UN CAMINO MÁS CERCANO A DIOS


Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández
 

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Lección 3

Nuestras Reuniones Públicas


INTRODUCCIÓN

1.    En nuestro último estudio, observamos que ser un cristiano involucra tanto BENDICIONES como RESPONSABILI-DADES

2. Una de las bendiciones así como también una responsabilidad importante para el cristiano es la práctica de REUNIRSE regularmente con otros cristianos

a.    Tenemos un ejemplo de cristianos reuniéndose en Hech 20:7

b.    Tenemos un mandamiento explícito de no olvidarnos de reunirnos juntos – Heb 10:25 

3. El propósito de nuestras reuniones es TRIPLE:

a.    Expresar la adoración y la devoción para Dios y para Cristo

b.    Animar y exhortar a nuestros hermanos a un mejor servicio – Heb 10:24-25

c.    Recibir nosotros mismos tal animo 

4. En este estudio, debemos:

a.         Remarcar brevemente lo relacionado a las ACTIVI-DADES en que nos comprometemos durante nuestras reuniones

b.         Ver como cada actividad está diseñada para com-plementar el triple propósito descrito arriba

c.         Sugerir como podemos obtener lo mejor de nues-tras reuniones públicas


I. LAS ACTIVIDADES DE NUESTRAS REUNIONES

A.    LA ORACIÓN...

1.       Tenemos varios ejemplos de la oración en grupo en la iglesia primitiva – Hech 4:23-24; 12:5,12

2.       El valor de dicha oración está implicada en Sant 5:16 (sí la tal está verdaderamente relacionada a la oración de UN hombre justo, ¡cuánto más la oración de MUCHOS justos!)

3.       El valor de tal oración es visto de nuevo en Fil 4:6-7

a.    Entonces la oración no solo bendice (ora) a Dios

b.    ¡Sino que también bendice (beneficia) a aquellos que oran!

4.       CONSEJO: ¡Para obtener lo más posible de nuestras oraciones públicas, hágalas propias!

a.    En su corazón, dígale al Señor que Usted está de acuerdo con lo que se es dicho por alguien que está guiando la oración

b.    No vacile en ofrecer un “AMÉN” de corazón si Usted está de acuerdo
 

B.    LOS CANTOS...

1.    El mandamiento de cantar puede ser encontrado en Ef 5:19; Col 3:16; Heb 13:15

2.    Observe en donde se pone el énfasis:

a.    En la adoración a Dios

b.    En la enseñanza a otros

c.    En cantar con gracia “en sus corazones”

3.    Así que el énfasis no está en como nos suena, sino sobre lo que decimos y como lo sentimos

a.    Entonces, ponga más atención en las palabras que en la melodía

b.    Concéntrese en animar a la mente y al corazón, y no solo la boca

4.    CONSEJO: ¡Se obtiene más de nuestro canto en público que de nuestro canto privado! – Sant 5:13
 

C.    LA PALABRA DE DIOS...

1.     La enseñanza o la predicación de la palabra de Dios fue parte de la adoración pública en la iglesia primitiva – Hech 20:7

2.     Porque es por la palabra de Dios que podemos crecer espiritualmente – 1 Ped 2:2

3.     El cómo escuchemos la palabra de Dios es una indicación de nuestra devoción a Dios

a.    Debemos ser rápidos en oír lo que la palabra de Dios tiene que decir – Sant 1:18-19

b.    Es importante recibir la palabra de Dios con una actitud apropiada de mansedumbre y voluntariosos de recibirla – Sant 1:21; Mr 4:23-25

4.     CONSEJO: Como en el canto, la mayoría estudiamos la palabra en privado, ¡pero lo mejor lo obtenemos en nuestras reuniones públicas! 
 

D.    LA CENA DEL SEÑOR...

1.    Esta también es llamada:

a.    El “partimiento del pan” – Hech 2:42; 20:7

b.    “Comunión” – 1 Cor 10:16

2.    Un memorial instituido por el mismo Jesús – 1 Cor 11:23-26

a.    En ella recordamos:

1)    El cuerpo sin pecado ofrecido en la cruz en nuestro lugar

2)    La sangre derramada para proveer perdón por nuestros pecados

b.    Hecha fielmente, proclama nuestra fe en la eficacia de la muerte del Señor

3.    Debe ser hecha con toda seriedad y propiedad – 1 Cor 11:27-29

a.    En una forma digna de Aquel que estamos recordando

b.    A la vez refleja también nuestra relación con Aquel que murió por nosotros

4.    Hecho apropiadamente...

a.    Honra a Jesús (“Haced esto en memoria de mí”)

b.    Nos renueva a una fidelidad más grande – 1 Cor 11:28-32

c.    Fortalece nuestra unidad en el cuerpo de Cristo – 1 Cor 10:17

d.    Continuamente participamos en el “cuerpo y la sangre de Cristo” – 1 Cor 10:16

1)    No literalmente

2)    Tal vez refiriéndose a una comunión continua con los beneficios de ese sacrificio (por ejemplo, el perdón)

5.    CONSEJO: Al leer pasajes como Isaías 53, Salmos 22, y los registros evangélicos del sufrimiento y de la muerte de Cristo mientras participamos de la Cena puede ayudarnos a mantener nuestras mentes enfocadas en lo que estamos haciendo 
 

