Silencio de la mujer

    A. Algunos hermanos citan 1 Tim. 2:11, 12 y 1 Cor. 14:33-35 para probar que la mujer no debe participar en las clases bíblicas.

    B. Se presentan en este estudio algunos textos con breves comentarios con la esperanza de que el estudio sea provechoso. No conviene ignorar los textos que hablan de este tema. No conviene decir, "Pero ese texto no es aplicable ahora". Pablo escribe la primera carta a los corintios diciendo, "a la iglesia de Dios que está en Corinto ... con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo" (1 Cor. 1:2). También dice que lo que enseñó a los corintios lo enseñaba "en todas partes y en todas las iglesias" (1 Cor. 4:17).

    C. Algunos de los hermanos liberales están apartándose de la enseñanza del Nuevo Testamento sobre el papel de la mujer en la iglesia; por ejemplo, algunos defienden el derecho de la mujer de hablar y dirigir la oración en una asamblea compuesta de hombres y mujeres. Otros dicen que la mujer no puede enseñar ninguna clase bíblica arreglada por la iglesia, ni tampoco participar en una clase bíblica, comentando, haciendo preguntas, etc. Por lo tanto, es necesario estudiar con cuidado estos textos.

I. 1 Timoteo 2:11-15.

    A. Los varones deben dirigir la oración de la iglesia. Antes de estudiar 1 Tim. 2:11-15 obsérvese que en el ver. 8 Pablo dice, "Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar". La palabra "hombres" no viene de la palabra anthropos (ser humano), sino de aner (varón); es decir, los varones deben orar en todo lugar. Esto incluye la oración pública.

    B. 1 Tim. 2:11, 12, "La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio".

        1. La mujer debe estar sujeta. No debe en ninguna ocasión ejercer dominio sobre el hombre.

        2. Cuando Pablo dice, "no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre," él explica el silencio de la mujer. Cuando estudiamos cualquier texto, siempre es necesario estudiar también el contexto, como también otros textos relacionados al tema bajo consideración. Algunos citan este texto diciendo que Pablo dice, "No permito a la mujer enseñar" ¡punto! y también que la mujer debe aprender "en silencio" ¡punto! Dicen que la mujer no puede enseñar ni siquiera una clase de niños arreglada por la iglesia, y que la mujer debe estar en silencio en las clases bíblicas arregladas por la iglesia. Pero Pablo no dice tal cosa: Pablo no dice que la mujer no puede enseñar a nadie; tampoco dice que la mujer tiene que estar en silencio en la clase bíblica.

        3. La mujer debe enseñar.

           a. Timoteo fue enseñado por su madre y abuela. Hech. 16:1, ¿Recibió Timoteo la instrucción de su padre griego o de su madre que era "mujer judía creyente"? 2 Tim. 1:5; 3:14, 15.

           b. Hechos 8:4 dice, "Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio" (no dice que "solamente los hombres" anunciaron el evangelio).

           c. Hechos 18:26 dice que cuando Apolos enseñó un error, Priscila y Aquila "le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios".

           d. 2 Tim. 2:2, "Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros". La palabra "hombres" (anthropos) es genérico y significa "personas"; por eso, incluye tanto a las mujeres como a los varones. Todos los fieles deben ser enseñados y preparados para que sean idóneos para enseñar a otros.

           e. Tito 2:3-5, las mujeres ancianas deben enseñar a las mujeres jóvenes.

           f. 1 Ped. 3:15 no se limita a los hombres (varones). La mujer también tiene que dar razón de la esperanza que tiene.

        4. En 1 Tim. 2:12 la palabra "porque" conecta el ver. 12 con el ver. 11 para explicarlo y para limitar el silencio de la mujer. No debe estar en silencio absoluto, ni en la asamblea.

           a. La mujer debe confesar su fe en Cristo delante de los hombres, Mat. 10:32, 33. Cuando la mujer confiesa a Cristo no está en silencio,.

           b. La mujer debe cantar himnos, Efes. 5:19; Col. 3:16. Cuando ella canta, no está en silencio. Además, cuando la mujer canta, ella "enseña": "enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones ..." (Col. 3:16). ¿Está en silencio absoluto la mujer que canta? ¿Puede la mujer enseñar cuando canta? 1 Tim. 2:11, 12 no choca con Col. 3:16 ni con otros textos. La mujer no puede dirigir los cantos en la iglesia porque al hacerlo ejercería autoridad sobre el hombre, pero sí puede enseñar y exhortar con cantos y mantener su lugar de sujeción.

           c. El silencio mandado por Pablo no es, pues, absoluto, porque la mujer puede hablar sin violar la prohibición de Pablo.

