EL EVANGELIO DE MATEO

Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández

 

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¿Necesita Limpiar Su Templo? (21:12-14)

 

INTRODUCCIÓN

1. Poco después de entrar a Jerusalén al inicio de Su última semana, Jesús entró al templo – Mt 21:12-14

  1. Enojado por la presencia de los cambistas y de los mercaderes, los hecho fuera
  2. Él los condenó abiertamente de convertir la casa de Dios en una cueva de ladrones
  3. Con el templo limpio, Él entonces sanó a ciegos y cojos

2. Jesús había limpiado antes el templo – Jn 2:13-17

  1. Fue durante la pascua, tres años antes
  2. Entonces Él los reprendió de convertir la casa de Dios en una casa de mercado

3. En ambos casos, vemos el enojo de Jesús por su mal uso del templo...

  1. No que hubiera algo inherente equivocado con la compra y la venta
  2. Pero no era el lugar adecuado, o el uso del templo

4. ¿Qué acerca de su templo?

  1. ¿Está siendo usado en forma apropiada?
  2. ¿Necesita limpieza?
  3. ¿Está consciente que Usted aún tiene un templo?

[Si, Usted tiene un templo. Como con el templo de Jerusalén, existe para ser usado en el servicio y en adoración de Dios. Si no lo es, ¡entonces también necesita una limpieza! ¿Qué estoy hablando acerca de...?

I. SU CUERPO ES UN TEMPLO

   A. UN TEMPLO PARA QUE DIOS HABITE EN EL...
      1. Su cuerpo físico es un templo del Espíritu Santo, el cual está
en Usted – 1 Cor 6:19

a.    Este “residente interior” se refiere a la relación entre Usted y el Espíritu

1) Por el cual Dios lo fortalece – ver Ef 3:16

2) Por el cual podemos tratar con el poder del pecado – ver Rom 8:11-13

b.    Como reconoció Salomón con el templo en Jerusalén, ninguna morada física puede contener al Dios omnipresente – ver 2 Crón 6:18

c.    Tal cosa es verdad del Espíritu de Dios – ver Sal 139:7-12

d.    No obstante la singularidad de la presencia del Espíritu en la vida del cristiano es tal que es apropiado hablar de Su “residencia en el interior” del cristiano – ver Gál 4:6

      2. Lo que se dice del cuerpo físico, también es dicho de la iglesia como un todo – 1 Cor 3:16

      3. Lo que es dicho de la iglesia como un templo, también es verdad del cuerpo – 1 Cor 3:17

a.    Profane el templo de Dios, ¡e incurre en la ira de Dios!

b.    ¡Porque el templo existe para ser santo!


  
B. UN TEMPLO PARA UN SERVICIO DEVOTO A DIOS...

      1. El tempo de Jerusalén era un lugar de adoración – ver Mt 21:13; 2 Crón 6:19-21

      2. Así su templo, incluyendo tanto el cuerpo y la mente, existe para ser devoto en el servicio a Dios

a.    Su cuerpo existe para ser un sacrificio vivo – Rom 12:1; ver Col 3:5-9

b.    Su mente existe para ser renovada, enfocada en las cosas de arriba – Rom 12:2; ver Col 3:1-2


  
C. UN TEMPLO QUE PUEDE SER MAL USADO...

      1. Hemos visto como el templo en Jerusalén fue mal usado

a.    Un lugar diseñado para adorar, convertido en un mercado

b.    Un lugar que necesita ser limpiado, una y otra vez

2. Lo mismo puede ser verdad para nuestros templos...

a.    Podemos llegar a ser culpables de fijar nuestras mentes en cosas terrenales

1) Empezamos sirviendo a nuestros vientres (apetitos carnales), en vez de a Jesús – Fil 3:18-19

2) Nos encontramos a nosotros mismos incapaces de permanecer en la voluntad de Dios – Rom 8:5-8

b.    Podemos iniciar ofreciendo nuestros cuerpos a lo que no conviene

1) Algunas cosas que son inherentemente pecaminosas – ver 1 Cor 6:13-18

2) Otras cosas (afanes, riquezas, placeres de la vida) las cuales nos distraen de nuestro verdadero servicio y estorban nuestras habilidades para servir a Dios con nuestros cuerpos – ver Luc 8:14

[¿Cuál es la condición de su templo? Tal vez esté en la necesidad de una “reparación mayor” (salvación). Tal vez necesita alguna “limpieza general” (restauración y reacondicionamiento). En cualquier caso, los principios para la limpieza son similares...]

