1:7). "Una ciudad asentada sobre un monte" (Mat. 5:14).

            4. Evangelística: consecuente con la regla del Nuevo Testa­mento en la primitiva edad; cuando esta iglesia fue establecida reconoció su deber de establecer otras (1 Tes. 1:8).

            5. Convirtió a mucha gente, de la cual la mayoría eran idólatras.  De todo corazón se convirtió al Señor (1 Tes. 1:9;  2:13).

            6. Creciendo en fuerza espiritual (2 Tes. 1:3-6).

            7. Digna de la confianza de Pablo (2 Tes. 3:4).


III. Errores corregidos y exhortaciones dadas:

            1. "Que os apartéis de fornicación; poseed vuestro propio vaso en honor" (1 Tes. 4:1-8).

            2. "Que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios ... a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera" (1 Tes. 4:11,12).

            3. "Trabajad con vuestras manos" (1 Tes. 4:11).  "Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma" (2 Tes. 3:10-12).

            4. "Que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente" (2 Tes. 3:6).  (Véase la lección sobre la disciplina).

            5. "Estad firmes" (2 Tes. 2:15).

            6. Concerniente a la segunda venida de Cristo:  los hermanos de Tesalónica estaban muy perturbados acerca de las falsas doctrinas que eran enseñadas sobre este particular.

                        (1) Cristo vendrá a tomar venganza de los que no conocieron a Dios y no obedecieron al evangelio (2 Tes. 1:7,8).

                        (2) Vendrá por sus elegidos.  Serán llevados en las nubes para encontrar al Señor en el aire y estar siempre con El (1 Tes. 4:17; Heb. 9:27,28; Juan 14:1-6).

                        (3) Antes de los vivos.  "En Cristo"  ascenderán para en­contrar al Señor, los muertos "en Cristo," resucitarán para as­cender con ellos (1 Tes. 4:15,16).  Esto no enseña una resurrección separada de los justos e impíos que hayan muerto, sino solamente que antes de que los vivos "en Cristo" sean recibidos por El a su llegada, los muertos "en Cristo" resucitarán primero y juntos con los vivos "en Cristo" ascenderán para encontrar al Señor.  La resurrección de los impíos nada tiene que ver en este  pasaje.

            La Biblia enseña que habrá una resurrección general de los muertos cuando el Señor venga (Juan 5:28,29).  "Todos los que estarán en sus tumbas oirán su voz".  "El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, des­cenderá del cielo" (1 Tes. 4:16).

                        (4) Venida personal de Cristo.  "El mismo Señor" (1 Tes. 4:16).

                        (5) Inesperado, como el ladrón en la noche (1 Tes. 5:1,2; 2 Pedro 3:10).

                        (6) Ellos habían sido enseñados que el Señor estaba a punto de venir, es a saber, que el tiempo de su venida estaba muy próximo (2 Tes. 2:1-3); Pablo corrigió estas  especulaciones con la seguridad de que el Señor no vendría hasta que la apostasía se hubiese consumado y el hombre de pecado hubiese sido revelado (2 Tes. 2:1-12).

                        (7) Pablo les advierte que el no amar la verdad traería como resultado creer en el error y ser conducidos a la conde­nación (2 Tes. 2:10-12).

            7. Amonestó a que fuesen respetuosos hacia los que labora­ban entre ellos y tenían autoridad en el Señor sobre ellos (1 Tes. 5:12,13).

            8. "Que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos" (1Tes.  5:14).

 

Lección XLIX

La iglesia de Roma

Introducción.  Roma, la ciudad por excelencia.  Una de las más célebres ciudades del universo, capital de Italia y por siglos del mundo, situado en el río Tíber, esta famosa ciudad fue fundada por Rómulo 753 años antes de la era cristiana.  Su historia es muy interesante desde los puntos de vista comercial, arquitectónico, político y religioso.  Gibbon pasó veinte años en ella y escribió cinco volúmenes acerca de la historia de Roma.  Lo más importante de su historia, sin embargo, tuvo lugar en una habitación humilde (Hech. 28:30,31).          Roma, a causa de su poderío universal jugó un papel influyente en la apostasía total de la iglesia y en la formación de la jerarquía católica romana.