E.    LA COLECTA...

1.      La iglesia primitiva es notable por su amor por los otros – Hech 2:44,45; 4:32-35

2.      Tal amor fue más allá de aquellos que estaban en la iglesia local – Hech 11:27-30

3.      En ese tiempo, fue instituida una manera siste-mática para proveer por las necesidades – 1 Cor 16:1-2

4.      El propósito primario de tal colecta, entonces, fue proveer para las necesidades de los cristianos

a.    En forma local y de fuera

b.    Incluyendo a aquellos que dedicaron sus vidas a predicar el evangelio – 2 Cor 11:8,9; Fil 4:10-18

5.      ¿Cuándo debemos dar? El Nuevo Testamento no establece un porcentaje (como el “diezmo”, o la décima parte, encontrada en el Viejo Testamento), pero en lugar de eso nos instruye a dar de acuerdo a los siguientes principios:

a.    “Según haya prosperado” – 1 Cor 16:2

b.    Todo lo que es dado con “una voluntad dispuesta” - 2 Cor 8:12

c.    “Según lo que uno tiene” – 2 Cor 8:12-13

d.    “Conforme propuso (planeó) en su corazón” – 2 Cor 9:7

e.    Todo lo que uno pueda dar “con alegría”, no “con tristeza” o “por necesidad” – 2 Cor 9:7

f.    Teniendo en mente el principio de “sembrar y segar” – 2 Cor 9:6,8

6.      Aun esta actividad cumple con el triple propósito mencionado al inicio de nuestra lección:

a.    Somos bendecidos al dar – Hech 20:35; 2 Cor 9:11

b.    Las necesidades de los santos son suplidas – 2 Cor 9:12ª

c.    Dios es glorificado – 2 Cor 9:12-15

7.      CONSEJO: para ayudar a motivarnos al dar, recuerde los ejemplos de las iglesias en Macedonia y del mismo Señor – 2 Cor 8:1-9
 

II. COMO OBTENER EL MAYOR PROVECHO DE NUES-TRAS REUNIONES 

A.    MANTENER EN LA MENTE DE QUIEN ESTÁ PRESENTE...

1.    Nuestros hermanos en Cristo

a.    Personas como usted, que aprecian la presencia y el ánimo de otros cristianos

b.    Así tome el tiempo para charlas con ellos antes y después de la reunión

1)    No agarre el habito de llegar siempre en el último minuto

2)    No se apresure a irse después de que se finaliza el servicio

2.    Los visitantes frecuentes

a.    Los cuales naturalmente hacen sus propias conclusiones sobre la congregación durante su visita

1)     ¿Llegarán a la conclusión de que somos realmente discípulos de Jesús? – Ver Jn 13:35

2)     ¿Dirán en sus corazones “verdaderamente Dios está entre vosotros?” – ver 1 Cor 14:25

3)     Tomemos así el tiempo para darles la bienvenida y saludarlos – Heb 13:2

3.    Y especialmente nuestro Señor

a.    Como Él lo prometió en Mt 18:20

b.    ¿Actuamos como debiéramos hacerlo si Él estuviera presente corporalmente?
 

B.    “USTED OBTIENE AFUERA LO QUE PUSO ADENTRÓ”

1.    La preparación con anticipación hace una gran diferencia

a.    Tal como orar y meditar acerca de lo que va a hacer

b.    Planear lo que Usted puede hacer para hacer más edificante la reunión (tal como dar la bienvenida y saludar)

c.    En otras palabras, venir a servir, no a ser servido (y a pesar de esto Usted será bendecido en hacerlo de esta manera)

2.    ¡Entre más asista, más interés muestre, más (y más rápido) crecerá!

a.     Esto es cierto en cualquier intento (por ejemplo, en el ejercicio físico, en cualquier afición)

b.     “¿Qué tan frecuente asiste?” ¡Es un indicador de grave inmadurez espiritual!

1)    Muestra una falta de verdadero amor por Cristo y Sus hermanos

2)    Muestra que alguien está egoístamente muy poco preocupado con lo que ellos pueden hacer para salvarse a si mismos

3)    ¿Cómo habita el amor de Dios en tal persona? – ver 1 Jn 3:16-19


CONCLUSIÓN
 

1.     Más bien, nuestra actitud debe ser como la que es expresada por David en – Sal 122:1 

2.     La negligencia en las reuniones es en detrimento de nuestro crecimiento espiritual como discípulos de Cristo 

3.     ¿Cómo expresamos nuestro amor por Dios, por nuestros hermanos, aun como debiéramos por nosotros mismos? 

4.     Una de las bendiciones más grandes que disfrutamos en Cristo en esta vida es la comunión que compartimos en nuestras reuniones públicas... ¡Hagamos todo lo que esté de nuestra parte por utilizar plenamente tal bendición!


ALGUNAS PREGUNTAS PARA ESTIMULAR SUS PENSAMIENTOS...

1.    ¿Asiste a las reuniones para ser entretenido o para servir? 

2.    ¿Asiste a todas las reuniones de la congregación donde es miembro? 

3.    Si no, ¿está orando a Dios para que lo ayude a que haga posible que Usted asista? 

4.    ¿Qué puede hacer Usted antes de las reuniones para obtener más de ellas?
 

 
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