PRIMERA PARTE:
LA NATURALEZA DE LA IGLESIA
 
 


Introducción. Muchas frases descriptivas se aplican a la iglesia en las Escrituras del Nuevo Testamento.  En estas frases se pone énfasis a las varias fases de la iglesia y se puntualiza su naturaleza.  Las primeras seis lecciones de esta serie tienen por objeto estudiar estas frases descriptivas aplicadas a la iglesia y, por lo tanto constituyen un estudio de la naturaleza de la igle­sia.  Deben estudiarse teniendo presente esta idea.
 

Lección I -- El cuerpo que es llamado

Lección II -- La familia de la fe

Lección III -- El reino de Dios

Lección IV -- El cuerpo de Cristo

Lección V -- El templo de Dios

Lección VI -- La viña del Señor

 

Lección I

El cuerpo que es llamado

Introducción -- Muchas frases descriptivas se aplican en las Es­crituras del Nuevo Testamento a la iglesia.  Tales frases ponen énfasis en las varias fases de la iglesia y puntualizan su natu­raleza.  Las primeras seis lecciones de esta serie tienen por ob­jeto estudiar estas frases descriptivas aplicadas a la iglesia y, por lo tanto, constituyen un estudio sobre la naturaleza de la iglesia.  Deben estudiarse con esta idea fundamental.

 

I. El significado del término iglesia:

           1. Traducción del término griego Ekklesía, el vocablo preciso usado por Jesús y los apóstoles en el Nuevo Testamento.

            2. Significado literal del término: "los llamados".

            3. Luego la iglesia en las Escrituras del Nuevo Testamento significa "un pueblo escogido o llamado".

            4. La palabra "iglesia" usada en dos sentidos en el Nuevo Testamento:

                        (1) Con referencia a todos los llamados del mundo para el servicio de Dios:  universalmente (Mat. 16:18; Efes. 5:23-25).

                        (2) Con referencia a todos "los llamados" al servicio de Dios en una localidad definida (1 Cor. 1:2; 1 Tes. 1:1).

 

II. La naturaleza de este llamamiento:

            1. Llamados de Dios: un llamamiento divino (1 Pedro 5:10; 1 Cor. 7:15; 2 Tim. 1:7-9).

            2. Llamados al compañerismo y a la paz de Cristo: en un solo cuerpo (1 Cor. 1:9; Col. 3:15).

            3. Llamados a ser hijos de Dios (Rom. 9:25-26; 1 Juan 3:1).

            4. Llamados a ser santos (1 Cor. 1:2; Rom. 1:7).

            5. Una vocación santa (1 Tes. 4:7; 2 Tim. 1:9; 1 Pedro 1:15).

            6. Una vocación celestial (Heb. 3:1).

 

III. Como somos llamados:

            1. Hecho posible por el sufrimiento de Cristo (1 Pedro 21:21).

            2. De las tinieblas (1 Pedro 2:9).

            3. Por el evangelio de Cristo (2 Tes. 2:13,14).

 

IV. La esperanza de este llamamiento:

            1. Que seamos dignos (2 Tes. 1:11,12; Efes. 4:1-3).

            2. Para heredar una bendición (1 Pedro 3:9).

            3. Hacia la perfección (Fil. 3:13-16).

            4. Hacer nuestro llamamiento y elección seguros (2 Pedro 1:10).

 

Preguntas 

            1. ¿Cuál es el significado de la palabra "iglesia" como se usa en las Escrituras del Nuevo Testamento?

            2. ¿En cuáles dos sentidos es usada esta palabra?

            3. ¿A  cuyo servicio somos llamados?

            4. ¿Qué relación con Dios se establece como resultado de nuestro llamamiento?

            5. ¿Qué clase de carácter demanda este llamamiento?

            6. ¿Por qué medio somos llamados? (1) ¿operación directa del Espíritu Santo? (2) ¿oración? o (3) ¿predicación del                  evangelio?

            7. ¿Cuál es la esperanza final de nuestra salvación?

 

Lección II

"La familia de Dios"

I. La familia como fase de la iglesia:

            1. La palabra "casa" se usa para designar familias (Hechos 10:2; Heb. 11:7; Luc. 1:27).

            2. La iglesia considerada como la casa de Dios, significado la familia de Dios (1 Tim. 3:15; Heb. 3:6; Efes. 2:19; 3:15).