La epístola a los Romanos
.  La ocasión que aprovechó Pablo para escribir esta epístola puede encontrarse en la epístola misma, Pablo sabía el estado de los cristianos en Roma por Aquila y Priscila (véase capítulo 16:3) y probablemente de otros judíos que habían sido expulsados de Roma por un decreto de Claudio (Hech. 18:2). Al darse cuenta que una parte de los cristianos había sido paganos convertidos al cristianismo y otra parte judíos que, con algunos prejuicios todavía, habían creído en Jesús como el verdadero Mesías y que muchas contenciones surgían de las pretensiones de los gentiles convertidos a gozar iguales privilegios que los judíos y del absoluto inconformismo de estos últimos en admitir estas pretensiones a menos que los gentiles conversos fuesen circuncidados, escribió a ellos para ajustar y liquidar estas diferencias.


            De esta carta y de referencias en otras epístolas escritas por Pablo desde Roma es donde nosotros obtenemos la mayor parte de nuestra información concerniente a la iglesia en Roma.

 

La iglesia de Roma

I. El origen de la iglesia:

            1. La obscuridad envuelve la historia de la iglesia de Roma.  Se ignora por quién fue fundada:  no parece que ningún apóstol haya sido empleado en este trabajo.  Probablemente el mensaje del evangelio fue llevado a Roma por algunos de los convertidos en el día de Pentecostés en la ciudad de Jerusalén, porque había entonces en Jerusalén no solamente hombres devotos prosélitos de la religión judía de todas las naciones debajo del cielo (Hech. 2:5), sino también extranjeros de Roma (Hech. 2:10).  Es más razonable creer, puesto que no hay evidencia en contrario, que fueron éstos los que establecieron el cristianismo en Roma.

                        (1) El catolicismo enseña que Pedro estableció la iglesia en Roma, pero esta afirmación es disputada por todos por falta  de evidencia.

                                    (a) Las propias epístolas de Pedro como evidencia.

                                                1) No fueron dirigidas ni de Roma ni a los romanos.

                                                2) Pedro no se consideró como la cabeza de la iglesia en ninguna parte.

                                                            (a) Solamente fue un anciano en igualdad con los otros (1 Pedro 5:1).

                                                            (b) Exhorta a los ancianos a cuidar al rebaño sin ejercer señorío (1 Pedro 5:2).

                                                            (c) Apela a Pablo para confirmación de su enseñanza (2 Pedro 3:15).  Jamás tuvo conciencia de ejercer una autoridad superior.

                                                            (d) Enseñó que todos los miembros de la iglesia constituyen un "santo" o "real sacerdocio" (1 Pedro 2:5,9).

                                    (b) Los escritos de Pablo desmienten el que Pedro haya tenido conexión alguna con la iglesia de Roma.

                                                1) Escribió la epístola a los Romanos enviando saludos personales a 26 personas residentes en Roma, nom­brándolas por su nombre y no menciona a Pedro.

                                    (c) Los escritos de Lucas desmienten la tradición Pa­pal. El registra el trabajo de Pedro en Jerusalén, Samaria, Lidia, Jope, Cesarea, Antioquía, etc., pero no menciona que Pedro haya ido a Roma o haya tenido conexión con este trabajo.  Esto deja la doctrina de Pedro como obispo de Roma solamente como una tradición católica, sin ninguna base divina que la sostenga.

                        (2) Pablo no estableció la iglesia en Roma.

                                    (a) Tuvo el deseo de ir (Hech. 19:21).

                                    (b) Nunca había estado en Roma cuando la epístola fue escrita (Rom. 1:10-13).

                                    (c) Había sido estorbado para ir a Roma (Rom. 15:22).

                                    (d) La iglesia existía ya cuando el llegó finalmente a Roma.  Hermanos de Roma caminaron como 52 millas para saludarlo y  acompañarlo en su llegada (Hech. 28:15).
 

II. El carácter de la iglesia:

            1. Cosmopolita en carácter.  Había gente de muchas partes del mundo como puede verse por el hecho de que Pablo conocía a muchos personalmente de la iglesia de Roma aunque el nunca había estado allí.  (Véanse los saludos personales en Romanos 16).

