PARTE SEXTA:
LA UNIDAD
 
 


Introducción. Cinco lecciones están dedicadas al importante tema de la unidad.  Este tema es de suprema importancia, pues lo demanda el Señor.  Las bases sobre las cuales la unidad puede alcanzarse han sido ya dadas y es este el único plan o plataforma que tiene la aprobación divina.  La división en el mundo religioso en general o en la congregación local, está condenada por ser contraria al Espíritu y voluntad del Señor y es causa de destrucción de la iglesia y de las almas de los hombres.  La unidad debe ser la oración y esfuerzo del individuo que desee agradar a Dios.

Lección XXIII -- La importancia de la unidad

Lección XXIV -- El carácter no denominacional de la iglesia

Lección XXV -- El pecado de la división

Lección XXVI -- El plan de Dios para la unidad

Lección XXVII -- La unidad, una obligación individual

 

Lección XXIII

La importancia de la unidad

Introducción. Cinco lecciones están dedicadas al importante tema de la unidad.  Este tema es de suprema importancia, pues lo demanda el Señor.  Las bases sobre las cuales la unidad puede alcanzarse han sido ya dadas y este es el único plan o plataforma que tiene la aprobación divina.  La división en el mundo religioso en general o en la congregación local, está condenada por ser contraria al Espíritu y voluntad del Señor y es causa de destrucción de la iglesia y de las almas de los hom­bres.  La unidad debe ser la oración y esfuerzo del individuo que desee agradar a Dios.

 

I. Cristo oró por la unidad (Juan 17:20,21).

            1. El alcance de la oración: "Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos". Todos los creyentes se incluyen en esta oración.

            2. Su objeto:  "para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros".

            3. Su efecto final:  "para que el mundo crea que tú me en­viaste".

            4. Implicación:  que la división religiosa y el denomina­cionalismo produce infidelidad y que la unidad de los creyentes es el arma más efectiva contra la infidelidad y el ateísmo.

            5. Aplicación:  Que nadie dé gracias a Dios porque hay muchos grupos religiosos, a menos que dicha persona se halle agradecida porque la oración de Cristo sobre la unidad no ha          sido contestada.  Quienes respetan la voluntad del Señor deben promover la unidad y rechazar el fomento del sectarismo o la división de cualquier clase entre los creyentes en Cristo.


II. La unidad demandada por Pablo en Corinto (1 Cor. 1:10).

            1. La condición:  "Por que he sido informado ... que hay entre vosotros contiendas" (v. 11).  "Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo" (v. 12).  Compárese este cuadro con el mundo religioso de hoy.

            2. La demanda:  "Que no haya divisiones entre vosotros".

                        (1) El Señor no reconoce causa alguna de división excepto el menosprecio de la verdad.  La paz no debe ser comprada a expensas de la verdad, sacrificada o comprometida (Mat.               10::34-39).

            3. La autoridad:  "Por el nombre de nuestro Señor Jesucristo".

            4. El método:  "Que habléis todos la misma cosa".

            5. El fruto: "Que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer".

            6. Argumentos contra las sectas y divisiones:

                        (1) La división es carnal (1 Cor. 3:1-3).

                        (2) La división destruye el templo de Dios (1 Cor. 3:16,17).

                        (3) Cristo no está dividido (1 Cor. 1:16).

                        (4) Llevando otros nombres mientras tratamos de servir a Cristo le deshonra a El (1 Cor. 1:13,14).

            7. La misma unidad que fue demandada a los corintios es demandada de nosotros hoy en día.  La división es aún errónea y un deshonor para Cristo.

Conclusión:  De estos dos pasajes concluimos:  (1) Que quienes fomentan y promueven el denominacionalismo y las divisiones religiosas estorban el cumplimiento de la oración del Señor y (2) que la división y el sectarismo deshonran al Señor.

 

Preguntas 

            1. ¿Por qué cosa oró Jesús tan fervientemente?

            2. ¿Cuál es el alcance de la unidad por la que El oró?

            3. Dénse la implicación y aplicación de su oración por la unidad.

            4. ¿Cuál es la petición común que se incluye en la oración de los líderes denominacionales?

            5. ¿Qué mandó Pablo y exhortó que hicieran los corintios?