        5. La palabra "silencio" (hesuchia) también se traduce "sosiego" (2 Tes. 3:12). 1 Tim. 2:2 usa la misma palabra ("para que vivamos quieta y reposadamente") y también 1 Ped. 3:4 dice que la mujer debe tener "un espíritu afable y apacible (quieto, sereno)". Es importante este comentario para que veamos el sentido verdadero de la palabra "silencio"; tiene que ver con la sujeción de la mujer, y no solamente con el no hablar.

    C. 1 Tim. 2:13, 14, "Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión".

        1. Este texto tiene que ver con la sujeción de la mujer. Pablo presenta dos pensamientos:

           a. Adán fue formado primero; por lo tanto, según el orden de la creación la mujer fue creada después del hombre y fue creada para ser una "ayuda idónea" para él (él debe dirigir y ella debe seguir). Cuando la mujer ejerce autoridad sobre el hombre, ella actúa contra la naturaleza.

           b. Eva fue engañada por la serpiente; por eso, el pecado entró primero a través de la mujer. En lugar de seguir a su marido, ella tomó la delantera e incurrió en transgresión.

        2. Otra vez Pablo dice "porque". Pablo presenta estos dos puntos para indicar la necesidad de la sujeción de la mujer.

        3. Por lo tanto, la mujer no debe enseñar ni ejercer autoridad sobre el hombre, ni en la asamblea ni en otra parte.

    D. 1 Tim. 2:15, "Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia". La mujer no se salvará enseñando y ejerciendo autoridad sobre los hombres, sino se salvará siendo una esposa sumisa y una madre fiel. Este es el papel de la mujer.

        1. Es importante explicar que hay muchas mujeres fieles que no se casan y hay muchas mujeres casadas que no pueden tener hijos. Dios no requiere que la mujer se case, y no requiere que tenga hijos si no puede. Pablo explica en 1 Cor. 7 que los solteros con el don de continencia pueden ser muy útiles al Señor ("El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer" (1 Cor. 7:32, 33).

        2. Pero hablando en forma general el papel más dichoso y beneficio de la mujer es el papel doméstico. Muchas hermanas que han creído que es más deseable una "carrera" profesional o comercial no han encontrado la felicidad que buscaban.

        3. Compárense 1 Tim. 5:14; Tito 2:3-5.

II. 1 Corintios 14:33-35.

    A. La enseñanza de 1 Cor. 14:33-35 debe estudiarse y aplicarse hoy en día. Recuérdese lo que Pablo dice en 1 Cor. 1:2; 4:17; además Pablo dice que "lo que escribo son mandamientos del Señor" (14:37). Frecuentemente hermanos hispanos predican en las iglesias de Estados Unidos. ¿Pueden predicar sin que haya intérprete? Y los que predican ¿no deben predicar "uno por uno"? Este capítulo es muy aplicable en todo siglo.

    B. Desde luego, Pablo explica también -- en la misma carta, 13:8-10 -- que los dones del Espíritu Santo se acabarían y, por lo tanto, éstos no existen en la iglesia ahora, pero las dos lecciones principales del capítulo (la necesidad de la edificación y la necesidad del buen orden en el culto) deben enseñarse hasta el fin del mundo.

    C. La palabra "edificación" aparece varias veces en el capítulo; por ejemplo, Pablo enfatiza que el profetizar edificó más que las lenguas porque el profeta se entendió, mientras que las lenguas tuvieron que ser interpretadas. Dice en el ver. 31, "podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados". Les dijo que si no hubiera intérprete, entonces que los que tuvieron el don de lenguas callaran en la iglesia (ver. 28). Concluye diciendo en ver. 26, "Hágase todo para edificación". También da varias instrucciones acerca del orden del servicio para evitar la confusión, y concluye diciendo, "pero hágase todo decentemente y con orden" (ver. 40).

    D. Es importante observar que la palabra "hablar" significa hablar en la iglesia, hablar en público. En el ver. 19, "en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento ..." En el ver. 23, "Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar ...". El "hablar" significa "hablar" en la iglesia, y el "callar" significa callar, es decir, no hablar públicamente, o sea en la iglesia (vers. 28, 34). (Compárense 1 Cor. 11:18, "cuando os reunís como iglesia" y Hech. 20:7, "reunidos los discípulos para partir el pan").