 

II. Fases conspicuas de la familia de Dios: la iglesia.

            1. Dios es el Padre (Efes. 3:14; 4:6; Mat. 23:9; 1 Cor. 8:6).

            2. Cristo, como Hijo, sobre la casa de Dios (Heb. 2:12; Mat. 23:8; 25:40).

            3. Todos los cristianos son hijos de Dios:

                        (1) Hijos y herederos (Rom. 8:15; Gál. 4:7); en Cristo Jesús (Gál. 3:26).

                        (2) Hijos de Dios o hijos del diablo (1 Juan 3:10).

                        (3) "La iglesia de Dios el Padre" (1 Tes. 1:1).

                        (4) Conclusión:

                                    a. Todos los hijos de Dios están en la familia de Dios.

                                    b. La familia de Dios es la iglesia.

                                    c. Luego, todos los hijos de Dios están en la iglesia.

 

III. Bendiciones derivadas de esta relación:

            1. Acercarnos a Dios como Padre (Mat. 6:6-9; Efes. 3:14).

            2. Cristo nuestro Sumo Pontífice y abogado que intercede en nuestro favor (Heb. 4:14; 10:21; 1 Juan 2:1).

            3. El Espíritu Santo para guiarnos (Rom. 8:14).

                        (1) Recibimos el Espíritu Santo porque somos hijos de Dios (Gál. 4:6).

                        (2) Para andar según el Espíritu (Gál. 5:16).

                        (3) El Espíritu es la verdad (Juan 1:17; 1 Juan  5:7).

            4. La providencia paternal de Dios (Rom. 8:32; Sant. 1:17; Mat. 6:8; 6:33,34; 7:7-11).

            5. La corrección paternal de Dios (Heb. 12:4-11).

            6. La protección paternal de Dios (Fil. 4:5-7; 1 Cor. 10:12,13).

            7. El amor omnipresente de Dios (1 Juan 3:1; Rom. 8:38,39).

            8. Herederos de Dios (Rom. 8:17; Gál. 3:29; 1 Pedro 1:3-5).

 

IV. Lo que demanda esta relación:

            1. Separación del mundo (2 Cor. 6:17,18; 7:1; 1 Juan 2:15-16).

            2. Ser obedientes como hijos (1 Juan 3:10; 1 Pedro 1:14; Efes. 5:6; Rom. 8:12-17); no andar conforme a la carne (1 Juan              1:6,7).

            3. Llevar el nombre de la familia (Hech. 4:11,12; 11:26; 1 Pedro 4:15,16; Col. 3:17).

            4. Amar a nuestros hermanos (1 Juan 4:7, 20,21; 3:13-19).

 

V. Cómo venir a ser hijos de Dios:

            1. Por el nuevo nacimiento (Juan 3:3-5).

            2. Por la fe y el bautismo (Gál. 3:26,27).

            3. Por la obediencia a la palabra de Dios (1 Pedro 1:22,23).

 

Preguntas 

            1. Si la iglesia es la familia de Dios, ¿cuántas iglesias tiene El?

            2. ¿Cuántos de los hijos de Dios están en la iglesia?

            3. ¿Qué bendiciones pueden alcanzar los hijos de Dios?

            4. ¿Cómo venimos a ser hijos de Dios?

            5. Como hijos de Dios, ¿cómo debemos tratarnos unos a otros?

            6. Qué posición ocupa Cristo en la familia de Dios?

            7. ¿Qué se requiere de los hijos de Dios?

            8. ¿Puede un hijo de Dios ser finalmente desheredado? (1 Pedro 1:1-5).

 

Lección III

El reino de Dios

I. En su gobierno la iglesia de Dios es un reino:

            1. El reino se predicó como acercándose (Mat. 3:2; Mar. 1:14,15).

            2. Las parábolas anunciaron la iglesia como un reino (Mat. 13:44, 45).

            3. A los apóstoles se les dio autoridad en el reino (Mat. 16:18; 19:28).

            4. Las gentes que vivieron en el tiempo de Cristo verían el advenimiento del reino (Mar. 9:1; Luc. 9:27; 12:31,32).

            5. Un reino espiritual, no terrenal (Juan 18:36, Rom. 14:17; 1 Cor. 4:20; Luc. 17:20,21).

            6. Después del Pentecostés y el advenimiento del Espíritu Santo, se habla del reino como existente (Hech. 8:12; 20:25; 28:23,31; Col. 1:13; 1 Tes. 2:12).

