|
Movido
Por la Compasión – (9:35-38)
INTRODUCCIÓN
1.
El mayor problema relacionado hoy con el evangelismo es la falta de
motivación...
- Muchos
cristianos parecerían haber perdido la motivación para enseñar a
otros
1)
Los años se van, y poco se hace para compartir el evangelio
2)
En lugar de estar preocupados por este hecho, muchos solo llegan a
un estado de complacencia
- Sin
embargo la motivación es “el vapor que empuja al tren”
1)
Con la motivación apropiada, un cristiano buscará salvar al
perdido
2)
Aun si ellos no saben como, no descansarán hasta que estén
haciendo algo que pudiera guiar a otros a Cristo
2.
¿Qué motivó a Jesús a salvar al perdido?
- ¿Qué
le prometieron para venir a esta tierra?
- ¿Qué
lo impulsó a ir de ciudad en ciudad con el evangelio del reino?
- ¿Qué
lo movió a soportar la vergüenza y el dolor de morir en la cruz?
3.
Podrían enumerarse varios factores...
- Un
fuerte propósito (hacer la voluntad del Padre) – Jn 6:38
- El
amor del Padre (que Él deseaba compartir) – Jn 15:9; 17:26
- La
potencial condenación de aquellos que vino a salvar (acerco de lo
cual advirtió) – Mt
10:28
- El
gozo puesto delante de Él (ayudándolo a soportar la cruz) – Heb
12:2
--
Cada uno de estos factores también pueden motivarnos a nosotros
4.
Pero hubo un factor que es mencionado en el texto de nuestro
estudio de hoy...
- Nuestro
texto es Mt 9:35-38, el el
cual leemos del ministerio llevado por Jesús
- Observe
el versículo 36, “Y al ver
las multitudes, tuvo compasión de ellas...”
[La
compasión por el perdido...¿podría la falta de motivación explicar
entonces el por qué los cristianos no buscan activamente salvar a otros?
Para ayudar a contestar esta pregunta, permítanos observar más
detenidamente a...]
I.
LA COMPASIÓN DE JESÚS POR EL PERDIDO
A.
JESÚS TUVO COMPASIÓN POR EL PERDIDO...
1.
Como es mencionado en numerosas ocasiones
a.
En nuestro texto – Mt 9:36
b.
Antes de la alimentación de los cinco mil – Mt
14:14
c.
Antes de la alimentación de los cuatro mil – Mt
15:32
d.
Para con varios individuos
1)
Un leproso – Mr 1:40-41
2)
Un endemoniado – Mr 5:1-20 (ver versículo 19)
3)
La viuda de Naín que había perdido a su hijo (Luc
7:11-15)
4)
Los dos ciegos – Mt 20:30-34
2.
Fue movido a la multitud cuando vio a la gente:
a.
Cansada y esparcida, como ovejas sin pastor
b.
Sufriendo de enfermedades, endemoniadas, y hambrientas
B. SU COMPASIÓN LO MOVIÓ...
1.
A sanar al enfermo y al endemoniado, a levantar al muerto, a
alimentar al hambriento
2.
Para enseñar personalmente a aquellos necesitados de un pastor –
ver Mr 6:34
3.
A hacer un llamado a Sus discípulos para orar por más obreros –
Mt 9:37-38
4.
A enviar a Sus discípulos como obreros – Mt
10:1-7
[Jesús
verdaderamente fue “Movido por la Compasión” hacia el perdido. Motivado así, hizo lo
que pudo para satisfacer sus necesidades, ¡especialmente sus necesidades
de salvación! Ahora permítanos un momento para considerar...]
II.
NUESTRA COMPASIÓN POR EL PERDIDO
A.
¿TENEMOS COMPASIÓN POR
EL PERDIDO?
1.
¿Somos movidos cuando vemos...
a.
Las multitudes de personas que están sin Cristo?
b.
Los individuos que están perdidas en el pecado?
2.
¿Podemos decir que tenemos compasión por el perdido, si no hemos
hecho...
a.
Ningún esfuerzo para enseñar a alguien el evangelio?
b.
Muy poco esfuerzo para tratar de conocer a aquellos que están
perdidos?