    E. En el ver. 33, 34, Pablo dice, "Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice". Dice el ver. 23, "Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar ...". Dice el ver. 28, "Y si no hay intérprete, calle en la iglesia"; y en el ver. 30, "Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero"; entonces en el ver. 34, "vuestras mujeres callen en las congregaciones". Pablo se refiere a la "iglesia" o a sus "congregaciones" (asambleas). Varias personas tuvieron que callar -- no hablar -- en la asamblea; en realidad todos tuvieron que callar en la iglesia con la excepción de las personas autorizadas a hablar (uno por uno).

    F. La palabra ekklesia se traduce "iglesia" o "congregación" y también "asamblea" (Hech. 19:39, "legítima asamblea", "un cuerpo de ciudadanos reunido para considerar asuntos de Estado"). Las mujeres no deben hablar en la iglesia; es decir, no deben "hablar" (predicar) en la iglesia.

III. 1 Corintios 14 no tiene nada que ver con las clases bíblicas.

    A. La discusión en cuanto al silencio de la mujer casi siempre tiene que ver con la participación de la mujer en clases bíblicas. ¿Qué hermano argumenta que la mujer puede hablar en la asamblea (predicar)? ¿Quién no sabe que la mujer puede confesar a Cristo y cantar? El problema no tiene que ver con estas cosas, sino con la clase bíblica, pero 1 Cor. 14 no trata de clases bíblicas.

    B. ¿No hay diferencia entre la asamblea y la clase bíblica? Muchos hermanos enseñan que no hay diferencia entre las dos cosas y que, por lo tanto, la mujer no debe hablar (comentar, leer, preguntar) ni siquiera en la clase bíblica. Pero hay una gran diferencia entre la asamblea de la iglesia y las clases bíblicas.

    C. Si no hay diferencia entre las dos cosas, ¿está bien participar de la cena en alguna clase bíblica y recoger la ofrenda en una clase bíblica? Si se contesta que "No", entonces se reconoce que hay una distinción entre la asamblea y las clases bíblicas, y que no se debe aplicar 1 Cor. 14 a las clases bíblicas. Si se contesta que "Sí", entonces se enseña que el método humano de enseñar (el de tener clases bíblicas) es igual al arreglo divino (el de reunirse toda la iglesia en un solo lugar). Siempre hemos combatido la práctica de ofrendar en las clases bíblicas, porque debemos ofrendar en la asamblea de la iglesia cuando participamos de la cena, pero si 1 Cor. 14 se puede aplicar a las clases bíblicas, entonces debemos dejar de oponernos a la ofrenda en las clases bíblicas.

    D. Los hermanos conservadores no participan de la cena ni ofrendan en las clases bíblicas, porque saben que hay una diferencia importante entre la asamblea de la iglesia y las clases bíblicas. Entonces no conviene que se cite 1 Cor. 14:33-35 (que habla de callar en la iglesia) para exigir el silencio de la mujer en las clases bíblicas. Si hay una diferencia entre la asamblea de la iglesia y las clases bíblicas en cuanto a la participación de la cena y el ofrendar, entonces hay una diferencia entre la asamblea de la iglesia y las clases bíblicas en cuanto al silencio de la mujer.

    E. Además, si las clases bíblicas son iguales a la asamblea de la iglesia, y si debemos aplicar 1 Cor. 14 a las clases bíblicas para que la mujer no participe, entonces debemos ser consecuentes y no dejar que los varios maestros que enseñan las clases bíblicas hablen al mismo tiempo en las varias clases. Debe hablar solamente una persona a la vez si se aplica 1 Cor. 14 a las clases bíblicas.

    F. Otra cosa, la asamblea de la iglesia es pública. Dice 1 Cor. 14:23 que "entran indoctos o incrédulos". Pero las clases bíblicas no son reuniones públicas y generales, porque se limitan a ciertos grupos; por ejemplo, hay clases para niños según su edad, clases para mujeres (Tito 2:3-5), clases para nuevos miembros, clases de entrenamiento para maestros, etc. En esto también vemos que 1 Cor. 14 no se aplica a las clases bíblicas.

    G. Un hermano que se opone a que las hermanas enseñen clases bíblicas de niños y mujeres dijo que "la iglesia de Corinto no tuvo clases bíblicas". Entonces ¿por qué aplica 1 Cor. 14 a las clases bíblicas? Así es la inconsecuencia de tales hermanos.

    H. "sino que estén sujetas, como también la ley lo dice". La Biblia enseña tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento que la mujer debe estar en sujeción.

IV. La participación de la mujer en la clase bíblica.

    A. La clase bíblica no es la "iglesia" ("congregación).

    B. El uso del local (sitio de reunión de la iglesia) para una clase bíblica no significa que la clase es la iglesia.

    C. La mujer debe estar en sujeción en la clase bíblica. Es verdad que muchas veces la participación de la mujer no edifica sino perjudica.