            6. ¿Cual es la fuerza de la palabra "os ruego"?

            7. ¿Quién autorizó la unidad entre los creyentes en Cristo?

            8. ¿Cómo puede la unidad asegurarse y mantenerse?

            9. Señale el argumento de Pablo contra las sectas y divisiones.

            10. ¿Cómo anula la división la oración del Señor?


Lección XXIV

El carácter no-denominacional de la iglesia


I. No-denominacional en su alcance.

            1. La palabra "iglesia" quiere decir "los llamados" (vea lección I).  La iglesia incluye, por lo tanto, a todos los que han sido llamados al servicio de Dios y no puede ser correctamente usado el término en el sentido denominacional. La palabra "denominación" sugiere una fracción o parte del todo, la iglesia de Dios no puede ser parte o fracción de ninguna cosa.

            2. En su alcance la iglesia de Dios incluye a todos los salvos.

                        (1) Dios es el que añade (Hechos 2:41-47).

                        (2) Aquellos que componen la iglesia están inscritos en el cielo:  no se ha cometido error en su inscripción (Hebreos            12:22-23).  La iglesia de Dios incluye a  toda persona salva en la tierra; no existe denominación alguna que diga que incluya a toda persona salva.


II. La iglesia universal siempre se nombra en singular:

            1. Mat. 16:18. "Mi iglesia".

            2. Mat. 3:2. "El reino de los cielos".

            3. Efes. 1: 22,23.  "La iglesia, la cual es su cuerpo".


III. Su carácter singular está enfatizado en todos los cuadros bíblicos:

            1. Es llamado "el cuerpo" (Efes. 1:22-23; Col. 1:18). (Véase la Lección IV).

                        (1) "El cuerpo" (Rom. 12:4,5; 1 Cor. 12:20; Efes. 4:4).

                        (2) Muchos miembros y no debe haber desavenencia (1 Cor. 12:20,25).

                        (3) Una cabeza:  Cristo (Efes. 1:21-23).

            2. "El reino". (Mat. 13:31,33,44,45; Col. 1:13). (Véase la  Lección III).

                        (1) Debe estar unido (Luc. 11:17).

                        (2) Bajo la autoridad de Cristo como rey (Luc. 23:1,3; Juan 18:37).

            3. La familia (Hebreos 3:6; Efes. 2:19; 3:15). (Véase la Lección II).

                        (1) Todos los hijos de Dios están en la familia de Dios.

                        (2) Dios tiene sólo una familia.

                        (3) Esa familia es la iglesia.

                        (4) Por lo tanto, todos los hijos de Dios están en la iglesia.

            4. "La esposa de Cristo" (Efes. 5:22,32).  Hay sólo un esposo, Cristo.  Hay sólo una esposa, la iglesia.


IV. Para preservar su carácter no-denominacional la iglesia debe tener:

            1. Ningún nombre denominacional (1 Cor. 1:12,15; Col. 3:17; Hech. 4:11,12).

            2. Ningún credo denominacional, no reconociendo otra autoridad sino la de Cristo (Mat. 28:18-20). Bajo la ley de Cristo solamente (1 Cor. 9:21; Gál. 6:2).

            3. Ninguna organización denominacional.  Solamente la iglesia local con sus ancianos, diáconos y evangelistas.  La única organización de los días del Nuevo Testamento (Fil. 1:1; Hech. 14:23; Tito 1:5).

            4. Un culto no adulterado; siguiendo el plan del Nuevo Testamento (Fil. 4:9; Hebreos 8:5; Juan 4:24; Juan 1:17).

            5. Ninguna alianza comprometedora. La iglesia no debe perder su identidad en ningún movimiento y debe permanecer libre de influencias políticas y económicas (Fil. 2:12,16; 2 Cor. 6:14,18).

            6. Ningunas condiciones denominacionales para su membresía. Debe enseñar solamente a las gentes lo que se ordena en el Nuevo Testamento (Mar. 16:15,16; Hech. 2:41).

Conclusión. La única explicación de la existencia de las denominaciones en el mundo en el día de hoy es:        (1) Menos­precio de la autoridad de Cristo, y (2) la corrupción del plan de Dios respecto de la obra y del culto.

