Uno Siembra y Otro Siega (4:35-38)
INTRODUCCIÓN
1. Jesús, el Gran Maestro, tiene mucho que enseñarnos acerca de ganar almas...
a. A manera de ejemplo, Él nos enseña la necesidad de la compasión – por
ejemplo, Mt 9:35-36
b. A manera de instrucción, Él enseña la necesidad de la oración – por
ejemplo, Mt 9:37-38
-- Muchas otras cosas relacionadas con el evangelismo pueden ser recogidas de
los ejemplos y las palabras del Señor
2. En una ocasión, Jesús enseñó a Sus discípulos un principio importante de
sembrar y segar...
a. En Samaria, en seguida de Su discusión con la mujer en el pozo – ver Jn
4:28-29
b. Aparentemente mientras la gente de la ciudad estaba encaminándose a ver a
Jesús – ver Jn 30
c. Mientras la multitud se encaminaba a ellos, Jesús dijo a Sus discípulos:
1) "He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya
están blancos para la siega" – Jn 4:35
2) "Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para
que el que siembra goce juntamente con el que siega." – Jn 4:36
3) "Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es
el que siega." – Jn 4:37
4) "Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y
vosotros habéis entrado a sus labores." – Jn 4:38
3. En nuestro estudio, deseo enfocarlo en el "dicho verdadero" referido por
Jesús a...
a. Por ejemplo, "uno siembra y otro siega"
b. Lo que provee una valiosa comprensión del proceso de ganar almas
[De Jesús aprendemos que...]
I. GANAR ALMAS INVOLUCRA TANTO SEMBRAR COMO SEGAR
A. EL PROCESO DE SEMBRAR...
1. En la agricultura, sembrar involucra la preparación del suelo y plantar
la semilla
2. En ganar almas para Cristo, sembrar involucra la preparación y el
plantar
a. En aquellos corazones que están siendo preparados para recibir el
evangelio
b. En aquellos corazones que son introducidos primero al evangelio
-- Un proceso en que se involucra tiempo, enseñanza, influencia, con
frecuencia con pequeños resultados visibles
B. EL PROCESO DE SEGAR
1. En la agricultura, segar es la siega de lo que ha sido sembrado
2. En ganar almas a Cristo, segar involucra una siega similar
a. Involucrando almas que ya han oído la Palabra
b. Involucrando almas que han decidido obedecer la Palabra
- Un proceso involucrando la conversión, con gran gozo y emoción sobre los
resultados
[Tanto el sembrar como el segar son necesarios para ganar almas. No obstante el
"dicho" revela que las dos cosas no siempre son hechas por la(s) misma(s)
persona(s)...]
II. NOSOTROS PODRÍAMOS SEGAR LO QUE OTROS HAN SEMBRADO
A. ESTE FUE EL CASO EN SAMARIA...
1. Jesús envió a Sus discípulos a segar lo que otros habían trabajado – ve
Jn 4:38
2. ¿Quién había hecho la siembra?
a. Jesús, en la conversación con la mujer en el pozo – Jn 4:5-26
b. La mujer, al hablarles a los de la ciudad sobre Jesús – Jn
4:28-30
-- Los discípulos fueron los beneficiados de la siembra hecha por otros
B. ESTO ES HOY CON FRECUENCIA EL CASO...
1. Hay ocasiones cuando la persona parece "maduro" (listo para ser segado)
a. Listo para obedecer el evangelio
b. Requiriendo un pequeño esfuerzo de nuestra parte
2. Esto es probablemente debido a que la "siembra" fue algo temprana
a. Tal vez el ejemplo o la enseñanza en el paso por parte de un amigo o
un miembro de la familia
b. A lo que ellos no respondieron entonces, pero están listos ahora
-- Nosotros con frecuencia nos beneficiamos de la siembra hecha por otros
C. ESTO PUEDE SER MALINTERPRETADO...
1. Podríamos pensar que hemos ganado almas por nosotros mismos
2. Podríamos pensar que aquellos que convierten a muchos son grandes
ganadores de almas por ellos mismos
-- El segado no siempre refleja donde ha sido hecho el trabajo más duro
[Debemos ser cuidadosos de no jactarnos si somos privilegiados en segar donde
otros han sembrado. No obstante podemos regocijarnos, ¡por segar aun cuando
otros han sembrado en un tiempo excitante para los obreros! Entonces de nuevo...]
