Las Parábolas de Jesús

Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández
 

 
 


La Oveja Perdida (Luc 15:1-7)



INTRODUCCIÓN

1. En las parábolas previas hemos visto expresado el deseo del Padre de que el perdido sea salvo...
   a. Por ejemplo, "La Fiesta de Bodas" – Mt 22:1-14
   b. Por ejemplo, "La Gran Cena" – Luc 14:15-24
...en ambas se reveló el deseo del Padre de que muchos disfrutaran las bendiciones maravillosas de ser encontrados en Su reino

2. En el capítulo quince de Lucas, encontramos tres parábolas más que revelan el gran amor de nuestro Padre en los cielos...
   a. "La Oveja Perdida" – Luc 15:1-7
   b. "La Moneda Perdida" – Luc 15:8-10
   c. "El Hijo Prodigo" – Luc 15:11-32

3. Estas tres parábolas...
   a. Fueron dichas en la misma ocasión, en respuesta a la murmuración por parte de los fariseos y de los escribas
   b. Tienen el mismo tema central: "El amor anhelante del Padre por el perdido"
      (Hendriksen)

4. Estas parábolas fueron diseñadas, sin embargo...
   a. No solo para hablarnos sobre el amor del Padre por el perdido
   b. ¡Sino cual debe ser también nuestra actitud por el perdido!

[La primera de estas tres parábolas es "La Oveja Perdida" (Luc 15:1-7). Mientras intentamos apreciar su significado total, iniciemos notando...]

I. EL ESCENARIO DE LA PARÁBOLA

   A. LOS RECAUDADORES DE IMPUESTOS Y PECADORES SE ACERCARON A JESÚS – Luc 15:1
      1. Los "recaudadores de impuestos" (los publicanos, KJV) eran considerados extorsionadores y traidores por los escribas y por los fariseos
         a. Extorsionadores, debido a que ellos recogían más de lo que era requerido, por ganancia personal
         b. Traidores, porque en tanto que eran judíos, ellos representaban al poder ocupante (Roma)
      2. Los "pecadores" eran otras personas de mala reputación
         a. Tal vez personas excomulgadas por las sinagogas (B.W. Johnson)
         b. Quizás incluyendo rameras, que eran conocidas por ser receptivas a la predicación del reino – ver Mt 21:31-32
-- Así como ellos estuvieron interesados en oír lo que Juan tenía que decir, ¡así estaban interesados en escuchar a Jesús!

   B. LOS FARISEOS Y LOS ESCRIBAS MURMURARON SOBRE LOS PECADORES QUE RECIBÍAN A JESÚS – Luc 15:2
      1. Los "fariseos" y los "escribas" estaban entre los líderes religiosos judíos en ese tiempo
      2. Jesús había sido visto frecuentemente en la compañía de "pecadores"
         a. Él seleccionó a un recaudador de impuestos para ser uno de Sus discípulos, y no vaciló en comer con otros recaudadores de impuestos – Luc 5:27-29
         b. Los pecadores con frecuencia se mantuvieron alrededor de Él, para la consternación de la elite religiosa – Luc 7:36-39
-- De nuevo, esta práctica de asociación de Jesús con los pecadores trajo un cargo contra Él

[En respuesta a esta "murmuración" por parte de los fariseos y de los escribas, Jesús dice ahora tres parábolas. La primera de las cuales es "La Oveja Perdida", y en los versículos 4-7 encontramos...]

II. LA PARÁBOLA MISMA, Y LA APLICACIÓN DE JESÚS

    A. LA PARÁBOLA – Luc 15:4-6
       1. Para ilustrar su propia hipocresía e inconsistencia, Jesús los desafía a considerar si ellos harían algo diferente iniciando con: "¿Qué hombre de vosotros...?
       2. Cualquiera de ellos, con un ciento de ovejas, pero estando una oveja extraviada...
          a. Dejaría a las noventa y nueve e iría a buscar a la perdida hasta encontrarla
    b. Trayéndola gozoso a casa
    c. E invitaría a otros regocijándose por haber encontrado a la oveja que estaba perdida

    B. LA APLICACIÓN POR PARTE DE JESÚS – Luc 15:7
       1. Así como ellos se regocijarían por haber encontrado una oveja perdida...
       2. Así hay más gozo en el cielo:
          a. Cuando un pecador se arrepiente
          b. Que cuando no se arrepienten noventa y nueve personas que no necesitan del arrepentimiento

[En esta sencilla parábola, Jesús muestra la hipocresía e inconsistencia de aquellos que murmuraban contra Él. Pero Jesús hizo mucho más: El nos dio un vislumbre del amor de Dios, y de Su gran amor por los pecadores. También, cual debe ser también nuestra actitud hacia los pecadores...]