        1. Hay mujeres que quieren dominar la clase. Creen que saben más que nadie y prácticamente "enseñan" la clase aunque estén sentadas. El hecho de que algún hermano esté parado delante de la clase no es prueba de que él la enseñe. Muchos "maestros" no enseñan la clase. Desde luego, si alguna mujer domina la clase, el maestro comparte la culpa, porque éste debe controlar la clase y no dejar que alguna mujer la domine.

        2. En la clase bíblica en la cual alguna(s) mujer(es) domina(n) el estudio, habrá varones que no participan. Los varones deben participar no solamente para contribuir al estudio, sino también deben practicar para poder hablar mejor. Después de expresarse en las clases bíblicas tal vez algunos llegarán a ser maestros y predicadores. Pero las mujeres nunca predicarán ni enseñarán clases compuestas de hombres y mujeres y, por lo tanto, no necesitan tal práctica o entrenamiento.

    D. ¿Puede haber una sola clase en el local? Es decir, ¿es correcto que haya una sola clase bíblica en el sitio de reunión de la iglesia? ¿no sería tal clase una reunión de toda la iglesia?

        1. Para contestar esta pregunta tal vez sería bueno hacer otra pregunta: ¿pueden todos los miembros reunirse en algún sitio con otro propósito aparte de el de ofrecer el culto formal (por ejemplo, para participar de la cena, ofrendar, etc.)?

        2. ¿Pueden todos los miembros de una iglesia local reunirse en el parque para comer juntos? Todos saben que sí pueden. Cuando se reúnen así, aunque esté reunida toda la iglesia, ¿puede las mujeres conversar o deben callar?

        3. En muchas congregaciones pequeñas todos los miembros se reúnen frecuentemente en la casa de alguna familia para cantar himnos. En tales reuniones ¿puede la mujer pedir un himno y comentar? Si alguna hermana no entiende cierta palabra o frase del himno, ¿puede hacer una pregunta?

        4. Muchas veces la congregación entera se reúne en la casa de alguna familia para estudiar la Biblia. ¿Pueden las hermanas participar en tales estudios?

        5. Cuando un grupo de miembros viajan juntos y comienzan a hablar de algún tema bíblico, ¿pueden las hermanas participar o deben callar?

        6. ¿Cuál es el punto de estas preguntas? El punto es que la oposición a que las hermanas participen en clases bíblicas casi siempre tiene que ver no con el estudio de la Biblia, sino con el sitio de reunión. Todos sabemos que el edificio no es la iglesia y que la iglesia no es el edificio, y éste puede ser usado para llevar a cabo la obra de la iglesia. Uno de los propósitos principales de la iglesia es el de enseñar la palabra. Predicamos sermones en el local, pero también podemos enseñar clases bíblicas en el local (según el número de maestros, estudiantes y cuartos disponibles). En estas clases todos pueden participar, aunque la clase esté en el salón principal (el salón en el cual se celebran las reuniones para el culto de la iglesia).

        7. La verdad es que podemos y debemos tener muchas clases bíblicas, en el local de la iglesia, en nuestros hogares, y en cualquier sitio disponible, y todos deben participar en tales estudios, tanto visitantes como miembros, tanto jóvenes como los de más edad, etc. En tales estudios bíblicos no solamente los hombres deben participar, sino también las mujeres, recordando éstas que no deben "ejercer dominio sobre el hombre".

Nota adicional: Es probable que en 1 Cor. 14:33-35 Pablo hable de las mujeres de los profetas. Como ya hemos dicho, el punto principal en este estudio es que todos deben callar menos los autorizados a hablar, uno por uno. Por lo tanto, obviamente la mujer debe callar en la iglesia. Pero considérese también lo siguiente:

        1. Desde el ver. 29 hasta el ver. 32 Pablo se dirige a los profetas, y en el ver. 33 habla de "vuestras mujeres". Según la gramática la palabra "vuestras" se refiere a su antecedente más cercano que en este texto es la palabra "profetas". Pablo enseña a los profetas y luego habla inmediatamente de "vuestras mujeres".

        2. Estas mujeres mencionadas en este texto deberían preguntar a sus maridos en casa. Esto indica dos cosas: (1) que ellas tenían maridos y (2) que sus maridos sabían más acerca de las cosas de Dios que ellas. Si "vuestras mujeres" se refiere a las mujeres de los profetas, caben estos dos pensamientos. Pero si Pablo se refiere a todas las mujeres de la congregación, hay dos problemas: (1) algunas mujeres no tenían esposos (hay muchas mujeres con esposos incrédulos, 1 Cor. 7:12-16), y (2) los maridos de algunas mujeres no saben más que ellas (al contrario muchas hermanas saben más que sus maridos aunque éstos sean miembros).