            7. Al formar parte de la iglesia, recibimos el reino (Heb. 12:22-28).

            8. La cena del Señor está en el reino (Luc. 22:16-18; 29,30).


II. Cristo como Rey:

            1. Por su propia doctrina y declaración (Luc. 23:1-3; Juan 18:37).

            2. Conquistó al llegar a ser Rey (Heb. 2:9; 14,15; Apoc. 1:18; 1 Juan 3:8; Mat. 12:24-29; Luc. 11:17-22; 10:17-19).

            3. Su territorio (Luc. 4:5-8) arrebatado a Satanás (Mat. 28:18-20; Apoc.. 1:5-9).

            4. Su autoridad y su trono (Luc. 1:32-33; Efes. 1:18-23; 1 Tim. 6:15; 1 Pedro 3:22).

            5. Su ley (Juan 12:48; 1:17; 17:8; 1 Cor. 9:21; 1 Juan 4:6).

 

III. Condiciones esenciales de la ciudadanía en el reino de Dios:

            1. Entrar por el nuevo nacimiento (Juan 3:5; Hech. 2:36-41).

            2. Debemos hacer la voluntad de Dios (Mat. 7:21).

            3. Poner nuestras afecciones en las cosas celestiales (Fil. 3:12-15, Col. 3.1-4).

            4. La grandeza en el reino considerada en razón directa del servicio rendido (Mat. 20:20-28).

            5. Debemos estar unidos (Luc. 11:17).

            6. Se requiere sacrificio (Mar. 10:23-31).

            7. Recibirlo como niños pequeños (Mar. 10:15).

 

IV. El cuadro final.  (Mat. 25:31-46; 2 Tes. 1:7,8,10).

Preguntas 

            1. ¿Qué aspecto de la iglesia se enfatiza en el hecho de ser un reino?

            2. ¿Cuál es la naturaleza de esta forma de gobierno?

            3. ¿Quién es el rey?  ¿Cómo vino El a ser rey?

            4. ¿Qué tan completa es su potencia y autoridad?

            5. ¿Cómo venimos a ser ciudadanos del reino de Cristo?

            6. Cuándo vino Cristo a ser rey? (Efes. 1:18,19).

            7. ¿Qué ley rige en el reino de Cristo?

            8. ¿Cuya autoridad debe ser exclusivamente reconocida en el reino de Cristo?

            9. ¿Cuáles son algunas de las obligaciones de la ciudadanía?

            10. ¿Cómo puede medirse el buen éxito en el reino?

            11. ¿Qué será de aquellos que causan escándalo en el reino?

            12. ¿Es el reino de Cristo espiritual o terrenal? (Juan 18:36).

            13. ¿Hasta dónde se extiende el dominio de Cristo ahora? (Apoc. 1:5; 1 Pedro 3:22; Efes. 1:20-23).

 

 

Lección IV

El cuerpo de Cristo

I. La iglesia llamada el cuerpo de Cristo:

 

            Esto claramente enfatiza nuestra relación a Cristo y a otros cristianos.

            1. La iglesia es su cuerpo (Efes. 1:23).

            2. El cuerpo es la iglesia (Col. 1:18,24).

 

II. El Nuevo Testamento enseña que hay un cuerpo.  Esta figura enfatiza la singularidad de la iglesia:

            1. Muchos miembros, pero un solo cuerpo (Rom. 12:4,5); un cuerpo (1 Cor. 12:20).

            2. Judío y gentil reconciliados en un cuerpo (Efes. 2:16).

            3. Un Señor, una fe, un bautismo, un cuerpo (Efes. 4:4,5).

            Conclusión:  Si no hay sino un cuerpo espiritual de Cristo y este es la iglesia, ¿cuántas iglesias de Cristo hay?

 

III. Cristo es cabeza de su cuerpo espiritual:  la iglesia (Col. 1:18; Efes. 1:23):

            1. Su dominio sobre la iglesia es completo:  "Cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo" (Efes. 1:23).

            2. Así como los miembros de un cuerpo físico deben estar sujetos a la mente, así debemos nosotros estar sujetos a Cristo en toda las cosas, como miembros de su cuerpo (Efes. 5:24).

                        (1) Lo que la cabeza ordena nosotros podemos y debe­mos hacer.

                        (2) Lo que El no manda ni enseña no debemos hacerlo (2 Juan 9).

            3. De la cabeza proceden los impulsos que fortalecen y mueven a los miembros del cuerpo en el cumplimiento de sus tareas (Efes. 4:15,16).

