Home page


Epístola a los Romanos

Por Mark Copeland
Versión castellana de estos estudios:
Nicolás Hernández

Hecho en páginas Web para la Internet:
Valente Rodríguez
 

 
 
 
 

¿Perseveráremos en el Pecado? (6:1-23)

 

INTRODUCCIÓN 

1. En Romanos, Pablo se dirige al problema del pecado...
   a. En los primeros dos capítulos y medio, demuestra que todos han pecado – ver Rom 3:23
   b. En los siguientes dos capítulo y medio, declara como podemos ser justificados por medio de la fe en Jesucristo – ver Rom 5:1-2
   c. Concluye que donde el pecado abunda, la gracia abunda mucho más – Rom 5:20-21 

2. Pablo anticipa entonces una inferencia errónea...
   a. “¿Perseveráremos en el pecado para que la gracia abunde?” – Rom 6:1
   b. Una conclusión que le era abominable – Rom 6:2a 

3. Hoy, muchos cristianos podrían vivir con respecto al pecado como si tuvieran la misma idea...
   a. Viviendo como si no fuera necesario ser diligentes en vencer al pecado
   b. “Tal vez razonando, “Si peco, puedo simplemente confesarlo y Dios perdonará”

   - ¡En este caso, continuar en el pecado para que la gracia abunde! 

4. Sin embargo un estudio cuidadoso del capítulo seis revela que tal forma de pensar es absurda...
   a. Pablo da cuatro razones por las que no debemos continuar en el pecado
   b. Cuando sean entendidas, nos impulsarán a decir con Pablo: “¡En ninguna manera!” 

   [¿Perseveraremos en el pecado...?]
 

I. ¡NO! ¡HEMOS MUERTO AL PECADO! (2) 

   A. FUIMOS CRUCIFICADOS CON CRISTO EN EL BAUTISMO (3-4)
      1. El bautismo es una sepultura en la muerte de Cristo
      2. El bautismo es donde fuimos crucificados con Cristo – ver Rom 6:6
      3. Entonces el bautismo (no el arrepentimiento) es donde morimos al pecado

   -- El haber sido crucificado con Cristo debe impactar en como vivimos – ver Gál 2:20 

   B. AHORA PODEMOS CAMINAR EN VIDA NUEVA (4-5)
      1. Así como Cristo se levantó del sepulcro, así nos levantamos del bautismo para andar en vida nueva
      2. Ahora somos una nueva criatura en Cristo – ver 2 Cor 5:17
 

   C. YA NO SOMOS ESCLAVOS DEL PECADO (6-7)
      1. “El mero propósito de morir al pecado en el bautismo, es ser libre del pecado!”
      2. Un punto que Pablo expondrá posteriormente 

   D. AHORA PODEMOS VIVIR CON CRISTO (8-10)
      1. Cristo vive ahora en vida nueva
      2. Porque morimos con Cristo, ¡nosotros también vivimos en vida nueva! – ver Ef 2:4-6 

   [La idea de estar viviendo en Cristo lleva al segundo punto importante en la respuesta a la pregunta “¿Perseveráremos en el pecado?”...]
 

II. ¡NO! ¡ESTAMOS VIVOS PARA DIOS! (11) 

    A. EL PECADO NO REINA EN NOSOTROS (12)
       1. ¡Nosotros que estábamos muertos en el pecado podemos escoger no permitir que él reine en nosotros!
       2. No somos ya deudores al pecado – ver Rom 8:12-13 

    B. NUESTROS CUERPOS PUEDEN SER AHORA INSTRUMENTOS DE JUSTICIA (13)
       1. Podemos presentarnos nosotros mismos ante Dios...
          a. Como vivos de entre los muertos
          b. Como instrumentos de justicia ante Él
       2. En este caso, ahora podemos glorificarlo a Él aun con nuestros cuerpos – ver 1 Cor 6:19-20 

    C. LA GRACIA DE DIOS NOS LIBRA DEL DOMINIO DEL PECADO (14)
       1. El pecado no necesita más ser nuestro señor
       2. En Cristo, ¡hemos sido liberados! – ver Rom 8:1-2 

   [Esta libertad no es una licencia para pecar. Por lo contrario, considere el tercer punto de Pablo en respuesta a la pregunta “¿Perseveráremos en el pecado?”...]
 