 

Preguntas 

            1. Defina la palabra "iglesia".

            2. Entonces muestre que ésta es necesariamente "no-denominacional".

            3. Demuestre que la iglesia incluye a todos los salvos.  ¿Es esto cierto de cualquier denominación?

            4. ¿Cómo ha sido expresada la idea universal de la iglesia?

            5. Enumere algunas características peculiares de la iglesia.

            6. ¿Qué cosas son sugeridas por los términos "cuerpo", "reino", "familia de Dios" y "la esposa y el esposo"?

            7. ¿Cómo se puede asegurar el cristianismo no-denominacional?

            8. ¿A expensas de qué existen ahora las denominaciones?

            9. ¿Qué es lo que los líderes denominacionales rechazan?

            10. ¿Cómo adulteran las denominaciones el Nuevo Testamento?


  Lección XXV

El pecado de la división

I. Dios aborrece a quien la causa:

Prov. 6:19.  "El testigo falso que habla mentira, y el que siembra la discordia entre los hermanos".


II. Las facciones y sectas clasificadas como obras de la carne:

            1. Gál. 5:19-20.  "Y manifiestas  son las obras de la carne que  son:  enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones herejías".

            2. Rom. 2:8.  "Pero ira y enojo a los que son facciosos y no obedecen a la verdad".

            3. Sant. 3:13, 18.  Los celos y contenciones pertenecen a la sabiduría terrenal y son seguidas de toda obra perversa.

            4. 2 Pedro 2:1,2.  Los falsos maestros con sus herejías  destructivas traen una rápida destrucción y son causa de que la verdad sea blasfemada.

            5. 1 Cor. 11:17,18,  "no os congregáis para lo mejor sino para lo peor ... porque cuando os reunís como iglesia hay entre vosotros divisiones".


III. La iglesia instruida para "marcar" y "evitar" a los que causan división:

            1. Rom. 16:17,18.  Apartarse de ellos, porque ellos no sirven al Señor Jesucristo.

            2. 2 Juan 9-11.  Saludar y recibir a una persona así, es compartir de sus malas obras.

            3. Tito 3:10,11.  Primero amonestar, luego rehusar el compañerismo.


IV. La división destruye y derrota el propósito de la iglesia:

            1. Luc. 11:17.  Dividida contra sí misma (como el denominacionalismo presenta a la iglesia) no puede permanecer.

            2. Heb. 12:28.  La iglesia de Cristo es un reino que no puede ser removido.


V. La unidad y las obligaciones individuales del Cristiano:

            1. Efes. 4:3.  Dad importancia y guardad la unidad de Espíritu.

            2. Fil. 2:3.  No haciendo nada faccioso.


VI. Cómo se puede evitar la división:

            1. Tito 2:7.  Por la sana doctrina y una conducta limpia.

            2. Tito 1:9.  Por ser los ancianos retenedores de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, exhortando con doctrina pura y convenciendo a los que contradicen.

            3. Tito 3:9,11. Por evitar cuestiones necias y desechando a los que causen divisiones.

            4. 2 Tim. 2:14-18. Por usar bien la palabra de Dios, rehusando contender sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, y evitando profanas y vanas palabrerías.

            5. 2 Tim. 2:23-25. Por rehusar cuestiones necias e insensatas, pero tratando con mansedumbre y resignación con todos.

            6. 1 Pedro 2:4,7,11. Por mostrar el amor y la hospitalidad hacia todos, pero hablando como hablan las palabras de Dios.

            7. 2 Pedro 1:16 al 2:2.  Por rehusar enseñar las "profecías" que vienen de la mente humana.

            8. 1 Cor. 1:1-10.  Por limitarnos a la enseñanza de las materias de la fe para poder hablar todos la misma cosa.

 

Preguntas  

            1. ¿Cuál es la actitud de Dios ante la discordia?

            2. ¿En qué catálogo de pecados están clasificadas las divisiones y facciones?

            3. ¿Cómo deben ser tratados los que hacen división?

            4. ¿Qué acontecerá si son animados en ese trabajo? (2 Juan 8-11).

            5. ¿Cómo describe el Señor Jesús los males efectos de la división?

