Las Parábolas de Jesús

Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández
 

 
 


El Amigo a la Medianoche (Luc 11:1-13)


INTRODUCCIÓN
 

1. En el estudio de las parábolas de Jesús, hemos visto como Él usó el método de enseñanza de las parábolas en diferentes asuntos...
  a. Mayormente en el tema del reino de los cielos
 
b. Pero también en respuesta a preguntas hechas por Sus discípulos y aun por Sus enemigos

2. Una parábola tal fue dicha en respuesta a una pregunta relacionada con
la oración...

  a.    Jesús había estado orando en un cierto lugar – Luc 11:1
  b.    Cuando él terminó de orar, uno de Sus discípulos preguntó: “Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos” 

3. En respuesta a esta pregunta, Jesús hizo tres cosas...
  a.    Él primero les dijo “como” y el por “qué” orar
  b.    Él entonces dijo una parábola para recalcar un elemento crucial en el “como” orar
c.
    El continuó trazando en lo que la parábola estaba designada para ilustrar

4. La parábola es conocida como “El Amigo a la Medianoche”
  a.    Está registrada en Luc 11:5-8
  b.    En ella encontramos a Jesús ilustrando la importancia de “la persistencia en la oración”
 

[Iniciemos nuestro estudio notando que...]


I.
LA ORACIÓN DE JESÚS SUGIERE UNA PETICIÓN 

   A. ÉL HABÍA ESTADO ORANDO EN UN CIERTO LUGAR – Luc 11:1a

  1. En los evangelios vemos vislumbres en la oración acostumbrada de Jesús
    a.    Levantándose a orar temprano en un lugar solitario – Mr 1:35
    b.    Con frecuencia se apartaba a lugares desiertos para orar – Luc 5:16
    c.    Orando toda la noche en la preparación para seleccionar a Sus apóstoles – Luc 6:12-13
    d.    Su bella oración registrada en Jn 17
    e.    Su agonía en el Jardín de Getsemaní – Mt 26-36-44
    f.    Su oración en la cruz – Mt 27:46; Luc 23:34,46
  2. Indudablemente Su ejemplo tuvo un impacto en aquellos que lo vieron orando 

   B. UN DISCÍPULO DESEA QUE JESÚS LOS ENSEÑE A ORAR – Luc 11:1b
  1. Así como Juan había enseñado a Sus discípulos
  2. Ciertamente este discípulo judío sabía como orar en algún sentido, pero entendió que Jesús tenía mucho más que enseñarle 

[Así es que podríamos saber como orar, pero podemos aprender siempre más del Maestro de la oración...]
 

II. JESÚS RESPONDIÓ ENSEÑANDO UN MODELO DE ORACIÓN 

    A. COMÚNMENTE REFERIDA COMO “LA ORACIÓN DEL SEÑOR”...
    1. Registrada aquí en Luc 11:2-4

    2. También en Su sermón del monte – Mt 6:9-13 

    B. ESTA ORACIÓN SIRVE COMO UN EJEMPLO...
    1. Las palabras “oraréis así” (Mt 6:9) sugiere que “La Oración del Señor” es un modelo y no una liturgia que debería ser recitada cada vez que oramos

 2. Aquí empezamos a aprender el “como” y el por “que” orar
      a.    “Como” orar debería incluir “simplicidad” en la oración
        1) La palabra “pues” en Mt 6:9 conecta lo que sigue con lo que fue dicho antes – ver Mt 6:7-8
        2) El modelo de Jesús para la oración es una “ilustración” en contraste con las “muchas palabras” usadas por los gentiles
        3) En la oración misma, note la brevedad de las palabras – Luc 11:2-4
      b.    Aprendemos el por “qué” la oración debería incluir cosas tales como:
        1) La reverencia por Dios y Su “Nombre” (por ejemplo, en Su Ser y Carácter) – Luc 11:2
        2) Orando por el progreso del Reino de Dios y de Su voluntad sobre la tierra – Luc 11:2
        3) Pidiendo por las necesidades físicas – Luc 11:3
        4) También, por nuestras necesidades espirituales...
          a) El que se nos perdone nuestros pecados como nosotros perdonamos a los demás – Luc 11:4
          b) La protección y la liberación del pecado – Luc 11:4 

[En Su sermón del monte, Jesús escogió seguir Su oración modelo con un énfasis en perdonar a los demás (Mt 6:14-15). Pero en esta ocasión, Él tenía un asunto diferente en la mente. Así que continuó con una parábola...]
 

