INTRODUCCION:
-
- Cuando recordamos la cruz,
recordamos nuestro sacrificio. La muerte de Cristo es nuestra
ofrenda perfecta por el pecado (Heb. 9:26). Su sangre es la sangre
del nuevo pacto, el sacrificio que lo ratificó (Mat. 26:28).
Pero vemos en la cruz no solamente nuestra ofrenda por el pecado
y el sacrificio de nuestro pacto. Vemos también ahí
nuestro cordero pascual. "... nuestra pascua, que es
Cristo, ya fue sacrificada por nosotros" (1 Cor. 5:7).
Una vez al año, en
primavera, Israel acostumbraba celebrar la pascua. Cada familia
debía tomar un cordero y sacrificarlo a Dios. Se reunían
juntos y comían el cordero junto con hierbas amargas y
pan sin levadura.
La primera pascua fue comida
en Egipto. Antes de Dios enviar la última plaga sobre
los Egipcios, dijo a Israel que comiera este cordero pascual
y untara la sangre de este en los marcos de sus puertas. Donde
Dios viera la sangre, "pasaría de" esa
casa, y no la heriría con la plaga. Y de esta manera,
el cordero y la fiesta fue llamada la "pascua". Cada
año celebraron esta fiesta en conmemoración de
su liberación.
- I. La Pascua.
-
- A. La primera de las tres
solemnidades anuales (Lev. 23:5-8; Dt. 16:1-8), en las que todo
varón israelita no impedido se debía presentar
en el Templo (Ex. 12:43; Dt. 16:1).
- B. Significado:
-
- 1. Termino derivado del
Heb. pesach, de "pasar de" (Comp. Ex.
12:13,22-23,27).
2. "... significa el
paso al otro lado, porque ese día Dios nos pasó
al otro lado ..." (Antigüedades de los Judíos
2:14,6; Pág. 99, Tomo 1).
3. Fue instituida en Egipto
con el fin de conmemorar el acontecimiento fundamental de la
liberación de los israelitas (Ex. 12:1,14,42; 13:15; Dt.
16:1-2).
- C. Otros Nombres:
-
- 1. La fiesta de los
Panes sin Levadura Azimos.
-
- (a)
"Y guardaréis la fiesta de los panes sin
levadura ..." (Ex. 12:17; Comp. Mat.
26:17).
(b)
"Y sacrificarás la pascua a Jehová tu Dios,
de las ovejas y de las vacas ... no comerás con ella pan
con levadura; siete días comerás
con ella pan sin levadura, pan de aflicción
..." (Dt. 16:2-3).
(c)
Durante esta conmemoración Dios prohibió totalmente
la presencia de levadura en las casas (Comp. Ex. 12:8,15-21;
13:7).
- (1) La Levadura:
-
- [a] Es la sustancia usada
para fermentar y levantar la masa. En épocas Bíblicas
se usaba para ello un trozo de masa agriada. La levadura estaba
prohibida en las ofrendas que debían ser consumidas en
el altar.
[b] La levadura, agente
de corrupción, es el emblema de las doctrinas perniciosas
(Mat. 16:11; Mar. 815), de la maldad (1 Cor. 5:6-8; Gál.
5:9), de la que nos tenemos que guardar totalmente. La levadura
simboliza iniquidad.
[c] Durante la pascua, los
israelitas no debían consumir pan con levadura, ni aun
tener levadura en sus casas, bajo la pena de ser cortados de
su pueblo (Ex. 12:15,19).
[d] La ausencia de levadura
simbolizaba la pureza que Dios demanda de sus servidores. Ello
también era un recuerdo de su salida de Egipto, por cuanto
los israelitas se llevaron la masa sin fermentar. La insipidez
de este pan sin levadura les serviría de recordatorio
de las aflicciones de Egipto (Ex. 12:34,39; Dt. 16:3).
- (2) Azimos.
-
- [a] Quiere decir sin levadura.
[b] Eran unas tortas planas
de pan, carentes de levadura; se mencionan por vez primera en
la visita de los tres varones a Abraham (Gén. 19:3; Comp.
