EL EVANGELIO DE MATEO

Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández

 

 

 

El Desafío de Seguir a Jesús – (8:18-22)


INTRODUCCIÓN
 

1. Mientras Jesús llevó adelante Su ministerio terrenal, frecuentemente fue seguido por grandes multitudes...

   a. Admiradas por Sus enseñanzas – Mt 7:28-8:1

   b. Atraídas por Sus milagros – Mt 8:16-18

2. Algunos de los que lo siguieron deseaban ser Sus discípulos...

   a. Dispuestos a ser enseñados por Jesús – por ejemplo, Mt 5:1-2

   b. Dispuestos a seguir a Jesús como su Señor y maestro – por ejemplo, Mt 8:19

3. Jesús mandaría posteriormente a Sus apóstoles a hacer discípulos a todas las naciones...

   a. Como se encuentra en la Gran Comisión – Mt 28:19-20

   b. Jesús enseñó claramente que deseaba que hubiera personas que llegaran a ser Sus discípulos

4. Pero Jesús nunca engañó a Sus discípulos

   a. No sería fácil ser Su discípulo

   b. ¡Sería un desafío seguirlo!

5. En nuestro texto para el estudio de hoy (Mt 8:18-22), encontramos a Jesús respondiendo a dos individuos en relación al asunto del discipulado...

   a. “El escriba presuroso” que deseaba seguir a Jesús

   b. “El discípulo renuente” que necesitaba que se le recordara lo que significa ser un discípulo

[Este pasaje debe recordarnos de “El Desafío de Seguir a Jesús”, y debe ser tomado seriamente por todo aquel que pudiera ser Su discípulo. Por ejemplo, en el caso de “el escriba presuroso” aprendemos...]

I. QUE UNO DEBE ESTAR DISPUESO CONSIDERAR EL COSTO

A. EL OFRECIMIENTO DEL ESCRIBA...

1. Expresó la disposición de seguir a Jesús a cualquier parte – Mt 8:19

2. Un ofrecimiento recomendable, ¿pero sabe él lo que significa?

   B. LA RESPUESTA DEL MAESTRO...

1. Jesús informó al escriba que Él estaba desamparado – Mt 8:20

a. Como un predicador itinerante, Jesús no tenía lugar que pudiera llamar hogar

b. Muchos en la noche no tendrían en donde recostar la cabeza

2. Seguir a Jesús en ese tiempo significaría abandonar todo

a. Así fue necesario que lo hicieran Pedro, Andrés, Santiago, y Juan – Mt 4:18-22

b. Así fue animado el joven rico – Mt 19:21

  1. C. UNO NECESITA CONSIDERAR EL COSTO ANTES DE LLEGAR A SER UN

   DISCÍPULO...

1. Así les dijo Jesús a las multitudes que lo siguieron – Luc 14:25-33

2. Uno no tiene que quedarse sin hogar para seguir a Jesús hoy, pero aun debemos:

a. Amarlo más que a la familia y a la vida

b. Abandonar todo por hacer de Él el Señor y Gobernador de nuestras vidas

3. En nuestro celo por ganar almas, ¿descuidamos el decir a la gente el costo de venir a ser discípulos de Jesús?

a. ¿El costo de observar todo lo que Jesús manda? – Mt 28:20

b. ¿El costo que podría requerir un cambio radical en la vida de alguien?

1) Por ejemplo, abandonando trabajos que interfieran en una vida santa

2) Por ejemplo, abandonando amigos que buscan llevarnos fuera del camino

3) Por ejemplo, cambiando el estilo de vida, o dejar matrimonios ilegales

c. ¿Qué para que alguien se “arrepienta” es fundamental para el mensaje del evangelio? – ver Luc 24:46-47; Hech 2:38; 3:19; 17:30-31; 20:20-21

[Cuando una persona desea seguir a Jesús, ¡esto es maravilloso! Pero debemos recordar a las personas que hay un costo involucrado, uno que necesitan considerar antes de entregarse.

Para aquellos que ya son discípulos, no debemos olvidar “El Desafío de Seguir a Jesús”. En el caso de “el discípulo renuente”, se nos recuerda que...]