III. ¡NO! ¡DEBEMOS SER ESCLAVOS DE LA JUSTICIA! (19) 

     A. SOMOS ESCLAVOS SIN IMPORTAR A QUIEN OBEDECEMOS (15-16)
        1. La gracia no es una excusa para pecar
        2. Somos ya sea esclavos del pecado, o esclavos de la justicia
        3. Si continuamos en el pecado, ¡nos volvemos de nuevo esclavos del pecado! – ver Jn 8:34
        4. Porque los cristianos al continuar en el pecado hacer cosas horribles – ver 2 Ped 2:20-22
 

     B. LLEGAMOS A SER ESCLAVOS DE LA JUSTICIA (17-18)
        1. Somos esclavos del pecado
        2. Pero cuando obedecimos la doctrina de corazón (en este caso, el evangelio que manda el bautismo), fuimos liberados del pecado
           a. No solo de la condenación del pecado – ver Hech 2:38; 22:16; Rom 8:1-2
           b. Sino también del dominio del pecado – ver Rom 8:12-13
        3. ¡Fuimos liberados del pecado para que pudiéramos llegar a ser esclavos de la justicia! 

     C. DEBEMOS SERVIR A LA JUSTICIA ASI COMO UNA VEZ SERVIMOS AL PECADO (19)
        1. Antes ofrecimos nuestros cuerpos como esclavos del pecado
        2. Así ahora ofrecemos nuestros cuerpos como esclavos de la justicia para el propósito de producir santidad – ver 1 Ped 1:14-16
 

   [Finalmente, notamos el punto de conclusión de Pablo en respuesta a la pregunta “¿Perseveráremos en el pecado?”...]
 

IV. ¡NO! ¡LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE! (23) 

    A. EL FRUTO DE LA ESCLAVITUD DEL PECADO ES MUERTE (20-21)
       1. El fin de aquellos esclavizados al pecado es “muerte”
       2. Tal “muerte” es la separación de Dios
          a. Vivir en el pecado nos separa de Dios ahora – ver Isa 59:1-2
          b. Morir en el pecado nos separará de Dios por la eternidad – ver Apoc 21:8
 

    B. LA GRACIA DE DIOS OFRECE VIDA ETERNA (22-23)
       1. Por Su gracia hemos sido liberados del pecado, ¡por medio del bautismo! – Rom 6:2-14; ver
Tito 3:4-7
       2. Por Su gracia podemos ser ahora esclavos para Dios, ¡por medio de la obediencia continua! – Rom 6:15-19
       3. Por Su gracia podemos dar el fruto de santidad, ¡que a su vez nos guía a la vida eterna! – Rom 6:22; ver 2:4-11
 

CONCLUSIÓN 

1. ¿Perseveráremos en el pecado?
   a. Sí entendemos lo que Pablo ha escrito en este capítulo...
   b. ...entonces exclamaremos con él: “¡En ninguna manera!” (NKJV) – Rom 6:2,15 

2. La firme respuesta de Pablo ha sido traducida diversamente...
   a. “¡No debe ser mirada!”
(Knox)
   b. “¡Para nada!” (Williams)
  
c. “¡Debe estar lejos de nosotros”! (Conybeare)
   d. “¡Claro que no!” (Phillips)
   e. “¡No debe ser nunca!” (NASB)
   f. “¡Dios me libre de ello!” (Rotherham)
   g. “¡Nunca!” (Moffatt)
   h. “¡De ninguna manera!” (Goodspeed, NRSV)
   i. “¡Ciertamente no!” (NEB, NKJV)
   j. “¡Dios no lo quiera!” (TCNT)
   k. “¡Dios me libre!” (KJV, ASV)

   -- ¡Podríamos desarrollar la misma respuesta al tomar el pecado a la ligera! 

   ¿Ha sido Usted liberado del pecado...? ¿Ha vuelto a ser esclavizado de nuevo por el pecado...? ¡Permita que la gracia de Dios lo libere de la culpa y del poder del pecado respondiendo al evangelio de Jesucristo!

 
 

  Cuando el "mono"se vea verde, llámenme, estoy a la mano.

 
 

A un índice                                       A la página principal