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Sana doctrina Copyright June, 1999 Derechos reservados junio, 1999
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CAPÍTULO ONCE EL SÁBADO O EL DÍA DEL SEÑOR, ¿CUÁL? EL SÁBADO UNA SOMBRA. "Por tanto,
nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día
de fiesta, o de nueva luna, o de sábados: lo cual es la
sombra de lo por venir" (Col 2:16,17, Rev. 1909). Pablo
habla en este pasaje de comida, bebida, días de fiesta,
nuevas lunas, y del sábado. Los sabatistas reclaman que
la palabra "sábado" de este pasaje se refiere
a los sábados de los días de fiesta. Esta contención
resulta del deseo de justificar la posición que han tomado.
En este pasaje Pablo menciona los días de fiesta y otras
cosas quitadas por la muerte de Cristo, incluso el sábado,
declarando que eran solamente una sombra. Los cristianos no están
bajo de la ley antigua, y como consecuencia, se hallan libres
de toda demanda de la ley (Rom. 3:19; 6:15). DESLIGADOS DE CRISTO. "De Cristo os desligasteis,
los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis
caído" (Gál. 5:4). La observancia del sábado
era uno de los mandamientos de la ley; por eso, los que observan
el sábado están desligados de Dios, han caído
de la gracia. MUERTOS A LA LEY-CASADOS CON CRISTO. "¿Acaso
ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la
ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que
éste vive? Porque la mujer casada está sujeta por
la ley al marido mientras éste vive: pero si el marido
muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que,
si en vida del marido se uniere a otro varón, será
llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre
de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no
será adúltera. Así también vosotros,
hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante
el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó
de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios" (Rom.
7:1-4). Pablo no busca enseñar aquí una lección
concerniente a la relación entre marido y mujer. El sencillamente
está usando esa relación bien conocida, y la ley
que gobierna esa unión, para enseñar una lección
que todos los judaizantes de aquel entonces necesitaban saber,
y que todos los semijudaizantes de hoy necesitan saber-es decir,
que como la muerte del marido libraba a la esposa para darle
el derecho de casarse con otro, así también la
muerte de la ley libró al pueblo bajo ella para que se
pudiera casar con otro, con el Señor Jesucristo. Pablo
enfatiza aún más este pensamiento, diciendo: "Pero
ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella
en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el
régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen
viejo de la letra" (Rom. 7:6). La ley a que se refiere en
este pasaje la identifica claramente el apóstol en el
versículo siguiente, donde dice: "Yo no conocí
el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia,
si la ley no dijera: No codiciarás". Esto muestra
que la ley a la cual se refirió contenía, los Diez
Mandamientos, cuando menos. Él dice que estamos libres
de aquella ley, la que incluía lo del sábado. JESÚS Y EL SÁBADO. "Orad,
pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado"
(Mat. 24:20 Rev. 1909). Esto no significa, como afirman los sabatistas,
que Jesús estaba enseñando a sus discípulos
a tener tanta estima por el sábado que, en la destrucción
de Jerusalén, oraran ellos que su huida no fuera en sábado.
Si así fuera, probaría que debían de tener
una estima semejante por el invierno. Los hechos son: Durante
el invierno la huida sería difícil y acompañada
de sufrimiento-orad que vuestra huida no sea en esa estación;
en sábado las puertas estarían cerradas (Neh. 13:19),
haciendo difícil la huida. Además, los dirigentes
judíos procurarían impedir su viaje en día
de sábado. Por lo tanto, orad que vuestra huida no sea
en sábado. Jesús manifestó la superioridad
de su enseñanza sobre los Diez Mandamientos (Mat. 5:21-27).
De hecho, en su enseñanza y práctica parecía
estar preparando la gente una eliminación total de la
observancia del sábado (Mat. 12:1,2; Marcos 2:23- 28;
Luc. 13:10-16; 14:1-6; Juan 7:22,23). LOS APÓSTOLES Y EL SÁBADO. Los
sabatistas afirman que las siguientes referencias prueban que
los apóstoles guardaban el sábado: Hechos 13:14,42,44;
16:13. En toda ciudad, donde había judíos, los
apóstoles les predicaban primero a ellos. Los judíos
se congregaban en sábado en sus sinagogas para culto,
y los apóstoles aprovechaban la oportunidad para predicarles.