II. DEBEMOS ESTAR DISPUESTOS A PAGAR EL PRECIO

A. LA SOLICITUD DEL DISCÍPULO...

1. Desea renunciar a seguir a Jesús para enterrar primero a su padre – Mt 8:21

2. Se oye como un hijo devoto, ¿qué mal hay en esta solicitud?

    B. LA RESPUESTA DEL MAESTRO...

1. Jesús le dice que lo siga a Él y que deje que los muertos entierren a sus muertos – Mt 8:22

a. Por ejemplo, deje que los muertos espiritualmente entierren a los muertos físicamente

b. Otros podrían sobrellevar tal tarea familiar, su responsabilidad era atender a un llamado más alto

2. Jesús frecuentemente aclaró este punto...seguirlo a Él significa ponerlo antes que a la familia

a. Como vimos al principio – Luc 14:26

b. Como enseñó a Sus discípulos cuando los estaba preparando para la Comisión Limitada – ver Mt 12:46-50

    C. NECESITAMOS PAGAR EL PRECIO DE SER DISCÍPULOS...

1. Como discípulos, somos enseñados que podría haber un precio que pagar para permanecer fieles

a. Como Pablo enseñó a los nuevos discípulos en su primer viaje – Hech 14:21-22

b. Como Pablo escribió a Timoteo al final de su vida – 2 Tim 3:10-12

2. Con demasiada frecuencia, los discípulos hoy desean primero “enterrar al muerto”, cosas tales como:

a. Poner las responsabilidades familiares antes que al Señor

1)  Por ejemplo, abandonar los servicios para entretener a la familia o amigos que los visitan

2) ¿No le dijo Jesús a Martha algunas cosas que debían estar antes que el deseo de ser un anfitrión amable? – Luc 10:38-42

b. Aceptando trabajos cuando saben que les impedirá servirle al Señor

1) Por ejemplo, las ocupaciones que son muy absorbentes, en los cuales uno tiene poco tiempo y reservas de energía

2) Usted podría pensar que estos son necesarios para sostener a la familia, pero, ¿no prometió Jesús que Dios proveería si usted pone el reino de Dios en primer lugar? – Mt 6:31-33

3. En nuestro celo por proveer para nuestras familias, ¿olvidamos que somos discípulos de Cristo?

a. Hay muchas cosas buenas y nobles que pueden ser hechas en relación a la familia y a la ocupación

b. Pero como discípulo de Cristo, tenemos un llamado más alto y más noble – 1 Ped 2:9-10

1) Como una generación escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo escogido por Dios

2) Proclamar alabanzas a Dios que nos llamó de las tinieblas a Su luz admirable

c. Si no podemos “enterrar a los muertos” sin hacer negligente nuestro servicio a Jesús, ¡entonces debemos “dejar que los muertos entierren a los muertos”!

CONCLUSIÓN  

1. En muchos lugares, la iglesia del Señor sufre debido a la negligencia...

  a. La asistencia es esporádica

  b. El servicio rendido es mínimo

  c. El discipulado solo es practicado cuando es conveniente

2. Podrían ser muchas las razones para esto, pero sospecho que hay dos cosas que encabezan la lista...

  a. La enseñanza del evangelio sin hacer mención del costo de ser un discípulo

  b. Los discípulos que han olvidado que hay un precio que pagar por seguir a Jesús

3. En una época de “creencias fáciles”, no olviden “El Desafío de Seguir a Jesús”...

a. ¡Recuerde al “escriba presuroso” para hacer un recuento del costo de ser un discípulo!

b. ¡Recuerde al “discípulo renuente” para recordar la necesidad de pagar el precio de ser un seguidor de Jesús!

Esta es una de las paradojas del cristianismo: la salvación que Jesús ofrece es un regalo gratuito, pero viene a un alto costo. Jesús verdaderamente “pagó todo”, así que ninguno puede ganar su salvación; pero como nuestro Salvador y Señor Él requiere que tengamos la mentalidad del siervo:

“Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.” (Luc 17:10)

¿Ha considerado el costo? ¿Está dispuesto a pagar el precio? ¡Ambas cosas son requeridas para seguir a Jesús!

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