1 Sam. 28:24). Estaban ordenadas en todas las ofrendas en las
que entraba el pan (Lev. 2:11-12), tipificando la ausencia de
toda corrupción en el sacrificio, figura del de Cristo.
- D. Fecha de Conmemoración:
-
- 1. La fiesta comenzaba
el día catorce del mes de Abib (Nisán = Abril;
Comp. Ex. 13:4) al atardecer, eso es al inicio del día
quince, con la comida que seguía al sacrificio del cordero
(Lev. 23:5-8; cfr. Dt. 16:6).
- E. Otras Características de
la Festividad:
-
- 1. Se daba muerte a un
cordero o a un cabrito entre las dos tardes, cerca del momento
del ocaso (Ex. 12:6; Dt. 16:6). Asado entero, se comía
con panes sin levadura y con hierbas amargas (Ex. 12:8). No podía
ser hervido en agua. Su sangre derramada era tipo de la expiación;
las hierbas amargas simbolizaban los sufrimientos de la esclavitud
en Egipto, y el pan sin levadura representaba la pureza (cfr.
Lev. 2:11;1 Cor. 5:7-8). Los israelitas que tomaban parte en
este acto de redención constituían el pueblo santo,
comunicando gozosamente en presencia del Dios invisible.
2. Si la familia era poco
numerosa, podían juntarse vecinos con ellos para comer
todo el cordero (Ex. 12:4).
3. La Pascua no se podía
conmemorar en cualquier parte (Dt. 16:2,5).
- II. La Sangre.
-
- A. "Y tomarán
la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel
de las casas en que lo han de comer" (Ex. 12:7).
-
- 1.
Dintel Parte superior del marco de una puerta
o ventana.
2.
Esto debía ser hecho como señal de seguridad para
los que estaban dentro. Los postes eran los de las tiendas, en
que vivían los israelitas generalmente, aunque algunos
vivirían en casas. Aunque los Israelitas eran pecadores
lo mismo que los egipcios, Dios se complació en aceptar
la substitución del cordero, cuya sangre salpicada en
los postes de la puerta les procuró misericordia. La sangre
tenía que estar en los postes o dintel de las puertas,
donde podría ser vista; no en el umbral, donde podría
ser pisada. Esto era un emblema de la "sangre rociada"
(Heb. 12:24).
3.
Ella era una representación de la ofrenda de vida, que
sustituía a aquella del primogénito en cada casa,
como un sacrificio expiatorio y vicario.
4.
Esta sangre sería señal para ellos (v.13); para
que cuando Jehová pasara a través de Egipto hiriendo
al primogénito, viera la sangre, y eximiera a estas casas,
y no permitiera que el heridor entrara en ellas (v.13,23).
5.
Los dos postes con el dintel representaban la puerta (v.23).
[cfr. Jn. 10:7,9].
6.
Por medio de untar los postes y el dintel con la sangre, la casa
estaba expiada y consagrada sobre un altar. Que el untar con
sangre debía ser considerado como un acto de expiación,
es evidente del simple hecho, que un manojo de hisopo fue usado
para ese propósito (v.22); la aspersión con hisopo
nunca fue prescrito en la ley, excepto en conexión con
la purificación en sentido de expiación (Lev. 14:49
y Sigs.; Núm. 19:18-19).
- a.
La sangre de los animales sacrificados servía para hacer
la expiación sobre el altar (Lev. 17:1-14; Dt. 12:15-16).
-
- 7. En Egipto los Israelitas
no tenían un altar común; y por esta razón,
en las casas en que se reunieron para la Pascua fueron consagradas
como altares, y las personas encontradas en ellas de esta manera
estarían alejadas del golpe del heridor. De esta manera
los postes y el dintel untados con sangre se convirtieron en
una señal para Israel de su liberación del destructor.
Jehová lo hizo así por medio de Su promesa, de
que donde viera la sangre, pasaría y no heriría
esa casa (cfr. Heb. 11:28).
- III. Cristo, Nuestra Pascua.