Este hecho no prueba más que guardaran el sábado
que lo que prueba que guardaban el culto de la sinagoga. En estos
días los sabatistas predican mucho los domingos. ¿Es
esto prueba de que observan el domingo? EL DÍA DEL SEÑOR--EL PRIMER
DÍA DE LA SEMANA Juan dijo: "Yo estaba en el Espíritu
en el día del Señor" (Apoc. 1:10). Aunque
los escritores primitivos, algunos de los cuales oían
a los apóstoles predicar, universalmente aplicaron el
término "el día del Señor" al
primer día de la semana, no obstante los sabatistas de
toda escuela niegan la veracidad de esta aplicación. Ellos
alegan que el sábado es el día del Señor,
pero no es llamado nunca así. Aunque tenía siglos
de existencia el sábado, en el Nuevo Testamento fue originado
un nuevo término, fue inventada una nueva palabra. Una
nueva palabra fue inventada para describir un cierto día
y una cierta cena. Esta nueva palabra es kuriakos-día
kuriakos y cena kuriakos. Nuevas instituciones y nuevas condiciones
introducen nuevas ideas y nuevas relaciones, frecuentemente haciendo
necesaria la invención de nuevas palabras. Si considera
el estudiante un número de nuevas palabras inventadas
durante la [I] Guerra Mundial, verá que esto es cierto.
Ahora bien, en la religión cristiana fue introducida una
nueva cena, una cena perteneciente especialmente al Señor,
y fue introducido un día nuevo, un día perteneciente
especialmente al Señor. No se conocía antes tal
cena ni tal día. Pero eso fue inventada una nueva palabra.
Si hubiera sido significado el sábado, una institución
antigua, no hubiera habido necesidad de tal palabra para expresar
la idea aquella. Thayer define la palabra: "Kuriakos, del
Señor o perteneciente a él". ACONTECIMIENTOS MEMORABLES DEL PRIMER DÍA.
Los siguientes son algunos de los acontecimientos del primer
día, que lo colocan sobre los otros días de la
semana y hacen que sea muy apropiado llamarlo el día del
Señor: (1) Cristo resucitó. "Mas como Jesús
resucitó por la mañana, el primer día de
la semana" (Mar. 16:9). (2) Muchos de los santos se levantaron
(Mat. 27:52,53). (3) Cristo se apareció repetidas veces
a sus discípulos en ese día (Mar. 16:9-14; Luc.
24:1- 36; Mat. 28:8- 10; Juan 20:1926). (4) La resurrección
decla-rada por primera vez (Luc. 24:34). (5) El Pentecostés
caía en día primero (Lev. 23:15,16, Deut. 16:9;
véase Sana Doctrina, Vol. I., pág. 109-111). (6)
El bautismo del Espíritu Santo en el día primero
(Hechos 2:1- 4). (7) Pedro se refiere al día primero como
el principio (Hechos 11:15). (8) Las primicias de la cosecha
de cristianos en este día (Hechos 2). (9) El primer anuncio
público de la resurrección y la coronación
del Señor se hizo en el día primero (Hechos 2).
(10) Se predicó por primera vez la remisión de
pecados en el nombre de Cristo en este día (Luc. 24:45-49,
Hech 2:38). (11) En el primer día de la semana se reunían
regularmente los discípulos (Hechos 20:7). SE JUNTABAN LOS DISCÍPULOS EL PRIMER
DÍA. "Y nosotros, pasados los días de los
panes sin levadura, navegamos de Filipos, y en cinco días
nos reunimos con ellos en Troas, donde nos quedamos siete días.
El primer día de la semana, reunidos los discípulos
para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir
al día siguiente; y alargó el discurso hasta la
medianoche" (Hechos 20:6,7). En este viaje Pablo se apresuraba
por estar el día de Pentecostés en Jerusalén
(Hechos 20:16), no obstante, se detuvo siete días en Troas.
