|
El Jardín de Getsemaní (26:36-46)
INTRODUCCIÓN
1.
La última cena de Jesús con Sus discípulos había
terminado...
a.
Había
predicho la traición de Judas –
Mt
26:21-
25
b.
Observó
la Pascua, instituyendo la Cena del Señor
–
Mt
26:26-30
c.
Entonces
predijo que Pedro Lo negaría, cuando
salieron al monte de los Olivos –
Mt
26:31-35
2.
Jesús y Sus discípulos vinieron entonces a un
lugar llamado
Getsemaní...
a. Un jardín a las afueras de la ciudad, al otro
lado del torrente de Cedrón y el monte de los
Olivos
b. Su nombre significa “lagar”, y fue posible-
mente un apartado jardín amurallado
c. Un lugar a donde Jesús frecuentemente iba con
Sus discípulos –
Jn
18:1-2
3.
Note el contraste entre el jardín del Edén, y el
jardín de Getsemaní...
a.
En el primer jardín, el primer hombre cayó por
doblegarse a la tentación
b.
En el segundo jardín, el Segundo hombre (ver
1
Cor 15:47)
rendido doblegándose a la voluntad de
Dios
[Sí,
“El
Jardín de Getsemaní”
fue un lugar de victoria para Jesús (y consecuentemente también para
nosotros). Pero la victoria no vino fácil, en tanto que notamos primero
que nada que...]
I. EL JARDÍN FUE UN LUGAR DE SUFRIMIENTO
A.
DONDE JESÚS EXPERIMENTÓ GRAN
ANGUSTIA...
1.
Fue a orar, acompañado solo por Pedro,
Santiago y Juan –
Mt
26:36-37
2.
Antes que empezará a orar, estaba “angustiado
en gran manera” –
Mt 26:37
3.
Marcos registró que Él estaba “entristecido y
angustiado” –
Mr
14:33
4.
Más tarde, Lucas registró que Él estaba “en
agonía”, y era Su sudor como grandes gotas de
sangre
que caían hasta la tierra –
Luc 22:44
5.
Él estaba probablemente preocupado porque
sabía que Su hora había llegado – ver
Jn
12:27
a.
Él sabía lo que era inminente, porque Él se lo había dicho a Sus
discípulos tres veces –
Mt
16:21; 17:22-23; 20:17-19
b.
No
hubo solo dolor físico que padecer, ¡sino
también el peso de peso de nuestros pecados y
la
separación de Su Padre mientras Él era
clavado por nuestros pecados en la cruz! –
ver
Isa
53:6; Mt 27:46
B.
DONDE JESÚS PADECIÓ INTENSO DOLOR...
1. Él mismo lo describió como “Mi alma está muy
triste; hasta la muerte” –
Mt
26:38
2. El escritor a los hebreos se refiere a Sus
ruegos y súplicas “con gran clamor y
lágrimas” –
Heb
5:7
3.
De nuevo, ¡Su aflicción y dolor era
parcialmente debido al hecho de que
estaba llevando sobre Si mismo nuestros
propias enfermedades y dolores! – ver
Is
53:4-5
C.
DONDE JESÚS ENCONTRÓ GRANDE SOLEDAD...
1.
Él deseaba que Sus discípulos más cercanos
velaran con Él –
Mt
26:37-38
a.
Aquellos que habían estado con Él desde el
inicio
–
Mt
4:18-22
b.
Aquellos que fueron el depósito de uno de Sus
milagros
más
grandes –
Mr 5:37-43
c.
Aquellos que Lo vieron transfigurado en el
monte –
Mt
17:1-2
d.
Incluyendo el discípulo “al cual amaba” –
Jn
13:23; 19:26; 20:2; 21:7,20,24
2.
Sin embargo después de cada episodio de
oración, los encontró durmiendo –
Mt
26:40-
41,43,45
a.
Cuando Él deseo compañía para confortarse,
no se encontró a nadie
b.
El salmista predijo que esto pasaría –
Sal
69:20
[Solo en Su angustia y dolor, nuestro Señor encontró en el
“El
Jardín de Getsemaní”
un lugar de gran sufrimiento para Él. Entonces pasó algo. Antes que Él
saliera a encarar la muchedumbre guiada por Judás para arrestarlo, Jesús
encontró que...]