III. LECCIONES A SER RECOGIDAS DE LA PARÁBOLA

     A. EL AMOR DE DIOS POR AQUELLOS QUE ESTÁN PERDIDOS...
        1. El amor de Dios es un amor "que busca"
           a. Esto es, no está simplemente esperando que aquellos que están perdidos Lo encuentren
           b. ¡Sino que Él ha estado y continúa al alcance de aquellos que están perdidos!
        2. Como evidencia de esto...
           a. Dios envió a Su Hijo a salvar al mundo – Jn 3:16
           b. Jesús vino a buscar y a salvar al perdido – Luc 19:10
        3. Entonces no debe sorprendernos el aprender que Sus discípulos están también para ser involucrados en "buscar y salvar al perdido" – ver Mt 28:18-20; Mr 16:15-16

     B. EL GOZO DE DIOS POR AQUELLOS QUE SE ARREPIENTEN...
        1. En esta parábola...
           a. Jesús sencillamente dice que habrá "gozo en el cielo"
           b. Las otras dos parábolas en este capítulo aclararán que Dios se regocija cuando los perdidos son salvados
        2. Mientras que Dios ciertamente está complacido de que "noventa y nueve" sean justos...
           a. Habrá "más gozo" por un pecador que se arrepienta
           b. Y justamente es así, ¡a la luz de lo que pudiéramos haber esperado si el "perdido" no hubiera sido "encontrado"!
        3. ¡Implicado en todo esto es el pensamiento que NOSOTROS debemos tener la misma actitud de amor y gozo cuando vienen a la salvación los pecadores!

[Lo que me lleva al último punto que no debe ser menospreciado cuando consideramos el contexto en el cual fue dicha la parábola...]

     C. EL PRINCIPIO DE SEPARACIÓN NO SIGNIFICA AISLAMIENTO...
        1. Es vedad que los cristianos existimos para estar "separados" del mundo – ver 2 Cor 6:14-18
           a. No debemos tener "yugo desigual con los incrédulos"
           b. Debemos "salir de en medio de ellos, y apartarnos"
        2. ¿Pero requiere esto que nos aislemos nosotros mismos de aquellos que están en el mundo? ¡No!
           a. Pablo reconoció que debemos comer con aquellos que están en el mundo – 1 Cor 5:9-11
           b. Él instruyó a los corintios a comer con aquellos que están en el mundo – 1 Cor 10:27-29
           c. ¡Jesús ciertamente comió con los pecadores! – Luc 15:1-2
           d. Y no podemos ser...
              1) La sal de la tierra a menos que nos mezclemos con la comida – ver Mt 5:13
              2) La luz del mundo a menos que alumbremos en las tinieblas – ver Mt 5:14

CONCLUSIÓN

1. Ciertamente, el amor por el perdido podría significar que algunos veces tenemos que...
   a. "Ir al desierto" para encontrar al perdido – Luc 15:4
   b. Confrontarnos con aquellos que pudieran "murmurar" debido a nuestra asociación con los pecadores – Luc 15:2

2. Pero si la asociación con los pecadores es verdaderamente un esfuerzo para "buscar y salvar al perdido"...
   a. Estamos demostrando el tipo de amor por el perdido desplegado por nuestro Padre en el cielo, y por Su Hijo Jesucristo
   b. ¡Podemos ver hacia delante el mismo gozo experimentado en el cielo cuando un pecador se arrepiente!

Y este gozo no está limitado a aquellos que están en los cielos, o a aquellos involucrados en la búsqueda del perdido. Está también disponible para aquellos que están siendo salvados, ¡como es visto en la conversión del eunuco etíope! – ver Hech 8:35-39

¿Ha respondido Usted al evangelio en la misma forma que el eunuco etíope?

 
 

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