            2. Compuesta tanto de judíos como gentiles convertidos al cristianismo, como demuestra la naturaleza de la carta a los Romanos.  Uno de los argumentos principales de Pablo en  esta carta es la igualdad del judío y del gentil en Cristo Jesús (Rom. 3:29,30; 10:12).

            3. Perturbados por las divisiones contrarias a la doctrina de Cristo (Rom. 16:17,18).

            4. Una iglesia bien enseñada. Bien adoctrinada con la verdad (Rom. 15:14).

            5. Los judíos entre los miembros que se consideraban más favorecidos de Dios.  Esto es evidente por muchos argumentos definidos de Pablo para mostrarles que Dios bajo la ley de Cristo no reconoce la simiente carnal de Abraham, sino que acepta a todos como la simiente de Abraham que anda en las pisadas de su fe (Rom. 2:28,29; 3:9; 3:21-30; 3:6-9,11,12,14-16).

            6. Los gentiles también entre los miembros que considera­ban que los judíos habían sido rechazados.  Esta evidencia la encontramos en la amonestación de Pablo a ellos (Rom. 11:1,  13-24).

            7. No obstante, una iglesia que se caracteriza por una gran fe en Dios y en Jesucristo (Rom. 1:8).

            8. Obediente en su actitud (Rom. 16:19).


III. La historia de la iglesia:

            1. La historia de esta iglesia mundialmente renombrada es triste a causa de su prominencia e influencia en la apostasía que se apoderó de la iglesia por todo el mundo en los siglos posteriores.  A causa del gran influjo de cristianos en Roma después de la muerte de Claudio cuando su decreto quedó invalidado y el rápido crecimiento de la iglesia allí, tanto como por su situación en la principal ciudad del mundo, la iglesia de Roma ejerció un gran influencia.  Lástima grande que una iglesia tan influyente no pudiera sostenerse como la roca de Gibraltar contra la fuerza de las innovaciones humanas que llevaron a la iglesia primitiva a un olvido completo de la doctrina pura de su fundador bajo el peso de las tradiciones de factura humana que constituyen la institución Católica Romana.

 

Lección L, LI, y LII

Un estudio de las siete iglesias de Asia

I. La visión de Juan (Apoc. 1:12-20).

            1. Siete candeleros de oro (v. 20) "y los siete candeleros son siete iglesias".

            2. Uno en medio de ellos (vv. 13-18).  Cristo en medio de las iglesias.

            3. Siete estrellas en su mano derecha (v. 20).  "Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias", probablemente se refiera esto a los mensajeros de las siete iglesias.

            4. Una espada de dos filos que procede de su boca.  Se refiere a la Palabra que procede de la boca del Señor (Heb. 4:12; Isa. 49:2; Efes. 6:17).


II. El significado de la visión.

            Juan ciertamente vio una escena de la majestad y la gloria del Señor en medio de su iglesia.  Jesús estaba entregando un mensaje a estas iglesias de Asia. Ningún significado alegórico o metafórico puede añadirse correctamente a estos mensajes a las diferentes iglesias, puesto que la palabra de Dios no les con­cede este significado.  Las iglesias son reales y su estado espiritual es real y literalmente expuesto y no hay indicio de que las condiciones de estas iglesias tengan alguna referencia o conexión con la iglesia de Cristo y su estado a través de las edades como algunos suponen.  Tal noción carece de fundamento.


III. Las iglesias a quienes los mensajes son dirigidos estaban localizadas en las ciudades de Asia Menor: Efeso,  Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia, Smirna y Laodicea, donde el evangelio había sido predicado y el reino de Dios establecido.

            Aunque originalmente preparados para las iglesias a quienes se menciona en las epístolas, por supuesto, al ser preservados los mensajes en la Biblia sirven para beneficio de la iglesia en el día de hoy.  Por lo tanto, deben ser estudiados y las lecciones aplicadas dondequiera que la iglesia las necesite en el tiempo actual.


A- La iglesia en Efeso

 (Véase la Lección XLVII relativa a la misma materia).

