El Fruto del Espíritu Santo
INTRODUCCIÓN
1. Durante Su ministerio, Jesús prometió
el Espíritu a aquellos que creyeran en Él Jn 7:37-39
a. Del creyente, "de su interior
correrán ríos de agua viva"
b. En cumplimiento de la Escritura,
tal vez de Isa 58:11
-- ¿En qué forma recibiendo el
Espíritu se producen "ríos de agua viva"?
2. Considero que la respuesta radica en
el "fruto" del Espíritu, el cual es nacido de alguien...
a. Que ha recibido el "don" del
Espíritu
b. Que se ha beneficiado de la "morada"
del Espíritu
c. Que es "guiado" por el Espíritu
-- El cual cuando es producido,
bendice a si mismo y a aquellos que lo rodean
[¿Qué es el "fruto" del
Espíritu? ¿Qué debemos esperar ver en alguien que ha recibido el
Espíritu prometido por Jesús? En Gál 5:22-23 el apóstol
Pablo provee la respuesta...]
I. DEFINIENDO EL FRUTO DEL ESPÍRITU
A. UNA EXPRESIÓN NOTORIA DE
GRACIAS...
1. Amor – buena voluntad
activa, expresada hacia Dios y hacia el hombre
2. Gozo – alegría, deleite,
especialmente en respuesta a la gracia de Dios
3. Paz – tranquilidad,
armonía, tanto con Dios y con su prójimo
4. Paciencia – paciencia,
indulgencia, dominio de si mismo en la fase de provocación (Vine)
5. Benignidad – Dulzura de
temple que pone a otros accesibles (Plummer)
6. Bondad – generosidad que
alcanza más allá de solo dar lo que debe dar
7. Fe – la virtud de la
fiabilidad (Barclay)
8. Mansedumbre – una humildad y
tipo de conducta que ayuda a calmar el enojo de otro
9. Templanza – la virtud de
alguien que domina sus deseos y apetitos (Thayer)
B. RELATIVO A LA EXPRESIÓN DE ESTAS
GRACIAS...
1. Pablo define esto como el "fruto"
(singular) del Espíritu
a. Estas gracias producen un "fruto"
b. El espíritu humano podría
desarrollar alguna de estas gracias
c. ¡El Espíritu Santo produce
todas ellas!
2. La lista de gracias de Pablo
probablemente no es exclusiva
a. Otras gracias producidas por
el Espíritu incluye justicia, esperanza – Rom 14:17; 15:13
b. Otras gracias probablemente
incluyan fe, virtud, conocimiento, paciencia, piedad, afecto
fraternal – ver 2 Ped 1:5-8
[En donde mora el Espíritu,
fortaleciendo al cristiano (ver Ef 3:16), el "fruto" del
Espíritu será evidente. Las gracias que construyen este "fruto"
son espiritualmente refrescantes, como "ríos de agua" que nutren
tanto el alma de uno y de aquellos que lo rodean.
¿Cómo podemos asegurar que el Espíritu
produce este "fruto" en nuestras vidas? De nuevo, Pablo provee la
respuesta...]
II. DESARROLLANDO EL FRUTO DEL
ESPÍRITU
A. DEBEMOS CAMINAR EN EL ESPÍRITU...
1. De otra manera daremos
satisfacción a los deseos de la carne – Gál 5:16-17,25-26
a. Incapacitándonos para hacer
las cosas que deseamos, tal como producir el fruto del Espíritu
b. Produciendo en nosotros en
lugar de eso, las obras de la carne, lo que impide el amor
verdadero, el gozo, la paz, etc.
2. Esto lo hacemos ocupándonos de
las cosas del Espíritu – ver Rom 8:4-6
a. Aquellos que viven de acuerdo
al Espíritu ponen sus mentes en las cosas del Espíritu, tales como
en la Palabra que el Espíritu revela
b. Espiritualmente ocupados,
ellos experimentan la vida y la paz verdadera
-- Con las mentes ocupadas en la
Palabra de Dios, viviendo en armonía con lo que el Espíritu enseña
por medio de la Palabra, caminaremos en el Espíritu
B. DEBEMOS SER GUIADOS POR EL
ESPÍRITU...
1. Solo entonces somos
verdaderamente los hijos de Dios – ver Rom 8:14
a. No siendo ya más esclavos de
la carne – Rom 8:12
b. Sino capaces de poner a la
muerte los deseos de la carne – Rom 8:13
2. Guiado por el Espíritu como es
descrito en nuestro estudio previo
a. Externamente por medio de la
Palabra, mientras Él instruye y convence – Jn 16:7-8; Ef 6:17
b. Internamente a través de la
morada, en tanto que Él nos fortalece y nos bendice – Ef 3:16;
Rom 15:13
3. Por temor a que pasemos por alto
lo obvio, dos herramientas son esenciales para ser guiados por el
Espíritu:
a. La Palabra de Dios –
el Espíritu no instruye ni enseña en ninguna otra forma
b. La oración – por medio
de la cual podemos pedir fortaleza por el Espíritu – Ef 3:16,20
-- Por medio de la obediencia a la
Palabra de Dios y por la oración de fe, seremos guiados por el
Espíritu para producir Su fruto en nuestras vidas
CONCLUSIÓN
1. A la mujer samaritana, Jesús ofreció
lo que Él llamó "agua viva" – ver Jn 4:10-14
a. A lo cual Él también se refirió
como "el don de Dios"
b. Produciendo en aquellos que lo
toman, "una fuente de agua que salte para vida eterna"
2. ¿Podría Jesús estar refiriéndose a el
don del Espíritu? Quizás, porque...
a. El Espíritu es dado a aquellos que
obedecen a Dios – Hech 2:38; 5:32
b. Aquellos que reciben el Espíritu,
"de su interior correrán ríos de agua viva" – Jn 7:37-39
3. Ciertamente la figura de "agua viva"
es una descripción apropiada del fruto producido por el Espíritu
en la vida del cristiano...
a. Produciendo gracias que refrescan
espiritualmente al cristiano y a aquellos que lo rodean
b. Produciendo gracias que ciertamente
preparan al cristiano para la vida eterna
Podríamos ser tan diligentes en
caminar así en el Espíritu, y ser guiados por el Espíritu, ¡de
modo que el fruto del Espíritu fuera producido en nuestras vidas...!