 

IV. Los cristianos son miembros del cuerpo de Cristo:

            1. Su relación a Cristo como cabeza:  completa sujeción a El.

            2. Relación a los cristianos como miembros:  completa unión y armonía.

                        (1) Cada coyuntura haciendo su parte hace al cuerpo fuerte (Efes. 4:16).

                        (2) Muchos miembros unidos en un cuerpo (Rom. 12:4,5; 1 Cor. 12:12-20).

                        (3) Cada miembro tiene trabajo que hacer (1 Cor. 12:14-19).

                        (4) Cada miembro igualmente importante (1 Cor. 12:21-23).

                        (5) No debe haber cisma o discordia entre los miembros (1 Cor. 12:24-25).

                        (6) Simpatía, interés mutuo y cuidado de cada uno (1 Cor. 12:25-27).

                        (7) Unidos juntamente como un cuerpo en Cristo por la­zos de compañerismo (1 Cor. 10:17).

 

V. Importancia de ser miembros del cuerpo:

            1. El cuerpo está formado de los salvos (Efes. 5:23).

            2. Llamados a la paz de Cristo en un cuerpo (Col. 3:15)

            3. No puede nadie estar sujeto a la cabeza y unido con Cristo sin ser miembro del cuerpo.  Compárese esto con un cuerpo físico.

            4. Reconciliado con Dios en un cuerpo (Efes. 2:16).

            5. La plenitud de Cristo en el cuerpo (Efes. 1:23; 1:3).

            6. Se forma parte del cuerpo obedeciendo los mandamientos de Cristo (1 Cor. 12:13; Hech. 2:41).

 

Preguntas 

            1. ¿Cuál es el cuerpo espiritual de Cristo?

            2. ¿Quiénes son sus miembros? ¿Cómo se obtiene la mem­bresía?

            3. ¿Puede un individuo ser obediente y estar sujeto a Cristo si no ha venido a formar parte de su cuerpo?

            4. ¿Qué tan completa es la autoridad de Cristo sobre su cuerpo?

            5. ¿Cuáles son algunas de las obligaciones de los miembros?

            6. ¿Cuántos cuerpos tiene Cristo?

            7. ¿Qué relaciones se enfatizan en este cuadro de la iglesia?

            8. ¿Cómo es edificado el cuerpo como unidad?

            9. ¿Dónde se hace posible la reconciliación?

            10. ¿Pueden gozarse la salvación y bendiciones espirituales y fuera del cuerpo de Cristo?

 

Lección V

El templo de Dios

I. Un lugar donde Dios encuentra a quienes le adoran:

            1. En el Antiguo Testamento:

                        (1) En el tabernáculo (Ex. 25:8,9; Lev. 26:11,12; Deut. 12:5; 16:2-6).

                        (2) En el templo edificado por Salomón (2 Crón. 7:12-16).

                        (3) El nombre de Dios registrado allí (Ex. 20:24).

            2. En el Nuevo Testamento (Mat. 18:20; Apoc. 2:13; 3:8; Col. 3:17; Hech. 15:17; Efes. 3:14,15); el nombre de Dios re­gistrado en la iglesia.

 

II. Un edificio espiritual donde mora el Espíritu Santo.

III. Debe ser edificado conforme al plan de Dios:

            1. El plan de Dios (1 Crón. 28:10-19; Ex. 25:40; Heb. 8:1-5; 1 Cor. 3:10-15; Sal. 127:1).

            2. El plan de Dios se encuentra en las Escrituras del Nuevo Testamento.

 

IV. Cristo y los apóstoles, la base: (Isa. 28:16,17; 1 Cor. 3:11; Efes. 2:20).

V. Los cristianos, las piedras edificadas conjuntamente en el templo espiritual de Dios (Efes. 2:19-22; 1 Pedro 2:5,6,9,10).

            1. Los infieles y desobedientes no pueden ser piedras (1 Pe­dro 2:7,8).

            2. La resistencia del edificio depende de que las piedras es­tén bien unidas y cimentadas en paz y amor (Efes. 2:21,22; 4:1-3,16).

 

Preguntas 

            1. ¿Cuál es el templo de Dios en el mundo hoy?

            2. ¿Dónde ha sido registrado el nombre de Dios?

            3. ¿A dónde debe el pueblo de Dios venir para adorar?

            4. ¿Qué clase de edificio es el templo de Dios hoy?

            5. ¿Quién habita en el templo de Dios?

            6. ¿Quiénes son las piedras en el templo de Dios?