B- La iglesia en Smirna (Apoc. 2:8-11).

I. El origen y autoridad del mensaje:

            1. "Estas cosas dice el primero y el postrero, el que estuvo muerto, y ha vuelto a vivir" (Apoc. 2:8).

            2. "Yo conozco". Seguridad de que Cristo posee una completa y perfecta inteligencia de sus necesidades y carácter.  Su capacidad para dirigir y guiarles consistía no solamente en una divina inteligencia de la condición de paciencia y de debilidad sino también una perfecta inteligencia del remedio adecuado.  La iglesia en la actualidad no podrá caer si en Cristo pone su confianza para que la guíe.  No hay ni remota posibilidad de engañar al Señor acerca del carácter y realizaciones de la iglesia en cualesquiera parte.


II. El carácter y condición de la iglesia:

            1. "Tu tribulación".  Smirna era una ciudad populosa como cuarenta millas al norte de Efeso.  Poseía una magnífica bahía y era por lo mismo una gran población judía de gran influencia y, puesto que era una ciudad bajo el gobierno de Roma, vivir la vida cristiana y servir al Señor era excesivamente difícil.

            2. "La pobreza".  La iglesia en Smirna debió estar formada por gentes muy pobres, ya que esta es la única mención que se hace  de tal condición en el Apocalipsis.  Pero una iglesia pobre puede ser una iglesia fuerte.  Esta iglesia siguió existiendo mucho tiempo después de que las otras habían desaparecido. "Pero tu eres rico". Eran ricos en fe y en buenas obras (1 Tim. 6:18) a pesar de su pobreza.

            3. Enemigos. "La blasfemia de los que dicen que ellos son judíos, y no lo son, sino antes son una sinagoga de Satanás".  Graves reproches y amargas advertencias se les echaban en cara a causa de su religión, pero el Señor sabía de esto y les administraría justicia en su debido tiempo.  Eran ellos judíos  y, al mismo tiempo, no lo eran.  Esto debe de haber sido el caso debido al principio enseñado por Pablo (Rom. 2:28,29).  Judíos exteriormente, pero no de acuerdo con el espíritu interior­mente.


III. Exhortación y consuelo.

            1. "No temáis" (Mat. 10:28).  Se les advirtió de una persecución que era inminente, pero se les exhortaba a sufrirla valerosamente por medio de su confianza en el Señor que por medio de ella podía recompensarles y bendecirles a pesar de las asechanzas de sus enemigos.

            2.  La corona prometida.  "Sé pues fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida."  No hay razón para no creer que esta es una promesa general (Sant. 2:5).  Esto no solamente significa que serían bendecidos por el Señor a través de la vida física (Mat. 24:13), sino para afrontar la muerte, si era necesario, por amor de Cristo y de su fe en El.  "La corona de justicia" (2 Tim. 4:8).  "La corona de gloria" (1 Pedro 5:4).  "La corona incorruptible" (1 Cor. 9:24,25).

            3. Poned cuidado.  "El que tiene oído para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias".  Este es el proceso por medio del cual todo hombre debe venir al conocimiento y aceptación de la Verdad.  Quienes no quieren oír no pueden aprovecharse de la salvación mediante la conversión (Mat. 13:14,15).

            4. La bendición prometida.  "Al que venciere la muerte se­gunda no le dañará".  Fallar en el vencimiento de la tentación  significaría ser víctimas de la muerte segunda (Apoc. 20:14).  Un cristiano que no logra la victoria se perderá eventualmente.


C- La iglesia en Pérgamo
(Apoc. 2:12-17).


I. La fuente del mensaje
.  "El que tiene la espada aguda de dos filos dice estas cosas". El mensaje procedía de la palabra de Dios.

II. El conocimiento del Señor respecto de su iglesia:

            1. Su vida, su obra, el medio ambiente.  El Señor conocía todas estas cosas.  Esta ciudad era el centro del culto al emperador.  Estaba tan llena de impiedad que con razón se dice  que era el sitio donde Satanás tenía establecido su trono.  El adversario, por lo mismo, se mantenía muy fuerte y ejercitaba el control de los ciudadanos de Pérgamo.  "Yo conozco ... donde moras", esto es, "donde mora Satanás".  El Señor esta familiarizado no sólo con nuestra fuerza o debilidad, sino con nuestras dificultades y tentaciones que nos estorban y nos rodean.

