EL EVANGELIO DE MATEO

Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández

 

El Peligro De Una Casa Vacía (12:43-45)

INTRODUCCIÓN

1.    En el texto para nuestro estudio (Mt 12:43-45), Jesús describió la condición espiritual de la generación de Su tiempo...

a.    Una generación ya descrita como “mala y adultera” – ver Mt 12:38-39

b.    Una generación que podría ser condenada por los ninivitas y por la reina de Sabá en el día del juicio – ver Mt 12:41-42

c.    Una generación que ahora describió como “mala generación” – Mt 12:45

2.    Usando el ejemplo de la posesión demoniaca, Jesús advirtió que no es suficiente ir a través de un periodo inicial de arrepentimiento y de quitar los pecados

a.    A menos que la reformación continúe y algo positivo sea puesto en ese lugar...

b.    ¡El estado postrero podría ser peor que el primero!

3.    Tal había sido el caso con los judíos del tiempo de Jesús...

a.    Muchos se habían arrepentido ante la predicación de Juan el Bautista – Mt 3:5-6

b.    Aun eventualmente rechazaron a Jesús y clamaron por su crucifixión – Mt 27:20-26

-- Para ellos “el postrer estado” fue en verdad “peor que el primero” – Mt 12:45

[Hay una lección importante a ser recogida y que aplica también a los cristianos. De lo que aprendemos aquí y en otras partes en las Escrituras, necesitamos estar prevenidos de...]

I. EL PELIGRO DE UNA CASA VACÍA

A.    NUESTRO CORAZÓN ES COMO UNA CASA...

1.    En ella pueden vivir cosas que producen mucho daño – ver Mt 15:19

2.    Pero también puede ser la fuente de mucho bienestar – ver Mt 12:35ª

B.    CUANDO VENIMOS A CRISTO, NUESTRA CASA ES LIMPIADA...

1.    Porque nuestro corazón es purificado – ver Heb 10:22; Hech 15:8-9

2.    Nuestra conciencia es purificada de obras muertas para servir a Dios – Heb 9:14

C.    HEMOS ESPERADO “LLENAR” NUESTRA CASA...

1.    En efecto, Dios nos da Su Espíritu para morar en nuestros corazones – Gál 4:6

2.    Por medio de la fe el mismo Cristo está para vivir en nuestros corazones – Ef 3:17

3.    La paz y la gracia de Dios están para llenar nuestros corazones Col 3:15-16

4.    Aun la ley de Dios está para ser escrita en nuestros corazones – Heb 8:10

D.    LO QUE ESPERAMOS CUANDO NO “LLENAMOS” NUESTRA CASA...

1.    Recuerde la máxima: “La naturaleza aborrece un vacío”

a.    Si no hacemos el esfuerzo de llenar nuestra casa con cosas buenas

b.    Entonces las cosas malas probablemente regresarán, ¡y con venganza!

2.    Considere el ejemplo de los corintios

a.    Ellos habían sido lavados, santificados y justificados – 1 Cor 6:11

b.    Aun más tarde estuvieron comprometidos una vez más en una conducta pecaminosa – 2 Cor 12:20-21

3.    Considere el ejemplo de los falsos maestros mencionados por Pedro...

a.    Ellos habían sido traídos por el Señor, y habían escapado de las contaminaciones del mundo por medio de Jesucristo – 2 Ped 2:1,20

b.    Pero se habían enredado de nuevo en ellas – 2 Ped 2:20

c.    Por ello, “su condición postrera viene a ser peor que la primera” – 2 Ped 2:20-22

E.    COMO LAS COSAS PUEDEN VOLVERSE PEORES QUE AL PRINCIPIO...

1.    En el caso de los falsos maestros, ellos habían...

a.    Dejado el camino correcto – 2 Ped 2:15

b.    Los ojos llenos de adulterio, los corazones ejercitados en la avaricia – 2 Ped 2:14

c.    Se convierten en “hijos de maldición”, “almas inestables” – 2 Ped 2:14,13

d.    Aun niegan al Señor que los compró – 2 Ped 2:1

2.    En nuestro caso...

a.    Nuestros corazones son “endurecidos” – ver Heb 3:12-13

1)    Antes, el evangelio ha tocado nuestros corazones, moviéndonos al arrepentimiento

2)    Pero ya endurecido, nuestros corazones podrían no estar dispuestos a escuchar – ver Mt 13:15

b.    Podríamos llegar a estar tan endurecidos por medio del pecado voluntario que ...