III. LA PARÁBOLA DEL AMIGO A LA MEDIANOCHE

   A. LA PARÁBOLA RESUMIDA...
    1. Usted se encuentra a si mismo con la compañía y las provisiones inadecuadas
    2. Sin embargo Usted sabe que puede ir a la casa de su amigo y pedirle algo de comer
   
3. Aun si está entrada la noche, y...
      a.    Él y su familia ya están en cama
      b.    Él normalmente podría no ayudarle, aun si Usted es un amigo

  ...¡sin embargo Usted sabe que si “persiste”, él lo ayudará! –
Luc 11:5-8 

   B. EL PUNTO DE LA PARÁBOLA ES SENCILLO, PERO IMPORTANTE...
    1. Jesús está ilustrando la importancia de “la persistencia en la oración”
    2. Uno no sabe “como” orar, entonces, ¡a menos que ellos aprendan a ser persistentes en la oración! 

[La importancia de la persistencia es recalcada aun más adelante mientras consideramos...]
 

IV. LA APLICACIÓN DE JESÚS DE LA PARÁBOLA

   A. LA IMPORTANCIA DE LA PERSISTENCIA – Luc 11:9-10
    1. Es aquel que pide, busca, y llama, el que se le dará, el que hallará, y que tendrá puertas abiertas
    2. El elemento de la persistencia es implicado aun en...
      a.    El tiempo presente de los verbos “pedir”, “buscar”, y “llamar” (literalmente, “permanecer pidiendo”, “mantenerse buscando”, y “mantenerse llamando”)
     
b.    La relación progresiva entre las palabras:
        1) Alguien normalmente empieza “pidiendo”
        2) Mientras se aprende más, empiezan a “buscar”
        3) En tanto que llegan cerca de su destino, empiezan a “llamar”
    3. El fallar en persistir en la oración, entonces, ¡podría ser una razón para que algunas oraciones no fueran atendidas! 

   B. RECUERDE A QUIÉN LE ESTA PIDIENDO – Luc 11:11-13
    1. Para animar en la persistencia en la oración, Jesús habla de los padres terrenales y de sus hijos
      a.    Si alguien pide pan a su padre, ¿le dará una piedra?
      b.    Si le pide un pescado, ¿en su lugar le dará una serpiente?
      c.    Si le pide un huevo, ¿le ofrecerá un escorpión?
    -- Cada una de estas preguntas retóricas implica un “¡No!” definitivo

    2. ¿Entonces cuanto más nos dará nuestro Padre celestial que es bueno?
      a.    Si los padres terrenales, aun siendo malos, saben como dar buenas dádivas a sus hijos
      b.    ¿Cuánto más nuestro Padre celestial nos dará el Espíritu a aquellos que Le pedimos?
      c.    Esta referencia al Espíritu Santo podría relacionarse a la promesa del Espíritu
        1) Una promesa hecha por Jesús en otra ocasión – Jn 7:37-39
        2) Una promesa ofrecida por Pedro en el día de Pentecostés – Hech 2:38-39

    3. El punto de Jesús parece ser este:
      a.    Si la persistencia con un amigo proveerá fruto (ver la parábola)...
      b.    Si los padres terrenales saben como dar buenas dádivas a sus hijos...
    ...¡Cuánto más la persistencia proveerá frutos con nuestro Padre celestial!
 

CONCLUSIÓN

1. Podríamos saber “como” orar cuando llegamos diciendo las cosas correctas, pero por esta parábola aprendemos que no sabemos “como” orar hasta que hemos aprendido a orar con “persistencia” 

2. ¡Tan importante es esta calidad de oración que Jesús enseñó otra parábola sobre el mismo tema! (ver “La Parábola de la Viuda Persistente” – Luc 18:1-8

3. Pero por ahora, recordemos lo que hemos aprendido de Jesús en “la escuela de la oración”...
  a.    Que tenemos un Padre celestial que sabe como dar buenas dádivas a Sus Hijos
  b.    Que esto debe motivarnos a pedir, ¡y pedir con persistentemente! 

¿Ha recibido la dádiva mencionada en nuestro texto? El Padre da Su Espíritu a aquellos que Lo obedecen en fe, en arrepentimiento y en el bautismo... – ver Jn 7:37-39; Hech 2:38; 5:32

 
 

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