            2. "Pero retienes mi nombre".  Ellos no habían negado su confesión de Cristo ni permitido que la persecución les hiciera olvidar su profesión.  Ellos llevaban y honraban el nombre de Cristo que había sido dado en Antioquía (Hech. 11:26) y en el cual podemos honrar a Dios en el día de hoy (1 Pedro 4:16).

            3. "Antipas".  Evidentemente, un mártir por su fidelidad a Cristo.  El había sido "Fiel hasta la muerte".  Ningún sacrificio digno ni ningún acto de obediencia escapa al conocimiento de Cristo.


III. La admonición del Señor:

            1. La doctrina de Balaam (v. 14).  El error y el pecado no pueden tolerarse en la iglesia.  Deben corregirse y eliminarse, pues de otro modo cesará la buena influencia de  la iglesia en la comunidad o en el mundo.  La doctrina de Balaam se explica. El enseñó a Balac a inducir a Israel en el pecado para que fue­sen maldecidos por ello (2 Pedro 2:15; Núm. 31:16).  Evidentemente algunos en Pérgamo estaban guiando a los santos a cometer pecado por sus enseñanzas.

            2. La doctrina de los nicolaítas (v. 15).  Muy semejante a la doctrina de Balaam.  Cuando menos, productora de los mismos  resultados.


IV. Las advertencias del Señor:

            1. "Arrepiéntete". La parte culpable debe reformarse.  Un cambio en el propósito y determinación de la mente obraría tal  reformación basada en la tristeza según Dios (2 Cor. 7:10).  Si ellos no se reformaban el resto de la iglesia tendría que retirar­les su comunión, porque de otra manera la iglesia se  convertiría en su cómplice (1 Cor. 5:1-8).

            2. Poned cuidado.  Cristo nuevamente les advierte (v. 17) que ellos deben poner atención a su mensaje si quieren evitar el castigo que les amenaza, a menos que el pecado de que se habla sea corregido.


V. La recompensa prometida.
  "Maná escondido, piedra blanca, nombre nuevo."  Aquí se indica (1) amistad íntima y bendi­ciones de Dios;  (2) acceso pleno al trono de la gracia; (3) reconocimiento final por el Señor en su gloria.


D- La iglesia de Tiatira
(Apoc. 2:18-29).


I. La fuente del mensaje.
  "El Hijo de Dios  dice estas cosas".

            1. "Ojos como llama de fuego".  Omnisciencia y naturaleza penetrante de la inteligencia divina se sugiere.

            2. "Pies semejantes al bronce bruñido".  Fuerza y omnipoten­cia del Señor se indican con ello en un metal que era combi­nación de oro, plata y cobre.


II. Características.
  "Yo conozco tus obras" (v. 19).

            1. "Caridad o amor".  Hacia Dios y mutuamente tanto como a los pobres y necesitados.

            2. "Fe".  Fidelidad o lealtad.  Plena certidumbre de fe.

            3. "Servicio".  Ministración.  Con más probabilidad, trabajo de benevolencia.

            4. "Paciencia".  Perseverancia bajo todas las condiciones.

            5. "Tus obras postreras son más que las primeras". Habían crecido en la gracia.  Una rara cualidad, ciertamente. Ordinariamente, se necesita una campaña de avivamiento.


III.  Reprensión y admonición:

            1. "Toleras a Jezabel".  Esta comparación puede tener relación con otro carácter o algún grupo caracterizado por el espíritu de "Jezabel" en la historia del Antiguo Testamento.  Indudablemente es una alusión por su similitud al carácter del Antiguo Testamento (1 Reyes 16:31).  Su pretensión de ser una profetisa evidentemente significa que  ella pretendía haber recibido "una revelación ulterior" y de hablar con la autoridad divina.  "Toleras" significa que la iglesia toleraba a esta mujer o su obra cuando debiera haberla expulsado de su seno.