1)    Pisoteamos al Hijo de Dios bajo nuestros pies

2)    Tomamos a la sangre del pacto como una cosa común

3)    Insultamos al Espíritu de gracia – ver Heb 10:26-29

c.    Podemos aun llegar al punto...

1)    Donde llega a ser imposible el ser renovados de nuevo para el arrepentimiento

2)    Donde estamos crucificando de nuevo al Hijo de Dios exponiéndolo a la ignominia pública – ver Heb 6:4-6

   -- En tal caso, que verdad tiene la declaración: “¡El postrer estado viene a ser peor que el primero!”

[Que tan importante es, entonces, que no permitamos que la casa de nuestro corazón permanezca vacía y entonces invite a cosas peores que lo tomen como residencia. Para evitar esto, he aquí algunos pensamiento...]

II. LLENE LA CASA DE SU CORAZÓN

A.    POR PRINCIPIO...

1.    Santificando al Hijo de Dios en su corazón – 1 Ped 3:15

a.    La palabra “santificado” significa “apartado”

b.    Tener un lugar especial en su corazón para Dios como el Gobernante de su vida

2.    Ser selectivo en lo que entra en su mente

a.    Ponga su mente en las cosas de arriba – Col 3:1-2

b.    Permita que la Palabra de Dios more en usted abundantemente – Col 3:16

c.    Siga el ejemplo de David – ver Sal 101:3-4

d.    Piense en las cosas que son buenas y honorables – Fil 4:8

 -- Recuerde, la transformación del carácter comienza con la renovación de la mente – Rom 12:1-2

B.    EN LA PRÁCTICA...

1.    Utilice cada oportunidad para estudiar la Palabra de Dios – ver 1 Ped 2:1-2

a.    Asista a todos los servicios de la iglesia

b.    Participe en los programas de estudio de la Biblia que son ofrecidos

c.    Lea su Biblia diariamente – Sal 1:1-6

2.    Llene su corazón con Salmos, himnos, y cánticos espirituales...

a.    Porque esto es como usted:

1)    Permite que la Palabra de Cristo more en Usted abundantemente – Col 3:16

2)    Le permite a usted mismo ser llenado con el Espíritu – Ef 5:18-19

b.    Cante en la iglesia, en la casa; cante junto con otros

3.    Permita que su mente se llene de las cosas que son dignas de alabanza y de virtud – ver Fil 4:8

a.    Sea selectivo sobre lo que ve en la televisión y en las películas

b.    Escoja cuidadosamente sus libros, los periódicos, las revistas, etc.,

4.    Escoja con cuidado a sus amigos – ver 1 Cor 15:33

a.    Ellos le ayudarán ya sea a ser fuertes o a dificultar sus esfuerzos – Prov 13:20

b.    ¡No podemos tener comunión con las tinieblas y esperar que la luz de Dios habite en nosotros! – ver 2 Cor 6:14-7:1

CONCLUSIÓN

1.    ¿Cuál es la condición de su “casa” (corazón)?

a.    ¿Está llenando su “casa” de cosas buenas?

b.    Si no, entonces su corazón se vuelve una residencia de todas las cosas malas

...¡Y la condición de su corazón podría volverse siete veces más malo que antes!

2.    ¿Ha experimentado la limpieza inicial de su “casa” (corazón)?

a.    ¿Ha sido limpiado por la sangre de Jesús, de tal manera que usted está lavado, justificado y santificado?

b.    Si es así, maravilloso; ¡pero no sea engañado en los pensamientos que no necesita para estar relacionado sobre como llenar esa morada con la presencia de Dios y de todo lo que es bueno!

...o un día podría decirse de usted: “el postrer estado es peor que el primero

Si usted nunca ha sido limpiado por la sangre de Cristo, entonces estas palabras habladas por el apóstol Pablo en su conversión podrían movernos a responder:

      “Y ahora, ¿por qué te detienes? Levántate y se bautizado; y lava tus pecados invocando su nombre.” (Hech 22:16)

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