            6. ¿Hasta qué punto está obligado uno a guardar la unidad del Espíritu?

            7. ¿Cómo podrá la sana palabra crear la unidad?

            8. ¿Cómo deben ser tratadas las cuestiones necias?

            9. ¿En qué forma promueve la división las interpretaciones privadas?

            10. ¿Cómo mantendrá la unidad el "hablar las mismas cosas"?


Lección XXVI

El plan de Dios para la unidad

I. "Para que ellos sean uno en nosotros" (Juan 17:20,21).

            Los creyentes deben estar unidos en Cristo.  Cualquier intento de obtener la unidad fuera de la iglesia, es un fracaso.


II. "Habléis todos una misma cosa" (1 Cor 1:10).

            1. La palabra de Dios es la única base de la unidad.  La unidad sobre cualesquiera otra base que no sea la verdad es un fracaso.

            2. El reconocimiento de la autoridad correcta en los asuntos religiosos es una necesidad.  Las enseñanzas de Cristo y sus  apóstoles constituyen la norma para pronunciar el juicio de autoridad (Gál. 1:6,10).


III. La norma divina de la unidad (Efes. 4:4,6).

            1. Un Dios: unidad en el culto.

            2. Un Señor Jesucristo:  unidad en la autoridad.

            3. Una fe:  unidad en el mensaje.

            4. Un bautismo:  unidad en la práctica.

            5. Un cuerpo:  unidad en la organización.

            6. Una esperanza:  unidad en el deseo.

            7. Un Espíritu:  unidad en la vida.

            Estas siete unidades constituyen la única base sobre la cual la unidad es posible desde el punto de vista humano así como también la única base sobre la cual es aceptable a Dios desde el punto de vista divino.


IV. Adulteraciones denominacionales del plan divino:

            1. El denominacionalismo en la hora actual ilustra la primera corrupción.  Se describe como el llamamiento a la unión espiritual en una división orgánica.  Basado todo en conclusiones absurdas de que "una iglesia es tan buena como otra cualquiera", "ellas son caminos diferentes que conducen al mismo lugar", o "todos estamos tratando de llegar al mismo sitio", etc.  Todas estas afirmaciones son maliciosas e ilógicas y, además, el plan que sugieren está en desacuerdo directo con el plan de Dios. Hágase una comparación de este plan con el que se ha mencionado antes.

                        (1) Este plan está basado sobre las condiciones esenciales siguientes: (a) un Dios; (b) un Cristo; (c) un Espíritu; (d) una esperanza.

                        (2) Pero rechaza otras condiciones esenciales en el plan divino, a saber:

                                    (a) Una fe (no cualquiera fe).

                                    (b) Un bautismo (no tres modos).

                                    (c) Un cuerpo (no 200 iglesias).

            Nadie tiene más derecho para anular el  plan de Dios para la unidad sobre la fe y el bautismo o la organización, que adorar a más de un Dios.  Todos estos son elementos esenciales del plan divino.

            2. Otro plan ofrecido por las denominaciones se describe así: "unión orgánica y división espiritual".  Este plan va un paso más adelante del que hemos citado más arriba y concede que debe haber una iglesia solamente, pero insistiendo, sin embargo, que la libertad de creencia y  práctica debe permitirse.  El alcance de este segundo plan queda ilustrado por los "avivamiento de unión".  Tales avivamientos entre ellos mismos admiten que los nombres denominacionales, credos, organizaciones, doctrinas y prácticas, de hecho estorban la  salvación de las almas.  Todos estos razonamientos provisionalmente están descontinuados durante el "avivamiento de unión" con el fin de alcanzar a mayor número de gentes.  Esto debería hacerse permanente y cuando todas esas características facciosas hayan sido olvidadas y la divina plataforma para la unidad se haya adoptado Dios será complacido y muchas almas más serán salvas por la verdad.


Preguntas
 

            1. ¿Cuál fue la oración de Cristo por su pueblo? ¿Por todos?

            2. ¿Qué deben hablar todos y cuál es la norma?

            3. Señale el plan divino de la unidad y memorice las "siete unidades".

            4. ¿Cómo adulteran las denominaciones el plan divino?

                        (1) Señale ejemplos específicos.