            El versículo 20 describe también su influencia sobre la iglesia.  Evidentemente un grupo había sido extraviado por tal enseñanza como lo habían hecho los nicolaítas y los balaamitas de la iglesia de Pérgamo.

            2. La gracia divina se extienda.  "Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero ella no quiere".

            3. La gran longanimidad de Dios estaba a punto de agotarse.  "La arrojo en cama" y "a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella".

            4. La maligna influencia expurgada.  "Y a sus hijos heriré de muerte".  Por hijos evidentemente se entiende aquellos que habían  sido influenciados a practicar falsas doctrinas.  Otra alusión al Antiguo Testamento y a la historia de Jezabel y Acab (2 Reyes 10:1).

            5. El conocimiento divino y la justicia.  "Yo soy el que escudriña la mente y el corazón".  Cristo ha advertido con frecuen­cia que El conoce todo y no puede ser engañado.  "Os daré a cada uno según vuestras obras".  El juicio será justo en la recompensa de los santos y en el castigo de los malvados.


IV. Exhortación:

            1. "No os impondré otra carga".  Ellos podían librarse a ellos mismos de la responsabilidad corrigiendo sus yerros.

            2. "Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga".  Cristo vendrá otra vez a recompensar a los fieles.

            3. "El que venciere" será exaltado.

            4. "Y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero" indica la exaltación de los justos.  La ambición de algunos de tener poder terrenal como recompensa de justicia no se enseña en este pasaje.


E- La iglesia en Sardis
(Apoc. 3:1-6).


I. Un mensaje divino.
  "El que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas dice estas cosas".

            Jesús poseyó el Espíritu en plenitud o sin medida (Juan 3:34).  El mensaje era proclamado por su autoridad y los mensajeros de las iglesias (las siete estrellas en su mano diestra) es­taba bajo su autoridad.


II. El estado de la iglesia.
  "Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto".  Viva por la reputación de  ser una iglesia fuerte.  Probablemente tenía una numerosa membresía, un hermoso edificio, gente prominente en su seno, etc., pero estaba muerta espiritualmente, en fe y en celo.


III. Amonestaciones:

            1. "Sé vigilante".  Indica diligencia.

            2. "Afirma las otras cosas que están para morir".  Cre­cimiento.  Edificar sobre los vestigios de justicia.  Adherirse a la fe, al amor, a la reverencia, etc., que les quedaba en sus corazones.  Soplar sobre los carbones hasta convertirlos en  llama.

            3. Guarda lo que tienes.  Perseverancia.  Perfeccionar su obra.

            4. "Arrepiéntete".  Una reformación de sus vidas.

            5. "Recuerda".  Gratitud.

            6. Advertencia:  "Vendré sobre ti como ladrón".  Probablemente refiriéndose al juicio imprevisto que pronunciará sobre los  impíos.


IV. Recomendaciones:

            1.  "Tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras".  Fieles y puros en su servicio y en sus vidas.  Un remanente dejado como levadura con el cual podrían empezar de nuevo a modelar su carácter y obras en el Señor.


V. Recompensas prometidas:

            1. "El que venciere será vestido de vestiduras blancas". Salvos, redimidos.  Fracasar en el vencimiento es quedar  excluidos de usar las ropas blancas a que se alude:  ser  condenados al tormento eterno.

            2. "Y no borraré su nombre del libro de la vida".  Concederle que permanezca quiere decir que estará entre los redimidos.  Hay aquí evidencia que aquellos cuyos nombres han sido escritos pueden ser borrados si ellos no vencen en la batalla final (Apoc. 20:15).

            3. "Y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles".  Esto garantiza la salvación o vida eterna para quienes hayan sido vencedores.


F- La iglesia de Filadelfia
(Apoc. 3:7-13 ).


I. El Escritor o Autor:

            1. "Santo". En quien la santidad esencialmente se halla y de quien toda la santidad se deriva.

            2. "Verdadero".  La verdad es la esencia de su carácter.  De donde toda la verdad procede.

            3. "Tiene la llave de David".

                        (1) Llave es el emblema de autoridad y potencia.

