Una Exhortación al Servicio Diligente
(12:11)
INTRODUCCIÓN
1. El capítulo 12 de
Romanos contiene muchas exhortaciones que pertenecen a la vida cristiana diaria...
a. Por ejemplo, ser transformado por medio de la renovación de nuestras
mentes – Rom 12:1-2
b. Por ejemplo, utilizar aquellas habilidades que tenemos como miembros
del cuerpo – Rom 12:3-8
c. Por ejemplo, amar a los hermanos y aborrecer lo malo – Rom 12:9-10
2. En nuestro texto
(Rom 12:11), encontramos “Una Exhortación al Servicio Diligente”...
a. Contenida dentro de una triada de mandamientos sencillos
b. Que son dignas de un examen cuidadoso
3. Podríamos empezar
por preguntar: ¿Cómo debe actuar un cristiano...?
a. ¿En su servicio al Señor?
b. ¿En su negocio o trabajo?
4. Tristemente, la
palabra “perezoso” se podría aplicar a algunos cristianos...
a. Los que hacen lo menos posible mientras trabajan
b. Los que son similares en su servicio al Señor
[Mientras
observamos más de cerca nuestro texto, preguntemos primero...]
I. ¿QUÉ DICE
PABLO?
A. “NO
PEREZOSOS...”
1. La KJV traduce “no perezosos en los negocios”
a. Lo que podría dar a algunos una mala impresión
b. Algunos podrían concluir que la exhortación está limitada a nuestro
trabajo
2. La palabra “negocio” en el griego es spoude (de la que tenemos
la palabra “rapidez”) y denota “diligencia, prisa, vehemencia”
3. La idea es que debemos ser diligentes en todo lo que hacemos – ver
Ecl 9:10
a. En el trabajo secular, si – ver Col 3:22-23
b. También en la obra del Señor – ver 1 Cor 15:58
4. Las áreas de labor espiritual en las que debemos ser diligentes:
a. En nuestros esfuerzos por entrar al reposo celestial – Heb 4:11;
6:9-12
b. Para encontrarnos sin mancha e irreprensibles – 2 Ped 3:13-14
c. En nuestro uso de la Palabra de Dios – 2 Tim 2:15
d. En guardar puros nuestros corazones – Prov 4:23; ver
Mr 7:21-23
e. En arrepentirnos de los pecados – 2 Cor 7:10-11
f. En desarrollar el carácter como Cristo – 2 Ped 1:5-11
g. En mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz –
Ef 4:1-6
B. “FERVIENTES
EN ESPÍRITU...”
1. Esto define el entusiasmo o actitud de mente que tenemos mientras
trabajamos
2. Algunos son diligentes, pero lo hacen de mala gana
3. La palabra “ferviente” es zeo y significa “burbujear, hervir”
4. Entonces debemos hacer nuestro trabajo afectuosamente – ver Col 3:23
C. “SIRVIENDO
AL SEÑOR...”
1. Esta es la motivación detrás de una labor entusiasta
2. Debemos ser motivados por el hecho de que es al Señor al que servimos,
¡aun en el trabajo secular! – por ejemplo, Ef 6:5-8
[Puesto
que es al Señor al que servimos tanto en el trabajo secular como en el
espiritual, debemos trabajar con entusiasmo y con esfuerzo diligente. Pero
preguntémonos ahora...]
II. ¿QUÉ TAN
FRECUENTE ES EL CASO?
A. LA
DILIGENCIA EN NUESTRAS PROFESIONES...
1. Las necesidades físicas con frecuencia requieren diligencia en los
trabajos seculares
2. El interés intenso con frecuencia requieren entusiasmo en las
aficiones personales
B. LA PEREZA
EN LOS NEGOCIOS DEL SEÑOR...
-- Algunos ejemplos del contraste:
1. Algunos trabajan 40 horas por semana (o más) por las necesidades
físicas, ¡pero ponen obstáculos en dedicar 4 horas por semana en la adoración y
en el estudio de la Biblia!
2. Algunos se levantan temprano para trabajar o para jugar, ¡sin embargo
se quejan por levantarse aun más tarde el domingo para adorar a Dios!
3. Algunos verán TV un promedio de 14 horas por semana, ¡pero no pueden
encontrar 3 horas en una semana para leer la Biblia!
4. Algunos tomarán cursos de noche para mejorar sus habilidades, ¡pero no
están dispuestos a atender series de predicaciones o estudios bíblicos!
5. Algunos pueden aprender las estadísticas de sus equipos favoritos, ¡pero
dicen que no pueden memorizar las Escrituras!
6. Algunos permiten y aun animan a sus hijos a perder servicios por un
evento deportivo o una función de la escuela, ¡pero no al revés!
7. Algunos harán que sus hijos cepillen sus dientes, tiendan la cama,
etc., pero hacer que asistan a los servicios... ¡nunca!
C.
CONSECUENCIAS DE TAL PEREZA...
1. Apatía en la actitud y en el servicio al Señor
2. ¡El poco uso del Señor en Su lucha contra Satanás!
[Cuando
tal es el caso, hay una tercera pregunta a considerar...]
III. ¿CÓMO
SIENTE EL SEÑOR?
A. SABEMOS
COMO SIENTE JESÚS...
1. Él enseñó que aquellos que ponen primero sus intereses personales no
disfrutará del cielo – Luc 14:15-24
2. Él enseñó el peligro de la pereza en la parábola de los talentos
– ver Mt 25:24-30
3. Él condenó a la iglesia de Laodicea por su tibieza – Apoc
3:14-16
B. PODEMOS
IMAGINAR COMO SIENTE DIOS...
-- El retraso en la diligencia es:
1. Un obstáculo destructor para la obra de Su hijo, quien murió por
nosotros – ver Prov 18:9
2. Una respuesta ingrata a la misericordia de Dios, destinado para
la ira de Dios – ver Rom 2:4-11
CONCLUSIÓN
1. Si después de
examinarnos a nosotros mismos, admitimos que hemos sido perezosos en nuestro
servicio al Señor, entonces la pregunta final podría ser:
¿QUÉ DEBEMOS HACER AL RESPECTO?
2. Algunos probablemente no harán nada...
a. Siendo tardos para oír y duros de corazón
b. Continuando como eran antes
3. Algunos podrían hacer un esfuerzo...
a. Porque sus corazones están aun blandos
b. Aun crecen rápido y se regresan de un servicio de pereza
4. Mi oración es que todos hagamos todos
los cambios mencionados por la exhortación de Pablo...
a. Los que aún faltan de servir al Señor, ¡iniciarán una nueva vida de
servicio fiel!
b. A los que les ha faltado diligencia, ¡ahora le darán al Señor Su pago!
¿No tomaremos de corazón
esta exhortación del apóstol Pablo...?