III. PODRÍAMOS SEMBRAR DONDE OTROS SEGARÁN
A. ESTE FUE EL CASO EN SAMARIA...
1. Jesús hizo la siembra, pero los discípulos segarían
2. La mujer hizo algo de la siembra, entonces Jesús y Sus discípulos
segaron – Jn 4:39-42
-- En este caso, la siembra y la siega, aunque separadas, ocurren muy
juntas
B. ESTO ES HOY CON FRECUENCIA EL CASO...
1. Hay ocasiones cuando se está sembrando mucho
a. Las vidas están influenciadas por los ejemplos piadosos de otros
cristianos
b. Las almas son enseñadas de la Palabra de Dios
2. No obstante la siega no es disfrutada por aquellos que sembraron
a. Pocos parecen responder al esfuerzo que se está haciendo
b. Es gastado mucho tiempo y energía, con pequeños resultados
inmediatos
3. La siega con frecuencia viene más tarde
a. Podrían ser años antes de que la Palabra de rinda fruto
b. Podría ser mucho después que nos hayamos ido
c. Podría ser hecha por otros
-- En tales casos, la siembra y la siega ocurren muy distanciadas
C. ESTO PUEDE SER MALINTERPRETADO...
1. Aquellos que siembran con poca siega visible podrían pensar que han
fallado
a. Causando que lleguen a desanimarse
b. Tentándolos a interrumpir sus esfuerzos
2. Otros podrían pensar que aquellos que siembran con poca siega visible
están fallando
a. Suponiendo que ellos no deben estar sembrando la semilla
b. Suponiendo que ellos no deben ser diligentes en sus esfuerzos
-- El fracaso al segar no siempre refleja el duro trabajo que está siendo
hecho
[Cuando los esfuerzos en sembrar parecen producir pequeños frutos, no debemos
llegar a conclusiones precipitadas. Solo puede guiar al desanimo y a otros
posibles juicios equivocados. Entendiendo el principio, "Uno Siembra y Otro
Siega", entonces podría sugerir que...]
IV. DEBEMOS SER DILIGENTES EN SEMBRAR Y SEGAR
A. DILIGENTES EN SEMBRAR...
1. Habrá tiempos cuando será principalmente el sembrar la semilla
a. Enseñar a las almas los primeros principios del evangelio de Cristo
– ver Mr 16:15-16
b. Influenciar a las almas con el ejemplo. ver 1 Ped 3:1-2
2. Podría haber ocasiones cuando vemos poco fruto de nuestros esfuerzos
a. Jeremías profetizó por cerca de cincuenta años con poco éxito
b. Jesús y Sus apóstoles tuvieron sus periodos cuando pocos escucharían
3. No obstante podemos tener el consuelo en saber que la Palabra de Dios
nunca es sembrada en vano
a. Cumplirá son su propósito – ver Isa 55:10-11
b. Tiene el poder de salvar a aquellos que la creen – Rom 1:16; Sant
1:21
c. Dios solo nos responsabiliza de sembrar la semilla – ver Ez
3:17-19
-- Aun si nunca segamos, podemos regocijarnos en el trabajo de sembrar,
sabiendo que nuestro trabajo en el Señor no es en vano – ver 1 Cor 15:58
B. DILIGENTES EN SEGAR...
1. Podría haber ocasiones cuando podríamos segar lo que otros han sembrado
a. Las almas que vienen a nosotros, deseando estudiar, listas a
obedecer
b. Las almas que otros han sembrado, y que somos privilegiados en segar
2. Podría haber ocasiones cuando hay mucha siega con un pequeño esfuerzo
a. Las almas parecen ser rápidas para responder
b. El número de los miembros crece
3. No obstante debemos ser cuidadosos de no jactarnos
a. El poder está en la semilla, no en el sembrador o el segador –
Heb 4:12
b. La providencia de Dios está en obra, Él es el único que da el
crecimiento – 1 Cor 3:5-7
-- Mientras segamos, estemos consientes de la contribución de otros (incluyendo
a Dios), y regocijemos juntos en la obra del Señor – ver 1 Cor 3:8; Jn 4:36
CONCLUSIÓN
1. Hermanos y hermanas en Cristo, ¿no somos obreros en la viña del Señor...?
a. Entonces no vacilemos en segar lo que otros han sembrado
b. Entonces no vacilemos en sembrar lo que otros podrían segar
2. Podría el principio "Uno Siembra y Otro Siega"...
a. Animarnos cuando parece que estamos sembrando con poco fruto
para ser visto
b. Humillarnos cuando parece que estamos segando donde no hemos
sembrado
Finalmente, si no estamos segando en este momento, ¡entonces por lo menos
sembremos...!