                        (2) "La llave de David", es el derecho real y la autoridad de David.  Jesús, como la simiente de David (Isa. 9:7; Luc. 1:30-33;  Mat. 22:41-45) había sido resucitado de entre los muertos para sentarse en el trono de su padre David (Hech. 2:30-33). El es Señor y Cristo (Hech 2:36).  Gobernador sobre todos los reyes de la tierra (Apoc. 1:5). El está actualmente "sobre todo principado y autoridad y poder y señorío y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero" (Efes. 1:19-23).  Todo esto lo niegan los premilenialistas enseñando que todo esto no tendrá lugar sino hasta que haya venido el Señor por segunda vez.

            4. "El que abre y ninguno cierra".  Esta potencia y autoridad pertenecen exclusivamente a Cristo y no las comparte con nadie individualmente o como organización establecida sobre la tierra.  Su autoridad es única.  El es "la cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo" (Efes. 1:23).


II. Seguridad divina:

            1. "Una puerta abierta".  Para extender el conocimiento del evangelio.  "Nadie puede cerrar".  Los adversarios no serán ca­paces de evitarlo.

            2. Elogio.

                        (a) "Has guardado mi palabra". Fidelidad a la verdad. Ningún compromiso con el error.

                        (b) "No has negado mi nombre".  No llevó ni aceptó otro alguno para servir a Dios.  Muchos consideran esto como de muy poca importancia y afirman que en el nombre no hay nada.  Ellos no podrán recibir este elogio del Señor.

                        (c) Un poco de poder.  A pesar de su debilidad, pobreza y fuerza numérica inferior.

                        (d) "Has guardado la palabra de mi paciencia".  Su pa­ciente sufrimiento en la oposición y persecución.

            3. Enemigos que deberían ser denunciados y castigados.  "He aquí yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado" (v. 9).  Aquellos que pretenden ser el pueblo de Dios sobre una base carnal y que rechazan a otros porque fueron gentiles de acuerdo con la carne serían humillados y rechazados.  Tales gentes constituirían una sinagoga de Satanás.

            4. Abrigo, protección divina.  "En la hora de prueba" Dios promete guardarles (v. 10).

            5. "Yo vengo pronto" a ejecutar juicio y retribución sobre sus enemigos.

            6. "Retén lo que tienes", a fin de ganar tu corona o recom­pensa.


III. Recompensa prometida:

            1. "Columna en el templo".  Benditos en el servicio de Dios.

            2. "Escribiré sobre él el nombre de mi Dios".  Una alusión a las ceremonias de iniciación al sacerdocio en el Antiguo Testamento:  "Santidad del Señor inscrita en la frente del candidato.  Esto significa identidad y reconocimiento divino.

            3. Identificados con "la nueva Jerusalén" o la iglesia del Dios viviente.  Aceptados en la multitud de los redimidos.

            4. "Mi nombre nuevo."  El nombre de Cristo, el redentor, significa que los que lo lleven serán reconocidos por El delante del Padre celestial.


G- La iglesia de Laodicea
(Apoc. 3:14-22).


I. El preámbulo:

            Declaración de autorización.  Carta escrita por la autoridad de Cristo.


II. Condición de la iglesia:

            1. Tibieza.  Indiferente y sorda.  Con una convicción general de la verdad e importancia del cristianismo, pero sin ningún celo o entusiasmo.  Irresoluta y negligente. Inactiva e indife­rente.  Aquí tenemos un caso de ciencia sin entusiasmo. Los judíos tenían celo sin inteligencia (Rom. 10:2).  Ambos  son condenados y perdidos.  Compare la condición de Efraín y de Judá (Oseas 6:4).  En esta condición la iglesia podía ser llevada por vientos de doctrina.

            2. "¡Ojalá fueses frío o caliente!".  La persona más difícil de alcanzar es la indiferente o despreocupada.  Esta admonición es semejante a la anterior:  "Sé hombre, buen  hombre si puedes; pero siempre un hombre".  El mayor obstáculo a la causa de Cristo es el hombre que conociendo la verdad y su deber, no hace nada para cumplirlo.

            3. La actitud del Señor.  Actitud de asco.  Alude aquí al efecto conocido del agua tibia sobre el estómago:  produce náusea.  Esta es la actitud del Señor hacia la pereza, indolencia y descuido.