II. POR QUE NECESITA SER LIMPIADO

    A. LA PRESENCIA DE CRISTO...
       1. ¡Jesús es un experto en “la limpieza del templo”!

       2. Cuanto y más, cuando se viene a limpiar los templos de nuestros cuerpos y espíritus

a. Él sabe lo que debe estar ocurriendo en el interior – ver Mt 23:25-27

b. Él murió, por lo que podría purificarnos – Tito 2:11-14

c. Su sangre es el poder limpiador para purificarnos de todos los pecados – 1 Jn 1:7

 3. ¿Cómo nos aseguramos de la presencia de Cristo en nuestros “templos”?

a. Por medio de la fe – Ef 3:17

b. Por medio de la obediencia – Jn 14:21,23; 1 Ped 1:22

 4. Para los que no son cristianos, tal fe y obediencia incluye el bautismo

a. Por el bautismo nos unimos con Cristo, de tal forma que el cuerpo del pecado debería ser destruido – Rom 6:3-4

b.Porque en el bautismo nos revestimos en Cristo – Gál 3:27

 5. Para los cristianos necesitados de limpieza, la obediencia a la fe incluye el arrepentimiento y la oración – ver Hech 8:22

a. El arrepentimiento, como Cristo aconsejó a los laodicenses – Apoc 3:14-19

b. La oración, por medio de la cual se permite al Señor entrar en nuestros corazones – Apoc 3:20


    B. EL PODER DE CRISTO...
       1. Jesús ejerció la fuerza para volcar las mesas y echar fuera a
los mercaderes

       2. Cuanto y más, Él ofrece aliento para los cristianos

a. Sin Él, no podemos hacer nada – Jn 15;4-5

b. Con Él, podemos hacer todo – Fil 4:13

 3. Entonces necesitamos fortalecernos “en el poder de Su fuerza” – Ef 6:10; Col 1:11; ver Isa 40:29-31; 41:10


    C. NUESTRA PARTICIPACIÓN CON CRISTO...
       1. En tanto que estamos dependiendo de Cristo para nuestra
limpieza, no podemos sentarnos de observadores con las manos cruzadas

a. Deberíamos “limpiarnos a nosotros mismos” – 2 Cor 7:1

b. Deberíamos “seguir la santidad” Heb 12:14

 2. Esto involucra tanto “aplazar” como “poner en marcha” las cosas en nuestras vidas

a. Como fue aconsejado por Santiago – Stg 1:21

b. Como fue instruido por Pedro – 1 Ped 2:1-2

c. Como fue mandado por Pablo – Ef 4:22-32; Col 3:8-14

 3. Nuestra limpieza se facilitará grandemente por lo que permitimos en nuestras mentes

a. Para las cosas que son dignas de alabanza y virtud nos asegurarán la presencia de Dios en nuestras vidas - Fil 4:8-9

b. Nuestra transformación se llevará a cabo en cuanto nuestras mentes son renovadas – Rom 12:1-2


CONCLUSIÓN

1. ¿En qué condición está su “templo”?

  1. ¿Es un lugar donde pueden morar Dios, Jesús, y el Espíritu?
  2. ¿Es su cuerpo y mente “un lugar de adoración”, uno que trae gloria para Dios?

-- ¿O Usted ha permitido que las cosas mundanas de la vida tienen tan preocupado a su “templo” que no es lo que Dios deseó, sino que es común y profano?

2. Si su templo necesita limpieza, entonces busque a Jesús...

  1. Solo Él puede proporcionar la limpieza que Usted necesita
  2. Además Él también provee el poder para vivir piadosamente

3. Pero sea cuidadoso que Usted no solo permita que Jesús limpie su templo y nada más...

  1. Porque la limpieza sin reemplazo puede traer cosas peores – ver Mt 12:43-45
  2. Entonces deberíamos llenar nuestros “templos” con oración, alabanza, virtud y santidad
  3. De otra forma nuestros “templos” serán llenadas rápidamente con ídolos

No olvide las palabras del apóstol Pablo: 

“¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente,”

“como Dios Dijo: ‘Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.’ Por lo cual, ‘Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me serés hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.’”

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor del Señor”

(2 Cor 6:16-7:1)

¿Está Usted participando con Cristo en su limpieza, y perfeccionando la santidad en el temor de Dios?


 

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