La copa

Introducción.

    A. Algunos hermanos afirman que no es correcto servir la cena del Señor en copitas individuales. Dicen que toda la congregación tiene que participar de un solo pan y de una sola "copa" (recipiente).

    B. No toman la molestia estos hermanos de explicar cómo los miles de hermanos de Jerusalén lo hicieran. También hoy en día hay congregaciones grandes para las cuales sería sumamente difícil practicar lo que estos hermanos enseñan.

        1. Si tales congregaciones tuvieran que participar de un solo pan y beber el fruto de la vid de un solo recipiente, tendrían que usar un recipiente tan grande que ni siquiera dos hermanos pudieran cargarlo, y ¿cómo podrían los miembros participar de él?

        2. Además, una iglesia compuesta de dos mil miembros  necesitaría unas cinco horas aproximadamente para celebrar la cena si cada miembro participara en diez segundos.

        3. Desde luego, si Jesús lo requiriera, tendríamos que hacerlo de alguna manera, pero esta enseñanza no tiene base alguna en las Escrituras.

    C. Dicen los hermanos anticopitas que la palabra "copa" (Mat. 26:27) significa el recipiente y el fruto de la vid y, por eso, prohiben el uso de copitas.

    D. Afirman que el hno. G. C. Brewer introdujo esta práctica en la iglesia en este siglo y que es, por lo tanto, una invención humana. Ellos no pueden probar esta afirmación, pero este punto es insignificante porque al usar copitas la iglesia simplemente obedece el mandamiento de celebrar la cena en una manera ordenada (1 Cor. 14:40). El uso de copitas está autorizada en el mandamiento de beber el fruto de la vid, como el bautisterio está autorizado por el mandamiento de bautizar o el predicar por radio está autorizado por el mandamiento de predicar el evangelio, o los himnarios son autorizados por el mandamiento de cantar, etc.

    E. Los hermanos anticopitas dicen que "debemos hacer exactamente lo que Jesús hizo, es decir, tomar una copa y todos beber de ella", pero al estudiar Luc. 22:17-20 aprendemos que Jesús tomó la copa y dijo, "Tomado esto, y repartidlo entre vosotros" y luego "tomó el pan y dio gracias y lo partió y les dio" y, por último, "tomó la copa". El orden fue (1) tomar la copa para que se repartiera entre los apóstoles (es imposible partir y servir el recipiente); (2) tomar el pan; y (3) tomar la copa. Por lo tanto, los que usamos copitas hacemos exactamente lo que Jesús y los apóstoles hicieron.

    F. Estos hermanos insisten en que no hay mandamiento ni ejemplo ni inferencia necesaria para autorizar el uso de copitas. En primer lugar, hay autorización genérica para el uso de copitas en el mandamiento de celebrar la cena, pero los hermanos anticopitas no son sinceros, porque ellos saben esto y ellos mismos no se oponen a la predicación por radio, ni al uso de un bautisterio, ni al uso de himnarios etc. que también son simplemente medios o métodos autorizados por los mandamientos de predicar, bautizar, cantar, etc. Son medios de llevar a cabo del mandamiento.

I. El error básico de esta doctrina.

    A. Citan Luc. 22:20 para probar que el recipiente simboliza el nuevo pacto. Dice el texto, "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre". Para los hermanos anticopitas el recipiente es tan sagrado como el fruto de la vid. Ellos creen que cuando bendicen la copa, bendicen dos cosas: el recipiente (un elemento sólido) y su contenido (un elemento líquido).

    B. Por lo tanto, enseñan que hay tres símbolos en la cena del Señor: (1) el pan simboliza el cuerpo de Cristo; (2) el fruto de la vid simboliza su sangre; y (3) el recipiente del fruto de la vid simboliza el nuevo pacto o el Nuevo Testamento.

        1. Heb. 9:20, "Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado". El antiguo pacto (el Antiguo Testamento) fue ratificado o confirmado con sangre. Heb. 9:15-22 explica esto y se basa en Ex. 24:8; Lev. 8:15, 19; 16:14-16.