            7. ¿Cómo viene uno a ser piedra en el templo?

            8. ¿Puede alguien ser una piedra en el templo de Dios sin ser miembro de la iglesia?

            9. ¿Puede alguien ser una piedra en el templo de Dios sin ser cristiano?

            10. ¿Dónde puede encontrarse el plan del templo de Dios?

            11. ¿Es importante que el plan de Dios deba seguirse en la edificación de su templo hoy?

            12. ¿Sobre qué descansa la fuerza y la resistencia del tem­plo?

            13. ¿Pueden ofrecerse sacrificios y culto aceptables en otro lugar que no sea el templo?

            14. ¿Qué fase de la iglesia ha sido enfatizada en esta figura?

 

Lección VI

La viña del Señor

I. Sembrando la simiente (Mat. 13:3-9); parábola del sem­brador (Mat. 13:18-23); la parábola del sembrador explicada.

            1. La iglesia es el agente sembrador ahora (Fil. 1:4,5; 2:15,16; 1 Tes. 1:8; 1 Tim. 3:15; Rom. 10:14,15).

            2. El evangelio es la simiente (Luc. 8:11).

            3. La simiente no debe estar mezclada (Deut. 22:9; co­rrompida con las doctrinas y mandamientos de hombres (Mat. 15:9; Col. 2:20,23).

 

II. Obreros en la viña:

            1. Mateo 21:28-31.

                        (1) Llamamiento divino:  "Id a trabajar".

                        (2) Relación divina:  "Hijo"

                        (3) Tiempo divino:  "Hoy"

                        (4) Lugar divino:  "En mi viña".

            2. Mateo 20:1-16.

                        (1) Contratando más obreros.

                        (2) Fue por la mañana temprano y todo el día; diligencia y celo.

                        (3) ¿Por qué había ociosos durante once horas del día? "Porque nadie nos ha contratado." ¿Puede decirse esto de              nosotros ahora?

            3. Mateo 21:36-46.

                        (1) La ira de Dios contra el judío por haber abusado de sus altas providencias del Señor (Mt. 21:41-44).

                        (2) Debemos ser fieles (1 Cor. 4:1,2; 2 Cor. 4:1,2).

 

III. El sitio del trabajo:

            1. En la viña:

                        (1) La sabiduría de Dios hecha manifiesta por la iglesia (Efes. 3:10,11).

                        (2) Glorificando a Dios en la iglesia (Efes. 3:21).

 

IV. Fruto que se llevará para Dios (Juan 15:8; Rom. 7:4).

            1. Rom. 11:20-23.  Permanecer por la fe o fidelidad.

            2. Mateo 21:18,19.  La maldición de ser infiel (Juan 15:2,6).

            3. ¿Cómo?

                        (1) Amor fraternal (Juan 15:12).

                        (2) Ayudando a los santos pobres (Rom. 15:26-28).

                        (3) Toda buena obra (Col. 1:10).

                        (4) Frutos del Espíritu (Gál. 5:16, 22,23).

                        (5) Permaneciendo en Cristo (Juan 15:5-7).

                        (6) Crecimiento cristiano (1 Pedro 2:1,2).

                        (7) Contribuyendo (Fil. 4:15-17).

                        (8) Contratando obreros para la viña (Mat. 20:1-9; Juan 4:35-38; Luc. 10:2).

 

V. La recompensa al final de la jornada (Mat. 20:8; 2 Tim. 4:6-8; 1 Pedro 1:3-5,9; Apoc. 2:10).

 

Preguntas 

            1. ¿Quiénes son obreros en la viña del Señor hoy?  (Mat. 21:28).

            2. ¿Hay otro campo de labores donde podamos glorificar a Dios?

            3. ¿Qué tan diligentes debemos ser en la viña del Señor?

            4. ¿Por qué no hay muchos trabajando en la viña?  (Mat. 20:7).

            5. ¿Cómo puede producirse el fruto?

            6. ¿Cuándo recibiremos la recompensa por nuestro trabajo?

            7. ¿Cuál es la simiente que debe sembrarse en la viña?

            8. ¿Qué sucede si se mezcla la simiente con doctrinas humanas?

            9. ¿Sobre qué relación divina depende el servicio en la Viña? (Mat. 21:28-31).

            10. ¿Qué fase de la iglesia enfatiza esta figura?

 



Cuando el "mono" se vea verde, píquele con el ratón para charlar conmigo.
  Al índice
hit counter
html hit counter