II. EL
JARDÍN FUE UN LUGAR DE FORTALEZA
A.
CUANDO JESÚS EXPRESÓ EN ORACIÓN AGONIZANTE...
1. La agonía en Su oración es:
a.
Entendida por Su postura: “...se postró
sobre Su rostro” –
Mt
26:39
b.
Oída es Sus palabras: “Padre mío, si es
posible, pase de mí esta copa” –
Mt
26:39,42,44
2.
Fue expresada por Jesús con “temor
reverente”, y por tal motivo fue oída Su
oración –
Heb
5:7
a.
No que fuera quitada la copa (de
sufrimiento)
b.
Sino que Él fuera capaz de tomarla
B.
CUANDO JESÚS TUVO UNA RESIGNACIÓN TOTAL...
1. Como es evidenciado por Sus palabras:
a.
“no sea como Yo quiero, sino como Tú.” –
Mt
26:39
b.
“si no puede pasar de Mí esta copa sin que
Yo la beba, hágase Tú voluntad.” –
Mt
26:42
2.
Cuando el primer hombre dijo “Mi voluntad
sea hecha, no la Tuya...”
a.
Fue abierta la puerta del torrente del
pecado
b.
El hombre fue arrojado del Paraíso de Dios
3.
Pero cuando Jesús dijo “no sea como Yo
quiero, sino como Tú...”
a.
La victoria sobre el pecado y el acceso al
Árbol de la Vida se hizo posible
b.
Porque Jesús lo preparó al ir a la cruz
para hacerlo posible
C.
CUANDO JESÚS GOZÓ DE UN CONSUELO ESPECIAL...
1. Jesús recibió una respuesta a Su oración –
ver
Luc
22:43
a.
No la respuesta que Él solicitó (pase de
Mí esta copa)
b.
¡Sino la fortaleza de un ángel!
2.
Como oraría posteriormente el apóstol Pablo
– ver
2
Cor 12:7-10
a.
Pidiendo al Señor que le quitara su
aguijón en la carne
b.
Recibiendo una respuesta diferente a la que
solicitó, ¡pero más que suficiente para
responder a la necesidad!
D.
CUANDO JESÚS MANIFESTÓ UNA DETERMINACIÓN
RENOVADA...
1. Fortalecido, Jesús estuvo listo para encarar
la
hora cercana –
Mt
26:45
2. Estaba listo para enfrentarse a Su traidor y
aquellos
que estaban con él –
Mt
26:46-47
CONCLUSIÓN
1.
Así
“El
Jardín de Getsemaní”
fue
un lugar tanto
de sufrimiento como de fortaleza...
a.
Jesús entró al jardín sufriendo
b.
Abandonó el jardín fortalecido en Su decisión
2.
Note lo que cambió un lugar de sufrimiento en un lugar de fortaleza:
¡la
oración!
a.
La
oración que es ferviente y persistente
b.
La
oración en la cual nos sometemos a la
voluntad de Dios
c.
La oración en la cual uno es fortalecido
d.
La oración que nos capacita a enfrentar la copa
de vida dada por ellos
3.
Habrá ocasiones en las que debemos entrar en
nuestro
“Jardín de Getsemaní”...
a.
Tiempos de angustia, de dolor, de soledad
b.
Pero tales tiempos pueden ser también tiempos
de consuelo y de fortaleza
--
Proveamos tiempo para dedicar a la oración, y estemos dispuestos a aceptar
la voluntad del Padre
Jesús encontró la oración como la clave para convertir un jardín de
sufrimiento en un jardín de fortaleza. Como cristianos tenemos una
bendición similar en la oración:
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante
de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios
que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús.” – Fil 4:6-7
No
debiéramos nunca descuidar el utilizar este regalo maravilloso,
¡especialmente y puesto que ahora tenemos al mismo Jesús para interceder
en nuestra representación!
“Por
lo tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús
el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo
sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que
fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de gracia para el oportuno
socorro.” – Heb 4:14-16
“Por lo cual puede también salvar perpetuamente a lo que por Él se acercan
a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” – Heb 7:25
Al
índice
|