-
- A. Nuestra pascua no es
un cordero del rebaño (Ex. 12:21; Dt. 16:2). Como dijo
Pablo, nuestro cordero ya ha sido sacrificado (1 Cor. 5:7). Cristo
es el cordero que fue muerto. Fue sin tacha alguna como el cordero
pascual (cfr. Ex. 12:5; 1 Ped. 1:18-19). Su sangre fue
nuestra redención ante Dios. Ninguno de Sus huesos fue
quebrantado (cfr. Ex. 12:46 con Jn. 19:36).
-
- 1.
No hay una respuesta satisfactoria en cuanto a por qué
no se podía quebrar ningún hueso del cordero. La
Escritura se cumplió al ser preservadas las piernas del
Señor de quebrantamiento llevado a cabo por los soldados
en las piernas de los otros dos ajusticiados (cfr. Jn.
19:31-32), puesto que Cristo era el verdadero Cordero Pascual
al que no se le podía quebrar ningún hueso
(Jn. 19:36, cfr. con Ex. 12:46; Núm. 9:12; 1 Cor.
5:7 "... nuestra Pascua que es Cristo ..."). Había
una promesa acerca de esto, aplicable a todo justo (Sal. 34:19-20),
pero apuntaba principalmente a Jesucristo, el Justo (1
Jn. 2:1) por excelencia. El cordero pascual era mero tipo, figura
profética del "Cordero" de Dios (Isa. 53:7);
si en el tipo no se podía quebrar ningún hueso,
mucho menos en el que cumplía con la realización
plena del tipo, es decir, en el antitipo. Hay también
un significado importante en esto, aunque sólo es detectable
en el hebreo, pues el vocablo 'etsem = hueso, comporta
la idea de fuerza, firmeza o robustez, como dando a entender
que la fuerza del cuerpo humano está en los huesos, como
así es en el sentido de que es la armazón ósea
de nuestro organismo la que nos sostiene y soporta. El pecado
quebranta nuestros huesos (v. Sal. 51:8), pero no quebró
los de Cristo; firme se mantuvo bajo el peso, siempre poderoso
para salvar a quienes a él se allegan.
B. No fue un accidente,
sino que por el plan santo de Dios, Jesús debía
morir en la pascua (véase Jn. 13:1; 18:28,39; 19:14).
Durante la misma época cuando Israel ofrecía su
cordero pascual, el verdadero cordero de Dios fue ofrecido. Podemos
ver, entonces, porqué Juan el Bautista dijo de Cristo,
"He aquí el Cordero de Dios ..." (Jn.
1:29,36; véase también Ap. 5:9).
C. Tampoco fue un accidente
en la ocasión cuando el Señor nos dio Su cena.
Debía comer la pascua como lo hizo. A medida que el cordero
yacía sobre la mesa, Jesús nuestro Cordero instituyó
la fiesta. La conexión es obvia. Cristo es ahora nuestro
cordero pascual, y la cena, [esta conmemoración dominical
del sacrificio de Cristo] en una forma de hablar, es nuestra
comida pascual.
D. Por tanto, comemos esta
Cena, con la fe de que nuestro Cordero ha sido sacrificado, y
la sangre ha sido untada. Cuando venga el gran juicio sobre el
mundo, Dios verá la sangre, y pasará de sobre nosotros
(Ex. 12:13). Esto lo creemos, y por esto estamos agradecidos.
E. Comemos esta Cena como
lo hizo Israel en su pascua, mirando atrás a nuestra salvación.
Dios nos ha sacado de Egipto. En el bautismo cruzamos el Mar
Rojo (cfr. 1 Cor. 10:1-2). Nos ha liberado y hecho Suyos.
Comemos, entonces, recordando nuestra salvación, y anticipando
ardientemente que confiamos en lo que nos espera (1 Cor. 11:26).
F. Nuestro Cordero Pascual
ya ha sido ofrecido. Solamente nos queda comer la comida y "celebrar
la fiesta" (1 Cor. 5:8). Pero a medida que lo hagamos,
no debe haber levadura en nuestras casas (Ex. 12:19). A medida
que nos beneficiamos con los que comen este pan sin levadura,
quitemos cualquier levadura de pecado que esté en nosotros.
Arrepintámonos, y oremos por el perdón de Dios.