        2. Igualmente el nuevo pacto (el Nuevo Testamento) fue ratificado o confirmado con la sangre de Cristo.

        3. De esto hablan Mat. 26:28; Mar. 14:24; Luc. 22:20; 1 Cor. 11:25. El lenguaje de Lucas y Pablo dice la misma cosa que dicen Mateo y Marcos. "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre" equivale a "esto es mi sangre del nuevo pacto". Afirmar que Lucas y Pablo dan significado al recipiente cambia y corrompe el simbolismo de la cena del Señor y pervierte las Escrituras (2 Ped. 3:16). ¿Cómo podía un mero recipiente -- un cáliz o un vaso de alguna clase -- simbolizar el Nuevo Testamento? Tal pensamiento choca con todo aspecto del concepto bíblico de ratificar pactos con sangre.

        4. La única diferencia entre la expresión de estos escritores es el orden de las palabras. Dicen Mateo y Marcos, "esto es mi sangre del nuevo pacto", mientras que Lucas y Pablo dicen, "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre". Es muy obvio que los cuatro escritores dicen la misma cosa, hablando del fruto de la vid y no del recipiente.

        5. El orden de palabras es muy importante en algunos textos. Por ejemplo, la deidad de Jesucristo se afirma enfáticamente en Juan 1:1, 2 por el orden de las palabras (el predicado nominativo aparece primero). Pero en Rom. 10:9, 10 Pablo no enseña dos conceptos conflictivos al poner la confesión primero en el ver. 9 y la fe primero en el ver. 10.

    C. El error de los hermanos anticopitas no es cuestión, pues, del método de servir la cena, de usar solamente una copa o varias copitas. Si fuera así sería cuestión de opinión, porque no importa si se usa una copa o varias.

        1. Pero el error de estos hermanos no es asunto de opinión sino de doctrina, porque ellos cambian el simbolismo de la cena del Señor, y esto es un grave error.

        2. Según el Nuevo Testamento hay solamente dos elementos de simbolismo (el pan y el fruto de la vid), pero según los hermanos anticopitas hay tres elementos (el pan, el fruto de la vid y el recipiente del fruto de la vid).

    D. Al participar de la cena los cristianos meditan con gratitud en el cuerpo y sangre de Jesús, pero sería absurdo meditar en el recipiente del pan o del fruto de la vid.

    D. Por lo tanto no puede haber comunión con estos hermanos porque ellos corrompen el simbolismo de la cena del Señor.

I. ¿Qué es la copa?

    A. Los hermanos anticopitas definen la palabra "copa" como el recipiente y su contenido. Por lo tanto, según esta teoría el beber la copa requiere que se beba tanto el recipiente como su contenido. Si se bebe solamente el contenido (el fruto de la vid) y no se bebe el recipiente, entonces no se bebe "la copa" según esta doctrina falsa. Nadie puede beber el recipiente; por lo tanto, la consecuencia ineludible de esta teoría falsa es que nadie puede beber la copa del Señor.

    B. Es importante aclarar que no negamos que Cristo tomó un recipiente en sus manos, porque es imposible tener un líquido en las manos si no está en algún recipiente, pero negamos con todo énfasis la enseñanza de los hermanos anticopitas, porque Cristo no bendijo ningún recipiente. No tienen significado alguno el platillo en que se sirve el pan, ni el recipiente del fruto de la vid, ni la mesa en que se ponen estos elementos. Esta doctrina es en extremo absurda y solamente sirve para destruir el simbolismo de la cena del Señor y, por ende, este acto de culto y, desde luego, otro resultado de esta doctrina falsa es que causa división en la iglesia.

    B. El texto mismo explica el significado de la palabra "copa". Mat. 26:27-29 dice, "Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre".

        1. Jesús tomó la copa (el recipiente que contenía el fruto de la vid), pero no dio gracias por el recipiente, sino por el fruto de la vid, porque dijo, "no beberé más de este fruto de la vid, hasta, etc."

        2. ¿Qué es la copa según Jesús mismo? Es el fruto de la vid.

    C. Jesús y Pablo (1 Cor. 10:16; 11:25) usan la palabra "copa", empleando la figura llamada "metonimia" que, según Larousse, significa  una "figura de retórica que consiste en designar una cosa con el nombre de otra, cuando están ambas reunidas por alguna relación ... (por ejemplo) respetar las canas de uno".

        1. Todos saben que la palabra "copa" indica el contenido (lo que está en la copa), y que el que dice "me voy a tomar una copa" quiere decir que va a tomar el líquido que está en la copa.

        2. Dice Larousse (después de definir copa como vaso), "El líquido que cabe en ella".

    D. La copa es la que debería ser bendecida, repartida y bebida. Por lo tanto, no se refiere al recipiente, sino a su contenido, el fruto de la vid.