            4. Sentimiento de seguridad y propia satisfacción.  "Yo soy rico", no necesito de nada.  Suponiéndose ellos estar muy bien  a causa del progreso que habían logrado en su principio.  Muchos creen que porque han aceptado y obedecido los principios del evangelio de Cristo tienen asegurada la salvación.

            5. Ciegos a sus condiciones reales.  "No sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo".  No hay ninguna otra actitud mental tan abúlica y paralizante para la conciencia como el sentimiento de la propia satisfacción: inconsciente de su verdadera condición.  Mientras esto siga sin cambiar no es posible la mejoría espiritual o material.


III. El consejo divino.

            1. Buscar las riquezas verdaderas.  "Te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico". Sabiduría de lo alto. La fe que no puede ser abatida.  La gracia, que es ilimitada.  Las riquezas imaginarias siempre nos impiden gozar de la riqueza verdadera.

            2. "Vestido blanco".  La justicia de los santos (Apoc. 18:8). Mejor que pretensión o profesión deben buscar ellos adornarse con la verdadera rectitud.  Para no ser despojados y desnudados.

            3. "Unge tus ojos".  Ver las cosas con la perspectiva correcta es absolutamente esencial para la propia edificación.  Un hombre cegado hasta el extremo de no ver sus propias necesidades de seguro no buscará su propio mejoramiento.

            4. Dios reprende a los que ama (v. 18).

            5. "Arrepiéntete y sé celoso".  Solamente esto podría corregir su actitud de indiferencia.


IV. Prontitud divina:

            1. "He aquí yo estoy a la puerta y llamo".  Llamamiento divino.  Dios está listo para bendecirnos siempre cuando nosotros en turno estamos listos para ser bendecidos de acuerdo con su voluntad.  Presteza de parte del hombre para someterse a la voluntad del Señor es la única cosa necesaria para obtener el favor de Dios.

            2. "Si alguno oye mi voz y abre".  El hecho de que el hombre sea bendecido depende de su decisión.  Esta es siempre el factor determinante.

            3. "Entraré a él y cenaré con él".  La ayuda divina y su compañía son prometidas como resultado.


V.  Promesas divinas:

            1. "Al que venciere".  Los conquistadores, no los conquista­dos. Aquellos que retienen fielmente su vocación tienen la promesa, no los descarriados de corazón y apóstatas.

            2. "Le daré que se siente conmigo en mi trono".  Así como Cristo fue exaltado a causa de su obediencia y sacrificio (Fil. 2:5-11) también así El ha prometido exaltarnos cuando nosotros en obediencia rindamos nuestra voluntad a la voluntad de Dios y suframos por amor de su obra.


H- Sumario de las cartas a las siete iglesias.


I
. Cristo trató con ellas como iglesias separadas.  También El las corrigió y las reprobó como individuos y como grupos dentro de la congregación.


II
. Cristo elogió todo lo que era digno de encomio y condenó todo lo que era indigno.  Esta es la manera divina de tratar con el  hombre.  Eso es la justicia divina:  dar a cada uno "conforme a sus obras".


III
. Cada promesa dada en cada caso fue condicional.  Siendo la condición "al que venciere".  El hombre que cae a la orilla del camino y por lo mismo es infiel, se separa él mismo de estas promesas.  Somos mantenidos por la potencia de Dios, pero ese sostén está asimismo condicionado a nuestra propia fe (1 Pedro  1:3-5).  Si falla nuestra fe y nos convertimos en infieles no alcanzaremos la realización de las promesas de Cristo.


IV
. Estas iglesias en cada caso fueron impresionadas por la divina autoridad sobre la cual y por la cual estas demandas e instrucciones les fueron entregadas.  Estas órdenes emanaron de Cristo y en cada epístola la dirección identificaba la fuente de origen.


V
. El Señor también les impresionó en cada vez con la impor­tancia de poner atención al mensaje por medio de las palabras "El que tiene oído para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias". Nuestra salvación final depende de nuestra docilidad en seguir el camino por donde el Espíritu de Dios nos guía en su Palabra (Rom. 8:14)



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