Es evidente que se detuvo para juntarse con los discípulos
en su reunión regular el primer día de la semana
para partir el pan, porque inmediatamente después de la
reunión, continuó su viaje. Habiendo estado siete
días en Troas, estuvo allí en sábado, pero
no se hace referencia al sábado. Si hubieran tenido una
reunión en sábado, ningún historiador sabatista
habría dejado de mencionarla. Evidentemente Lucas no era
sabatista. Pero sí se menciona que se juntaron el primer
día de la semana a partir el pan. Pablo se había
quedado siete días para estar en esta reunión,
aunque apresurado por llegar en Jerusalén. Sabemos que
Lucas estuvo presente en la primera parte de esta reunión,
porque dice: "Cuando nos reunimos para partir el pan"
(Versión Moderna). La partida temprana del navío
requirió la salida de la reunión de parte de algunos
para que pudieran alcanzar el navío antes de que levara
anclas (v. 13). Pablo terminó su discurso, determinando
ir por tierra a Asón y allí juntarse con sus compañeros
(v. 13). Cuando terminó su discurso Pablo al amanecer,
se marchó (v. 11). Una pregunta que puede perturbar a
algunos es: si Pablo pudo ir por tierra a Asón, ¿Por
qué no todos? En contestación basta sugerir que
Pablo y sus compañeros estaban llevando a Jerusalén
ofrendas para los pobres, y que alguien tenía que ir por
barco para cuidar estas ofrendas. Además, llevarlas por
tierra, habiendo sido posible esto, hubiera puesto a merced de
los ladrones esa gran suma. Tal vez salieron estos compañeros
durante la interrupción del servicio causada por la caída
de Eutico desde la ventana. Además, Pablo, sabiendo que
tendría que partir venido el alba, aprovechó esta
interrupción del servicio para comer en vista de su camino
de treinta kilómetros a pie a Asón (v.11). A veces
se ha pensado que la comida de pan de este versículo fue
la comunión. Pero las circunstancias no concuerdan con
esa idea. Todos se juntaron para partir el pan. Evidentemente
se habrá atendido esto temprano en el servicio, y antes
de que tuvieran que partir algunos de la compañía.
Además, es indiscutible que solamente Pablo comió
la comida del versículo 11. Esta interpretación
claramente está indicada en la traducción española
(véase la Versión Moderna), y hecha segura en el
texto griego, donde se expresa toda acción en el singular.
La reunión en Troas se narra en tales términos
que se revela el hecho de que era la costumbre de ellos juntarse
el primer día de la semana para partir el pan-"nos
reunimos para partir el pan" (Versión Moderna)-y
tal reunión de los discípulos proporcionó
a Pablo oportunidad de hablarles. "NOS REUNIMOS". La manera de referirse
a sus reuniones revela que la iglesia en los días de los
apóstoles tenía un tiempo señalado para
juntarse: "Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo;
porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor.
Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo
que hay entre vosotros divisiones" (1 Cor. 11:17,18). "Si,
pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar"
(1 Cor. 14:23). "Cuando os juntáis" (1 Cor.
1:26 Rev. 1909). "No dejando de congregarnos, como algunos
tienen por costumbre" (Heb. 10:25). "Cada primer día
de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según
haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue
no se recojan entonces ofrendas" (1 Cor. 16:2). "El
primer día de la semana, reunidos los discípulos
para partir el pan" (Hech. 20:7). COLECTAS EL PRIMER DÍA. "En cuanto
a la colecta que se hace para los santos, según dí
orden a las iglesias de Galacia, haced así vosotros también.
El primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga
aparte algo, para guardarlo, según haya prosperado, para
que cuando yo vaya, no haya que hacer entonces las colectas"
(1 Cor. 16:1,2-Versión Moderna). Los santos de Jerusalén
se hallaban necesitados, y había ordenado Pablo a los
hermanos de Galacia que hicieran colectas para ayudarlos, y en
este pasaje está mandando a los hermanos de Corinto que
tengan listos sus donativos para cuando venga. No podía
haber tiempo más oportuno para esto que su reunión
regular, y por eso les manda atenderlo el primer día de
la semana. Así es traducido el pasaje por el Dr. Macknight:
"En cuanto a la colecta para los santos, según dí
orden a las iglesias de Galacia, haced así vosotros también.
El primer día de la semana, cada uno de vosotros ponga
aparte algo, según haya prosperado, poniéndolo
en la tesorería, para que cuando yo venga, no haya que
hacer entonces colectas". Juzguen ustedes, cristianos compañeros,
si no es más apropiado para los cristianos celebrar el
día de la resurrección de Cristo que celebrar el
fin de la creación. * * * 1. La superioridad del evangelio sobre la
ley. * * * 1. ¿Es el cristianismo un "camino
nuevo"? Prueba. |
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