II. La copa se bendice.

    A. 1 Cor. 10:16, "La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo?"

    B. La palabra "bendecir" (1 Cor. 10:16) equivale a "dar gracias", Mat. 26:27; Mar. 14:23; Luc. 22:17.

    C. Bendecimos o damos gracias no por el recipiente, sino por el fruto de la vid.

    D. Pablo dice a los corintios (1 Cor. 11:26-29) que la participación de la cena del Señor puede ser una bendición o una maldición, pero no por usar o no usar copitas, sino por no discernir el cuerpo y la sangre de Cristo. Pablo dice que "cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor", pero no habla de ser "culpado del recipiente", por no discernir el nuevo pacto. El apóstol Pablo jamás hubiera dicho una cosa tan insensata.

III. La copa se reparte.

    A. Luc. 22:17, "Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros".

    B. La palabra "repartir" viene de diamerizo, literalmente significa "dividir" y así se traduce en Luc. 11:17, "todo reino dividido.

        1. ¿Cómo se puede "repartir" o "dividir" el recipiente?

        2. ¿Les mandó Jesús a los apóstoles a dividir el recipiente y luego beber los pedazos?

IV. La copa se bebe.

    A. 1 Cor. 10:21, "No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios".

    B. 1 Cor. 11:26, "Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa ..."

    C. ¿Se bebe el recipiente, o el líquido que está en el recipiente?

V. Otros ejemplos de la figura llamada "metonimia".

    A. Recuérdese que la "metonimia" es la "figura de retórica que consiste en designar una cosa con el nombre de otra, cuando están ambas reunidas por alguna relación ... (por ejemplo) respetar las canas de uno".

    B. Heb. 13:4, "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla". Todos reconocen que la palabra "lecho" se usa para indicar lo que sucede en el lecho (el acto sexual); es decir, que no se cometa fornicación. La palabra griega es la sencilla palabra koite (cama), pero la palabra "cama" se refiere a lo que se practica en cama. (Es interesante observar que en Rom. 9:10 la misma palabra -- cama -- significa la concepción, porque se traduce "concibió").

    C. En muchos textos se emplea esta figura, al poner el efecto por la causa:

        1. Luc. 2:30, "han visto mis ojos tu salvación". Simeón vio al niño Jesús, pero dijo que había visto la salvación (Cristo es la Causa y la salvación es el efecto). Sus ojos vieron la Causa, pero dijo que vio el efecto.

        2. Juan 11:25, "yo soy la resurrección y la vida". Cristo es la causa y la resurrección es el efecto, pero dice "Yo soy la resurrección". El es la Causa de esta gran bendición, pero dice que es el efecto mismo.

        3. 1 Cor. 7:16, "¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido?" Aunque Cristo es el único Salvador, la mujer fiel bien puede ser la causa indirecta de la salvación (efecto) del marido.

    D. También es verdad el revés de esto, porque en muchos textos la causa se pone por el efecto.

        1. 1 Tes. 5:19, "no apaguéis al Espíritu", es decir, no menospreciéis los dones del Espíritu. (Nadie puede literalmente apagar al Espíritu). Al decir esto Pablo tenía en mente los dones (el efecto de la obra del Espíritu), pero dice simplemente "Espíritu" (la Causa).

        2. 1 Cor. 14:12 dice, "anheláis dones espirituales", pero el griego dice, "anheláis espíritus" (véase La Biblia de las Américas; la palabra "dones" aparece en letra cursiva para indicar que no está en el griego, y en el margen dice, "Lit. espíritus"). Es otro caso de poner la causa por el efecto: anhelaban dones espirituales que son el efecto u obra del Espíritu.

        3. Efes. 5:18, "llenos del Espíritu", es decir, de los frutos del Espíritu, Gál. 5:22, 23.

    E. Ejemplos semejantes a Mat. 26:28.

        1. Deut. 28:5, "Benditas serán tu canasta", es decir, la cosecha. (Es la misma figura: la palabra "canasta" significa el contenido de la canasta.)

        2. Sal. 23:5, "Aderezas mesa delante de mí", es decir, una mesa llena de bendiciones. (La palabra "mesa" significa lo que está sobre la mesa.) ¿Quién no ha usado la palabra "mesa" para la "comida" servida sobre la mesa?

        3. 1 Cor. 10:21, "no podéis participar de la mesa del Señor", es decir, de la cena del Señor.

        4. Jer. 49:12 -- un texto paralelo con 1 Cor. 11:26 -- "los que no estaban condenados a beber el cáliz".

        5. 2 Cor. 5:21, "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado", es decir, el sacrificio por el pecado.

        6. Gál. 6:14, "Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo", es decir, en la muerte de Jesús (dice cruz para hablar de lo que sucedió en la cruz).