                        (2) En su celo, ¿cuál es la base de la unidad? ¿cuales sus cuatro puntos esenciales?

                        (3) ¿Cuáles tres puntos esenciales omiten?

            5. ¿Qué hay de erróneo en la idea de una "unión orgánica y división espiritual"?

            6. ¿De qué manera muestran los "Avivamientos de unión" que el denominacionalismo es un grave error?

            7. ¿Qué se hace un lado siempre en los "avivamientos de unión?"


Lección XXVII

La unidad, una obligación individual

I.  Esforzándose para mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz:

            (Efes. 4:3).     El esfuerzo demanda lucha positiva de parte de cada cristiano para contribuir hacia la unidad.  La paz es un requisito esencial de la unidad.  No obstante, la paz no debe comprarse sacrificando o comprometiendo la verdad con el pecado.  (Mat. 10:34).


II. La importancia de la unidad se ve en lo que depende de ella:

            1. Un llamamiento pleno y libre para la unidad no puede hacerse al mundo denominacional cuando la división existe dentro de la iglesia. Entonces, la consecuencia de nuestro llamamiento a la unidad depende de nuestro mantenimiento de la unidad.

            2. La fuerza e influencia de la iglesia contra las falsas doctrinas y el pecado se destruye por la falta de paz y unidad en la iglesia.

            3. El cumplimiento exitoso de la misión de la iglesia depende en gran parte de la cooperación.  La división hace la cooperación imposible y roba a la iglesia de la fuerza necesaria para cumplir su misión.

            4. Más aun:  la aceptación del culto cristiano depende de que los miembros de la iglesia mantengan la actitud correcta los unos para los otros.


III. Cosas que destruyen la unidad en la iglesia:

            1. Egoísmo (Fil. 2:3-5).  Esta actitud acusa una falta de amor por Cristo y su causa; un deseo impío de hacer nuestra voluntad; una falta de reconocer los derechos de los demás.

            2. Enseñanza especulativa y caprichosa (Tito 2:7; 3:9-11; 2 Tim. 2:14,23,24; 2 Pedro 1:16-2:2).

            3. Lenguas sin control (Sant. 3:5-12).

            4. Puntillosidad o propensión a la ira.  El amor no permitirá una disposición como esta. (1 Cor. 13:5).


IV. Medios para promover la unidad:

            1. Generosidad, abnegación, voluntad de aceptar la responsabilidad en asuntos de juicio (Fil. 2:3-5; Rom. 12: 3-5, 16, 19).

            2. Unidad en la fe y la enseñanza.  "Habléis todos una misma cosa" (1 Cor. 1:10).

            3. Estar en paz con todos los hombres en todo lo que sea posible (Rom. 12:18-21). Rehusar a compartir los agravios de otros.

            4. Las características de amor vigorizarán la unidad (1 Cor.  13:4-7).

            5. Un genuino amor hacia Cristo y su iglesia; impidiendo la división en el cuerpo de Cristo (1 Cor. 1:10).  "Que no haya  divisiones entre vosotros".


Conclusión

    Para preservar y promover la unidad:  practíquese lo que enseña 1 Cor. 1:10:

            1. Hablar las mismas cosas.

            2. No permitir divisiones "entre vosotros".

            3. Estar perfectamente unidos en la misma mente y parecer.


Preguntas

            1. Defina la palabra "esfuerzo".  ¿Que deben hacer todos los cristianos?

            2. ¿Cuál es el precio que se paga algunas veces por la paz?

            3. ¿Cómo estorba la división "interior" al llamamiento de la 
                     iglesia a la unidad?

            4. ¿Cómo estorba la división a la cooperación de los miembros?

            5. ¿Cuál debe ser la actitud de los miembros de la iglesia hacia
                     cada uno si el culto ha de ser aceptable?

            6. Mencione algunas cosas que destruyen la unidad de la iglesia.

            7. ¿Cómo puede ser promovida la unidad?

            8. Dése un sumario de la lección.

            9. ¿Cómo puede la cooperación individual promover la unidad de la iglesia?

            10. ¿Cuáles son las tres reglas de 1 Cor. 1:10 para la promoción y la
                     preservación de la unidad?

 
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