Nuestra pascua no está completada ni es benéfica
a menos que expulsemos "la levadura de malicia y de maldad"
(1 Cor. 5:8).
1.
Al decir Pablo que nos limpiemos de la vieja levadura (1 Cor.
5:7) empieza una figura de lenguaje que está basada en
la fiesta de la Pascua. Antes de la fiesta, todo hogar debía
deshacerse de toda la levadura que estuviera en ella (Ex. 12:1-18).
El punto de comparación es que la congregación
debía deshacerse de toda levadura así como la casa
Judía debía limpiarse de toda levadura para poder
celebrar la Pascua. La disposición tolerante de mal era
una forma de levadura que tenía que ser removida; la fornicación
era otra forma de levadura que debía ser erradicada. Cualquier
y todo mal necesitaba ser limpiado de la vida de uno y de la
iglesia. La vieja levadura se refiere a los vestigios
de sus vidas paganas. Algunos de ellos habían sido fornicarios,
idólatras, homosexuales, ladrones, etc. (cfr. 1
Cor. 6:9-11). Estos pecados y la tolerancia de ellos eran la
vieja levadura que tenía que ser removida de la congregación.
2.
Por medio de deshacerse de la vieja levadura, los Corintios podían
ser una nueva masa, eso es, podían ser un grupo incorrupto
por el pecado. La última cláusula, "sin
levadura como sois" (v.7) se refiere a lo que son los
cristianos. Habiendo sido lavados por la sangre de Cristo (1
Cor. 6:11), debían ser personas libres del pecado. Pablo
les está mandando a ser lo que deben ser vivir
acorde al llamado al que fueron llamados.
3.
Cristo, como en la pascua Judía, es nuestro cordero pascual;
es el medio a través del cual somos liberados de la condenación
eterna. Mas importante para este contexto es el hecho de que
la casa debía limpiarse de su levadura antes del sacrificio
del cordero el cual marcaba el inicio de la Fiesta de los Panes
sin Levadura, la Pascua (Ex. 12:15). Cristo, nuestro Cordero
Pascual, ya ha sido sacrificado y sin embargo algunos aún
tenían levadura en sus casas, se habían demorado
en limpiar sus casas de la levadura. La frase explica porqué
deberíamos limpiarnos de la vieja levadura y porque ser
una nueva masa sin levadura ¡porque nuestro Cordero
Pascual ya ha sido sacrificado!
4.
El versículo 8 dice "Así que celebremos
la fiesta" La vida cristiana es comparada a la
celebración de la fiesta de siete días de Panes
sin Levadura. No duramente meramente siete días sino que
debe durar toda la vida. De esta manera, la vida cristiana debería
ser una vida limpia de la levadura de maldad así como
la casa estuvo limpia de la levadura antes de la Fiesta de la
Pascua. La vida cristiana también debería ser una
vida de fiesta.
5.
La vieja levadura (v.8b) se refiere a la disposición
de la persona antes de la regeneración. Está diciendo
la misma cosa cuando dijo, "Limpiaos, pues, de la vieja
levadura" (v.7a). Eso es, debemos celebrar la fiesta
no con la vieja levadura las disposiciones del viejo hombre
[caso particular, el del hombre incestuoso en la iglesia en Corinto,
cfr. v.1-2].
6. "... sino con
panes sin levadura, de sinceridad y de verdad" (v.8d).
Así debe ser la celebración del sacrificio de nuestro
Cordero Pascual, nuestro Señor Jesucristo. Por eso la
exhortación de Pablo de no juntarnos con ningún
hermano que ande con la vieja levadura, mas aún a quitarlo
de entre nosotros (cfr. v.11,13).
- CONCLUSION:
-
- 1. Deberíamos pasar
a la mesa y celebrar la fiesta con todo nuestro sér. Momento
a momento, debemos deshacernos de la levadura contaminante siempre
que la encontremos. El Cordero ha sido ofrecido, y la sangre
está en los postes, y si queremos que el heridor pase
de largo sobre nosotros, entonces debemos deshacernos de la levadura.
2. Pensemos en estas cosas
cuando estemos tomando la Cena del Señor.
[ A.A. 1254, Manizales (Caldas), Colombia,
S.A.]