3.
¿Qué ha hecho el año pasado para salvar al perdido?
a.
La respuesta a esta pregunta revela mucho sobre nuestra compasión
b.
¿Está contento con la respuesta?
B. ¿CÓMO PODEMOS
DESARROLLAR LA COMPASIÓN?
1.
¿Nuestra inactividad sugiere una perdida de compasión?
a.¿Es
evidente que no hemos estado tan interesados por el perdido como deberíamos
estarlo?
b.¿Qué
podemos hacer para desarrollar la compasión?
2.
La compasión por las almas perdidas puede ser desarrollada por...
a.Obteniendo
de Dios la enseñanza sobre como amar – 1
tes 4:9; 1 Jn 3:16-17
1)
Dios nos enseña por medio del ejemplo de Su Hijo
2)
Por la contemplación frecuente del amor de Dios por nosotros, ¡más
amaremos a otros!
--
Así la Palabra de Dios es esencial para el desarrollo de
la compasión
b.Invirtiendo
tiempo en torno de la gente
1)
Para amar a la gente, necesitamos conocerla
a)
Como lo declaró Will Rogers, “Nunca conocí un hombre que no me
agradara”
b)
La mayoría llegamos a conocer personas, la mayoría probablemente
nos hemos preocupado por su bienestar
2)
Necesitamos estar prevenidos de llegar a estar aislados de la gente
a)
Ciertos avances tecnológicos pueden ser un estorbo para estar en
contacto con las personas (por ejemplo, la televisión, el aire
acondicionado, las computadoras)
b)
Recuerde, Jesús fue a menudo movido por la compasión cuando
anduvo entre las “multitudes” y los “individuos”
C. ¿CÓMO DEBE MOVERNOS LA
COMPASIÓN?
1.
A hacer cualquier cosa que podamos hacer...
a.Tal
como enseñar a otros – ver Mr
6:34
b.¿Incapaz
de enseñar? Entonces la compasión debe movernos a:
1)
Aprender para enseñar a otros – Heb
5:12; 1 Ped 3:15
2)
Hacer arreglos por otros para ser enseñados
a)
Como lo hizo Felipe por Natanael – Jn
1:45-46
b)
Como lo hizo Cornelio por la familia y por los amigos – Hech 10:24,33
2.
Buscar involucrar a otros en la salvación del perdido...
a.Orando
para que el Señor envíe más obreros – Mt
9:38
1)
Esto es algo que cada uno podemos hacer
2)
Aun si todavía no podemos enseñar, ¡podemos orar! – 2
Tes 3:1
b.Enviar
a otros a enseñar – Mt 10:1,5-7
1)
Jesús hizo algo más que enseñar y orar, entrenó y envío a Sus
discípulos
2)
Podemos estar involucrados también con enviar a otros
a)
Animando y entrenando a aquellos que tienen la voluntad de enseñar
b)
Soportando financieramente a aquellos que van a enseñar – Fil 4:15-16; 3 Jn 5-8
CONCLUSIÓN
1.
Sin compasión por el perdido, no hay “vapor”...
- Podríamos
tener el conocimiento y la oportunidad para enseñar a otros
- Pero
como un tren sobre una vía sin vapor, solo nos sentaremos allí
--
¿Es eso lo que hemos estado haciendo en relación con el evangelismo? ¿Podría
ser que estuviera faltando el “vapor” necesario para el evangelismo?
2.
Con la compasión por el perdido, no descansaremos hasta que
estemos haciendo algo...
- Pudiera
ser que no haga lo mismo que otros, pero algo se hará
- Si
no sabemos como o que hacer, la compasión nos motivará a mantenernos
observadores, estudiando, etc., hasta que encontremos algo que hacer
--
Porque como el “vapor” construye, no estaremos satisfechos hasta que
empecemos a mover y a liberar el vapor, como dijo Jeremías:
“Y dije:
No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante,
había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté
de sufrirlo y no pude.” (Jer 20:9)
¡Podría
el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, la verdad de la Palabra de Dios,
aquella compasión que lo movió a salvarnos, arder en nuestros corazones
hasta que seamos también “Movidos Por La Compasión”!
Al
índice
|