        7. En estos textos es muy obvio que un nombre se usa en lugar de otro nombre, porque hay alguna relación obvia entre los dos.

    F. Hay muchísimos ejemplos de esta figura y de otras figuras de retórica en las Escrituras. Jesús nos ha entregado muchas enseñanzas por medio de sus parábolas, que son lenguaje figurativo. Por lo tanto, no debe haber confusión cuando la Biblia habla de "partir" y "beber" la "copa" cuando quiere decir partir y beber el fruto de la vid.

    G. La palabra "copa" viene de la palabra poterion que aparece treinta y tres veces en el Nuevo Testamento y la definición de la palabra es simplemente "un vaso de beber".

        1. Sin embargo, la palabra "copa" se usa solamente cuatro veces para significar un vaso literal de beber (Mat. 10:42; Mar. 7:4, 8; 9:41).

        2. Por lo tanto, ¡la palabra se usa en sentido figurativo veinte nueve veces! ¿Cuándo se puede saber si la palabra se usa en sentido literal o en sentido figurativo? Por el contexto. Es muy obvio en los cuatro textos citados arriba que la palabra poterion significa literalmente un vaso de beber, pero es igualmente obvio en todos los demás textos que la palabra se usa en sentido figurativo.

        3. Por ejemplo, en el mismo capítulo 26 de Mateo, en los vers. 39 y 42, ¿puede alguno dudar que la palabra se usa en sentido figurativo?

VI. "Bebed de ella todos".

    A. Los hermanos anticopitas insisten porfiadamente en que este texto demanda que todos los participantes de la cena beban del mismo recipiente (que lo toquen con sus labios). Creen que el pronombre "ella" se refiere al recipiente.

    B. Pero Cristo se refiere al fruto de la vid, el contenido del recipiente, y no se refiere al recipiente mismo.

        1. Los hermanos anticopitas creen que todo participante tiene que tocar los labios al recipiente, pero no pueden probar tal afirmación. En primer lugar el texto no lo enseña y, además de eso, es un absurdo (¿miles de hermanos tocando sus labios a un solo recipiente?)

        2. La palabra "copa" se refiere a la fuente, la provisión, y no al recipiente. ¿Qué tomamos cuando tomamos la copa? Dice Cristo, "el fruto de la vid" (Mat. 26:29).

    C. Luc. 22:17-20 revela que la copa se repartió (se dividió) entre los apóstoles:

        1. Ver. 17, "Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomado esto, y repartidlo entre vosotros". Los apóstoles habían de repartir o dividir "la copa".

           a. Dicen los hermanos anticopitas que repartieron la copa al tomarla, pero Jesús emplea dos palabras: El dice "tomad" y "repartidlo".

           b. El tomar y el repartir no son una sola acción sino dos acciones distintas.

           c. Por lo tanto, cuando el Señor les dijo que repartieran la copa, no hemos de creer que empezaran a beber del mismo recipiente.

           d. Al contrario, cada apóstol derramó una porción del fruto de la vid en su propio vaso, según la costumbre de los judíos al celebrar la pascua, y todavía no la tomaron porque participaron del pan antes de participar de la copa. Repartieron el fruto de la vid en sus propios vasos para estar listos a participar de él después de comer el pan.

        2. Ver. 19, "Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí".

        3. Entonces, ver. 20, "De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa ..." Es obvio, pues, que el orden fue lo siguiente: (1) repartieron el fruto de la vid en sus vasos individuales pero no lo tomaron todavía; (2) participaron del pan; y (3) participaron del fruto de la vid.

        4. De otro modo, si aceptamos la doctrina de los hermanos anticopitas (es decir, si "repartir" significa "beber"), entonces los apóstoles bebieron una porción del fruto de la vid, después participaron del pan, y luego volvieron a participar del fruto de la vid. Según esta teoría, comieron el pan una vez y bebieron el fruto de la vid dos veces.

    D. Juan 4:12 dice que Jacobo "nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados".

        1. Cuando Jacobo y sus hijos bebieron de ese pozo, ¿tenían que tocar los labios al pozo?

        2. La expresión "beber de él" significa beber de esa provisión o fuente (el contenido del recipiente). Cristo quería que todos los apóstoles bebieran el fruto de la vid; por eso dijo, "Bebed de ella todos". Pero no tuvieron que tocar sus labios a un solo recipiente para cumplir con este mandamiento.

    E. 1 Cor. 9:7, "¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?" Si se toma leche de un vaso, ¿no se "toma de la leche del rebaño"? o ¿es necesario que se toque con los labios la fuente de la leche?